Archive for Panini Cómics (Marvel)

Reseña: Thanos. La Primera Nueva Trilogía, de Jim Starlin, Alan Davis, Ron Lim y VVAA

Fue antes el huevo que la gallina. En mi caso, ya era y un enamorado del personaje de Thanos mucho antes de que se hiciera mundialmente conocido entre los no-frikis gracias a las pelis de Los Vengadores. Thanos en Marvel y Darkseid en DC. Dos malos-multos megapoderosos muy-muy parecidos en cuanto a hechura y poder. Ambos dos, han sido mis villanos favoritos cada uno por su lado (sigo con el “yo»); pues yo ya amaba por encima de todos los crossovers interplanetarios la maravilla ochentera como es El Guantelete del Infitnito.

Amantes del tema cósmico, la verdad es que no nos podemos quejar pues Panini Cómics ha ido trayendo desde principios de 2018, todo-todito-todo lo que ha brotado de la mente creadora inicial como es el maestro Jim Starlin. Todo el cósmic-queo. La mejor saga intergaláctica de Marvel en orden cronológico (El Renacimiento de Thanos, El Guantelete del Infinito y su Prólogo, las intervenciones del gran ausente de las pelis Estela Plateada, La Guerra del Infinito, Warlock y la Guardia del Infinito…), toda una serie de tomos dentro de lo que se ha llamado Colección Starlin. Donde llega ahora como novedad Thanos: La Primera Nueva Trilogía.

Recopilada en un solo volumen, totalmente imprescindible. Imprescindible para fans acérrimos como yo, concretamente. Descubrir hasta donde es capaz de llevarnos la mente de Starlin que aún exprimiendo la gallina de los huevos de oro hasta los topes (quién esté libre de pecado que tire la primera piedra), sigue sabiendo engancharme y trasladarme a aventuras cósmicas y dramas altamente atractivos. Por ello, cogí con muchas ganas esta nueva trilogía del Infinito, que fue publicada a lo largo de tres espectaculares Original Graphic Novels y una derivada en forma de miniserie. La misma que ahora Panini Cómics presenta en un solo volumen integral.

Abre el tomo una grandísima Introducción del maestro Warren Ellis. De donde partimos a Thanos: La Revelación del Infinito la primera trama donde el Titán Loco continúa su cruzada con un poder incalculable y donde se nos habla de Annihilus, señor de la Zona Negativa, el cual ha vuelto a ascender al poder, más peligroso y mortal que nunca. Cuando él y sus ejércitos de la Zona Negativa se lanzan a otro asalto sobre nuestro Universo en busca de una fuente de poder infinito, tendrá que formarse una frágil alianza para detenerlo. Tenemos así a los Guardianes de la Galaxia, Gladiador el Líder de la Guardia Imperial Shi´Ar y Adam Warlock más unidos que nunca. No obstante, esta nueva Guardia Infinita parece no ser suficiente y quizás necesiten la ayuda de un irreverente ser llamado Thanos para detener a un terrible enemigo que ahora tienen en común.

Una nueva epopeya cósmica muy degustable.

Un nuevo desequilibrio en el Universo nos lleva hasta la segunda novela gráfica llamada Thanos: La Relatividad del Infinito. Pues desde su último regreso del olvido, Thanos se siente… incompleto. Nada como una peregrinación al oscuro dominio de la Muerte, y sus reveladoras aguas del Pozo Infinito, como para dar nuevas ideas al malvado Thanos. El inicio de una cruzada que conlleva enfrentamientos contra Silver Surfer y esos nuevos seres tan poderosos de la galaxia conocidos como Los Aniquiladores. Una odisea que lo cambiará todo.

¿Thanos y Adam Warlock unidos como tandem? Wow!

El fin de esta denominada Primera Nueva Trilogía fue en realidad una miniserie de cuatro numeritos llamada La Entidad del Infinito, la cual pasa directamente pasa a la acción llevándonos a ver como Adam Warlock quedó prisionero de Annihilus en la Zona Negativa. Entonces las cosas empiezan a ponerse raras. Tras enfrentarse a una extraña y poderosa fuerza, comienza una gira de pesadilla por un universo devastado. Cada respuesta desenterrada produce más dolorosas preguntas. Hasta que Warlock recibe una convocatoria astral que no puede ignorar.

Una historia tan diferente como extraña. A descubrir.

El Final del Infinito (¿de verdad?) es la última de las OGN (Original Graphic Novels) que incluye el tomo. Después de la Revelación y la Relatividad, aquí es donde realmente se cierra la trilogía. Donde tiempos desesperados requieren medidas locas. El final del ajedrez cósmico iniciado donde Thanos se había retirado del tablero violentamente, pero cuya vuelta a esa galaxia devastada en su ausencia, hace crecer un odio incalculable hacia el señor de la Zona Negativa, nunca antes vista. Dicho ser ha estado aprovechándose del poder divino de Adam Warlock para un genocidio eterno. El mayor conocido. Y sólo un puñado de héroes y uno o dos villanos siguen en pie.

Todos se enfrentándose a la destrucción definitiva. Y esta vez quizás nadie pueda evitarlo. El maestro cósmico Jim Starlin regresando a su personaje más característico en una historia de muerte y renacimiento que transformará una vez más el Universo Marvel. Totalmente recomendable.

Reseña: Spiderman. El Niño que Llevas Dentro, de J. M. DeMatteis y Sal Buscema

Al igual que uno necesita de vez en cuando ver, rememorar imágenes de su pasado, para saber de donde viene; uno necesita volver a Spiderman. Al personaje Marvel por excelencia. Regresar al ídolo puntero de los 80 y 90, en cuyas aventuras uno se perdió en tardes y tardes de su juventud. A la mejor época de mi infancia donde la principal preocupación era pasarlo bien leyendo. Y los cómics de Spiderman os aseguro que poseían mucho de ese poder. Por eso valoro bastante estos 100% Marvel HC que se saca Panini Cómics de vez en cuando de la manga, contenedor de arcos argumentales geniales que uno devoró antaño o inclusos otros muchos que uno no recuerda haberlos leído nunca. Hoy os reseñaré uno que ya con su título nos toca el alma.

El objetivo principal de Spiderman: El niño que llevas dentro es la maldición del Duende Verde y como se llega a ella una vez más. El enemigo, la némesis número uno de Spiderman, regresa. Tragedias de la infancia unen a Parker con el hombre que un día fuera Alimaña. También un Harry Osborn atormentado por el fantasma de su padre Norman. A modo de imágenes de televisión comienza la trama con una página completa con tres por cuatro viñetas de contornos redondeados, donde tras colores apagados, vemos el sufrimiento, la transformación y regreso de ese ser al que llamamos Alimaña. Vermin lo llaman algunos y vaga por alcantarillas. Se escapó del asilo-psiquiátrico en el que se encontraba y se pierde en su propia demencia. En el deambular de las sombras, lleva consigo un monólogo interno (ilustraciones perfectas de lo que perturba a un asesino-psicótico), y de ahí nos trasladamos a un Spiderman de pie observando una mesa llena de fotos que muestran a la víctima caída tras la huida de Vermin del asilo. Y nos presentan al Dr. Kafka, que resulta ser el que estaba tratando a Vermin…

Spiderman: El niño que llevas dentro comienza como un verdadero thriller. Sorprende lo bien que ha pasado el tiempo por dicha trama. Spidey bastante molesto por la fácil huida de uno de sus viejos enemigos. El Dr. Kakfa intentando explicarle el progreso que hizo con Vermin antes de marcharse. Un par de flashbacks de lo sucedido en La Última Caza de Kraven entremezclados en una conversación. El Dr. Kafka luchando contra su conciencia. Peter yaciendo despierto en la cama, mientras sostiene a Mary Jane en sus brazos. En el mismo edificio de apartamentos, Harry Osborn tiene a su esposa, Liz, en sus brazos también. Tampoco puede dormir. Harry está en medio de una crisis nerviosa y eso le llevará a…

No diré más. Por que las buenas historias hay que disfrutarlas por uno mismo. Pues estamos ante una de las mejores tramas del trepamuros contra el Duende Verde que recuerdo haber leído. Y el caso es que no recuerdo haber pasado por ella. Quizás por eso he alucinado, y me ha enamorado tanto. Un guión palomitero como pocos que se devora en nada. Eso he encontrado en Spiderman: El niño que llevas dentro. Además de (y esto creo que no lo sabía mucha gente) ser secuela directa de la súper conocida trama La Última Cacería de Kraven; una de las más distinguidas historias que ha parido el noveno arte.

Y es que friends, estamos hablando de un arco argumental que brotó de la mano de dos grandes maestros como J. M. DeMatteis y dibujo de Sal Buscema, así que: ¿qué podría salir mal? O mejor dicho, ¿cómo no disfrutar de una aventura que contiene todo-todito-todo lo que me enganchaba del trepamuros en aquellos gloriosos años? Disfrutable al máximo. Si pensáis en volver a Spidey después del tiempo, Spiderman: El niño que llevas dentro es ese tomito ideal por contenido y precio que viene que ni pintado.

Reseña: Iron Man. Extremis, de Warren Ellis, Adi Granov, Charles y Daniel Knauff y Zircher

He comentado en más de una ocasión que me enamoré del personaje de Iron Man de niño, pese a que económicamente no podía seguir su colección. Con el paso de los años me di cuenta de dos cosas: se estaban escribiendo entonces las mejores tramas del personaje (El Demonio en una Botella, El Nuevo Iron Man), y también supe una verdad verdadera: yo los disfrutaba más que mi amigo. Y los años pasaron con ese buen sabor de boca de historias de un personaje que nunca coleccioné. Sabemos todos que las nuevas pelis Marvel se empeñaron en hacerlo molón. Y volví. Treinta años después, quise leer sus grandes sagas, lo mejor de lo mejor, sabiendo que había grandes arcos escritos como La Guerra de las Armaduras o esta joyita que os reseño hoy (a la que llego súper tarde) como es Extremis.

Desde una visión más madura, cuantas más historias de Iron Man leo, y cuantas más películas veo, no es ninguna metáfora visualizar a Tony Stark como un individuo perdido. Y eso que por lo general sus historias está bien escritas y rara vez se ve involucrado en ninguna narrativa particularmente compleja. Un atractivo centrado enteramente en el encanto, el carisma, el sarcasmo y el orgullo de un personaje como uno de los científicos o ingenieros más famosos inteligentes y ricos de la ficción. Aunque Warren Ellis casi que obvia bastante este tema en Extremis para crear un atractivo guión. Todo lo que necesitas saber para ponerte con ella (y en los films particulares de Iron Man lo comentan), es que ciertos terroristas “cercanos” han colaborado en un experimento súper secreto para crear a un súper soldado. Uno que esencialmente represente al “hombre del mañana”, y por supuesto, Tony Stark debe detener eso.

Descubrimos que la vida de este hombre crece y deriva a partir de malas decisiones. Aunque en esta ocasión, pareciendo culpable de algún modo: no ha hecho nada. Aunque aparentemente ha desperdiciado su potencial. En dos conversaciones absolutamente fascinantes, el mentor de Tony reprende a Stark por explorar frecuentemente no lo que es, sino lo que podría llegar a ser. Y nunca responde, porque no está seguro de la respuesta. Warren Ellis, guionista top actualmente y por supuesto, con grandes obras en su haber, toma al Hombre de Hierro y hace lo que mejor sabe hacer. Creando con Extremis, un arco argumental de seis números que se incluyó en volumen cuarto del personaje, publicado entre 2005 y 2006 e ilustrado de forma original, con un trazo muy realista de Adi Granov. Del que se necesita algo de tiempo para acostumbrarse, ero que luego te captura y como si de un film se tratara, disfrutas bastante con sus diseños.

Extremis es un guión que redefine el «status quo» del anterior Iron Man. Centrando e incrementando el poder en sus armaduras. Una obra que (como todo cambio que se les haga a los mayormente conservadores fans de todo personaje) recibió bastantes críticas. Aunque muy rápidamente se volvieron positivas y desde entonces es considerada como una de las mejores historias de Iron Man. Un guión basado en la crítica, la sátira en la ciencia y la tecnología más puntera como principales protagonistas del momento actual que se vivía a nivel global a principios del 2000. Un Tony Stark atractivo también como personaje y una trama que atrajo mucha la atención esencialmente por reescribir su origen, actualizándolo para con lo sucedido ahora en Afganistán. Un señor Stark que nunca deja que las cosas se salgan de control…, y es por eso que comienza encontrándose herido por su propio armamento en el conflictivo país afgano.

Extremis es un renacimiento, en toda regla. Ellis nos ofrece la imagen de un Tony Stark perdido, a la deriva y confundido. Stark afirma aquí que su pesadilla es una versión de sí mismo que no pudo ver el futuro, pero Ellis insinúa enérgicamente que su pesadilla no es un miedo abstracto: está sintiendo ese dolor y confusión en este momento. Tony Stark es un diseñador de armas cuyas invenciones se utilizan contra Al Qaeda antes de la primera Guerra del Golfo. Durante una visita de inspección, una de las propias bombas de Stark estalla, incrustando un fragmento de metralla en su pecho, el cual casi lo mata. Luego es capturado por terroristas afganos. Al igual que la historia original de origen del primer personaje, Tony crea una armadura junto con el Dr. Ho Yinsen y escapa de los terroristas, pero Yinsen no sobrevive. Esto lo cambiará todo para siempre…

Como habréis podido comprobar, algunos elementos de Extremis fueron adaptados para la película de 2008, Iron Man. Fuente primaria para Marvel/Disney de toda una serie de films que nos han hecho vibrar en el cine. Una gran historia. Una agenda de vida contada en formato de cómic, una lectura sólida y una de las mejores historias de Iron Man, sin duda. Totalmente de acuerdo.

Reseña: Conan El Bárbaro. Ómnibus 1, de Roy Thomas, Barry Windsor-Smith y VVAA

Lo llevo diciendo un tiempo, y desde ese tiempo, vamos viendo como se publica uno y otro integral a cual más apetecible. Más que nada porque son títulos que engloban grandes épocas y personajes con los que hemos crecido y disfrutado un montón. De los que obviamente, queremos tenerlo todo-todito-todo de ellos. Grandes etapas además que si bien no caben en un sólo integral se recogen en dos o tres. Series completas en definitiva, que jamás pensamos que volveríamos a tener (después de que nuestras madres hicieran justicia, «limpieza», tras nuestro crecimiento), y que ahora de unos años hasta ahora ciertas editoriales nos vienen repartiendo crema para que volvamos a tener en nuestras cómictecas lo mejor de lo mejor. Como por ejemplo, lo que acaba de hacer Panini Cómics editando el portentoso ómnibus contenedor de los veintiséis primeros números (más un par de Savage Tales) de la primera etapa Marvel en la que Conan El Bárbaro se abría paso en la Casa de las Ideas. Empezando así un nuevo éxito dentro del mundo del noveno arte.

Y es que ayer mismo os lo decía: Roy Thomas (1940) nació con ese don de saber trasladar a un guión de cómic, gloriosos personajes literarios. Combinar historia, ficción y obras imperecederas. Roy Thomas, fue el primero en suceder al ya desaparecido Stan Lee como redactor jefe en Marvel. Fue en 1972. Pero Thomas ya había lanzado al mercado su Conan El Bárbaro, un titulo que aunque empezó con muy pocas ventas, poco a poco empezó a alcanzar éxito con las adaptaciones de historias del pulp original que Thomas introducía. Además venían dibujadas de la mano del Barry Windsor-Smith, un ilustrador británico que se había presentando en las oficinas de Marvel Cómics pidiendo trabajo y al que después de impresionar a Roy Thomas con el encargo de un número para X-Men, se le asignó la tarea de llevar la serie del cimerio. Adaptaciones como Clavos Rojos, La Torre del Elefante o La Hija del Gigante Helado son obras donde Barry Smith demuestró después sus más altas cotas de preciosismo, evolución y originalidad.

Panini Cómics lo hace una vez más. Nos trae rauda una obra-compendio que vio la luz en USA el pasado enero de 2019. Un lugar donde revivir las primeras hazañas de Conan en reinos fantásticos de una época pretérita. Descubrir o ver nuevamente (por que os confieso que tan solo pude tener en su día unos números sueltos de esta colección), como se convierte en ladrón, asesino y sobre todo, en leyenda. En la que es para muchos la mejor mejor saga de la historia de la Espada y Brujería. Sabremos de un nacido directamente en el campo de batalla. En las tierras congeladas de Cimmeria, Conan se abre camino a través de los indómitos reinos de los hyborianos, sin escatimar su ira contra hombre, mujer o mago. Aventuras que se convierten en leyenda y en recuerdos de buenos momentos lectores. La creación icónica de Robert E. Howard llevada a los cuatro colores con un trabajo que estableció nuevos estándares en cuanto a guiones de cómics. Primera hazañas en las que vivir junto a Conan como se aventura desde su tierra natal y va perfeccionando sus habilidades como ladrón y asesino, como os decía, pero también como mercenario, pirata y sobre todo, el gran guerrero que es.

Hace unos meses se dio una enorme primicia: los derechos de Conan regresaban a Marvel después de una larga temporada en Dark Horse. Noticia que causó un gran revuelo por que muchos sabíamos que eso significaba que vendrían grandes nuevas propuestas y sobre todo, “rescates” (que es lo que me mola) del personaje. El primer fruto de esta revivida relación viene en formato ómnibus, este genial tomo que os reseño hoy, una serie completamente remasterizada, con algunas ilustraciones restauradas para que coincidan con la majestuosidad de las ediciones originales. Además de cada episodio, portada, artículos, cada sección editorial de entonces… Una edición fiel al original hasta el más mínimo detalle con multitud de reveladores extras difíciles de encontrar.

Roy Thomas escribió cientos de historias de Conan entre cómic-books a color y revistas en blanco y negro. Creó junto a Barry Smith a la deseable y siempre sensual Red Sonja. En Marvel además, ayudó a crear nuevos personajes como Puño de Hierro, Hermano Vudú o el Motorista Fantasma. También tuvo cierto papel en la sombra en la creación de los nuevos X-Men, esos que sí alcanzaron el éxito. Y fue gracias a él que Marvel compró los derechos para adaptar Star Wars al noveno arte, sin los que, según Jim Shooter, Marvel hubiera tenido que cerrar por culpa de la crisis de principios de los 80s. No obstante, con cantidad de obras en su haber, Roy Thomas pasará a la historia por llevar (con maestría) a Conan El Bárbaro al formato cómic. Toda una serie de historias que amplían la cronología establecida por su creador literario Robert E. Howard. ¿Me vais a decir de verdad que no queréis disfrutar del don de Thomas, totalmente culpable de poner de moda la Espada y Brujería en los cómics?

¡Feliz San Jordi!

Reseña: Ojo de Halcón (Integral) de Matt Fraction y David Aja

El mejor Ojo de Halcón que he leído nunca. Así se lo describía a un amigo hace un momento. Y no creáis que no hay una base en lo que afirmo, sin duda, uno de los cómics que más me han molado dentro del pijameo. Los cómics de Ojo de Halcón, o mejor dicho en los que Ojo de Halcón participaba, fueron uno de los tebeos que más perseguí en mi niñez en esos kioscos que a muchos nos salvaban de una aburrida tarde lluviosa en la que aún no existían los videojuegos. Ojo de Halcón tenía algo. Era simple. Sin poderes. Casi siempre por entonces a la sombra del Capitán América. Pero tenía algo. ¿Y acaso no era más simple aún un tío con un escudo lanzándolo como un boomerang que uno que tiraba toda clase de flechas que él mismo fabricaba? Por Crom, que nadie me debata eso.

Aluciné. Creo que como todo el mundo, aluciné con el primer TPB que Panini Cómics nos trajo del estupendo Ojo de Halcón, de Matt Fraction y nuestro paisano vallisoletano David Aja que se alzó con varios Premios Eisner (cuatro en total y en diferentes años creo recordar) gracias a esta obra. Y sí, se alucina por que en tan solo dos páginas ves algo diferente, una obra que rompe moldes al estilo de lo que hicieran Tom King y Gabriel Hernández Walta con La Visión, que por cierto también sacó Panini hace poco en un estupendo omnibus que queda genial en la estantería junto a éste. Y que te acerca a un personaje que diría que es otro, más cercano, costumbrista, casi como una serie de TV de las de ahora, en la que a poco que te metas, quedas enganchado. Y maravillado por un dibujo diferente. ¿Sencillo he oído? Uff, muchos querrían hacerlo así de “sencillo” y conseguir esa belleza tan cercana que se compagina a las mil maravillas con el guión. Tramas cercanas que, insisto, empieza mostrándonos a un personaje común con un principio-trifulca en una comunidad de vecinos. Ahí queda eso.

Uno a estas alturas comiqueras sabe lo que hay. Era obvio que esta genialidad saldría en un solo recopilatorio. Era consciente del Omnibus en USA y estando como estamos en la maravillosa época de los integrales, era de prever que tendríamos una joyita así en las manos en cuanto Panini Cómics diera un paso. Además, ya sabéis lo que pienso. Uno ya tiene una edad y el tiempo de lectura es poco y las obras son muchos más degustables si se atienen a dos máximas: leer lo mejor de lo mejor y a ser posible de un tirón. O dos, o tres, pero saber que tienes entre las manos la posibilidad de seguir leyendo su puedes-te apetece.

Pues la trama que propone Matt Fraction tiene más sentido de una sola sentada. Para colmo, se vuelve conmovedora, intrigante y por supuesto, difícil de abandonar. La serie trata tanto de Kate como de Clint. Su interacción es genial. Sus historias en solitario no defraudan. Aventuras originales en su mayoría. Me encanta la inclusión del Dodge Challenger del 70, conducido por una chica llamada Cherry y siendo perseguidos por mafiosos en chándal que intentan hacerse con la pizzería del barrio. Todo muy Soprano y un buen guiño a los que amamos el cine setentero de acción. Con capítulos brillantes como el “narrado” por el perro relacionando iconos pictográficos, realmente una maravilla de arte secuencial y un mensaje genial a engullir. Pizza Dog escuchando a los dos Ojo de Halcón debatiendo y Pizza Dog. Genial el Hawkeye #11.

Con un diario visual y protagonista invitado de la categoría de Tony Stark. O Brooklyn durante el huracán Sandy. También un número navideño en tono humorístico, otro curioso número elaborado en un lenguaje de señas, Capitán América, Spiderman, Lobezno, Viuda Negra, Pájaro Burlón, Spider Woman haciendo breves apariciones entre la Mafia del Chandal, el Maestro de Ceremonias, Madame Masque…, y homenajes a los Romance Comics con unos números como el #8 que son un respiro y se asimilan bastante bien. Y eso que la serie puede ser bastante oscura en ciertos momentos. Hay algunas escenas de tortura, aunque no son demasiado gratuitas.

Y muchas cosas más. Como no podía ser menos en un tomo que recoge los veintidós números de la serie, más el Annual #31 y Young Avengers Presents #6 (protagonizada por Kate Bishop como una Ojo de Halcón), es decir, todo lo que comprendería al denominado Volumen 4 del personaje; más toda una serie de extras y artículos de referencia.

Dice la sinopsis editorial: «¿Qué es lo que hace Clint Barton en su tiempo libre? Con esa pregunta comienza uno de los mejores cómics Marvel del siglo XXI…». Totalmente de acuerdo. Joya del noveno arte del siglo XXI. Una vez empecé, no pude dejarlo.

Reseña: El Poder de Warlock. La Saga de la Contratierra, de Roy Thomas, Friedrich y Kane

Fue a principios de los 60 cuando por fin se liberó en USA toda una gran variedad de libres pensamientos, imaginaciones y grandes sueños, que desembocaron en el mundo del cómic. De donde surgieron cantidad de jóvenes promesas de rumbo incierto que terminaron por ser guionistas, autores y dibujantes de cómics. Los objetivos eran sorprender al lector constantemente y esta era una de las premisas de Roy Thomas, guionista, editor y culpable de Warlock; además de la introducción de Conan en el mundo de los cómics entre otras muchas virtudes. Pero Thomas quiso intentarlo con superhéroes también y tuvo una idea original: crearía una historia que bailara al son de la obra más famosa del momento, el film musical Jesucristo Superstar. Roy Thomas formó equipo con el dibujante Gil Kane y recuperaron un personaje antiguo creado por Stan Lee y Jack Kirby y se pusieron al tema. Y es ahora, marzo de 2019, cuando Panini Cómics vuelve a poner el candelero dicho proyecto. La recuperación de una de las grandes obras del cómic.

El Poder de Warlock: La Saga de la Contratierra llegó en los 70s. Narra los comienzos del personaje y su nueva introducción al Universo Marvel con historias audaces que nos llevan a aquellos buenos momentos con los que alucinábamos en su día. El comienzo viene de la mano de El Alto Evolucionador, un ente, un Dios, que surca el espacio en su nave espacial con un proyecto en mente: crear una Tierra ideal en el que reine la bondad de sus seres. Un nuevo mundo fuera de toda maldad en el que prospere la vida y él pueda vislumbrar como es posible que el bien exista en soledad. Para ello con un trozo de roca de la Tierra original, a partir de ahí, forma la Contratierra, la cual ubica en el Sistema Solar, justo al otro lado el Sol, para que jamás pueda saber de ella nadie y crezca independiente y feliz. El Alto Evolucionador cuida de ella desde sus comienzos, vela en cada momento para que no surjan seres humanos que ideen grandes guerras, no a los conflictos que deparen catástrofes. Todo debe ser bondad y bienestar… Pero mientras traza su plan, El Alto Evolucionador encuentra un trozo de membrana espacial flotando y la recoge. Cuando sus potentes aparatos la examinan, encuentran a un ser dentro que empieza a hablar. Se llama a sí mismo Él. Reconoce haber estado en la Tierra, donde algunos le llamaron Adam Warlock. El Alto Evolucionador, viendo su paz interior, decide contarle su plan sobre la creación de una Contratierra. A Warlock le gusta la idea pero tiene muchas preguntas. Muchísimas. El Alto Evolucionador decide seguir adelante, y del trozo de roca crea la Contratierra, pero entonces aparece un ser que no recordaba, El Hombre Bestia, también creado por él y el cual le odia por hacerlo. El Hombre Bestia ataca la nave, Warlock no puede salir de la membrana aún, y en la lucha con su creador, El Hombre Bestia escapa para hacerle daño donde más duele a su padre: se instalará en la Contratierra y esparcirá por allí a sus esbirros y dotará de Mal un mundo que aún nadie conoce. Un mundo hasta el momento ideal, sin males, pero también sin superhéroes…

Warlock es un personaje que tuvo su origen en la Tierra, a finales de los 60, en la colección de Los 4 Fantásticos. La nueva colección de Warlock acabó en 1976, pero Jim Starlin, el guionista que lo llevó a la cumbre a Él y a todo a lo que acaba en… Infinito; fue cerrando grandes argumentos intergalácticos e incluso creó (y sigue creando) novelas gráficas conclusivas. Quería asegurarse que ningún autor siguiera escribiendo acerca de Warlock y Thanos. Sus dos grandes creaciones por excelencia.

El Poder de Warlock: La Saga de la Contratierra es de esos cómics indispensables que todo amante del pijameo debería tener. Como poco, leer. Releerlo cada año como muchos hacemos. Una saga indispensable por muchas razones. La principal es que se hacen cantidad de referencias a ella (aún a día de hoy) en colecciones de Thor, Hulk, Los 4 Fantásticos, Los Vengadores… Una historia que parte de la idea principal de que hemos sido creados por un ente superior de otro planeta y, ¿quién puede levantar la mano y decir que no ha pensado en ello alguna vez?

Una idea original que hace que te plantees ciertas cosas. El Hombre-Bestia apareció en la Contratierra y les fastidió el plan, por lo que: ¿es inevitable un mundo sin maldad? La recuperación de un conjunto de cómics geniales. El resultado es un volumen tan interesante como original. Imposible perdérselo.

Reseña: Lobezno. Origen, de Paul Jenkins, Joe Quesada, Bill Jemas, Andy Kubert y Richard Isanove

Uno de los reconocidos títulos de Lobezno que me quedaban por leer, Origen (también conocido como The True Story of Wolverine) fue una serie limitada de seis números publicada entre noviembre de 2001 y marzo de 2002, escrita por Bill Jemas, Joe Quesada y Paul Jenkins e ilustrada por Andy Kubert (lápices) y Richard Isanove (color). Tras haber disfrutado con joyitas como Honor o últimamente con Logan, y habiendo reconocido oficialmente que nunca fui muy fan del personaje; decidí que Origen era quizás un nuevo empujoncito para alcanzar ese «feeling» que nunca tuve. Pensando en ello, y a la vuelta en metro tras haber visto casualmente a un chico que leía Lobezno en la Guerra Civil Española (disfrutado hace poco también); decidí echar un ojo y di con que Panini Cómics acaba de reeditar uno de los llamados grandes títulos del personaje.

Lobezno: Origen en un nuevo 100% Marvel HC denominado como «Uno de los relatos más deseados del Universo Marvel”. Más esperados por lo que cuenta, diría yo. Cuenta los principios de Lobezno, uno de los más conocidos miembros (si no el que más) de los X-Men. Desde que el personaje apareciera por primera vez a principios de los 70 en The Incredible Hulk #181 (un numerito que por cierto Panini sacó hace nada en unos Marvel Facsímil la mar de curiosos); la historia inicial de este rudo personaje ha estado envuelta de misterio. Cierta información de sus inicios se fue dando a pinceladas en la recomendable Arma-X. Los primeros días como Wolverine y sus antecedentes. Pero el personaje se mantuvo siempre con pocos recuerdos de su procedencia. Y esto era atractivo. A la vez que deseado de explorar por lectores y guionistas.

Lobezno: Origen revela como el personaje nació en realidad como James Howlett, hijo de ricos propietarios de plantaciones a finales del siglo XIX en Canadá. Débil, a tope de alergias. James es un niño enfermizo y solitario por lo que su amado padre, John Howlett, trae del pueblo a una niña huérfana llamada Rose para que le haga compañía. Ambos niños también juegan con Thomas “Dog” Logan, hijo del jardinero (que se parece mucho a un Wolverine adulto) y aquí se hacen ciertos giros de guión para que los lectores piensen lo que no deben pensar…

Y no sé como de oficial llegó a ser esta serie, pero os aseguro que aquí se cuentan cosas que os dejarán con la boca abierta. Así como otras que os harán dudar sobre cual de los detalles que sabías (si has leido Arma-X) son ciertos y cuáles no. Pues la amistad de los niños se ve arruinada por la tensión entre los padres y por cierto tema con la madre de James, quien se volvió loca después de que su primer hijo muriera en circunstancias misteriosas años antes. Curiosidades como encontrarnos a la pequeña Rose descubriendo por accidente, como la mamá de James tiene tres cicatrices a lo largo de las costillas, dando a entender que aquel hijo que murió tenía sus propias garras… Lobezno: Origen es de esos cómics de los que poco puedo hablar sin spoilearos demasiado el guión. Cuenta tal cantidad de detalles chulos que hablar poco, es muy arriesgado. Una historia muy disfrutable. Aunque si os diré que me encanta el entorno y los misterios que se van descubriendo. Esa época de enormes plantaciones de algodón y maíces del medio oeste norteamericano, escenario donde tantas buenas historias se han escrito.

Paul Jenkins quería que esta serie, ciertos personajes, el arte y las relaciones, sorprendieran a aquellos que creían conocer bien la historia de Lobezno. Haciendo además homenajes chulos como poner a Smitty pareciéndose a Cíclope, la relación de los pequeños James y Rose similar a la de Wolverine con Jean Gray, y de manera similar, Dog como una representación de Dientes de Sable, el mayor enemigo de Lobezno. Y se consigue. Vaya si se consigue. Aunque años más tarde el autor dijera que no fue a propósito. En 2009 se lanzó un one-shot titulado X-Men Origins: Sabretooth, dentro de una serie de historias de origen con personajes relacionados con los X-Men. Tras el éxito, Lobezno: Origen tuvo una continuación (Origin II) en 2013. El film X-Men Origins: Wolverine se inspiró parcialmente en estos cómics. Un joven Logan del siglo XIX descubriendo sus poderes mutantes… Dadle un tiento.

Reseña: Guardianes de la Galaxia. El Regreso de Halcón Estelar, de Jim Valentino y VVAA

Por fin sale a la luz el segundo integral de Los Guardianes de la Galaxia. Los originales. Aquellos que innovaron en los 90s y que tanto me molan como grupo. Una joya de publicación. Un tomaco que continua la serie del primer tomo integral (que recogía Guardians of the Galaxy 1-20, entre otros), una etapa que se cierra en este El Regreso de Halcón Estelar. El final de la etapa de Jim Valentino como explorador del Universo Marvel del siglo XXXI. Un pasote sí, pero os aseguro que es una de las mejores sagas de Ciencia Ficción que se pueden leer en formato cómic.

Una reseña personal y biográfica que me lleva a rememorar años de mi ilusión por los cómics. Verano de los 90 charlando con los amigos hasta la madrugada cuando uno de ellos me comenta que iba a dejar una de las series (en grapa, por supuesto) que había empezado un par de meses atrás. No por disgusto, sino por no poder seguir tantas económicamente. Ese punto de inflexión en el que si hubiera tomado otra decisión quien sabe cuál sería mi rumbo lector a día de hoy. Me enganchó el oírle decir que eran personajes nuevos (eso me encantaba), una serie de CF futurista, aunque basada en el Universo Marvel pero tratado bastantes siglos en el futuro y de un modo diferente. Y no dijo más. Supe que había algo. La quise. Eran años en los que andaba muy ansiado con leer las mejores obras de CF, y en formato cómic, algo así, era un respiro.

Una de las series que mejores momentos me ha dado. Por eso me alegró tanto el ver que en la Era de los Integrales, Panini Cómics también le daba un empujoncito a esta franquicia, trayendo el primer tomo que recopilaba los primeros veinte números. Una etapa que quedaba por cerrar. Y dos años después, por fin he podido devorar, volver a soñar con este Marvel Héroes Guardianes de la Galaxia: El Regreso de Halcón Estelar.

Los Guardianes de la Galaxia componen un grupo de personajes que tienen procedencia. Una base. Nada de nuevos, en realidad. Han tenido tres etapas. Siempre han sido un grupo de superhéroes alienígenas pero por primera vez vieron la luz en Marvel Comics en 1969 y curiosamente se han hecho famosos por una peli Marvel en la que ni siquiera salen los originales. Exceptuando a Yondu (el azúl que silba a las flechas), aunque con otro rol. Fue Jim Valentino quién se atrevió a recuperar al mítico grupo y concederles su propia serie mensual. Un Valentino desatado al ver como se le ofrecía una colección sólo para él; reescribió y reedibujó ilusionado y eso se percibe en las viñetas. Un lugar para innovar y crear, demostrar al mundo el autor completo que era. Así vieron la luz Charlie-27, Nikki, Yondu, Martinex, Vance Astro, Halcón Estelar y Aleta. Y los situó donde debían estar. En el Siglo XXXI (un siglo alternativo creado por Vance Astro de forma accidental), y a través de ciertas aventuras obró por enlazarlos con el Universo Marvel de nuestro siglo. Un futuro que vino…, pero que nunca llegó, como bien dice Julián M. Clemente en la Introducción de este tomo.

Nos topamos entonces con la implacable Rencor y su banda de mutantes malvados viajando a la Tierra en busca de Lobezno. Quien en el siglo XXX, presumiblemente ha muerto, ¿no? Pero ella continua rebuscando entre antepasados y descendientes mientras su banda de asesinos mutantes se enfrentan a los Guardianes. Preguntándonos muchos si el nuevo Halcón Estelar es enemigo o aliado…, hasta que sus motivaciones son reveladas. Es entonces cuando Norrin Radd hace una entrada sorprendente para dar muy malas noticias. Silver Surfer viene a reclutar a los Guardianes, los necesita nada más y nada menos que para eliminar a Galactus. Una batalla desafiante, una batalla de su tiempo, ya que Los Guardianes de la Galaxia se enfrentan al destino, a la posibilidad de una vida futura…, que parece borrarse con el paso de las horas.

Conoceremos también el origen secreto de los Guardianes. ¿Fue solo una coincidencia que forjaran un equipo o hubo otra razón? Una genial historia donde se cuenta como Vance, Charlie, Marty y Yondu comenzaron su guerra personal con Badoon. Y mientras tanto, lo que os comentaba antes, el cruce donde también los Guardianes participan en la Guerra del Infinito. Los Maestros del Mal han lanzado su ataque contra los héroes más poderosos de la Tierra y la Mansión de los Vengadores parece ser uno de los últimos fortines hasta que se desata la locura. Esa misma que algunos conocéis, aunque tal vez no desde este punto de vista. ¡Ah! ¡Y Dormammu dando caña a tope!

Aunque la serie regular seguiría hasta el número #62 (1995), Jim Valentino puso fin a su participación en el último ejemplar de este tomo. Un volumen que mantiene la genialidad, con muchísima más acción, tortas y momentos épicos que el primero. CF de la buena en formato cómic.

Reseña: El Vigía, de Paul Jenkins, Jae Lee, Bill Sienkiewicz, Mark Texeira, José Villarrubia y VVAA

Lo mismo que no gusta que me pase, tampoco deseo para vosotros la mala anécdota de que una buena historia solo porque el titulo o la portada no te atraiga en un primer momento, en ese nanosegundo que hace que te intereses por leer, un de-qué-va (sinopsis); vuele por delante y no la leáis. Estoy aquí para evitarlo. Para comentaros esos títulos destacables que en mi opinión, no debierais pasar por alto. Correcti. El 90% de nuestras reseñas son positivas. Aunque por un lado no son criticas, son reseñas, hay una diferencia. Y por otro, procuramos reseñar solo obra destacables, como mínimo, gustosas de leer. Todo esto lo he comentado en más de una ocasión, pero parece que hay que recordarlo de vez en cuando. Bien, pues ahí estamos. Además, coincide con el titulo de hoy, una miniserie que Panini Cómics acaba de publicar en formato integral en su colección 100% Marvel HC y casi se me escapa. Pues por mil demonios, estaba deseando leerla, esperando que apareciera en nuestro idioma, grandes críticas americanas la alaban.

Tenemos en la obra además, a un gran guionista como Paul Jenkins formando equipo con grandes ilustradores, coloristas y entintadores. El Vigía (The Sentry) es un viaje a través de la llamada Modern Marvel, de esas historias de origen que amo leer y adoro que se publiquen por estos lares y en dicho formato recopilatorio. Inicios que tanto nos gustaron en nuestra niñez, llevados a la actualidad. El Vigía, una miniserie que vio la luz a principios del nuevo siglo, una de esas historias inmiscuidas en los eventos Marvel del momento pese a que la continuidad es lo que menos importa. Eso sí, ya os aviso, los temas que conforman la historia es de esos argumentos entrelazados y curiosos, muy raros visto en el pijameo Marvel. Un superhéroe autónomo (ideal para la Edad de Plata), un alter ego olvidado de un hombre envejecido, junto a un one-shot donde seguimos a Los 4 Fantásticos, Spider-Man, Ángel y Hulk con un tema final que araña el tejido del Universo Marvel promoviendo un final épico.

Entonces, ¿qué hacer cuando te das cuenta de que el mundo entero te ha olvidado? ¿Cuándo te cercioras de que nadie tiene recuerdos de tú existencia y han seguido adelante sin ti? Pero eso no es lo peor, ¿y si descubres que fuiste el héroe más importante que haya existido jamás y nadie sabe nada? El Vigía es esa historia. La historia de Robert Reynolds, un alcohólico, agorafóbico, que resulta ser el mejor salvador que la Tierra tuvo alguna vez. Un héroe querido, luchando contra el crimen antes de que Los 4 Fantásticos emprendieran su fatídico viaje a las estrellas. El Vigía luchó en su día contra todo tipo de villanías disfrazadas, haciendo que la idea de la lucha contra el crimen fuera aceptada por los ciudadanos de Nueva York. Y con los años luchó junto a Hulk, Spider-Man o Los 4 F…, pero hoy, nadie recuerda a Bob Reynolds. Con una vida rota, un matrimonio fallido, se despierta hoy para descubrir su verdadera naturaleza. A tiempo para reconstruir su vida pues casualidad o no, la entidad maligna conocida como El Vacío está regresando a la Tierra. Así que Reynolds se pone su uniforme de centinela una vez más y tiende a desentrañar la conspiración que hubo para borrar su memoria, mientras se acerca El Vacío…

Paul Jenkins al guión, ilustrado por Jae Lee, Bill Sienkiewicz, Phil Winslade, Rick Leonardi y Mark Texeira, y toda una serie de maravillosos colaboradores. No es la primera vez que Marvel tiene un superhéroe al estilo de Superman en sus historias. Un personaje diferente, cercano, muy a lo Astro City, por eso quizás me ha gustado tanto. El Vigía es diferente. Si bien un personaje que lo puede todo, cualidades para lo bueno y para lo malo de Superman, por ejemplo; en gran parte es un personaje que se mantiene solo. Pero mola ese enfrentamiento final que se espera durante toda la trama, empujado por la supuesta conspiración en dicho universo donde se evitó recordarle. A un ser tan magnífico que describiría como el «Superman de Marvel». En definitiva, una epopeya monumental que si te decides, leerás en dos sentadas.

Reseña: Lobezno. Logan, de Brian K. Vaughan, Eduardo Risso y Dean White

Para un personaje que no puede volar, distorsionar el continuo espacio/tiempo o cambiar la historia completa de un universo conocido con decir tan solo unas pocas palabras, Lobezno, más que casi cualquier otro personaje de cómic, se suele presentar como una especie de semidios. Solitario, estirado, con las manos en los bolsillos a la vez que distante de casi cualquier trama en las que participa cuando va en grupo…. Lobezno no solo puede sobrevivir a casi cualquier cosa, sino que también parece saber siempre qué decir y qué hacer al más puro estilo Clint Eastwood. Si bien este tipo de representación crea un personaje indiscutiblemente rudo, también proyecta una sombra atractiva sobre él para muchos comiqueros. Aunque para otros no tanto y quizás por eso nunca fui muy de sus historias. No obstante, llegué a cierta edad y entendí que debía leer fuera de mis gustos, lo que a muchos les parecía realmente bueno. Ya sabéis: «¿El arroz? Millones de chinos no pueden estar equivocados». Por ello, al enterarme que Panini Cómics recuperaba en su genial formato de Novelas Gráficas Marvel el arco llamado Logan de los maestros Brian K. Vaughan y Eduardo Risso; se hacía inevitable ponerme con él.

Donde por primera vez en años, se nos presenta una representación decididamente humana de Lobezno. Una historia donde a pesar de su relativa invencibilidad, Logan se presenta como nada más que un paracaidista canadiense confundido en un espantoso y oscuro momento de la historia. ¿Y adivina qué? Funciona. O mejor dicho, funcionó conmigo. Me encantó.

Nos topamos con Logan en Japón, viajando a través de la nieve en dirección a un templo cuando es golpeado por una ardiente bestia que grita: ¡Tu turno! Fundido en negro y un soldado observándole. El hombre frente a él es el teniente Ethan Warren, un prisionero de la Segunda Guerra Mundial, que parece compartir celda con Logan. Entonces, se ponen las pilas. A Lobezno se le ocurre un plan para escapar y Warren acepta ayudar. Asaltan a tres soldados que se acercan y los dos prisioneros escapan al bosque. Tomando dos de las armas de los guardias. Cuando se encuentran con una joven sorprendida en un puente. (Aquí empieza ya a molar la historia…) Warren y Logan se enfrentan. Debaten si deberían matarla o no. Lobezno le dice a Warren que se aleje o también se unirá a su destino, que ni se le ocurra tocarla y este se aleja acusándole de desertor y espía.

La joven elogia a Logan por salvarle la vida y dice que lo puede ocultar unos días en su cabaña hasta que pueda escapar con facilidad. Dice llamarse Atsuko y está sola. Su desaparecido padre era un kamikaze. Y antes de la tragedia que está por venir, mientras duermen juntos, él le pregunta: ¿Es este el cielo? Así comienza una aventura diferente de Lobezno. Una historia perfectamente imaginable en un pasado del superhéroe, con hechos históricos de por medio tan reales como es encontrar un hermoso atardecer tras un bosque en el precioso país del Sol Naciente con una guerra en ciernes. Logan al natural, pelo en pecho, una especie de soldado estadounidense homoerótico que se encuentra en buena compañía, en un mismo lugar que no deja de ser un hermoso agujero japonés situado en el bando opuesto.

Esta miniserie de Logan me ha hecho reconsiderar seriamente todo lo comentado al principio de la reseña. Afirmarme en mi posición. Intentar leer lo mejor de un personaje que no te atrae demasiado, puede ser perfectamente sinónimo de toparte con una buena historia. No perderte lo mejor por estar en el mismo punto que muchos. Logan, que se presentó por primera vez en Origen, hace que el Wolverine actual sea mucho más interesante. Fuera del constante descontento y beligerante comportamiento del “zarpas de adamantium”, descubrir una parte sofocada de vulnerabilidad seductora. Un guión completamente refrescante, por el que no puedo evitar pensar en Vaughan cavilando igual que yo, susurrando que ya tocaba algo diferente para esa gente que no es fanboy total del personaje. Que lo quiere en un contexto más realista. Una novela gráfica imprescindible.