Archive for Novela Negra

Reseña: Blue Note (Integral), de Mathieu Mariolle y Mikael Bourgouin

Blue Note es de esas historias que no esperas que te sorprendan, sin embargo, a pesar de enmarcarse en un escenario cien veces visto: un idealista perdido, superado por sus viejos demonios, un ambiente de blues y jazz excelente, todo narrado en una sinuosa oscuridad… La verdadera y atractiva idea es mostrarnos todo lo que hay tras el corrupto mundo del boxeo. Enseña sangre desde la primera viñeta, fluyen los golpes en todos sus significados posibles, con un héroe que rechaza todo compromiso y que se convierte en un empático perdedor, muy al estilo del Toro Salvaje de De Niro y Scorsese. Un álbum integral extraordinario que recién publica Norma Editorial, una lectura ideal para el verano. Una inmersión en un mundo gangrenado a través de la prohibición, a través de la vida de un hombre en busca de un pasado glorioso, queriendo escapar de las manazas de uñas largas de los círculos mafiosos. Con un patrón de lado oscuro perfecto para el ambiente que Mathieu Mariolle y Mikael Bourgouin desean proponer y que sin duda consiguen.

Jack Doyle es pura malta irlandesa. Un boxeador que da más de lo que recibe. Pero un tipo demasiado recto para tener éxito en el medio. Estamos en la Nueva York de los años 30, en medio de mafias, organizadores de combates amañados, estafadores y pequeños buscadores de vidas. Doyle, regresa para una última pelea en una ciudad que odia y juró abandonar para siempre. Si el escenario os parece un déjà vu, todo se compensa con un diseño hermoso y una atmósfera apretada. Una línea realista impecable y tinta y colores oscuros subrayando el tono que gobierna la trama; sentimientos de desilusión y melancolía acompañando a cada personaje.

Mathieu Mariolle ofrece un escenario clásico pero profundo, colocando un guión paralelo entre el final de la Ley Seca y el crepúsculo pugilístico de una antigua gloria. Cuenta los últimos momentos de ambos antes del último gong. Se alía con Mikael Bourgouin que propone un gráfico sombrío y violento que, como un buen gancho, va directo al sitio. Líneas que representan un mundo de compromiso donde casi el único color es el negro, un negro-azulado de pantalones cortos, guantes o sangre pútrida recorriendo pómulos agrietados o huesos fracturados.

Con algunas incursiones cinematográficas en ciertos personajes que me recordaron al gran Coburn, proclamo que Blue Note es uno de los mejores álbumes de género negro leído en mis años de vida. De principio a fin, solo tenía halagas en mente: ¡Maravilla, maravilla! Desde la portada hasta la última página, desde la delicada línea hasta el coloreado, las escenas de acción y los momentos más íntimos, con una gracia inusitada, ha despertado nuevamente en mí el deseo de volver a leer a los mejores del género negro; me hizo recordar lo bien que lo pasé cuando empecé con Hammett, Chandler o Ellroy. Y recordar que aún tengo pendiente, cositas de los mejores de la conocida American Noir.

El boxeo está en el punto mira de este cómic, y como se va entreviendo, el jazz y su evocadora música se apoderan del final con una narrativa más densa y pegadiza, personajes más asentados y una construcción inteligente de la historia que da lo que se pide. Una trama de eventos comunes contados en casi ciento cincuenta páginas, un genial díptico recogido en un sólo volumen que si  lee cómics, no me cabe duda que Scorsese lo tiene en su estantería.

Reseña: Los Lobos No Piden Perdón, de Miguel Conde Lobato

España entera está conmocionada. Onofre Castro, Secretario de Estado de Justicia, se encuentra en la cárcel de Teixeiro sospechoso del asesinato despiadado contra siete mujeres. Carlos Wolverine es un periodista que aspira a salir del anonimato. Sin saber el motivo, será elegido por Onofre para publicar cada semana un artículo confesando sus crímenes. Por supuesto, todo ello en uno de los diarios más influyentes del país. Pero, ¿por qué desea confesar y acabar en la cárcel durante años? Y…, ¿por qué precisamente pide confesarse con dicho periodista? Así comienza este thriller español.

Dudo mucho que un juez permitiera que un psicópata relatara sus crímenes mediante artículos semanales como si de un serial televisivo se tratase. Pero la novela se escribió para que los lectores disfruten de una historia. Por lo tanto, una vez aceptemos la trama, ya podemos dejarnos llevar por toda su estructura repleta de giros dentro de un tema actual de gran debate, la pena de muerte. Empecemos. El comienzo será lento mientras leemos las reuniones de Onofre con Carlos, donde no faltarán ciertas alucinaciones mesiánicas muy típicas de esta clase de asesinos, ni sus desprecios a las mujeres asesinadas. A la vez, el periodista por su cuenta entrevistará a familiares y amigos de las víctimas. Será en esa investigación paralela cuando las cosas comiencen a no encajar. Entonces el ritmo irá creciendo hasta tal punto que Miguel Conde Lobato nos introduce en temas de conciencia social.

Las redes sociales estallan, todos son de repente abogados, jueces, todos creen tener el derecho de opinar, ¿os suena? La pena de muerte vuelve a ser tema de debate y es que curiosamente fue Onofre quien en su día se comprometió con los derechos humanos rebajando las penas a los criminales para que estos pudieran rehabilitarse en la sociedad. Esto me recordó a un chiste que leí hace ya años sobre un político que le preguntan porque no invierten más dinero en educación y sí en cárceles, respondiendo el político: «Por que yo no voy a volver a estudiar».

¿Estaba nuestro psicópata preparando el terreno para él mismo? ¿Tenemos una ley hecha a medida del poder? Mientras el periodista va ganando fama con sus artículos, la gente utiliza las redes, los psicólogos intentan explicarnos si es posible que alguien con un cargo tan importante (un hombre brillante), pueda convertirse en un asesino despiadado. Parece que hay tantas razones para matar como para vivir. Podría ser simplemente la curiosidad de alguien que carece de empatía o irá a por los errores del pasado en un mundo que no juega limpio. Uno podría matar por odio a un pueblo, por amor para proteger a un niño o poner a un ser querido más allá del sufrimiento. Uno podría matar por avaricia, por celos…, hay muchas razones para matar y todas parecen estar justificadas en ese momento. Los titulares van saliendo, pero nosotros seguimos sin entender por qué no lucha por su inocencia empeñándose en cumplir condena. ¿Necesita esa gloria? Seguimos con un buen ritmo narrativo, todo va más deprisa no parece que nada vaya a cambiar salvo que sea condenado. Entonces el periodista encuentra una antigua leyenda policial conocida como “El Catálogo”. Todo da ahí un giro tan espectacular como imprevisible.

Volvemos al principio de mis palabras, a mí personalmente me hubiera gustado que se hubiera escrito sobre una base más realista. Es muy difícil que pueda darse un caso tal y como lo dejó el escritor. Lo adornó de verdades e imposibles, quedando una extraña historia, aunque logra romperla en mil pedazos ante el descubrimiento de la verdad. Sin duda alguna, las últimas páginas nos descubrirán lo más sorprendente de los asesinatos.

Una historia dura donde cada víctima siente que la han dejado sola, que nadie escuchó sus gritos, ni sus súplicas. Ahora debemos ser los vivos los que hagamos justicia por ellas. ¿Quién es Onofre? ¿Asesino o víctima? ¿Y Carlos, manipulador o marioneta? Si os gustan los desenlaces difíciles de descubrir y las historias con preguntas que necesitan respuestas, sin duda es vuestro libro.

Reseña: La Séptima Lápida, de Igor De Amicis

Hacía mucho que no leía un thriller tan bueno sobre la camorra italiana. No tengo ninguna duda tampoco pues, toda calidad narrativa se basa en que su autor es Comisario Jefe de la policía penitenciaria y Subdirector de una cárcel de máxima seguridad en Italia. Si eso no es conocer a fondo el tema que relata en La Séptima Lápida, que Dios nos asista. A las pocas páginas escritas ya advierte: «La cárcel no es un lugar de descanso ni de paso, si piensas así es que nunca has estado allí».

Cementerio en las afueras de Nápoles, siete hoyos excavados en el suelo. Cada uno, contiene su propia placa con nombres y apellidos. Solo el primero se encuentra «ocupado», con el cuerpo de uno de los jefes de la camorra y su garganta está cortada. Los otros vacíos. Quedan ahí expuestos más como una promesa de lo que les espera. Más que una advertencia. Todos saben que la mafia es una guerra donde matas o te matan, pero nada cuadra entre tanto nombre donde se juntan: jefes de clanes, asesinos, narcotraficantes y delincuentes de escasa importancia. Para el inspector Carmine Lopresti, esto no tiene sentido. Michele Vigilante, un legendario asesino conocido por el alias de «El Impasible», una leyenda en ese mundo de sangre que llama a sangre, acaba de salir de la cárcel después de veinte años. Su nombre es uno de los que están en una de esas siete lápidas. Entonces, ¿qué hay detrás de todo esto? Michele no tiene ni idea, bastante tiene solucionando sus propios asuntos. Pero si algo le enseñó ese mundo criminal, es que el tiempo puede mover montañas o desplazar océanos. No puede cambiar lo que se ha hecho. El pasado está escrito en piedra, y ni siquiera el tiempo tiene el poder de remodelarlo.

Igor de Amicis nos presenta una historia que suena verdadera. Las palabras oscuras y viciosas paralizarán al lector. Un thriller bien escrito con una trama intensa, hermosa, lleno de un dolor que no conoce el perdón. Un libro increíble del cual esperamos torturas, muertes lo más violentas posible, al fin y al cabo, estamos en el corazón de la auténtica mafia italiana y creedme en eso no defrauda. Asesinatos tan misteriosos como la sombra de aquel que los ejecuta ¿o acaso sea más de uno? Hasta el final del libro eso quedará en suspense. Crímenes difíciles de resolver. La policía se las ve y se las desea. Mientras nosotros mantengamos los ojos bien abiertos intentando no perdernos nada, amigo lector seamos sinceros, si vas a leer este título es por lo mismo que yo me interese por él. Los detalles. Cada muerte será diferente. Como si cada uno de ellos mereciera su propia tortura.

Igor De Amicis logra despistarnos, ¿a quién señalar si no se sigue un «modus operandi»? Los napolitanos felices, sus calles están siendo limpiadas de escoria. ¿Tengo que regalarle unos zapatos nuevos? Tampoco faltarán sus códigos y amenazas. Descripciones inmejorables de la realidad en las cárceles, las jerarquías de las organizaciones criminales, matar no es ningún problema, total nadie ve nunca nada. Muertes en nombre del poder de las drogas, venganzas sellando la paz con un beso. Todo ello y más entre giros inesperados harán que no podáis detener la lectura. Una novela violenta que nos lleva al inframundo criminal. Con un final que conmueve hasta el alma. Si fuera una película seria de esos finales que quedan en la memoria para siempre. Para mí ya es una de las mejores lecturas de lo que llevo de año.

Reseña: American Monster, de Brian Azzarello y Juan Doe

Planeta Cómic dio una gran noticia para el aficionado al cómic comunicando que a partir de marzo de 2019 comenzarían a publicar los cómics de Aftershock en España. Los títulos de Aftershock, independientes entre sí pero con una línea editorial común, van desde miniseries hasta series regulares que cubren todo tipo de géneros: serie negra, sobrenatural, espías, fantasía heroica, ciencia ficción…; cada una de estas colecciones suele aportar un tono único de inicio. Y por lo que he podido leer hasta ahora, un inicio fantástico. El plan editorial de Planeta Cómic comunicó también que cada mes se lanzarían uno o dos tomos de las distintas series, por lo que la continuidad mensual de Aftershock en nuestras librerías está garantizada. Series atrevidas, revolucionarias e interesantes del panorama actual norteamericano y con autores de renombre. Desde entonces, series como Animosity o Jimmy’s Bastard han visto la luz. En abril le siguió Insexts y ahora nos llega esta chulada de Brian Azzarello y Juan Doe, la exitosa en USA, American Monster.

Un buen tomito en tapa dura que recopila los primeros cinco números de la serie. La cuarta serie publicada de Aftershock en nuestro país viene de la mano del gran Brian Azzarello, del que eternamente recomendaré su serie 100 Balas. Como buen cómic de Azzarello, las primeras páginas de American Monster son impactantes: el asalto a una casa donde una mujer recibe un tremendo golpe en la cara, dejándola lista de papeles. Momentos fuertes que te desafían a seguir enganchado para perseguir el porqué de todo. Y entonces descubres que la trama se abre en tres frentes: traficantes de armas llevando a cabo su propia justicia, una chica llamada Snow aprovechándose de un mirón para ganar dinero, y finalmente, el personaje central, un tipo lleno de cicatrices regresando a la ciudad. Pero a ver, os cuento un poco del guión en general, que a veces me embalo cuando algo me gusta mucho: En una pequeña ciudad del medio oeste, un tipo enorme de cara horriblemente rajada se baja de un autobús y toma una habitación. Asusta a los lugareños, nadie lo conoce, ¿o sí? Es imposible decirlo porque aparentemente no tiene rostro. Las intenciones del hombre siguen siendo desconocidas, hasta que se enfrenta a un sheriff corrupto y al grupo de traficantes del pueblo. Tras esto, la opinión de los lugareños cambia. Ahora se le ve como un héroe. Hasta que sus verdaderas intenciones salen a la superficie… Pues este hombre no parece estar aquí para acabar con la mafia. Más bien para estar haciéndose cargo de ella. Bien, esto solo acaba de empezar: un veterano estadounidense quemado, desfigurado y cabreado tras pasar por el infierno. Theo Montclaire tiene muchos agujeros que tapar. Y afortunadamente, sabe diferenciar a sus víctimas. Las que merecen desatar más su furia y las que menos. Eso sí, aquí no se libra ni el tato.

Brian Azzarello hace en American Monster lo que mejor sabe hacer. Saca a relucir su don: violencia, desprecios, estupidez de jóvenes, decisiones clave y vidas que se alteran por mínimas decisiones tomadas. Que el lector se sienta cómodo tras presenciar personajes de cómics que tienen mucho parecido con gente real. Ignorantes y otros que no lo son tanto. Gente que acepta el sacrificio de vivir. Cada escenario parece programado para provocar una respuesta emocional y hacerte pensar. Con unos dibujos maravillosos de Juan Doe, que le vienen que ni pintado. Un dibujo que se intuye a mano alzada, con un estilo de gráficos vectoriales que simplemente molan. Limpio y nítido, combinado con una paleta de colores oscuros y tenues que te absorben en bastantes primeros planos.

American Monster es una lectura sombría, el género negro bien tratado en cómic que contiene también las buenas bases del género de acción de las pelis de los 70s a lo Walter Hill. Además, deja el poso de saber que Brian Azzarello solo está calentando motores para un golpe de los gordos en un breve futuro.

Reseña: Sabotaje, de Arturo Pérez Reverte

SabotassdsdjeEs difícil ponerte a reseñar una novela cuando todavía te duele hasta el alma de lo que te has reído en algunas partes, sobre todo en los diálogos. Dicen que lo más difícil en esta vida es hacer reír a alguien con una historia, pues, puñetas, estuve a nada de que me diera algo serio, jajajaja, qué trabajo hizo Arturo Pérez Reverte, qué trabajo. Pero mejor será empezar con la sinopsis del libro:

Mayo de 1937. La Guerra Civil sigue su sangriento curso en España. Una doble misión llevará al guaperas y seductor agente del servicio de espionaje franquista Lorenzo Falcó a París. Allí bajo el alias Ignacio Gazán, simpatizante de la República y coleccionista de arte, deberá cumplir una doble misión: una con el intelectual comunista Leo Bayard, y la otra sabotear el cuadro que en esos momentos está pintando Pablo Picasso para la Exposición Universal en la que la República pretende conseguir apoyo internacional. Empieza ya de forma brutal con los diálogos con el Almirante, por que si algo hay que destacar de la novela, serán los diálogos. Falcó en estado puro:

— Por supuesto, comunista y torero… Todos en mi país los somos, cuando no tenemos una guerra en la que ocuparnos -suele responder.

No es una historia de la Guerra Civil española, es una novela negra que se desenvuelve en el ambiente del conflicto bélico que se vivió. Falcó no es ningún asesino, trabaja para quien le paga y le hubiera dado igual que fuera un bando u otro, él tenía muy claro que ganara quien ganara, el desastre estaba asegurado. Se moverá por París, conocida como la ciudad de la luz, paseando por las tranquilas orillas del Sena nos dejará esa rara sensación de que sus habitantes estaban seguros que nos les alcanzaría lo que en esos momentos sucedía en Alemania. Por lo general, llegan a creer que no va a suceder nada mientras se está armando un desastre a su alrededor. Falcó conocerá a intelectuales que hablan mucho y hacen poco o nada, lo que se suele llamar revolucionarios de salón, intelectuales haciendo ver como que dirigen el conflicto cuando no es así, al fin y al cabo, como bien me dijo un amigo mío una vez, a la guerra van los tontos y los obligados. Y estos ni una cosa ni la otra. En la novela aparecen personajes de entonces, algunos tan importantes como Marlene Dietrich, Picasso y alguien con el nombre falso de Gatewood, aunque no sé para qué le puso ese nombre ya que cuando se refiere a él como escritor americano que huele alcohol ya me lo vi venir, jejeje, un creído chulo que iba de matón y no tenía ni media hostia, y a mí sus novelas ni fu ni fa. Será épica la escena en el baño con Falcó, sí, olé y olé.

Al principio, comenté que lo mejor son los diálogos, la conversación que tiene con Pablo Picasso a solas con el cuadro, madre mía, me reí tanto, pero tanto, que pensaba que se me paraba el corazón. Hacía años que no me reía así. Y es que… jajaj, es verdad, que se pongan todos como quieran, pero más allá de que fue un encargo y de que lo han idealizado, a mí me hubiera pasado como al Falcó, lo hubiera mirado más espantada que otra cosa. Esa charla con Picasso es maravillosa, impagable, solo por ese pasaje ya amo a Reverte para los restos.

Una novela negra de espionaje, dos misiones que llevar a cabo con una guerra de fondo donde todo es negocio: armas y cambios de favores. Un autor valiente que sin contar mucho, lo dice todo. Sabiendo que aquello que tiene que ver con la Guerra Civil esta magnificado, escondido bajo un manto de manipulación y propaganda, y tal vez sea por eso que es un tema tan difícil de tratar. Con Sabotaje pone fin a la trilogía a lo grande. Con el que para mí es su mejor libro. Lo he disfrutado tanto que lo voy a volver a leer, aunque terminé de nuevo en el suelo por la risa.

Dejó una gran historia de espías, si tú quieres buscar ahí antiguos fantasmas es tú problema, el autor simplemente escribió una de las mejores novelas negras que he leído nunca. Escrita de forma soberbia, no falta ningún elemento: espionaje, mensajes cifrados, el improvisar y saber captar esos pequeños detalles que son la diferencia entre seguir vivo o morir. Lorenzo Falcó aplastará un cigarrillo bajo la suela de su zapato y nos dejará por ahora mientras camina con una cartera bajo el brazo guardando un secreto. Solo puedo aplaudir la novela, solo puedo reverenciar la gran pluma de Reverte y el maravilloso personaje que creó para deleite de nosotros los lectores.

Reseña: Los Perros Duros No Bailan, de Arturo Pérez-Reverte

losperrosdurosnohablanCuando me llegó el libro (regalo de un amigo) lo primero que hice fue escribirle un privado preguntándole «¿Voy a sufrir leyéndolo?» Soy una gran amante de los animales, sé que las personas deben tener prioridad, pero muchas veces se buscan sus propios problemas, los animales no, ellos sufren por lo que les hicieron otros. Al ver la portada con ese perro mirando, pensé no lo voy a leer si voy a pasarlo mal. No quería terminar hecha una magdalena. Mi amigo me respondió que no era de sufrir. Una hermosa historia, te gustará. Así que me puse a ello.

Para empezar, comentaré por si hay algún despistado que el título es en sí un homenaje a la novela Los tipos duros no bailan, de Norman Mailer. Narrado en primera persona nuestro perro protagonista llamado Negro (un perro mezcla de mastín español y fila brasileño) nos contará, bueno sería mejor poner, nos ladrará; en lenguaje humano toda la novela. Dos de sus mejores amigos perrunos (Teo y Boris el Guapo) han desaparecido, nunca llegaron a sus casas. Negro es ya perro viejo curtido en desolladeros donde fue luchador en peleas de perros. Se teme lo peor. Todavía no logró expulsar sus propios demonios. Hay momentos en los que muerde el aire recordando tiempos que no logra olvidar.  En sí lo veremos como un ex-boxeador: los mismos síntomas de cansancio y pérdidas de memoria. Desoyendo consejos de otro de sus buenos amigos perrunos llamado Agilulfo, perro filosofador por lo que aprendió junto a su amo amigo de los libros, decide ir en busca de ellos.

Una novela negra con perros como protagonistas. Sabremos de lealtad, no conozco nada más leal que un perro, ese animal que nunca te traiciona ni te abandona, irá contigo hasta el fin del mundo.  Su compañerismo, sus códigos de honor como animales gregarios. Recordemos que estamos ante la pluma de Pérez-Reverte, si conocéis sus obras no vais a poder evitar ver a Alatriste en Negro con esa valentía, sus luchas en la vida, ese amigo de sus amigos, aunque también he de decir que le vi un poco de Falcó en el modo de relatar el carácter de las perras. Esto os encantará, yo lo disfruté a rabiar.

Mientras busca a sus amigos (siempre prudente con el miedo en el cuerpo de no ser atrapado por la perrera) se encontrará por el camino otros perros, entre ellos unos neo-nazis con muy malas pulgas y un perro de la raza teckel llamado Mórtimer… Por favor, ese chucho es una pasada. Escuchará historias ya conocidas por todos, de abandonos, intentos de ahorcamiento por parte de sus antiguos amos … Al principio dije que tenía miedo de sufrir, y no, no se sufre. Si hubiera sido así, no hubiera podido leerlo. Pero la parte de las luchas de perros sí me provocó un nudo en el estómago. Todo lo que sabemos que es real, acaba mordiendo fuerte. Esos trozos los leí con tristeza y apesadumbrada. Una historia tan hermosa, autentica, llena de amistad y lealtad; con Negro haciendo cierto el dicho «Un buen amigo es aquel que te ladra y tú respondes, ¿dónde quieres que lo enterremos?».

Un final muy certero que deja una sonrisa en rostro y en el alma. Os la recomiendo. 

Reseña: Quien pierde paga (Trilogía Bill Hodges 2), de Stephen King

EL018039Quien no quiera ver la grandeza de Stephen King, de todo lo que ha hecho por la literatura con sus escritos, de todo lo que ha hecho por el lector; no tiene sentido común. Y eso que el sentido común es el más común de los sentidos. King con sus historias costumbristas sazonadas de Terror ha hecho leer a cantidad de personas que no hubieran pasado en su vida de leer unas cuantas páginas en el periódico. Un ejemplo claro es, que casi no conozco a nadie de mi edad, que no haya leído de algún modo al maestro de Maine. Ora por su novelas de bolsillo, las más vendidas del mundo, ora por las películas basadas en sus escritos, el autor más adaptado de todos los tiempos.

Y está vivo.

Y los homenajes continuos tienen que ser ahora. No a titulo póstumo. Ahora que él pueda sentirse orgulloso de lo que es; un grande, alguien con un don que ha sabido aprovecharlo, un tipo con un poder de enganche con el lector como jamás se haya visto… Una celebridad literaria que ahora vende, pero que en su día asustó llegando a vender millones de libros en todo el mundo. Y los críticos se asustaron. Y tuvieron que preguntarse que estaba pasando. A ese tío había que pararlo, ya sea con críticas infundadas, ya sea…

Pero eso no ocurrió. Los que hemos disfrutado del Tito King desde sus inicios, sabemos que nada en absoluto podría con él. Nada podría con nosotros. Nada puede con todo lo que nos ha hecho sentir con sus novelas. Nada puede con esos momentos lectores inolvidables que nos ha dado. Eso, lectores constantes, no nos lo quitará nadie. Y ahí lo tenemos, con casi setenta tacos y sigue escribiendo. Como no debe ser, su última novela llega de la mano de Plaza & Janés. Como siempre, la editorial que nos trae sus novedades y libros desde hace décadas presenta nuevamente al Rey con otro novelón. Por supuesto, King ha trabajado este territorio antes. La historia de un lector enamorado y obsesionado de su autor favorito, como ya hiciera en su magnífica Misery.

Quien pierde paga (Finders Keepers) es la segunda novela de una trilogía declarada que se iniciara con Mr. Mercedes. Ya en librerías, vuelve a meternos el miedo psicológico en el cuerpo. Encontramos así a Morris Bellamy utilizando la metáfora de una historia de amor clásica para definir las emociones turbulentas de su autor favorito: «Al igual que el destino se interpuso entre Romeo y Julieta. Esa comparación parece absurda aunque perfectamente apta. Soy un amante». Por desgracia para el “objeto” John Rothstein, Morris se siente traicionado. Rothstein es un autor de culto, creador del personaje Jimmy Gold. Pero Morris Bellamy está fuera de sí: Rothstein ha dejado de escribir, y en su última obra, el personaje Jimmy Gold ha traicionado sus ideales. Por lo que Morris decide matar a ese estúpido autor que idolatra. Un insensato que ha perdido la razón. Planea así vaciar su caja fuerte para llevarse toda su pasta y el más preciado de los tesoros: sus notas y novela jamás publicada de Jimmy Gold. Y Morris lo consigue. Lo esconde todo. Pero la policía lo pilla y lo mete en la cárcel por otro crimen. Treinta y cinco años más tarde, un chico llamado Pete Saubers encuentra el tesoro y ahora son él y su familia los que están en peligro.

Al mismo trío dispar de héroes que Stephen King nos presentara en Mr. Mercedes (Edgar Award 2015 a la Mejor Novela) se les presenta una ardua tarea. Un verdadero fan no tiene remordimientos en ir demasiado lejos. Stephen King siempre ha bebido los vientos por introducirse en la tan de moda novela negra. La primera parte de la novela está contada en dos partes. 1978 y 2010. Y ahí ya enlaza una serie de acontecimientos, un preludio de lo que ocurrirá en el tramo final. Prepara el tema para el desenlace al que se enfrentará Bill. Un inicio realmente bueno de los que hacía años que no degustaba y final de los que no suele hacer King. Un autor nuevamente en su salsa mostrándonos personajes tan reales como nuestros propios vecinos.

Después de saber más y más de cada uno. Aparecen Bill Hodges, Holly Gibney y Jerome Robinson y así King nos cuenta que fue de ellos después de Mr. Mercedes. Como su vida ha cambiado desde los hechos acontecidos en 2010. En mi opinión, no es necesario haber leído Mr. Mercedes. Pero si ya la “viviste”, esta parte te molará mogollón. Es como ver los créditos de un film basado en personas reales.

Quien pierde paga marca el esquema clásico del autor. Saber más del interior de cada personaje, manteniendo al lector expectante, enganchado, para después pasar a la acción haciéndonos sentir incluso afinidad por el malvado de la trama. Que nadie piense que es otra Misery, nada que ver, más bien es una obra que se acerca al estilo de evolución de personajes, de argumentos en ciudades de pocos habitantes de Maine, al estilo John Connolly. Una trilogía que no sé por qué me recuerda bastante a lo que hace otro autor de Maine como es Connolly, amigo de King, pero al estilo del Tito en muchos casos.

Quien pierde paga ha superado todas mis expectativas. Segundas partes (aunque no lo sean al cien por cien), sí pueden ser buenas. Incluso mejor que las anteriores. Quién lo iba a decir.

Reseña: La Gran Patraña, de Trillo y Mandrafina

lagranpatrañaBenditos los años en los que el cómic se valoraba por su contenido neto. Años en los que nadie se fijaba antes en el autor al interesarse por una obra. Curiosamente, años en los que dibujante y guionista casi con toda seguridad eran personas con un altísimo don para lo que estaban haciendo, pero que apenas se valoraba su persona creativa, sino más bien el resultado de ambos. Y digo benditos los años por que su obras vieron la luz y aún pueden ser rescatas a dia de hoy. Por que su legado permanecerá mientras gente como vosotros decida tener un momento para leer esta reseña; independientemente de que seas un amante del género negro o de los enormes dibujazos que era capaz de profesar el magnífico Mandrafina.

Si has llegado hasta aquí para saber por qué de estos dos grandes genios del noveno arte argentino, los señores Trillo y Mandrafina, te atrae su obra y no sabes por qué; me encargaré de sepas, la verdad. Todo se resume a que tenéis buen olfato.

Cómics que entran por lo visual y que al devorarlo te llevas una sorpresa aún mayor. ECC Ediciones se encarga esta vez de preparar un sendo álbum «a lo europeo» con una trama que no deja indiferente pues, ¿cuándo las novelas lagranpatraña03del maestro del género negro Dashiell Hammett dejaron indiferente a nadie? Historias a las que con nada ya estás enganchado, argumentos muy atractivos, una joya del grafismo de Mandrafina y narración del difunto Trillo con el que ganaron el Premio al Mejor Guion, nada más y nada menos, que en el prestigioso Festival de Angoulême.

Domingo Roberto Mandrafina es un dibujante argentino de larga trayectoria. De trazo majestuoso para el género negro, que evolucionó hasta lograr un estilo muy singular e identificable en los 70s. Mandrafina, muy pronto demostró su gran capacidad para la escenificación y caracterización de personajes. Un estilo sobrio, duro, y maestro en el arte de las sombras. Con Carlos Trillo se unió para crear obras vinculadas al género negro. La arriesgada historia sobre lagranpatraña02desaparecidos Los misterios de Ulises Boedo, la serie El husmeante que iba en contra del régimen militar dictatorial que vivían… De este genial tándem trascendían  obras cargadas de mensajes alegóricos, fuerte sarcasmo y un telón negro pesimista como colofón. Obrazas como Piñón Fijo, Peter Kampf lo sabía, El Iguana, Spaghetti Brothers, Dragger… Titulazos que espero sean recuperados a partir de ahora por ECC Ediciones.

Titulazos como La Gran Patraña. Obra originalmente publicada por entregas en la revista Puertitas (fundada por el propio Trillo). Su titulo original era Cosecha Verde, un claro homenaje a la Cosecha Roja de Hammett. Título que no entiendo por qué tuvieron que cambiarlo los editores en su día con aires de grandeza… Además, no fue así sólo para cuando llegó a España por primera vez. En Francia se llamó La Grande Arnaque (1998) y en Reino Unido, The Big Hoax (2001)… Uufff.

Pese a todo, La Gran Patraña no deja de ser una obra maestra del cómic de género negro y eso es lo que debe prevalecer. Consigue en nada trasladarte de pronto a una buena historia con su indispensable «femme fatale», llamada la Virgen Intocada. La cual oculta su rostro al entrar en un bar en busca de Donaldo Reynoso, un expolicía metido a detective que, como mandan los cánones, bebe para olvidar… El Gran Títere, dictador de La Colonia, una república bananera, ha lagranpatraña04iniciado junto al escritor Melitón Bates el rumor sin mucha habilidad, de hacer creer al pueblo que su bella sobrina, ella misma, con la que mantiene relaciones, es una señorita virgen… y además, obra milagros. Noticias falsas en torno a supuestas curaciones con las propias manos de la rubia, a la que insisten en llamar redundantemente la Virgen Intocada.

Pero hay más: tramas que el magnate, el corrupto de su tío, oculta. Profesa por ejemplo el control de la natalidad ya que el nacimiento de bebés provocaría un aumento de la clase obrera, cosa nada buena para él y su régimen dictatorial. Y bueno, ya saben qué ocurre cuando algo se prohíbe, dice Reynoso. «La prohibición, retuerce». La Virgen Intocada no es tan virgen al fin y al cabo, y ha comenzado a recibir fotos bastante comprometedoras con otro hombre que amenazan con desestabilizar “la gran patraña”. Y a partir de aquí como dijo el detective, la cosa se retuerce aún más: aparición de hermanastros, matones nazis, dueñas de burdeles de lengua bífida y toda una serie de encuentros y desencuentros que mantendrán al lector con los ojos muy abiertos hasta su inevitable final.

lagranpatraña01Como curiosidad deciros que la trama es interrumpida a veces por personajes que rompen la cuarta pared. O hacen flashbacks para exponer sus motivos. Algo que mola pues recuerda mucho a lo que en algunos films hace con sus personajes el gran Martín Scorsese.

La Gran Patraña es un muy maduro resultado de un trabajo apasionado y formalmente riguroso, con un formidable guión de Carlos Trillo y dibujos de Domingo Madrafina, trazos que alcanzan la perfección. Pocos premios se llevó esta obra en su día a mí parecer. Un clásico, un maravilloso y terrible relato tropical. Una obra maestra que muestra con dibujos lo que Hammett mejor sabía hacer. Y si sumas la genial edición en tapa dura recién publicada por ECC Ediciones… ¿Qué falta? ¿Os lo digo? Más títulos de este tándem.

Reseña: El asesino dentro de mí, de Jim Thompson

El-asesino-dento-de-miHabía oído hablar muy bien de Jim Thompson pero, al igual que con muchos otros autores que con tanta insistencia me han sido recomendados, nunca había leído nada suyo. Hace apenas un mes decidí seguir el consejo que me habían dado y juraría que quienes lo hicieron se quedaron cortos: no es un gran escritor, es mucho más que eso. Ya se ha ganado un privilegiado puesto entre mis autores favoritos.

Durante este tiempo (un mes), he leído tres novelas del autor estadounidense y las tres me han quedado con la boca abierta. Para que se hagan una idea de lo que encontrará en las novelas de este señor (al menos en las tres que llevo me ha pasado), es como si trabajara en una empresa y tuviera acceso a todos los archivos. Usted entra a tal despacho y siempre tendrá la luz encendida, para que pueda ver bien cada detalle. Nada de andar a tientas, en la oscuridad. Esto hace Jim Thompson con sus obras, ser directo a conciencia. Te deja que, bajo tu responsabilidad, indagues en todos los asuntos que conciernen a la trama que tienes delante. Y si no te gusta cómo son tratados algunos personajes o la dureza de su lenguaje, ya has sido advertido de antemano. Este señor no tiene pelos en la lengua, no se corta y llama a las cosas por su nombre, al menos de la forma en la que él lo piensa. Yo me imagino que esto, en la época en que fueron publicadas las novelas, debió causar demasiadas discrepancias entre la crítica. Supongo que el señor Thompson no pasaba muy desapercibido que digamos. O te gustaba o lo odiabas. Me inclino por lo primero, pues escribía como Dios, vaya que lo hacía. Una pena que el estadounidense nos dejara en abril de 1977. Solía escribir novelas más bien cortas, pero directas, entretenidas y con situaciones bastante comunes, eso hasta que todo empieza a retorcerse, para deleite del lector. Sí, gente, me sumo a la Jim Thompson manía. Si ya lo has leído lo entenderás y si no pues, ¿a qué estás esperando? No cometa el mismo error que un servidor y deje pasar durante años las recomendaciones de tantos lectores y amigos. Ya conoce el proverbio: “cuando el río suena, agua lleva”.

Tres novelas, como he dicho, en un mes: Aquí y ahora (Now and on Earth, 1942), 1280 almas (Pop. 1280, 1964) y El asesino dentro de mí (The killer inside me, 1952), en mi opinión la mejor de las tres. En esta ocasión no voy a hacer una pequeña sinopsis de esta obra, al contrario de otras veces, si no que voy a copiar un pequeño texto de esta última para dar veracidad a lo comentado en el anterior párrafo. Bueno y más que nada porque las otras dos novelas las leí en su idioma original, aunque puedo dar fe de que el autor también se despacha a gusto, es igual de directo, sin tapujos. De acuerdo, allá voy. Y que cada uno saque sus propias conclusiones. Advertidos están:

“Los policías juegan a ladrones y los ladrones juegan a policías. Los políticos son predicadores y los predicadores son políticos. Los recaudadores de impuestos recaudan para su propio bolsillo. Los Malos quieren que tengamos más dinero y los Buenos luchan para impedírnoslo. No nos conviene, ¿comprendes? Si pudiéramos comer todo lo que quisiéramos, cagaríamos demasiado. Habría inflación en la industria de papel higiénico…”

Muy sutil, ¿verdad? Como has podido comprobar, Jim Thompson las mandaba dobladas… Y a quien no le gustara pues que no mirase, como suele decirse. A mi personalmente me encantaba este atrevimiento que tenía. Creo que de ahí radica parte de su éxito. Y esto fue en la década de los ’50. ¡Ole tus “tus”, genio!

No me enrollo más, me esperan muy buenos ratos de diversión con este crack de la novela negra. Estoy preparado para lo que se avecina. Voy a seguir gozando del hallazgo.

Reseña: Veronica Mars (El Concurso de los Mil Dólares), de Jennifer Graham y Rob Thomas

veronicamarsSi hubo un personaje televisivo en aquel inicio del boom de las series de televisión que supo enamorar a su público, ese fue Veronica Mars. Aquella pequeña rubia adolescente que usaba su tiempo libre como ayudante de detective para su padre, cargada de ironía, sarcasmo y miles de referencias a la cultura popular, supo hacerse un hueco en el corazón de todos los que seguíamos sus andanzas.

Que por desgracia no éramos demasiados.

Y eso llevó a que la serie fuera cancelada. Probablemente una de las cancelaciones más dolorosas que recuerdo, y que dolió a todos y cada uno de los que veían la serie. Con aquel final, además. Pero Veronica Mars nos encantaba y se convirtió en una pequeña joya, en una pieza de culto, y años después su creador, Rob Thomas, hizo historia al conseguir la financiación para hacer una película del personaje a través de un crowfunding.

Veronica Mars volvió (The bitch is back, rezaba uno de los eslóganes publicitarios) y lo hizo para satisfacer aquel ansia de quienes nos habíamos quedado colgados con la serie. Resolviendo las dudas que quedaron en el aire, hilando tramas, y obsequiándonos con algo más de hora y media de ella. Veronica Mars. Larga vida a Kristen Bell.

Aparte de la película, Rob Thomas tenía intención de seguir dándole cuerda a nuestra querida detective. Hasta la fecha se han publicado dos novelas, la primera de ellas esta que nos llega a España con el título de El concurso de los mil dólares (una traducción que al menos concuerda con el libro, a pesar de que el original vendría a ser “la línea de bronceado de los mil dólares”, dado que el concurso al que referencia premia con mil dólares a la chica cuya línea de bronceado resulte más sexy).

Y no, no os he hecho un spoiler porque lo cierto es que el libro se titula así como podría haberse titulado “El BMW azul” o “fiesta de primavera en Neptune”. El concurso que da título a la novela tiene poca importancia, realmente.

Dicho eso: ¿Es una buena o es una mala novela? Para mí resulta difícil juzgarlo porque, eh, tengo a Verónica entre mis manos, vuelvo a saber de ella, la visualizo en mi mente, y eso es suficiente. Entiendo, si consigo extraer eso de mi cabeza, que la novela en sí cuenta la historia de una detective que investiga una desaparición de una adolescente que pronto se convierte en la desaparición de dos adolescentes. Como novela negra para los amantes del género les resultará muy sosa; para jóvenes (que es el público al que va dirigida) puede que les guste si logran empatizar con esa chica protagonista de carácter curioso y atrevido…

Pero.

Aquel que haya visto la serie disfrutará mucho más de lo que cuenta. A fin de cuenta es un caso como cualquiera de los que se ha visto a los largo de sus tres temporadas. A fin de cuentas se hace mención a todos los personajes que fueron importantes en la serie (algunos más de pasada que otros, pero todos). A fin de cuentas, mantiene la esencia de la serie (algo menos sarcástica, eso es verdad, pero válida).

Para un neófito, alguien que no sepa quién es Veronica Mars, puede que la trama le guste, pero habrá momentos en que determinados personajes, que aparecen solo para una conversación pero de los que se habla como parte de una trama subyacente en el fondo, eso se les haga un poco extraño por no poder hilar los cabos.

El ritmo es ágil, la escritura es sencilla y la edición de Nocturna es buena y cuidada. Por esaparte, ningún pero. De hecho, desde aquí les agradezco de todo corazón que hayan decidido traer este libro a España, porque sinceramente nunca pensé que llegaría a mis manos. Ahora cruzo los dedos para que se animen con el segundo.

Que por cierto… cada vez que cogía el libro para leer en mi cabeza sonaba la melodía… A long time ago, we used to be Friends…