Archive for Norma Editorial

Reseña: Depredador vs Juez Dredd vs Aliens. Corta y Empalma, de John Layman, Chris Mooneyham, Michael Atiyehde y Glenn Fabry

Y como uno a veces no tiene suficiente con la lectura anterior, sigue montando la misma tematica como si del mismo caballo una hectárea más se tratara. Más quería. Y como más quería, le tenía echado al ojo a una novedad en la que también había Predators en primera plana. Una miniserie de tan sólo cuatro numeritos que Norma Editorial traía en mayo y en tapa dura, donde no sólo están esos temibles e implacables alienígenas, sino al parecer, también con algo que decir por parte de otros temibles e implacables seres que bien conocemos los fans del cómic del bueno; un tipo chulo, receloso y duro como pocos. Depredador vs Juez Dredd vs Aliens. Creo que la cabecera ya lo dice todo. Aunque el subtitulo Corta y Empalma también parecía estar prediciendo lo que tenía que meterme en vena después de la lectura de anterior.

Con portadas más que ideales para carteles de cine o camisetas frikis que se precien, abre cada número de este tomo que recopila las grapas de Depredador vs Juez Dredd vs Aliens: Corta y Empalma. El denominado último crossover de personajes de ficción donde se enfrentan el legendario hombre de ley Juez Dredd contra los llamados (por todos los que sabemos de sus habilidades) cazadores supremos del universo. Predators y Aliens. Escrito por el ganador del premio Eisner, el creador de la serie Chew (¡qué ganas le tengo!), uno de los autores más vendidos del New York Times, el maestro John Layman. Y con portadas de otro Premio Eisner como es Glenn Fabry. Bien, ¿quieres un buen estofado de apocalípsis? Agrega cuatro jueces, un científico genético demente, un buen puñado de cultistas, una pizca de Depredador y otra pizca o esencia de xenomorfo. Removemos, removemos bien, un poquito más y ahora, sin perder tiempo, retirémonos rápido al búnker más cercano…

El Juez Dredd y la Juez Anderson han seguido a una secta criminal a través de la Tierra Maldita hasta la Ciénaga de Alabama. Por otro lado, una tripulación de Predators llega a la Tierra para rescatar a un compañero secuestrado. Ambos, sin saberlo, se adentran en el territorio de un científico obsesionado con la venganza y el hecho de empalmar genes de diferentes especies. Gozando de la posesión de un cráneo de xenomorfo…

Sin duda, el ADN más letal del universo en sus manos. Y es que el Dr. Reinstöt está organizando una fiesta, ¿no? Jajaj… ¡La fiesta del Apocalípsis! Un sueño hecho realidad para un científico genético loco que ya ha conseguido construir un clan de híbridos a cuál más temible. Aunque un viejo conocido del majara, el Juez Dredd nada menos, ya está llamando a su puerta. Pero todo sale a pedir de boca. Cuando las cosas salen bien, caña de azúcar, de chocolate o lomo. Caña de la buena. Ahora que sus nuevas creaciones ya están aquí y listos, lo único que queda por hacer es enviarlos a la ciudad, ¿no? ¡Qué continúe la fiesta a Mega-City Uno! ¡Desatar un poco de infierno!

Una coedición de IDW y 2000 AD que Norma Editorial edita en un tomito ideal. Un viaje de cómic por que este guión es sin duda, puro viaje. El Dr. Reinstöt, está teniendo el mejor verano de todos los tiempos y nosotros podemos disfrutarlo. Una panda de xenomorfos de cosecha propia para arruinar esa vida de tantas sonrisitas y felicidad que algunos tienen. Además de guardarse un arma secreta para el fin de fiesta…

Cómic cañero como pocos.

Reseña: La Balada de Halo Jones, de Alan Moore y Ian Gibson

Es importante (mucho, y no me canso de cantarlo) rescatar los que son considerados por muchos, títulos indispensables de leer en cómic. No sólo los que han llegado a ser tan famosos que hasta el público no comiquero los lee. También otras joyitas que pese a su fama son como diamantes que con el paso del tiempo, el fango se cierne sobre ellos ocultándolos…, hasta que una editorial nuevamente los rescata. La Balada de Halo Jones, una de las primeras obras maestras del dios del noveno arte Alan Moore y que Norma Editorial tiene el detallazo de traer este mes en un volumen integral a todo color. La Balada de Halo Jones fue publicada originalmente en 1984 de forma serializada en la famosa revista inglesa 2000 AD. Dos nuevos autores que empezaban a despuntar como lo eran el guionista Alan Moore y el artista Ian Gibson. En tiempos, por supuesto, en el que muchos pensábamos que el futuro año 2000: gobiernos, sociedad, el día a día, estaríamos gobernados por naves surcando los cielos; llevaríamos trajes de colores llamativos de telas no inventadas, patinetes voladores y coches que circulaban solos. El año 2000 era un mundo de ensueño para los que fuimos niños o grandes lectores en los 80s. La Balada de Halo Jones triunfó entre los que tuvieron oportunidad de leerla entonces. Ofrecía “sueños”. Partía además en una revista donde brillaban joyas como Juez Dredd, Rogue Trooper o Perro de Estroncio, por lo que debía ofrecer originalidad para no caer en el olvido. Destacar, o ser abandonada en galaxias perdidas donde pocos lectores llegan.

Halo Jones es un chica absolutamente normal que vive en El Aro (The Hoop), una gigantesca estructura que flota en el mar, cerca de Manhattan, en pleno siglo L. Los Municipios Aliados de América trasladan a estas estructuras a los llamados «ciudadanos del ocio», pobres y desempleados hacinados en una ciudad claustrofóbica y violenta, en la que hay escasas oportunidades de progresar: el nivel de paro en el Aro es prácticamente del 100% y los ciudadanos del ocio sobreviven gracias a una especie de subsidio mínimo. Bandas y grupos callejeros causan altercados constantes y la escasa policía (formada por delincuentes lobotomizados) mantiene un precario orden gracias a la represión indiscriminada. En este escenario, incluso ir de compras puede ser una aventura peligrosa. Cada individuo busca su propia cápsula de escape: unos tratando de desarrollar un talento como artista (y sobrevivir el tiempo suficiente como para que una gran compañía se fije en ellos), otros evadiéndose de la realidad, como es el caso de «los tambores» humanos que se han implantado un receptor en el cerebro que les transmite música hipnótica, una especie de drogadicción. Halo, cuando una de sus mejores amigas sea asesinada y otra ingresa en Los Tambores, sentirá que ya no aguanta más y emigra. Encuentra trabajo como camarera en un crucero especial llamado Clara Pandy, el principio de sus aventuras por toda la galaxia.

La Balada de Halo Jones lo consigue. Atrapa desde la primera página, con una splash-page a doble página que abre la trama en la que visualizamos una caótica y abarrotada Tierra del siglo 50. Acompañada por una narración llena de jerga en lo que parece ser una retransmisión de noticias, ya estás enganchado a un mundo maravillosamente ideado. Nos lleva a un universo de cientos de detalles en los que es fácil perderse. Personajes individuales, algunos de los cuales solo aparecen brevemente (y en los que te gustaría profundizar), insinuación de vidas enteras y secretos ocultos. Momentos narrados magistralmente como cuando la anciana Brinna recuerda una reunión en su adolescencia o un oficial de seguridad rememorando su amor perdido hace mucho tiempo. Sin lanzar demasiada información, historias que dan trasfondo. Se nos proporciona un mundo convincente lleno de personajes interesantes, pues en realidad, nada aquí es aleatorio, o carece de pensamiento. Los que conocéis las obras de Moore, sabréis que este es uno de sus fuertes. Nada es coincidencia. Aunque aquí el tandem hace tandem completo (valga la redundancia) también en esa virtud. Grandes aportes encontrados en esta balada como los carteles que vamos viendo en la serie que aparecen en un dialecto alienígena, y que son en realidad un lenguaje completamente ideado por Ian Gibson.

La Balada de Halo Jones fue una trama conjunta aunque sin terminar tal como la tenían pensada sus autores. Vuelven a estar disponible estas tres etapas de la vida de Halo Jones reunidas en un solo tomo, por primera vez a todo color, formando una de las publicaciones indispensables a conseguir este año.

Reseña: Nuevas Hazañas Bélicas (Integral), de Hernán Migoya, Keko, Calpurnio, Kim, Bartolomé Seguí, Natacha Bustos, Cels Piñol y VVAA

Espectacular homenaje que se marca el guionista Hernán Migoya para con el mundo del cómic clásico bélico de toda la vida. Los amantes del buen cómic tenemos algo nuevo que devorar con calidad. Vuelven las Hazañas Bélicas pero ahora por fin con protagonistas, escenas y tramas situadas en nuestro propio país. Hechos de nuestra deleznable historia reciente. Nuevas Hazañas Bélicas nos ofrece una serie de viñetas basadas en la Guerra Civil Española; un cómic intenso, lleno de acción y emoción que aporta unas muy sugerentes tramas con personajes más que carismáticos. Cada uno a su modo.

Fue en los años 50 cuando Boixcar desarrolló la popular serie Hazañas Bélicas con la ayuda de grandes artistas. Crearon una serie de historietas que hablaban de personajes, héroes y antihéroes, y lo que les sucedía mientras “hacían vida” dentro de sendas catástrofes como fueron la Segunda Guerra Mundial o la Guerra de Corea. Soldados de ambos bandos protagonistas cada uno a su manera, mostraban carisma, heroicidad o simplemente lo peor de lo peor del ser humano. Como fue o debió ser, nos enseñaban que para cada cual, su lucha es verdadera. Bien, pues Nuevas Hazañas Bélicas nos retrotrae a los amantes del cómic bélico, a aquella mítica colección, aunque algo renovada. Esta vez trasladando la idea a la tierra patria. Por que aquí también hubo sufrimiento, amor, dolor y desesperación durante esos años infernales vividos por nuestros abuelos, padres, hermanos y hermanas. Años en los que el egoísmo y el odio creció hasta cotas altísimas en la tierra de conejos. Tanto que aún llega a nuestros días en ciertos parámetros, más de ochenta años después…, disfrazado de lo que algunos llaman política. A lo que vamos, en definitiva, una genial idea el reconvertir la hazaña del maestro Boixcar al formato español. ¿El culpable?

Hernán Migoya es guionista de cine y cómic y escritor. Una mente inquieta que vive entre Barcelona y Lima (Perú). Fue redactor jefe de la revista El Víbora en los 90 y entre otras muchas cosas ha traducido la obra del gran Peter Bagge para Ediciones La Cúpula. Considerándose “provocador por naturaleza”, Migoya suele atacar los tabúes de las sociedades a base de personajes individualistas, emocionalmente intensos y con humor muy cínico. Un guionista que no deja indiferente, en mi opinión. Por eso, la publicación en formato integral, en tapa dura y tamaño apaisado, de esta colección de relatos que en su día viera la luz en formato pasquín de la mano de la desaparecida Editores de Tebeos (Glénat), es motivo de enhorabuena para los amantes al mejor cómic. Norma Editorial es ahora la encargada de lanzar este tomo-joya que nadie se debería perder pues las historietas, las ilustraciones, muchas, jamás abandonarán vuestra mente.

Nuevas Hazañas Bélicas rinde homenaje al clásico con un enorme elenco de autores que han creado un conjunto de historias cortas indispensables para todo seguidor de cómic. Más de cincuenta años después, los protagonistas son españoles. Tú eliges el bando. O no. Simplemente, disfruta (como puedas) de lo narrado e ilustrado. Con gloriosos relatos cuyos títulos juegan con las palabras de forma hábil. Así visualizaréis genialidades como La Pasión Aria, Con el Moscardó tras la oreja, El Novio de la Muerta, La Guerra de los Inmundos, La Cóndor Pasa, ¡Huida del Planeta de los Tibios! o El Badajo de Badajoz…, entre otros muchos. Así hasta veintidós obritas que en su día comprendieran bien la llamada Serie Roja o Serie Azul, según el bando, obviamente.

Un magnifico tomo ejemplar que Norma Editorial y los diferentes autores presentaran en el pasado Salón del Cómic de Barcelona, y que se puede adquirir ya en tu librería favorita. Relatos escritos en clave pulp dibujados por grandes ilustradores del panorama actual español como Keko, Calpurnio, Kim, Bartolomé Seguí, Natacha Bustos, Cels Piñol y un largo etcétera. Los mejores lápices del país están aquí. Historietas con mucha acción, que nos meten en vereda nada más comenzar. Con tramas mordaces muchas que representan el afán de los españoles por ser lo peor de lo peor. Un pueblo considerado por el canciller prusiano Otto Von Bismarck el más fuerte del mundo, pues tras siglos tratando de autodestruirse (y a pesar de tener los peores políticos que pueda imaginarse), sigue adelante.

Este integral de Nuevas Hazañas Bélicas es mágico en sí. Echadle un ojo a alguna de sus historias y quedaréis prendado. Un reparto de personajes míticos de aquella terrible contienda (Franco, Dolores Ibárruri, Azaña, Durruti, La Pasionaria…), donde héroes de uniforme y de paisano nos ponen en la peores de la situaciones que se pudieron vivir. Autores apuntando muy alto, bastante bien documentados sobre aquellos fatales años. Cada una de estas historias pinchan en el lector una flecha que inyecta un aporte de realidad. Pasada y quedante la sensación que lo que se cuenta llegó a ocurrir. O al menos que estamos leyendo una historia que es muy probable que fuera de boca en boca aquellos días y así verídica fuera de algún modo.

Me encanta.

Reseña: Drácula, de Bram Stoker, Roy Thomas, Mike Mignola y John Nyberg

Tan de enhorabuena estamos que en el mundo del cómic en nuestro país, casi todos los meses hay una editorial que nos da una alegría. Para mí, para mis gustos y para todo amante del género de Terror que se precie, Norma Editorial este mes de mayo se lleva la palma al reeditarnos por fin (¡después de veinte años!) la joya en formato cómic del Drácula, de Francis Ford Coppola, genial film que vio la luz en 1992. Cierto es, que sabemos que llegaría tarde o temprano. Pero los años han ido pasando y muchos veíamos que no. Problemas legales y demás, no llegaba. Y viendo las grandes cantidades que se barajaban en el mercado de segunda mano o mejor dicho especulación, uno llegaba a pensar ya que quizás jamás lo llegaría a tener.

Pero aquí está, friends. Disponible nuevamente y por el momento, en librerías. Sé que muchos estáis calentando el sitio por pillarlo. Una edición oscura, maravillosa y aterciopelada (a lo integral de Hellboy), una magnifica adaptación que en su día llevaran a la viñeta dos grandes como son Roy Thomas y Mike Mignola. Adaptación al noveno arte que maravilló a crítica y público, y originalmente publicada como una miniserie de cuatro números en 1993 por Topps, esta adaptación de Drácula, de Bram Stoker ha estado durante mucho tiempo en las listas de deseos de los fans. La visión del Drácula, de Francis Ford Coppola es más una historia de amor. que el horror gótico que rebosa la novela de Stoker. Sin embargo, la película es visualmente impresionante y en su mayor parte muy bien interpretada por todo el elenco actoral (cuentan que Coppola los instó a casi aprenderse la novela de memoria y a hacer varias sesiones de mesas redondas para comentarla). Y como tal, Mignola y Roy Thomas crearon poco después esta versión en cómic que de forma muy similar es una fiesta para los ojos. Después de librar una sangrienta cruzada contra los turcos, un noble valaco del siglo XV llamado Vlad Dracul, regresa a casa y encuentra que su esposa se suicidó luego de recibir noticias falsas de su muerte en el campo de batalla. La Iglesia condena el suicidio de Elisabeta como un pecado mortal y, con furia, Vlad Dracul renuncia a la iglesia y jura que si su esposa es condenada a arder en el infierno, entonces él también lo hará.

La sangre es la vida, y será mía.

Cuatrocientos años después, Jonathan Harker es enviado a Transilvania para ayudar a un misterioso Conde a comprar propiedades en Inglaterra y aprender todo lo que pueda sobre la sociedad británica y sus costumbres. Sin embargo, Harker pronto descubre la verdadera naturaleza del Conde y los horrores que habitan en su antiguo castillo. Abandonando al desafortunado abogado a merced de sus sirvientas vampiras, el ahora revitalizado Conde viaja a Inglaterra, donde centra su atención en Lucy. Hasta que conoce a su mejor amiga Mina (novia de Harker), la cual ve como una reencarnación de su amor perdido hace tanto tiempo. Ante tanto caos de sangre y deseo carnal, el experto profesor Van Helsing se rodea de un equipo de señores aristócratas para combatir a ese ser demoníaco presentado ante la noche como Drácula. Y salvar el alma de Mina en el proceso…

Un tema a tener en cuenta es que la película de Coppola, para nada es la obra de arte escrita por Bram Stoker. Aunque están muy logradas todas las escenas que toca. Y este cómic que os reseño hoy es un fiel reflejo del film a su vez. Para el cómic, Roy Thomas consigue escribir un guión que traslada de forma genial los ciento veinte minutos de la película en viñetas que llegan a algo más de cien páginas. Ahí es donde brilla. Mike Mignola (mi guionista favorito) aquí lleva el dibujo. Mignola puede crear las imágenes más increíbles con muy pocos detalles y sombras. Aunque lo que más me gusta de su lado ilustrador, no es tanto sus personajes sino el paisaje, el ambiente en sombras que crea. Realmente impresionante las sensaciones que provoca con tan poco. Además, John Nyberg entinta esta historia y hace que los lápices de Mignola cobren vida de una manera hermosa.

Ciertos temas legales han impedido su reedición en los últimos veinte años, convirtiendo la obra en leyenda y las copias existentes en preciados tesoros. Repito: vuelve a estar DISPONIBLE. Cierto y verdad que estas reseñas se hacen solas. Me siento ante la hoja en blanco y tan gustoso es hablar de una joyita así que solo tengo que abrir la puerta a mi subconsciente y dejar que los halagos fluyan hasta mis dedos, dedos-teclas, teclas-ordenador. No hay crítica alguna. Gracias a Norma Editorial por esta propuesta. Gracias a Thomas y Mignola por llevar a una novela grafica las mismas sensaciones que me provocó el film en su día, cuando la vi a solas, en un cine que ya no existe. No encontraréis critica alguna aquí como jamás encontraréis malas palabras en alguien que reseña un diamante de esos que te dejan con la boca abierta de tan solo mirarlo.

Reseña: Jonas Fink (Integral). Una Vida Interrumpida, de Vittorio Giordino

Finales de los 50 es cuando Jonas Fink, un checo de trece años, ve como su padre es arrestado sin motivo aparente. La diferencia es ser un medio burgués cultivado que quizás represente la antítesis del considerado nuevo gobierno comunista checoslovaco. Poco después, la madre de Jonás, ha empezado a sufrir una especie de bullying rural que termina por llevar a la familia a la precariedad. Incluso el mismo Jonás no se libra; sus compañeros de escuela empiezan a alejarse gradualmente de él, sus estudios sin interrumpidos continuamente y esto afectará a su progreso hacia la universidad.

Vittorio Giardino, el autor italiano más importante de las últimas décadas, ha dedicado a esta obra más de veinte años. Y se nota. Se percibe una obra magníficamente labrada, en la que nos lleva desde el costumbrismo hasta la unión de lazos, la esperanza de una revolución que era inevitable para evitar un totalitarismo en un momento histórico para uno de los países del Este de Europa. Una ruptura que cambió la vida de muchos inocentes…, para bien o para mal. Y es ahí donde Giardino con una cruel y realista visión de lo que pudo, y sin duda, ocurrió, nos hace una crítica del régimen de terror que reinaba al otro lado del muro.

Norma Editorial recopila en un portentoso integral los tres álbumes que conformaron la serie-vida de Jonas Fink. La Infancia, La Adolescencia, La Juventud y El Librero de Praga son los diferentes títulos que comprenden el tomo, aunque que duda cabe que es solo una historia en sí. Una magnífica edición integral, una de las cumbres del cómic europeo que por fin he podido leer y que todo aquel que ande interesado en los duros periodos de posguerra, intentos de dictadura y sublevaciones, sin duda, debe leer. Pues como si una buena película de época se tratara -al estilo de la genial La Famiglia, de Ettore Scola-, viajamos a unos años (no muy lejanos) donde la inteligencia intentaba sobreponerse al conservadurismo y la atadura.

Vivimos así el crecimiento de Jonas Fink, y como con diecisiete años se enamora de Tatiana, la hija de un diplomático ruso estacionado en Praga y como dicha relación le traerá unos cuantos quebraderos de cabeza. Sufrimientos y deseos de libertad de una generación que intentaba crecer bajo el yugo, donde sin ser consciente del peligro, Jonas estrecha lazos con un grupo de inconformistas que le llevarán al intenso y luminoso periodo del 68. Una serie de pinturas crueles que comienzan con el verdadero coraje de la madre de Jonas, donde vemos crecer gradualmente al protagonista, una historia hermosa en cuanto a ejemplo de lucha. Totalmente fiel a lo que pudo ser la vida de un intelectual inflexible tras la Cortina de Hierro.

De Jonas Fink: Una Vida Interrumpida recuerdo algo curioso. A un amigo belga que tengo, residente en Toulouse y amante como pocos del cómic europeo, el cual siempre andaba molesto por la espera de la conclusión de este cómic que llegó (agarraos): ¡Veinte años después! El último álbum podrían haberlo titulado LA ESPERA, decía, jajaj… El maestro Giardino fue fiel al realismo y tomó nuevamente el destino de su héroe veinte años después, para contar en El Librero de Praga, lo que ocurrió con ese padre encarcelado por actividad revolucionaria, con el amor juvenil de Jonas, o su idea de marcharse-unirse a la Rusia con la que compartía tantas ideas. Agosto de 1968, Jonas Fink tiene casi treinta años, una librería y una novia. Mientras un viento de libertad ha estado soplando sobre la región comunista desde la última primavera, el pasado del joven resurge con la vuelta de su amor. Y todo cambiará para siempre. Y todos pagarán el precio en diferentes grados.

Una pepita. Una maravilla. Una edición integral para perderte en una historia de las que uno recuerda y la recomienda. Aunque para algunos fans de entonces, la dichosa espera los dejara fríos, a mí sí que me encantado el cierre que Vittorio Giardino da a la historia. Inolvidable. Probablemente mi mejor lectura de cómic europeo de los últimos años.

Reseña: Giant, de Mikaël

Mikaël es un autor relativamente jóven, pero de los más completos que existen en la BD. Un franco-canadiense nacido en 1974, un autor autodidacta que desde su debut en 2001 con Savane, El Misterio de los Atikas, no ha parado. Yo lo descubrí en el primero de sus titulos para adultos llamado Rapa Nui, y desde entonces he intentado seguirle la pista. Y me encontré con que Norma Editorial ha dado el primer paso con este autor al traernos su más reciente trabajo. Un destacable díptico recogido en un sólo volumen como debe ser. Obras que se deben leer de un tirón. Lo que decía… Giant es un excelente díptico de Mikaël. Un autor con un auténtico don para mostrar el costumbrismo, la auténtica vida cotidiana, muy a lo Eisner en La Vida en la Gran Ciudad.

Personajes que se desarrollan a través de sus desventuras con autenticidad y equilibrio, pues Mikaël nos dice más de lo que escribe, dibuja y colorea. Es capaz de convertir una historia como Giant en una conmovedora historia humana. Con el incentivo de estar inmediatamente inmersos en la historia y atrapados en la emoción que surge de ella. Y con un dibujo que transcribe con precisión la Nueva York de los años 30, con unos gloriosos colores como configuración cercana a esa dura época.

Nueva York, 1932. Jack Jordan, apodado Gigante, es un tipo enorme que por culpa de su corpulencia es denostado en los barrios bajos de casi cualquier que transite. Un suceso, un momento para olvidar lo perseguirá de por vida…, aunque termina siendo rescatado por sus colegas que también trabajan en la construcción del Rockefeller Center, el gigante rascacielos que sueña con ser el más poderoso y enorme de Manhattan. Por otro lado, Mary Ann Murphy llega con sus tres hijos a Ellis Island, la puerta de entrada al Nuevo Mundo, con su enorme departamento de inmigración y cuarentenas. La joven madre está pensando en encontrar a Ryan, su esposo, quien dejó Irlanda unos años antes. Aunque se topa con que está enterrado en el cementerio de Queens. El enorme Jack Jordan tuvo como encargo informarla. Pero no pudo resolverlo. Y con la viuda comenzó una correspondencia en la que curiosamente le dijo algo nada cierto. Una verdad que explotará con su llegada.

En la segunda parte, Mikaël, ilustrador de libros infantiles y diseñador de Promise, retoma sus personajes donde los dejó en el anterior: el Gigante oscuro, el coloso que ensambla las vigas de metal con virtuosismo, Dan, el charlatán y la juguetona y diva Betty, que busca una buena juerga. Pero también Robert Bishop, el apuntador alcohólico, y Dorothea MacPhail, la ambiciosa fotógrafa. Una unión de personajes que crece alrededor de una titánica construcción, símbolo de una Norteamérica en auge, que lleva como estigma en sus cimientos la sangre de todos aquellos que abandonaron su tierra natal (guerra fratricida, hambre, pobreza), seguir adelante. Fueron esos trabajadores quienes sufrieron la peor parte de una Gran Depresión de la que por supuesto, no tuvieron la culpa.

Destinos individuales chocando, heridas que no cierran, personas anónimas unidas para construir el mito estadounidense a la vez que se enfrentan a su pasado, a sus miedos, a su cobardía. Cruzar un océano no es suficiente para sanar pues una mentira siempre es una amenaza y la risa solo erosiona la miseria como el tiempo hace con las astillas de un madero. Mikaël realiza con Giant, un trabajo enorme que se aprecia a todos los niveles. Desde el punto de vista humano, interesa y hace que te identifiques con ciertos momentos y personajes. La narración que integra en los intercambios epistolares destila humor, gravedad y reflexión. La esperanza de una redención. Dos álbumes magníficos recogidos en uno solo. Una historia, un homenaje a héroes en la sombra de los que muy pocos se acuerdan. Un cómic maravilloso con mi amada Nueva York como escenario. Ni que decir tiene que Giant, me ha tocado la patata.

Reseña: Negalyod, de Vincent Perriot

Es buena señal que un álbum que ha gustado mucho en el cómic europeo a finales de 2018 llegue Norma Editorial y tan solo unos meses después, nos lo publique en español. En un mundo donde la globalización va siendo cada vez mayor, viene siendo más y más importante para los que nos gusta estar al día sobre libros, pelis y cómics; que por ejemplo, obras como Negalyod se puedan disfrutar fácilmente. Pues, ¿a quién no le gusta ser uno de los primeros en disfrutar de lo mejor?

La Ciencia Ficción bien hecha en el mundo del noveno arte es toda una delicia. Negalyod es un ejemplo curioso además, pues además de contar con una buena idea, el autor revelación Vincent Perriot nos ofrece una apasionante fábula política en la que conviven con maestría las referencias a clásicos western como Blueberry o grandes de la CF visual como la saga fílmica de Mad Max. Así lo atestigua la sinopsis editorial, y creo que casi no se podría definir mejor.

Negalyod cuenta como lo que queda de humanidad sobrevive reunido alrededor de los nodos de la red planetaria de acueductos. Aquí es donde el agua necesaria para la vida es transportada y distribuida. En otros lugares, el desierto se extiende hasta donde el ojo puede ver y solo unos pocos pastores se atreven a enfrentarse a las llanuras y el Sol. Llegará una tragedia, la matanza de su rebaño, para que Jarri Tchepalt se atreva a aventurarse en esos agregados urbanos donde la mayoría de la gente (sobreviviente) hace vida. Pero Jarri no va de visita, ni siquiera por subsistencia, Jarri va a vengarse de los que mataron a sus animales…

Hace bastante tiempo que los 80 vuelven a estar de moda, no sólo en los cómics. Sobre todo, en temática para cine y series de televisión. Vincent Perriot propone toda una “ochentada” en Negalyod y muchos sabemos que bien conseguido, es un pelotazo. Mola. Aunque Negalyod no deja de ser un thriller futurista, muestra espectáculo, y se nota a leguas (en viñetas y giros argumentales) que es todo un homenaje a la mejor década friki de la historia. De hecho, el trasfondo es perfecto, el camino, la búsqueda, a aventura…, contamos aquí con emocionantes escenas y unos decorados sublimes. Ciudades en decadencia, naturaleza demacrada, monumentos evocadores, el diseñador ha utilizado toda inspiración y hace un homenaje impresionante a cantidad de buenas obras apocalípticas.

La Red controla el agua. La Red controla a los humanos. Jarri Tchepalt tendrá que enfrentarse a La Red, esa malvada organización que controla con mano de hierro el destino de la humanidad. Un poco de Mad Max, un poco de western a lo Jeremiah Johnson y un buen revoltijo de ingredientes Moebius para cerrar el paquete. Los amantes de las referencias estarán encantados de encontrar algunos detalles. ¡Además, hay dinosaurios! Clichés que afortunadamente para el lector, el autor los maneja con eficiencia y un cierto dominio. Las escenas en el desierto se alternan con las de la ciudad. Algo más de doscientas páginas sumergido en un mundo post-apocalíptico codeándonos con humanos en declive, dinosaurios, barcos, robots e inteligencia artificial por un tubo. Una historia que desafía el lugar del hombre en relación con sus semejantes, en un mundo en crisis que necesita más del esfuerzo mutuo de sus anfitriones para sobrevivir, que la guerra entre las diferentes clases sociales.

Potente, tenso y de gran riqueza estética. De las obras que no me atrevo a contaros casi nada para que la disfrutéis al máximo. ¿Estamos ante un álbum-blockbuster de los que se disfrutan de una sentada? ¿Alguien ya ha acuñado ese término? Por que sin duda Negalyod lo es. Un álbum-blockbuster totalmente recomendable y palomitero. Como para perdérselo.

Reseña: Rapaces, de Jean Dufaux y Enrico Marini

Ganas-ganitas-ganas, llevaba tiempo sin leer una buena historia de vampiros. Tenía mono de sangre. Con este tiempo primaveral (en serio, no me preguntéis por qué) a mi mente vienen grandes historias de vampiros con las que he disfrutado: El Misterio de Salem´s Lot, Carmilla, la saga de 30 Días de Noche, El Sueño del Fevre, La Familia Vurdalak, Uno para el camino… Retomar Drácula, sin embargo, me lo pide más el cuerpo en invierno. Con frío y mantita. Lo que os decía es que he disfrutado y disfruto de una buena historia de vampiros desde que de muy niño leyera El Pequeño Vampiro, un muy suculento terror para infantiles. El «efecto llamada» que algunas historias tienen y que tu cerebro se relame por que sabe que te gustará. Pues eso, que desvarío, que tenía mono hace tiempo de chupasangres bien hechos y con ideas originales, a ser posible. Me llega así la noticia de un integral inminente, de una obra de la que poco sabía, en formato cómic pero que dos grandes autores del cómic europeo que sigo como Dufaux y Marini elaboran. Rapaces. Norma Editorial con la calidad que le precede, edita como novedad este mes un magnifico integral de la serie que en su día contara con cuatro álbumes. Ya estaba calentando el sitio…

…, pues el señor Dufaux menos inspirado nunca es malo. Y los dibujos de Marini suelen ser excelentes. La misma portada lo confirma. Me introduzco entonces, lo tengo entre mis manos y asumo que los rapaces son unos superhombres que viven entre la gente, que un par de hermanos y hermanas se comprometen a eliminarlos. La inspectora Lenore me lleva y heroínas súper sexys y ese glamour vampírico que tiene que tener una buena obra de sangre empezando con una trama que engancha, giros argumentales apropiados, un buen rato de lectura. Y sólo hablo del principio. Y es que el inicio ya es una verdadera genialidad. Y como me dijeron que es una obra que no se debe dejar enfriar demasiado, continué.

La historia sucede en Estados Unidos, en nuestro tiempo. Lenore y su ayudante están investigando los asesinatos, todos cometidos de manera idéntica, y la pista más importante qes sólo la intuición de lo que creen que está pasando. Pero hay algo más. Leonor descubre cosas sospechosas sobre su compañero, aunque ambos se niegan a aceptar esa supuesta extraña red…. Hasta que encuentran el rastro de Barnes, que parece estar en el ajo. Y se confirma pues esos seres rapaces andan detrás de él. Es entonces cuando entra un personaje nuevo llamado Aznar (que me encanta), un joven que se siente responsable de defender a los vampiros que se sienten amenazados.

Vampiros sedientos de carnicería, Drago y su hermana Camilla quieren vengar el asesinato de su padre Don Molina y así exterminar a los de su especie que preferían esclavizar a la especie humana en lugar de desangrarlos. Empezamos a saber la verdadera trama, el mal, la venganza que a cada personaje de Rapaces gobierna. Grandes cazas perpetradas a lo largo de la historia. En los continentes del sur. ¿Debemos asegurar su supervivencia? Los humanos son ignorantes, codiciosos, egoístas, y apestan, pero su historia es interesante. Por lo tanto, se aprueba una ley para proteger a la raza humana. Pero, ¿quién demonios hace caso a lo impuesto?. «Porque vuestro Reino se acaba».

Spiaggi desubicado. La Ciudad de los Niños, donde todos los pequeños se han refugiado bajo tierra pues se dice que el Devorador solo se nutre de carne joven. Aznar Akeba al que se le ordena destruir a los de su misma raza (con un dato que os dejará de piedra). La rapaz Camilla siendo herida por primera vez en su no vida. Siempre enamorado de Lenore, Spiaggi pone sus trampas. Refugiados en un edificio abandonado, parece que rodeados por Spiaggi y sus hombres, los rapaces no tienen escapatoria. Pero tú y yo sabemos que esto no acabará bien. Nada es tan fácil. Ningun bicho se deja atrapar fácilmente cuando se encuentra encerrado…

Diferentes entornos magníficamente ilustrados, el siniestro Nueva York y sus edificios en ruinas de las afueras, galerías abandonadas y catedrales góticas. Un toque de erotismo, un toque de humor negro, historias de vampiros que cazan más por placer que por necesidad, la belleza de la sangre glacial azul y roja flotando en cada página. Los personajes y el ambiente siguen siendo especiales casi en cada álbum.

Rapaces cuenta con excelentes combinaciones de colores que ayudan a captar nuestra atención, historia que nos absorbe aislándonos del exterior. Múltiples giros. Creo que en tan solo dos páginas empecé a disfrutar ya de la trama. Un genial Marini, dibujos cautivadores y una historia que no tienes ni idea en qué deparará. Norma Editorial reúne en una lujosa edición los cuatro álbumes de la mítica serie escrita por Jean Dufaux e ilustrada por Enrico Marini.

Una historia magnífica que no da tiempo a relajarse.

Reseña: Jenny Finn, de Mike Mignola, Troy Nixey, Dave Stewart y Farel Dalrymple

El Mignolaverso es un mundo cada vez más grande donde caben historias de horror lovecraftianas de todo tipo. Lo que el maestro es capaz de hacer, la originalidad que va creando en casi cada historia, es lo que le da al rey, lo que es del rey. Y una cosa que no me explico (a no ser que se reúna con ellos, los entreviste y hasta que vea que no están totalmente inspirados para con el mundo que propone), es como con cada co-guionista, con cada ilustrador que se junta, consigue trasladarles lo que quiere. Con tramas, con dibujos y colores, que casi no se diferencian de una trama a otra. Se consigue un todo. Una genial idea donde podemos centrar toda la atención sin problemas en lo que Mignola propone en su nuevo guión.

Su cómplice en este lúgubre mundo es Troy Nixey. Con el que transmite desde la primera página una historia muy propia de un capitulo de Penny Dreadful. Pues en ambos, los monstruos caminan a plena luz del día, algunos fácilmente reconocibles por las virtudes y los actos de los ignorantes, donde nuestro protagonista Joe (un buenazo, un tipo bastante simpático, lleno de buenas intenciones), poco cuadra en una tumultuosa ciudad donde los asesinatos de prostitutas, enfermedades nauseabundas, peces que saben decir ¡MUERTE!, y malogradas mediums que hacen sesiones espiritistas para que los espíritus de los asesinados; se expliquen.

Un horror de ciudad… Jenny Finn es una historia de Terror. Desde los muelles de la ciudad, hasta la otra punta, una cepa virulenta parece ir expandiéndose de vecino en vecino a base de verrugas, escamas y ventosas pulperas que se abren paso en cada brazo, en cada rostro. Barrios pobres en los que transita la enigmática Jenny Finn: una niña que vino del mar, que ha sido vista en compañía de un muerto, que ofrece consuelo a mendigos, ancianos y enfermos de los que brotan tentáculos y que camina entre la muchedumbre llamando la atención de nuestro protagonista “normal” Joe. Aunque pronto Joe dejará las comodidades de una taberna, para ir enmarañándose cada vez más en asuntos inexplicables, incluidos los males del hombre y una mayor amenaza que se desliza sobre las calles empedradas de la ciudad.

Jenny Finn es una miniserie de cuatro numeritos que Norma Editorial (donde debéis acudir para deleitaros con historias de Mignola, sin duda), nos trae como siempre recogida en un solo volumen y en tapa dura. Ideal para juntar con obras maravillosas que no me canso de recomendar como las series Baltimore, Caza de Brujas, Bogavante Johnson o Joe Golem. Sin contar las indispensables colecciones integrales de Hellboy y A.I.D.P. que ya deberíais tener.

Troy Nixey aparte de colaborar en el guión, también proporciona ilustraciones en los primeros números. Dave Stewart colorea esta fantástica historia de Mike Mignola, publicada originalmente en blanco y negro donde Farel Dalrymple culmina la trama en el cuarto número con un final abierto de los que molan. Aunque siendo sincero, tuve que leer toda la historia una segunda vez para comprender ciertas cosas que antes había pasado por alto. Hecho que influenció mi experiencia pasando mi opinión de “pero-qué-diablos-he-leído” a “qué-chulada-¿no?».

Mike Mignola, el gran cerebro tras la franquicia de Hellboy, siempre ha amado una buena historia de Terror, al igual que este que os escribe. Sé que Mignola empezó a trabajar con Nixey en la historia de Jenny Finn en 1999. En estos veinte años han publicado una extensa obra pero Finn era de esas historias guardadas en el cajón que arañaban la madera por ver la luz. A los que escribimos, nos ocurre bastante. Hay tramas que parecen tener opinión y son ellas mismas las que deciden cuando salir. Susurran a nuestros cerebros para que volvamos a pensar en ellas y por tanto ser retomadas para ser paridas de una vez…

Dark Horse Comics finalmente relanzó la historia al otro lado del charco y Norma Editorial lo hace aquí. Una plaga extraña acechando Londres, tentáculos grotescos y piel de pez abriéndose paso en las personas. Enfermos que explotan en horripilantes montones de sangre y tentáculos. Un asesino matando prostitutas. La gente buscando un chivo expiatorio… Una historia de horror clásica que no debes perderte. Por lo que pueda pasar.

Reseña: Hellboy en el Infierno. Integral Vol.4, de Mike Mignola, Richard Corben, Nowlan, Hampton y VVAA

Lo queramos o no, hay diferencias incluso en lo mejor de lo mejor. Dentro del mejor formato en cómic…, también hay distinciones. Y si hay un integral, una recopilación que siempre se espera con creces, con cierta ansia pues vamos viendo como cada poco Norma Editorial nos edita joyitas en formato TPB; esos son los integrales de Hellboy. Con la idea en mente, con el miedo sobre qué traerá o no dentro del próximo volumen negro aterciopelado…, supuestamente va todo. Pero siempre te queda ese miedo de que una colección tan maravillosa, en un formato tan genial, no quede completa.

Aunque esto casi puede ser una blasfemia a estas alturas, no me queda otra que explicar quién es Hellboy. Pues me consta que estamos recibiendo muchas nuevas visitas y de gente nuevo en esto. ¡Ahí voy! Como un profesor que vuelve a explicar su asignatura favorita una y otra vez. Hellboy fue un personaje creado por Mike Mignola en 1994 para el sello Legends de la editorial de cómic estadounidense Dark Horse. Como un demonio y con el nombre de Anung-Un-Rama, Hellboy fue traído a la Tierra siendo bebé por nazis ocultistas. Rescatado por las fuerzas aliadas y criado por la AIDP (Agencia de Investigación y Defensa Paranormal… Y otra recomendable serie en cómic), Hellboy se crió para ser un gran demonio de piel roja, con cola, cuernos y una gran mano derecha de piedra escarlata. Un personaje claramente influenciado por clásicos de aventuras y terror góticos y/o lovecraftianos. Según su creador, el gran Mike Mignola.

Hellboy en el Infierno es el nuevo integral recopilatorio recién editado por Norma Editorial. El cuarto volumen en esta preciosa edición en tapa dura y negra que tanta majestuosidad desprende. Y por qué no, tan bien queda en nuestra cómicteca. Hellboy en el Infierno -aparte del titulo del tomo- es una miniserie donde Hellboy acaba de morir en tramas anteriores y recorre el Infierno. Una oda a la Divina Comedia. Lo que aquí brilla es la idea de que el personaje va encontrándose con personajes muertos de sus anteriores aventuras. Casos algunos nunca resueltos, o personaje que jamás volvimos a saber de ellos por exigencias del guión. Una miniserie de diez números para abrir boca por que hay más, mucho más.

Le sigue El Mago y la Serpiente, una colaboración ganadora del premio Eisner entre el creador de Hellboy, Mike Mignola, y su hija Katie de siete años (por entonces). Donde el Mago le revela a su mejor amigo, la Serpiente, el poder de crear objetos sólidos con tan solo gesticular formas geométricas… Terror infantil y cercano. El Exorcista de Vorsk es una historia bastante destacable que llegó a ser definida como “un relato de marionetas” escrito en el infierno. No digo más. Hellboy contra la Momia Azteca nos lleva a México, donde el Chico Infierno después de ciertos eventos llega a una perdida iglesia en el desierto y se bate con cadáveres reanimados mientras intenta a la famosa momia y brujería del lugar. Y dos numeritos más (el Dark Horse Presents #31 y #32) donde el titulo lo dice todo: Hellboy se casa.

El Hombre del Ataúd es un guión (de los mejores para mí) que también nos lleva al set de México pero en 1956, una de las dos nuevas historias creadas para la muestra del XX Aniversario de Hellboy en lo que se llamó el «Día de Hellboy» (22 de marzo). Y también se aporta aquí otra maravilla como es La Mansión de los Muertos Vivientes, genial historia en colaboración con el gran Richard Corben. Otra historia de años atrás (1952) donde Hellboy se dedica a la lucha libre mientras lamenta la muerte de un buen amigo. Aunque tendrá que enfrentarse a un jorobado, un monstruo resucitado como el de Frankenstein, un hombre lobo y un grupo de vampiresas. ¡Toma ya! El Circo de Medianoche es la mar de curiosa. Muy bien descrita en su sinopsis como: “Una terrorífica historia de la infancia de Hellboy”. Tiempo atrás, los miembros de la AIDP dudan del pequeño demonio: ¿amigo o amenaza? Pero el Chico Infierno encontrará un extraño circo habitado por seres extraños, donde vivirá la primera de sus muchas aventuras paranormales. Y cierra el volumen En Aquel Mar Silencioso, donde Hellboy viaja a alta mar para encontrarse con un navío fantasma, tras ser capturado para ser vendido como monstruo de feria. Un maravilloso relato que recuerda a los geniales cuentos de Terror de William Hope Hodgson.

Hellboy es algo así como un fenómeno cultural. Cuando entras, te atrapa y querrás leer todas sus historias. En especial, si amas el género de Terror. Mike Mignola se asegura tu enganche a su Mignolaverso. Donde he podido leer ya decenas de historias chulísimas e inolvidables. Y ahora integrales maravillosos que son pura delicia diabólica.