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Reseña: Gestarescala, de Philip K. Dick

gestarescalaNos gustará este viaje si nos retrotraemos a las ideas fantásticas que se manejaban en los 70s, cuando los futuros distópicos intentaron alzar la voz y las alegorías casi estaban a la orden del día. Aunque no muchos autores de Ciencia Ficción vieran en ello un subgénero a desarrollar. Pero la idea, que duda cabe, mola. Exempli gratia: la descripción de una sociedad gerencial en Terra, la aparente fusión de los Estados Unidos y la U.R.S.S se resume a un edificio sombrío y súper burocrático, donde se discutían las ideas mundiales e intergalácticas… Pero recuerda que a un autor tan evocador como Philip K. Dick de cualquier idea contemporánea del momento, le venía un futuro mundo grandioso en detalles.

La novela Gestarescala (Galactic Pot-Healer) de Philip K. Dick, vio la luz por primera vez en 1969. Transmite una serie de cuestiones filosóficas y políticas, tales como sociedades opresivas, fatalistas, la búsqueda de sentido a la vida. Pero que no os asuste el título. Alguien dijo que es el tipo de novela que Chesterton hubiera escrito si escribiera CF. No sé qué decir a eso. Mas, cierto es que la trama no es profunda en la manera de ser la obra más grande de Dick. Sin embargo, es gustosa de leer, en especial por como muestra la evaluación excéntrica de la humanidad.

Ya su sinopsis describe bastante bien a Gestarescala. Nos habla de Joe Fernwright, un tío desempleado que vive del subsidio. Era alfarero, como lo fue su padre, en los tiempos en que un cuenco de barro era algo maravilloso y los objetos no eran todo plástico. Vive en Cleveland, en el año 2046 (cuando en los 70s se pensaba como iba a ser 2046, por supuesto), y se somete al yugo de la República Comunal de los Ciudadanos de América, un totalitarismo de ideas comunistas.

Como hay poco trabajo, todo lo que hace es jugar a juegos de palabras en comunicados de larga distancia. Y le desespera la espera. Pero un día, le llega una oferta a través de su… inodoro. ¿Una deidad suprema? Mmmm…, una especia de semidios llamado Glimmung que vive en el Planeta del Labrador le requiere para una inconmensurable obra. Recuperar la vieja catedral de Gestarescala que permanece hundida en el mar extraterrestre. Sin embargo, tan glorioso proyecto no está hecho sólo para Joe, sino para toda una serie de individuos venidos a menos, desahuciados y sin futuro de toda la galaxia.

Gestarescala se ha convertido en uno de mis últimos descubrimientos lectores mas gratificantes. De las lecturas a las que acudes con pocas esperanzas y que sorprenden en demasía. De una manera conversacional, el libro arroja ideas filosóficas y diálogos que se van desarrollando en tu inconciente y lo remueven. Tiene además algunas escenas cómicas y juegos de palabras esotéricos que provocan sonrisas. Queda así para nosotros, y gracias a Ediciones Cátedra, la recuperación de una de las novelas de Dick jamás publicada en nuestro país. Con una única versión en español que viera la luz en Argentina, allá por 1975, y descatalogada pocos años después.

Una edición que aporta una nueva traducción, prólogo y notas textuales del especialista Julián Díez, responsable en la editorial de las obras del autor. Un producto puro, que se devora en nada por lo original de su trama y lo llevadero de sus escenas pese a ser en principio, una novela puntera de Philip K. Dick. La idea se resume a un pequeño hombre luchando para encontrar sentido a su vida. Un destino no solicitado. La única forma de romper la soledad. El aislamiento. Sazonar de aventuras una vida, unos  momentos vagos que le llegaron y de los que no pensaba salir. O sí.

Recorrer el Planeta del Labrador…, ahí me perdí unas cuantas noches junto a Joe Fernwright.

Reseña: El espejo en el espejo, de Michael Ende

elespejoenelespejoLa experiencia de leer El espejo en el espejo bien pudiera parecerse a visitar una exposición de cuadros surrealistas. Son treinta fragmentos que más que relatos son sueños sacados de la imaginación en estado puro, sin macerar por la consciencia del autor.

Ende, como nos cuenta Ana Belén Ramos, autora de la introducción de esta reedición de “El espejo en el espejo” de Cátedra, es un autor que desde niño y a través de su padre estuvo rodeado de un ambiente artístico y creativo. Éste, el pintor Edgar Ende, se encerraba durante horas en una habitación oscura donde dejaba vagar su mente sin ningún límite para hallar la inspiración para sus cuadros. El libro es algo semejante, son cuadros de papel y tinta donde se recrean situaciones sin aparente coherencia y sacados del mundo del subconsciente y que invitan al lector a sacar sus propias conclusiones. Ende se encierra en la habitación de su cerebro, de la memoria de una infancia difícil y una vida dedicada a romper con las convenciones y modas tanto intelectuales como artísticas, la carcel del realismo como movimiento tras la 2GM. Padre e hijo estuvieron en esa lucha en la que la obra propia choca con la moda y pensamiento imperante, y es curioso que a través de la literatura infantil y  juvenil, la única con más posibilidades de escapar de esas ataduras político-sociales, el hijo obtuviese el éxito personal y profesional a nivel mundial.

Es diáfana la influencia de autores como Kafka, Cortázar, Bradbury, Hemingway y sobre todo de Borges en la temática y trama de algunos de los relatos. Los espejos, los laberintos, la soledad como predestinación del hombre o la eterna incomunicación entre los seres humanos, así como el tiempo como representación de la paradoja de la existencia humana son elementos propios del universo borgiano que se mimetizan en las inquietudes del escritor alemán plasmadas en esta obra de pura experimentación creativa. Borges es además objeto de un claro homenaje en el primer relato del libro, a través del famoso cuento La casa de Asterión.

De El espejo en el espejo: un laberinto, también se pueden dilucidar las pesadillas y obsesiones del autor, que son las propias de un artista que vivió el drama de la guerra, la separación, el hambre y otras penurias pero que sin embargo sus circunstancias vitales no le amendrentaron en su concepción libre de la literatura y el arte en general.

Entre sus páginas nos encontramos relatos que hacen una representación dantesca del  capitalismo; en otros plantea a modo de metáforas (como el puente que nunca llega al otro extremo del precipicio, o el funanbulista y el marinero que intentan pasar sobre una cuerda en distintas direcciones) el sentido de la religión y la fe. Y algunos otros comienzan con paisajes desolados donde seres que funcionan como una personificación de conceptos e ideales (la libertad, la infancia, la feminidad, el amor, la integridad, el tiempo) charlan en conversaciones tendentes a la reflexión dentro de la propia irrealidad del entorno.

El autor de obras como Momo o La historia interminable nos invita aquí a un viaje por las entrañas de la imaginación y el subconsciente en una exposición de cuadros donde sus ideas y vivencias quedan reflejadas no subrepticiamente. Ende no construye con estos relatos una sátira sino más bien nos regala unos pedazos de una reflexión proviniente del subconsciente y transformada en imágenes surrealistas, melancólicas y existenciales del ser humano.

El espejo en el espejo es un libro que gustará a los incondicionales de este autor así como aquellos que deseen explorar el ejercicio de la escritura como medio para romper las ataduras a la imaginación y creatividad.

Reseña: Historia de la Llanura Esplendente, de William Morris

lallanuraesplendenteWilliam Morris (1834-1896) fue un pintor, artesano, impresor, poeta, escritor, activista político y diseñador británico, fundador del movimiento Arts and Crafts. Morris estuvo estrechamente vinculado a la Hermandad Prerrafaelita, movimiento que rechazaba la producción industrial en las artes decorativas y la arquitectura, y propugnaba un retorno a la artesanía medieval, considerando que los artesanos merecían el rango de artistas.

William Morris tuvo, sin lugar a dudas, una gran influencia histórica en las artes visuales y en el diseño industrial del siglo XIX. La bella Isolda (1858), mejor conocida como La reina Ginebra, es la única pintura al óleo conservada de William Morris. Pero destacó en general en todas las artes, antes mencionadas. Sobre todo, como literato, y una de sus obras donde despliega cantidad de hechos maravillosos y sobrenaturales, épicos y caballerescos -obra que daría paso a otras más celebres como La serpiente Ouroboros, Las crónicas de Narnia, Elric de Melniboné o incluso El Señor de los Anillos- es su Historia de La Llanura Esplendente.

Una obra indispensable ahora recuperada por Ediciones Cátedra, la Historia de La Llanura Esplendente fue llamada también La Llanura Esplendente o la Tierra de los Hombres que viven en la Tierra de los Eternos. Dicha obra es una novela de Fantasía escrita en 1891 por William Morris, tal vez el primer escritor moderno de la Fantasía en unir un mundo imaginario con el elemento sobrenatural. También importante por su exploración de los temas socialistas en los que andaba interesado.

El libro habla de la intento de Hallblithe, de la Casa del Cuervo, por rescatar a su novia, la rehén de la Casa de la Rosa, la cual ha sido raptada por unos piratas. Dicha aventura lo lleva al terreno utópico de La Llanura Esplendente, cuyos habitantes son supuestamente inmortales. Hallblithe es justo, fuerte, y aún no ha probado batalla, pero pertenece a la Casa del Cuervo desde los tiempos antiguos. Vivía junto a su prometida pacíficamente en una comunidad agrícola-ganadera asentada en la Tierra de los Riscos, junto al Mar, y nada de eso debía haber cambiado. Hallblithe inicia un viaje de conflictos y momentos intrigantes acompañado por Zorro Pequeño, personaje ambiguo, treatero y pelirrojo. Hallblithe llega así a un nuevo lugar, la Tierra del Rescate, gracias a al vetusto Águila de Mar el cual lo transporta a una especie de Paraíso. Allí, asiste al rejuvenecimiento del anciano por parte de los habitantes de la Llanura Esplendente. Por otro lado, las mujeres del lugar ofrecen su amor y belleza, y el mismísimo rey acoge a Hallblithe invitándolo a todos los placeres de la vida. Pero Hallblithe, de la Casa del Cuervo, solo piensa en encontrar a su amada. Y hasta que no consiga librarse de ellos, zarpar de las tierras de la Llanura Esplendente, no sabrá si ha elegido bien o mal.

Historia de La Llanura Esplendente fue, en 1896, transferido a Longmans, Green and Co., una editorial a gran escala. Su publicación tuvo una enorme, significativa y revolucionaria repercusión en los medios. Ésta edición de Cátedra aporta algo a lo que ya estamos acostumbrados: una muy buena introducción y un artículo grandioso de investigación sobre dicho autor y sus obras. El volumen contiene también ilustraciones muy acordes, algunas de ellas pertenecientes a las distintas ediciones inglesas que tuvo la novela.

Un libro ideal para nuestra biblioteca de Fantasía. Un clásico de clásicos que sólo los entendidos conocen. Un precursor de precursores. La prosa desprende una naturalidad y una frescura alucinante. Se ha catalogado como cuento de hadas escrito al estilo tradicional en varias revistas conocidas, pero para mí es un libro de aventuras. Uno de los buenos. Como El Hobbit. Como El maravilloso país de los Snergs. Como La historia interminable…

Por cierto, nada que envidiar. Todo lo contrario.