La AIDP (Agencia de Investigación y Defensa Paranormal, BDRP in english) fue creada a finales de 1944 por el profesor Trevor Bruttenholm. La necesidad surgió después de que la Alemania nazi comenzara a utilizar seres abominables y armas ocultas contra sus enemigos. Bruttenholm comenzó a investigar todos y cada de esos sucesos paranormales en los que estaban metidos los nazis. Hallar lo que ellos habían “hallado” se convirtió en su norte, en su pan de cada día. Fueron los inicios de la AIDP para el mundo.
La Agencia en sus inicios contó con pocos miembros, soldados avezados que lo quisieran o no, se veían abocados al proyecto de enfrentarse a enemigos del Más Allá o mundos que no están en este. Pero con el paso de los años y aventuras descabelladas vividas, empezaron a contar con una buena mezcla de agentes individuales con poderes especiales como compañeros. Sin duda, el más notable fue el joven Hellboy, que no hace falta presentarlo. Liz Sherman y Abe Sapien, eran los más punteros. Ella con poderes tremendamente caloríficos dificiles de soportar, él, un ser muy inteligente con cuerpo monstruo anfibio. Luego vinieron más. A destacar Roger, El Homúnculo, un golem de barro al que se le insufló vida. Personajes que es muy probable que los conozcáis si estáis leyendo esta reseña. ¿Mi favorito? Aparte del Chico Demonio, uno que llegó no hace
mucho, justo cuando Hellboy dejaba la Agencia. Un personaje que me parece tremendamente original. Johann Krauss, un tipo que solía contactar con espíritus en sus sesiones mientras vivía, pero que un terrible accidente provocó la total separación de su cuerpo y acabó destruido. Gracias a un traje especial, se recuperó su alma en forma de ectoplasma la cual se capturó dentro de un traje para que siguiera en este mundo…
Norma Editorial nos trae el mignolismo que a ningún amante de cómics le debe faltar. Una vez que entras, ya no puedes salir. ¿Lo bueno-buenísimo-genial? Que son mundos que se van expandiendo poco a poco, todas y cada una de las series con un nivel de calidad muy alto. Aparte de lo maravilloso que es disfrutar de todas y cada una de las historias de Hellboy. Tenemos más Mignola en estos integrales de AIDP. Para mí el mejor spin-off de un cómic que se ha hecho. Historias tremendas con un nivel de calidad súper alto,
superando en ocasiones algunas del Chico Demonio.
Quién sea lector habitual de Crónicas Literarias – Desde New York sabrá de mi gran pasión por todo lo que Mignola y Arcudi han ido creando con el paso de las distintas series. Es que incluso algunas que no están en el mismo mundo son magnificas como por ejemplo Baltimore (http://cronicasliterarias.com/?s=baltimore), otra delicia de cómic.
La espera ha sido sufrida pero merecida. Deseábamos con ansia poder leer más, tener más, gozar de otro integral de la AIDP. Y llega este quinto volumen ideal en fechas para alucinar con tramas de Terror en las noches estrelladas veraniegas. Noches de firmamento que te hacen pensar en el fin de los tiempos, y dilucidar como Mignola que a su vez homenajea a H.P. Lovecraft con sus guiones llenos de seres primigenios que estuvieron y permanecen en nuestro planeta desde el fin de los tiempos.
1946 cuenta un terrible proyecto oculto que casi por casualidad va descubriendo un joven profesor Trevor Bruttenholm cuando llega a la reciente Alemania nazi destruida. Lugar que oculta secretos demenciales, objetos y proyectos de ocultismo la mar de originales, de fines catastróficos. Y hay que tener cuidado pues si al lugar han llegado antes los rusos, a saber que podrían hacer esos comunistas despiadados… Con la ayuda de un puñado de soldados estadounidenses cansados de la guerra y algunos aliados soviéticos, Bruttenholm desentraña una amenaza sin parangón: el Proyecto Vampiro Sturm. El vampirismo transmitido como enfermedad.
En 1947 se desata el caos. Los considerados primeros miembros de la recientemente creada AIDP son empujados a las fauces de un grupo de vampiros desagradables en su hacer, un camino de sangre que lleva a las entrañas de un viejo castillo en ruinas, tras el descubrimiento de un tren cargado de oficiales nazis drenados de sangre. Un festín que “alguien” se ha dado. Una investigación, un aquelarre, una matanza, un exorcismo.
1948 se sale de estos terribles eventos para llevarnos a unos sucesos inexplicables que se están dando en el desierto de Utah, donde unos monstruos están matando personas. El profesor Bruttenholm apunta su investigación con facilidad al gobierno, cuyos rumores de que han creado una grieta en esta nuestra
realidad, el Proyecto Ragnarok, gana puntos. Han liberado el paso a algo de Otro Mundo a través de un curioso elemento cristalino.
Es redundante decirle al fan de estos volumenes que este AIDP Integral Vol. 5 no sigue en continuidad los grandes arcos argumentales que nos dejaron salivando en el cuarto volumen (http://cronicasliterarias.com/2015/08/27/resena-aidp-integral-vol-4-de-mike-mignola-john-arcudi-y-guy-davis/). En vez de eso, dedica sus páginas a los tres primeros años, 1946, 1947 y 1948. Tres temporadas, tres arcos argumentales largos que hacen de precuela, con monstruos, sectas y experimentos nacidos de la mente corrupta del ser humano.
Otro tomaco indispensable.
Sin duda lo que ésta haciendo Norma Editorial con AIDP no tiene nombre… de lo bueno digo jajaja. Menudos tomacos nos están dando, y a que preció mas asequible, si fuera ECC te lo vendían a 45. Sin duda estoy disfrutando mas con este Mignolaverso que con el universo de Marvel y DC incluso, esperó que Mike Mignola siga mucho tiempo mas sacando comics.