Archive for marzo 2012

Reseña: El ocaso de los ángeles, de Vael Zanón

Uriel era un ángel…

Tras la muerte de Osiriel, el más poderoso de todos, tuvo lugar una cruenta guerra entre sus hijos Samael y Mikael, una guerra que se ha prolongado durante milenios y de la que Uriel se desentendió tiempo atrás. Ahora, el antiguo príncipe angélico se gana la vida como asesino a sueldo en Neo-Babylon, una urbe monstruosa que acoge en su seno una depravación sin límites.

Sin embargo, por mucho que Uriel desee mantenerse al margen del conflicto, sus hermanos no están dispuestos a permitírselo. Ahora, tras décadas de paz (durante las cuales Samael ha permanecido en coma), el despertar del poderoso ángel caído obligará a Uriel a tomar partido nuevamente en una lucha de cuyo resultado depende el destino de la raza humana.

Hay dos cosas que me han quedado muy claras tras leer esta novela. La primera de ellas, que Vael Zanón tiene unas ideas sobre la sociedad, la religión y el ser humano en general bastante negativas (y que coinciden punto por punto con las de un servidor, curiosamente). La segunda es que, a pesar de todo lo malo que alfombra nuestro pobre planeta, todavía queda un resquicio por el que penetra un rayo de luz capaz de disipar las tinieblas: el amor.

Así, si bien El ocaso de los ángeles es una novela plagada de épica, con acción a raudales y terribles combates minuciosamente descritos, tras ese violento envoltorio subyace un poso de amargura contrarrestado por un leve destello de esperanza. Como el autor comenta en el prólogo de la novela, sus propias experiencias vitales pueden rastrearse a lo largo de la misma, y cada personaje, cada situación, presenta un significado oculto que podrá llegarse a atisbar con más o menos claridad, pero que planea de modo omnipresente a lo largo de las páginas de su obra.

Haciendo gala de un estilo culto y depurado, algo que sorprenderá a más de un lector (gratamente, espero), El ocaso de los ángeles es una nueva vuelta de tuerca a un conflicto tan antiguo como el mundo: luz contra oscuridad, bien contra mal… Se llame como se llame, el enfrentamiento entre Samael y Mikael, y las enemistades surgidas a partir del mismo entre el resto de los ángeles, es arquetípico y jamás dejará de resultar interesante.

Vael Zanón nos ha regalado una novela fascinante y plagada de matices, que conviene degustar con lentitud para paladear plenamente cada frase. Quizá así, al concluirla, pueda el lector sentir que la lectura le ha enriquecido más allá del mero hecho de hacerle disfrutar con una narración interesante. Eso es lo que me ha pasado a mí, al menos.

Reseña: ¡Tócala otra vez, Mozart!, de Geronimo Stilton

Muchas son las preguntas que empiezas a hacerte cuando se siguen publicando una tras otra las nuevas aventuras de Geronimo Stilton y todas son un éxito. Un personaje que hace furor entre el sector juvenil, sin duda, el más inquieto y con hambre de aventuras pero tan listos como el hambre.

¡Tócala otra vez, Mozart! es la última aventura del director del periódico más famoso de la isla de los ratones, el señor Geronimo Stilton. Gerónimo va siempre acompañado por su hermana Tea, su sobrino Benjamín y su amiga Pandora, su bromista primo Trampita, y el magnífico profesor Voltio, que ha diseñado una maravillosa máquina del tiempo para la familia Stilton y sus viajes interesantes. Pero sobre todo, para derrotar a los Gatos Piratas y salvar la historia.

En ¡Tócala otra vez, Mozart!, Geronimo viaja a Milán al año 1770. Pretende ayudar a un jovencísimo Wolfgang Amadeus Mozart, el que posteriormente será un genial compositor, pero que no tiene ni idea de que está en el punto de mira de un malévolo plan de los Gatos Piratas. La familia Stilton tendrá que librar batalla y averiguar como salvar a ese joven Mozart de las garras de… y todo ello debatiéndose entre antiguos instrumentos musicales, personajes de grande linajes y títulos nobiliarios. Salvar por encima de todo valiosísimas partituras y evitar, en la medida de lo posible, arenques especialmente apestosos.

Lo leí el mismo día que salió publicado. En esta aventura se aprende mucho sobre Wolfgang Amadeus Mozart; cuando nació y como empezó a ser a muy temprana edad, uno de los grandes compositores de música clásica de todos los tiempos. Es una historia que encantará especialmente a niños y niñas que sientan pasión por la música. Niños que les guste mucho tocar un instrumento, estén aprendiendo o vayan a clases de música.

Nacido en Ratonia (Isla de los Ratones), Geronimo Stilton es licenciado en Ratología de la Literatura Ratónica y en Filosofía Arqueorratónica Comparada. Desde hace veinte años dirige El Eco del Roedor, el periódico con más difusión de Ratonia. Ha sido galardonado con el premio Ratitzer por su reportaje El misterio del tesoro desaparecido. Geronimo obtuvo también el premio Andersen 2001 como personaje del año y uno de sus libros ganó el premio eBook Award 2002 como mejor libro electrónico de literatura juvenil. En su tiempo libre, Stilton colecciona cortezas de parmesano del Renacimiento, juega al golf, pero sobre todo adora contarle cuentos a su sobrino Benjamín…

¡Y ahora conocerá junto a nosotros al gran Mozart!

Reseña: El espíritu del lince, de Javier Pellicer

El espíritu del lince es la primera novela publicada del valenciano Javier Pellicer y tras leerla auguro que no será la última ni mucho menos. Pellicer ha querido narrarnos en esta novela histórica parte de la invasión de Cartago a Iberia cuando esta última necesitaba más poder para enfrentarse a su gran enemiga, Roma; enemiga que ya les derrotara una vez. Con unas condiciones de rendición muy duras, Cartago no dudará en sacudirse el yugo Romano, aunque para ello tenga que someter a otros pueblos (empezando por la desunida Iberia).

Para contar esta historia el autor nos introduce en la ficticia vida de Icorbeles, edetano, hijo de Icortas, señalado por los dioses Antepasados como el Elegido y criado con dureza en la convicción de que sería un gran guerrero y estratega que debería enfrentarse y derrotar a un gran enemigo. Será en su niñez cuando conozca al cartaginés Alorco y su hermana Nistán. Por causas fortuitas la familia cartaginesa viene a formar una parte importante en la vida de la familia de Icorbeles, y esto marcará todo el rumbo de la novela. La especial relación que se forma entre los tres niños durante parte de su infancia y adolescencia sellará el destino de una guerra.

Se podría decir que estamos ante una novela histórica, claro que sí, lo es, pero dejarlo solo ahí sería injusto. Pellicer ha escrito una novela de sentimientos y se muestra muy ducho en el conocimiento de la psique humana. Amor, amistad verdadera, odio, furia, impotencia, derrota. Leyendo esta novela, en muchos momentos, he tenido el corazón en un puño, los ojos húmedos, mientras que en otros odiaba a Icorbeles por su cabezonería y patriotismo exacerbado que le impedían ver lo que es más importante y que descubrirá al final de la novela. Que el amor hacia los demás debe ser más importante que cualquier frontera física, que nuestro destino nos lo labramos nosotros mismos y no alguien ajeno a él. La novela también tiene momentos de épicas batallas, vibrantes, narradas con esmero y detalle, y es que el autor además ha sido muy fidedigno a la forma de luchar de la época. Como bien explica al final, la novela tiene detrás un laborioso proceso de documentación, y eso se nota y se agradece.

Pellicer narra de forma fluida, su prosa es sencilla y la novela tiene algunas frases más letales que las falcatas con las que luchaban los Iberos. Si algo le puedo reprochar al autor es la extensión de la novela, trescientas páginas me han sabido a poco (y lo dice uno que es de novelas cortas), aunque quizá eso sea una virtud y no un defecto.

El libro incluye además un epílogo, un apartado acerca de los aspectos históricos de la novela y un drammatis personae donde el autor nos comenta qué personajes son reales y cuáles no. En definitiva, una edición muy completa y cuidada, una novela histórica muy elaborada y sentimental. Mis felicitaciones a Javier Pellicer.

Reseña: Lucky Luke Classics – La Coartada, de Morris y Guylouis

Editorial Kraken sigue haciéndonos vibrar como en los buenos tiempos. Llega una nueva edición de Lucky Lucke Classics, la cual cuenta con los dibujos originales que sacara a la luz el autor belga Morris junto al enorme guión de Claude Guylouis. Historias que no envejecen, como no envejece el humor y mucho menos las intrigas en el Viejo Oeste. ¿O no está claro que la novela negra, tan de moda hoy en día, es primogénita de estas historias?

Lucky Luke, el vaquero conocido por ser más rápido que su propia sombra, se enfrenta al crimen y a la injusticia. En una de las historias de este tomo, sus conocidos enemigos los hermanos Dalton, también darán que hablar. Joe, William, Jack y Averell (en orden de altura e idiotez) siguen sembrando el caos y el desorden aquí y allá, pero Lucky Luke sabe como atenderlos y ponerlos en el buen camino. En el buen camino hacia la cárcel.

Sin embargo, existen suficientes malhechores como para que Luke esté ocupado mientras Los Dalton están entre rejas. Así sucederá, por ejemplo, en La coartada, historia que inaugura el tomo y que saca a relucir los peores aspectos que enfrentan a las personas cuando hay una herencia de por medio. Athelic City es una aldea muy especial. Ciudad dispuesta a renovarse con tal de que todos sus habitantes sean felices. Olé Daltonitos es una dura afrenta (pero merecida) a los hermanos Dalton. Y en la cuarta trama, El caballo desaparecido, se dan lugar un serie de intrigas lingüísticas para las que Luke necesitará la ayuda de un caballo, que a más de un escritor que yo conozco le gustaría tener.

Tras Lucky Luke contra Pinkerton y Con la soga al cuello la editorial Kraken vuelve a la carga con nuestro personaje del Oeste más querido. Un cowboy solitario con un curioso carácter y un revólver que los malvados intentan eludir pero pocas veces pueden. Lucky Luke fue creado por el dibujante belga Morris (1923-2001) y ha contado con numerosos guionistas. Lucky Luke ha vivido más de cincuenta aventuras, reunidas en más de noventa álbumes, y el futuro promete muchas más. Lucky Luke Classics es una recopilación de las mejores. Nos hacen reír, inquietarnos en el sofá y la acción nunca muere. Exacto. Lucky Luke, un personaje brillante, que siempre estará en nuestros corazones.

Reseña: El cristiano mágico, de Terry Southern

Guy Grand, a sus cincuenta y tres años, es el típico niño grande al que le gusta gastar bromas pesadas al prójimo para, como se suele decir, echarse unas risas. El problema es que Grand es multimillonario y no repara en gastos a la hora de llevar a buen término (desde su particular óptica, por supuesto) sus disparatadas ideas. Eso sí, sea cual sea la naturaleza de sus planes, estos siempre irán enfocados a poner de manifiesto cómo el ser humano es capaz de hacer o aguantar cualquier cosa, siempre y cuando obtenga un beneficio económico adecuado.

En El cristiano mágico asistiremos a una agradable velada de té y charla insustancial (o no) entre Grand, sus ancianas tías Agnes y Esther, y Ginger Horton, amiga de la familia. Entre comentarios más o menos banales, iremos conociendo algunas de las insólitas ocurrencias del excéntrico millonario: cómo compró un cine para manipular a su gusto las películas proyectadas, el estrafalario modo en que consiguió que un campeón de boxeo se comportase en el cuadrilátero, los peculiares desodorantes que hizo que comercializara una compañía de cosméticos, etcétera. Y, como guinda del pastel, Southern nos narrará el demencial viaje que un buen número de acaudalados personajes soportó a bordo de un lujoso crucero (precisamente El Cristiano Mágico que da título a la novela), organizado con refinada crueldad por Grand como colofón (momentáneo, al parecer) a su carrera como gran bromista de los Estados Unidos.

Imagino que todo el mundo, en alguna ocasión, se ha planteado si haría tal o cual cosa a cambio de una buena suma de dinero. Y, aunque no lo admitamos públicamente, estoy convencido de que muchos estaríamos dispuestos a soportar humillaciones diversas por un buen pellizco. Es normal, ¿no? La avaricia forma parte de la naturaleza humana, y eso es algo que Southern tiene muy claro, como también resulta evidente para el autor de El cristiano mágico que el nivel de estupidez de las personas es directamente proporcional al número de las mismas que se encuentren juntas.

Grand se permite hacer aquello que  a más de uno le gustaría hacer, y representa a ese arquetípico hombre de negocios derrochador, carente de escrúpulos y de moral, al que tan fácil resulta detestar y al que, en el fondo, no podemos evitar envidiar. Sus hilarantes aventuras le sirven a Southern para criticar diversos aspectos de la sociedad norteamericana de finales de los años cincuenta, y queda claro que la visión que tenía de sus compatriotas no era demasiado halagüeña.

Siempre resulta agradable conocer un nuevo autor y disfrutar con una obra inédita de tanta calidad como la comentada (algo que hay que agradecer, una vez más, a esa pequeña gran editorial que es Impedimenta). Gracias a esta breve novela me he interesado por un autor entre cuyos méritos se cuentan el haber participado en los guiones de, entre otras, películas míticas como ¿Teléfono rojo? Volamos hacia Moscú, El coleccionista, Casino Royale, Barbarella o Easy Rider.

Ahora, tras disfrutar con las correrías de Guy Grand en papel, tendré que encontrar la manera de poder ver la adaptación cinematográfica de la novela que, con guión del propio Southern, protagonizaron Peter Sellers y Ringo Starr. Estoy convencido de que no me defraudará.

Entrevista a Javier Pellicer

Hoy, en Crónicas Literarias, tenemos el placer de entrevistar a un autor que estamos seguros que va a dar de qué hablar. Él es Javier Pellicer Moscardó y acaba de salir en el mercado su primera novela: El espíritu del lince. Iberia contra Cartago. Hemos querido acercarnos un poco a él con una tanda de preguntas. Antes de nada, háblanos un poco sobre ti, Javier. A qué te dedicas, qué haces en tu tiempo libre, cuáles son tus aficiones…

Pues trabajo, como todo el mundo, para pagar las facturas. Soy ebanista, y en mi tiempo libre me gusta… escribir (risas). Normalmente la mayoría de autores, incluso los que ya hemos publicado, seguimos dedicándole el tiempo libre a nuestra gran afición, escribir. Muy pocos son los autores que pueden decir que viven de esto.

Me parece inevitable hacerte esta pregunta: ¿en qué momento, y cómo, te diste cuenta de que querías ser escritor?

Creo que fue algo progresivo. Siempre sentí admiración por el oficio de escritor, especialmente a raíz de leer por primera vez “El Señor de los Anillos”. Todas esas lecturas acabaron por llevarme a un interrogante: ¿podría yo hacer lo mismo, crear una historia en mi cabeza y plasmarla en papel? Así surgieron los primeros intentos, hace ya más diez años, pero que no fueron nada serio hasta hará seis, más o menos, cuando empecé a tomármelo más en serio.

¿Has tenido algún maestro?

En el sentido estricto no. Jamás he asistido a un taller literario ni he tomado clases de ningún tipo. Pero he recibido muchos consejos de autores amigos que han sido vitales para aprender y progresar. En el plano de influencias, obviamente Tolkien me marcó y aún sigue siendo mi autor favorito.

Has participado en concursos, en diversas antologías… Haznos un resumen, por favor.  Y dinos cuál fue el inicio de tu carrera. ¿Qué sentiste?

La verdad es que he participado en tantas antologías (algunas más profesionales que otras), que sería muy largo enumerarlas todas. Las que más me han marcado fueron “Su universo a través”, donde se trataba de convertir las canciones del músico Shuarma en relatos; y por supuesto la serie de “Crónicas de la Marca del Este” (por ahora dos volúmenes). La primera con la que publiqué, si no recuerdo mal, fue en la antología “Cryptonomikon”, que aglutinaba los relatos finalistas del certamen Cryptshow Festival, donde fui ganador en la categoría de relato fantástico. Aunque se trataba de un concurso muy humilde, fue una inyección de moral impresionante, que me vino muy bien para darme cuenta de que iba por buen camino. La sonrisa me duró varios días (risas).

Acaba de salir a la luz tu primera novela, El espíritu del lince. Iberia contra Cartago. ¿Ha sido muy difícil llegar hasta aquí?

Sí, mucho. Algunos autores tienen la suerte y el talento para lograr publicar su primera novela escrita, pero yo, como tantos otros, he tenido que luchar durante mucho tiempo. “El espíritu del lince” no es mi primera novela escrita. Antes que esta historia han habido como poco ocho, aunque obviamente algunas no tienen la categoría para ser publicadas (a no ser que las reescriba). Hay mucho trabajo detrás de esta primera publicación en solitario, mucho tiempo de aprendizaje. Y el que me queda.

Yo, que he leído otros trabajos tuyos, me sorprendí gratamente al saber que tenías intención de publicar una novela histórica. En mi opinión, es de los géneros más difíciles. Cuéntanos las dificultades con las que te has encontrado a medida que has ido realizando la obra…

El principal problema es la documentación, sobre todo cuando el autor no tiene nociones avanzadas del tema. Fue un proceso de estudio largo pero al mismo tiempo muy satisfactorio, ya que aprendí mucho. Os aseguro que en la escuela jamás estudié con tantas ganas (risas). Una vez acostumbrado a este proceso de documentación, el resto no deja de ser igual que cualquier otro género: se trata de contar una historia, en este caso teniendo un trasfondo real que no puedes modificar a tu antojo, como en la fantasía. Es más restrictivo, pero a la vez un reto más apasionante.

¿Cómo te preparaste? ¿Tuviste que estudiar mucha historia? Je, je…

Muchísimo. En el blog oficial de la novela podéis encontrar la extensa bibliografía que leí. Cuando empecé no podía creer que hubiera tanta información sobre una época y una cultura tan poco conocida por el público en general. Y como podéis ver si visitáis el blog, son un montón de libros y artículos. A eso habría que sumarle las varias visitas al Museo Prehistórico de Valencia. Pero como digo fue tan entretenido que no supuso un sacrificio insalvable. Llegué a disfrutarlo.

Tú que te has movido sobre todo en el género fantástico, ¿son los recursos literarios muy distintos respecto a los que debes utilizar para escribir una novela histórica?

En realidad no. De hecho, los primeros lectores que han leído la novela señalan que precisamente “El espíritu del lince” sigue muchas premisas básicas de la fantasía épica. Como he dicho, se trata de narrar una historia. Lo que cambia es el escenario y la libertad del autor a la hora de crear sucesos (que no pueden contradecirse con lo que se conoce históricamente). Pero el resto puede llegar a ser idéntico. Siempre pongo el ejemplo de Javier Negrete, nuestro mejor autor de género fantástico e histórico: igual es capaz de hacerte una novela de fantasía épica como “La espada de fuego” como una histórica del estilo de “Salamina”.

Di a los futuros lectores de la novela qué es lo que se van a encontrar en ella.

Mucha épica y emotividad. Grandes batallas y sucesos dramáticos, porque no olvidemos que estamos hablando de un momento muy movido de nuestra historia antigua. La acción transcurre durante un conflicto, la invasión cartaginesa a la península ibérica en el siglo III a.C., que daría a conocer nuestras tierras por primera vez. Hasta el momento, Iberia solo había sido un rincón sin importancia del mundo conocido. A partir de entonces, cobró una relevancia que ya no abandonaría jamás. Ese momento álgido quise que quedara muy reflejado en la trama, incluso a nivel de personajes.

¿Cómo te sentiste cuando supiste que ediciones Pàmies iba a publicar tu novela?

Te lo puedes imaginar. Al principio me costó hacerme la idea, pero la alegría fue enorme, sobre todo porque estamos hablando de una editorial que, aunque joven, ya es referencia en el género (sólo hay que visitar los foros de novela histórica para darse cuenta) gracias a sus ediciones cuidadas y el ojo con el que elige Carlos Alonso Pàmies, el editor. Vamos, que era entrar en la literatura profesional a lo grande.

¿Crees que las editoriales son más reticentes a la hora de publicar novela histórica respecto a otros géneros?

No lo creo. Hay que tener en cuenta que cada editorial tiene sus propias colecciones. Algunas no publican género histórico, pero otras sí. De hecho, la novela histórica siempre suele tener mucha presencia las listas de ventas. Es un género muy demandado por los lectores, solo hay que ver el éxito de autores como Posteguillo, Carlos Auseranz o Blas Malo. ¿Cómo no van a querer las editoriales apostar por un género tan demandado?

Es sabido que, en ocasiones, las novelas históricas se hacen pesadas en cuanto a los hechos contados. ¿Cómo has solucionado tú estos posibles inconvenientes?

Puede llegar a ocurrir cuando el autor se obsesiona por demostrar que sabe mucho de la temática, convirtiendo un texto en más didáctico que literario. Nunca hay que perder de vista que la novela histórica es ficción, y por tanto por encima de cualquier otro aspecto busca el entretenimiento del lector. Yo decidí escribir una historia en primera persona, para que el lector pudiera meterse en la piel del protagonista desde la primera frase. Además, aderecé la narración con el estilo épico típico de la alta fantasía, y busqué que siempre hubiera algún conflicto en la trama, que es lo que hace moverse a cualquier historia. Quise otorgarle un ritmo adecuado intercalando batallas, combates y momentos dramáticos, que cada capítulo contuviera algo significativo para el personaje, la historia y el lector.

Hablando ya en un contexto más general: ¿cómo ves la situación actual para la publicación en España?

Publicar siempre ha sido complicado, no nos engañemos. Pero es cierto que el panorama actual está cambiando gracias al tema de las plataformas digitales como Amazon. Se están abriendo nuevos caminos para todos, lectores, autores y editoriales, con sus ventajas y desventajas. Todavía es pronto para sacar conclusiones, y yo soy un recién llegado que aún tiene una visión muy general del mercado. Eso sí, me da la sensación de que estamos en unos momentos vitales para el futuro de la literatura.

¿Se está perdiendo la afición por la literatura?

No lo creo. Todavía hay mucha masa lectora en este país, y quizás se consigan nuevos lectores gracias a la facilidad de las plataformas digitales. También ayudan fenómenos juveniles como las sagas de “Crepúsculo” y compañía (tengan más o menos calidad, incentivan a nuestros jóvenes a leer). El problema más grave es la crisis económica: la cultura no es una necesidad básica, de ahí que cuando hay escasez sea lo primero en resentirse.

Volviendo a ti, Javier, ¿estás metido en algún otro proyecto?

Siempre. Como bien sabes, estoy, junto con otros autores e ilustradores, en el segundo volumen de “Ilusionaria”, la antología benéfica de cuentos infantiles que organiza Juande Garduño. Es un proyecto muy emocionante por lo que significa. Y en cuanto a proyectos en solitario, estoy revisando una novela con la que me daré una pausa de la novela histórica para volver al fantástico.

Para acabar, Javier, ofrece algún que otro consejillo a los posibles escritores noveles que estén leyendo esta entrevista.

Que escriban y lean mucho, que no dejen de formarse, de aprender, de mejorar. Que no tengan prisa y se tomen su tiempo, que busquen esa historia que convencerá a las editoriales (si es el camino que deciden seguir). Que escuchen (si quieren) a los que ya tienen un trecho recorrido, porque de ellos aprenderán mucho. Y sobre todo, esfuerzo, constancia y mucha paciencia.

Muchas gracias, Javier. Esperamos sinceramente que tengas suerte con tu primera novela publicada, que vendas mucho y llegues a muchos lectores. Esperamos tus futuros trabajos con ilusión.

Elena Montagud para Desde New York, Crónicas Literarias.

Reseña: Boneshaker, de Cherie Priest

En 1863, Seattle sufrió un ataque devastador, y su artífice fue uno de sus propios habitantes. El inventor Leviticus Blue, respondiendo a una petición por parte del gobierno ruso de un artefacto capaz de atravesar más de treinta metros de hielo para extraer oro en Alaska, construyó una potente máquina perforadora a la que bautizó como Boneshaker (algo así como “agitadora de huesos”) en el sótano de su casa. Sin embargo, durante un recorrido subterráneo para probar el artefacto, todo salió mal. No sólo hizo que buena parte de la ciudad se viniera abajo, causando numerosas víctimas, sino que liberó al mismo tiempo un gas letal surgido de las entrañas del planeta, un gas denso que torna irrespirable el aire y que, como terrible efecto secundario, es capaz de reanimar a quienes fallecen tras inhalarlo.

Quince años después de la catástrofe, el centro de Seattle se encuentra rodeado por un muro que evita que el gas, conocido como “la Plaga”, abandone la zona acotada y afecte al resto de los habitantes de la ciudad. Sin embargo, en el área afectada todavía habitan unos cuantos supervivientes, enfrentados a la constante amenaza de los “podridos”, hambrientos de carne humana.

Allí se dirigirá Ezekiel “Zeke” Wilkes, hijo del desaparecido Leviticus Blue, con la intención de encontrar pruebas que demuestren que su padre jamás tuvo intención de generar el desastre que arrasó la ciudad. Tras él irá su madre, Briar Wilkes, desesperada por evitar que su hijo adolescente perezca en pos de un anhelo imposible. Ambos encontrarán diversos enemigos y aliados en sus respectivos caminos, y ambos acabarán enfrentándose al misterioso doctor Minnericht, virtual gobernante de la urbe devastada cuya verdadera identidad desconocen los escasos pobladores de sus dominios.

Cherie Priest es una joven autora con numerosos libros en su haber, todos inéditos en castellano salvo la novela aquí comentada. Boneshaker es, por lo tanto, la primera toma de contacto del lector hispanohablante con una obra que, si mantiene la calidad de este libro, merece todos los elogios imaginables. Y es que Boneshaker, ganadora en su día del premio Locus, es una novela que condensa en poco más de trescientas páginas lo que algunos autores presentarían en al menos una trilogía.

Narrada con brío, la novela de Priest es una de esas historias difíciles de soltar, que nos regala imágenes fascinantes página tras página. En unos Estados Unidos ucrónicos inmersos todavía en una guerra civil cuyo final no parece próximo, la autora conjuga elementos de corte steampunk (ese género tan grato a los autores norteamericanos e ingleses, y del cual tan pocas muestras podemos disfrutar en castellano) con otros lindantes con el terror (con sus peculiares zombis, aunque alejándose de excesos y casquería) y, sobre todo, con una narración aventurera plagada de personajes interesantes y momentos de tremenda intensidad.

Boneshaker es la primera entrega de la saga “El siglo mecánico”, continuada hasta la fecha con Clementine (que La factoría planea publicar próximamente), Dreadnought y Ganymede. Ignoro qué historias nos ofrece Priest en las otras tres novelas pero, si están a la altura de la que nos ocupa, conformarán una serie de lo más estimulante. Con suerte, no tardaremos demasiado en descubrirlo.

Reseña: Los Muertos Vivientes (Tomo 15: Encontrarnos a nosotros mismos)

Planeta DeAgostini Cómics ha publicado este mes de marzo el tomo 15 de Los Muertos Vivientes. La gran saga épica de supervivencia zombie que encandila a propios y extraños; Robert Kirkman es, sin duda, uno de los autores del momento, y esta serie es el paradigma de las historias de zombis, una narración desgarradora de un mundo tomado por los no muertos, donde Rick y sus compañeros tratan de sobrevivir en el mundo exterior al tiempo que viajan a lo más crudo del interior del ser humano.

Kirkman ha logrado el premio Harvey al mejor guionista, así como el prestigioso premio Eisner a la mejor serie regular, que tras varios años de publicación no ha perdido ni un ápice de calidad; por si esto fuera poco, actualmente su adaptación televisiva es un auténtico fenómeno de masas.

Intentaré hacer una reseña sin contar spoilers del cómic (que es bastante difícil por otra parte): tras los acontecimientos del tomo anterior, la comunidad intenta con todos los medios de los que dispone, reconstruirse a sí misma y fortalecer los puntos débiles de la fortaleza para aguantar mejor los futuros ataques de los podridos. Encontrarnos a nosotros mismos, es claramente un ejercicio de transición a los que el amigo Kirkman nos tiene acostumbrados y va dosificando la información con una fórmula magistral, siendo uno de los grandes aciertos de este tomo. Aunque no aparezcan zombes, siempre hay algún tema o subtrama a seguir de manera impaciente que mantiene al lector con un pulso narrativo muy interesante. Interesantes giros de los acontecimientos, rodean a Rick y a los suyos, donde vemos a unos personajes que necesitan una válvula de escape que les permita sentirse un poquito mejor con ellos mismos y con los que le rodean….Tarea nada fácil.

Acompaña a Robert Kirkman, un Charlie Adlard al dibujo que, personalmente, me resulta bastante idóneo su estilo para la historia que se está contando desde hace ya casi una década; marcas de la casa del tándem creativo son sus famosas ‘splash page’ para acentuar aún más algunas escenas.

Tomo nuevamente imprescindible que deja con ganas de más. «Miedo» tengo de lo que nos deparará su creador en futuras entregas….

Reseña: ¿Hay algo más aburrido que ser una princesa rosa?, de Raquel Díaz

Me gusta encontrarme con grandes trabajos como primera obra. Sobre todo, si son obras con ilustraciones tan bellas y llenas de color como es el nuevo librito de la ilustradora sevillana Raquel Díaz.

Imágenes que consiguen transportarnos a ese fantástico mundo de cuentos de hadas, sin más preocupación que la que puedo tener una niña a edad muy temprana. Un mundo soñado por Rosa y del cual parece un poco harta y por el que decide luchar por obtener algo nuevo. Una nueva ilusión. Un nuevo color. ¿Quién no desea cambiar?

¿Hay algo más aburrido que ser una princesa rosa?, se pregunta Carlota. Carlota era una princesa rosa, con su vestido rosa, su armario lleno de ropa rosa. Sin embargo, Carlota estaba harta del rosa y de ser una princesa. ¿Qué tal el rojo o el verde? ¿El violeta? Pero Carlota quiere las cosas por las buenas y eso no puede ser. No quiere besar sapos para ver si son príncipes azules. Aunque tampoco quiere príncipes azules. Carlota siempre se preguntaba por qué las princesas no surcan los mares en busca de aventuras. Por que ellas mismas no pueden rescatar a los príncipes cuando se encuentran en peligro…

Editorial Thule ha publicado una brillante obrita sobre la lucha por los sueños que parecen inalcanzables. Raquel Díaz se encarga de enviar ese mensaje a las dignas cabecitas que decidan leer este cuento. Una historia, en principio, sencilla, pero que tiene un mensaje muy esclarecedor: la igualdad entre niños, niñas, hombres y mujeres.

Me ha encantado. Ideal para los tiempos que corren. Me alegra saber que hay niñas que desean ser una princesa verde.

Reseña: Fantasmas de la china y del Japón, de Lafcadio Hearn

Fantasmas, espectros, aparecidos… Términos que existen, de un modo u otro, en todos los idiomas conocidos. Palabras que definen a seres no necesariamente malignos, pero que suelen conjurar emociones que oscilan entre la leve inquietud y el más puro terror.

Cada cultura cuenta con su propia tradición fantasmal, y creo no equivocarme al afirmar que una de las más ricas y peculiares es la oriental. Y, dentro de la misma, destacan sobre todo las historias del folklore chino y japonés, pobladas por extrañas criaturas dignas de figurar en la más enloquecida pesadilla.

Lafcadio Hearn, autor con raíces griegas e irlandesas que pasó los últimos quince años de su vida en Tokio, nos ofrece en Fantasmas de la China y del Japón un buen número de relatos tradicionales extraídos de fuentes diversas a las que tuvo acceso de primera mano. Así, gracias a la labor de Hearn conoceremos historias conmovedoras como El alma de la Gran Campana o la Historia del Dios de la Porcelana, donde el amor y el sacrificio, el honor y el deber, son conceptos que vertebran la trama.

Pero también hay lugar para el espanto entre las páginas de esta antología, principalmente en la parte de la misma dedicada a las leyendas japonesas. Entre las diversas narraciones que componen más de la mitad del volumen, tendremos ocasión de descubrir qué son, por ejemplo, los shi-ryô (espíritus de los muertos), los iki-ryô (espíritus de personas vivientes), los mujina (fantasmas sin cara) y los rokuro-kubi (fantasmas capaces de separar la cabeza del cuerpo para ir en busca de carne humana).

Lo cierto es que, se trate de relatos amables o terroríficos, ambos tipos están narrados de un modo sencillo y cuidado, y la extraordinaria traducción de Armando Vasseur acrecienta la calidad de la prosa de Hearn. En estos tiempos de traducciones mediocres (cuando no directamente nefastas), producidas de forma maquinal, resulta sumamente agradable encontrarse frente a un trabajo tan esmerado como el que llevó a cabo en su día el poeta uruguayo.

Según comenta el gran Luis Alberto de Cuenca en su prólogo, Fantasmas de la China y del Japón recopila historias que proceden de diversos libros de Hearn, algunos de los cuales (como Kwaidan, cuentos fantásticos del Japón o Fantasmas de la China) cuentan con su correspondiente traducción al castellano. Así, este pequeño volumen editado por Espuela de plata representa una magnífica oportunidad para penetrar en el particular universo literario del autor y, una vez atrapados en el mismo, proceder a la búsqueda del resto de sus obras.

Una búsqueda que estará, a buen seguro, plagada de maravillosos hallazgos.