Archive for Novela Negra

Reseña: Sabotaje, de Arturo Pérez Reverte

SabotassdsdjeEs difícil ponerte a reseñar una novela cuando todavía te duele hasta el alma de lo que te has reído en algunas partes, sobre todo en los diálogos. Dicen que lo más difícil en esta vida es hacer reír a alguien con una historia, pues, puñetas, estuve a nada de que me diera algo serio, jajajaja, qué trabajo hizo Arturo Pérez Reverte, qué trabajo. Pero mejor será empezar con la sinopsis del libro:

Mayo de 1937. La Guerra Civil sigue su sangriento curso en España. Una doble misión llevará al guaperas y seductor agente del servicio de espionaje franquista Lorenzo Falcó a París. Allí bajo el alias Ignacio Gazán, simpatizante de la República y coleccionista de arte, deberá cumplir una doble misión: una con el intelectual comunista Leo Bayard, y la otra sabotear el cuadro que en esos momentos está pintando Pablo Picasso para la Exposición Universal en la que la República pretende conseguir apoyo internacional. Empieza ya de forma brutal con los diálogos con el Almirante, por que si algo hay que destacar de la novela, serán los diálogos. Falcó en estado puro:

— Por supuesto, comunista y torero… Todos en mi país los somos, cuando no tenemos una guerra en la que ocuparnos -suele responder.

No es una historia de la Guerra Civil española, es una novela negra que se desenvuelve en el ambiente del conflicto bélico que se vivió. Falcó no es ningún asesino, trabaja para quien le paga y le hubiera dado igual que fuera un bando u otro, él tenía muy claro que ganara quien ganara, el desastre estaba asegurado. Se moverá por París, conocida como la ciudad de la luz, paseando por las tranquilas orillas del Sena nos dejará esa rara sensación de que sus habitantes estaban seguros que nos les alcanzaría lo que en esos momentos sucedía en Alemania. Por lo general, llegan a creer que no va a suceder nada mientras se está armando un desastre a su alrededor. Falcó conocerá a intelectuales que hablan mucho y hacen poco o nada, lo que se suele llamar revolucionarios de salón, intelectuales haciendo ver como que dirigen el conflicto cuando no es así, al fin y al cabo, como bien me dijo un amigo mío una vez, a la guerra van los tontos y los obligados. Y estos ni una cosa ni la otra. En la novela aparecen personajes de entonces, algunos tan importantes como Marlene Dietrich, Picasso y alguien con el nombre falso de Gatewood, aunque no sé para qué le puso ese nombre ya que cuando se refiere a él como escritor americano que huele alcohol ya me lo vi venir, jejeje, un creído chulo que iba de matón y no tenía ni media hostia, y a mí sus novelas ni fu ni fa. Será épica la escena en el baño con Falcó, sí, olé y olé.

Al principio, comenté que lo mejor son los diálogos, la conversación que tiene con Pablo Picasso a solas con el cuadro, madre mía, me reí tanto, pero tanto, que pensaba que se me paraba el corazón. Hacía años que no me reía así. Y es que… jajaj, es verdad, que se pongan todos como quieran, pero más allá de que fue un encargo y de que lo han idealizado, a mí me hubiera pasado como al Falcó, lo hubiera mirado más espantada que otra cosa. Esa charla con Picasso es maravillosa, impagable, solo por ese pasaje ya amo a Reverte para los restos.

Una novela negra de espionaje, dos misiones que llevar a cabo con una guerra de fondo donde todo es negocio: armas y cambios de favores. Un autor valiente que sin contar mucho, lo dice todo. Sabiendo que aquello que tiene que ver con la Guerra Civil esta magnificado, escondido bajo un manto de manipulación y propaganda, y tal vez sea por eso que es un tema tan difícil de tratar. Con Sabotaje pone fin a la trilogía a lo grande. Con el que para mí es su mejor libro. Lo he disfrutado tanto que lo voy a volver a leer, aunque terminé de nuevo en el suelo por la risa.

Dejó una gran historia de espías, si tú quieres buscar ahí antiguos fantasmas es tú problema, el autor simplemente escribió una de las mejores novelas negras que he leído nunca. Escrita de forma soberbia, no falta ningún elemento: espionaje, mensajes cifrados, el improvisar y saber captar esos pequeños detalles que son la diferencia entre seguir vivo o morir. Lorenzo Falcó aplastará un cigarrillo bajo la suela de su zapato y nos dejará por ahora mientras camina con una cartera bajo el brazo guardando un secreto. Solo puedo aplaudir la novela, solo puedo reverenciar la gran pluma de Reverte y el maravilloso personaje que creó para deleite de nosotros los lectores.

Reseña: Los Perros Duros No Bailan, de Arturo Pérez-Reverte

losperrosdurosnohablanCuando me llegó el libro (regalo de un amigo) lo primero que hice fue escribirle un privado preguntándole “¿Voy a sufrir leyéndolo?” Soy una gran amante de los animales, sé que las personas deben tener prioridad, pero muchas veces se buscan sus propios problemas, los animales no, ellos sufren por lo que les hicieron otros. Al ver la portada con ese perro mirando, pensé no lo voy a leer si voy a pasarlo mal. No quería terminar hecha una magdalena. Mi amigo me respondió que no era de sufrir. Una hermosa historia, te gustará. Así que me puse a ello.

Para empezar, comentaré por si hay algún despistado que el título es en sí un homenaje a la novela Los tipos duros no bailan, de Norman Mailer. Narrado en primera persona nuestro perro protagonista llamado Negro (un perro mezcla de mastín español y fila brasileño) nos contará, bueno sería mejor poner, nos ladrará; en lenguaje humano toda la novela. Dos de sus mejores amigos perrunos (Teo y Boris el Guapo) han desaparecido, nunca llegaron a sus casas. Negro es ya perro viejo curtido en desolladeros donde fue luchador en peleas de perros. Se teme lo peor. Todavía no logró expulsar sus propios demonios. Hay momentos en los que muerde el aire recordando tiempos que no logra olvidar.  En sí lo veremos como un ex-boxeador: los mismos síntomas de cansancio y pérdidas de memoria. Desoyendo consejos de otro de sus buenos amigos perrunos llamado Agilulfo, perro filosofador por lo que aprendió junto a su amo amigo de los libros, decide ir en busca de ellos.

Una novela negra con perros como protagonistas. Sabremos de lealtad, no conozco nada más leal que un perro, ese animal que nunca te traiciona ni te abandona, irá contigo hasta el fin del mundo.  Su compañerismo, sus códigos de honor como animales gregarios. Recordemos que estamos ante la pluma de Pérez-Reverte, si conocéis sus obras no vais a poder evitar ver a Alatriste en Negro con esa valentía, sus luchas en la vida, ese amigo de sus amigos, aunque también he de decir que le vi un poco de Falcó en el modo de relatar el carácter de las perras. Esto os encantará, yo lo disfruté a rabiar.

Mientras busca a sus amigos (siempre prudente con el miedo en el cuerpo de no ser atrapado por la perrera) se encontrará por el camino otros perros, entre ellos unos neo-nazis con muy malas pulgas y un perro de la raza teckel llamado Mórtimer… Por favor, ese chucho es una pasada. Escuchará historias ya conocidas por todos, de abandonos, intentos de ahorcamiento por parte de sus antiguos amos … Al principio dije que tenía miedo de sufrir, y no, no se sufre. Si hubiera sido así, no hubiera podido leerlo. Pero la parte de las luchas de perros sí me provocó un nudo en el estómago. Todo lo que sabemos que es real, acaba mordiendo fuerte. Esos trozos los leí con tristeza y apesadumbrada. Una historia tan hermosa, autentica, llena de amistad y lealtad; con Negro haciendo cierto el dicho «Un buen amigo es aquel que te ladra y tú respondes, ¿dónde quieres que lo enterremos?».

Un final muy certero que deja una sonrisa en rostro y en el alma. Os la recomiendo. 

Reseña: Quien pierde paga (Trilogía Bill Hodges 2), de Stephen King

EL018039Quien no quiera ver la grandeza de Stephen King, de todo lo que ha hecho por la literatura con sus escritos, de todo lo que ha hecho por el lector; no tiene sentido común. Y eso que el sentido común es el más común de los sentidos. King con sus historias costumbristas sazonadas de Terror ha hecho leer a cantidad de personas que no hubieran pasado en su vida de leer unas cuantas páginas en el periódico. Un ejemplo claro es, que casi no conozco a nadie de mi edad, que no haya leído de algún modo al maestro de Maine. Ora por su novelas de bolsillo, las más vendidas del mundo, ora por las películas basadas en sus escritos, el autor más adaptado de todos los tiempos.

Y está vivo.

Y los homenajes continuos tienen que ser ahora. No a titulo póstumo. Ahora que él pueda sentirse orgulloso de lo que es; un grande, alguien con un don que ha sabido aprovecharlo, un tipo con un poder de enganche con el lector como jamás se haya visto… Una celebridad literaria que ahora vende, pero que en su día asustó llegando a vender millones de libros en todo el mundo. Y los críticos se asustaron. Y tuvieron que preguntarse que estaba pasando. A ese tío había que pararlo, ya sea con críticas infundadas, ya sea…

Pero eso no ocurrió. Los que hemos disfrutado del Tito King desde sus inicios, sabemos que nada en absoluto podría con él. Nada podría con nosotros. Nada puede con todo lo que nos ha hecho sentir con sus novelas. Nada puede con esos momentos lectores inolvidables que nos ha dado. Eso, lectores constantes, no nos lo quitará nadie. Y ahí lo tenemos, con casi setenta tacos y sigue escribiendo. Como no debe ser, su última novela llega de la mano de Plaza & Janés. Como siempre, la editorial que nos trae sus novedades y libros desde hace décadas presenta nuevamente al Rey con otro novelón. Por supuesto, King ha trabajado este territorio antes. La historia de un lector enamorado y obsesionado de su autor favorito, como ya hiciera en su magnífica Misery.

Quien pierde paga (Finders Keepers) es la segunda novela de una trilogía declarada que se iniciara con Mr. Mercedes. Ya en librerías, vuelve a meternos el miedo psicológico en el cuerpo. Encontramos así a Morris Bellamy utilizando la metáfora de una historia de amor clásica para definir las emociones turbulentas de su autor favorito: «Al igual que el destino se interpuso entre Romeo y Julieta. Esa comparación parece absurda aunque perfectamente apta. Soy un amante». Por desgracia para el “objeto” John Rothstein, Morris se siente traicionado. Rothstein es un autor de culto, creador del personaje Jimmy Gold. Pero Morris Bellamy está fuera de sí: Rothstein ha dejado de escribir, y en su última obra, el personaje Jimmy Gold ha traicionado sus ideales. Por lo que Morris decide matar a ese estúpido autor que idolatra. Un insensato que ha perdido la razón. Planea así vaciar su caja fuerte para llevarse toda su pasta y el más preciado de los tesoros: sus notas y novela jamás publicada de Jimmy Gold. Y Morris lo consigue. Lo esconde todo. Pero la policía lo pilla y lo mete en la cárcel por otro crimen. Treinta y cinco años más tarde, un chico llamado Pete Saubers encuentra el tesoro y ahora son él y su familia los que están en peligro.

Al mismo trío dispar de héroes que Stephen King nos presentara en Mr. Mercedes (Edgar Award 2015 a la Mejor Novela) se les presenta una ardua tarea. Un verdadero fan no tiene remordimientos en ir demasiado lejos. Stephen King siempre ha bebido los vientos por introducirse en la tan de moda novela negra. La primera parte de la novela está contada en dos partes. 1978 y 2010. Y ahí ya enlaza una serie de acontecimientos, un preludio de lo que ocurrirá en el tramo final. Prepara el tema para el desenlace al que se enfrentará Bill. Un inicio realmente bueno de los que hacía años que no degustaba y final de los que no suele hacer King. Un autor nuevamente en su salsa mostrándonos personajes tan reales como nuestros propios vecinos.

Después de saber más y más de cada uno. Aparecen Bill Hodges, Holly Gibney y Jerome Robinson y así King nos cuenta que fue de ellos después de Mr. Mercedes. Como su vida ha cambiado desde los hechos acontecidos en 2010. En mi opinión, no es necesario haber leído Mr. Mercedes. Pero si ya la “viviste”, esta parte te molará mogollón. Es como ver los créditos de un film basado en personas reales.

Quien pierde paga marca el esquema clásico del autor. Saber más del interior de cada personaje, manteniendo al lector expectante, enganchado, para después pasar a la acción haciéndonos sentir incluso afinidad por el malvado de la trama. Que nadie piense que es otra Misery, nada que ver, más bien es una obra que se acerca al estilo de evolución de personajes, de argumentos en ciudades de pocos habitantes de Maine, al estilo John Connolly. Una trilogía que no sé por qué me recuerda bastante a lo que hace otro autor de Maine como es Connolly, amigo de King, pero al estilo del Tito en muchos casos.

Quien pierde paga ha superado todas mis expectativas. Segundas partes (aunque no lo sean al cien por cien), sí pueden ser buenas. Incluso mejor que las anteriores. Quién lo iba a decir.

Reseña: La Gran Patraña, de Trillo y Mandrafina

lagranpatrañaBenditos los años en los que el cómic se valoraba por su contenido neto. Años en los que nadie se fijaba antes en el autor al interesarse por una obra. Curiosamente, años en los que dibujante y guionista casi con toda seguridad eran personas con un altísimo don para lo que estaban haciendo, pero que apenas se valoraba su persona creativa, sino más bien el resultado de ambos. Y digo benditos los años por que su obras vieron la luz y aún pueden ser rescatas a dia de hoy. Por que su legado permanecerá mientras gente como vosotros decida tener un momento para leer esta reseña; independientemente de que seas un amante del género negro o de los enormes dibujazos que era capaz de profesar el magnífico Mandrafina.

Si has llegado hasta aquí para saber por qué de estos dos grandes genios del noveno arte argentino, los señores Trillo y Mandrafina, te atrae su obra y no sabes por qué; me encargaré de sepas, la verdad. Todo se resume a que tenéis buen olfato.

Cómics que entran por lo visual y que al devorarlo te llevas una sorpresa aún mayor. ECC Ediciones se encarga esta vez de preparar un sendo álbum “a lo europeo” con una trama que no deja indiferente pues, ¿cuándo las novelas lagranpatraña03del maestro del género negro Dashiell Hammett dejaron indiferente a nadie? Historias a las que con nada ya estás enganchado, argumentos muy atractivos, una joya del grafismo de Mandrafina y narración del difunto Trillo con el que ganaron el Premio al Mejor Guion, nada más y nada menos, que en el prestigioso Festival de Angoulême.

Domingo Roberto Mandrafina es un dibujante argentino de larga trayectoria. De trazo majestuoso para el género negro, que evolucionó hasta lograr un estilo muy singular e identificable en los 70s. Mandrafina, muy pronto demostró su gran capacidad para la escenificación y caracterización de personajes. Un estilo sobrio, duro, y maestro en el arte de las sombras. Con Carlos Trillo se unió para crear obras vinculadas al género negro. La arriesgada historia sobre lagranpatraña02desaparecidos Los misterios de Ulises Boedo, la serie El husmeante que iba en contra del régimen militar dictatorial que vivían… De este genial tándem trascendían  obras cargadas de mensajes alegóricos, fuerte sarcasmo y un telón negro pesimista como colofón. Obrazas como Piñón Fijo, Peter Kampf lo sabía, El Iguana, Spaghetti Brothers, Dragger… Titulazos que espero sean recuperados a partir de ahora por ECC Ediciones.

Titulazos como La Gran Patraña. Obra originalmente publicada por entregas en la revista Puertitas (fundada por el propio Trillo). Su titulo original era Cosecha Verde, un claro homenaje a la Cosecha Roja de Hammett. Título que no entiendo por qué tuvieron que cambiarlo los editores en su día con aires de grandeza… Además, no fue así sólo para cuando llegó a España por primera vez. En Francia se llamó La Grande Arnaque (1998) y en Reino Unido, The Big Hoax (2001)… Uufff.

Pese a todo, La Gran Patraña no deja de ser una obra maestra del cómic de género negro y eso es lo que debe prevalecer. Consigue en nada trasladarte de pronto a una buena historia con su indispensable “femme fatale”, llamada la Virgen Intocada. La cual oculta su rostro al entrar en un bar en busca de Donaldo Reynoso, un expolicía metido a detective que, como mandan los cánones, bebe para olvidar… El Gran Títere, dictador de La Colonia, una república bananera, ha lagranpatraña04iniciado junto al escritor Melitón Bates el rumor sin mucha habilidad, de hacer creer al pueblo que su bella sobrina, ella misma, con la que mantiene relaciones, es una señorita virgen… y además, obra milagros. Noticias falsas en torno a supuestas curaciones con las propias manos de la rubia, a la que insisten en llamar redundantemente la Virgen Intocada.

Pero hay más: tramas que el magnate, el corrupto de su tío, oculta. Profesa por ejemplo el control de la natalidad ya que el nacimiento de bebés provocaría un aumento de la clase obrera, cosa nada buena para él y su régimen dictatorial. Y bueno, ya saben qué ocurre cuando algo se prohíbe, dice Reynoso. «La prohibición, retuerce». La Virgen Intocada no es tan virgen al fin y al cabo, y ha comenzado a recibir fotos bastante comprometedoras con otro hombre que amenazan con desestabilizar “la gran patraña”. Y a partir de aquí como dijo el detective, la cosa se retuerce aún más: aparición de hermanastros, matones nazis, dueñas de burdeles de lengua bífida y toda una serie de encuentros y desencuentros que mantendrán al lector con los ojos muy abiertos hasta su inevitable final.

lagranpatraña01Como curiosidad deciros que la trama es interrumpida a veces por personajes que rompen la cuarta pared. O hacen flashbacks para exponer sus motivos. Algo que mola pues recuerda mucho a lo que en algunos films hace con sus personajes el gran Martín Scorsese.

La Gran Patraña es un muy maduro resultado de un trabajo apasionado y formalmente riguroso, con un formidable guión de Carlos Trillo y dibujos de Domingo Madrafina, trazos que alcanzan la perfección. Pocos premios se llevó esta obra en su día a mí parecer. Un clásico, un maravilloso y terrible relato tropical. Una obra maestra que muestra con dibujos lo que Hammett mejor sabía hacer. Y si sumas la genial edición en tapa dura recién publicada por ECC Ediciones… ¿Qué falta? ¿Os lo digo? Más títulos de este tándem.

Reseña: El asesino dentro de mí, de Jim Thompson

El-asesino-dento-de-miHabía oído hablar muy bien de Jim Thompson pero, al igual que con muchos otros autores que con tanta insistencia me han sido recomendados, nunca había leído nada suyo. Hace apenas un mes decidí seguir el consejo que me habían dado y juraría que quienes lo hicieron se quedaron cortos: no es un gran escritor, es mucho más que eso. Ya se ha ganado un privilegiado puesto entre mis autores favoritos.

Durante este tiempo (un mes), he leído tres novelas del autor estadounidense y las tres me han quedado con la boca abierta. Para que se hagan una idea de lo que encontrará en las novelas de este señor (al menos en las tres que llevo me ha pasado), es como si trabajara en una empresa y tuviera acceso a todos los archivos. Usted entra a tal despacho y siempre tendrá la luz encendida, para que pueda ver bien cada detalle. Nada de andar a tientas, en la oscuridad. Esto hace Jim Thompson con sus obras, ser directo a conciencia. Te deja que, bajo tu responsabilidad, indagues en todos los asuntos que conciernen a la trama que tienes delante. Y si no te gusta cómo son tratados algunos personajes o la dureza de su lenguaje, ya has sido advertido de antemano. Este señor no tiene pelos en la lengua, no se corta y llama a las cosas por su nombre, al menos de la forma en la que él lo piensa. Yo me imagino que esto, en la época en que fueron publicadas las novelas, debió causar demasiadas discrepancias entre la crítica. Supongo que el señor Thompson no pasaba muy desapercibido que digamos. O te gustaba o lo odiabas. Me inclino por lo primero, pues escribía como Dios, vaya que lo hacía. Una pena que el estadounidense nos dejara en abril de 1977. Solía escribir novelas más bien cortas, pero directas, entretenidas y con situaciones bastante comunes, eso hasta que todo empieza a retorcerse, para deleite del lector. Sí, gente, me sumo a la Jim Thompson manía. Si ya lo has leído lo entenderás y si no pues, ¿a qué estás esperando? No cometa el mismo error que un servidor y deje pasar durante años las recomendaciones de tantos lectores y amigos. Ya conoce el proverbio: “cuando el río suena, agua lleva”.

Tres novelas, como he dicho, en un mes: Aquí y ahora (Now and on Earth, 1942), 1280 almas (Pop. 1280, 1964) y El asesino dentro de mí (The killer inside me, 1952), en mi opinión la mejor de las tres. En esta ocasión no voy a hacer una pequeña sinopsis de esta obra, al contrario de otras veces, si no que voy a copiar un pequeño texto de esta última para dar veracidad a lo comentado en el anterior párrafo. Bueno y más que nada porque las otras dos novelas las leí en su idioma original, aunque puedo dar fe de que el autor también se despacha a gusto, es igual de directo, sin tapujos. De acuerdo, allá voy. Y que cada uno saque sus propias conclusiones. Advertidos están:

“Los policías juegan a ladrones y los ladrones juegan a policías. Los políticos son predicadores y los predicadores son políticos. Los recaudadores de impuestos recaudan para su propio bolsillo. Los Malos quieren que tengamos más dinero y los Buenos luchan para impedírnoslo. No nos conviene, ¿comprendes? Si pudiéramos comer todo lo que quisiéramos, cagaríamos demasiado. Habría inflación en la industria de papel higiénico…”

Muy sutil, ¿verdad? Como has podido comprobar, Jim Thompson las mandaba dobladas… Y a quien no le gustara pues que no mirase, como suele decirse. A mi personalmente me encantaba este atrevimiento que tenía. Creo que de ahí radica parte de su éxito. Y esto fue en la década de los ’50. ¡Ole tus “tus”, genio!

No me enrollo más, me esperan muy buenos ratos de diversión con este crack de la novela negra. Estoy preparado para lo que se avecina. Voy a seguir gozando del hallazgo.

Reseña: Veronica Mars (El Concurso de los Mil Dólares), de Jennifer Graham y Rob Thomas

veronicamarsSi hubo un personaje televisivo en aquel inicio del boom de las series de televisión que supo enamorar a su público, ese fue Veronica Mars. Aquella pequeña rubia adolescente que usaba su tiempo libre como ayudante de detective para su padre, cargada de ironía, sarcasmo y miles de referencias a la cultura popular, supo hacerse un hueco en el corazón de todos los que seguíamos sus andanzas.

Que por desgracia no éramos demasiados.

Y eso llevó a que la serie fuera cancelada. Probablemente una de las cancelaciones más dolorosas que recuerdo, y que dolió a todos y cada uno de los que veían la serie. Con aquel final, además. Pero Veronica Mars nos encantaba y se convirtió en una pequeña joya, en una pieza de culto, y años después su creador, Rob Thomas, hizo historia al conseguir la financiación para hacer una película del personaje a través de un crowfunding.

Veronica Mars volvió (The bitch is back, rezaba uno de los eslóganes publicitarios) y lo hizo para satisfacer aquel ansia de quienes nos habíamos quedado colgados con la serie. Resolviendo las dudas que quedaron en el aire, hilando tramas, y obsequiándonos con algo más de hora y media de ella. Veronica Mars. Larga vida a Kristen Bell.

Aparte de la película, Rob Thomas tenía intención de seguir dándole cuerda a nuestra querida detective. Hasta la fecha se han publicado dos novelas, la primera de ellas esta que nos llega a España con el título de El concurso de los mil dólares (una traducción que al menos concuerda con el libro, a pesar de que el original vendría a ser “la línea de bronceado de los mil dólares”, dado que el concurso al que referencia premia con mil dólares a la chica cuya línea de bronceado resulte más sexy).

Y no, no os he hecho un spoiler porque lo cierto es que el libro se titula así como podría haberse titulado “El BMW azul” o “fiesta de primavera en Neptune”. El concurso que da título a la novela tiene poca importancia, realmente.

Dicho eso: ¿Es una buena o es una mala novela? Para mí resulta difícil juzgarlo porque, eh, tengo a Verónica entre mis manos, vuelvo a saber de ella, la visualizo en mi mente, y eso es suficiente. Entiendo, si consigo extraer eso de mi cabeza, que la novela en sí cuenta la historia de una detective que investiga una desaparición de una adolescente que pronto se convierte en la desaparición de dos adolescentes. Como novela negra para los amantes del género les resultará muy sosa; para jóvenes (que es el público al que va dirigida) puede que les guste si logran empatizar con esa chica protagonista de carácter curioso y atrevido…

Pero.

Aquel que haya visto la serie disfrutará mucho más de lo que cuenta. A fin de cuenta es un caso como cualquiera de los que se ha visto a los largo de sus tres temporadas. A fin de cuentas se hace mención a todos los personajes que fueron importantes en la serie (algunos más de pasada que otros, pero todos). A fin de cuentas, mantiene la esencia de la serie (algo menos sarcástica, eso es verdad, pero válida).

Para un neófito, alguien que no sepa quién es Veronica Mars, puede que la trama le guste, pero habrá momentos en que determinados personajes, que aparecen solo para una conversación pero de los que se habla como parte de una trama subyacente en el fondo, eso se les haga un poco extraño por no poder hilar los cabos.

El ritmo es ágil, la escritura es sencilla y la edición de Nocturna es buena y cuidada. Por esaparte, ningún pero. De hecho, desde aquí les agradezco de todo corazón que hayan decidido traer este libro a España, porque sinceramente nunca pensé que llegaría a mis manos. Ahora cruzo los dedos para que se animen con el segundo.

Que por cierto… cada vez que cogía el libro para leer en mi cabeza sonaba la melodía… A long time ago, we used to be Friends…

Reseña: Gatas Salvajes, de Julián Ibáñez

gatas_salvajesLa serie de Bellón llega a su tercera entrega sin un ápice de cansancio. Tras “El viejo muere, la niña vive” y “Todas las mujeres son peligrosas”, ambas editadas por Cuadernos del Laberinto y reseñadas en esta web, llega “Gatas salvajes” para disfrutar de las desventuras de su carismático protagonista.

Bellón sigue siendo un buscavidas. Ahora trabaja un par de días por semana en un polígono de Madrid vigilando que nadie se pase con las prostitutas. Normalmente no hay problema. La mayoría de los clientes son padres de familia que no quieren lío. Las chicas colocan plásticos en la acera y se dedican a poner el culo y a desgastar el asfalto. Un buen trabajo que le da un par de billetes para pagar la pensión.

El resto de días Bellón tiene que buscarse la vida. Tal vez encuentre trabajo echando a morosos de sus casas, o vigilando a un tipo, o simplemente actuando como soplón para Azucena, la policía lesbiana que le paga por sus mentiras aunque no se cree ninguna.

Todo cambia cuando, sin que él mismo lo sepa, se enamora de una prostituta rumana de 18 años. Ansioso por sorprenderla, decide hacerle de chófer hasta Mataporquera, un pueblo perdido en la zona de Burgos donde se ubican las ruinas de un prostíbulo enorme: el Gatas Salvajes. A partir de ahí, su rutina se romperá en mil pedazos y comenzará una loca carrera cuesta abajo y sin frenos.

Julián Ibáñez sigue siendo imparable. Cuenta como nadie esa vida de extrarradio, de perdedores con orgullo, de amor en la cuerda floja. Sus diálogos son de una maestría sorprendente. Cada palabra que suelta Bellón es para acabar con la conversación, al igual que las respuestas que le dan a él. Gruñidos, insultos, silencios largos. Todo eso forma parte del sonido de la calle. En un momento dado es capaz de definir la infancia de su personaje con apenas tres líneas:

—Yo no tengo perro, ni gato… Nunca los he tenido.

—¿Ni cuándo eras niño?

—Ni cuando era niño. Ni un pájaro. Bueno, recuerdo que un vecino, yo debía tener como cinco o seis años, tenía un pájaro en una jaula.

—¿Un canario?

—¿Un canario? No sé, puede ser. Me acuerdo de la jaula, no del pájaro. Era como uno de esos templos chinos, la jaula digo, o de por ahí.

—¿Cantaba?

—¿El pájaro? No lo sé. Si lo hizo fue cuando yo no estaba.

Los lectores de esta saga estamos de enhorabuena, porque se han anunciado varios libros más de Bellón, hasta un total de nueve (de momento). En algunos casos son reediciones de obras antiguas de Ibáñez, pero como él mismo ha apuntado en alguna ocasión, siempre ha escrito la historia del mismo individuo, aunque le vaya cambiando de nombre. Los que tenemos la suerte de haber leído “La miel y el cuchillo” o “Entre trago y trago” no podemos más que darle la razón y esperar, eso sí, que continúe escribiendo nuevas desventuras de Bellón en los próximos años.

Reseña: Serie Negra Integral, de Enrique Sánchez Abulí y Jordi Bernet

serienegraDespués de haber leído uno de los mejores integrales que he leído en mi vida como es Torpedo 1936 (http://cronicasliterarias.com/2014/10/08/resena-torpedo-1936-integral-de-enrique-sanchez-abuli-y-jordi-bernet/). El mejor cómic de género negro que he leído, insisto, una sátira del crimen con clase y con impecable pedigrí; Torpedo 1936 relataba la vida, aventuras y desventuras de un sicario a tiempo completo llamado Luca Torelli, alias Torpedo. Un inmigrante italiano que araña, cada día un poco más, su ascenso hacia la cúpula del crimen en la ciudad de Nueva York. No obstante, todavía no he nombrado a los grandes responsables de estas obrazas: Enrique Sánchez Abulí y al que siempre me refiero como dios del cómic y maestro patrio Jordi Bernet. Muchos siempre han tendido ha comparar los dibujos de Bernet al estilo de Alex Toth, sin pararse por un momento a ver la grandeza, la mota que tenemos en el ojo propio…

No es ningún secreto que el dúo Abulí-Bernet han realizado algunos de los mejores cómics españoles de todos los tiempos. Pero sería injusto fijarnos únicamente en su personaje más conocido, Torpedo 1936, ya que su obra es mucho más extensa. Y aquí es donde llega Panini Cómics en su sello Evolution, y nos vuelve a publicar un tomaco súper recomendable como es Serie Negra Integral. Un tochaco que recopila aquella extensa (y que a la vez se hace tan serienegra07cortísima al leerla) obra de relatos cortos de género negro.

Algunas antologías tan importantes dentro del panorama español como “Historias negras”, “La naturaleza de la bestia”, “Snake” y “De vuelta a casa”. Complementados por los dos relatos “La mirada” y “Lo que pasa cuando no sucede nada”, escritos por Abulí e ilustrados por Bernet, por supuesto.

Encontramos historias cortas que ponen los pelos de punta como La venganza, con una viuda rencorosa como pocas, el macabro Little haciendo de las suyas,  el amor incomprendido de Si supieras que pasó luego…, el hambre eterna de Una llama que se apaga, los terribles niños de Mr. Monster o las horribles consecuencias de una noche de sexo en Las dichosas estadísticas. Así hasta 23 relatos que comprenden el primer volumen llamado Historias Negras. Argumentos frenéticos que continúan en el siguiente Ab Irato: La naturaleza de la bestia, una nueva antología donde encontramos más horror sobre lo que rodea al ser humano.

Continúa el tomo con la obra Snake. Un cómic desarrollado al completo sólo para serienegra03un personaje y al estilo del mejor western donde la inspiración está clara: Clint Eastwood un paso al frente. Western en clave de humor negro para adultos, protagonizado por Snake, un pistolero temido por su habilidad con el revólver, pero bebedor, aficionado a las mujeres, rudo y de moral dudosa, que no tiene miramientos en humillar o traicionar a sus amigos o amantes si con ello logra su objetivo. Un álbum aquí añadido con sus seis capítulos al completo.

Luego, otro titulazo de ambos autores como fue De vuelta a casa. Otra cuidada obra que viera la luz en una primera edición con Toutain y tras su publicación original en la desaparecida revista Zona 84, ahora volvemos a tenerla mano. En el siglo XXIII, un grupo de dispares asesinos han sido condenados a perpetuidad en el árido planeta prisión Goblin desterrados de la Tierra por sus crímenes. Allí viven abandonados a su suerte bajo la ley del más fuerte hasta que unos amistosos alienígenas llegan en su platillo volante a confraternizar. Tras hacerse con la nave, los convictos regresan a la Tierra donde intentan escapar mientras son perseguidos por las fuerzas de seguridad.

Gamberra, cafre y divertida a raudales.

serienegra04Este tomaco tan imprescindible cierra con relatos literarios: Lo que pasa cuando no sucede nada y La mirada. Obritas también de género macabro que hay que disfrutar de principio a fin y de las que no pienso desvelar lo más mínimo. Sólo aportar, para que vean su importancia y calidad (esa que aquí pasamos tan por alto), que ambas historias fueron publicadas en la famosa revista americana Playboy.

Sánchez Abulí construyes tramas para el recuerdo, evocadoras del mejor cine oscuro lleno de maldad. Añade su particular estilo guasón y su gusto por los juegos de palabras chulescos y callejeros. Jordi Bernet lo complementa mostrando su enorme talento y el grado de compenetración e implicación en ambos es total. Divino, siempre. Tengo dos lienzos de él en casa que adoro cada vez que cruzo el pasillo.

Comentar que este Serie Negra Integral sin ser un cómic erótico, tiene una serienegra55importante carga sexual en las historietas, y se aconseja su lectura para adultos. Díalogos, situaciones, ya saben… sólo para el mejor lector de cómics, aquel que sabe valorar lo mejor de lo mejor. Un tomaco fundamental para los aficionados al mejor cómic y no sólo español como por ahí nombran; es calidad por los cuatro costados y no entiendo como esta reciente publicación no tiene la repercusión que merece. Deja la cuneta a grandes integrales que hoy en día acaparan la atención de muchos.

Si este pájaro se le escapa, es porque no disparó a tiempo. Sube del tirón a mi Nº 2 de mis Indispensables Cómics. Y sólo porque Torpedo 1936 posee el liderato. Gloria Bendita… llena de fuego, sangre y femmes fatales. Tíos duros superados por otros con hambre y sin miramientos por el prójimo.

Una maravilla.

Reseña: Raylan, de Elmore Leonard

RaylanRetorno a Elmore Leonard con su novela Raylan publicada por Alianza Editorial. En un ensayo que apareció en The New York Times en 2001, Elmore Leonard enumeró sus 10 reglas de la escritura, pero todas ellas quedaban resumida con un anexo, la regla número 11 que lo resumía todo:«Si lo que escribo suena como en mi cabeza, trabajo resuelto». Una regla excelente que a muchos de los que nos dedicamos a esto nos puede molar y mucho. Pues en definitiva eso es lo que deseamos conseguir, ¿no? Con rapidez extrema antes de que se largen las musas por la gatera…

El “uso adecuado” del lenguaje callejero es marca comercial de Leonard. Un consagrado autor, estilista de la literatura ligera, de paso, que vota por el movimiento hacia delante de la narración tan pronto como se precie. Aceleración narrativa y verbos ayudando, sistema que usa como pocos. Por el manejo del lenguaje, Leonard es un escritor que cala pronto en el lector aunque sea un recién llegado a su obra. Sin embargo, el orden y uso de sus argumentos puede tomar un poco de tiempo en aceptar la prosa y permitir que sus ideas ahonden en ti. Dependerá mucho de lo que estés andado en novela negra.

Raylan fue publicada por primera vez en 2012. Fue el último trabajo de Elmore Leonard antes de su muerte en 2013. La novela se basa en la serie de televisión Justified, que fue a su vez basada en el relato de Leonard Fire in the Hole. El carácter de Raylan Givens, que apareció en ese cuento, así como en las novelas de Pronto y Riding the Rap fue extraído de esa semilla. Pero Raylan no es una secuela directa de cualquiera de estas novelas, ni es una secuela directa de la serie de televisión. Elementos de ambas traman se cambian: Boyd Crowder, que murió en Fire in the Hole, pero sigue vivo en Justified, aquí deambula de un lado para otro y es uno de los personajes más importantes de Raylan.

Por otro lado, los personajes originales de Justified como Dickie y Coover Bennett son en cierta forma reutilizados, como Dickie y Coover Crowe. Sí que varias líneas argumentales del final de Raylann fueron adaptados por los guionistas de Justified en episodios de la tercera temporada. En el episodio Piensa como el barro.

¿Aún no he dicho que Justified es altamente recomendable? La televisión dio al escritor estadounidense las satisfacciones que Hollywood no consiguió dar. Lo que verdaderamente retrata a los personajes literarios del maestro es cómo hablan y eso es la mejor carne para la caja de tonta.

En Raylan, el agente judicial Raylan Givens es un hombre de pocas palabras, conocido por su sombrero vaquero y su facilidad para desenfundar. Su debilidad son las mujeres a las que dedica sus mejores modales, busca siempre ambientes mujeriegos pero no encuentra siempre precisamente lo mejor del género femenino. Mientas sigue la pista de un conocido narcotraficante, víctima de una red que extorsiona y trafica con órganos, Raylan se topa con Layla, una enfermera cuya ética profesional la dejó una veintena de años atrás. Carol Conlan, una abogada al servicio de una compañía minera cuya falta de escrúpulos le lleva mucho más allá de la ley en su negociación con los trabajadores, es otra de las opciones. Además de Jackie Nevada, una estudiante que frecuenta las partidas ilegales de póquer. De lo más atractivo son las tres atracadoras de banco que trabajan para Delroy Lewis, el dueño de un garito que ha jurado matar a Raylan después de que lo encerrara en el pasado.

Raylan, el agente que ha dado vida a la famosa serie de televisión Justified, ganadora del premio Emy, se enfrenta aquí a despiadados traficantes de órganos que harán lo posible para seguir delinquiendo. Mineros que luchan por una vida saludable se acoplan. Timbas ilegales que… ¿cuándo no lo son? Corredores de apuestas, criadores de caballos, plantaciones de marihuana, delincuentes sin el Raylan_nycmenor rasgo de humanidad y mujeres fatales, indispensables en cualquier novela negra.

Raylan Givens es un mariscal en esa zona de USA donde se conocen los sombreros vaqueros y el gatillo fácil. ¿Buenos modales? Los días de fiesta. Cuando el reloj despierta, Givens mata a tiros. Esto suena triste, y lo es. Pero no tanto cuando te enteras de lo que ha hecho ese traficante de drogas con tal de vender su mercancía. Personajes que ruedan de escena en escena. Acción a raudales. No se encuentran hombres como Raylan todos los días.

Reseña: Drama City, de George Pelecanos

dramacityA Lorenzo Brown lo metieron en la cárcel por tráfico de drogas. Ahora, con la condena cumplida, ha salido de la cárcel y está acostumbrándose a su nueva vida como policía de perros. Podría decirse que lo lleva bien, ha aceptado las nuevas tecnologías que en un principio tanto desconocía e incluso ha salvado la vida de Jasmine, su nueva amiga, una perra cariñosa que iba a ser sacrificada en la perrera. Aunque todo parece marchar bien para él, nada más lejos de la realidad, pues cualquier error podría devolverle a la trena, por esa razón debe actuar con cautela, con la cabeza fría y no dejarse llevar por sucesos que no le incumban. Lo malo es que, aunque de manera moderada, aún abusa de ciertas sustancias que pueden darle una mala jugada.

Cierta mañana se enfrenta a un tipo que está maltratando a un animal y le propina una paliza. Durante el tiempo que dura la agresión, Lorenzo se siente estupendamente, incluso le dan ganas de volver a engancharse a la marihuana, sustancia que empezó a fumar cuando apenas contaba con doce años. A esa edad su madre ya había vendido su cuerpo y debido a un robo había sido encarcelada. De su padre jamás supo nada. Tras pasar casi toda su infancia con su abuela, cierto día conoce a una chica a la que queda embarazada. Poco tiempo después es encerrado, por lo que apenas conoce a su hija. Incluso, ahora, en la calle, su madre no lo deja verla. Si no fuese por el cariño de su abuela, hubiera estado dispuesto a violar la condicional.

La creencia de una sola persona es la que la ha impulsado a seguir hacia delante y trata de integrarse en la sociedad…

Rachel López es agente de la condicional. Está acostumbrada a asistir a reuniones donde ayuda a delincuentes, drogadictos, criminales, etcétera, etcétera, mediante un programa de reinserción. Se gana la vida aconsejando a estas personas y evitando que recaigan en sus antiguos hábitos o adicciones. Pero ahora, la propia Rachel está sentada en el “banquillo de los acusados” y reconoce ante todos, en una de sus propias reuniones, que ella misma es alcohólica. Se tituló en la universidad en criminología y rápidamente encontró trabajo. Al poco tiempo, su padre y su madre murieron de cáncer. La fatalidad jugó en su contra. De tenerlo todo, se vio sin nada en cuestión de poco tiempo…

En Drama City, que así ha sido bautizada por algunas personas a la localidad donde transcurre la trama, está a punto de desencadenarse una enorme ola de violencia. Adolescentes sin porvenir, personas que tratan de olvidar su pasado y encontrar un futuro mejor…, el lector se va a sentir un privilegiado de todo lo que está por llegar, como si se encontrar en medio del tiroteo que se avecina.

Conforme reza una frase en la portada de esta novela, publicada por Ediciones B, Stephen King califica a George Pelecanos como “posiblemente el mejor escritor americano de novela negra”.  El mejor no sé, hay tantos…, pero sí que es muy bueno. El señor Pelecanos, cuyo apellido supongo que viene del griego, además de haber escrito unas cuantas novelas memorables, fue colaborador de la exitosa serie The wire.

Palabras mayores, gente.