Archive for Norma Editorial

Reseña: Maestros, de Steve Skroce, Dave Stewart y Fonografiks

Un buen porcentaje de los lectores de cómics se vuelven asiduos y amantes de lo visual. Sin ser gente que vaya a museos o amara esa asignatura del instituto llamada Historia del Arte, son capaces de (después de llevar años leyendo cómics) pararse -su mundo se detiene un momento-, al ver una preciosa ilustración. Después también hay quién ama todo lo ilustrativo desde siempre, sí. Y otra gran mayoría que incluso prueba a ir dibujando de propia mano sus cómics. Hay de todo. Pero un buen porcentaje de los lectores de cómics, siguen en este mundillo lector por lo visual.

En gran medida, por cómics que casi tiran de espaldas tan sólo con sus portadas. ¿Un ejemplo? Maestros. Una serie de fantasía oscura, diferente a lo que hayas leído antes, del polifacético Steve Skroce. Un autor que aterrizara en el noveno arte junto a Clive Barker, que trabajó en la serie de Cable, X-Man y The Amazing Spider-Man para Marvel, e incluso hizo sus pinitos en la serie Youngblood de Rob Liefeld. También es conocido por sacar adelante el arte gráfico de la trilogía The Matrix, de los hermanos Wachowski. Desde entonces, cantidad de títulos le avalan. Recuerdo haber disfrutado mucho con su serie We Stand On Guard, en la que nos lleva a un futuro no muy lejano en el que unos rebeldes canadienses intentan defenderse de la amenaza de un Estados Unidos agresivo e imperialista que invade Canadá para conseguir agua. Una chulada.

Poco después Skroce escribió y dibujó Maestros, una obra muy personal para Image Comics, que ahora nos trae Norma Editorial en un buen recopilatorio que reúne las siete grapas con las que contó la serie en su día. Me hace gracia la pregunta que aparece en la sinopsis editorial: ¿Un milenial nacido en Orlando será capaz de mantenerse en el poder a pesar de estar rodeado de enemigos en su nuevo reino mágico?

La serie cuenta como El Maestro y la familia real han sido asesinados. Ahora uno de sus hijos desterrado en su día, hereda el trono del Rey Mago junto con un hechizo que le convierte en lo que todos conocemos como Dios. Y así, a un tío tranquilote como pocos, le empiezan a salir enemigos de todas partes. Pero para William Little, ser el último en la línea sucesoria no otorga ninguna exención de la brutalidad con la que le gusta llevar las cosas. Ahora su familia está muerta y armado con el hechizo más poderoso de la creación, se dispone a dar algunas lecciones propias a esos magos locos que tanto por saco suelen dar en el nuevo reino mágico. ¿Qué puede salir mal?

A veces, es necesario hacer un trato con el diablo. Nominada a Premio Eisner en 2018 como Mejor Serie Nueva y al Mejor Colorista gracias al magnífico trabajo de Dave Stewart, Maestros es una de esas historias que uno no olvida fácilmente. El arte de Skroce es instantáneamente llamativo. El siempre confiable color de Dave Stewart contrasta perfectamente la dualidad de la existencia de Willy cuando pasa de lo terrenal a lo fantástico. En Maestros, Steve Skroce pincha las pretensiones florales del cliché de la Espada y Brujería, y otorga unos cuantos guiños sarcásticos al lector. Un cómic genuinamente divertido.

Reseña: Verano Indio, de Hugo Pratt y Milo Manara

Se para el mundo para los lectores de cómics, justo en esos momentos en que dos grandes maestros del noveno arte deciden juntarse para colaborar en una obra. Hugo Pratt y Milo Manara…, buah, ¿he dicho algo? Magnífico narrador y magnífico ilustrador juntos en Verano Indio, esa misma obra que Norma Editorial acaba de rescatar en una nueva y portentosa edición.

Verano Indio fue el primer trabajo conjunto del maestro Manara con el creador de Corto Maltés. Fue en 1983 cuando la editorial italiana Milano Libri estrenó una revista llamada Corto Maltese que incluía en el sumario el primer capítulo de Verano Indio; que se convertiría en una de las dos únicas colaboraciones que se daría entre estos dioses del noveno arte. Y qué decir… Pues que me duró nada. Lo devoré y tras leerlo, supe que volvería a leerlo una y otra vez. Aquella misma noche cayó otra vez, por ejemplo. Virtudes varias. Variados los elementos a destacar en este álbum. Pero lo principal es que uno goza admirando unos dibujos excepcionales y una trama que te mantiene activo durante casi ciento cincuenta páginas. Si no lo sabíais ya, Manara es sobre todo un dibujante de personajes, es maestro en la interpretación de actitudes y expresiones humanas y en Verano Indio (creado inmediatamente después de su famoso El Clic), vuelve a tocar techo con su don. Además, en esta obra agrega un cuidado particular a los detalles, decoraciones, plantas, ropa o esos extras que le dan una riqueza gráfica diferente a un álbum de época. Hace una cosa maravillosa: toma la decisión de colocar al lector en postura de “voyeur” para su posterior disfrute.

Verano Indio narra una historia de pasiones y enfrentamiento racial ambientado en esa conflictiva América del siglo XVII, años de colonialismo. Como no podía ser otra, encontramos un relato cargado de libertinaje, poderoso erotismo pero también lleno de acción en lo que fue un verano teñido de sangre, venganza y muerte. Con personajes conseguidos y dominantes que se muestran a través del dibujo y sus llamativos diálogos. Véase el reverendo Black, tan oscuro como su nombre, Abner, sombrío y violento, Jeremy, el imbécil perfecto, Eliah, lúcido y valiente, Phillis el sulfuroso y su madre Abigail, víctima de la apasionada locura de los hombres. Indios y colonos que lucharán hasta la muerte. Choque de culturas, coraje, amistad y pasión, con esos momentos que todo ser humano necesita vivir.

Pratt, que parecía conocer a Manara de memoria, inventó un guión hecho a medida para que el maestro italiano desarrollara su poder ilustrativo centrado en fuertes interacciones entre personajes. Ofreciendo variadas escenas sensuales, eróticas, que suben el libido de forma transgresiva y que además, esa transgresión, es positiva con el tema de la emancipación de la mujer y negativa con la bajeza del padre y el hijo del reverendo Black, bastante omnipresente en la historia. Pratt cuestionando con deleite la religiosidad de algunos, las costumbres de otros, la interacción de todos, reflexiones en casi cada una de páginas…

Verano Indio es esta maravillosa colaboración entre dos leyendas del cómic italiano. Premio al Mejor Álbum Extranjero en el Festival Internacional de Angoulême 1987. Una obra cautivadora, que ofrece momentos de lectura inolvidable.

Reseña: Abe Sapien. Volumen 1, de Mike Mignola, Scott Allie, John Arcudi y los Hermanos Fiumara

Ya no digo integral, digo colección de integrales; uno de los que muchos esperábamos que se empezaran a elaborar, sin duda, era Abe Sapien. Después de que Norma Editorial haya editado cuatro tocho-joyas en terciopelo negro de Hellboy, seis tocho-joyas en terciopelo verde de la archi-recomendable AIDP, la otra gran colección donde el dios Mike Mignola mete mano, ya está aquí en su primer volumen recopilatorio. Y así se suma a la colección en formato integral del universo de Hellboy, esa que todo amante del buen cómic debería tener.

Cuatro arcos argumentales que dan inicio a las aventuras del personaje en su propia colección tras los hechos acontecidos en El Infierno en la Tierra…, dónde ya os cuento que lo pasó bastante mal. Un tomo que abre con Oscuro y Terrible, donde huyendo de la AIDP (Agencia de Investigación y Defensa de lo Paranormal), es decir, la organización encargada de proteger a USA y al mundo entero de lo oculto, lo paranormal y lo sobrenatural; un Abe Sapien recién mutado, más inhumano y desatado que antes, viajará por todo el territorio americano, esa América profunda desconocida e invadida por monstruos. Aunque en realidad el trasfondo de esta historia trata la búsqueda de Abe y de la verdad sobre sí mismo. Una raza lejos de su destino, y de paso, la búsqueda de un antiguo nigromante que tiene la genial idea de tomar el control de un mundo, ese mismo que literalmente se está yendo al infierno.

Uno de los grandes misterios del mundo Hellboy se revela cuando Abe descubre sus conexiones con los monstruos que amenazan con destruirlo todo. Hechos que continúan en La Nueva Raza del Hombre, pues Abe Sapien curiosamente se parece bastante físicamente a esos hombres rana que asolaron a la humanidad. Una trama donde se huye de la verdad, que cuenta la historia completa para demostrar la inocencia de Abe.

La Forma de lo que Ha de Llegar sería el inicio del segundo arco argumental largo que recoge el volumen. Un Abe Sapien mutado lucha contra monstruos carnívoros que se arrastran por la arena del desierto, una milicia fortificada que separa a Phoenix del resto del mundo provocando catástrofes con un enjambre de zombis viciosos y un nigromante elevándose sobre las ruinas infestadas de monstruos de Seattle. Los números del #6 al #11 de la colección.

En Lugares Sagrados, atormentado por las muertes que ha visto y ha causado, Abe regresa al lugar donde le dispararon, ese donde comenzó su última transformación. Pero no es un camino fácil, es un sendero atormentado y difícil donde extraños sacerdotes, profetas apocalípticos y almas condenadas gozan de un enorme poder. Lo peor es que aún, hay quien piensa que Abe es la respuesta o el causante de tanto mal… (Arco que comprende los números del #12 al #17 de la serie regular).

Abe Sapien debutó en el primer número de Hellboy: Semilla de Destrucción. Corría el año 1994 y su cortesía y cordialidad contrastaban con la rudeza del Chico Demonio. Desde entonces se ha convertido en uno de los personajes más queridos de la AIDP, por no decir el que más. Fue el primer secundario en tener su spin-off. Y la misma sinopsis editorial nos aclara que cuando apareció la AIDP como serie, fue pieza clave para el engranaje narrativo. Por todo ello (y por lo que está por venir), yo que hasta ahora no había leído nada de sus aventuras en solitario, se me ha vuelto de pronto un personaje súper interesante, digno de seguir-vivir-leer cada una de sus historias. La historia de Abe Sapien y su transformación, sin duda, es digna de estar entre las mejores historias del maestro Mignola. Aunque Scott Allie es la otra mano de la que brota esta gran serie y con la ayuda de John Arcudi, y el espectacular arte de los hermanos Fiumara, por el momento queda un integral recomendable no, lo siguiente.

Reseña: Thorgal. Edición Integral 1, de J. Van Hamme y G. Rosinski

Todo llega. Con el paso de los años, los hechos, la vida pasa y también pasan los malos momentos ante ti. Pero también otros buenos, si sabes valorarlos cuando llegan. Los adictos a los cómics habrán tenido malos momentos como todo el mundo, pero sin duda uno de sus sufrimientos es o habrá sido haber querido comprar o leer muchos de los títulos que salen y no poder por la economía más o menos solvente que hay que tener para adquirir tanta joyita. Pero no me cansaré de decir que hoy en día, el que quiere, siendo selectivo y dentro de un margen, será perfectamente capaz de adquirir lo mejor de lo mejor. Y en cantidad, por que gracias a esta gloriosa época de los integrales que estamos viviendo de unos años acá, por un módico precio uno puede leer/vivir/tener lo mejor de lo mejor.

Thorgal es ese indispensable que siempre se me escapó. Que una vez quise y no pude. Que una vez pude y por circunstancias de la vida…, no quise. Digamos que no era el momento. Es curioso como el subconsciente de muchos de nosotros parece esperar al momento adecuado para ciertas cosas. Bueno. Deciros que Thorgal vio la luz por primera vez en la edición belga del semanario Tintín, de marzo de 1977. Bendito año. Dicen que fue un debut discreto, pero de esas veces que una historia llega al gran público como si de una enorme avalancha de aceptación se tratase.

En aquellos años, Van Hamme era un escritor y guionista novel y Rosinski un dibujante afincado en la Polonia comunista que trataba de abrirse camino en el mercado de la historieta europea. El éxito de Thorgal, los consolidó profesionalmente y el título se convirtió en punto de referencia del cómic de aventuras gracias a su peculiar combinación de fantasía, folklore, sagas vikingas, mitología escandinava y ciencia ficción. Y sí, es que esta maravilla lo tiene todo, friends. Hablamos de un cómic que cuenta con cuarenta y dos años de existencia y no ha envejecido nada mal. Donde se puede resaltar los colores un poco chillones y expresiones faciales a veces un poco extrañas, pero el dibujo de Rosinski va mejorando a pasos agigantados con cada álbum. Y las historias… Uff, qué decir de las historias. Ya el segundo titulo La Isla de los Mares Helados es cualitativamente superior a su antecesora. Por la que pongo la mano en el fuego que George R.R. Martin se fijó en uno de sus personajes para crear a su Melisandre de Juego de Tronos.

Las aventuras de Thorgal comienzan en La Maga Traicionada. Ya es un guerrero adulto pero está siendo sometido por Gandalf el Loco, rey de los vikingos del norte. Atado a una roca para que muera ahogado cuando suba la marea y en castigo por verse a escondidas con la hija del rey, Aaricia, poco después es liberado cuando está a punto de morir por Slive, una hechicera extraña a la que tendrá que servir durante un año en agradecimiento. Un escenario efectivo pero que se hace corto. Aunque sirve como base para el lanzamiento de personajes clave de la serie. Por suerte, este integral trae más.

En La Isla de los Mares Helados tenemos el placer de encontrarnos con Thorgal quien nuevamente se enfrenta a sus raíces y tendrá que hacer todo lo posible para encontrar a su amada desaparecida. Es una especie de secuela de la anterior, aunque con una fuerte evolución en guión y dibujo y donde se nos sumerge de todas-todas en el universo de los vikingos, y “sus orígenes”. Podría contaros algo más sobre lo que va entre comillas, pero sería un spoiler como una casa.

Los Tres Ancianos del País de Arán cierra lo que se dio en llamar ciclo de Primeras Aventuras. Recordad que hablamos de álbumes de cómic europeo que iban directo al grano, sobre todo, en aquellos años. Por lo que con muy poco, se cuenta mucho. Pero algo tendé que contar, ¿no? Bueno, aquí Thorgal y Aaricia, ya casados, llegan al país de Arán, donde sus gobernantes, tres ancianos, secuestran a Aaricia con la excusa de hacerla reina. Se deshacen (en principio) de Thorgal y convocan un concurso para encontrar marido a Aaricia.

El cuarto álbum que trae este primer integral es La Galera Negra, que ya se encuadra como primera historia de la denominada Saga de Brek Zarith (esto parece ir de trilogía en trilogía, friends); donde los protagonistas continúan su viaje y se instalan en una comunidad campesina. A causa del falso testimonio de la adolescente Shaniah, cuyo amor fue rechazado por Thorgal en su día, este es confundido con un cómplice de Galathorn, rebelde de Shardar El Poderoso, Señor de Brek Zarith, y condenado a remar en la galera del príncipe Veronar. Tras varias peripecias, Thorgal tiene que vérselas con el nuevo rey de los vikingos, Jorund el Toro.

Esta esperadísima edición integral es una de las grandes joyas del cómic, a la que confieso, me uní como total fan con apenas pocas páginas leídas. Pues Thorgal es de esas obras que irradian, te engullen, que desprenden gusto por el noveno arte, de las que provocan una sonrisita de gusto por saber de la maravilla que tienes entre manos. Podría deciros mil y una sensaciones. Mil y un halagos con apenas cuatro álbumes leídos. Pero seremos cautos y esperaremos al siguiente integral. Aunque de momento, me parece puro mithril.

Reseña: Sky Doll (Integral), de Alessandro Barbucci y Barbara Canepa

En la maravillosa época de los integrales, el cómic europeo también sube a la nave. O mejor dicho, las editoriales se conjuntan de grandes series en sendos tomos ideales para que el lector pueda degustar grandes historias de un tirón. Editoriales a las que agradecer el rescatar preciosas ediciones y traducirlas a nuestro idioma para un disfrute completo. Y bueno, no descubro nada si digo que Norma Editorial es toda una potencia en ello. Tanto de cómic americano, como por supuestísimo, el tan bien llevado cómic europeo que suelen traer.

Bien, todo esto para aclararos que una nueva joyita cuenta en su haber. Nada más y nada menos que un flipante integral de la enorme serie Sky Doll. Una serie de cuatro álbumes que dio el pelotazo desde su primera aparición en 2002. Una idea súper original que dos autores como Alessandro Barbucci y Barbara Canepa sacaron adelante, una obra innovadora e influenciada gráficamente por las tendencias internacionales más importantes del cómic, el anime, manga y por que no, la cultura pop como se alega. Los propios autores declararon en su día influencias de El Incal, Barbarella, pero también de las obras de Enki Bilal, Masamune Shirow, Katsuhiro Otomo, el cine de Ciencia Ficción y la siempre maravillosa literatura de Isaac Asimov.

En Sky Doll conocemos la vida de la robot Noa. Una muñeca sintética deseosa de escapar de una teocracia impuesta en la galaxia, aunque ella luchará por conquistar un alma humana como la de las personas que la rodean. Y algo más allá, si es posible. Con unos dibujos y colores notables como poco, la historia avanza a buen ritmo con el descubrimiento de universo y personajes maravilloso, en un viaje con el que quedarás encandilado. Viendo a Noa descubrir, saber cada vez más sobre sí misma en el planeta Aqua, por ejemplo. Uno de los objetivos a aniquilar por herejía. La misma Frida Decibel lo anuncia así: «Como saben, ayer nuestros valientes misioneros estaban en el planeta Aqua, el corazón sacrílego de una herejía que amenazaba con contaminar todo el cosmos. Pero nuestros héroes, fuertes en su fe y guiados por la luz del divino, han logrado erradicar el Mal, eliminando a los alienígenas heréticos y estableciendo la supremacía de la Santa Iglesia de Ludovico… ¡Aleluya!». Se espera que Roy y Jahu, los «héroes» que han completado dicha misión de aniquilación, participen en el espectáculo del evento en honor al Papa, presentado por Frida Decibel. Al mismo tiempo, la Guerra Santa entre los seguidores de Ludovico y los de Agape estalla en Johanna, la Ciudad Amarilla. Pero, ¿y Noa? Está en el centro de todo y comienza a darse cuenta. Tras ciertos encuentros y desencuentros, Noa, Roy, Jahu, Cleopatra e Yhala se establecerán en Sudra, un planeta pacífico donde se promulga la libertad religiosa. Después de ver tanta maldad y egocentrismo acaban… Pero, ¿se toparon con el Paraíso? Un lugar donde descubrir sorprendentes revelaciones sobre su pasado y orígenes, un lugar para nacer, para morir; Noa lo supo desde hace tiempo.

Desde que vio la luz, Sky Doll o el destino de Noa, la muñeca sintética, no ha cesado nunca de ser objeto de culto. Cierto es que me hablaron de esta historia hace tiempo y la tenía en mente una y otra vez hasta que pude leer los dos primeros álbumes. Quedé encantado. Pero uno que con los años aprende, que ya lo se ve venir, sabía que Sky Doll era sin duda, futura flor de bonito integral de calidad. Y el tiempo y Norma Editorial me han hecho feliz al ver que no me equivocaba. Dura fue la espera.

Una excepcional edición integral que reagrupa los cuatro álbumes de este icónica y súper recomendable serie que ya brilla en mi cómicteca. Una historia que como bien dice la editorial ha cautivado a lectores y creadores de todo el mundo y… ¡qué me encanta! Imaginativa, conmovedora, intrigante, rítmica, dibujazos y hermosos colores…, ¿qué mejores apelativos se pueden decir de un cómic? Todo está en Sky Doll. Una trama que no te puedes perder por su genialidad y reflexión a la que conlleva. Una muy buena sorpresa, destinada a un público adulto a priori, aunque en mi opinión, totalmente libre y concienzuda para todo aquel que se quiera sentar frente a ella.

Dibujo súper elegante, un escenario bien construido. Un cómic para el deleite.

Reseña: Black Magick. El Despertar, de Greg Rucka, Nicola Scott y Chiara Arena

Si uno va a lo seguro en los cómics, es difícil equivocarse. En el sentido que, me refiero a…, bueno, digamos que en este arte se suele confirmar la teoría de «autor famoso, altas probabilidades de buen guión». Norma es esa editorial que nunca me cansaré de decir que es sinónimo de calidad. Tiene ahora entre sus novedades el primer volumen de Black Magick, que recopila los números del #1 al #5 del nuevo éxito de Greg Rucka. Con Nicola Scott al dibujo y la asistencia al color de Chiara Arena. Una obra que con poco que sepas sobre ella, te interesará. ME pasó. La primera frase que leí de Black Magick fue un tweet de Image Cómics donde decía: «Atrévase a seguir un procedimiento policial con dosis de ritual y hechos paranormales». Rápidamente me vino a la mente: ¿Un caso a lo True Detective de su magnífica primera temporada? ¡Lo quiero!

Greg Rucka regresa al noveno arte con una serie en la que mezcla género policíaco (lo que mejor se le da) y hechos sobrenaturales. El lugar al que nos trasportan es Portsmouth, donde en mitad de la noche se interrumpe una reunión de brujas. Rowan Black se excusa con disimulo de dicho ritual para dirigirse a su otra vocación. Como detective, tiene que resolver un secuestro con negociación de rehenes que está dando. Un secuestrador que no conoce, pero que parece conocerla bien. Esta es solo la primera de muchas coincidencias escalofriantes a la que se enfrentará. Rowan, que hasta ahora se contentaba con ser policía durante el día y echar un rato en sus actividades nocturnas, parece que van a por ella. Aparte del inicio curioso, algunas runas menores y cierto glamour, no vemos nada demasiado extraño en este primer número. Hasta que llegamos al final con una escena totalmente aterradora… De otro mundo.

Parte procedimiento policial, parte thriller sobrenatural, el primer volumen de Black Magick destaca en todos los niveles. Me atrevería a decir que de los guiones de Rucka que más enganchan desde el principio. Rowan Black es un personaje tremendamente atractivo. ¿Una bruja practicante en el Departamento de Policía de Porthmouth? Esto da para serie de TV. De hecho, diría que la escala de grises y tintada por el artista Nicola Scott, incita a eso. Un espectáculo a la vista, ideal para el ambiente que propone Rucka.

Black Magick: El Despertar es brujería contemporánea.., y algo más sutil que eso. Rowan siempre ha luchado por mantener ambos aspectos de su vida separados, y cuando se convierte en el objetivo de una misteriosa organización con un gran interés en lo sobrenatural, todo lo que aprecia se ve amenazado. Con impresionantes cliffhangers nos enfrentamos a un primer volumen que va de menos a más con cada número (y recordad que este TPB trae los cinco primeros). Puede que no hayan creado un nuevo género, pero las pocas obras que hay, seguro que las han redefinido.

Black Magick es absolutamente fascinante y una de mis mejores lecturas en lo que va de año. De esos cómics que uno le pide y le pide a la editorial por redes sociales para cuándo el siguiente. E insiste, aún sabiendo que todo lleva proceso, tiempo, a la hora de cruzar el charco. Obviamente, deseando saber más.

Reseña: Vincent. Un Santo en la Época de Los Mosqueteros, de Jean Dufaux y Martin Jamar

Un amante de la originalidad tiene un paraíso cercano dentro del cómic europeo. Lugar donde encontrar historias diferentes, bien sean con entorno histórico o donde prime la ficción. Pero siempre-siempre con una selección de guión cuidada y por supuesto, un dibujo tremendamente bueno en la mayoría de los casos. Por eso, uno busca y elige entre el cómic europeo historias que le puedan aportar ese sentimiento gustoso que uno tiene…, fácil. La sensación de haber leído un buen cómic. Una de esas historias que le gusta comentar con los demás.

Toda esta parrafada va en relación a mis buenas sensaciones después de haber leído Vincent: Un Santo en la Época de Los Mosqueteros. Un bonito álbum que trae como novedad este mes Norma Editorial, una bella historia sobre San Vicente, genialmente contada por el siempre recomendable Jean Dufaux y muy bien representada por Martin Jamar. Aunque aquí está algo lejos del nivel mostrado en The Thieves of Empires. ¿Y qué propone Vincent: Un Santo en la Época de Los Mosqueteros? Nos trasladamos: Abril de 1643, finales del reinado de Luis XIII. Caminando vigorosamente por el pavimento de París, el sacerdote Vincent cura almas de ovejas perdidas. El joven Jerome, a quien ha estado hospedando por poco más de un año, se le va la vida después de un intento de asesinato. En su lecho de muerte, el pequeño moribundo le hace una revelación, esa misma que perturba a este hombre de iglesia hasta el punto de considerar que el destino no deba evitarse. Así que sale en busca de su asesino. Rezará por el chico y sólo descansará una vez que dicha tragedia salga a la luz…

Emancipando su biografía, Jean Dufaux propone que conozcamos al «santo de los pobres» pero inmiscuido en una investigación personal. Uno de sus protegidos ha muerto y tiene la intención de descubrir qué demonios y por qué. Embarcados en sus pasos, vamos descubriendo a un hombre tan cercano a los que viven en la calle como a poderosos sentados en sus acogedoras salas de estar. Un personaje increíble, creíble, un abad que se revela con poderosa caridad y fe infalible: siempre medido, siempre tranquilo, nuestro protagonista es capaz de desarmar situaciones incluso antes de que todo se vaya al traste. En Vincent: Un Santo en la Época de Los Mosqueteros vamos a encontrar un personaje principal carismático pero también un marco, una ambientación bien representada. Evocadora. La trama al principio es algo lenta pero creo que está hecha adrede. Me da que los autores decidieron recrearse en “la búsqueda” aportando cantidad de detalles. La fluidez de la trama no está en duda, la falta de acción y obstáculos en la progresión del héroe, se introducen con ciertos giros inesperados. Pese a todo, en la que es su tercera colaboración, Martin Jamar muestra un estilo realista de la época, diseñando un París del siglo XVII más creíble que nunca. Los marcos son variados, el paisaje es espléndido y detallado…, aunque recuerdo mucho mejores los gráficos de The Thieves of Empires, la verdad. Dónde el dibujante belga lo bordó.

En definitiva, una historia apasionante del siempre sobresaliente Dufaux (Djinn, Rapaces, Barracuda), un cómic que por momentos nos hace pensar en el Padre Brown, el mítico sacerdote detective creado por G.K. Chesterton, como dice la sinopsis editorial.

Muy recomendable.

Reseña: Aliens. Órbita Muerta, de James Stokoe

Bueno-buenísimo es ver que las grandes franquicias no mueren. Que lo que le gusta-encanta a uno, en un formato u otro, se vuelve a retomar con la intención de volver a llevar al aficionado a ese punto gustoso de disfrute. Por eso, además, no me canso de alabar a las editoriales que también apuestan por ello y que gracias a ellas, encontramos nuevamente en el candelero ciertas obritas recuperadas que uno no tenía en la colección. Completar una cómicteca de grandes momentos en el espacio, ah. A muchos es ponernos el tema Aliens casi en cualquier contexto, y hacernos babear hasta tenerlo. Para el insensato, comentar que la saga de Alien es una saga cinematográfica de Ciencia Ficción y Terror que en 1979 dio un tremendo pelotazo tanto entre los que amamos el género fantástico, como para los que no. Un diseño, un entorno fantástico de seres y entornos creados por la genialidad del pintor y escultor suizo H.R. Giger, que dieron lugar a un primer film llamado Alien, el Octavo Pasajero y a partir de ahí tres secuelas y dos precuelas que en mi opinión van empeorando con cada nueva entrega. Pero Alien y Aliens (la segunda parte) son dos viejas glorias del cine que molan (aún a día de hoy) a más no poder. Colonias perdidas en el espacio, planetas desolados, expediciones que no regresan, intrigas por parte de empresas fantasma… Cositas muy dignas.

Alien: El Archivo, Aliens: Supervivencia, Aliens: Salvación + Sacrificio, Depredador vs Juez Dredd vs Aliens son algunas de las joyitas que Norma Editorial ya ha publicado en nuestro país. Ahora trae Aliens: Órbita Muerta, una historia elaborada al completo por James Stokoe que trasmite de forma total, el más puro estilo terrorífico de esa Alien de la que me enamoré. Aliens: Órbita Muerta es una miniserie de cuatro numeritos recopilada en un formato tapa dura en la que se cuenta como es detectada por parte de la base orbital de Weyland-Yutani, una nave espacial a la deriva. Todo parece una terrible accidente pero los tripulantes curiosamente permanecen dormitar en sus tanques criogénicos de forma pacífica. Una estación espacial amenazante pese a su silencio. Hasta que de pronto todo es cuestión de sobrevivir al ataque del mayor depredador conocido por el hombre. El denominado xenomorfo acechando y Wascylewski y sus colegas queriendo usar todas las herramientas disponibles (un temporizador, un kit de escape y su ingenio) para salir vivo de la repentina brecha abierta en el casco. Y por supuesto, de ese monstruo espacial que para colmo parece no estar solo.

Tal como dice la sinopsis editorial: «Un regreso a la esencia terrorífica de la saga». Lo que siempre más me atrajo, desde luego. Más que tanta acción, el saber que estás acorralado, que te enfrentas a una muerte irremediable y que en el espacio, como decía el primer lema que recuerdo, nadie oirá tus gritos. James Stokoe, escribe una emocionante y claustrofóbica historia. Una serie limitada que fue escrita en 2017, entintada y coloreada por el propio Stokoe; un guión que nos traslada al año 2295, a la órbita del gigante gaseoso Pylos, con personajes muy interesantes como el Capitán Hassan, el ingeniero Wasylewski, el médico Harrow y el oficial de seguridad Torresen. Una tripulación que lo pasará mal. Muy mal.

Para cualquier cualquier fanático de Alien, indispensable. Imprescindible para los amantes de las buenas historias de terror en el espacio.

Reseña: La Venecia Secreta de Corto Maltés, Guido Fuga, Lele Vianello y Hugo Pratt

De esas cositas originales que se publican muy de vez en cuando es La Venecia Secreta de Corto Maltés. Un pequeño volumen en formato guía de viajes cuya edición original vuelve a estar disponible en este veranito caluroso de 2019. Corto Maltés…, bueno, creo que no necesita presentación, ¿no? Pese a todo, y para algún rezagado, comentar que Corto Maltés es un personaje «de culto» clasificado en un puesto muy destacado dentro lo mejor de la mejor novela gráfica europea. Un auténtico mito literario del siglo XX. Un viajero, un marinero irónico que combina el aspecto y el carácter mediterráneo con cierta cultura anglosajona. Corto (que se puede traducir como “tímido”), fue creado por el gran dibujante veneciano Hugo Pratt en 1967. Un antihéroe que prefiere la libertad y la aventura, antes que la riqueza. Un moderno Ulises, capaz de hacernos viajar a los lugares más fascinantes del mundo.

Norma Editorial recupera este genial tomito para su disfrute. La Venecia Secreta de Corto Maltés, una mítica guía de la Venecia del personaje pero también la real. Una edición revisada y actualizada que nos lleva de paseo por la ciudad italiana a través de siete itinerarios que nos invitan a recorrer lugares fantásticos y ocultos. Y es que Venecia se ha descrito de muchas formas. Pero en lo que todo el mundo coincide es, que Venecia es una ciudad especial. Sobre todo, a la hora de visitarla. Su historia es tan antigua que cada rincón cuenta una anécdota, una leyenda, y normalmente alberga un Mal. Se dice que cada piedra guarda un secreto: inscripciones en las paredes, la insignia topográfica, todo es particular y conserva una tradición milenaria. Si a todo esto sumamos que tras los pasos de Corto Maltés -y de su creador, el veneciano Hugo Pratt-, se nos presenta una Venecia diferente y cercana; estamos ante una guía práctica que además promueve la fantasía, de una ciudad que abre sus puertas más recónditas y misteriosas, sumergiendo al viajero/lector en insólitas rutas que mezclan historia y leyenda.

Esta guía-cómic viene organizada en siete itinerarios: Puerta de la Aventura, Puerta del Mar, Puerta de Oriente, Puerta del Oro, Puerta del Amor, Puerta del Color y Puerta del Viaje; en las que puedes viajar, valga la redundancia, en compañía de Corto. Un viaje fascinante al descubrimiento de azulejos escondidos detrás de una calle oscura, pequeños bancos que se abren en el Gran Canal, puentes retorcidos, los dos puentes sin pasamanos, o bajorrelieves que narran historias que una vez fueron. Una guía que fue creada por Guido Fuga y Lele Vianello, dos conocidos editores, amigos y colaboradores del maestro Hugo Pratt, creador de Corto Maltés. Y es él, el encantador marinero, quien nos llevará de la mano por lugares conocidos y misteriosos (y algunos temidos) por los propios venecianos.

Si quieres seguir los consejos de esta guía y perderte sin miedo en dichos laberintos, saber más de esos lugares escondidos que merece la pena transitar, aunque sólo sea a través de este portal mágico encuadernado como es La Venecia Secreta de Corto Maltés; la oportunidad existe. La tienes delante.

Reseña: Koshchei El Inmortal, de Mike Mignola, Dave Stewart y Ben Stenbeck

Uno sigue viajando por lo que el maestro propone. Se pierde entre esos personajes tan geniales, pero sobre todo, en el ambiente, en el mundo de terror, tinieblas y magia negra en el que viven la mayoría de los seres creados por Mike Mignola. Por eso con cada nueva obra de Hellboy, con cada nuevo arco argumental de la AIDP, o con cada miniserie de ese llamado Mignolaverso, un adicto como yo vuelve a vibrar con cada historia. Y agradece enormemente a Norma Editorial que cada poco nos traiga recopiladas estas miniseries que tanto éxito tienen al otro lado del charco.

Koshchei El Inmortal. Mike Mignola y Dave Stewart crearon en primer lugar la portada que muestra al personaje del título con una gran espada en su mano derecha mientras mira al lector. Cercano a él hay un amasijo de partes de un cuerpo que parecen venir de un castillo que ejerce poderoso sobre un río de sangre. A la izquierda, sombras y muerte. A la derecha, vida y claridad. Si observáis atentamente, podréis ver que le rodean mariposas amarillas. Si ya conocéis a Koshchei, alguna idea os rondará la cabeza del porqué de estos insectos sinuosos. Pero para los que no, en este mismo cómic se revela. Mientras tanto, Koschchei se mantiene fuerte, impertérrito, hierático frente a ti en una portada que simboliza lo que se puede encontrar dentro.

Mike Mignola abre la historia con Koshchei y Hellboy luchando en el pasado. Una de las acciones lleva a dicho personaje al presente. Mignola, aventurándonos como siempre en una serie de sucesos en los que cualquier cosa puede suceder. Interesante cuando un individuo le pregunta a Koschchei cómo se involucró con Baba Yaga. «Es una larga historia. Para contarlo bien, tendría que comenzar desde el principio…». Entonces nos trasladamos al origen personaje: cómo se inició, entró en contacto por primera vez con lo sobrenatural, cómo fue traicionado, cómo se hizo inmortal y cómo llegó a trabajar para el Mal en persona. Un relato épico de muerte y drama, sazonado con hechos paranormales. Koschchei es ese caballero de cualidades nobles, que parece inevitablemente abocado a caminar por un sendero oscuro. En muchos momentos, un hombre de honor, un Príncipe Vlad, un hombre que intenta salvarse a sí mismo pero se pierde en el proceso…

Me parecen increíbles las buenas historias que Mignola y compañía son capaces de aportar con cada nuevo titulo. O bien soy demasiado fan del género de Terror y la Fantasía Oscura, o desde que caí enamorado del Mignolaverso, rara es la historia que no me gusta. Incluso se tienen detalles de como volver a encontrar viejos ilustradores que algunas vez participaron en estos mundos. Disfruté en su día del arte de Ben Stenbeck (en Frankenstein Underground, Cazador de Brujas o mi amada Baltimore), así que me alegró verle como ilustrador en Koshchei El Inmortal.

Una historia que se inicia como una película, trama contenedora de varios horrores que simplemente perturban a los personajes. Con el trazo de Stenbeck provocando que se retengan ciertos monstruos por un tiempo, en la retina del lector. Si a esto sumamos el coloreado del eterno Dave Stewart que aumenta magistralmente el drama y resalta el horror, tenemos en Koshchei El Inmortal, otro escenario con buena narración, sonidos, diálogos, gritos y susurros; una obra recomendable para todo aquel que ame el género de horror.

Un regreso al Infierno y vasto y memorable folclore creado por el maestro Mike Mignola.