Hay niños que les lloran a sus madres para que les compren caramelos. Otros lloran a moco tendido por intentar conseguir un nuevo juguete que sale en la tele. Yo lloraba y me agarraba a la pierna de mi madre por un libro. Cada sábado, cuando íbamos a hacer la compra semanal al hipermercado, mientras mi madre debatía entre coger… (more…)