Reseña: Los viajeros de la noche, de Helene Wecker

Los-viajeros-de-la-nocheCuando llegas a lo más alto con tu primera novela algo bueno has hecho, o una serie de conjunciones se han dado. En este caso, creo que la primera novela de Helene Wecker, Los viajeros de la noche (The Golem and the Jinni), se decanta más por el primer caso. Y eso que estamos hablando de un titulo que goza mucho de un ritmo lento. Pero aun así, Los viajeros de la noche es un deleite. Es de esas novelas que disfrutas cada página, cada descripción, cada personaje, intentando descifrar el pasado y tratar de salvar almas diversas y amenazadas junto al Golem y el Jinni. Con eso es con lo que vas a disfrutar en demasía.

Dos seres sobrenaturales. Una golem, una mujer de arcilla, conjurada por un rabino que se dedica a las artes cabalísticas peligrosas. Por otro lado, un jinni, una criatura de fuego que cambia de forma, nacida en el desierto de Siria en el siglo VII. Ambos se juntan en las calles de Nueva York en 1899. ¿Suena descabellado? ¿Una premisa muy pero que muy original? Sí, a todo. Una mezcla formidable de ficción histórica y Fantasía, con ciertos retoques de Ciencia Ficción e incluso una pizca de discurso filosófico sobre la fe y el libre albedrío. Es la mezcla creada por Helene Wecker y lo curioso es que todo funciona a la perfección.

Una de las maravillas de Los viajeros de la noche es la elegante estructura que crea la autora, estableciendo, mientras avanzas, reflexiones en la trama y ecos de temas mientras la golem y el jinni viajan atrás y adelante en el tiempo. Una trama que va ajustando ciertos patrones inesperados con otros personajes de la novela mientras avanza.

Chava, es una golem traída a la vida por su amo, un fabricante de muebles llamado Rotfeld, en la bodega de un barco de vapor. Se lo pidió a Jehudah Schaalman, un rabino expulsado por su congregación por sus constantes incursiones en el mundo sobrenatural. La intención es que Chava sea su esposa…

Ahmad es un jinni, una criatura de fuego volátil, que fue encarcelado dentro de un frasco de cobre durante un milenio. No tiene recuerdos de cómo ocurrió. Boutros Arbeely, un hojalatero cristiano y sirio, lo libera de forma inesperada. Arbeely le da nombre y el genio se transforma en un maestro herrero muy habilidoso. Crea fantástico oro y pájaros de plata, mientras que golpea collares enjoyados…

Ambos personajes han sobrevivido hasta el Nueva York de 1899. Ahí es entonces cuando tendrán que convivir con gente extraña, variopinta, hábiles comerciantes y algún que otro sujeto peligroso que los pondrá en situaciones desesperadas.

El ambiente, el marco que crea Wecker para Los viajeros de la noche es espectacular. Casi se puede sentir ese paseo por el tiempo en el que te sumerge la novela. La vista del puerto en los jardines del castillo durante los paseos en carromato por Central Park, las tiendas de habla ídish del barrio judío, los cafés de Siria en el Bajo Manhattan… La autora da a sus personajes principales mucho atractivo y resonancia emocional. A través de sus pensamientos internos, que no son tan inhumanos después de todo, te sientes muy cerca de ellos. El genio ardiente y la mujer de arcilla comparten la soledad de no encajar. La golem anhela un maestro porque su destino es servir; el jinni ansía la libertad, ya que está obligado a su forma humana por culpa de un brazalete de hierro soldado en su muñeca por un antiguo hechizo de mago.

Helene Wecker mantiene la originalidad en todo momento, en esta joya de novela que acaba de publicar en nuestro país la siempre elegante editorial Tusquets. Los viajeros de la noche es una delicia, una continua provocación, una trama atmosférica con un cautivador ritmo que hace que te relamas como si bebieras el más antiguo de los vinos.

Reseña: Terminal, de Brian Keene

terminalA sus veinticinco años, Tommy O’Brien es un hombre feliz, tiene una mujer preciosa y un niño encantador. Si no fuera porque a él y a su familia les cuesta llegar a fin de mes, podría decirse que lleva una vida satisfactoria y plena. Ha dejado en la cuneta los recuerdos de un padre maltratador que se enseñaba con él y con su madre poco después de  llegar a casa tras una larga jornada laboral, en la empresa de fundición donde en el presente trabaja Tommy, y con un par de copas de más. Pero en su retina aún está el recuerdo de una madre protectora, una mujer que falleció, dejando este mundo después de haberle sido diagnosticado un cáncer de pecho, aunque no fue este el motivo de su muerte, sino un  altercado donde terminó con varias balas en su cuerpo. Tras quedar huérfano y sin familiares cercanos, el pequeño Tommy es acogido por una familia cuyo hijo es su propio amigo.

Ahora, el tiempo ha borrado todos esos recuerdos, Tommy está pasando por una buena racha… hasta que una visita de rutina a su médico vuelve a golpearle donde más duele. Tommy, al igual que su madre, tiene cáncer. Y está tan avanzado que tan solo le han dado un mes de vida. Para colmo de males, su jefe acaba de despedirle del trabajo debido a una crisis en la empresa. Desmoralizado, tocado, pero no hundido, se dirige a casa dispuesto a fingir que su vida va bien. Intentará ocultar la verdad ante Michelle, su esposa, y T.J. su hijo, hasta que no queden más cartuchos por quemar. Cuando no hay esperanzas, no hay nada que perder.

Esa es su gran ventaja, y por esa razón no piensa abandonar este mundo hundido en la miseria y, ayudado por dos de sus amigos y compañeros de trabajo, y a los únicos a quiénes les ha dado la triste noticia, están dispuestos a atracar un banco y repartirse el botín. Juntos, organizan un viaje para adquirir las armas con las que cometerán el atraco, lidiarán con una pandilla de mafiosos con tal de conseguir su objetivo porque, como tan a menudo dice Tommy, “la vida es una mierda y después te mueres”.

Primera novela que leo de este escritor y me ha puesto los pelos de punta. No sólo por la historia, también por la forma de contarla, además de la fabulosa creación de personajes. Otro autor, y ya van muchos, al que tengo que seguirle la pista y que, además, ha sido galardonado en un par de ocasiones con el Bram Stoker. Casi na’.

Si os soy sincero, no me fue difícil decantarme por esta lectura: tomé un ejemplar de Terminal publicado por La Factoría de Ideas, leí la sinopsis y ya estaba, tenía entretenimiento para un par días. A ver quien es el majo que puede resistirse a un mensaje que reza: “¿Hasta donde serías capaz de llegar si sólo te quedara un mes de vida?”

Aviso a navegantes: es una historia dura, pero a la vez tiene su punto de ternura. A su juicio queda si quieren leerla. Yo, por mi parte, se la recomiendo.

Reseña: Jagannath, de Jarin Tidbeck

JagannathSiempre he pensado que las joyitas narrativas de la buena Fantasía son difíciles de encontrar. Como si fueran zafiros o amatistas perdidas en las Viejas Montañas nevadas, hay que saber buscar, estar atentos a los rumores en alguna taberna o robarle información a algún pícaro perdido en el bosque, para dar con algo bueno. Obviamente, me refiero a los comentarios o reseñas que comentan esta joyita/zafiro/amatista que es Jagannath.

Karin Tidbeck (1977) es una escritora sueca que debutó en 2010 con una colección de historias cortas de fantasía llamada ¿Quién es Arvid Pekon? Una buena acogida. Pero con el titulo que verdaderamente está llamando la atención es con Jagannath, antología recién publicada en nuestro país por la interesantísima Editorial Fábulas de Albión, también llamada Ediciones Nevsky.

En la colección Jagannath se incluyen trece cuentos. Un puñado de ellos ha sido publicado con anterioridad en inglés en reconocidas publicaciones. ¿Quién es Arvid Pekon?, es un cuento considerado digno del propio Kafka. Augusta Prima habría dado envidia al propio Lewis Carroll. El magnífico relato Tías crea una mitología en tan sólo 2.000 palabras. Pyret, Jagannath y Beatrice son inolvidables. Todos relatos extraños pero curiosos y atractivos. Hay tramas destacables como la de un hombre que se enamora de una aeronave, se postulan multiversos atemporales, niños que crecen en latas… Estas historias pueden alejarse en ocasiones, más allá de los asuntos humanos cotidianos. Rarezas que impregnan una colección con una dignidad inesperada en cada párrafo. Sólo por ello la catalogo a nivel general dentro del género de Fantasía.

Vas a descubrir lo mejor de la autora en Beatrice, Cartas a Ove Lindström, Mermelada de mora ártica o Jagannath. Historias donde se establece un equilibrio entre el anhelo y la particularidad de un giro final inesperado.

Lo peor/mejor de esta autora es que transmite sentimientos de nostalgia y tristeza a través de formas inesperadas y materias. Las cartas escritas por una joven mujer a su difunto padre pone los vellos como escarpias en el primer relato. Nuestro mundo no parece lo suficientemente extraño para la autora y nos sorprende con una trinidad de mujeres corpulentas en un mundo “flotante” más allá del tiempo, la imposibilidad de sus ciclos de vida, caníbales autosostenibles, o un escritor pasando un verano sueco y fresco en un retiro donde los testigos transitan en un efímero paso de sus vidas.

Jarin Tidbeck es capaz de personificar seres mágicos y elabora en Pyret el perfil de una criatura capaz de cambiar de forma, un personaje rescatado del folclore nórdico. Un fascinante ensayo sobre un animal esquivo y finalmente aterrador.

Vosotros y yo sabemos de qué se ha nutrido esta autora para crear algo tan bello como Jagannath. Son esos libros de Fantasía que muchos hemos leído y con los que hemos vibrado y aun hoy en día lo hacemos. Una autora de nuestra edad que ama lo mismo. Un cúmulo de historias que evolucionan de los grandes clásicos.

Es revelador que Tidbeck eligiera para el título de esta antología el nombre de una deidad hindú, y la raíz sánscrita de la palabra inglés “monstruo”. Un monstruo de libro que en su brevedad aplasta todo a su paso. Jagannath es tan original como un copo de nieve posado en una hoja seca. Una hoja muerta.

Reseña: El Resplandor, de Stephen King

P328729.jpgCuando Stephen King afirmó en una entrevista de hace apenas un año que su nombre estaría en la Segunda División de la Literatura y que tan sólo cinco de sus obras serían recordadas por el público: El misterio de Salem’s Lot, El resplandor, It (Eso), Misery y la saga de La torre oscura, no pude más que darle la razón, no en cuanto a su nombre, sino a sus obras más célebres para todos quienes lo han leído. Si bien estas no son mis cinco preferidas, opino que El resplandor está incluida en esta lista más bien por temas cinéfilos que por literarios. Sí, la mayoría de la gente conoce más la película de Stanley Kubrick que la novela del de Maine. Y hay ciertas disputas con respecto a este film de culto que hay fans de King que aún no entienden y voy a tratar de aclararlo en estas líneas.

A King le encantó la película, véase el apéndice de su obra Danza macabra y verá cómo el film no sólo está entre las recomendadas, además está marcada con un asterisco como recomendada.  Lo que molestó a King fue que Kubrick no se molestara en leer el guión que le había preparado para la adaptación. Si vieron la película, habrán advertido que hay muchos cambios respecto a la novela de King, de ahí que el escritor la considere más como “El resplandor bajo el punto de vista de Kubrick”, que como la adaptación de su obra.

Por eso, años más tarde, no dudó ni un solo instante cuando Mick Garris, el director con más películas basadas en obras de Kings, le propuso hacer un remake de la afamada novela. Y, siguiendo con adaptaciones, no me gustaría pasar por alto aquella versión animada que casi todos hemos visto en Los Simpsons, (también más ambientada en el film de Kubrick, por cierto, pese a que su creador, Matt Groening, como King, es miembro del grupo Rock Bottom Remainders); otra adaptación fue una versión comprimida en treinta segundos del film de Kubrick titulada Shining bunnies, pero lo más curioso es que hay incluso un tributo en versión porno protagonizada por Mandy Mistery y titulada Midget porn: A parody of The Shining, donde un actor enano encarna a Danny Torrance y…

Estos no son las únicas curiosidades acerca de esta novela. Existe un prólogo, no publicado en castellano, titulado “Before the play”, dividido en cinco secciones y que fue publicado por primera vez en agosto de 1982 y posteriormente en mayo de 1997. Una buena historia para saber cómo comenzó la construcción del Hotel Overlook, sus propietarios, sus misteriosos accidentes y sus famosos inquilinos.

King también escribió un epílogo para esta novela, pero el manuscrito se perdió. ¡Lástima!

Y más datos curiosos como las numerosas bandas musicales que han rendido tributo a esta obra, algunas de ellas incluso hicieron formato video clip, como Slipknot en “Spit it out”, 30 seconds to Mars en “The kill (Bury me)” o P!nk con “Please don’t leave me” que además también vemos secuencias de imágenes basadas en Misery, otros incluyen el homenaje en sus letras como Black Sabbath en “The Shining” o Beholder con una espeluznante introducción titulada “The Overlook Hotel” que da paso a “Mr Grady” o Lizzy Borden con su “Red rum”, por citar solo algunas.

No he querido desvelar nada de la novela, creo que a estas alturas ya todo el mundo sabe de qué va la historia pero, y volviendo al principio, creo que es una de las obras más sobrevaloradas de King, ¡ojo, es cojonuda!, pero no veo justo que esté entre el top cinco dicho al comienzo de esta reseña. Para finalizar, algo que el autor ha dicho siempre es que “todo escritor de terror debería de escribir alguna vez sobre casas o lugares encantados”. Esta fue su particular visión: un hotel poblado de fantasmas, posteriormente volvió a indagar en el tema colaborando en versiones fílmicas basadas en obras de otros autores, pero eso es otra historia que será contada en otro momento.

Reseña: Nowhere Men, de Eric Stephenson, Nate Bellegarde, Jordi Bellaire y Fonographiks

Nowhere_MenCiertos cómics innovadores crean prosa y fotografía con los que las películas no pueden. De un modo extraño, cuentan historias familiares pero de forma drástica y con diferentes maneras. Estos artistas brindan por la originalidad y crean tramas de novelas gráficas o series para el recuerdo, mostrándonos mundos terriblemente diferentes al nuestro, estetizando realidades que no conocemos aunque en realidad, están demasiado cerca para que las podamos ver.

Esta ha sido mi sensación con Nowhere Men.

Hubo algo diferente en el aire de este año pasado en el mundo del cómic. No sé lo que es, pero aún huele. Tal vez un breve estallido de una estrella enana lejana en el Universo cuya repercusión se acerca poco a poco. El mundo de la Ciencia Ficción vuelve a brillar. Se acerca la ola expansiva en formato cómic. Argumentos que engloban nuestra fascinación por la tecnología, el progreso natural de lo que nuestros intereses son. Estamos recibiendo ahora la repercusión de lo que ha sido un buen año 2014 en USA. La reciente publicación de Nowhere Men, de la editorial Image Comics, y ahora recién editado por por primera vez en nuestro país por Norma Editorial.

Nowhere_Men_04Promovido con el lema: “La ciencia es el nuevo Rock-N-Roll”, Nowhere Men es una idea original del editor Eric Stephenson, quién desarrolló el cómic durante años. El dibujante Nate Bellegarde, colorista Jordie Bellaire, con letras y diseño en algunas páginas del estudio Fonografiks. Vaya equipo, ¿no? Sí, les ha quedado un producto un tanto diferente donde hay relatos escritos, imágenes, artículos periodísticos, o datos ajenos a la historia que vamos leyendo en el cómic. Todo encumbrado en un formato diferente y completista.

Un paquete impresionante para un solo tema, el mejor que he visto en mucho tiempo.

Nowhere_Men_02Centrándose en un “fab four” de científicos, el guión nos introduce en la corporación conocida como World Corp. Una compañía formada por cuatro estrellas de rock de la ciencia. Dade Ellis, Simon Grimshaw, Emerson Strange y Thomas Walker. Cuando se abre el tomo, se nos presentan en sus primeros días de trabajo y al instante se da una cartilla sobre quiénes son y de dónde vienen. Luego, de una forma diferente y fugaz, se muestra la intriga más fascinante del cómic: una extraña enfermedad tiene a un grupo de personas aisladas en unas instalaciones. Unas instalaciones sorprendentes que no desvelaré. Una curiosa enfermedad muy avanzada en algunos de ellos, cuyas partes de sus cuerpos llegan a ser ahora aberrantes. Aunque vemos como en cada uno de los implicados, el padecimiento, parece actuar o mutar de una forma diferente.

Nowhere_Men_01No creo haber leído un cómic así desde aquellas raras obras de Alan Moore. Cada detalle aporta. Incluso los artículos, relatos y folletos son atractivos y completan de alguna forma la idea en tu cabeza. Dentro de las primeras 4 páginas de Nowhere Men, a través del uso de una sola página introductoria y caracteres BIOS, encontramos la “reimpresión” de un artículo de una revista vieja, cuyo eje central de lo que se cuenta, me parece una idea más que original. Más que muchas historias famosas de CF.

Con los personajes establecidos, la historia avanza y engancha de forma sorprendente, recordando a los mejores tiempos de John Byrne con sus apoteósicos Next Men. El estilo limpio de Bellegarde y la economía de la línea de trabajo es un paso natural para este tipo de historia, tiene detalles a tener en cuenta, mas, siendo sinceros, el dibujo es lo peor de la serie. Nowhere Men, con un dibujante de gran talla, hubiera sido la caña. De todas formas, estamos ante el ejemplo claro de «el guión es lo que importa».

Nowhere_Men_03Uno de los mayores aspectos de Nowhere Men es todo el enfoque para el diseño del libro. Desde la cubierta frontal hasta la tapa posterior, cada página es digna de sorpresa. Esta obra tiene los ingredientes de una gran historia que puede marcar un antes y un después, en el nuevo cómic del siglo XXI.

Como resultado, un cómic interesante a muchos niveles. Tres nominaciones importantes en los pasados Premios Eisner (serie regular, guionista y dibujante). Leer Nowhere Men se convierte en una experiencia completa y diferente a cualquier otra cosa vista desde el palco lector. Un gran comienzo.

Reseña: The Terminator 2029-1984, de Zack Whedon y Andy MacDonald

theterminatorHan pasado muchos años desde la última vez que leí un cómic de Terminator de Dark Horse. Una diferencia (sin exagerar), de casi veinte años. Diréis: ¿tanto? Sí, Dark Horse ya hizo cómics de Terminator allá cuando las famosas dos primeras películas lo petaba todo. Es con estas cosillas con las que uno se siente orgulloso de ser lector acérrimo desde su juventud, y también es por ello que soy casi tan viejo como las primeras montañas de este nuestro querido mundo.

Aleta Ediciones propone seguir en la estela creada por las mejores editoriales independientes del planeta. Con cómics de culto, empieza a hacerse un nombre entre las editoriales de cómics más potentes de este país. Mi atención la tienen desde sus comienzos, que conste. The Terminator 2029-1984 no iba a pasar desapercibido. Algo tan maravilloso y atractivo, se huele de lejos. Me encantó la primera película, me llevaron al cine. La segunda la disfruté con mi novia, cuando estaba de moda llevar chupa de cuero. La tercera película (de la que esperaba una decepción) fue una agradable sorpresa, sobre todo, su final apocalíptico dándolo todo por perdido.

theterminator1Ahí me paré…, pero con los cómics no. Sabía por amigos que viven en USA que estaban guays. Los argumentos que publicaban, molaban. Muy buenos guionistas hacían sus pinitos en Dark Horse, y trabajos en cómics de franquicias como Aliens, Robocop, Predator, Godzilla y por supuesto, Terminator; había que tenerlos muy en cuenta.

The Terminator. 2029-1984 promete desde el comienzo el retorno a un clásico. Usted puede o no puede recordar el argumento de los films. ¿Influirá en su gusto por el cómic? No. O probablemente no. Aunque conocerlas le meterá antes en situación. No hubo secuelas en 1990 de la trama de Terminator 2: El Juicio Final. Los cómics nunca reconocieron la existencia del canon fílmico y eso corre a favor para los que piensan que las pelis ni fu ni fa. Claro está, que hablo de una minoría, pues los cómics de Dark Horse crearon su propia continuidad, y esto me encanta.

theterminator2The Terminator. 2029-1984 comienza en el futuro, donde la guerra contra Skynet está aún en pleno apogeo. Aunque la película original estableció firmemente una apariencia para la guerra en el futuro, The Terminator. 2029-1984 prescinde de esto por completo y nos muestra un cielo soleado, paisaje virgen y héroes presentables, aunque huyendo por un territorio devastado para encontrar paz y tranquilidad para con sus vidas. Entre ellos destaca Ben, y un buen amigo como es Kyle Reese. Ben tiene su propia trama secundaria en marcha, un romance con una guerrillera de la Resistencia, a la que ama por encima de todo aunque no es correspondido.

El objetivo de The Terminator. 2029-1984 es envolver una nueva historia alrededor del esqueleto de la vieja trama. Con este fin, vemos el descubrimiento de la máquina del tiempo que enviará finalmente a Reese al pasado con el fin de garantizar el nacimiento de líder de la resistencia John Connor. Esto mola cantidad, pero esto que sigue más: se incluye el problema añadido de que un anciano marchito se retira a unas instalaciones. Un anciano que dice a Ben que no es otro que su amigo Kyle Reese…

Recuerden que el guionista Zack Whedon viene de una familia de escritores. Es el hijo del guionista Tom Whedon, nieto del guionista John Whedon, y el hermano del theterminator3guionista y músico Jed Whedon, y del famoso productor/director/guionista de moda Joss Whedon. La sangre tira, por ello Zack le da también a todo lo cultural; cine, teatro, series de TV y cómic.

La idea de que los cómics de Terminator continúen la saga de forma alternativa es genial. Sólo un bobo dejaría pasar esta oportunidad de tener algo único. El material de origen es propicio para la expansión de cantidad de argumentos que pueden conseguir (de hecho, llevan bastante trabajado) el tratamiento de un universo expandido que está muy chulo. The Terminator. 2029-1984 hace exactamente eso: propone un cómic directo para el mejor de los aficionados al cómic. Ahora dime friend: ¿eres tú un bobo?

Reseña: Un tipo implacable, de Elmore Leonard

untipoimplacableNos encontramos en la década de los treinta, en el estado de Oklahoma, donde la ley seca es perseguida y duramente castigada para quienes la infringen. Podría decirse que esta es una novela acerca de un triángulo, el de sus tres protagonistas y dentro de él se desarrollan conflictos que entrelazan sus historias, sus vidas, sus pasados y, ahora, también sus futuros. Además, en el interior de esa figura, también disfrutaremos de otras aventuras propias del género: asesinatos, prostitutas de lujo, bares de carretera, atracadores de bancos…, y de fondo, como no podía ser de otra manera, las mejores bandas de jazz del momento, un estilo musical que tan bien compagina con este género literario y que crea un aliciente especial durante la lectura. Si te gustan este tipo de historias verás pasar las páginas a velocidad desenfrenada. Cuatrocientas páginas y dos días me llevaron leerlas. Esto habla mucho y muy bien de Un tipo implacable, de Elmore Leonard.

Para empezar, tenemos a Carl Webster, el poli duro, hijo de un veterano de guerra cubano y descendiente de los Creek, lo que en su día fue una tribu india. Su sangre fría lo hace ser un respetado miembro del cuerpo. A sus veintiún años ha acabado con la vida de Emmett Long mediante un certero disparo a más de trescientos metros. Emmet era un conocido atracador de bancos que cierto día, durante la infancia de Carl, le robó a éste su helado de melocotón. La prensa, quien no duda en tildar a Carl como un rencoroso sin escrúpulos, apuesta a que el móvil del disparo que fulminó a Emmet fue más bien un acto de venganza personal en lugar de un asunto laboral…

El otro personaje principal de Un tipo implacable es Jack Belmont, el hijo de Oris Belmont, un millonario que preside el NMD Gas & Oil, ubicado en la ciudad de Tulsa.

Jack es todo un conquistador y ladrón de bancos. En cuanto su padre le corta el grifo, le pega fuego a una de las refinerías y chantajea  a su padre con informar a su madre acerca de sus numerosas infidelidades. Jack Belmont es un hombre dispuesto a convertirse en el “enemigo público número 1” de Estados Unidos. Y sus planes no han hecho más que comenzar…

Y por último, pero no menos importante, tenemos a Tony Antonelli, un ambicioso periodista dispuesto a sacar todo el jugo posible a sus historias y conseguir la primera plana en el True Detective (nada que ver con la serie, por si os lo preguntáis), la revista para la que trabaja…

Elmore Leonard está considerado como uno de los mejores autores de novela negra en Estados Unidos en la actualidad. Pese a saber todo esto, no había leído nada suyo hasta la fecha. Y ahora sé el por qué de esta mención tan especial. He empezado con una de sus obras más conocidas, publicada en el año 2005 por Alianza Editorial y ha sido todo un acierto, os lo aseguro. Creo, no estoy seguro, de que las aventuras de Carl Webster no han hecho más que comenzar, habrá nuevos casos, nuevas fascinantes aventuras y nuevos e increíbles personajes. Las seguiré de cerca, a estas y a las demás obras de un escritor que, aunque he conocido más tarde de lo que me hubiera gustado, ya ha entrado en mi lista de preferidos de novela negra. ¡¡¡Léanla, please!!!

Reseña: La herencia de Hosting, de Vicente García

La-herencia-de-HostingHosting es un pequeño pueblecito perdido en el interior de Estados Unidos. David y Martha Hollister se dirigen al pueblo después de recibir la llamada de un notario comunicándoles que un tío lejano de David, uno de esos parientes de los que nunca habían oído hablar, ha muerto y él es el único heredero. Hasta ahí, todo bien. Los problemas empiezan incluso antes de llegar al pueblo, a unos pocos kilómetros, y a partir de ahí se desencadena una verdadera pesadilla.

Eso es, a grandes rasgos y sin desvelar nada, La herencia de Hosting.

Si queréis saber qué os vais a encontrar cuando abráis este libro, pensad en todas esas películas de terror, a poder ser de Serie B, en las que los protagonistas sufren el acoso de desconocidos que los persiguen, mutilan y asesinan sin tregua. Vale, pues eso es lo que Vicente García ha querido transmitir con esa novela, y desde luego bebe bien de ese aire opresivo que tenían esas películas, donde cada pasaje de calma no es más que el preludio de una tormenta más fuerte que la anterior.

Y como con eso solo no basta, el autor se guarda un as más en la manga, en forma de revelación oculta sobre el pasado de la pareja protagonista. Revelación que, por cierto, trastoca toda la novela dándole un giro a la historia, al estilo e incluso al género.

Ahora bien, no es oro todo lo que reluce. Respecto a la trama de la novela, hay que decir que funciona mejor cuando miras el lienzo al completo que cuando te focalizas en sus partes por separado. Quiero decir con esto que, si bien cuando tienes todo el panorama completo puedes haber disfrutado con lo que te cuenta y llegar a perdonarle ciertos detalles, durante el avance de la lectura a veces esos detalles se hacen un poco cuesta arriba. Y me refiero, sobre todo, a una cosa en concreto: No hay un maldito segundo durante la novela en la que no puedas dejar de pensar “¿PERO POR QUÉ XXXX NO SE LARGAN DE AHÍ?”.

Solo con lo primero que les ocurre yo ya me habría marchado sin mirar atrás jamás. Pero vamos, despedida a la francesa y si te he visto no me acuerdo. Y las cosas no hacen sino volverse más raras y tétricas. Cualquier persona con un par de dedos de frente se marcha de ahí haciendo lo que tenga que hacer. O se encierra en la casa cual castillo ante asedio de ejército enemigo y desde luego, no sale a pasear por ese pueblo. Pero claro, Vicente García está atado, como suele ocurrir en todo ese tipo de películas (ocurre lo mismo sin ir más lejos con casi todas las historias de casas encantadas: “oh, los cuadros se caen, oigo ruidos espeluznantes y algo me hace cosquillas mientras duermo, pero mejor seguiré aquí obstinado en que no pasa nada raro”), por el pequeño detalle del “si se piran, se acaba la historia”.

Respecto a los personajes, hay que decir que no llegué a empatizar con David y Martha por la razón arriba mencionada, me resultaba inverosímil que no pusieran pies de por medio. Sin embargo, el resto de personajes, los habitantes de Hosting… ok, empatizar no, eso es imposible, pero resultan tan malditamente enigmáticos, tan raros, tan tétricos… que consiguen el efecto deseado en cualquier historia de este tipo, que estés toda la novela (hasta que se descubre el pastel) preguntándote por sus intenciones, extrañándote por ciertas conductas… en todo momento tienes una sensación que solo se puede definir con esa expresión tan americana que es what the fuck.

Y está bien, porque en varias ocasiones piensas que ciertas cosas son absurdas pero acaban teniendo sentido. Todo tiene sentido en Hosting excepto por qué se quedan ahí David y Martha, y eso, al Gran Lienzo que es la trama de la novela, le viene muy bien.

Dos detalles más: Uno, En la novela hay mucho sexo y en ocasiones, para mí, no viene a cuento. O sí, depende de cómo lo mires. Desde el Gran Lienzo o desde el avance normal de la lectura. Muchas cosas en Hosting no son lo que parecen a primera vista.

Dos, los diálogos. Probablemente donde más flojea la novela. La trama puede gustar más o menos (y como digo, si uno es capaz de superar esa constante sensación incómoda de no entender del todo el comportamiento de muchos personajes, y llegar al momento en el que se descubre el por qué y todo cobra sentido, entonces la trama gana enteros); los personajes pueden caer mejor o peor; La ambientación está conseguida; la historia contiene pasajes tétricos, otros con un tono de humor negro bastante curioso, y un final más cercano al thriller que al terror; pero en ocasiones los diálogos suenan forzados, poco naturales. Y es una pena, porque Vicente García consigue empujarte a través de una narrativa sencilla, ágil y efectiva, y algunas conversaciones se vuelven un poco resbaladizas. No hasta el punto de ser farragosas o hacerte desear dejar el libro, pero afean un poco el conjunto.

¿Lo mejor de La herencia de Hosting? A mi me gustó la doble revelación que ocurre durante el último tercio de la novela. Digo doble porque por un lado te desvela los secretos de ese pueblo haciendo que cobre sentido todo lo que te ha mantenido extrañado durante los dos primeros tercios; y por otro lado se revela algo sobre los protagonistas que, como he mencionado antes, le da un giro a toda la novela hasta el punto de cambiar de género. Y a mí, cuando una historia se revuelve para mostrar otra cara, y lo consigue, me encanta.

Reseña: La feria de las tinieblas, de Ray Bradbury

la-feria-de-las-tinieblasEn lo que llevamos de década dos de mis escritores preferidos de género fantástico han abandonado este mundo de mortales. El 5 de junio del 2012 partió Ray Bradbury. Un año después, el 23 del mismo mes, nos dejó Richard Matheson. Pese a la época en que estábamos, el sol brilló menos sin la presencia de estos dos genios de las letras. ¡Descansen en paz!

Hoy me gustaría rendir mi particular homenaje al primero de ellos, de quien se cuenta que era un voraz lector en su juventud y que tan sólo escribía por afición.

Su carrera no fue un camino de rosas, nunca pudo pagarse los estudios para asistir a la Universidad y tuvo que ganarse la vida mediante la venta de periódicos. Su tiempo libre lo pasaba en su lugar favorito: la biblioteca. Rodeado de mundos infinitos, embelesado entre las páginas de las novelas que iba leyendo, la leyenda comenzó a forjarse cuando un jovencísimo Ray Bradbury comenzó a escribir por su cuenta. Años más tarde los frutos comenzaron a germinar, vendiendo sus primeros relatos en revistas especializadas, cuando apenas pasaba los veinte años de edad. Con el paso del tiempo, el señor Bradbury no solo escribía novelas y relatos, además profundizó en guiones televisivos, poesía y teatro, además de ser galardonado con multitud de premios y menciones especiales no solo a algunas de sus obras, sino que también a su distinguida y meritoria carrera artística. Según una encuesta, dicen que es el decimocuarto autor más popular de todos los tiempos. Ahí queda eso. Quizás su obra más aclamada sea Fahrenheit 451, como así reza el epitafio de su lápida a petición suya, novela que, por otra parte, fue galardonada en 1953 con el Premio Hugo, pero sería un crimen obviar sus excelentes colecciones de relatos como Crónicas marcianas, cuyo relato “La tercera expedición” fue premiado con el Salón de la Fama de la ciencia ficción; o su no menos excelente El hombre ilustrado. Por la misma razón que sería un crimen pasar por alto sus aclamadas, exitosas y premiadas obras como El vino del estío, El árbol de las brujas, cuyo guión televisivo consiguió un Oscar de la Academia o La feria de las tinieblas, Premio Saturn en 1983, la novela de la que voy a hacer hincapié a continuación y que Disney la convirtió en película ese mismo año con un guión televisivo escrito por el propio autor.

Para empezar, el título original, Something wicked this way comes, fue sacado de una obra de Shakespeare. Resulta curioso que no se respetara la traducción original, que sería “Se acerca algo maligno”, y decidieran ponerle un título que fuese más atrayente de cara al lector como fue La feria de las tinieblas, en algunos países también conocida como El carnaval de las tinieblas. Sea como fuere, hablamos de una obra de culto, un clásico que mejora con el paso del tiempo, una trama fascinante envuelta en una bruma inquietante que hace aparición con la llegada de una feria ambulante a una pequeña localidad estadounidense. Un misterioso carrusel que es el encargado de darle cuerda al reloj de la muerte, unos personajes de circo peculiares, especial mención a “el hombre ilustrado”,  un pequeño tributo que el autor le da a su homónima obra y, por supuesto, niños, una faceta que Mr Bradbury siempre ha desempeñado con total maestría.

Soy fan del autor, ya lo dije, pero en especial de esta obra, siempre busco algún que otro dato curioso respecto a ella. Hace un tiempo encontré que un grupo llamado Iced Earth le dedicaba un disco en su honor. Como no podía ser de otra forma, el álbum en concreto se titula “Something wicked this way comes”, por si le interesa. Pero mi mayor reto es conseguir el guión televisivo que Stephen King escribió para una posible adaptación de esta novela. Algo imposible de conseguir, soy consciente, pero quizás algún día… algún día, quizás…

A finales de año hice una relectura de esta obra, no sé cuántas llevo ya, he perdido la cuenta. Esta novela tiene algo que me engancha y mi desvencijada edición de Minotauro está en las últimas, quizás no de para otra lectura más, cuando se tercie la ocasión de hacerla. Entonces, será el momento de reponerla, hay clásicos que deben ser leídos con asiduidad, este es uno de ellos. Si lo habéis leído, sabréis de lo que hablo.

Reseña: Rachel Rising. Tumbas Invernales, de Terry Moore

rachelrising2Bien elaborados (como en el caso de Rachel Rising), las mejores obras de Terror podemos encontrarlas hoy en formato cómic. Terry Moore está haciendo algo grande con este título. Una historia que mantiene la intriga hasta al final de cada tomo. Unos volúmenes editados por Norma Editorial muy llevaderos, que para colmo, contienen dos tomos americanos. Friends, sinceramente, en muchos aspectos, Rachel Rising, es en este justo momento, la mejore serie de Terror plasmada en papel.

Con las tramas de Terror hay quien dice que no quiere pasarlo mal, que para eso siempre hay tiempo. Pero cuando alguien cuenta alguna historia vivida, película vista, libro, o cómic leído; no pueden evitar que sus orejas de lobo disfrazado de oveja se hagan más grandes e intenten captar lo que se cuenta.

No pueden evitarlo. En Rachel Rising encontraran una trama terriblemente interesante. En ocasiones, macabra, pero qué no lo es cuando se trata el tema de la muerte a cada instante. Rachel Rising juega con tus sentimientos y con los tabúes que sobrevuelan el mundo del Más Allá. Te suelta sobre el Infinito de sopetón. Narra con cantidad de situaciones ese momento del que muchos no quieren oír ni hablar. Una trama que sorprenderá al lector con constantes giros. Una historia genial…

rachelrising2_2…, y es por ello que no me podía perder esta nueva publicación. Rachel Rising. Tumbas Invernales, que comprende los números USA, Cemetery Songs y Winter Graves, para haceros una recomendación en toda regla. Aun estáis a tiempo de poneros al día con el cómic.

El comienzo de Rachel Rising. Tumbas Invernales va lento, como un gato acercándose hacia su presa. Nos encontramos con el encargado de la morgue debatiéndose en la tesitura de recuperar al amor de su vida, la cual ha muerto por segunda vez. Hablamos de la compañera de Rachel, la cual cayó en historias anteriores (¡y de qué forma!). En el lado positivo, Rachel y Jet están juntos y todo parece genial, pese a la no-vida de ésta. Juegan el uno con el otro y se divierten. Ellos se sienten realmente bien como amigos de la infancia que fueron. No obstante, la niña maligna continua en el pueblo. Aunque Zoe no es el único cáncer de esta comunidad, se visualiza en la inminente tormenta, la bruja que observa desde las sombras grises. Un antepasado que pide respeto.

rachel-rising23El ambiente fascinante de este tomo es la tormenta de nieve que está asolando la ciudad de Manson. Una de las que hacen época. Una tormenta del siglo, al igual que pasara en realidad en la desolada ciudad de Detroit el pasado invierno cuando las nevadas lo destrozaron todo, nevadas de récord anterior establecidos en 1881. Siempre nieva en Manson, pero una tormenta no es lo mismo. Rachel y Jet son poseídos por las víctimas del pasado oscuro de Manson. Manson fue el sitio de caza de brujas 300 años atrás. Nada bueno va a salir de todo esto…

Terry Moore hace un trabajo enorme con esta obra. Ata pasado y presente, e hila todo de forma gloriosa. Todo encaja. Rachel Rising es una serie engañosa en muchos sentidos. Quizás desde fuera parezca otra cosa, pero en su interior, nivel rachelrising2_1de guión y dibujo es altísimo. Disculpad mi insistencia, nunca me cansaré de alabar algo tan bueno.

Si bien es un cómic de Terror u Horror, el mismo lector debe definirlo. Las escalas del miedo son tan diferentes… Rachel Rising debutó en agosto de 2011 de la mano de Abstract Studios y desde ese momento no ha hecho más que recolectar nominaciones a premios (dos a los Harvey y dos para los Ghastly). Es una serie que tengo que leer al completo como amante del buen género de Terror que soy.

Una historia que pide serie o film a gritos.