Reseña: El redentor, de Jo Nesbø

Cada poco (aunque últimamente cada mucho) voy encontrando autores e historias que valen su peso en oro. Suelen ser historias con las que mis tripas sufren y se exponen fácilmente. El temor nace en mí de un modo nuevo y sufro porque la mayoría de las veces me encuentro desubicado. Mi último sufrimiento ha sido El redentor, de Jo Nesbø. Un libro que se ha llevado una parte de mí, que ha robado la poca cordura que me quedaba, y por que no decirlo, algúnas lágrimas.

En una helada noche de diciembre, la gente que ha estado haciendo sus compras de Navidad se reúne para escuchar un concierto de villancicos del Ejército de Salvación. De repente, una explosión interrumpe la música, y uno de los hombres uniformados cae al suelo, tras recibir un disparo en la cabeza. Harry Hole y su equipo tienen que investigar, pero no hay nada con lo que trabajar, no hay sospechosos, arma, ni motivo. Sin embargo, el asesino descubre que ha disparado al hombre equivocado, y los problemas para Harry no hacen más que empezar. Comienza entonces un infierno de acontecimientos que partirán al lector en dos y para no sufrir más, no querrás separarte de ese que parece ser tu defensor: Harry Hole.

Harry Hole es un personaje que tiene una lucha interna por ser sociable, que demuestra que cada uno estamos hechos de un patrón y que es muy difícil cambiarnos. Harry Hole hace que las novelas de Nesbø sean odiosamente buenas, obsesivas y dañinas. Pero Harry Hole está marcado, se ha enamorado de Rakel, una mujer que no puede tener y quiere hacer el bien aunque le cuesta.

Jo Nesbø ha escrito una de las mejores tramas que he leído en años. Un libro redondo de principio a fin, que merece el éxito que está teniendo. Alguien mata a alguien por error en el centro de Oslo. Un inocente. Un certero disparo a sangre fría, un tiro errado a dos metros de distancia. Un asesino que sabe que ha fallado y que sigue empeñado en terminar su trabajo. Pero, ¿a quién debía liquidar entonces? Oslo sufrirá entonces uno de los mayores acosos de sus historia y todo apunta a que Harry Hole debe ser su héroe. Pero Hole ha dejado su anterior puesto y ahora tiene un jefe nuevo. Un nuevo jefe que no le da vía libre como su antiguo jefe Moller. Un nuevo jefe que quiere saber  todo lo que pasa en su comisaría.

El aclamado autor Michael Connelly escribió: «Jo Nesbø  es mi nuevo escritor favorito de thrillers y Harry Hole mi nuevo héroe. Este libro me ha tenido al rojo vivo de principio a fin».

Estoy de acuerdo con él. El redentor es un libro que yo tendré siempre presente.

Reseña: Jane Eyre, de Charlotte Brönte

Quién no conoce la historia de Jane Eyre aunque no haya leído el libro. Pues por ejemplo yo, que hasta ahora no había leído esta historia y solo conocía la versión cinematográfica. Y como suele pasar en el 99% de los casos, me quedo con el libro. Lo que más admiro de todo es su protagonista. Me hubiese gustado ser como ella en algunos momentos de mi vida: fuerte, práctica, perseverante, tranquila, realista. Y por supuesto, que me quedo con esa maravillosa historia de amor que se explica aunque no sea el tema principal y a veces llegue a parecerlo. Este libro me ha enseñado algunas cosas que tenía olvidadas y que me han venido bien recordar. Porque, ¿cuál es uno de los principales motivos por los que leemos? Que ya lo he dicho en alguna que otra ocasión y en mi caso entre ellos está aprender y sentir. En este caso se han cumplido esos dos objetivos.

Jane Eyre, nos relata el largo y duro camino de la misma Jane Eyre, una mujer que supo hacerse así misma en una época difícil de conseguir. Huérfana a temprana edad es acogida por una familia que nunca le demuestra cariño haciendo de ella una niña gris y triste aunque rebelde. Enviada a un colegio donde vive duras experiencias pero donde también descubre la amistad, con el paso de los años llega a convertirse en maestra en ese colegio pero necesitando conocer mundo, decide hacerse institutriz yendo a parar a casa de Mr. Rochester, un personaje un tanto siniestro y atormentado del que acaba enamorándose y siendo correspondida. Pero un terrible secreto que sale a luz impide la unión y Jane huye para olvidar todo lo pasado. Después de mil peripecias y calamidades, llega a una aldea donde es acogida en casa del párroco que vive con sus dos hermanas. Allí conoce el cariño y encuentra la tranquilidad que tanto necesitaba aunque es incapaz de olvidar el pasado. Después de un tiempo, su vida cambia por completo: descubre que tiene un pariente muy lejano que ha muerto dejándole una fortuna y que la familia que la ha acogido en realidad es familia suya. Ahora podría vivir la vida que desea pero el pasado sigue atormentándola y rechazando una propuesta de matrimonio sin amor decide volver al lugar donde conoció al verdadero y que sigue en su corazón.

¿Qué tiene de especial este libro? En su época empezó a marcar una tendencia y eso fue debido a la autora del mismo, Charlotte Brönte, que también quedó huérfana a temprana edad. La historia nos revela algunos deseos de la autora. Da sentido a la vida y lucha por conseguir lo que deseas, haciéndolo a través de un personaje tan especial como Jane Eyre, mujer luchadora y que solo busca encontrar su sitio en la vida con perseverancia y valentía.

Un libro donde la vida, costumbres y pensamiento de la época forman una parte muy importante de lo que transcurre y que queda magníficamente plasmado. ¿Rebelde adelantada a su época? Cuando hayáis leído este libro, que no os dejará indiferentes, seguro que sacáis vuestras propias conclusiones.

Reseña: El ritual, de Adam Nevill

Luke y sus amigos Hutch, Dom y Phil, antiguos compañeros de universidad que han perdido el contacto con el paso de los años, deciden realizar una excursión por una zona recóndita de Suecia. Lo que prometía ser una agradable aventura que le permitiría reestablecer lazos con sus amigos, no tardará en convertirse en un cúmulo de dificultades. Ni Dom ni Phil están preparados físicamente para soportar el esfuerzo que requiere el recorrido que deben realizar, y la incomodidad reinante hace aflorar un desprecio por parte de ambos hacia Luke que este último jamás había percibido con anterioridad. Cuando Dom se lesiona una rodilla, Hutch decidirá desviarse de la ruta prevista y tomar un atajo,  de modo que acabarán internándose en un bosque primigenio en el que parece como si ningún ser humano hubiera puesto el pie en siglos. Allí deberán enfrentarse a un terreno accidentado, que dificultará su avance hasta convertirlo en una pesadilla, para descubrir al fin que, entre los árboles centenarios, acecha una criatura de leyenda sedienta de sangre, que no está dispuesta a permitir que nadie invada sus dominios.

Hay algo aterrador en la idea de perderse en un bosque. Se trata de una sensación angustiosa, grabada a fuego en nuestro cerebro más primitivo,  que autores de todo tipo han sabido explotar hábilmente en numerosas ocasiones. Adam Nevill recoge el testigo y nos ofrece en El ritual su particular visión del horror que nos aguarda en la perenne oscuridad de la foresta. Durante la primera parte de la novela, los cuatro protagonistas se enfrentan a un horror creciente, al tiempo que luchan contra el agotamiento y las privaciones, perdidos en un entorno hostil del que no encuentran el modo de escapar. Nevill describe con minuciosidad el descenso de sus protagonistas hacia una sima de profunda desesperación, haciendo que las relaciones entre ellos se vayan deteriorando como reflejo de la terrible situación en la que se ven inmersos.

Después, en el último tercio del libro, la historia cobra un cariz distinto que, por razones obvias, me abstendré de comentar. Sí diré, en todo caso, que el destino que aguarda a quien sobreviva la accidentada travesía por el bosque primigenio no es todo lo agradable que cabría esperar tras vivir experiencias tan traumáticas. El horror cobrará nueva forma, pero no dejará de estar presente en los capítulos finales de la novela.

Apartamento 16, anterior novela de Nevill que también nos ofreció Minotauro hace cosa de medio año, me sorprendió gratamente y me hizo aguardar con interés sus nuevos trabajos. Me agrada haber podido constatar que el talento del autor se mantiene, a pesar de narrar una historia radicalmente distinta a la de su anterior obra. Imagino que la editorial también publicará en su momento Last Days, el libro más reciente de Nevill, que verá la luz en pocas semanas, así que tan sólo queda esperar para saber si se mantiene la racha.

Algo me dice que así será.

Reseña: El hombre que gritó la Tierra es plana, de Roberto de Paz

Está la cosa tan puta que lo mismo esta novela termina pasando desapercibida.

El hombre que gritó la Tierra es plana es un thriller de excelente factura que va de uno que cruza el charco para ir a buscar a su padre, que es un terrorista molón y bastante zumbado. Esto dicho así ya casi vale para situar una trama de interés, pero es que la cosa con este libro va mucho más allá.

El autor consigue empujar al personaje mediante una serie de dramas encadenados que conmueven e inquietan. Que si acaban de matarle a su esposa de la forma más chunga. Que si su curro da ascopena a espuertas. Que si nada me retiene aquí en España y, ya puestos, en el mundo de los vivos. En fin… Con semejantes mimbres el resultado es una narración de una intensidad hipnótica que te engatilla y te arrastra en lo que creo que es la mejor ópera prima que he visto en cinco años, y creo que he visto unas cuantas.

Roberto de Paz es un autor novel que no llega a la treintena y ya muestra más oficio y mejor dominio de la expresión estética que algunos de los autores con los que comparte colección.

En el apartado de lo negativo, debo reprocharle varios avances un tanto erráticos en la trama, un reparto anómalo de la información durante el desarrollo de la historia, un par de cambios de ritmo que no acabo de ver, y algún que otro gesto igualmente dubitativo a la hora de hilarlo todo. No obstante, son deméritos que terminan cediendo bajo el peso de ese remate final, tan logrado, que aparece a modo de epílogo.

De los ramalazos antisistema y del rollo acerca de la crisis energética que se trae la novela mejor que no hable yo. Ya lo harán otros. O aquí se nos va a comer la mierda.

Reseña de Emilio Bueso

Reseña: Insomnia, relatos para no dormir, de VVAA

La Asociación Española de Escritores de Terror, Nocte, lleva ya un lustro promocionando la literatura de terror escrita en castellano por autores españoles. Revisando su impresionante lista de socios, uno se encuentra ante un auténtico dream team, una nómina de escritores cuyas novelas y relatos cortos demuestran sobradamente la buena salud (a nivel de ideas y calidad literaria, al menos) de la que goza la narrativa de horror que se produce en nuestro país. Ahora, Grupo AJEC nos ofrece con Insomnia: Relatos para no dormir una antología que reúne trece relatos surgidos de las inquietas mentes de algunos de las actuales primeras espadas del género, integrantes todos de Nocte. Trece historias (buen número, caramba) que, además de rezumar buen hacer, han sido galardonadas en diversos certámenes o, como mínimo, han resultado finalistas en los mismos.

En Bola de Mierda, Emilio Bueso nos ofrece una narración de fantasmas con raíces en nuestra Guerra Civil, mientras que David Jasso plantea un sacrificio con consecuencias inesperadas en La noche de la sangre. Santiago Eximeno y Alfredo Álamo escriben al alimón una curiosa historia de invocaciones en una sociedad en la cual el ajedrez es una disciplina omnipresente en La Apertura Slagar. Y en Yamato-No-Orochi, Sergio Mars realiza un aporte de tintes lovecraftianos y pesadillas submarinas. Javier Quevedo Puchal relata con brevedad la ejecución de un peculiar truco de magia en Schiltze, y Juan de Dios Garduño se aventura a “continuar” cierta magnífica novela de Cormac McCarthy en Hacia el sur. A continuación, gracias a Roberto Malo conoceremos la extraña profesión del narrador de El contador de personas, para después acompañar a un joven enterrador durante su primer (y sorprendente) día de trabajo en Todo es empezar, de Pedro Escudero. En Comer, Oscar Bribián enfrenta a unos agentes de policía al horror que se oculta en una vivienda aparentemente abandonada, y en Sed, Fermín Moreno González retrata una Zaragoza en la que el agua potable se ha vuelto inexplicablemente venenosa. Por su parte, Rubén Sánchez Trigos expone en Premiere las brutales consecuencias derivadas de contemplar un misterioso film alemán, y José María Tamparillas nos presenta a un viejo director de cine que se enfrenta a sus particulares fantasmas en La senda infinita. Para terminar, J. E. Álamo, seleccionador de los relatos que componen la antología, describe la situación angustiosa que viven el dueño de un bar y uno de sus clientes en Secuencia.

El libro se completa con una introducción firmada por Juan Ángel Laguna Edroso, actual presidente de Nocte, y un apartado final en el que encontraremos las semblanzas biográficas de los autores y comentarios de los mismos sobre los orígenes y gestación de sus relatos. Esta última sección se revela de gran utilidad, sobre todo por aportar listados de las obras de los escritores, ya que es más que probable que la lectura de Insomnia: Relatos para no dormir provoque el comprensible deseo de conseguir alguno de los sus otros libros.

Nos encontramos ante una colección de historias cuya calidad oscila entre lo bueno y lo excelente, hasta el punto de que resulta harto difícil designar tal o cual relato como los mejores. Es esa una tarea que cada lector deberá llevar a cabo aplicando sus criterios personales, por supuesto. Y no me cabe duda alguna de que le resultará una labor más que grata.

Reseña: Asesinos invisibles, de Chelo J. Rodríguez

Algúna vez he pensado en si me gustaría ser inmortal y a veces no me ha parecido mala idea. Pero después de leer este libro lo tengo clarísimo: NO, GRACIAS. Vivir eternamente e ir viendo como lo que quieres va desapareciendo. Sentirte sola para siempre. Sentir angustia o miedo eternamente. ¿Hay alguien qué realmente quiera vivir así? Sí, quizás la vida a veces nos parezca demasiado corta pero la eternidad creo que tampoco es tan buena opción. Hay tantos sentimientos que se mezclan en esta historia… Compadecer a un asesino, entenderlo, sentir su angustia y su rabia. Sí que es posible sentirlo. Descubrir la fragilidad humana, de manera más cruda, en un mundo donde solo somos simples marionetas que dependen de vivir o morir a manos de seres terribles que se divierten a nuestra costa. No poder amar, ni besar, dejar de sentir y solo desear la muerte. Creo que es un precio muy alto para la inmortalidad.

En Asesinos invisibles, Paula, Cristian y Félix son tres jóvenes con una cosa en común: son inmortales. Pero no son en absoluto felices y muchas veces desean su muerte para acabar con la vida que llevan. Paula no puede amar y debe acabar con todos lo que se acercan a ella. Ha intentado suicidarse mil veces sin éxito. Altiva, segura de sí misma e infinitamente desdichada. Cristian es un tipo solitario al que no le importa nada, ni nadie, y desprecia a todo el mundo. Se dedica a matar sin ninguna clase de remordimiento. Félix, no puede besar. Besarle significa la muerte inmediata de cualquier mortal. Los tres se odian y odian no poder llevar una vida normal y tener que estar solos para siempre. Pero no están tan solos. También existen “Los invisibles”, quizás más peligrosos que ellos mismos y que parecen normales pero que en realidad son asesinos despiadados con habilidades y razones para matar, aunque a veces no las necesiten. Pero en esta ocasión, todos deberán dejar a un margen sus diferencias, y unirse para acabar con otros seres llamados “Los ligeros” y que están acabando con muchas vidas humanas. Estos tienen la apariencia de inocentes niños pero que envenenan todo lo que tocan y así matan a los humanos. ¿Podrán enemigos tan poderosos y enfrentados luchar juntos y acabar con esos pequeños seres? ¿Será el fin del mundo que conocemos?

Cuando cierres la última página de este libro no olvidarás la historia tan fácilmente. Quizás porque es una historia muy visceral. Sentirás emociones contradictorias y que seguro te harán dudar de muchas cosas. No es una historia fácil. Muchas veces es cruel y dura. ¿Estáis preparados para ello? Aunque esta historia también guarda algunas sorpresas que nos harán seguir creyendo que el amor y la esperanza pueden vencerlo todo.

Reseña: La jauría, de Jason Starr

Simon Burns es un hombre de éxito: tiene un buen trabajo, una mujer hermosa y un hijo al que adora. Sin embargo, su vida da un vuelco cuando es despedido sin previo aviso. Convertido a la fuerza en “amo de casa”, tendrá que lidiar con mil y una situaciones incómodas mientras aprende a marchas forzadas a ocuparse de su hogar y del pequeño Jeremy. Poco a poco, la frustración irá haciendo mella en él hasta el punto de hacer peligrar su matrimonio. Un día Simon lleva a su hijo a un parque donde conoce a tres padres solteros con los que conecta de inmediato, y que no tardan en acogerle como a un miembro más del grupo. No obstante, lo que parece una relación de amistad no tarda en dar un giro insospechado cuando, tras reunirse una noche con ellos, Simon comenzará a experimentar una serie de extraños cambios en su cuerpo. De la noche a la mañana sus sentidos del oído y el olfato se agudizan, goza de una fuerza y una resistencia inusitadas, y su libido se dispara. Al principio, dará la bienvenida a esos cambios y restará importancia a los pequeños inconvenientes que conllevan (como el inusitado crecimiento de su vello corporal o un deseo voraz e insaciable por comer carne). Pero cuando descubra qué se oculta realmente tras su transformación, se enfrentará a un horror como jamás podría haber imaginado.

Novelas sobre licántropos hay bastantes, algunas de ellas francamente excelentes, pero muy pocas de ellas han visto la luz en castellano. En un mercado saturado por zombis y vampiros, resulta refrescante encontrarse ante una historia tan entretenida y bien narrada como la que nos ofrece La jauría.

Heredera directa de esa gran película que es Lobo (Mike Nichols, 1994), la novela de Starr nos presenta en principio el licantropismo no como una maldición, sino como un modo de trascender lo humano hasta rozar la condición de superhombres. Al fin y al cabo, el hombre lobo aquí descrito no es una criatura atormentada sino un ser pletórico de energía y carente de debilidades. Ciertamente, tras la lectura de las ventajas que aporta a Simon su nueva condición, a uno casi le apetece ocupar su lugar. Pero todo en la vida tiene un precio, y la moralidad del protagonista de la novela acabará por hacerle comprender que, en última instancia, está abocado a terminar por convertirse en un monstruo. Al final, el amor por su familia hará que se replantee su nueva condición, y la decisión que acabará tomando cambiará su vida para siempre.

Jason Starr es un autor con más de una docena de novelas en su haber pero que, hasta la fecha, había permanecido inédito en nuestro país. Afortunadamente, Umbriel no sólo apuesta por él con La jauría, sino que tiene previsto publicar próximamente Ataque de pánico. Puesto que en junio de este mismo año verá la luz en Estados Unidos The Craving, secuela de la estupenda novela que nos ocupa, algo me dice que el señor Starr ha venido para quedarse. Confío en que sabremos darle la bienvenida que merece.

Reseña: Influencia, de Ramsey Campbell

La tía abuela de la pequeña Rowan ha fallecido… ¿o no? La vieja Queenie se niega a desaparecer en el olvido, y hace todo lo que está en su fría mano para volver de la tumba. Persigue a la niña en sus pesadillas nocturnas, codicia su alma, trata de empujarla hacia una eternidad oscura, hacia la nada. Rowan se aferra a la normalidad con todas sus fuerzas, pero tal vez la voluntad de una niña pequeña no sea suficiente para resistir la terrible influencia de la maléfica Queenie…

La Factoría de Ideas rescata del olvido esta novela de Ramsey Campbell, publicada originalmente en 1988 y galardonada con el Premio British Fantasy un año más tarde; en Influencia nos encontramos una historia de terror muy solvente y muy trabajada en la que el escritor nos pone los pelos de punta narrándonos el intento de posesión de una niña por parte de su tía abuela ya fallecida.

Ramsey Campbell se caracteriza en su prosa por zambullirnos de entrada en la trama, sin florituras, lo que es de agradecer, y así consigue que el lector no pueda despegar la vista del libro, resultando de todo ello una lectura adictiva y empática. Sí, empática, porque el lector sufre con la pequeña Rowan y esa oscuridad maligna que rodea su vida, temblando como ella lo hace, intentando deshacerse de la «influencia».

Otro de los grandes hallazgos del estilo del escritor británico es la excelente caracterización de personajes: muy bien definidos y reales que ayudan a que la trama fluya sin recovecos inverosímiles, impregnados también todos ellos en una atmósfera muy bien conseguida.

Este título que hoy me trae por aquí es una cita ineludible para todos los buenos amantes del terror sobrenatural la cual contiene parajes espeluznantes que harán dudar al lector si el Mal está más cerca de lo que parece…

Reseña: El invitado de Drácula y otros relatos extraños y macabros, de Bram Stoker

Si algún día, a algúna editorial se le ocurriera sacar títulos de autor, a modo de ensayo con material inédito o «making-off» (sí, como hacen con algunas películas en sus formatos digitales) de las mejores obras escritas; contando “Cómo se escribió”, “Escenas que le costó más tiempo escribir”, “Dónde se escribió”, “Las mejores escenas eliminadas…” Sí, El invitado de Drácula y otros relatos extraños y macabros podría ser uno de ellos.

El invitado de Drácula. Bram Stoker incluyó dicho relato en el cuerpo de la novela hasta su última redacción para posteriormente decidir que la novela podía prescindir del relato y lo suprimió en su primera edición. Salió publicado posteriormente a la muerte del autor en una recopilación de relatos cortos compilada por la viuda de Stoker. El título de esa colección se llamó Drácula’s guest and other weird stories y los editores sabiamente intuyeron que de todos los relatos, la joya era éste. Y así es: fue todo un éxito. Porque desde la primera frase te sientes impresionado con tanta belleza escrita. Notas que la narración te puede, aquellas palabras que transmite te lleavan de nuevo a la inspiración original, aquella, tan aterradora, en la que te sumergiste leyendo Drácula.

En El invitado de Drácula (1914) un extranjero decide aventurarse en los bosques alemanes en la mismísima noche de Walpurgis. Un grupo de hombres sale en su busca y encuentran algo inaudito: el hombre está siendo salvado de los lobos por un ser muchísimo más aterrador. La edición que nos trae Editorial Valdemar en su majestuosa Colección Gótica aporta otros maravillosos relatos del autor también llenos de horror. La casa del juez, donde un estudiante busca sosiego y alquila una casa nada recomendable que perteneció a un tiránico juez. La squaw donde Elias P. Hutchenson mata de una pedrada, sin querer, a un gatito ante los ojos de su madre y la gata buscará venganza hasta el fin de sus días en un decorado nada halagador. El entierro de las ratas habla de un hombre interesado en la vida de los traperos que viven en los suburbios de París. Se sienta a charlar con ellos. Conforme anochece se da cuenta de que ha cometido un error y empieza una caza contra él. La profecía gitana narra como un recién casado visita un campamento gitano con la intención de desenmascarar a sus supuestas adivinadoras. El regreso de Abel Behenna, nos cuenta la historia de una hermosa chica, Sarah, y su extravagancia a la hora de elegir entre sus dos pretendientes.

El lector encontrará también en este volumen relatos inéditos hasta el momento, los cuales completan este volumen reunidos por primera vez por Peter Haining (1980-91): La cadena del destino, Los dualistas, El vidente y Las nupcias de la muerte. Se trata, pues, de una colección de relatos extraños y macabros, que muestra las mejores facetas del arte narrativo de Bram Stoker, con su singular maestría para engarzar los elementos emotivos y dramáticos en una creciente atmósfera de terror. Un consejo: Piénsenlo bien antes de leer Los dualistas.

Pueden perder toda su cordura.

Reseña: El lamento de las sirenas, de Michael Koryta

El lamento de las sirenas es la segunda novela que publicó Michael Koryta, un joven autor estadounidense de género negro, y este libro lo escribió con 24 años, ni más ni menos. Digo esto por varias razones, para empezar, estoy siempre atento a todas las novedades que publica la colección Roja & Negra de Rodrigo Fresán, a la búsqueda de alguna joyita en forma de autor innovador y de calidad; en este sentido Koryta viene pegando muy fuerte, respaldado por varios premios de ámbito nacional, y pese a su juventud sus libros están siendo un éxito de crítica y público. El libro en cuestión es el segundo de la serie del detective Lincoln Perry, (el primero es Esta noche digo adiós), un ex policía que se asocia con otro de mayor experiencia para resolver misterios en un esquema clásico de novela negra.

El lamento de las sirenas comienza con la muerte de una mujer en el incendio de una casa. Todas las pistas conducen irremediablemente a Ed Gradduk, amigo de la infancia y ex compañero de profesión de Lincoln. Éste intenta ayudarlo en cierta forma por una deuda del pasado que hizo que Gradduk fuese a la cárcel. El desencadenante del argumento comenzará cuando Gradduk muera al ser arrollado por un coche de patrulla mientras que se le persigue por sospechoso de asesinato. Lincoln comenzará entonces una investigación paralela a la policial con el objetivo de demostrar la inocencia de su amigo y descubrir quién estuvo detrás del incendio. En este periplo, cuyo ámbito geográfico se circunscribe las calles  de su infancia, volverá a ver a viejos amigos (y enemigos), y descubrirá, como toda buena novela negra, que nadie es lo que parece ser y que detrás de la ley, el orden y los intereses sociales hay intereses de poder y económicos tan oscuros como los restos después de un incendio.

Para empezar, en relación a los comentarios que se leen sobre el parecido a Raymond Chandler o Ross McDonald, decir que Koryta plasma fielmente género en su vertiente, tanto en estilo como en temática, más clásica. Esto lo matizo, porque tener tiene una prosa competente; el ambiente es como los bares con paredes de ladrillo visto y cuadros de boxeadores: muy americano, muy clásico y muy de barrio. La lectura de verdad engancha, los personajes y los diálogos son creíbles, dosifica la información para dar a la trama el ritmo correcto; Koryta conoce sus limitaciones y no se adentra en un detallismo del funcionamiento y vericuetos del sistema o del comportamiento humano como lo harían otros escritores con más recorrido, sencillamente va como una furgoneta  por la autovía, velocidad de crucero para disfrute del paisaje, sin prisas ni pausas, ni excesivas vueltas.

Es una novela que se lee del tirón, ágil y sencilla sin perder un ápice la esencia del género y con un final sorprendente que deja satisfecho. Huele tan clásica que hasta te extraña que salga un móvil. Koryta es un autor sin duda a seguir. Si te gusta la novela negra éste es un libro perfecto para llevarte de vacaciones una semana, apunta más que maneras y no me sorprende que lo cataloguen como “la gran esperanza blanca” del género policíaco. Pero la verdad, me gustaría saber que será capaz de escribir dentro de 10 años, cuando experiencia y madurez apoyen la creatividad y talento literarios que ya tiene.

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