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Reseña: Jonas Fink (Integral). Una Vida Interrumpida, de Vittorio Giordino

Finales de los 50 es cuando Jonas Fink, un checo de trece años, ve como su padre es arrestado sin motivo aparente. La diferencia es ser un medio burgués cultivado que quizás represente la antítesis del considerado nuevo gobierno comunista checoslovaco. Poco después, la madre de Jonás, ha empezado a sufrir una especie de bullying rural que termina por llevar a la familia a la precariedad. Incluso el mismo Jonás no se libra; sus compañeros de escuela empiezan a alejarse gradualmente de él, sus estudios sin interrumpidos continuamente y esto afectará a su progreso hacia la universidad.

Vittorio Giardino, el autor italiano más importante de las últimas décadas, ha dedicado a esta obra más de veinte años. Y se nota. Se percibe una obra magníficamente labrada, en la que nos lleva desde el costumbrismo hasta la unión de lazos, la esperanza de una revolución que era inevitable para evitar un totalitarismo en un momento histórico para uno de los países del Este de Europa. Una ruptura que cambió la vida de muchos inocentes…, para bien o para mal. Y es ahí donde Giardino con una cruel y realista visión de lo que pudo, y sin duda, ocurrió, nos hace una crítica del régimen de terror que reinaba al otro lado del muro.

Norma Editorial recopila en un portentoso integral los tres álbumes que conformaron la serie-vida de Jonas Fink. La Infancia, La Adolescencia, La Juventud y El Librero de Praga son los diferentes títulos que comprenden el tomo, aunque que duda cabe que es solo una historia en sí. Una magnífica edición integral, una de las cumbres del cómic europeo que por fin he podido leer y que todo aquel que ande interesado en los duros periodos de posguerra, intentos de dictadura y sublevaciones, sin duda, debe leer. Pues como si una buena película de época se tratara -al estilo de la genial La Famiglia, de Ettore Scola-, viajamos a unos años (no muy lejanos) donde la inteligencia intentaba sobreponerse al conservadurismo y la atadura.

Vivimos así el crecimiento de Jonas Fink, y como con diecisiete años se enamora de Tatiana, la hija de un diplomático ruso estacionado en Praga y como dicha relación le traerá unos cuantos quebraderos de cabeza. Sufrimientos y deseos de libertad de una generación que intentaba crecer bajo el yugo, donde sin ser consciente del peligro, Jonas estrecha lazos con un grupo de inconformistas que le llevarán al intenso y luminoso periodo del 68. Una serie de pinturas crueles que comienzan con el verdadero coraje de la madre de Jonas, donde vemos crecer gradualmente al protagonista, una historia hermosa en cuanto a ejemplo de lucha. Totalmente fiel a lo que pudo ser la vida de un intelectual inflexible tras la Cortina de Hierro.

De Jonas Fink: Una Vida Interrumpida recuerdo algo curioso. A un amigo belga que tengo, residente en Toulouse y amante como pocos del cómic europeo, el cual siempre andaba molesto por la espera de la conclusión de este cómic que llegó (agarraos): ¡Veinte años después! El último álbum podrían haberlo titulado LA ESPERA, decía, jajaj… El maestro Giardino fue fiel al realismo y tomó nuevamente el destino de su héroe veinte años después, para contar en El Librero de Praga, lo que ocurrió con ese padre encarcelado por actividad revolucionaria, con el amor juvenil de Jonas, o su idea de marcharse-unirse a la Rusia con la que compartía tantas ideas. Agosto de 1968, Jonas Fink tiene casi treinta años, una librería y una novia. Mientras un viento de libertad ha estado soplando sobre la región comunista desde la última primavera, el pasado del joven resurge con la vuelta de su amor. Y todo cambiará para siempre. Y todos pagarán el precio en diferentes grados.

Una pepita. Una maravilla. Una edición integral para perderte en una historia de las que uno recuerda y la recomienda. Aunque para algunos fans de entonces, la dichosa espera los dejara fríos, a mí sí que me encantado el cierre que Vittorio Giardino da a la historia. Inolvidable. Probablemente mi mejor lectura de cómic europeo de los últimos años.

Reseña: Giant, de Mikaël

Mikaël es un autor relativamente jóven, pero de los más completos que existen en la BD. Un franco-canadiense nacido en 1974, un autor autodidacta que desde su debut en 2001 con Savane, El Misterio de los Atikas, no ha parado. Yo lo descubrí en el primero de sus titulos para adultos llamado Rapa Nui, y desde entonces he intentado seguirle la pista. Y me encontré con que Norma Editorial ha dado el primer paso con este autor al traernos su más reciente trabajo. Un destacable díptico recogido en un sólo volumen como debe ser. Obras que se deben leer de un tirón. Lo que decía… Giant es un excelente díptico de Mikaël. Un autor con un auténtico don para mostrar el costumbrismo, la auténtica vida cotidiana, muy a lo Eisner en La Vida en la Gran Ciudad.

Personajes que se desarrollan a través de sus desventuras con autenticidad y equilibrio, pues Mikaël nos dice más de lo que escribe, dibuja y colorea. Es capaz de convertir una historia como Giant en una conmovedora historia humana. Con el incentivo de estar inmediatamente inmersos en la historia y atrapados en la emoción que surge de ella. Y con un dibujo que transcribe con precisión la Nueva York de los años 30, con unos gloriosos colores como configuración cercana a esa dura época.

Nueva York, 1932. Jack Jordan, apodado Gigante, es un tipo enorme que por culpa de su corpulencia es denostado en los barrios bajos de casi cualquier que transite. Un suceso, un momento para olvidar lo perseguirá de por vida…, aunque termina siendo rescatado por sus colegas que también trabajan en la construcción del Rockefeller Center, el gigante rascacielos que sueña con ser el más poderoso y enorme de Manhattan. Por otro lado, Mary Ann Murphy llega con sus tres hijos a Ellis Island, la puerta de entrada al Nuevo Mundo, con su enorme departamento de inmigración y cuarentenas. La joven madre está pensando en encontrar a Ryan, su esposo, quien dejó Irlanda unos años antes. Aunque se topa con que está enterrado en el cementerio de Queens. El enorme Jack Jordan tuvo como encargo informarla. Pero no pudo resolverlo. Y con la viuda comenzó una correspondencia en la que curiosamente le dijo algo nada cierto. Una verdad que explotará con su llegada.

En la segunda parte, Mikaël, ilustrador de libros infantiles y diseñador de Promise, retoma sus personajes donde los dejó en el anterior: el Gigante oscuro, el coloso que ensambla las vigas de metal con virtuosismo, Dan, el charlatán y la juguetona y diva Betty, que busca una buena juerga. Pero también Robert Bishop, el apuntador alcohólico, y Dorothea MacPhail, la ambiciosa fotógrafa. Una unión de personajes que crece alrededor de una titánica construcción, símbolo de una Norteamérica en auge, que lleva como estigma en sus cimientos la sangre de todos aquellos que abandonaron su tierra natal (guerra fratricida, hambre, pobreza), seguir adelante. Fueron esos trabajadores quienes sufrieron la peor parte de una Gran Depresión de la que por supuesto, no tuvieron la culpa.

Destinos individuales chocando, heridas que no cierran, personas anónimas unidas para construir el mito estadounidense a la vez que se enfrentan a su pasado, a sus miedos, a su cobardía. Cruzar un océano no es suficiente para sanar pues una mentira siempre es una amenaza y la risa solo erosiona la miseria como el tiempo hace con las astillas de un madero. Mikaël realiza con Giant, un trabajo enorme que se aprecia a todos los niveles. Desde el punto de vista humano, interesa y hace que te identifiques con ciertos momentos y personajes. La narración que integra en los intercambios epistolares destila humor, gravedad y reflexión. La esperanza de una redención. Dos álbumes magníficos recogidos en uno solo. Una historia, un homenaje a héroes en la sombra de los que muy pocos se acuerdan. Un cómic maravilloso con mi amada Nueva York como escenario. Ni que decir tiene que Giant, me ha tocado la patata.

Reseña: Negalyod, de Vincent Perriot

Es buena señal que un álbum que ha gustado mucho en el cómic europeo a finales de 2018 llegue Norma Editorial y tan solo unos meses después, nos lo publique en español. En un mundo donde la globalización va siendo cada vez mayor, viene siendo más y más importante para los que nos gusta estar al día sobre libros, pelis y cómics; que por ejemplo, obras como Negalyod se puedan disfrutar fácilmente. Pues, ¿a quién no le gusta ser uno de los primeros en disfrutar de lo mejor?

La Ciencia Ficción bien hecha en el mundo del noveno arte es toda una delicia. Negalyod es un ejemplo curioso además, pues además de contar con una buena idea, el autor revelación Vincent Perriot nos ofrece una apasionante fábula política en la que conviven con maestría las referencias a clásicos western como Blueberry o grandes de la CF visual como la saga fílmica de Mad Max. Así lo atestigua la sinopsis editorial, y creo que casi no se podría definir mejor.

Negalyod cuenta como lo que queda de humanidad sobrevive reunido alrededor de los nodos de la red planetaria de acueductos. Aquí es donde el agua necesaria para la vida es transportada y distribuida. En otros lugares, el desierto se extiende hasta donde el ojo puede ver y solo unos pocos pastores se atreven a enfrentarse a las llanuras y el Sol. Llegará una tragedia, la matanza de su rebaño, para que Jarri Tchepalt se atreva a aventurarse en esos agregados urbanos donde la mayoría de la gente (sobreviviente) hace vida. Pero Jarri no va de visita, ni siquiera por subsistencia, Jarri va a vengarse de los que mataron a sus animales…

Hace bastante tiempo que los 80 vuelven a estar de moda, no sólo en los cómics. Sobre todo, en temática para cine y series de televisión. Vincent Perriot propone toda una “ochentada” en Negalyod y muchos sabemos que bien conseguido, es un pelotazo. Mola. Aunque Negalyod no deja de ser un thriller futurista, muestra espectáculo, y se nota a leguas (en viñetas y giros argumentales) que es todo un homenaje a la mejor década friki de la historia. De hecho, el trasfondo es perfecto, el camino, la búsqueda, a aventura…, contamos aquí con emocionantes escenas y unos decorados sublimes. Ciudades en decadencia, naturaleza demacrada, monumentos evocadores, el diseñador ha utilizado toda inspiración y hace un homenaje impresionante a cantidad de buenas obras apocalípticas.

La Red controla el agua. La Red controla a los humanos. Jarri Tchepalt tendrá que enfrentarse a La Red, esa malvada organización que controla con mano de hierro el destino de la humanidad. Un poco de Mad Max, un poco de western a lo Jeremiah Johnson y un buen revoltijo de ingredientes Moebius para cerrar el paquete. Los amantes de las referencias estarán encantados de encontrar algunos detalles. ¡Además, hay dinosaurios! Clichés que afortunadamente para el lector, el autor los maneja con eficiencia y un cierto dominio. Las escenas en el desierto se alternan con las de la ciudad. Algo más de doscientas páginas sumergido en un mundo post-apocalíptico codeándonos con humanos en declive, dinosaurios, barcos, robots e inteligencia artificial por un tubo. Una historia que desafía el lugar del hombre en relación con sus semejantes, en un mundo en crisis que necesita más del esfuerzo mutuo de sus anfitriones para sobrevivir, que la guerra entre las diferentes clases sociales.

Potente, tenso y de gran riqueza estética. De las obras que no me atrevo a contaros casi nada para que la disfrutéis al máximo. ¿Estamos ante un álbum-blockbuster de los que se disfrutan de una sentada? ¿Alguien ya ha acuñado ese término? Por que sin duda Negalyod lo es. Un álbum-blockbuster totalmente recomendable y palomitero. Como para perdérselo.

Reseña: Rapaces, de Jean Dufaux y Enrico Marini

Ganas-ganitas-ganas, llevaba tiempo sin leer una buena historia de vampiros. Tenía mono de sangre. Con este tiempo primaveral (en serio, no me preguntéis por qué) a mi mente vienen grandes historias de vampiros con las que he disfrutado: El Misterio de Salem´s Lot, Carmilla, la saga de 30 Días de Noche, El Sueño del Fevre, La Familia Vurdalak, Uno para el camino… Retomar Drácula, sin embargo, me lo pide más el cuerpo en invierno. Con frío y mantita. Lo que os decía es que he disfrutado y disfruto de una buena historia de vampiros desde que de muy niño leyera El Pequeño Vampiro, un muy suculento terror para infantiles. El “efecto llamada” que algunas historias tienen y que tu cerebro se relame por que sabe que te gustará. Pues eso, que desvarío, que tenía mono hace tiempo de chupasangres bien hechos y con ideas originales, a ser posible. Me llega así la noticia de un integral inminente, de una obra de la que poco sabía, en formato cómic pero que dos grandes autores del cómic europeo que sigo como Dufaux y Marini elaboran. Rapaces. Norma Editorial con la calidad que le precede, edita como novedad este mes un magnifico integral de la serie que en su día contara con cuatro álbumes. Ya estaba calentando el sitio…

…, pues el señor Dufaux menos inspirado nunca es malo. Y los dibujos de Marini suelen ser excelentes. La misma portada lo confirma. Me introduzco entonces, lo tengo entre mis manos y asumo que los rapaces son unos superhombres que viven entre la gente, que un par de hermanos y hermanas se comprometen a eliminarlos. La inspectora Lenore me lleva y heroínas súper sexys y ese glamour vampírico que tiene que tener una buena obra de sangre empezando con una trama que engancha, giros argumentales apropiados, un buen rato de lectura. Y sólo hablo del principio. Y es que el inicio ya es una verdadera genialidad. Y como me dijeron que es una obra que no se debe dejar enfriar demasiado, continué.

La historia sucede en Estados Unidos, en nuestro tiempo. Lenore y su ayudante están investigando los asesinatos, todos cometidos de manera idéntica, y la pista más importante qes sólo la intuición de lo que creen que está pasando. Pero hay algo más. Leonor descubre cosas sospechosas sobre su compañero, aunque ambos se niegan a aceptar esa supuesta extraña red…. Hasta que encuentran el rastro de Barnes, que parece estar en el ajo. Y se confirma pues esos seres rapaces andan detrás de él. Es entonces cuando entra un personaje nuevo llamado Aznar (que me encanta), un joven que se siente responsable de defender a los vampiros que se sienten amenazados.

Vampiros sedientos de carnicería, Drago y su hermana Camilla quieren vengar el asesinato de su padre Don Molina y así exterminar a los de su especie que preferían esclavizar a la especie humana en lugar de desangrarlos. Empezamos a saber la verdadera trama, el mal, la venganza que a cada personaje de Rapaces gobierna. Grandes cazas perpetradas a lo largo de la historia. En los continentes del sur. ¿Debemos asegurar su supervivencia? Los humanos son ignorantes, codiciosos, egoístas, y apestan, pero su historia es interesante. Por lo tanto, se aprueba una ley para proteger a la raza humana. Pero, ¿quién demonios hace caso a lo impuesto?. “Porque vuestro Reino se acaba”.

Spiaggi desubicado. La Ciudad de los Niños, donde todos los pequeños se han refugiado bajo tierra pues se dice que el Devorador solo se nutre de carne joven. Aznar Akeba al que se le ordena destruir a los de su misma raza (con un dato que os dejará de piedra). La rapaz Camilla siendo herida por primera vez en su no vida. Siempre enamorado de Lenore, Spiaggi pone sus trampas. Refugiados en un edificio abandonado, parece que rodeados por Spiaggi y sus hombres, los rapaces no tienen escapatoria. Pero tú y yo sabemos que esto no acabará bien. Nada es tan fácil. Ningun bicho se deja atrapar fácilmente cuando se encuentra encerrado…

Diferentes entornos magníficamente ilustrados, el siniestro Nueva York y sus edificios en ruinas de las afueras, galerías abandonadas y catedrales góticas. Un toque de erotismo, un toque de humor negro, historias de vampiros que cazan más por placer que por necesidad, la belleza de la sangre glacial azul y roja flotando en cada página. Los personajes y el ambiente siguen siendo especiales casi en cada álbum.

Rapaces cuenta con excelentes combinaciones de colores que ayudan a captar nuestra atención, historia que nos absorbe aislándonos del exterior. Múltiples giros. Creo que en tan solo dos páginas empecé a disfrutar ya de la trama. Un genial Marini, dibujos cautivadores y una historia que no tienes ni idea en qué deparará. Norma Editorial reúne en una lujosa edición los cuatro álbumes de la mítica serie escrita por Jean Dufaux e ilustrada por Enrico Marini.

Una historia magnífica que no da tiempo a relajarse.

Reseña: Jenny Finn, de Mike Mignola, Troy Nixey, Dave Stewart y Farel Dalrymple

El Mignolaverso es un mundo cada vez más grande donde caben historias de horror lovecraftianas de todo tipo. Lo que el maestro es capaz de hacer, la originalidad que va creando en casi cada historia, es lo que le da al rey, lo que es del rey. Y una cosa que no me explico (a no ser que se reúna con ellos, los entreviste y hasta que vea que no están totalmente inspirados para con el mundo que propone), es como con cada co-guionista, con cada ilustrador que se junta, consigue trasladarles lo que quiere. Con tramas, con dibujos y colores, que casi no se diferencian de una trama a otra. Se consigue un todo. Una genial idea donde podemos centrar toda la atención sin problemas en lo que Mignola propone en su nuevo guión.

Su cómplice en este lúgubre mundo es Troy Nixey. Con el que transmite desde la primera página una historia muy propia de un capitulo de Penny Dreadful. Pues en ambos, los monstruos caminan a plena luz del día, algunos fácilmente reconocibles por las virtudes y los actos de los ignorantes, donde nuestro protagonista Joe (un buenazo, un tipo bastante simpático, lleno de buenas intenciones), poco cuadra en una tumultuosa ciudad donde los asesinatos de prostitutas, enfermedades nauseabundas, peces que saben decir ¡MUERTE!, y malogradas mediums que hacen sesiones espiritistas para que los espíritus de los asesinados; se expliquen.

Un horror de ciudad… Jenny Finn es una historia de Terror. Desde los muelles de la ciudad, hasta la otra punta, una cepa virulenta parece ir expandiéndose de vecino en vecino a base de verrugas, escamas y ventosas pulperas que se abren paso en cada brazo, en cada rostro. Barrios pobres en los que transita la enigmática Jenny Finn: una niña que vino del mar, que ha sido vista en compañía de un muerto, que ofrece consuelo a mendigos, ancianos y enfermos de los que brotan tentáculos y que camina entre la muchedumbre llamando la atención de nuestro protagonista “normal” Joe. Aunque pronto Joe dejará las comodidades de una taberna, para ir enmarañándose cada vez más en asuntos inexplicables, incluidos los males del hombre y una mayor amenaza que se desliza sobre las calles empedradas de la ciudad.

Jenny Finn es una miniserie de cuatro numeritos que Norma Editorial (donde debéis acudir para deleitaros con historias de Mignola, sin duda), nos trae como siempre recogida en un solo volumen y en tapa dura. Ideal para juntar con obras maravillosas que no me canso de recomendar como las series Baltimore, Caza de Brujas, Bogavante Johnson o Joe Golem. Sin contar las indispensables colecciones integrales de Hellboy y A.I.D.P. que ya deberíais tener.

Troy Nixey aparte de colaborar en el guión, también proporciona ilustraciones en los primeros números. Dave Stewart colorea esta fantástica historia de Mike Mignola, publicada originalmente en blanco y negro donde Farel Dalrymple culmina la trama en el cuarto número con un final abierto de los que molan. Aunque siendo sincero, tuve que leer toda la historia una segunda vez para comprender ciertas cosas que antes había pasado por alto. Hecho que influenció mi experiencia pasando mi opinión de “pero-qué-diablos-he-leído” a “qué-chulada-¿no?”.

Mike Mignola, el gran cerebro tras la franquicia de Hellboy, siempre ha amado una buena historia de Terror, al igual que este que os escribe. Sé que Mignola empezó a trabajar con Nixey en la historia de Jenny Finn en 1999. En estos veinte años han publicado una extensa obra pero Finn era de esas historias guardadas en el cajón que arañaban la madera por ver la luz. A los que escribimos, nos ocurre bastante. Hay tramas que parecen tener opinión y son ellas mismas las que deciden cuando salir. Susurran a nuestros cerebros para que volvamos a pensar en ellas y por tanto ser retomadas para ser paridas de una vez…

Dark Horse Comics finalmente relanzó la historia al otro lado del charco y Norma Editorial lo hace aquí. Una plaga extraña acechando Londres, tentáculos grotescos y piel de pez abriéndose paso en las personas. Enfermos que explotan en horripilantes montones de sangre y tentáculos. Un asesino matando prostitutas. La gente buscando un chivo expiatorio… Una historia de horror clásica que no debes perderte. Por lo que pueda pasar.

Reseña: Hellboy en el Infierno. Integral Vol.4, de Mike Mignola, Richard Corben, Nowlan, Hampton y VVAA

Lo queramos o no, hay diferencias incluso en lo mejor de lo mejor. Dentro del mejor formato en cómic…, también hay distinciones. Y si hay un integral, una recopilación que siempre se espera con creces, con cierta ansia pues vamos viendo como cada poco Norma Editorial nos edita joyitas en formato TPB; esos son los integrales de Hellboy. Con la idea en mente, con el miedo sobre qué traerá o no dentro del próximo volumen negro aterciopelado…, supuestamente va todo. Pero siempre te queda ese miedo de que una colección tan maravillosa, en un formato tan genial, no quede completa.

Aunque esto casi puede ser una blasfemia a estas alturas, no me queda otra que explicar quién es Hellboy. Pues me consta que estamos recibiendo muchas nuevas visitas y de gente nuevo en esto. ¡Ahí voy! Como un profesor que vuelve a explicar su asignatura favorita una y otra vez. Hellboy fue un personaje creado por Mike Mignola en 1994 para el sello Legends de la editorial de cómic estadounidense Dark Horse. Como un demonio y con el nombre de Anung-Un-Rama, Hellboy fue traído a la Tierra siendo bebé por nazis ocultistas. Rescatado por las fuerzas aliadas y criado por la AIDP (Agencia de Investigación y Defensa Paranormal… Y otra recomendable serie en cómic), Hellboy se crió para ser un gran demonio de piel roja, con cola, cuernos y una gran mano derecha de piedra escarlata. Un personaje claramente influenciado por clásicos de aventuras y terror góticos y/o lovecraftianos. Según su creador, el gran Mike Mignola.

Hellboy en el Infierno es el nuevo integral recopilatorio recién editado por Norma Editorial. El cuarto volumen en esta preciosa edición en tapa dura y negra que tanta majestuosidad desprende. Y por qué no, tan bien queda en nuestra cómicteca. Hellboy en el Infierno -aparte del titulo del tomo- es una miniserie donde Hellboy acaba de morir en tramas anteriores y recorre el Infierno. Una oda a la Divina Comedia. Lo que aquí brilla es la idea de que el personaje va encontrándose con personajes muertos de sus anteriores aventuras. Casos algunos nunca resueltos, o personaje que jamás volvimos a saber de ellos por exigencias del guión. Una miniserie de diez números para abrir boca por que hay más, mucho más.

Le sigue El Mago y la Serpiente, una colaboración ganadora del premio Eisner entre el creador de Hellboy, Mike Mignola, y su hija Katie de siete años (por entonces). Donde el Mago le revela a su mejor amigo, la Serpiente, el poder de crear objetos sólidos con tan solo gesticular formas geométricas… Terror infantil y cercano. El Exorcista de Vorsk es una historia bastante destacable que llegó a ser definida como “un relato de marionetas” escrito en el infierno. No digo más. Hellboy contra la Momia Azteca nos lleva a México, donde el Chico Infierno después de ciertos eventos llega a una perdida iglesia en el desierto y se bate con cadáveres reanimados mientras intenta a la famosa momia y brujería del lugar. Y dos numeritos más (el Dark Horse Presents #31 y #32) donde el titulo lo dice todo: Hellboy se casa.

El Hombre del Ataúd es un guión (de los mejores para mí) que también nos lleva al set de México pero en 1956, una de las dos nuevas historias creadas para la muestra del XX Aniversario de Hellboy en lo que se llamó el “Día de Hellboy” (22 de marzo). Y también se aporta aquí otra maravilla como es La Mansión de los Muertos Vivientes, genial historia en colaboración con el gran Richard Corben. Otra historia de años atrás (1952) donde Hellboy se dedica a la lucha libre mientras lamenta la muerte de un buen amigo. Aunque tendrá que enfrentarse a un jorobado, un monstruo resucitado como el de Frankenstein, un hombre lobo y un grupo de vampiresas. ¡Toma ya! El Circo de Medianoche es la mar de curiosa. Muy bien descrita en su sinopsis como: “Una terrorífica historia de la infancia de Hellboy”. Tiempo atrás, los miembros de la AIDP dudan del pequeño demonio: ¿amigo o amenaza? Pero el Chico Infierno encontrará un extraño circo habitado por seres extraños, donde vivirá la primera de sus muchas aventuras paranormales. Y cierra el volumen En Aquel Mar Silencioso, donde Hellboy viaja a alta mar para encontrarse con un navío fantasma, tras ser capturado para ser vendido como monstruo de feria. Un maravilloso relato que recuerda a los geniales cuentos de Terror de William Hope Hodgson.

Hellboy es algo así como un fenómeno cultural. Cuando entras, te atrapa y querrás leer todas sus historias. En especial, si amas el género de Terror. Mike Mignola se asegura tu enganche a su Mignolaverso. Donde he podido leer ya decenas de historias chulísimas e inolvidables. Y ahora integrales maravillosos que son pura delicia diabólica.

Reseña: Joe Golem, Detective de lo Oculto. La Oscuridad Exterior, de Mignola, Golden y Reynolds

Llega a novedades el segundo volumen en TPB de Joe Golem, Detective de lo Oculto. Sabiendo de mi mignolismo, es de todos conocido que me iba a poner con él al momento. Adelantando ya, que aunque este número se indica como segundo tomo, contiene arcos argumentales que se pueden leer de forma independiente y que se cierran en este mismo volumen.

Si has leído hasta aquí, te acabas de delatar como un gran fanático del Mignoalverso y por eso ya sé que eres de los míos. De esos que cuando descubrimos una nueva historia, obviamente corremos a leerla. Para los nuevos, saber que Joe Golem, Detective de lo Oculto nos sitúa en la isla de Manhattan pero con gran parte de ella sumergida a más de treinta pies. Principios de los años 20. El Downtown nunca ha recibido mejor nombre. De hecho, es conocida como la Ciudad Anegada. Cataclismos naturales: terremotos, tsunamis y fuertes tormentas la empujaron hacia el fondo hasta que, cincuenta años después, duerme bajo el agua. Ahora los pobladores de Nueva York se diferencian en dos bandos: la parte alta y rica de la población y la ciudad anegada donde moran indigentes, carroñeros, huérfanos y bastantes casos paranormales.

La Oscuridad Exterior (The Outer Dark) es el primer arco de tres numeritos que trae el tomo. Donde así a bote pronto, encontramos a nuestro detective de lo oculto luchando con algunos de sus propios demonios en forma de terribles pesadillas recurrentes. Tramas sobrenaturales, lovecraftianas, seres de penumbra, investigadas por el detective de borsalino. Con ese toque retro que tanto gusta a los que amamos las novelas clásicas a lo Dashiell Hammett. Joe golem está convencido de que estas pesadillas tienen un significado especial, como si su subconsciente intentara decirle algo. Afortunadamente (o desafortunadamente, dependiendo de cómo lo mires), no tiene demasiado tiempo para detenerse en sus cosas, pues un asesinato múltiple se ha denunciado. Un agresor sobrenaturalmente fuerte. Lo que le arrastra al primer plano el misterio y la maldad de ciertos seres a los que uno no desearía enfrentarse en su vida. Y con tan solo un 38.

Carne y Hueso (Flesh and Blood) es la segunda aventura que se aporta. Una mini historia de tan solo dos números pero con mucha enjundia. Donde vuelven a colaborar Mignola, los misteriosos aportes de Golden y el arte crudo y espeluznante de Patric Reynolds. Ilustraciones que perturban sabiendo o no de qué va la trama. En primer lugar nos encontramos con ciertos problemas entre Joe y Lori. Lo que causa inestabilidad interior en Joe. A lo que suma algunas dudas acerca de su jefe, el Sr. Church. Joe comienza a investigar una posible posesión, un primer número que te deja con el corazón en un puño: con Joe Golem a punto de entrar en la casa de una mujer poseída. Comienza fuerte el final de la historia, con Joe y el padre Ryan intentando ayudar a la mujer por la que los vecinos se han preocupado. Para encontrar todo lo que hay tras un alma atormentada, viendo que quizás el Sr. Church oculta demasiado sobre todo esto… Y cuando menos lo esperas, se desvela que ambas historias revelan lentamente la verdad sobre el pasado de Joe. Drama y horror para disfrutar en el camino.

Mike Mignola y Christopher Golden continúan haciendo grandes colaboraciones que nos vienen de lujo a los amantes del Terror. Más allá del ya denominado Mignolaverso, colaboran a la perfección en términos de diálogo y ritmo, alimentándonos poco a poco, con un curioso goteo, el suficiente para mantenernos enganchados página a página. Terminé Joe Golem, Detective de lo Oculto: La Oscuridad Exterior, entusiasmado. Curiosidad por saber a donde pueden llevarnos en un próximo número de este maravilloso investigador de lo sobrenatural. Pero aún queda. Sabemos que este titulo se publica aquí cada mucho (un año entre los dos números) pero somos considerados por ser obvio que antes salen las grapas al otro lado del charco y luego Norma Editorial tiene que ver cuantos ejemplares mete en el TPB de aquí. Sin embargo, siendo paciente, se cumple. Me complace ver que este segundo volumen cumplió mis expectativas. Es decir, para mí es una serie a seguir pese al tiempo. Como un buen whisky que con la espera, gana. Establece temas emocionantes y por el momento continuaré cantando elogios. Además de que hablamos de autores que hacen un buen trabajo dando la bienvenida a cualquier fanático, no dejando demasiadas preguntas sin responder. Una genialidad creciendo lentamente en mi cómicteca.

Reseña: Marshal Blueberry (Integral), de Jean Giraud, William Vance y Michel Rouge

El tríptico Marshal Blueberry acaba de ser recopilado por Norma Editorial en formato integral; mismo tamaño, misma edición, que los geniales recopilatorios de la serie original en formato integral que están llevando a cabo. La esperada edición de una de las sagas míticas de Blueberry que muchos esperábamos. Marshal Blueberry nace del encuentro entre dos leyendas de la historieta. Escrito por Jean Giraud, permite a William Vance mostrar su amor por el western en sus dos primeros volúmenes. Un lugar donde Michel Rouge, brillante estudiante del maestro Moebius, completa con éxito una aventura épica, la quintaesencia del crepúsculo occidental. Pero contaré algo más:

Estados Unidos. Zona de frontera con México. Noviembre/Diciembre de 1868. Un pueblo llamado Heaven. El mismo donde un tipejo y unos treinta apaches esparcen el terror en la región. En Fort Navajo, el coronel Tom Clarke espera el regreso de su oficial, el teniente Blueberry, cuya misión era negociar con los apaches para entregarle a ese tipejo. El tiempo límite expira. De lo contrario, la otra solución es enviar al teniente Garret con su tropa al ataque de los renegados. Sin embargo, Blueberry ha tenido éxito en su misión. Trae a Chato de vuelta, aunque en el camino él y sus hombres encuentran una diligencia que ha sido atacada. Blueberry desea seguir el rastro, las señales dicen que quedan sobrevivientes… Aunque para eso tendrá que separarse de su principal misión.

Un primer álbum que empieza a tope. Una buena oportunidad para reencontrarse con el más famoso teniente del mundo del cómic. No obstante, dos años más tarde, por orden de George Washington, descubrimos que Blueberry se convierte en mariscal. Una manera diferente y curiosa de ver al personaje. Una historia que trae otro tono a la serie. Donde encontramos influencias del cine estadounidense mezclado con el género occidental en este escenario: un taberna poco conocida, trampas en el póker, linchamientos, peleas. Giraud también muestra su poder para el humor en este guión. Y luego, Blueberry usa a uno de sus viejos amigos. Red Neck, un personaje que habíamos conocido ya en el ciclo de Yellow Head. Lo dicho: una versión diferente a lo que estamos acostumbrados. Pero entretenimiento, acción y tiros por doquier no faltan. Y eso buscamos, ¿no?

El tercer álbum de Marshal Blueberry por fin yace juntito a sus dos hermanos mayores. Siete años. Siete años tuvieron que esperar los lectores fanáticos de Blueberry esperando la continuación de dicha trama. En su día, esta enorme expectativa dañó a ciertos fans. Hubo problemas con la serie. Principalmente, el hecho de que William Vance no volvía a los lápices. Así que al final se optó por otro especialista del cómic western. Michel Rouge es quién se puso sin perjuicio alguno a los dibujos. Y las expectativas volvieron a crecer. Rouge estuvo en la serie Comanche después de la partida de Hermann y había ayudado a Giraud en el álbum Blueberry: The Long March. Fue entonces que los resultados gustaron. Y entonces, ¿se nota la diferencia en el dibujo? Apostaría un dedo a que si no llego a decir nada, muchos ni lo notarían. Un trazado muy cercano a su antecesor, aunque me atrevería a decir que Rouge destaca algo más. Su diseño, a diferencia de Vance, halla más espacio, da más sensación de profundidad y crea bonitos planos casi con cualquier viñeta. Y dibuja caballos magníficamente bien.

Una última historia que se vuelve más sangrienta con el paso de las páginas. Que termina con un giro argumental que no esperas. Volviendo a subir al podio a un Giraud que por momentos pensábamos ido. Un resultado a la altura. Una trama clásica que se complica con el paso de las páginas donde en principio empezamos con un Blueberry contratado para desmantelar una red de traficantes de armas, pero que toma un rumbo inesperado. ¿Evitar una guerra india? Entre otras muchas cosas.

Una espectacular edición.

Reseña: Hellboy Krampusnacht, de Mike Mignola y Adam Hughes

Hoy una reseña ligerita debido al trato de un cómic raudo y veloz, pero de los que se quedan clavados en la sien. De los que con muy poco aportan una intensidad y un desasosiego dignos del mejor Terror de los grandes clásicos góticos. Un encuentro, una conversación, una situación desesperada donde Hellboy se enfrenta a uno de los monstruos más perturbados, más tenebrosos, uno de los grandes pilares del folklore del noreste europeo. El terrible Krampus. Ser que adoro desde que supe de su historia y del que amo cualquier historia donde esta aberración sea protagonista. (Pese a las broncas de mi hija, gran amante de la Navidad y sus bondades).

Mas, antes aprovecho para hacer una breve aclaración, ya que he sido testigo en varias ocasiones de que la mayoría de la gente tiene una idea equivocada sobre su leyenda. En el cuento más difundido, el Krampus es una criatura de demoníaca apariencia que castiga a los niños durante la época de Navidad. Es el contraste. El lado oscuro. Todo lo contrario a Santa Klaus-Papá Noel-San Nicolás. Mientras uno premia con regalos a los niños que han sido buenos durante el año, el otro los castiga por haber sido malos. Es su némesis. Uno saca regalos del saco y los deja junto a la chimenea mientras que el otro captura con su sangriento saco a los traviesos y se los lleva a las profundidades del Infierno para devorarlos. NO es el Grinch; ese ser verde multimedia que odia la Navidad porque sí.

Bien, aclarado esto, vamos con Hellboy Krampusnacht, este one-shot que gracias a Norma Editorial podemos leer por fin en español. Avisando que no estamos ante un numerito cualquiera en la obra de Mignola o el mencionado monstruo navideño. Estamos nada más y nada menos que ante el último Premio Eisner (2018) al Mejor Número Único. Una historia, un detalle, una anécdota, un enfrentamiento inesperado con nuestro Chico Demonio dándolo todo. Por que nos vamos a finales de diciembre en Austria. Año 1975. Hellboy se encuentra acosado por el fantasma de una mujer que le pide que ayude a su hijo. Pisando nieve llega a una casa habitada por un solitario anciano. El mismo que convoca a nuestro rojo héroe pues tiene una petición que hacerle. Una “ayudita” que impacta a Hellboy. Pero nada es lo ue parece. Hellboy contra el Krampus de la mitología de la Europa del Este. Y el enfrentamiento es rápido, certero y con frases delirantes. No tan épico como uno podría esperar. Aunque el Krampus por alguna oscura razón, pide una y otra vez a Hellboy que lo mate y que… No diré más. Disfrutad vosotros mismos de esta historia tensa, macabra, súper recomendable para los amantes de Hellboy y/o el Mignolaverso en general. También para amantes del género de Terror y del folklore más tradicional. Brillante además el arte de Adam Hughes. Krampusnacht es visualmente impresionante se mire por donde se mire. Una buena pesadilla que se devora en nada.

Cuentan que el demonio aparece la noche del 5 al 6 de diciembre,

merodeando las calles durante el Krampusnacht

(La noche del Krampus, en alemán),

haciendo sonar cencerros y cadenas oxidadas para asustar con su presencia de íncubo fétido y maloliente.

Un rostro diabólico de largos cuernos, lengua larga y roja y greñas negras, te está mirando…

Reseña: Tokyo Ghost (Integral), de Sean Murphy, Rick Remender y Matt Hollingsworth

Somos así: cuando una obra es buena, nos gusta, amamos su dibujo y lo que propone; la queremos tener en la mejor de las ediciones. Por supuesto que hablo del tomo integral pero si además la editorial tiene en cuenta la calidad del titulo y decide presentarla en una Edición de Lujo y que en todos los aspectos (económico, sobre todo) merezca la pena; como se dice ahora: COMPRO. Norma Editorial ha hecho todo esto con Tokyo Ghost. Un cómic del que no me asusta decir que probablemente contiene uno de los mejores tándem de autores de los últimos años del noveno arte. Ambos dos llevando una serie de Ciencia Ficción hacia lo más alto, un equipo de súper estrellas formado por Rick Remender (Low, Clase Letal, entre otras) y Sean Murphy (Crononautas, Punk Rock Jesus, entre otras obras independientes de calidad). Y no lo digo por decir, Rick Remender es uno de los guionistas que más vende del momento, y si a ello le sumas el que es para mí el mejor dibujante actual para crear diseños futuristas como es Sean Murphy, la pregunta es: ¿estamos ante un cómic indispensable de CF, uno de esos que se volverá un clásico con los años? Estoy asintiendo con la cabeza. En Tokyo Ghost encontraréis una clara critica y concisa sobre la adicción, los medios de comunicación, y sobre todo, el poder del corazón humano.

Ya en los primeros cinco números (que en su día comprendieran el primer TPB), percibes que estás ante una maravilla futurista de esas que apuntan a convertirse en todo un clásico del cómic de CF. Con ambientación digna de la mejor película, de la mejor novela, del mejor videojuego o incluso de un gran juego de rol con ambientación mangaka vanguardista y/o steampunk. Una ambientación que se consigue, o mejor dicho de la que tienen mucha culpa, el estilo deslumbrante e inspirador del dibujo de Murphy y el brillante uso del color de Matt Hollingsworth (Wytches, Ojo de Halcón) .

Unos setenta años en el futuro. Año 2089. Los Ángeles. El consumo excesivo de tecnología se dispara en las calles, consumiendo por completo las vidas de las personas. Estamos casi al cien por cien de una población sometida al enganche, a la droga de moda. Excepto la condesa Debbie Decay y su compañero y bruto motero Led Mella. Juntos se dedican a limpiar la escoria de la ciudad con una fuerza mortal y explosiva. No obstante, la gente de este mundo parece existir solo por una razón: obtener y meterse la sustancia más alucinógena posible. El éxtasis definitivo y virtual. Ya sea de sistemas televisivos transmitidos directamente a sus mentes o modificaciones del cuerpo capaces de convertir a un cualquiera en un súper hombre. Parece que solo merece la pena vivir para encontrar ese subidón megatecnológico. Es entonces cuando una nueva misión se escribe en el horizonte. Eliminar del mapa el último país libre de tecnología drogadicta. La pareja tiene un nuevo trabajo, una nueva ilusión, abandonar la miseria familiar de Los Ángeles y aplastar a todo aquel que pueda escapar al último santuario libre de drogadicción del planeta… Tokyo, ese edén para los que desean una vida normal.

Así comienza una obra que se vuelve toda una delicia con el paso de las páginas. Tokyo Ghost se hace en cierto modo diferente por mezclar una temática ya conocida (la búsqueda del edén, la libertad, la vuelta al estado del bienestar), con una intensa violencia a través de las páginas. Sumando a todo ello ese tono de las novelas de William Gibson (Neuromante, Johny Mnemonic) que introdujeran en nuestras vida la tecnología como algo a lo que temer en breve.

Tokyo Ghost tiene esa fuerza, ese poder, ese “sin miramientos” del manga que Akira trajo al noveno arte. Una bomba radiactiva de sangre y tripas, arrojando balas, bazookas en mano, cientos de flechas clavadas en la espalda y miembros del cuerpo separados con cierta finura. Acción. Y un ambiente, un mundo creado de la nada para desarrollar una historia que se hace maravillosamente fácil de leer. Aunque sí es cierto, en mi opinión, que cualquier artista menor habría matado el impacto de la historia, la cual con el avance de la trama se vuelve profunda y emocional. Por eso lo brillante de la conjunción, de la perfecta unión de estos autores para con el titulo. Tokyo Ghost puede parecer sólo un espectáculo violento, pero a medida que avanza encuentras una trama que trasciende, con un trasfondo interesante germinado, el cual solo tienes que esperar a que florezca. Y florece. Wow! Si lo hace…

Tokyo Ghost, una metáfora clara de nuestra adicción a lo digital, a los medios de comunicación y al exceso de nuestro tiempo. Que se contrarresta con un paraíso a los ojos, una belleza natural ubicada en un lugar de la Tierra concreto. Unos detalles soberbios. Una de las novedades más interesantes, uno de los tomos más completos que podéis encontrar actualmente en vuestra de cómic habitual.