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Reseña: El rebelde Josey Wales, de Forrest Carter

IMG_21042016_132540Lo primero que sorprende cuando indagas un poco en la vida del escritor Asa Earl Carter (1925-1979) es saber que durante los años 50s fue líder de un sector del Ku Klux Klan, así como escritor de discursos segregacionistas. Por supuesto, también novelista a tiempo completo en la última parte de su vida. Bajo el alias del supuestamente escritor cherokee Forrest Carter, escribió una de las joyitas más recomendables del western más reciente: las historias relacionadas con El rebelde Josey Wales.

Novelas cortas y algunos relatos escritos en 1972 que cuatro años después dieron lugar a una película llamada El fuera de la ley, un western dirigido y protagonizado por Clint Eastwood. Una historia que toma como protagonista a un héroe, un rebelde confederado, una trama que la crítica consideró ideal por su eco a la antibelicidad.

Durante la guerra civil norteamericana (1861-1865) entre los estados del Norte y la Confederación (el Sur) surgieron, como en todas las guerras, grupos de soldados irregulares, bandas de guerrilleros que se dedicaban a las escaramuzas y aterrorizar las vidas y propiedades de los simpatizantes del bando contrario. Entre los confederados alcanzó fama legendaria la unidad de caballería del jefe Quantrill, junto al que cabalgaron rebeldes como Frank y Jesse James. A medida que el Sur iba perdiendo la guerra, estas partidas derivaban hacia el bandidaje, y acabaron dando lugar a lo más florido del pistolerismo clásico del Viejo Oeste.

Este ambiente histórico es el escenario donde se mueve Josey Wales y toda una serie de situaciones a cual más atractiva. Planes B la mar de inspirados. En especial, cuando su familia es asesinada en una incursión de los «polainas rojas» (unionistas), y Josey decide unirse a la partida sudista de Bill “El Sanguinario”. Aunque una vez acabada la guerra, Josey ya no acepta el perdón del bando vencedor e inicia su carrera como «fuera de la ley».

El rebelde Josey Wales es el duodécimo título de este recomendable sello de Editorial Valdemar. No deja de ser otro titulazo como tantos otros reseñados aquí ya de la misma colección. Un libro con dos geniales novelas cortas en su interior. Huido a Texas (1972) y La ruta de venganza de Josey Wales (1976); los cuales recrean las hazañas y fechorías de este rebelde, bandido y fugitivo, y algo “Robin Hood”, de las estepas tejanas. Tramas únicamente para buenos degustadores de todas aquellas novelas e historias de vaqueros e indios con las que tan buenos momentos vivimos.

Obritas que gusta tenerlas en un buen formato, en tapa dura, y con un diseño chulo de portada para gozar de ellas en su totalidad. Y por supuesto, dee ello se encarga Editorial Valdemar en esta Colección Frontera. Sello dedicado al tan en boca de todos otra vez género western. Una nueva oleada de gusto exquisito por un género que brilló años atrás, pero que aún hoy en día tiene mucho que decir; pues, si alguien lo ignora, estamos ante el alma-pater de la tan de moda novela negra.

Forrest Carter pasó la última parte de su vida tratando de ocultar su experiencia como miembro del Ku Klux Klan y segregacionista, afirmando categóricamente en un artículo del New York Times en 1976, que él no era ese tal Asa Carter… Historia que se convirtió en un inesperado éxito a finales de los 80s cuando decidió escribir una autobiografía novelada. Se convirtió en best-seller. Denominada The Education of Little Tree, narra la infancia huérfana del autor y su educación india impartida por su abuelo cherokee. Un premiado libro que muchos catalogaron de ficción, pero el cual espero ver traducido algún día por aquí para tener una opinión propia.

Reseña: Bajo cielos inmensos, de A.B. Guthrie Jr.

bajocielosinmensosUna infancia pasada en el límite oriental de las Montañas Rocosas, encendió el interés del novelista A.B. Guthrie Jr. por los pioneros que se habían establecido allí 70 años antes de que su familia llegara en una diligencia en 1901.

Alfred Bertram Guthrie Jr. fue un novelista, guionista e historiador literario que ganó el Premio Pulitzer de ficción en 1950 por su novela The Way West (aún no publicada en español).

Lector constante, Guthrie intentó escribir, mientras que en la escuela secundaria iba derivándose hacia el periodismo. Durante 1944 estuvo tratando de escribir la historia de “los hombres de la montaña” como él la llamaba, y así llegó la publicación de Bajo cielos inmensos (The Big Sky).

The Big Sky apareció en 1947. Una novela sobre el viaje de la expansión americana hacia el Viejo Oeste. Me está encantando esto de reseñar libros tan antiguos como mis progenitores lectores. Enrolado en la historia americana occidental, me gustaría que me acompañasen a descubrir el que puede ser de aquí en adelante, uno de sus autores americanos favoritos. Me ha gustado tanto el trabajo de Guthrie, que quiero aprender más de ésta época, y por qué no, algún día, escribir sobre ella. En una entrevista que leí, y que se le hizo al autor cuando tenía 86 años, cuatro años antes de su muerte en 1991, mientras debatía sobre su vida familiar, y explicando que muchos de sus nueve hermanos no vivieron más allá de su primera infancia, a Guthrie se le preguntaba si era un niño precoz, y contesta: “Yo era un pequeño bastardo intratable”. Al preguntarle por qué se hace llamar Bud, él responde: “Porque Alfred Bertram es nombre de marica”.

En Bajo cielos inmensos, Jim y Boone son dos exploradores que participan en una expedición por el río Missouri cuyo fin es establecer un asentamiento en territorio indio. Les acompañan un comerciante de pieles, una guía india y un indio que ha renegado de su tribu. A los peligros de la expedición se sumará la tensión que se establece entre los hombres debido a la belleza de la mujer. Nos encontramos así, con un cuento tradicional del Oeste que se va al traste por culpa de dos pícaros no hechos para la vida de la naciente civilización y que, en compañía de Sam, un montaraz amigo del tío de uno de ellos; se enrolan en una expedición mercantil francesa en dirección a tierras ignotas. La bella princesa india los trae por el camino de la amargura y la expedición no presenta un buen final, si por en medio, encima se entrecruzan los salvajes.

Bajo cielos inmensos se convirtió en film de la mano del conocidísimo director Howard Hawks. Un imprescindible western llamado Río de Sangre que trata sobre los pioneros norteamericanos, considerada como una de las obras maestras menores de este reputado director.

De forma desbordante, la novela desprende la vitalidad y optimismo de dos chicos en plena juventud con sueños por cumplir. Por una parte, la amistad sin fronteras, el combate cuerpo a cuerpo con el peligro desconocido, la solidaridad sincera como medio de supervivencia y la amenaza de la codicia del hombre blanco son sus virtudes. Pero Bajo cielos inmensos me pareció más una tremenda historia de aventuras, que un western.

Otra cosa que me encantó es que la novela esta serializada por años. Cinco ciclos y un mapa al comienzo en el que perderse con los protagonistas. Una historia ideal para estas vacaciones de verano.

Muy recomendable.

Reseña: Extraños eones, de Emilio Bueso

Extraños-eonesEXTRAÑOS EONES: Los Goonies conocen a Azathoth.

Ojo: esta reseña no se titula “Lovecraft escribe juvenil” ni nada parecido. Esto es puro Bueso 100% con denominación de origen. Y sí, digo Los Goonies, pero al estilo de El Cairo: niños de la calle, que viven en un mausoleo abandonado en mitad de una ciudad-cementerio, que trabajan escalando montañas de basura, robando a turistas, poniendo el culo (literalmente) ante los adultos, que se fuman porros como tu brazo, que esnifan pegamento para dormir. Niños invisibles, repudiados por sus padres, peor que huérfanos, pero que solo quiere seguir vivos un día más. Chavales que ríen, que se asustan, que le echan cojones si es necesario, que van a conocer los horrores cósmicos creados por el de Providence.

Niños que existen pero no salen en el telediario. Porque, aunque no se trate de un libro denuncia, si tiene mucho de moraleja. Emilio Bueso describe las penurias con un prisma de cotidianidad que consigue transmitirte frío mientras lees el libro. “Esto es así”, parece que subyace tras cada párrafo. Y si no quieres enterarte, deja de leer.

Luego salen por ahí polillas, cazadores con un solo ala, personas que no son personas, posesiones, dioses primigenios que bostezan: una puesta al día de los mitos de Lovecraft, actualizados al siglo XXI, que más que el terror buscan el asombro.

Ahí radica el punto fuerte de Extraños eones, en la capacidad para dejarte con la boca abierta. El libro está salpicado de varios párrafos donde describe lo imposible. Todo un ejercicio de estilo en el que tratar de transmitir con palabras corrientes el concepto de locura, un cuadro de Dalí de múltiples perspectivas, elementos arquitectónicos que no pueden existir pero son. Bueso logra un acercamiento a la pesadilla de forma brillante, jugando con la fascinación de las imágenes, con el concepto de la maravilla oscura.

Muchos escritores del fantástico piensan que por sacar a un zombi en sus novelas estas son de terror. Bueso tiene claro que, a pesar de jugar con elementos fantásticos, los sobrepasa por la derecha y los transforma en una aventura oscura sin límites. La inquietud está presente en cada página, pero no busca el susto fácil. El libro recorre otros caminos, más cercanos a la acción, el suspense y la intriga.

¿He citado ya a los Goonies? Pues cambiad el barco pirata por un coche sin motor, y a Slot por Nyarlathotep. Quizá someramente podáis haceros una idea del libro del que os estoy hablando. Una lectura más que recomendable que no hace sino confirmar la evidencia de que Emilio Bueso es uno de los mejores narradores de su generación.