Archive for RBA Libros – Serie Negra

Reseña: El asesino dentro de mí, de Jim Thompson

El-asesino-dento-de-miHabía oído hablar muy bien de Jim Thompson pero, al igual que con muchos otros autores que con tanta insistencia me han sido recomendados, nunca había leído nada suyo. Hace apenas un mes decidí seguir el consejo que me habían dado y juraría que quienes lo hicieron se quedaron cortos: no es un gran escritor, es mucho más que eso. Ya se ha ganado un privilegiado puesto entre mis autores favoritos.

Durante este tiempo (un mes), he leído tres novelas del autor estadounidense y las tres me han quedado con la boca abierta. Para que se hagan una idea de lo que encontrará en las novelas de este señor (al menos en las tres que llevo me ha pasado), es como si trabajara en una empresa y tuviera acceso a todos los archivos. Usted entra a tal despacho y siempre tendrá la luz encendida, para que pueda ver bien cada detalle. Nada de andar a tientas, en la oscuridad. Esto hace Jim Thompson con sus obras, ser directo a conciencia. Te deja que, bajo tu responsabilidad, indagues en todos los asuntos que conciernen a la trama que tienes delante. Y si no te gusta cómo son tratados algunos personajes o la dureza de su lenguaje, ya has sido advertido de antemano. Este señor no tiene pelos en la lengua, no se corta y llama a las cosas por su nombre, al menos de la forma en la que él lo piensa. Yo me imagino que esto, en la época en que fueron publicadas las novelas, debió causar demasiadas discrepancias entre la crítica. Supongo que el señor Thompson no pasaba muy desapercibido que digamos. O te gustaba o lo odiabas. Me inclino por lo primero, pues escribía como Dios, vaya que lo hacía. Una pena que el estadounidense nos dejara en abril de 1977. Solía escribir novelas más bien cortas, pero directas, entretenidas y con situaciones bastante comunes, eso hasta que todo empieza a retorcerse, para deleite del lector. Sí, gente, me sumo a la Jim Thompson manía. Si ya lo has leído lo entenderás y si no pues, ¿a qué estás esperando? No cometa el mismo error que un servidor y deje pasar durante años las recomendaciones de tantos lectores y amigos. Ya conoce el proverbio: “cuando el río suena, agua lleva”.

Tres novelas, como he dicho, en un mes: Aquí y ahora (Now and on Earth, 1942), 1280 almas (Pop. 1280, 1964) y El asesino dentro de mí (The killer inside me, 1952), en mi opinión la mejor de las tres. En esta ocasión no voy a hacer una pequeña sinopsis de esta obra, al contrario de otras veces, si no que voy a copiar un pequeño texto de esta última para dar veracidad a lo comentado en el anterior párrafo. Bueno y más que nada porque las otras dos novelas las leí en su idioma original, aunque puedo dar fe de que el autor también se despacha a gusto, es igual de directo, sin tapujos. De acuerdo, allá voy. Y que cada uno saque sus propias conclusiones. Advertidos están:

“Los policías juegan a ladrones y los ladrones juegan a policías. Los políticos son predicadores y los predicadores son políticos. Los recaudadores de impuestos recaudan para su propio bolsillo. Los Malos quieren que tengamos más dinero y los Buenos luchan para impedírnoslo. No nos conviene, ¿comprendes? Si pudiéramos comer todo lo que quisiéramos, cagaríamos demasiado. Habría inflación en la industria de papel higiénico…”

Muy sutil, ¿verdad? Como has podido comprobar, Jim Thompson las mandaba dobladas… Y a quien no le gustara pues que no mirase, como suele decirse. A mi personalmente me encantaba este atrevimiento que tenía. Creo que de ahí radica parte de su éxito. Y esto fue en la década de los ’50. ¡Ole tus “tus”, genio!

No me enrollo más, me esperan muy buenos ratos de diversión con este crack de la novela negra. Estoy preparado para lo que se avecina. Voy a seguir gozando del hallazgo.

Reseña: Yo fui Johnny Thunders, de Carlos Zanón

yo_fui_johnny_thundersLa novela negra está dando grandes alegrías a los aficionados al género. Por un lado tenemos a grandes autores que cuentan historias clásicas con un más que logrado lavado de cara. Y por otro están surgiendo escritores capaces de reinventar el género, de sacarle las costuras y crear algo completamente diferente y a la vez muy personal, alejado de convencionalismos y que brilla con fuerza propia. Es en esta segunda categoría donde encaja Carlos Zanón.

Yo fui Johnny Thunders narra la historia del barrio, ese que todos conocemos y del que la mayoría tratamos de huir, de cómo se transformó y cómo transformó a las personas. En esta novela negra no importan los asesinatos (que los hay), de golpes maestros (algo hay también), de drogas (muchas), sino las víctimas. Hablo de personas con una bagaje vital a cuestas, con un pasado atroz, capaces de levantarse un día más para buscar la felicidad por más que se pongan la zancadilla a sí mismos. Ahí tenemos al Francis, Mr. Frankie, quien lo tuvo todo en un segundo y a la misma velocidad lo perdió. O a su hermanastra Marisol, violada en su adolescencia por el Paco, el padre de Francis. O a los amigos del barrio, delincuentes de poca monta con problemas mentales.

Por tanto, es una historia de personajes, de vivencias en primera persona, de viejas cicatrices que aún escuecen. Asistiremos al renacer de Francis bajo la alargada sombra de Mr. Frankie, aunque el viaje no será sencillo. Cuando el mejor consejo que te pueden dar en esta vida viene de labios de tu camello, algo está fallando.

Como decía al principio, se trata de una novela negra muy personal y llena de matices. Huele a pasado, a nostalgia mal llevada, pero sobre todo a realidad. La recreación que hace Zanón de sus personajes es soberbia y llegamos a comprender el caos mental de Francis, o las justificaciones demenciales de Paco. Marisol es un personaje de tres dimensiones reales, palpables, todo un regalo para el lector que, esperemos, tenga continuidad en próximas entregas.

La prosa de Zanón es detallista y evocadora, capaz de ser extrema y mostrar las cosas crudas cuando lo necesita. El primer capítulo, que sirve de prólogo, quizá sea lo más brutal que he leído en mucho tiempo. Y no hay asesinato, solo gente siendo gente. Tan normal y salvaje.

Una novela que no os podéis perder, os guste el género negro o no. Para quien le sirva de guía, viene abalada por un buen puñado de premios, desde el Pata Negra que otorga la Universidad de Salamanca, o el Novelpol otorgado cada año a la Mejor Novela Negra. Es habitual encontrar a Zanón entre los finalistas de este tipo de certámenes, como el Hammett de este año.

Como os digo, un autor al que seguir de cerca.

Reseña: Shutter Island, de Dennis Lehane

dennis-lehane-shutter-islandEl Hospital Ashecliffe se encuentra anclado en Shutter Island, una pequeña isla cercana a Boston. Es, junto con el faro, de las pocas construcciones destacables de un lugar donde la locura emana por encima de todo. El pabellón A de dicha institución es el edificio que corresponde a los hombres; el B, es el que está destinado a las mujeres; el C está un poco más alejado de ambos, pues se trata de un centro penitenciario para enfermos mentales con altos niveles de seguridad. Pero, pese a todas estas férreas medidas, una peligrosa reclusa ha logrado burlar todos los controles y se encuentra en paradero desconocido, aunque el personal sanitario sospecha que no ha podido salir de la isla debido a su difícil acceso.

Debido a este incidente, el agente Teddy Daniels y su compañero Check Aule llegan a la isla para investigar la extraña desaparición de la paciente, quien da muestras de estar dotada de una enorme inteligencia dejando pistas que han de ir descifrando y así lograr conseguir su propósito.

No pasa mucho tiempo cuando Teddy cree que algo malo se cuece dentro del hospital. Y está casi seguro de que ese mal reside entre las personas que uno menos sospecharía. El agente cree de que en ese remoto lugar se están tratando a los pacientes con experimentos tales como el lavado de cerebro y la toma de estupefacientes no permitidos para su cura, incluso piensa que el personal trabaja con experimentos quirúrgicos basados en los malvados planes del Tercer Reich. Es más, su sospecha llegan aún más lejos, concretamente hasta un hombre llamado Andrew Laeddis, una persona que perteneció a su pasado, un pirómano que mató a su mujer, además del encargado de mantenimiento del edificio donde el agente vivía antes de prender fuego a su casa después de que el propietario del inmueble lo despidiera…

Además de dos fascinantes historias que se irán tejiendo hasta convertirse en una sola, Shutter Island es una novela donde los giros de argumento se suceden con bastante concordancia, de tal manera que el lector dudará de lo que es real y de lo que no lo es.

Para que os hagáis una idea, es de ese tipo de novelas que os tendrá en vilo en todo momento, porque no dejan de pasar cosas. Lo mejor es que todas ellas son significativas y relevantes para el devenir de la historia. Nada de añadir páginas de relleno.

Llevada al cine de la mano de Martin Scorsese y protagonizada por Leonardo DiCaprio. Shutter Island es una de esas novelas que engancha desde que apenas empiezas a leer el prólogo. Y no lo digo yo, las nominaciones hablan por sí solas:

*Barry Award y Anthony Award. Ambas nominaciones a la mejor novela en el 2004.

*Nominada al Hammet Prize en el 2003.

*Grand Prix des lectrices de Elle for roman policier (2004)

Dennis Lehane ha creado una novela fascinante casi a la altura de Mystic River, su novela más aclamada, llevada a la gran pantalla por Clint Eastwood y galardonadas con un par de Oscars. Daos una vuelta por la página web de Rba, la editorial que ha publicado la mayoría de las novelas de este pedazo de autor. Otro más que ya he añadido a la larga lista de pendientes de lectura.

Reseña: Zona peligrosa. Serie Jack Reacher, de Lee Child

zona_peligrosaTengo un problema lector inevitable. Una persona que lee mucho en poco tiempo debe saber saborear cada instante porque ese instante es el más corto de los que se hallan en el Universo. Por mucho que quieras abarcar hay novedades que siempre pasas por alto. Quizás no en el primer momento de su salida, pero al postergarla por otras lecturas o motivos, al final, cae en el olvido… hasta que esa lectura vuelve a “llamarte”. Ahí está la señal de que debes leerla sí o sí, porque te va a molar. En este caso, Zona peligrosa, de Lee Chile.

El comienzo. El primero de la serie de Jack Reacher. El bueno. Los inicios del personaje emblemático llevado al cine por Tom Cruise. Jack Reacher. Una de las razones por las que las novelas de este personaje son tan enormemente populares (fuera, y poco a poco dentro de este país) es porque Child escribe formidablemente bien. Pocos novelistas pueden igualar el poder de enganche de sus escenas de acción. Una elegante y poderosa escritura que te mantiene en vilo desde la primera página hasta el final. Ya lo verás, si te atreves.

Lee Child es el pseudónimo en realidad de Jim Grant, un escritor británico de thrillers cuya obra se centra en el personaje de Jack Reacher. Una carrera de Derecho y varios años de trabajo en TV antes de escribir su opera prima Zona peligrosa, cuyo éxito provocaría que se trasladara a USA y dedicara tiempo completo a escribir.

Jack Reacher es un solitario que se busca a sí mismo. Con abrumadora decencia, siempre entra en acción. Reacher siempre va después de lo que es bueno y justo. Es expolicía, militar, un ejército de un solo hombre. La mayoría de los combatientes del crimen de ficción se adhieren a su propio entorno, aunque Reacher viaja sin cesar. En autostop, o en autobús, prefiere estar tras mujeres y hombres malvados donde quiera que vaya.

Zona peligrosa es un remolque cargado de suspense. Ya desde la primera escena, donde Reacher, son comerlo ni beberlo, se ve inmerso en un apuro con la policía en una cafetería; ves que está novela es puro movimiento. Considerado una especie de vagabundo que logra meterse en todo tipo de problemas, comienza la trama. Un hombre al que le gusta ir al grano. Declaraciones concisas. Rara vez se alborota o se intimida. Reacher, cansado de su vida regimentada y militar decide probar la libertad. El camino abierto. Quiere ir donde le plazca, ver el país, y no quedar atado a nada. Su único contacto estable es su banco, su pensión militar que le llega por correo. Pero nada de esto parece fácil. Llega a Margrave. Parece uno de esos pueblos apacibles donde nunca pasa nada. Pero tarda menos de una hora en comprobar que las apariencias engañan. Siendo detenido mientras desayunaba, Reacher, el único forastero, va a ser acusado de asesinato. Ciertos indicios se acumulan en su contra. Un músico fallecido llamado Blind Blake por el que le inculpan. Su plan es mirar alrededor, obtener la verdad sobre Blake, encontrar una salida… Y no parece nada fácil.

Jack Reacher es un personaje violento, vengativo, de pocas palabras y con un sentido del honor y de la justicia que ralla en lo «naif». Mola tela. Tiene un sistema de valores que determina pronto quién debe morir y quién debe ser perdonado. Y eso engancha.

Zona peligrosa es un pedazo de debut. Una novela apetitosa de leer y que no quieres que acabe. Pero termina. Aunque no desesperen, gracias RBA-Serie Negra podemos degustar más títulos de este gran y fílmico personaje.

Reseña: Personal, de Lee Child

personalUn thriller más en vida. Uno al que le tenías muchas ganas, nada más y nada menos que al último y VIII Premio RBA de Novela Negra. Personal, de Lee Child, continúa la serie de un personaje emblemático ya llevado al cine por Tom Cruise.

Jack Reacher. Una de las razones por las que las novelas de este personaje son tan enormemente populares (fuera de este país, como siempre) es porque Child escribe formidablemente bien. En el ámbito de la ficción popular, pocos novelistas pueden igualar sus escenas de acción explosivas, descripciones de fluorescentes y brillantes de neón, y giros argumentales inesperados. Pero insisto, lo que me ha dejado con el culo torcido es la elegante escritura de este señor. Me da que es el verdadero secreto del éxito de esta fenomenal serie. Y hablo de la serie, con el desconocimiento de haber leído algo fuera de ella.

Así que probablemente haya más.

Reacher, un ex policía, un militar, un ejército de un solo hombre. La mayoría de los combatientes del crimen de ficción se adhieren a su propio entorno, pero Reacher viaja sin cesar. En autostop, o en autobús, prefiere estar tras mujeres y hombres malvados donde quiera que vaya. Un argumento legendario, original cuando menos, hasta podría ser una gran fantasía masculina, si me lo permiten. Junto a algunos textos y momentos de la Lisbeth Salander del desaparecido Stieg Larsson, me he encontrado con escenas bastante insólitas en este tipo de novelas.

Personal gira alrededor de una trama trepidante. Un general de las Fuerzas Especiales convoca a Reacher con urgencia después de un fallido intento de asesinato contra el presidente de Francia. El General cree que el ataque fue sólo un ensayo, en realidad se debe estar perpetrando en secreto un intento de asesinato contra el presidente de Estados Unidos. Todo, en una próxima cumbre económica que habrá en Londres. Se descubre que el francotirador de París habría disparado desde una distancia de 1.400 metros. Reacher y el General saben que sólo un puñado de francotiradores en el mundo podría hacer ese disparo tan certero. Uno de ellos, es un americano llamado John Kott, quien Reacher envió a prisión quince años antes. Un tipo ahora libre. La mejor opción de Reacher será encontrarlo…, sabiendo por supuesto, que a Kott nada le gustaría más que matar al enemigo que más sufrimiento le ha aportado.

La historia se desarrolla entre París y Londres. Las descripciones, el entorno, todo elucubrado para que te metas en la historia de modo fascinante. Pero lo que mola mogollón es que con esta historia he aprendido bastantes cosas sobre francotiradores y rifles de altos encargos. Bastantes cosas que no sabía.

Jack Reacher es un personaje violento, vengativo, de pocas palabras y con un sentido del honor y de la justicia que ralla en lo «naif». Mola por los cuatro costados. Tiene un sistema de valores que determina pronto quién debe morir y quién debe ser perdonado. Y eso engancha.

Lee Child es el pseudónimo en realidad de Jim Grant, un escritor británico de thrillers cuya obra se centra en el personaje de Jack Reacher. Su curriculum profesional incluyen la carrera de Derecho y varios años de trabajo en televisión antes de escribir su opera prima Zona Peligrosa. Tras el éxito de esta novela se trasladó a vivir a USA y dedica su vida a escribir a tiempo completo. Hecho que hoy en día agradecemos mucho.

Reseña: La sangre de los King, de Jim Thompson

la_sangre_de_los_kingSigue siendo Jim Thompson, a pesar de los años, un escritor al que todos aclaman por su estilo directo, real, actual, dañino como sólo lo es el ser humano. Es bastante irónico que ninguna de las veintinueve novelas de Jim Thompson fuera impresa en USA cuando murió allá por 1977, a la edad de 71 años. Para nuestro bien muchas fueron traducidas con los años. El mundo de Jim Thompson es escéptico y está poblado de perdedores, aprovechados, sociópatas y psicópatas. Pero los asesinos, ¡ay, los asesinos! Como los describe, como los maneja, como los pone en situación, como de real se puede hacer un personaje de la mano de este escritor.

Thompson escribió grandes obras como Noche salvaje, Libertad condicional, Los timadores (excelentemente adaptada al cine por Stephen Frears), La huida (también adaptada al cine por el genial director Sam Peckinpah), El asesino dentro de mí, Ciudad violenta, Una chica de buen ver, Los transgresores, Tierra sucia, La sangre de los King, Texas, Al sur del Paraíso, Una mujer endemoniada, Los alcohólicos, El criminal, Libertad condicional, Un cuchillo en la mirada, y para mí su obra cumbre: 1280 Almas.

Ahora RBA Editorial recupera otra de sus novelas indispensables.

La sangre de los King. Una historia protagonizada por Ike King, un despiadado ser, conocido por el enorme rastro de sangre y violencia que deja a su paso. En Oklahoma, la palabra de Ike King es la ley. Critch, es el único de sus tres hijos que ha crecido lejos de él pero cuya afición por la sangre y poder es tan violenta como la de su padre, o más. El goloso Critch se apresura a regresar a casa para reclamar su parte de la herencia. Allí lo esperan, sin embargo, sus hermanos Boz y Arlie, feroces rancheros que no están dispuestos a compartir nada… Asesinatos, estafas y situaciones violentas como no has leído nunca. Cierto sadomasoquismo se apodera del drama y te lleva a desembocar en un final como pocos desenlaces hay. Apoteósico e imprevisible triunfo de la maldad.

Jim Thompson sabía que estaba destinado para el éxito, por eso, antes de morir le dijo a su esposa que protegiera sus manuscritos y derechos de autor, para poder disfrutar de su fama póstuma. Estaba en lo cierto, tres décadas después de su muerte ha inspirado a cineastas como Sam Peckinpah, Stephen Frears, Bertrand Tavernier, y Quentin Tarantino. Y cientos de escritores famosos le alaban una y otra vez como el mismísimo Stephen King, que confiesa haberse inspirado en “la identidad” de muchos de sus malvados personajes.

En la década de los 50s, Thompson escribió cerca de 20 novelas, sin mucho intento de pulirlas. Una de ellas fue La sangre de los King. Sin embargo, le quedó una novela super entretenida (porque el Mal entretiene de lo lindo, queridos friends) que rompe moldes. Historia no muy larga que no pienso destripar, con la que vas a alucinar en ciertos capítulos…

El gran mérito de las novelas de Jim Thompson es que son completamente reales. De las que piensas, salvando las distancias, esto podría estar pasando ahora mismo. O “este tipo existe”. Las mejores historias de Jim Thompson están situadas en la América profunda, ambiente que me encanta. El propio Thompson era un admirador del novelista ruso Fyodor Dostoevsky. Decía que sus personajes también eran borrachos, estafadores, perdedores y psicópatas. Gente con nada seguro en el mundo. Insisto: gente real. Y ahora, gente del sur.

Habré leído hasta ahora unas diez novelas de Thompson. Y no puede ser posible un nivel de calidad tan alto, ¿no? ¿Un superdotado? ¿Uno de los elegidos? ¿La mejor inspiración para todo lector/escritor digno de usar el modo directo?

Qué bueno es, diablos.

Reseña: El estafador, de Ed McBain

el_estafadorEl estafador es exactamente lo que esperaba después de la última novela que leí de Ed McBain: una serie de crímenes que pueden o no estar relacionados, los detectives de la 87 en abanico para resolver los casos, un vistazo a cómo se realiza el trabajo policial, y los grandes personajes creados para la comisaría del distrito 87. Pero en un último acto, el personaje memorable y que mantiene el suspense de toda la novela: El estafador.

Una cosa que hay que destacar, y es en gran medida por lo que por mi parte ganó mucho respeto las obras de McBain, son los personajes de ciertas minorías y como son tratados de forma respetuosa en sus libros. La señora negra, el detective negro, y el artista del tatuaje chino se plasman plenamente aquí y sientes compatibilidad con ellos. No hay pizca de condescendencia, sino afección a ese tipo de personas.

El estafador fue publicada en 1957, ya que el movimiento de derechos civiles se estaba poniendo en marcha. Afirmo, sin mucha experiencia en la literatura de la época, que estamos ante una de las novelas negras del momento, bajo sospecha de ser una rareza. McBain es digno de elogio por ello.

Un comienzo que realmente te introduce, que gusta, una parrafada en la que el autor resume bien, cómo y porqué América es considerada la tierra de las oportunidades y como todo gira alrededor del capitalismo. Después, una señora negra declara aunte uno de los detectives “lo que ha visto”. Una hermosa joven aparece asesinada en una tienda de licores, su cuerpo se encuentra boca abajo con todo el stock de la tienda destrozado en pedazos a su alrededor. El asesinato no es el único enigma, ya que la joven asesinada, Annie Boone, es en sí misma un misterio. Ella y el tatuaje que lleva en su mano. El testimonio de todo el mundo contradice la situación. Por otro lado, en las calles de la gran ciudad, deambula un estafador capaz de apropiarse del dinero ajeno de la forma más soberbia. Steve Carella está al tanto de estos dos casos. Poco a poco empieza a ver relación. Y el lazo que las une está serigrafiado de gente con su vida corriendo peligro.

Lo que he contemplado es: que El estafador (The Con Man) es una de las novelas más representativa del talento narrativo de Ed McBain. Este título publicado por RBA Serie Negra, se convierte desde ya en una joyita del género negro a conseguir. También otros como Odio o El atracador de mujeres, donde las traman corren muy a cargo de la actualidad criminal. Son historias brevemente edmcbaincondensadas, novelas de entre 200 y 300 págs, como sólo las mejores historias deben ser.

Ed McBain (1926-2005) fue un escritor y guionista estadounidense. Nacido Salvatore Albert Lombino, legalmente adoptó el nombre de Evan Hunter en 1952. Aunque exitoso y conocido como Evan Hunter, fue incluso mejor conocido como Ed McBain, un nombre que utilizó para la mayoría de sus obras de ficción del crimen, a partir de 1956.

Uno de los autores cuyas obras persigo.

Reseña: La agonía del asesino, de James Sallis

la_agonia_del_asesinoLo primero que se percibe al leer las primeras páginas de la nueva novela de James Sallis, La agonía del asesino, es la exactitud literal del título.

El hombre que se llama a sí mismo cristiano es un asesino a sueldo, un veterano de Vietnam ahora enfermo terminal, y va a realizar su último trabajo. Unas pocas páginas más tarde, algo va mal cuando el hombre al que ha estado observando, por el que ha sido contratado para matar, de repente, es muerto por otra persona. Y el cristiano no está seguro de cómo se siente acerca de eso.

El segundo personaje que nos presenta Sallis es Jimmie, un joven precoz que ha tenido inesperadamente que desarrollar algunas habilidades de supervivencia cuando es abandonado por sus padres. Jimmie comienza a tener sueños impresionantes. Lo sorprendente de todo es que, aparte de la rareza de sus sueños, es realmente consciente de haber realizado esos actos en el pasado. Se juntan así en la novela, un asesino moribundo, un adolescente medio filósofo, un policía cuya esposa está gravemente enferma; un total de distintas vidas que se entrecruzarán de la peor manera. Lo que ocurre entre ellos desorientará al lector y entrará en una realidad de hechos fascinantes y fácilmente aplicables a lo que aportan las noticias en nuestro día a día.

James Sallis es autor de más de dos docenas de volúmenes, de ficción y de no ficción. Con La agonía del asesino me ha capturado completamente. RBA Serie Negra acaba de publicar esta novela en su genial sello, donde no paran de salir joyitas de novela negra. De vez en cuando releo y reviso uno de sus primeros libros, Drive, del que se hizo una película más que recomendable, cuyo personaje es digno de seguir. En esa novela ya descubrí la prosa sobria y maravillosa de Sallis. De enganche. Sus novelas suelen afectar con graves hechos al lector.

Hay pequeños golpes maestros en esta novela. Lo percibes con el paso de las páginas. Los bocetos de cada personaje son estereotipos en miniatura con un tono perfecto. Este es un libro poblado por personajes que ya están muertos o yacen moribundos en su día a día. Pero no es sentimental, más bien incita a la reflexión. También está lleno de ideas: “El mundo nos habla en tantos idiomas. . . y entendemos tan pocos”. Sólo hay que prestar atención, hay mucho que “mirar” en La agonía del asesino.

James Sallis es ensayista, poeta y músico. Estudió en la Universidad de Tulane (Nueva Orleans), donde se formó como escritor y crítico literario, dos facetas de su carrera profesional que sigue ejerciendo actualmente. Su obra es prolífica y variada, cabe destacar la serie de novelas protagonizadas por el detective Lew Griffin. En Serie Negra se han publicado también El tejedor (SN, 70), Mariposa de noche (SN, 195) y El avispón negro (SN, 213). Aparte de Drive y su continuación.

James Sallis es uno de los eternos favoritos a los más prestigiosos premios internacionales de novela negra, como el Anthony, el Edgar o el Shamus Award. Desde hace tiempo es uno de los autores a los que sigo de cerca por varias razones. La principal es que sabe condensar una buena historia en pocas páginas. De forma magistral te engancha y hace que la trama sea atractiva pese a la simpleza de sus ideas.

La agonía del asesino (The Killer is Dying) fue ganadora del Dashiell Hammett Prize en 2011. Premio otorgado anualmente por la Asociación Internacional de Escritores de Delito, Subdivisión de América del Norte, a un ciudadano canadiense o norteamericano.

Reseña: El exterminio, de Jim Thompson

el_exterminioEs bastante irónico que ninguna de las veintinueve novelas de Jim Thompson fuera impresa en USA cuando murió allá en 1977, a la edad de 71 años. Para nuestro bien su reputación ha ido restaurándose con el tiempo, a raíz de varios de sus libros publicados en el reino francés, volvió a las listas de escritores publicados, y por sí sólo, obtuvo la fama como genio de la novela negra que merece.

El mundo de Jim Thompson es escéptico y está poblado de perdedores, aprovechados, sociópatas y psicópatas. No hay más moral que el propio beneficio, el económico siempre que es posible. Más norteamericano no puede ser. Sus mejores novelas están escritas en primera persona. Escribió novelas autobiográficas, como Chico malo (Bad boy), que narra su infancia, y En bruto (Roughneck), si bien son constantes los elementos biográficos en todas sus historias; es un maestro en el diseño de personajes, especialmente los psicópatas, y presenta una cosmovisión sombría y cruel de la existencia humana. Ofrece una visión de una serie de personajes depravados y corruptos con un dominio del lenguaje pasmoso y que inspira a futuros escritores.

Escribió grandes obras como Noche salvaje, Libertad condicional, Los timadores (excelentemente adaptada al cine por Stephen Frears), La huida (también adaptada al cine por el genial director Sam Peckinpah), El asesino dentro de mí, Ciudad violenta, Una chica de buen ver, Los transgresores, Tierra sucia, La sangre de los King, Texas, Al sur del Paraíso, Una mujer endemoniada, Los alcohólicos, El criminal, Libertad condicional, Un cuchillo en la mirada, y para mí su obra cumbre: 1280 Almas.

En El exterminio, Luane Devore, con los años, ha utilizado su lengua ácida para difundir chismes, insinuaciones y falsedades acerca de la gente. Ahora vive en peligro constante por ello pero la pregunta es: ¿quién va a cometer el acto de librar al mundo de una mujer tan vil? Veinte años más vieja que su marido, Luane es incapaz de levantarse de la cama (aunque el doctor dice que no hay explicación médica para esto), y mientras ella, a regañadientes permite a su marido Ralph dormir con otras mujeres, la idea de que él podría enamorarse de otra persona le propina ataques de terror con los que no sabe de lo que podría ser capaz. El mayor talento de Luane (y su arma más potente) es el chismorreo, y cuando ella comienza a sospechar que Ralph podría dejarla por una striper llamada Danny Lee, ella empieza a propagar rumores feos para que toda la vida de ella (y lo peor: de la gente del pueblo), desencadene la tragedia… Con sus amargas desinformaciones empieza a barrer toda la ciudad. Todos deben pagar. Y una ola de violencia explota.

Este libro es un ejercicio literario tremendo por su gran originalidad. Doce capítulos, cada uno en primera persona por un personaje diferente y sobre un lugar, un pueblo atrasado de Nueva Inglaterra. Luane Devore, Kossmeyer, el abogado, Ralph Devore, el marido oprimido de Luane, Danny Lee, cantante y striper, Rags McGuire, músico de jazz que da empleo en el garito a Danny; Bobbie, el hijo del doctor. James Ashton, Hattie, la sirvienta negra y amante del médico y madre de Bobbie; Goofy Gannder, el borracho e incompetente, Henry Clay Williams, abogado del condado para la reelección, Myra Pavlov, amante inadecuada de Bobbie, Pete Pavlov, albañil y padre de Myra…

Un thriller oscuro que muestra lo peor de la gente de pueblo. Del ser humano, en general. Una edición genial publicada en el sello Serie Negra que edita RBA Editorial. La recuperación de una novela indispensable para el amante de la buena literatura ligera y bien escrita. El exterminio se convirtió en una película muy subestimada a finales de los 80s. Una film que no pudo mostrar la genial idea de Thompson de ver una historia desde doce puntos de vista distintos.

El extermino, otro diamante a descubrir.

Reseña: Disparos en la noche. Cuentos completos, de Dashiell Hammett

disparosenlanochecuentoscompletoshammettPara el que no haya oído aún mis alabanzas hacia este autor, Dashiell Hammett (1894-1961) fue un escritor estadounidense de novela negra, cuentos cortos y guiones cinematográficos, además de activista político. Creó personajes inmortales como el investigador privado Sam Spade (El halcón maltés), la pareja de detectives Nick y Nora Charles (El hombre delgado) o el Agente de la Continental, mi favorito. Fue un escritor prolífico que escribió bajo los seudónimos de Peter Collinson, Daghull Hammett, Samuel Dashiell y Mary Jane Hammett. Ejerció varias profesiones antes de convertirse, entre 1915 y 1922, en agente operativo de la Agencia Pinkerton en Baltimore. Es el claro ejemplo de autor cuyos escritos se basan en la máxima: “Escribe de lo que sepas”. Como tantos muchos otros, fue un hombre dado a los excesos con la botella. Dashiell Hammett empezó a escribir relatos breves en 1922 con una intención clara: ganar dinero. Una vez encontró trabajo como investigador privado le vinieron las primeras inspiraciones y aparecieron sus primeros relatos con los que debutó si ningún tipo de censura en la famosa revista Black Mask. Ni que decir tiene que en Disparos en la noche, este genial volumen enciclopédico que ha visto la luz en la editorial RBA Serie Negra, están todos. Desde el primero hasta el último que escribió, hasta el primero que publicó. Y así, en orden cronológico se nos presentan 65 relatos, de los que afirmo solemnemente: no defraudan ninguno. Y eso que algunos son micros que apenas contienen un párrafo.

Hammett era muy grande y se nota como de afortunada era su pluma cuando ves que es capaz de condensarte (y llenarte) con una historia de apenas veinte o treinta líneas.

El primer cuento de Dashiell publicado fue Ahí te quedas. Una pequeña historia donde una mujer dice adiós a su vida actual, a su marido y a su hijo y decide cambiar su vida para mejor. Aquí ya se ve lo bueno que iba a ser y lo ambiciosas que eran sus historias, pues quieres saber más y te deja mal sabor de boca saber que habría que hablar con este genio para saber donde quería ir. The Little Pig es el último relato que escribió Hammett y su titulo alude a una cancioncilla infantil inglesa. De ahí la traducción a La piel de oso. La colección se cierra con un Un hombre llamado Thin, escrito en inciertas fechas anteriores pero publicado mucho después, y que sin duda siembra la semilla para su novela El hombre delgado. Una de las muchas cosas buenas de esta antología es que aquí se asientan las bases de lo que después serían sus novelas. El halcón maltés nació aquí, el personaje, con Un hombre llamado Spade… Pero hay relatos que se convierten en tesoros por sí solos, un ejemplo de ello es La Marca. Como he alucinado con una historia a lo Hitchcock escrita por Hammett. O viceversa. Lo difícil que debe ser estar al otro lado de un incendio en el que todo apuntaba a que deberías haber muerto.

O La mujer del barbero, relato con el que disfrutaran las mujeres más independentistas y lectoras de género negro. Cantidad de historias donde la corrupción siempre está presente. La colección está poblada, como no podía ser de otro modo, de mujeres hermosas que entremezclan sus vidas con detectives y maleantes. Por otra parte, al contrario que otros novelistas policíacos, especialmente los de escuela inglesa, a Hammett no le interesan las argucias del crimen, sino lo humano y lo social que se ven comprometidos por este fenómeno. La maldad humana concentrada.

Existen casualidades e infortunios de la vida sin las que no tendríamos hoy algunas de las obras maestras de la literatura. La tuberculosis hizo a Dashiell Hammett como escritor. Le apartó del trabajo de detective primero y del mundo de la publicidad después y dio a la literatura un autor esencial del siglo XX. No es imprescindible conocer los detalles de la vida de Dashiell Hammett para disfrutar de sus relatos. Pero sí merece la pena interesarse, antes o después de leerlos, con lo que hay detrás.

Disparos en la noche (en mi opinión, el mejor tomo de las joyas que suele publicar la genial RBA Editorial-Serie Negra) es la más ambiciosa, detallada, anhelante y completa recopilación de un maestro. 65 historias donde vas a ver mucho más allá de las historias que cuenta. Donde encontrarás la génesis creadora de un autor, las claves de lo que es crear un universo, la construcción de la mujer fatal para la literatura (cosa que copió el cine) y donde verás sus mimbres en relatos como La chica de los ojos de plata, La casa de la calle Turk, o en la ladrona rusa de El saqueo de Couffignal. Incluso en la aparente dulce rubia de El ángel ladrón.

¿Os gustan los detectives? Lo siento, es que voy a hablar bien de todo, porque todo está bien aquí. En El camino de vuelta a casa me ha molado la historia sobre un cazarecompensas que encuentra a su presa tras dos años de persecución. En Una sombra en la noche me he encontrado con un tema social que da mucho que pensar. Otro crimen perfecto es un juego y homenaje a la ironía. Y es que miréis por donde miréis en Disparos en la noche, vais a tener para todos los gustos. Nadie sabe porque Hammett dejó de escribir relatos. Con Disparos en la noche, al disponer de toda su narrativa breve y poderla leer en el orden en que se escribió, el lector amante, el buen conocedor, se sorprenderá al intuir, el verdadero alcance e influencia que el autor ha tenido en la literatura.

Hecho que convierte en puro oro blanco este libro. Obra maestra para regalar o regalarse a uno mismo.