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Reseña: El Mago (La Leyenda del Hechicero 3), de Taran Matharu

9788408177098He aquí el tercer volumen de la saga del hechicero. Taran Matharu llega con El mago al esperado desenlace de esta historia de magos, elfos, orcos, enanos y demás criaturas del fantástico, una historia que desde el principio se ha caracterizado por su enfoque juvenil y por su prosa ágil y sin demasiadas pretensiones.

El primer volumen nos valió para conocer a Fletcher, el personaje principal de la historia, y adentrarnos con él en el mundo de Hominum. Así, Matharu nos permitía conocer las reglas que rigen el universo que ha creado, el funcionamiento de la magia, los conflictos sociales y políticos, mientras nos desgranaba una historia sencilla con reminiscencias de Harry Potter y mucha influencia de sagas fantásticas de sobra conocidas como El señor de los anillos.

En el segundo volumen de la saga Fletcher comandó una expedición al bosque dominado por los orcos. Dejando de lado que ciertos aspectos de la trama solo resultaban creíbles si te dejabas llevar por su aura juvenil (nunca tuvo mucho sentido que manden en misión secreta a unos alumnos de segundo de la escuela de magia, en lugar de enviar a gente capacitada para ello y con la suficiente experiencia, no importa cuánto quisiera argumentarlo, que no acababa de colar), la verdad es que la trama avanzaba a buen ritmo y te tenía pendiente de cada cosa que pasaba de principio a fin. Además, el final era puro clifhunger, y la espera hasta este tercer volumen se ha hecho larga justo por eso.

Y ahora, pues llegamos a El mago, el tercer volumen y, por lo que tengo entendido, el último. Aquí asistiremos por fin al enfrentamiento entre Fletcher y el orco albino, Khan. Este último desea destruir Hominum y Fletcher y sus amigos van a ser clave para impedirlo. No va a ser sencillo, por supuesto, no esperábamos que fuera un camino de rosas. Esta es la traca final, y aquí no solo vamos a asistir a un gran combate (la amenaza se cierne sobre cada página de la historia), sino también a revelaciones que nos sorprenderán y que harán que el mundo de Fletcher se tambalee.

Matharu vuelve a conseguir que no puedas dejar el libro a un lado. Es cierto que en ocasiones para un lector más adulto algunos pasajes son demasiado… light, pero no por eso nos encontramos ante un libro menor. De hecho, creo que saldría una buena película (una buena saga) de estos libros. Me pregunto cuánto tardarán en lanzarse a ello.

Ya he comentado que los tambores de guerra resuenan a lo largo de toda la novela. La amenaza de Khan es grande y Fletcher y los suyos se ven envueltos en acción desde el principio. Tenemos además la ocasión de conocer más sobre el éter y la dimensión en la que se encuentra, con todos los monstruos que habitan en su interior. Ahí es donde Matharu destaca por su imaginería, su versatilidad y la sencillez con la que nos narra cuanto acontece.

Está claro que el autor tiene muy claro el factor acción y que ha disfrutado escribiendo y poniendo en tensión a sus personajes. De nuevo, como en las dos novelas anteriores, le falla el trasfondo de los personajes. Las relaciones son todas muy superficiales, demasiado simples, y a veces eso afecta cuando en la batalla ves caer a uno de ellos. Puede que tuviera que darte más pena, o puede que tuviera que emocionarte más ver cómo se enamoran tal y cual, pero leyendo La leyenda del hechicero uno tiene en ocasiones la sensación de que la construcción de trasfondo al autor le importaba más bien poco.

Que no nos quite eso lo disfrutable de estas novelas.

Reseña: Sweet California. El Despertar, de Magí Torras e Ilustraciones Chou Chou

el-despertarTengo diez años y esta es mi primera reseña. Estoy acostumbrada a ver a mi padre haciendo reseñas de libros y cómics y pensé… ¿Yo también tendré que hacerlo algún día?

Soy una amante de Sweet California, sobre todo, de Sonia. Por eso me ha encantado este cómic. Es muy divertido, está muy bien pensado y son graciocísimas las caras que ponen las cantantes cuando les pasa algo de miedo…, jejeje.

En Sweet California: El Despertar, Sonia, Alba y Tamy, están cantando en un concierto. Cuando termina, dicen que están muy cansadas y en el camino a casa, ven caer muchos meteoritos. Uno de ellos muy cerca. Alba lo toca y les toma el pelo a sus amigas como si le hiciera daño. Poco después, sale como una brisa de color rosa claro y cuando desaparece, comienzan a sentirse muy raras. Y todavía mas cansadas que antes. Así que cada una se marcha a su casa.

A la mañana siguiente sienten algo especial. Tienen unos poderes muy extraños. Se asustan, pero poco a poco van controlándolos… Y deciden actuar cuando descubren que un par de chicos están robando en los bancos más grandes de la gran ciudad.

el-despertar02Ya me diréis que sucederá sabiendo que Sonia puede mover cosas a distancia, Alba puede volverse invisible y Tamy tiene el don de controlar el agua…

¡Así comienza todo! Y ya tenemos a Sonia, Alba y Tamy convertidas en superheroínas de la noche a la mañana. Luchando por nuestro bienestar contra los malvados villanos que nunca descansan.

Para terminar me gustaría decir que ojalá Libros Cúpula decidiera sacar más aventuras de estas súper cantantes de éxito. De este trío musical tan especial para mí.

Reseña: La Leyenda del Hechicero. El Aprendiz, de Taran Matharu

la-leyenda-del-hechiceroLa historia de Taran Matharu es la que sueñan cientos de escritores, sino miles. Comenzó colgando fragmentos de una historia en wattpad (una red social para escritores y lectores, resumiendo mucho su funcionamiento) y tuvo un éxito arrollador, de más de seis millones y medio de impactos, cientos de fans y un contrato millonario para publicar en papel aquella historia de fantasía.

La leyenda del hechicero es una buena historia, eso vaya por delante, y está dirigida a un público joven o poco versado en el género. Esto lo comento porque para los lectores ávidos de fantasía la historia se les va a quedar bastante justa, lo cual no quita que siga siendo disfrutable. Todo el comienzo, con el protagonista en su pueblo, Pelt, y la forma en que se hace con un libro que será el que le cambie la vida, atrapa con facilidad al lector. Utiliza la consabida técnica de comenzar con un personaje ajeno a todo el mundo de magia y guerra en el que nos vamos a ir metiendo, para que el lector descubra todos los recovecos de Hominum de su mano.

Lo mejor de esta historia es la facilidad que Taran Matharu demuestra tener para enganchar y hacer que quieras saber más. Acompañaremos a Fletcher desde Pelt hasta la Academia Volcans, donde tendrá que desarrollar sus habilidades como hechicero con el objetivo de convertirse en mago de batalla, una de las posiciones más importantes de la guerra que los humanos libran contra los orcos desde hace miles de años.

Sí, el universo que ha creado Matharu es inmenso.

Y llegamos a conocer bastante de él. No todo de forma “presencial”, pues en realidad el viaje de Fletcher va desde Pelt a la academia Volcans sin apenas recorrer el mundo, pero sí llegamos a saber, de oídas, sobre acontecimientos que tienen lugar en el frente y en otras ciudades. De hecho, creo que lo que más afecta al libro, a peor, es la certeza de saber que la historia no se cerrará en este libro. A medida que avanza, y más asuntos, amistades y rivalidades va adquiriendo Fletcher, más sabes como lector que no va a dar tiempo a cerrar todo. Estamos, por tanto, ante el primer volumen de una saga de la que, en este momento, no sé deciros cuántos libros tendrá, ni si veremos los siguientes volúmenes pronto.

Podría señalar también que en algunos pasajes la acción se me volvió demasiado infantil. Tal vez tenga que ver más con el público objetivo de la novela y con que a mí ya se me cuenta en otra generación, pero no me parece un punto que desmerezca la obra. Aunque, eso sí, creo que falla en su intento de dotar a la historia de un componente político. Las tramas de conspiración, que tan bien funcionan en otras sagas fantásticas, aquí parecen metidas un poco con calzador, sin que lleguen a ser relevantes en ningún momento, y por tanto carecen de interés alguno.

Ahora bien, todo lo que rodea al mundo de los hechiceros, todo lo que se menciona sobre la guerra con los orcos, eso sí es fascinante. De eso sí me he quedado con muchas ganas de saber más.

Ah, y la recta final del libro, el torneo de aprendices… bueno, épica pura. De esa que uno desea ver convertida en celuloide.

Se podría sacar una buena película de aquí.

Reseña: Un cuento oscuro, de Naomi Novik

Un-cuento-oscuroCuando uno empieza a leer una novela, la mayor parte de las veces lo hace con unas expectativas sobre lo que va a leer. Bien, me atrevo a decir que Un cuento oscuro probablemente rompa con ellas.

Naomi Novik nos sitúa en Dvernik al comienzo de la historia. Lo hace dándonos las reglas del mundo en el que vivimos desde la perspectiva de una niña de dieciséis años que está convencida de que su mejor amiga será la elegida por el Dragón. Una elección que tiene poco de bueno; a fin de cuentas las chicas a las que el Dragón se lleva a su torre no vuelven a ser vistas durante los siguientes diez años y cuando regresan lo hacen solo por unos días antes de marcharse para no volver.

El Dragón, como bien se encarga de advertirnos Agnieszka desde la primera página, no se come a las niñas. Tampoco las mata. Y no es un dragón de verdad, es solo el nombre que tiene el mago y señor de esas tierras. Ahora bien, ¿qué les hace a las niñas? Eso Agnieszka no lo sabe. Puede suponer, y no le gusta lo que supone, y le gusta aún menos que su mejor amiga sea quien vaya a sufrir ese destino.

Y llega el día de la cosecha. Las niñas de su edad se ponen en fila y el Dragón aparece de la nada para examinarlas. Y, aunque resulta evidente que al Dragón le gusta Kasia, es a Agnieszka a la que elige a regañadientes. Y sin que apenas tenga tiempo de despedirse, se la lleva a su torre.

Y así comienza Un cuento oscuro, una historia de magos y poder, de la lucha eterna de un reino contra el poder oscuro y terrible que se oculta en las entrañas de un bosque malvado que tan solo espera su oportunidad para extenderse por toda la tierra. Y lo veremos todo desde la perspectiva de Agnieszka, lo que hace que la novela sea aún más fascinante, pues resulta que ella es poderosa, sí, pero es cabezota y testaruda y no resulta sencillo hacer que comprenda determinadas cosas.

Naomi Novik ha construido una historia fascinante, de esas que van creciendo en intensidad a medida que avanzas por sus páginas. Resulta además maravillosa la forma en que está contado el libro, como si fuera un cuento tal y como dice el título, pero uno cargado de oscuridad, por supuesto. Nada de “para todos los públicos”, o de “sesión familiar”. Aquí hay muerte y las cosas que se esconden en el bosque… bueno, es sencillo empezar a temer ese lugar como lo temen las gentes del reino.

Los personajes son uno de los mejores valores de esta historia. Sobre todo Agnieszka, que tiene tantas aristas que llega un momento en que resulta complicado anticipar cuál va a ser su movimiento. Pero esa es parte de la gracia. Pero los demás también. Este es un libro donde, con muchos de los personajes, te harás una imagen de ellos distorsionada por las cosas que cuenta la protagonista, y tu imagen irá cambiando a medida que ellos actúen y comprendas que la visión de Agnieszka no siempre es cercana a la realidad. Sí, el carácter y la terquedad de la niña es parte de la gracia, sin duda.

Y en cuanto al estilo, a mí me ha parecido un libro muy sencillo de leer. La historia te atrapa y te arrastra como si fueras empujado por un río. Y lo cierto es que no es la típica novela de acción en la que pasan cosas en todo momento. Un cuento oscuro está narrado sin prisa pero sin pausa. Y sin embargo, el haber escogido el punto de vista de Agnieszka hace que la narración sea ágil en todo momento.

La edición que ha realizado Planeta, por cierto, es preciosa, con el mapa del reino ilustrado en la parte interior de la tapa.

Un muy buen libro. Y si es cierto que en Estados Unidos están vendidos los derechos para la adaptación cinematográficas, de aquí saldrá una muy interesante película. Dadlo por seguro.

Reseña: Los que sueñan, de Elio Quiroga

los-que-sueñanLa cabaña donde vive Dante, su esposa, Dana y su hijo, Justin, tiene ni más ni menos que ciento cincuenta metros cuadrados por cada una de las tres plantas. Su interior es acogedor, pues dispones de todas las comodidades habidas y por haber y sus vistas parecen un lugar de ensueño, como si el edificio fuera fruto de la imaginación de un escritor de fantasía: ubicada en las cercanías de una ladera de la montaña donde se puede disfrutar de un paisaje verde durante gran parte del año, salvo cuando, durante un par de veces al año, la nieve cubre el manto de hierba.  Un hermoso camino conduce hacia un sombreado bosque de castaños y otros árboles, el cual se encuentra separado por dos cordilleras. Otra bifurcación se abre paso hasta una fuente natural de agua. Al lado de la montaña hay una pequeña cueva. Vivir en este precioso lugar es un regalo cada día para los ojos. Es el lugar idóneo para todo aquel que disfrute del silencio, la paz y el campo.

Dante es ebanista y disfruta de su trabajo, de su familia y de todo lo que lo rodea. No le puede pedir más a la vida. Todo marcha sobre ruedas hasta que cierto día su hijo tiene una pesadilla y, a consecuencia, todo va cuesta abajo… y sin frenos.

Cierto día, poco después del sueño de Justin, Dante descubre una pequeña grieta en la cocina, allí donde ambas paredes y techo se unen. Y, como la curiosidad mató al gato, Dante se decide a inspeccionar qué es lo que hay detrás de esa concavidad… y, entonces, será demasiado tarde, pues lo que ven sus ojos es un abismo que escapa a su comprensión y tanto él como su familia sufrirán las consecuencias…

Esta es la primera de las tres partes de las que constan Los que sueñan. Podría decirse que es la parte más escabrosa de la novela. A partir de aquí empieza la ciencia ficción que es realmente al género al que pertenece la obra. Y es desde este punto donde todo comienza a volverse un tanto confuso para el lector, que se preguntará qué está pasando, el por qué este giro argumental por parte del autor, si bien, ansioso por conocer más detalles y aclarar todo el asunto, verá pasar las páginas a velocidad vertiginosa, deseando, como digo, conocer el desenlace. También es a partir de este momento donde la prosa se vuelve más técnica, algo a lo que me tiene acostumbrado el señor Quiroga, quien parece haberle cogido gustillo por retorcer la trama, para bien, siempre para bien, no me malinterpreten.

En esta segunda parte, el autor amplia su imaginación y nos obsequia con toda una serie de detalles y conocimientos acerca de experimentos programados por ordenador, memorias relacionadas con el espacio-tiempo y una nueva forma de vida que no tiene desperdicio. Una pena no poder hablar un poco más de todo esto, pues me temo que caería en los temidos spoilers y más de uno se me lanzaría a la yugular. Y si no puedo obsequiaros con una sola palabra sobre la segunda parte, de la tercera mejor ni hablamos. Pero me voy a mojar con algo que a usted, querido lector, tal vez pueda interesarle. Algo que yo no he hecho. El autor brinda un pequeño homenaje a la novela de John Updike, La versión de Roger. Pese a haber leído varias obras de él, esta no fue una de ellas y, aunque no es necesario leerla, puede que sea bastante recomendable hacerlo. Lo que no me ha extrañado ni un pelo es que la editorial Planeta haya concedido a este Los que sueñan el Premio Minotauro 2015. Muy, muy merecido.

He tenido la suerte de haber seguido los pasos de este director/productor/escritor canario y poseer en mi estantería varios DVD y novelas suyas. Sé, por decirlo de alguna manera, con quién estoy tratando, a quién estoy leyendo o viendo sus películas. ¡Si hasta el mismísimo Stephen King le felicitó por su Dollar Baby (cortometraje para quienes desconocen el término) Servicio a domicilio, el cuál está basado en un relato del maestro de Maine, producido por Guillermo Del Toro y cuya banda sonora es ni más ni menos que REM! ¿Y qué decir de sus films? Fotos, La hora fría y No-Do. ¡Espectaculares!  Así como sus novelas El despertar, Los códices del Apocalipsis e Idyll… Sin palabras, gente. Elio Quiroga es otro de esos genios que parece convertir en oro todo lo que toca, como sin duda me ha vuelto ha demostrar con su obra más actual, Los que sueñan.

Genio y figura.

Léanla… y después hablamos.

Reseña: Fulgor, de Manel Loureiro

fulgorA estas alturas Manel Loureiro goza de una fama internacional envidiable. Sus libros se traducen a numerosos idiomas y ha alcanzado un reconocimiento internacional que ya querrían muchos otros escritores patrios. Un logro que se hace aún más sonado cuando se recuerda de dónde salió este gallego, abogado de profesión, que es ahora uno de los autores de terror más conocidos de nuestro país.

Apocalipsis Z. Así se llamaba la novela que le lanzó a la fama, la que empezó a escribir en un blog de internet a modo de pequeños capítulos narrados como entradas de diario y que acabó siendo la punta de lanza de esa pequeña invasión que desde entonces han supuesto las novelas de zombies en nuestras librerías. Este es el hombre que nos abrió las puertas a muchos autores que vinimos detrás.

Tras terminar su trilogía Z Manel Loureiro publicó una novela titulada El último pasajero que, entre unas cosas y otras, sigue a la espera de ser leída en mi estantería. Ahora ha publicado Fulgor, la historia que nos trae hasta aquí, y esa ha caído en mis manos rápidamente. Cosas que tiene la vida.

¿De qué va Fulgor? De la eterna batalla entre el bien y del mal. En las primeras páginas (después de un arranque intrigante y desconcertante) conoceremos a Casandra, una psiquiatra que vive con su marido, policía, y su hijo. No nos dará mucho tiempo a encariñarnos con ella porque en las primeras páginas del libro un coche embiste el vehículo en el que viaja ella y Casandra termina sumida en un coma que se alarga durante casi un mes. Sobrevive, sí, y a partir de ahí es cuando descubre que es capaz de ver las auras de la gente que la rodea, y entre pensamientos de locura o traumas severos post-accidente, Casandra se da de bruces contra una realidad mucho más aterradora de lo que cabría pensar, contra unos seres, los Oscuros, que se mueven en las sombras y vampirizan todo aquello que tocan. Unos seres a los que, gracias a su recién descubierto poder, ella puede ver.

A partir de ahí, la vida de Casandra se va a complicar por momentos. Porque los Oscuros van a perseguirla dispuestos a cualquier cosa por mantener su anonimato.

¿Mi opinión sobre Fulgor? Tengo que admitir que durante el primer tercio de la novela sentí en demasiadas ocasiones que, por decirlo poéticamente, estaba navegando por paisajes ya vistos. Todo lo que me estaban contando lo había leído o visto en otros sitios, contado de otra manera, parecido pero no lo mismo. Una sensación que me impedía meterme en la historia todo lo que hubiera sido deseable. Y no es que sea algo grave, lo sería si todo el conjunto mantuviera esa sensación, cosa que no hace; a fin de cuentas la mayor parte de las historias están ya contadas y lo que importa es que el autor sea capaz de darles un nuevo enfoque, que sea capaz de encontrar un punto distintivo que haga que la historia, aunque beba de fuentes conocidas, sepa diferente. Manel Loureiro, en Fulgor, lo hace. Tarda en demostrarlo pero lo hace. Y la verdad es que pasado el primer tercio de la novela la cosa se convierte en una montaña rusa, sin apenas descanso para el lector.

Además, otro punto que tiene a favor Loureiro es que su tono de escritura es liviano. Tiene ese aire de bestseller que sienta bien para dejarse llevar por una historia y bebérsela en unos días. En cuanto uno conecta con Casandra y con lo que nos está contando el libro, es fácil dejarse arrastrar por la trama. Lectura sencilla, sin pretensiones, con personajes interesantes y suficientemente entretenida como para terminar el libro con un buen sabor de boca.

Reseña: La chica del tren, de Paula Hawkins

la_chica_del_trenOtro ejemplo de que cuando el río suena, agua lleva es La chica del tren. Son títulos que casi pasan desapercibidos de no ser porque los lectores (que son los que verdaderamente tienen voz y voto), el boca-a-boca, empieza a promocionar dicho libro en redes sociales… Hypeados como seguimos algunos hoy en día con Perdida (Gone Girl). Parece que todavía quedan thrillers que aún pueden hacer frente este año a ese pedazo de novela que se marcó Gillian Flynn.

Estrechamente escrita y hábilmente estructurada, La chica del tren tiene todos los ingredientes para completar en su totalidad un thriller psicológico satisfactorio. La misma premisa principal de la historia, te captura, te teletransporta a esa rutinaria vida del trabajador que vislumbra diariamente las líneas de ferrocarril, caminos del duro día a día que ve desde el suelo como pasan los años por nosotros.

La creación de vidas imaginarias para esta novela ha sido totalmente encantadora. Atractivo, cuanto menos. Es cierto que no soy el único que compara La chica del tren con Perdida, pero también veo referencias y varias similitudes con Diario de un escándalo, de Zoe Heller, en especial, por el entorno contemporáneo de la Londres suburbana, la atmósfera opresiva y excepcionalmente amarga de un narrador cínico y obsesivo.

La chica del tren cuenta la vida de Rachel Watson, la cual coge todos los días el mismo tren de cercanías hacia Londres. El tren se detiene siempre en una señal roja en la que se puede observar a una pareja aparentemente perfecta, ella llamada Jess y él Jason. Los ve salir de una casa, que casualmente es donde ella vivía con su ex marido, Tom. Pero todo cambia un día cuando Rachel ve algo impactante, o al menos algo que no le cuadra en su rutinario viaje en tren: Jess, la chica de esta extraña pareja, desaparece de repente.

La narración principal es contada desde el punto de vista de Rachel y está directamente interrelacionada con otros capítulos que se cuentan desde los ojos de Megan (alias “Jess”) y una tal Anna. Rachel no tiene una alta autoestima desde que su vida dio paso a la soledad. Tiene constantes capítulos en los que se sumerge en el alcohol. Con frecuencia se despierta en sitios sin recordar nada. Divorciada, considerada a sí misma una media alcohólica con ligero sobrepeso, desempleada, después de haber perdido su último trabajo debido a las discusiones repentinas con gente de la oficina, ella continúa su viaje a la estación de Euston todos los días para evitar que su compañera de piso Cathy descubra que está en paro.

La desaparición de Megan parece estar de alguna forma relacionada con ese viaje. El destino o quién sabe… Pero no es el único personaje imperfecto de la historia. Mientras que la historia de Perdida se centraba alrededor de dos narradores nada fiables, parece que aquí ocurre lo mismo. No se puede confiar en ninguna de los protagonistas pues todos y cada uno parecen ocultar algo al lector. Las pistas que creía que me llevarían a algún lugar resultaron que al final me dejaron con el culo torcido.

El desenlace final es una verdadera sorpresa.

La chica del tren es otro de los pelotazos de este año. Un libro al que seguirás pegado todo el verano. Ni el calor que nos sobrepasa estos meses podrá separarte de tan intrigante historia. Una muestra de ingenio literario de una autora que viene pisando fuerte.

Reseña: Las cuatro torres, de Leandro Pérez

lascuatrotorresCuando se ha leído mucha, quizá demasiada, novela negra, esta pierde parte de su fuerza. Salvo apariciones esporádicas de genios como Víctor del Árbol o Alexis Ravelo, capaces de reformular los paradigmas del género, no suelen surgir grandes obras que sorprendan y entusiasmen. Al final, el lector cansado de bestsellers del montón o de la enésima trilogía “a lo Larsson” termina refugiándose en los clásicos con la certeza de que Andreu Martín o Julián Ibáñez nunca decepcionan. Por ello, entre tanta paja y sucedáneos baratos, sorprende y alegra encontrarse con novelas como la que a continuación les presentamos: Las cuatro torres (Planeta, 2014).

Leandro Pérez no ha reinventado el noir, pero ha hecho algo más difícil en estos tiempos: escribir una buena novela. Así, sin más. Ha sabido usar a la perfección los resortes del género para crear una obra sólida, coherente y honesta. Que el lector no espere grandes giros inesperados e inverosímiles, ni absurdas muestras de heroicidad suicida. Esta es una novela canónica pero muy, muy bien construida.

El argumento de Las cuatro torres es ambicioso: un detective es contratado para descubrir quién es el topo que filtra informaciones a la prensa en el Madrid de Mourinho. A partir de ahí se urde una trama de secretos, maletines y mucho dinero sucio. No es nada fácil incorporar personajes reales a un libro, pero Leandro Pérez pasa la prueba con nota. De hecho, es uno de los grandes aciertos de la novela. Las referencias a Cristiano Ronaldo, Florentino, Casillas e incluso Pérez Reverte dotan a la historia de un toque fresco y divertido.

Decía al principio que es una agradable sorpresa encontrar autores sinceros con el género y sus lectores. Leandro Pérez es uno de ellos. Y lo mejor de todo es que esta novela no es sino la punta del iceberg. Al llegar a su última página uno no puede sino sentir que ha leído el comienzo de algo más grande. Algo que, seguro, dará mucho que hablar en los próximos años. Porque, más allá de un potente argumento muy bien llevado, nos encontramos con un personaje de una fuerza impresionante: Juan Torca, la perfecta mezcla entre detective y mercenario. No puedo sino envidiar a quienes vayan a conocer a este personaje por primera vez, su historia y su grupo de compadres.

Se dice que este libro es el debut de Leandro Pérez. Yo no lo creo. Si me dejan apostar, diría que es la primera que publica, pero no la primera que escribe. Y, por favor, que no sea la última. Juan Torca tiene mucha vida (literaria) por delante. Los lectores necesitamos oasis así para saciar nuestra sed de buen género negro.

Reseña: Causas naturales, de James Oswald

causas naturalesAl parecer, James Oswald es un granjero escocés que encarna ese sueño que muchos de los que tecleamos ansiamos con todo nuestro ser: de la nada al éxito internacional en un pestañeo. De la autopublicación a la venta masiva de ejemplares. Según lo que dice la solapa, invirtió los beneficios de las primeras 50.000 copias vendidas en comprarse un tractor para la granja en la que sigue viviendo.

Dicho eso… que sepáis que James Oswald, el granjero escocés, se merece todo ese éxito y más. Causas naturales es un novelón, una maravilla que sabe conjugar muy bien todos los elementos que maneja para enganchar al lector y hacer con él lo que quiere. La novela sigue al inspector McLean desde que le asignan el caso de un cuerpo encontrado al levantar el suelo de una pequeña obra. El cuerpo en cuestión lleva sesenta años enterrado y la brutalidad del crimen, así como una serie de elementos colocados alrededor en lo que parece un extraño ritual, hacen que McLean se obsesione con resolverlo a pesar de que lo más probable es que los culpables estén muertos.

Claro, que cabe la posibilidad de que no sea así.

Lo interesante de la novela es que nos muestra la cruda realidad de cualquier inspector de policía. Al principio de la novela McLean tiene ese caso pero poco a poco la realidad se va imponiendo y las carpetas se amontonan sobre la mesa. Una serie de robos, un par de asesinatos que podrían estar conectados aunque uno de ellos tiene ya a su culpable señalado y en la morgue, un suicidio… Al final, un inspector de policía tiene que hacer frente a varias investigaciones paralelas, y ese toque de realismo le sienta mejor que bien a Causas naturales. ¿Están todas conectadas? ¿Solo alguna de ellas? ¿Ninguna? Lo cierto es que James Oswald maneja muy bien los tiempos en los que habla de cada uno de esos casos, adereza el conjunto con algunas pinceladas de tiempo libre de McLean, de su vida, de su ocio, y la historia va creciendo sin que apenas te des cuenta de ello.

Respecto a los personajes, el más importante es el propio inspector. McLean está sólidamente construido, es un tipo serio, martirizado por un par de momentos traumáticos en su pasado pero que ha sabido sobrellevar, y cada cosa que hace y dice en la novela responde con acierto a la personalidad que el autor le dibuja. Es un personaje coherente y bien llevado. No cae especialmente bien pero tampoco mal, es un tipo al que te gustaría tener de tu lado, eso sí. El resto de personajes son todos secundarios pero todos ellos están dibujados en apenas unos trazos. Lo cierto es que sorprende la capacidad de Oswald para hacerte conocer a los personajes sin apenas hablar de ellos. Así, adorarás al instante a Alison Kydd y a McBride; Bob el Cascarrabias te caerá bien a pesar de su aparente desidia por todo; odiarás desde el primer instante al comisario…

Y la trama… bien llevada, lo suficientemente enrevesada para hacerte dudar en más de una ocasión, pero en esencia todo lo sencilla que debe ser una trama policial.

Pero es que hay otro detalle, tal vez el que hace que Causas naturales destaque de entre todas las novelas negras que haya en la estantería: y es su ambigüedad. En la recta final la trama toma un cariz… peculiar. Es difícil hablar de esto sin reventarle la trama a quienes no la hayan leído. Y es por eso que pienso que lo peor que tiene la edición que Planeta ha sacado en España es la sinopsis. Por el amor de Dios, evitad leerla. Coged el libro, lleváoslo a casa, disfrutadlo como sé que lo haréis, pero no miréis la sinopsis de la contraportada. Porque si algo te hace parpadear sorprendido en esa recta final, si algo te hace pensar “¿qué cojones?”, es cierta pieza del puzle tratada con la ambigüedad suficiente como para que dudes de ella hasta el final. Y solo entonces, tras cerrar el libro, tendrás la imagen completa y podrás tomar tu propia decisión sobre qué es lo que acabas de leer.

Y a mí eso, me ha parecido digno de aplauso. Lo mejor del libro.

Añado un detalle: al final del libro, el autor hace una pequeña nota explicando de donde salió la novela e incluye un par de páginas que contienen el “capítulo cero”, el que dio origen a la historia pero que acabó eliminando por parecerle demasiado… heavy. La verdad es que es un pequeño regalo. Y sí, es comprensible que decidiera eliminarlo de la versión final. Un inicio tan fuerte podría haber echado atrás a muchos lectores.

Reseña: La pirámide inmortal, de Javier Sierra

lapiramideinmortalJavier Sierra, autor premiado en numerosas ocasiones por sus novelas históricas y de aventuras, con una meticulosa documentación nos presenta una novela escrita hace doce años, corregida y replanteados sus enigmas.

No es un misterio que La pirámide inmortal, sea una revisión de la ya publicada en 2002, El secreto egipcio de Napoleón, pero como mis conocimientos sobre la “original” se limitan a lo que cuenta Javier Sierra en su nota de autor y sobre lo que añade la Editorial Planeta en la contracubierta, me limitaré a hacer la reseña de esta novela y no una comparativa.

Cuando leí el nombre de la novela quedé prendado; La pirámide inmortal. Me pareció que sonaba muy místico, tanto como para satisfacer mis gustos literarios. Cuando vi la portada, anaranjada con las tres pirámides y leí la sinopsis, simplemente lo quise.

La premisa que presenta la novela, es la de un joven Bonaparte que pasa la noche del 12 al 13 de Agosto de 1799 dentro de la pirámide de Giza, y así lo venden, pero es más que eso. Cuando lees la sinopsis, esperas que el libro entero verse sobre la noche que pasó Napoleón dentro de la majestuosidad egipcia, pero va más allá. La verdad es que no son excesivas las partes en las que se narra al general dentro del monumento, haciéndose más hincapié en la historia de por qué acaba encerrado allí a voluntad, entre misterios alquímicos, hechiceros que soportan una guerra que lleva siglos sucediéndose y dioses que transmiten secretos a la humanidad.

Cogí el libro con muchas ganas porque, como habéis podido observar tiene muy buena pinta. Si bien esperaba más presencia de la pirámide en sí misma y de la famosa noche de la que se habla, según avanzaba en la lectura, dejé de ver necesarios más detalles de la noche y me resultó más interesante la historia que giraba alrededor.

La narración de Sierra hace que el texto sea fluido y rápido de leer, sin importar exceso de descripciones ya que se está tan inmerso en la lectura que te dejas llevar por ella. Los personajes están muy bien definidos, aunque se nota que se ha dedicado más tiempo y cariño a unos que a otros. El personaje de Napoleón está bien cuidado, así como el de la misteriosa bailarina que se nos presenta y al que se le da un papel cuasi protagonista.

Durante toda la novela hay un ansia viva –que personalmente me devoraba por dentro y seguro que al que lo lea también le surgirá –por resolver los enigmas que se nos presentan en la misma y que poco a poco toman forma hasta un desenlace final bien logrado.

El hecho de que los personajes sean reales dentro de la historia, así como fechas y sucesos, le da un punto de credibilidad a esta que, una vez finalizada la novela, te hace plantearte su veracidad. Al terminar el libro, siendo tan detallado y dejándote más pistas en el epílogo y las notas del autor, no he podido parar de pensar en si eso pudo suceder de alguna manera.

Uno de los puntos importantes donde que hay que tener cuidado durante la lectura, son las fechas. En algunos capítulos encontraremos fechas de las que tenemos que estar pendientes para no perdernos en el tiempo de la narración que va saltando entre días, meses o años, indiscriminadamente.

He aquí, por lo tanto, una novela histórica de aventuras que nos tendrá inmersos en la lectura durante poco tiempo, no solo por ser una novela corta -350 páginas-, sino por la fluidez y la intensidad de la narración.