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Entrevista a Javier Martos

Foto Javier MartosDesde New York-Crónicas Literarias tiene el placer de presentar a sus lectores a Javier Martos, un sevillano que vio la luz al inicio del otoño de 1982. Conocido por ser uno de los traductores de Stephen King al castellano y de otros autores de renombre, hace unos años decidió poner en práctica todos sus conocimientos para convertirse, además, en escritor. Bajo estas líneas podrán conocer buena parte de su vida artística: sus traducciones, sus obras y, en primicia, sus futuros proyectos. Comenzamos.

Crónicas Literarias: Ha traducido al castellano algunos títulos de la obra de Stephen King. ¿Podría decirnos qué libros ha traducido del maestro y cuál le resultó más complicado?

Javier Martos: En solitario me he encargado de la traducción de Blaze y la antología Después del anochecer. Pero lo más difícil de traducir quizá haya sido la adaptación al cómic de La Torre Oscura (trabajo realizado junto a José Óscar H. Sendín). No solo por la limitación de espacio en los bocadillos y los paneles, sino porque el lenguaje de los personajes de la saga es muy peculiar, al punto de que hay dialectos diferentes, términos inventados, juegos de palabras… Trasladar a las viñetas el universo que ideó Stephen King resulta un trabajo complejo, la verdad. Pero a la vez es muy satisfactorio e instructivo.

CL: ¿Ha cambiado algo en su vida debido a ser el traductor del “Rey”? Me refiero a sus miedos o percepción de las cosas, porque sabido es que el mundo del señor King es muy “particular”.

JM: En realidad, no. Ya desde pequeño mis gustos por la lectura se inclinaban por el terror. Recuerdo que en el colegio siempre escogía los libros de “El barco de vapor” en tono naranja oscuro, el que indicaba que era para «los niños mayores». Shhh!, esos muertos que se callen, de Miguel Ángel Mendo, Asesinato en el Canadian Express y Terror en Winnipeg de Eric Wilson o El misterio de la cripta embrujada de Eduardo Mendoza… ¡Qué recuerdos! ¡Me encantaban esos libros!

Mi primera novela para adultos, para colmo, fue Apocalipsis, del propio Stephen King. En el supermercado, dando una vuelta por la sección de libros, me llamó la atención ese mamotreto rojo con las palabras enormes del autor; tendría yo unos doce o trece años. Mi madre puso muchas objeciones a la hora de comprarlo: no creía que fuera a leerme un libro de mil doscientas páginas. Juré y perjuré que lo terminaría y mi madre cedió. Lo acabé y luego fueron llegando los demás: La zona muerta, Cementerio de animales, It, La larga marcha… de modo que traducir los libros de King ha sido para mí una gozada, todo un camino repleto de satisfacción y disfrute. ¡Además los he podido leer antes que los demás Lectores Constantes!

CL: Además de a King, ha traducido obras de Adam Nevill y Shaun Hutson. ¿Hay algún autor que le gustaría traducir por alguna razón en especial?

JM: Lo cierto es que el mundo de la traducción me ha dado la posibilidad de encontrarme con autores que de otra forma no habría leído nunca, por falta de tiempo o por desconocimiento. Al traducir el relato «Manos de muñeca» de Adam Nevill (Antología Postales desde el fin del mundo, Ed. Universo, 2013) descubrí un autor que me ha terminado fascinando (de hecho, he acabado leyendo todos sus libros).

Si pudiera elegir algún autor para traducir, escogería a Jeffrey Archer —mi autor favorito, incluso por encima de King—, Bentley Little y Dean Koontz, escritores que por algún motivo u otro han dejado de ser traducidos al castellano y que personalmente a mí me hacían disfrutar de lo lindo.

A finales de octubre (2014) saldrá a la luz mi última traducción, Ángeles robados, de Shaun Hutson, que auguro una muy buena aceptación entre los lectores. Es una historia muy interesante.

CL: Como a muchos otros autores, ¿fue la lectura y la traducción las que le condujeron a convertirse en escritor?

JM: Más la lectura que la traducción. Quizá la traducción haya sido una consecuencia de mi adicción a la lectura y la escritura, otra manera de darle salida a la creatividad, al igual que los guiones de cómics, las reseñas, o los poemas y cartas que dedicaba a mis novias cuando era niño. Cualquier excusa era buena para coger una hoja de papel y ponerme a escribir.

Recuerdo haber leído y escrito desde siempre, desde pequeño. Cada vez que pasaba la última página de un libro, necesitaba sentarme delante de una libreta o un ordenador para escribir mis propias historias. Y hasta hoy.

CL: Es moderador de la página web del Ka-tet Corporation y colaborador de la revista digital Insomnia. En ambas ha escrito varios relatos que, a la postre, fueron publicados en diversas antologías. ¿Fueron estos sus inicios como escritor?

JM: Definitivamente sí, al menos fueron mis inicios como escritor «serio». Administrar la web Ka-tet Corp (dedicada a Stephen King y a la literatura de terror) me sirvió para abrirme las puertas del mundo de la traducción. Primero con la publicación de las noticias del autor de Maine, luego con la corrección de las galeradas de P&J (Cell, La historia de Lisey, Las dos después de la medianoche, Salem’s Lot…) y posteriormente con la traducción completa de los cómics y los libros. Paralelamente, conocí a gente que también escribía, que se presentaba a concursos, que lo intentaba en antologías… y ahí me di cuenta de que todos los relatos e historietas que tenía guardados en el cajón, y que no había enseñado a nadie, quizá podrían ver la luz de una manera u otra. Y así empecé a enviar mi obra a editoriales. Y la respuesta fue abrumadora, ¡a los jurados y editores les gustaba mi trabajo, y poco a poco iban publicando los relatos en distintos formatos!

CL: Además, publicaste Espantapájaros, escrita junto a Jesús Gordillo, con quien posteriormente volverías a trabajar en otro proyecto del que hablaremos después.

JM: Sí. Conocí a Jesús en la web y desde el principio conectamos. Me encanta la prosa cadente que tiene y sus relatos me gustaban muchísimo. Nos planteamos hacer Espantapájaros, pero sin ninguna pretensión ni expectativa. Seis relatos suyos, seis míos y lo subiríamos todo en un pequeño librito a Bubok. Nos sorprendió que se vendieran en papel una veintena de ejemplares de Espantapájaros y que la versión en digital se descargara más de mil veces. Eso nos hizo plantearnos trabajar juntos en otro proyecto más ambicioso, ya en formato novela y con la intención de enviarlo a editoriales tradicionales.

CL: He observado que tiene una gran cantidad de cuentos circulando por varias antologías, ¿veremos en un futuro alguna recopilación de todos ellos en un solo volumen?

JM: Sí, sí. El problema de las antologías de varios autores es que suelen ser tiradas bajo demanda o muy pequeñitas en cuanto a ejemplares, de modo que terminan agotándose relativamente pronto. Las revistas digitales y las webs de literatura en muchas ocasiones acaban cerradas y esos relatos se pierden. Así que decidí reunir una veintena de relatos —las historias a las que más cariño les tenía y un par más de relatos inéditos— y lo envié a Tyrannosaurus Books. Finalmente verá la luz a finales de este año (2014).

ojosdecircoCL: Me encantó Ojos de circo, escrita junto a Jesús Gordillo y publicada por Tyrannosaurus Books el año pasado. Háblenos un poco del proceso de creación de la novela.

JM: El proceso de escritura de Ojos de circo no fue demasiado complejo. Sí fue un embrollo el montar el argumento desde el principio hasta el final para que ningún cabo quedara suelto. Escribir a cuatro manos implica la necesidad de conocer al dedillo lo que va a ocurrir en la trama, porque no podíamos permitirnos caer en el error de que cada uno comenzara a inventar por separado: si lo hacíamos, el libro sería un desastre. De modo que, antes de ponernos a escribir la novela, tuvimos que enviarnos cientos de mensajes y correos electrónicos para dejarlo todo aclarado. La clave del éxito es tener claro que había que ceder en cuanto a las peticiones del compañero y ser sinceros hasta la médula: si algo no funcionaba, no valía ser melodramático ni pelota, se quitaba y punto. O se arreglaba si el pasaje era aprovechable.

Una vez que tuvimos atado el argumento, nos intercambiábamos el manuscrito cada pocas palabras (así ninguno de los dos perdía el hilo de la novela) y nos corregíamos el uno al otro con bastante dureza y sinceridad los pasajes que íbamos añadiendo a la narración. Una vez terminada la novela completa, nuestra mayor inquietud era pulir el estilo, que el lector no descubriera en ningún momento qué parte estaba escribiendo qué autor en concreto. Y, bueno, al parecer el resultado fue bastante bueno, al menos las críticas no han sido malas.

CL: Queda demostrado que la química entre ustedes funciona. En el transcurso de esta novela aparecen seres fascinantes, tanto que pido a gritos una segunda parte. ¿Tengo alguna posibilidad de volver a encontrarme con una nueva aventura circense escrita por ambos?

JM: Ojos de circo no tendrá segunda parte. La historia tenía un final concreto, y forzar una secuela sería estirar un argumento que ya está cerrado. Quizá en un futuro saquemos a la luz algún relato protagonizado por alguno de los personajes de la novela, a mí me apetece hacer algo así, pero no habrá una novela completa como continuación de la primera.

No obstante, Jesús y yo quedamos tan satisfechos del trabajo realizado que tomamos la decisión de escribir otra novela entre los dos. Ya está terminada, en proceso de revisión, así que pronto empezaremos a enviarla a editoriales. Se titula Cuando el lago habla.

CL: ¿Podría anticiparnos (en la medida de lo posible) sus futuros proyectos?

JM: Bueno, ya he comentado bastantes cositas, aunque puedo desvelar algunos proyectos más. Como he dicho, la antología de relatos saldrá a finales de año, y la traducción de Ángeles robados también. Antes, a mediados de julio, saldrá mi primera novela en solitario, titulada Promesas de que algún día, editada en la línea Z de Dolmen. A esta novela le tengo muchísimo cariño, y espero que sea bien recibida por los lectores y la crítica.

En curso está la novela de la que hablaba antes, Cuando el lago habla, coescrita con Jesús Gordillo. También estoy inmerso en los guiones de un libro-cómic, en el que Iván Ru-So me acompaña como ilustrador. Por último, y ya con mucha calma, quiero terminar otra novela en solitario, titulada La aldea. Está muy avanzada, pero no quiero precipitarme con ella.

CL: Desde Crónicas Literarias le agradecemos el tiempo que nos ha prestado en esta entrevista y le deseamos mucha suerte con todos sus proyectos.

JM: ¡Ha sido un placer hablar con vosotros!

Entrevista a Luz Olier

Luz Olier ha estado presente en los televisores de los hogares españoles desde que tan solo había dos canales en España. Sus comienzos son en el teatro. En Estados Unidos, en la década de los ‘80, obtuvo varios premios como protagonista de La Dama Duende de Calderón de la Barca, La Discreta Enamorada de Lope de Vega y Don Gil de las Calzas Verdes de Tirso de Molina. Uno de sus primeros trabajos como actriz fue en la serie Novela, en los años setenta, pero el papel por el que todos la recordamos es el de Matilde, la horchatera de Barrio Sésamo. Además de guionista, en su haber cuentan más de cien adaptaciones de teatro, novela y cuentos para radio. Luz es también directora de doblaje de películas como Alien, e hizo el doblaje de personajes de Harry Potter o Creepshow 2. Ha sido galardonada con dos premios literarios: el de la AETIJ (Asociación de la Infancia y la Juventud) en 1971 por la obra de teatro El País de la Ilusión y el Premio Margarita Xirgú en 2006 por el radioteatro Mujer del Sombrero con Flor. Además ha publicado dos libros: La Conjura de los Sabios (2004), y la antología Cuentos del Otro Lado (2010).

Conversamos con ella sobre su carrera como actriz y su obra literaria.

-Sus primeros pasos como actriz fueron en la serie Novela y en La Cometa Blanca, pero el personaje más memorable para el público fue el de Matilde, en Barrio Sésamo. ¿Qué ha significado este personaje para usted?

-Barrio Sésamo es uno de los pocos intentos que ha habido en televisión de realizar una programación directamente enfocada a los más pequeños. Se contaba con psicólogos, educadores sociales, pedagogos y se cuidaba al máximo el mensaje que iban a recibir los niños. Para mí fueron cuatro años de juego, pues había también actores infantiles en los repartos, que nos acercaban a los adultos a nuestra propia infancia.

-Desde que se dejó de emitir la serie y hasta el 2003, con la llegada de Los Lunnis, hubo un largo paréntesis en cuanto a programas infantiles educativos se refiere, ¿por qué cree que se tardó tanto en volver a televisar programas de este tipo?

-En parte esta pregunta está contestada en la anterior. No hay voluntad de acercarse al público infantil porque la televisión, salvo honrosas excepciones, es un vehículo de atontamiento para el público en general, más que otra cosa. Cuando no transmite ideas y mensajes francamente perniciosos.

-Recientemente volvió a actuar como invitada especial en capítulos de El Comisario, Hospital Central y Cuéntame. ¿Qué significó para usted volver a programas de gran audiencia?

-Mi abandono de la gran pantalla se debió a mi entrega a la dirección de doblaje, que no me dejaba tiempo para nada más. Pero nunca dejé del todo mi tarea como actriz de imagen.

-Suma más de cien adaptaciones entre teatro, novela y cuentos de radio y ha sido galardonada en dos ocasione. ¿Qué le gustaría conseguir?

-Empecé como guionista cuando estudiaba periodismo y, aunque siempre he compaginado guiones e interpretación, ahora tengo más tiempo para dedicarme a lo que me llena totalmente y que nunca consideré un trabajo: escribir. Así que creo que lo único que necesitaba era dedicarme casi por entero a la narrativa y eso lo he conseguido ya, al margen del dinero o el éxito profesional.

-A mediados de los ochenta se centró en la dirección de doblaje de películas, series y adaptaciones literarias de los guiones. En series infantiles trabajó en Los Teleñecos o Los Fraguel entre otras y en series como Dinastía, Falcon Crest, Mc Gyver o Anatomía de Grey… ¿Existe mucha diferencia entre la preparación de un personaje real y uno animado?

-Claro que hay diferencias. Cuando doblas a un actor o actriz de carne y hueso tienes que amoldarte del todo a su interpretación. Tienes que olvidar tu propia personalidad, ceñirte a sus gestos y tonos, al margen de cómo interpretarías tú el personaje. Estás al servicio de otro actor. Sin embargo en los dibujos animados el ochenta por ciento, si no más, de que el muñeco “viva” se esconde en la voz, los matices y la intención que el actor que lo dobla aporta a la situación.

-¿Qué es más importante, una buena técnica o una buena locución?

-La técnica es algo que hay que conocer, sin duda, uno no puede conducir un coche si no sabe manejar pedales y volante. Es algo que se aprende. Pero para mí lo más importante es la calidad del actor. También se aprende, está claro, pero a veces la sensibilidad, la capacidad de captar intenciones y ser capaz de reproducirlas, solo con la voz, está más cerca de algo innato.

-Como gran referente, ¿sabe si el doblaje ha evolucionado mucho desde que empezó?

-La técnica desde luego ha evolucionado. Al principio los actores de doblaje llevaban el texto casi aprendido porque era sonido fotográfico y el material no permitía repeticiones. Actualmente el sonido digital permite distintas bandas, adelantar y retrasar el sonido y hasta expandirlo o contraerlo si es necesario. En cuanto a la interpretación en algunos casos ha empeorado porque las necesidades de producción exigen que el tiempo dedicado al doblaje de una película sea mucho menor, sobre todo en doblajes para televisión.

-Ha doblado más de treinta películas entre las que destacamos Dos Vidas en un Instante, You Are The One o El Crisol, además de algunas de género fantástico de las que hablaremos. ¿Tiene algún género preferido?

-No me inclino por ningún género en particular. Pero por supuesto prefiero aquellas historias, que aparte de entretener, hagan pensar y aporten algo positivo al espectador. Por ejemplo la dirección del doblaje de El crisol fue muy satisfactoria, ya que está basada en la magnífica obra Las Brujas de Salem de Arthur Miller y estaba muy bien interpretada.

-Por nombrar algunas de las películas de género fantástico, trabajó en el doblaje de Alien, Pesadilla en Elm Street, Beetlejuice, Harry Potter o Creepshow 2, esta última conocida entre nuestros lectores por estar basada en una obra de Stephen King. ¿Podría contarnos que recuerdas del doblaje de Creepshow 2? ¿Cual de los tres es su cuento preferido?

-Siento decir que el doblaje de Creepshow 2 fue en mis comienzos y recuerdo poco de aquel trabajo. Sin embargo tengo una anécdota sorprendente que me une a este escritor. Al final de los años sesenta colaboré con distintos guiones para la radio en un programa que se llamaba Suspense. Eran historias de media hora de ciencia ficción o terror y estaban interpretadas por actores de teatro y de radio. Uno de los guiones escritos por mí era sobre un atajo fuera del tiempo, que titulé El Atajo de Calgary, otro sobre el patriarca de una familia que moría y volvía a la vida para llevarse a uno de sus deudos cada vez que se ponía en marcha el reloj averiado que les había dejado en herencia; se llamaba El Reloj. Años después me regalaron La Niebla, de Stephen King. Eran tres relatos. Uno de ellos, El Atajo de la Sra. Todd, era un atajo fuera del tiempo. Otro, El Mono, era un muñeco roto que cada vez que se ponía en marcha moría alguien. Curioso, ¿verdad?

-¿Ha leído algo de Stephen King? ¿Es fan o conoce su obra? Si es así, ¿cuál es su opinión?

-Stephen King fue un auténtico descubrimiento para mí y he leído muchas de sus novelas. Las más impresionantes para mí: Cementerio de Animales, Cujo, El Resplandor, Carrie… Ese mundo de pesadilla que es capaz de recrear es digno de un Poe o un Lovecraft.

-Ha publicado dos libros: La Conjura de los Sabios en el 2004, ya disponible en formato digital, y Cuentos del Otro Lado en el 2010, una antología de catorce relatos. ¿Cual ha sido la dificultad más grande que se ha encontrado en su labor de escritora durante el proceso de creación?

-Cuentos del Otro Lado es un conjunto de historias surgidas de una vivencia o de un personaje que se ha cruzado en mi vida. Su elaboración ha sido rápida y relativamente sencilla. Sin embargo La Conjura de los Sabios ha requerido un trabajo de campo sobre la Cábala y las tres religiones abrahámicas para acercar leyendas y personajes a nuestros días. Ha sido un trabajo mucho más complejo, y tengo la sensación de que en este caso los personajes de la novela me han llevado por donde ellos han querido. Como si alguien me estuviese contando esta historia al oído.

-En La Conjura de los Sabios nos habla de una leyenda hebrea donde treinta y seis hombres sabios cuidan del desarrollo de la humanidad. Viendo el panorama actual en España, ¿podría decirse que es el momento idóneo para leer el libro?

-Cuando lo escribí en 2003 no tenía ni idea de que fuese un libro premonitorio. Sin embargo todos los lectores actuales apuntan que parece escrito justo para este momento.

-La prosa de La Conjura de los Sabios posee mucha inteligencia, al igual que sus personajes, cuyos diálogos por momentos dan pie a la reflexión, comparados a grandes escritores como Umberto Eco, Gabriel García Márquez, Paolo Coelho, por citar algunos. ¿Quiénes son sus escritores más influyentes?

-No pretendo compararme con esos escritores, desde luego. Ahora mismo me apasiona Murakami, Paul Auster. Y siempre Cortazar, Rulfo, Borges… Me encanta la narrativa latinoamericana.

-¿Qué filosofía le gustaría que le quedara reflejada al lector de sus obras?

-Me gustaría que ayudase a los lectores a comprometerse con sus semejantes y con la naturaleza en general. Que les ayudase a olvidar un poco ese individualismo feroz que impone esta sociedad y que hace que nos sintamos solos y divorciados de todo. Si nos miramos en los ojos del otro, nos damos cuenta de que cualquiera de nuestros actos, buenos o malos, recae sobre nosotros mismos.

-Viendo su impresionante currículo, ¿le queda algo por hacer a Luz Olier?

-Justo lo que he contestado en la pregunta anterior. Sentirme siempre comprometida con todo lo que vive. No es tarea fácil.

-¿Qué proyectos tiene a la vista?

-Estoy escribiendo Cuando Regresa el Tiempo, una novela sobre la rueda cíclica de la existencia. Y tengo un proyecto de audio sobre poetas en lengua castellana.

-¿Qué consejo le daría a quiénes se inician en el arte de escribir?

-Leer, leer, leer. Mirar a su alrededor “viendo” en profundidad. Y siempre ser sinceros.

Gracias por el tiempo que se ha tomado en hacer esta entrevista. Desde INSOMNIA le deseamos muchos éxitos.

En las líneas que vienen a continuación repasamos la impresionante biografía.

ACTRIZ:

  • En Barrio Sésamo encarna a Matilde, la horchatera
  • Primeros pasos en la serie de los 70 titulada Novela
  • La Cometa Blanca
  • El Comisario (invitada especial)
  • Hospital Central (invitada especial)
  • Cuéntame (invitada especial)
  • La Vida en Rojo, película de Andrés Linares
  • Don Juan, película de Antonio Mercero basada en la obra de teatro Don Juan Tenorio, de José Zorrilla
  • En la obra de teatro Sé Infiel y No Mires Con Quien

ADAPTACIONES DE TEATRO, NOVELA Y CUENTOS PARA RADIO (más de 100 adaptaciones):

  • Derrumbe en la Estación Norte, de Ugo Betti
  • Los Tres Etcéteras de D. Simón, de Pemán
  • Entreacto, de Vicky Baum
  • Relatos de Poe, Gogol, Maupassant

GUIONES DE RADIO ORIGINALES (más de 30 guiones):

  • Unidos por el Crimen
  • Lucrecia Borgia
  • Sucedió en Catanzaro
  • El Reloj del Abuelo
  • El Hotel de Mister Hawkins
  • El Atajo de Calgary
  • Detroit 67
  • Sólo Soy Una Mujer

GUIONES ADAPTADOS A LA TV:

  • La Niña de Luzmela, de Concha Espina
  • Cada Día Tiene Su Secreto, de Luisa María Linares

GUIONES ORIGINALES DE TV:

  • El Ascensor
  • La Zarpa
  • El Tesoro de Daniel

TRABAJOS DE DOBLAJE (bien como directora o como intérprete):

Cine: Alien, Dos Vidas en un Instante, You are the One, Camino al Paraíso, Kolia, El Crisol, Pickett Fences, Harry Potter, Nip/Tuck, Fama, Tiempos de Gloria, Anatomía de un Asesinato, Un hombre Lobo Americano en Londres, 1997: Rescate en Nueva York, El Pelotón Chiflado, Tener y No Tener, Fanny y Alexander, Amarcord (de Federico Fellini), Nairobi, Pesadilla en Elm Street, Creepshow 2 (de Stephen King), Beetlejuice (de Tim Burton), Cocktail, La Novia de Frankenstein, La Resurrección de Frankenstein (de Roger Corman), Seis Grados de Separación, La Verdad Sobre Perros y Gatos, La desaparición de García Lorca, Un Indio en París, El Resplandor de un Genio. Hasta 30 películas.

TV y Video: Derrick, Un Chapuzas en Casa, Yo y el Mundo, Malcolm, La Aldea del Arce, Los Teleñecos (The Muppets), Los Fraguel, El Cuentacuentos, Jack y las Judías Mágicas: La Historia Real, Dinastía, Falcon Crest, Mc Gyver, La ley de Los Ángeles, Anatomía de Grey, Las Chicas Gilmore. Hasta 500 episodios y películas.

PREMIOS:

  • Premio de la AETIJ (Asociación de la Infancia y la Juventud) en 1971 por la obra de teatro El País de la Ilusión.
  • Premio Margarita Xirgú 2006 por el radioteatro Mujer del Sombrero con Flor.
  • En la década de los ‘80 consiguió los premios a la mejor actriz en obras de teatro clásicas como La Dama Duende, de Calderón de la Barca, La Discreta Enamorada de Lope de Vega y Don Gil de las Calzas Verdes de Tirso de Molina.

LIBROS PUBLICADOS:

  • La Conjura de los Sabios (2004)
  • Cuentos del Otro Lado (2010).

Entrevista publicada originariamente en Insomnia Revista Digital.

Reseña: Pergamino, el hijo del cazador de libros, de Sergio A. Sierra y Meritxell Ribas

Pocas obras de este tipo me han gustado tanto como Pergamino. Es un libro contenedor de gran cantidad de detalles certeros y que si sabes valorar el conjunto de la obra, sabes que esta historia podría llegar muy lejos si alguien del mundo del cine apostara por ella. Posee un argumento original, trata las leyendas eslavas de un modo apasionante. Llegan al lector ignorante (como yo) y hace que te interese más por ellas. Es más, se pueden encontrar cantidad de referencias a ciertas obras, y deduzco tras las aventuras del personaje y sus encuentros y paisajes que transita, que el autor siente un gran amor por la literatura fantástica clásica.

Pergamino es un niño, hijo del bibliotecario del reino An, que a su vez es bastante conocido por ser el mejor cazador de libros que ha existido. Por situaciones del destino, el padre de Pergamino es sometido a una terrible maldición por un malvado ser que le impide disfrutar de la lectura y la palabra. Pergamino urgentemente busca una opción entre la desolación de ver sufrir a su padre; decide luchar por liberarlo y parte en busca de su enemigo, acompañado de dos compañeros: Susurramales, un diablillo librero que ayudaba a su padre en su famosa biblioteca. Y Cabrunillo, una cabra que puede hablar. Lanzados de lleno a la aventura, se van cruzando con cantidad de personajes de la más diversa índole. Pero Pergamino sobrevive a cuantas pruebas quiera ponerle el destino. Tras las páginas de Pergamino, el hijo del cazador de libros, hay una búsqueda, una lucha y un conjunto de sentimientos de odio dirigidos a un malévolo vampiro que por su cuenta, decidió cambiar la vida de un padre y un hijo. Pergamino se convertirá en un héroe después de todo pues, ¿quién no lo es si defiende a su familia por encima de todo?

Pergamino es un tomo. pero en realidad un conjunto de detalles que lo muestran como joyita del género fantástico. Se ve a leguas que es un tomo muy mimado. La historia incorpora leyendas y personajes de los cuentos eslavos que aportan bastante madurez al argumento, pero lo que lo encumbra en mi opinión, son las ilustraciones elaboradas en un porcentaje muy alto, únicamente con los tonos necesarios. Aún así, resultan envolventes como pocas. Todas, y cada una de las ilustraciones de Meritxell Ribas, te sumergen en la historia y ayudan a tu imaginación como si alguien estuviese inyectando magia a tu cerebro.

Es un libro rico en detalles, Sergio A. Sierra debe ser un devoto de grandes búsquedas al estilo de La historia interminable, virtud que comparto. En Pergamino el ritmo de lectura es bastante rápido y hace la lectura amena, de tal modo, que en ocasiones, parece como si alguien te lo estuviese “contando”. A esto súmale que cada pocas páginas encontramos una de estas bellas imágenes a modo de cuadro. Pergamino es una muestra de lo que los grandes clásicos de literatura fantástica pueden aportar a nuestros autores de hoy.

Entrevista a Javier Pellicer

Hoy, en Crónicas Literarias, tenemos el placer de entrevistar a un autor que estamos seguros que va a dar de qué hablar. Él es Javier Pellicer Moscardó y acaba de salir en el mercado su primera novela: El espíritu del lince. Iberia contra Cartago. Hemos querido acercarnos un poco a él con una tanda de preguntas. Antes de nada, háblanos un poco sobre ti, Javier. A qué te dedicas, qué haces en tu tiempo libre, cuáles son tus aficiones…

Pues trabajo, como todo el mundo, para pagar las facturas. Soy ebanista, y en mi tiempo libre me gusta… escribir (risas). Normalmente la mayoría de autores, incluso los que ya hemos publicado, seguimos dedicándole el tiempo libre a nuestra gran afición, escribir. Muy pocos son los autores que pueden decir que viven de esto.

Me parece inevitable hacerte esta pregunta: ¿en qué momento, y cómo, te diste cuenta de que querías ser escritor?

Creo que fue algo progresivo. Siempre sentí admiración por el oficio de escritor, especialmente a raíz de leer por primera vez “El Señor de los Anillos”. Todas esas lecturas acabaron por llevarme a un interrogante: ¿podría yo hacer lo mismo, crear una historia en mi cabeza y plasmarla en papel? Así surgieron los primeros intentos, hace ya más diez años, pero que no fueron nada serio hasta hará seis, más o menos, cuando empecé a tomármelo más en serio.

¿Has tenido algún maestro?

En el sentido estricto no. Jamás he asistido a un taller literario ni he tomado clases de ningún tipo. Pero he recibido muchos consejos de autores amigos que han sido vitales para aprender y progresar. En el plano de influencias, obviamente Tolkien me marcó y aún sigue siendo mi autor favorito.

Has participado en concursos, en diversas antologías… Haznos un resumen, por favor.  Y dinos cuál fue el inicio de tu carrera. ¿Qué sentiste?

La verdad es que he participado en tantas antologías (algunas más profesionales que otras), que sería muy largo enumerarlas todas. Las que más me han marcado fueron “Su universo a través”, donde se trataba de convertir las canciones del músico Shuarma en relatos; y por supuesto la serie de “Crónicas de la Marca del Este” (por ahora dos volúmenes). La primera con la que publiqué, si no recuerdo mal, fue en la antología “Cryptonomikon”, que aglutinaba los relatos finalistas del certamen Cryptshow Festival, donde fui ganador en la categoría de relato fantástico. Aunque se trataba de un concurso muy humilde, fue una inyección de moral impresionante, que me vino muy bien para darme cuenta de que iba por buen camino. La sonrisa me duró varios días (risas).

Acaba de salir a la luz tu primera novela, El espíritu del lince. Iberia contra Cartago. ¿Ha sido muy difícil llegar hasta aquí?

Sí, mucho. Algunos autores tienen la suerte y el talento para lograr publicar su primera novela escrita, pero yo, como tantos otros, he tenido que luchar durante mucho tiempo. “El espíritu del lince” no es mi primera novela escrita. Antes que esta historia han habido como poco ocho, aunque obviamente algunas no tienen la categoría para ser publicadas (a no ser que las reescriba). Hay mucho trabajo detrás de esta primera publicación en solitario, mucho tiempo de aprendizaje. Y el que me queda.

Yo, que he leído otros trabajos tuyos, me sorprendí gratamente al saber que tenías intención de publicar una novela histórica. En mi opinión, es de los géneros más difíciles. Cuéntanos las dificultades con las que te has encontrado a medida que has ido realizando la obra…

El principal problema es la documentación, sobre todo cuando el autor no tiene nociones avanzadas del tema. Fue un proceso de estudio largo pero al mismo tiempo muy satisfactorio, ya que aprendí mucho. Os aseguro que en la escuela jamás estudié con tantas ganas (risas). Una vez acostumbrado a este proceso de documentación, el resto no deja de ser igual que cualquier otro género: se trata de contar una historia, en este caso teniendo un trasfondo real que no puedes modificar a tu antojo, como en la fantasía. Es más restrictivo, pero a la vez un reto más apasionante.

¿Cómo te preparaste? ¿Tuviste que estudiar mucha historia? Je, je…

Muchísimo. En el blog oficial de la novela podéis encontrar la extensa bibliografía que leí. Cuando empecé no podía creer que hubiera tanta información sobre una época y una cultura tan poco conocida por el público en general. Y como podéis ver si visitáis el blog, son un montón de libros y artículos. A eso habría que sumarle las varias visitas al Museo Prehistórico de Valencia. Pero como digo fue tan entretenido que no supuso un sacrificio insalvable. Llegué a disfrutarlo.

Tú que te has movido sobre todo en el género fantástico, ¿son los recursos literarios muy distintos respecto a los que debes utilizar para escribir una novela histórica?

En realidad no. De hecho, los primeros lectores que han leído la novela señalan que precisamente “El espíritu del lince” sigue muchas premisas básicas de la fantasía épica. Como he dicho, se trata de narrar una historia. Lo que cambia es el escenario y la libertad del autor a la hora de crear sucesos (que no pueden contradecirse con lo que se conoce históricamente). Pero el resto puede llegar a ser idéntico. Siempre pongo el ejemplo de Javier Negrete, nuestro mejor autor de género fantástico e histórico: igual es capaz de hacerte una novela de fantasía épica como “La espada de fuego” como una histórica del estilo de “Salamina”.

Di a los futuros lectores de la novela qué es lo que se van a encontrar en ella.

Mucha épica y emotividad. Grandes batallas y sucesos dramáticos, porque no olvidemos que estamos hablando de un momento muy movido de nuestra historia antigua. La acción transcurre durante un conflicto, la invasión cartaginesa a la península ibérica en el siglo III a.C., que daría a conocer nuestras tierras por primera vez. Hasta el momento, Iberia solo había sido un rincón sin importancia del mundo conocido. A partir de entonces, cobró una relevancia que ya no abandonaría jamás. Ese momento álgido quise que quedara muy reflejado en la trama, incluso a nivel de personajes.

¿Cómo te sentiste cuando supiste que ediciones Pàmies iba a publicar tu novela?

Te lo puedes imaginar. Al principio me costó hacerme la idea, pero la alegría fue enorme, sobre todo porque estamos hablando de una editorial que, aunque joven, ya es referencia en el género (sólo hay que visitar los foros de novela histórica para darse cuenta) gracias a sus ediciones cuidadas y el ojo con el que elige Carlos Alonso Pàmies, el editor. Vamos, que era entrar en la literatura profesional a lo grande.

¿Crees que las editoriales son más reticentes a la hora de publicar novela histórica respecto a otros géneros?

No lo creo. Hay que tener en cuenta que cada editorial tiene sus propias colecciones. Algunas no publican género histórico, pero otras sí. De hecho, la novela histórica siempre suele tener mucha presencia las listas de ventas. Es un género muy demandado por los lectores, solo hay que ver el éxito de autores como Posteguillo, Carlos Auseranz o Blas Malo. ¿Cómo no van a querer las editoriales apostar por un género tan demandado?

Es sabido que, en ocasiones, las novelas históricas se hacen pesadas en cuanto a los hechos contados. ¿Cómo has solucionado tú estos posibles inconvenientes?

Puede llegar a ocurrir cuando el autor se obsesiona por demostrar que sabe mucho de la temática, convirtiendo un texto en más didáctico que literario. Nunca hay que perder de vista que la novela histórica es ficción, y por tanto por encima de cualquier otro aspecto busca el entretenimiento del lector. Yo decidí escribir una historia en primera persona, para que el lector pudiera meterse en la piel del protagonista desde la primera frase. Además, aderecé la narración con el estilo épico típico de la alta fantasía, y busqué que siempre hubiera algún conflicto en la trama, que es lo que hace moverse a cualquier historia. Quise otorgarle un ritmo adecuado intercalando batallas, combates y momentos dramáticos, que cada capítulo contuviera algo significativo para el personaje, la historia y el lector.

Hablando ya en un contexto más general: ¿cómo ves la situación actual para la publicación en España?

Publicar siempre ha sido complicado, no nos engañemos. Pero es cierto que el panorama actual está cambiando gracias al tema de las plataformas digitales como Amazon. Se están abriendo nuevos caminos para todos, lectores, autores y editoriales, con sus ventajas y desventajas. Todavía es pronto para sacar conclusiones, y yo soy un recién llegado que aún tiene una visión muy general del mercado. Eso sí, me da la sensación de que estamos en unos momentos vitales para el futuro de la literatura.

¿Se está perdiendo la afición por la literatura?

No lo creo. Todavía hay mucha masa lectora en este país, y quizás se consigan nuevos lectores gracias a la facilidad de las plataformas digitales. También ayudan fenómenos juveniles como las sagas de “Crepúsculo” y compañía (tengan más o menos calidad, incentivan a nuestros jóvenes a leer). El problema más grave es la crisis económica: la cultura no es una necesidad básica, de ahí que cuando hay escasez sea lo primero en resentirse.

Volviendo a ti, Javier, ¿estás metido en algún otro proyecto?

Siempre. Como bien sabes, estoy, junto con otros autores e ilustradores, en el segundo volumen de “Ilusionaria”, la antología benéfica de cuentos infantiles que organiza Juande Garduño. Es un proyecto muy emocionante por lo que significa. Y en cuanto a proyectos en solitario, estoy revisando una novela con la que me daré una pausa de la novela histórica para volver al fantástico.

Para acabar, Javier, ofrece algún que otro consejillo a los posibles escritores noveles que estén leyendo esta entrevista.

Que escriban y lean mucho, que no dejen de formarse, de aprender, de mejorar. Que no tengan prisa y se tomen su tiempo, que busquen esa historia que convencerá a las editoriales (si es el camino que deciden seguir). Que escuchen (si quieren) a los que ya tienen un trecho recorrido, porque de ellos aprenderán mucho. Y sobre todo, esfuerzo, constancia y mucha paciencia.

Muchas gracias, Javier. Esperamos sinceramente que tengas suerte con tu primera novela publicada, que vendas mucho y llegues a muchos lectores. Esperamos tus futuros trabajos con ilusión.

Elena Montagud para Desde New York, Crónicas Literarias.

Entrevista a Juande Garduño, creador del proyecto Ilusionaria

Juande, háblanos un poco sobre el proyecto Ilusionaria. ¿Cómo surgió la idea?

Pues todo empezó cuando viviendo yo en Valencia mi madre me llamó para decirme que iban a acoger a una niña bielorrusa durante este verano. Me sorprendió mucho, pero sabía que mis padres siempre habían querido tener una niña o una nieta y no habían tenido aún ni lo uno ni lo otro. Picado por la curiosidad me vine a pasar unas semanas a Córdoba con ellos y la niña y fue así como me enteré de la existencia de la asociación Matrioska Fons Mellaria, que es la que se encarga de organizar las acogidas. Fue así como conocí a la pequeña Nina, que ya es mi hermanita, y a Pilar Benítez, presidenta de la asociación Matrioska Fons Mellaria. Ella de vez en cuando se pasaba por casa y en una de estas veces tuve una larga charla con ella y me comentó los problemas económicos a los que se tenían que enfrentar. Los padres se hacían cargo de todos los gastos, ya sea de transporte, de papeleo como de vivienda y comida. También se pretendía que los niños viniesen dos veces al año para sanearse más, una vez en verano y otra en navidad, pero que debido a que la crisis nos estaba afectando tanto, algunos padres (que querían que los niños vinieran) no se lo podían permitir. Al poco de tener esta charla se me ocurrió la idea de crear una antología benéfica cuyos fondos fuesen a parar a esta asociación, y así nació Ilusionaria.

En esta antología habrá relatos de escritores ya consagrados, pero también de otros noveles… ¿Cuáles son las expectativas?

Bueno, las expectativas eran buenas. Muchos medios se hicieron eco de esta iniciativa, llegamos a ser noticia en EuropaPress, en Yahoo noticias o MSN noticias. Nos llamaban y llaman mucho de la radio y la gente con sus blogs, muros de facebook o twitter nos ayudó muchísimo con el tema de la publicidad. Muchos famosos retuiteaban el proyecto, fue increíble. Antes de salir la antología (decidimos tirar 500 libros) ya se habían hecho unos 200 prepedidos. En fin, ahora con la antología en la calle desde hace unas dos semanas puedo anunciar que nos quedan unos cien libros por vender, y que hay varias presentaciones pendientes. Por suerte, las expectativas se cumplieron.

Además de cuentos, también encontraremos en este bonito libro ilustraciones y dibujos de cada uno de esos relatos. ¿Cómo ha sido el trabajo entre los escritores y dibujantes?

Bueno, todo ha sido muy cordial y emocionante. Además, tuvimos que acortar el plazo que tenían para entregar el trabajo porque queríamos presentar el 17 de diciembre en Fuente Obejuna y tuvieron que trabajar casi a destajo. Pero no les leí una queja, han sido muy altruistas al esforzarse tanto sabiendo que esto no era un trabajo remunerado. Ahora están todos encantados con el resultado y emocionados de haber podido hacer felices a tanta gente estas navidades. Pero bueno, no solo han estado ellos, eh. También hemos tenido correctores, como Fer y Susana, publicistas como Olga Delgado, Athman, o el propio Fer, y un maquetador de lujo, David Prieto. Además, el editor, Jorge Ortiz, nos ha ayudado muchísimo, y qué decir de la familia Colucci, Alejandro y su encantadora esposa Daniela nos hicieron la portada y la cubierta del libro totalmente gratis.

Una vez hecho todo el trabajo, ¿cómo habéis conseguido que las editoriales se interesen por el proyecto?

Bueno, desde el principio Ricardo Esteban, el editor de Dibukks se interesó mucho en la antología y nos ayudó con los trámites del ISBN y el depósito legal. Es por eso que la antología lleva el sello de su editorial. No lo hemos movido por más sitios, no ha hecho falta.

Ilusionaria es un título que le viene ni al pelo. ¿Crees que la ilusión que provocan unos cuentos en los niños debería también ser traspasada a los adultos?

Y así ha sido, he visto a los autores e ilustradores muy emocionados, a la presidenta de la asociación, a esos padres que acogen a los niños, a libreros, en fin, a todo el mundo que ha estado en contacto con Ilusionaria. Muchos padres nos están mandando fotos con los niños leyendo la antología, y bueno, en Fuente Obejuna, durante la presentación, llenamos un teatro y vendimos más de cien libros. Fue impresionante.

¿En estos cuentos vamos a encontrar reflexiones morales?

Hay un poco de todo. Mi idea era una antología con cuentos como los clásicos, pero hay algunos que son para el mero disfrute de los niños. Otros, sin embargo sí que tienen reflexiones morales, positivas, claro.

¿Cuándo podremos gozar de la antología?

Pues como no se dé prisa la gente en pedirla no podrá gozar de ella. Tenemos la tirada casi agotada. Para pedirla pueden escribir a esta dirección: ilusionariasolidaria@gmail.com

¿A quiénes van destinados los beneficios de la obra?

Pues única y exclusivamente a la asociación Matrioska Fons Mellaria. Para que puedan traer más niños y que los costes no sean tan altos para esos padres de acogida que quieren que estos niños vivan al menos durante unos meses al año en un entorno saludable y no contaminado por la radiación atmosférica que produjo el desastre de Chernóbil.

Me parece una bonita idea el haber reunido a tantos escritores, dibujantes, editores, medios en general para crear libros. La literatura, en este caso, no sirve solo como entretenimiento personal sino como ayuda. ¿Crees que la gente se va a concienciar y participará del proyecto?

Pues así ha sido, desde luego. Yo estoy muy contento por el resultado y creo que todos los que de alguna manera hemos colaborado también. Nos escriben de todos lados interesándose por la antología, es maravilloso.

En cuanto a ti, hasta ahora habías sido solo escritor, pero te has convertido en todo un organizador. ¿Te ha sido una tarea ardua? ¿Cómo has llevado el proyecto? ¿Has encontrado la misma ilusión en los demás escritores y dibujantes que en ti?

Bueno, ya había sido jurado y antólogo con anterioridad, pero nunca había llevado el proyecto desde cero. Ha sido muy duro, la verdad, pero gratificante. Además, me apoyé mucho en David Prieto, que me ayudó bastante en temas que desconocía. Había días que estaba contestando mails sobre la antología desde las ocho de la mañana y a las doce de la noche todavía estaba haciéndolo, pero bueno, la experiencia ha sido buena y he aprendido mucho. Y sí, todos estaban tan ilusionados o más que yo, han sido un equipo formidable.

¿Crees que muchos escritores deberían concienciarse y usar la literatura con fines benéficos?

Y muchos lo hacen, estoy seguro. No hay nada más que ver la prontitud y el ofrecimiento que hicieron muchos escritores e ilustradores a la hora de encarar Ilusionaria.

Por último, Juande, ¿nos brindarás de nuevo tu faceta solidaria en algún otro proyecto?

Eso está más que claro, Ilusionaria ha nacido con vocación de continuidad, y más viendo el resultado.

Un saludo.

Entrevista realizada por Elena Montagud para Desde New York, Crónicas Literarias.

Entrevista a Juan Ángel Laguna Edroso

Hoy, en Crónicas Literarias, tenemos el placer de entrevistar a Juan Ángel Laguna Edroso, creador de Saco de Huesos y administrador de la página Ociozero. Como escritor, ha publicado un gran número de relatos y de novelas, entre ellas Caín Encadenado, La casa de las sombras o El niño que bailaba bajo la luna. Ahora, ha salido a la luz Adraga, su novela de fantasía oscura y, con motivo de ello, hemos decidido charlar con él.

Antes de nada, Juan, ¿puedes hablarnos un poco sobre ti? Tus aficiones, a qué te dedicas, qué haces en tu tiempo libre…

Quizás el personaje más difícil de retratar sea uno mismo… Nací en 1979 en Zaragoza y después de haber pasado un año en Italia, de Erasmus, donde conocí a mi mujer, he terminado viviendo en Francia (París, Tours y ahora Metz). Ahora me dedico principalmente a criar a mis hijos (espero el cuarto para dentro de doce días), escribir, ocuparme de Saco de huesos y dirigir la web OcioZero.com. Me gusta practicar esgrima, jugar a todo tipo de juegos (incluso diseñarlos) y, sobre todo, leer.

¿Cómo surgió tu interés por la literatura? ¿Y por la escritura?

Según cuentan nuestros padres, ya desde bebés los tres hermanos mostramos una atracción manifiesta por los libros y los cómics. Creo que son cosas que se maman en casa. Sin duda, la magnífica biblioteca del Cesáreo Alierta terminó de afianzar esta afición por la lectura: en ella descubrí autores, como John Christopher, que me marcaron profundamente.

También me mostré bastante cuentista desde niño. Me gustaba contar historias a mis compañeros de clase, a mis primos, a los chicos del pueblo… También diseñaba mis aventuras para el HeroQuest. Con diez años intenté por primera vez escribir un libro, supongo que buscando otro modo de dar salida a todas las fantasías que llevaba en la cabeza, pero no fue hasta los dieciséis que empecé a disciplinarme lo suficiente para empezar a terminar cosas legibles.

¿Cuáles son tus maestros literarios, tal y como aconsejaba Horacio Quiroga?

Hay autores, como el mencionado John Christopher, que me marcaron profundamente. Sin embargo, no creo haber tenido maestros literarios propiamente dichos. Sí claros referentes: Bécquer y su interés por el folclore que nos rodea, Stevenson y su gusto por el imaginario siniestro, Balzac y su tratamiento de los personajes, Eximeno y su afán por buscar nuevos senderos… Por suerte, sigo encontrando nuevos referentes entre los que seguir navegando. Uno de los últimos fue Tim Powers. Ando fascinado con la imaginación de este hombre.

¿Hay algún autor que leerías una y otra vez? ¿Por qué?

John Christopher, por una mezcla de nostalgia y placer. También hay autores a los que les sigo la pista y corro a hacerme con sus libros, como Ismael Martínez Biurrun. Sabes que sus obras no te van a decepcionar.

Lo cierto es que en tu nómina hay ya un elevado número de premios y menciones. ¿Cómo te sientes desde aquel primero que ganaste…? ¿Sigue en ti esa ilusión al recibir una nueva mención?

Sí, sigue. Y creo que no podré desterrarla nunca. Aunque padezco la soberbia propia y necesaria de los autores (esa que nos impulsa a creer que lo que escribimos merece la pena ser leído), también soy una persona bastante insegura. Creo que sin los reconocimientos que se va encontrando uno por el camino esto sería todavía más duro de lo que es (porque escribir, aunque nos guste, es duro: es desnudarse ante quien tenga el valor de mirar). Los premios y las menciones tienen una ventaja adicional: quienes te los dan no te conocen, por lo que la satisfacción como autor es aún mayor.

Pero no sólo tocas los relatos, sino que también te atreves con las novelas. ¿Consideras alguna de las dos formas más difícil que la otra? ¿En qué se diferencian?

A pesar de lo que cree mucha gente, la principal diferencia entre un relato y una novela es estructural, no de extensión. Por ello, no se puede decir que una sea más difícil que otra per se: depende del propio autor y del lector al que quiera llegar.

Las novelas y los relatos tienen ejes distintos sobre los que se mueven, y eso mediatiza el modo en el que utilizas los personajes, el escenario, la voz narrativa, etc. Hay días en los que me es mucho más fácil abordar un relato que continuar con una novela (y viceversa), y no solo como autor: también como lector.

En cuanto a tus novelas, se mueven entre la fantasía, la fantasía oscura y el terror… ¿Hay una estrecha línea entre estos géneros o, por el contrario, son totalmente diferentes para ti?

Todos los géneros están ligados entre sí, desde la novela rosa a la fantasía épica. Lo que marca la diferencia es qué ingredientes, qué melodías, son la que van a llevar la voz cantante en la historia. “Adraga”, mi última novela, es un claro ejemplo (creo) de espada y brujería, pero tiene pasajes que son claramente de terror y otros más propios de las novelas costumbristas. Creo que todos los enfoques literarios pueden aportarse cosas entre sí, aunque luego las cabras tiremos hacia nuestros respectivos montes.

¿Hay mucha disparidad entre El niño que bailaba bajo la luna y Lección de miedo? Me refiero en cuanto a personajes, técnicas narrativas…

Mucha, y eso que son textos que escribí más o menos por la misma época. “El niño que bailaba bajo la luna” tiene estructura de cuento y reposa completamente en la atmósfera. Es una historia con un fuerte componente estético y ambiental. Por el contrario, “Lección de miedo” es una novela de teens que juega a combinar memorias de adolescencia con clichés de las películas de terror como Sé lo que hicisteis el último verano. Tendrán, seguramente, rasgos que las hagan emparentar, pero creo que son obras muy distintas en muchos aspectos.

Y este año has publicado Adraga, una extensa novela de Fantasía oscura. ¿Cómo surgió la idea?

La idea de “Adraga” me vino a la cabeza tras ver “Seven”. Me pareció interesante trabajar con los pecados capitales y pensé que el escenario de una Edad Media ucrónica donde el fin del mundo predicho para el año 1000 hubiera llegado parcialmente sería ideal. ¿Qué mejor que unos personajes maltratados y sometidos a una presión tal para hablar de las debilidades humanas?

¿Encontraremos referencias bíblicas en la novela?

Bastantes, desde los nombres de un buen puñado de los personajes a las reflexiones morales de los protagonistas. De todas formas, no es una obra bíblica, sino que, más bien, toma como referencia un mundo que estaba muy marcado, directa e indirectamente, por la Biblia. Después de todo, el mundo de “Adraga” es una Edad Media alternativa.

En la novela hablas del Dios Verdadero… ¿Cómo surgieron las ideas para su creación?

En la novela tenía la necesidad de resaltar el sentimiento religioso de los personajes. En ella, el mundo ha sido sacudido por cataclismos inimaginables, los hombres han visto a las huestes celestiales batirse con demonios delante de sus narices. Su postura espiritual, por lo tanto, es todavía más extrema de lo que fue la de nuestros antepasados reales. Para ellos Dios es un término demasiado suave: están en una cruzada continua y para ellos no es solo Dios: es el Dios Verdadero.

Algunas obras de fantasía épica descuidan el lado existencial de sus escenarios. No creo que la mentalidad de la gente pudiera ser la misma en un mundo por el que has visto campar demonios físicos (o dragones, o seres inteligentes de especies completamente distintas a la humana). Quería que esto se reflejase en su modo de hablar, en sus términos, en el modo en el que actúan. No es una novela de caballeros peleando contra dragones: es una novela de un mundo en el que la ira de Dios ha estado a punto de mandarlos a todos a una piscina de azufre.

En el mundo de Adraga sólo hay desesperanza y terror, sentimientos que has transmitido muy bien a lo largo de la novela. Pero también has aunado un discurso épico. ¿Te resultó difícil, teniendo en cuenta lo que se está publicando ahora en cuanto a fantasía épica?

La verdad es que, al escribirlo, no me planteé mucho lo que se está publicando de fantasía épica. La sombra de “Juego de tronos” se cernió sobre muchas respuestas de editores (y terminaré por leerme el libro, lo juro), pero por lo menos en Grupo Ajec no me pusieron ninguna pega.

Adraga es mucho más extensa que tus otras novelas. ¿Qué cambios y evolución has notado mientras la escribías?

Buf, muchos. Si no me fallan los cálculos han sido once años a calzas revueltas con esta historia (que en realidad está compuesta por dos novelas). En este tiempo he evolucionado mucho tanto en mis competencias como escritor como en mis inquietudes. A día de hoy no sería capaz de empezar desde cero este mismo proyecto. Eso sí, sigo totalmente fascinado con el mundo que, poco a poco, se fue creando en torno a la historia durante estos años.

Actualmente, ¿estás enfrascado en algún otro proyecto?

Acabo de terminar una novela de fantasía épica que me ha dejado exhausto. Los próximos meses me conformo con escribir algunos relatos y revisar algunos trabajos terminados antes de volcarme de nuevo en algo de más extensión. Algo que será, salvo cambios de última hora, una novela ambientada en el Pirineo aragonés con algunos toques sobrenaturales.

Para finalizar, Juan, ¿podrías dar algún consejo a quienes intentan subirse al tren de la literatura?

Creo que el más acertado y necesario lo dio King hace tiempo: si no tienes tiempo para leer, no tienes tiempo para escribir.

Para que tenga valor lo que escribimos, para que tenga un interés, tenemos que intentar ser ese enano que se sube a los hombros de los gigantes que le precedieron para poder ver un poquito más lejos. Los nuevos autores deberíamos tener menos prisa y, sobre todo, muy poco miedo al trabajo.

Muchas gracias, Juan, esperamos que te vaya bien en todos los terrenos, especialmente en el literario.

Entrevista a José María Plaza y Medusa the Dollmaker

Hoy, en Crónicas Literarias, tenemos el placer de entrevistar a José María Plaza, periodista y escritor, con un gran número de obras exitosas a la venta. Con la llegada al mercado de su nuevo libro de relatos de terror para jóvenes hemos querido que nos dedique unas palabras, al igual que su ilustradora Medusa the Dollmaker.

Antes de nada, José María, ¿puedes hablarnos un poco sobre ti? Tus aficiones, a qué te dedicas, qué es lo que más te gusta hacer…

Básicamente me dedico a escribir y a viajar, dos ocupaciones perfectamente complementarias. Es lo que prefiero hacer. Además, me gusta lo que a todo el mundo: ir al cine, pasear, salir con los amigos… Ah, y sacar fotos. He hecho alguna exposición.

En cuanto a la literatura, ¿cuándo comenzó tu afición por ella? ¿Y por la escritura?

Nunca fui un lector ni un escritor precoz. Empecé leyendo tebeos, y luego escribiendo poesía, pero ¡a los 16 años! Durante mucho tiempo creí que sería incapaz de escribir una novela y entonces me parecía una de las cosas más difíciles del mundo. Pero cuando era periodista, vi lo que se publicaba, y el triste panorama me animó a intentarlo.

¿Cuáles son tus escritores de cabecera?

Mis escritores favoritos no tienen mucho que ver con lo que yo escribo: Milan Kundera, Raymond Quenau, Salinger, Albert Camus, Annie Ernaux, Juan Carlos Onetti, Juan Rulfo…

¿Una novela que leerías una y otra vez?

‘El guardián entre el centeno’, de Salinger. ‘El libro de los amores ridículos’, de Kundera. ‘El extranjero’, de Camus.  ‘El principito’, por supuesto. Cualquier obra de Quenau; de hecho, ‘Ejercicios de estilo’ lo habré leído un montón de veces.

En cuanto a ti, ¿te dedicas ahora exclusivamente a la literatura o sigues ejerciendo labores como periodista?

A pesar de que tengo unos 50 libros publicados (no llevo la cuenta), me considero antes periodista que escritor. El periodismo me mantiene conectado al mundo real, ya que un escritor puede tender a irse a otros mundos más vaporosos… Así que sigo colaborando en prensa, y me encanta, pero a un ritmo tranquilo.

La novela  que consiguió enamorar a Edebé y a muchos fans No es un crimen enamorarse, se ha convertido en un clásico juvenil. ¿A qué crees que se debe?

Me hace mucha ilusión, ya que fue mi primera novela publicada, en 1995, y su enorme aceptación fue la que me animó a dejar el periodismo diario para lanzarme a la aventura de ganarme la vida escribiendo. Yo creo que su éxito se debe a que entonces no había ningún libro de este tipo para jóvenes (que cuenta las vivencias y los sentimientos de adolescente que vive un amor platónico) y que supo conectar con la sensibilidad general. Muchísima gente, de cualquier edad, me ha dicho que se ha sentido muy identificado con las tribulaciones de Fran.

He de reconocer que de pequeña me compré entusiasmada la selección de poemas que hiciste De todo corazón, 111 poemas de amor. ¿Por qué ese número de poemas y cuáles fueron los criterios para escogerlos?

Ese libro, que está ilustrado por Ágatha Ruiz de la Prada, es otro de mis libros más vendidos. El número de poemas es aleatorio. Fue simplemente para no repetir el tópico de 100. En cuanto a los criterios, me acordé de los poemas que me habían gustado en la adolescencia, y también hice una especie de encuesta entre cientos de estudiantes de varios colegios. Así me cubrí las espaldas. Ese fue el truco y ese ha sido uno de los secretos de su éxito. Me emociona que muchos jóvenes lo tengan como libro de cabecera, aunque solo lo reconocen ellas.

Has publicado un gran número de obras dedicado a todo tipo de público lector. ¿Hay algún público que creas que es más difícil de contentar?

Supongo que el infantil, que está empezando a coger el gusto por la lectura y un mal libro le puede hacer retroceder varios pasos. También, los adolescentes, que de pronto descubren que hay otras cosas más urgentes que la lectura. Pero, tanto los unos como los otros, son lectores muy entusiastas y agradecidos si sabes llegarles y darles cosas que realmente les interesan.

Eres un autor que sabe conectar perfectamente con los jóvenes, algo bastante difícil. ¿Cuál es tu secreto?

No lo sé. Me sale solo. Supongo que quizás yo no he pasado aún esa etapa, o sé volver a ella con facilidad. También he decir que es una edad a la que dedico atención, incluso me veo las series del Canal Disney para intentar estar más cerca de mi público.

Me gustaría hablar ahora sobre tu colección Los sin miedo. ¿Cómo surgió el proyecto? Háblanos un poco de ello.

Nunca se me había ocurrido hacer una serie de terror, pero, cuando iba a los colegios, los alumnos (tanto ellos como ellas) me pedían historias de miedo. Así que empecé a dar vueltas al tema, y un día, hablando con Reina Duarte, la editora de Edebé, surgió la idea y ella me apoyó a muerte. Tardamos un par de años en dar forma a la serie, pero funciona tan excelente que en menos de tres años han salido 8 títulos, y los lectores me siguen pidiendo más…

Y ahora aparecen Las historias de terror del  Libro rojo de David

Sí, esta obra es, supuestamente, un libro que David, uno de los cuatro protagonistas de Los Sin Miedo, encuentra una noche en el desván de casa de su abuelo; empieza a leer esas historias y luego habla de ellas a sus amigos en los momentos más inoportunos. Los lectores querían saber más de ese libro, así que lo escribí. He de decir, sin embargo, que así como Los Sin Miedo es una serie para lectores de 10 a 14 años, estas historias de terror son para jóvenes y adultos, ya que son muy inquietantes, y al estar situadas en la vida cotidiana, se siente el miedo más próximo. No son historias que te den un susto grande, pero sí te dejan un escalofrío en el cuerpo y el alma que no se te pasa tan fácilmente. Y muchas veces, te preguntas: ¿podrá ocurrir?… De hecho, hay un cuento, “Envejecimiento”, que sucedió, y me sucedió a mí cuando era periodista, tal cual lo relato.

Además, es un libro con unas ilustraciones preciosas realizadas por Medusa Dollmaker. ¿Cómo ha sido trabajar con ella?

En este libro el diseño es muy importante, como se puede ver, ya que tiene aire de libro antiguo y misterioso. Los editores se han lucido de verdad. Y también quería unas ilustraciones tipo gótico, y pensé en Medusa (ahora con Internet es fácil informarte de todo) para ello. La elección fue todo un acierto, no sólo por el resultado de las imágenes, sino porque nos hemos llevado genial, y ha sido una colaboración muy activa y minuciosa. Yo creo que repetiremos, y si el libro tiene éxito, haremos otro en esa misma línea.

¿Hay alguna ilustración que sea tu preferida? ¿Por qué?

Me gustan todas, pero si hay que elegir, me quedo con Garras (de la que vamos a lanzar un marcapáginas), Tatuaje, La fotografía, La casa de la abuela y El órgano, aunque esta imagen ha quedado demasiado oscura en el libro. Intentaremos aclararla en la segunda edición, que va a ser pronto.

En cuanto a los relatos del libro, la verdad es que son muy curiosos y divertidos, pero también terroríficos. ¿Dirías que siguen la estela de los míticos Goosebumps o de La biblioteca de Medianoche pero desde un autor hispano?

Sólo conozco un par de títulos de La biblioteca de Medianoche, donde se suelen incluir tres cuentos por volumen. En algo se pueden parecer, pero yo creo que mis historias son más creíbles, inquietantes, intensas y concentradas. Y menos americanas. A los relatos de la Biblioteca les sobran bastantes líneas y hasta páginas. Mis lecturas de terror, y mis influencias, están en la línea de Edgar Allan Poe, M. R. James y Arthur Machen.

Da alguna pistilla sobre el tipo de relatos que vamos a encontrar en este libro a tus seguidores…

Creo que ya se intuye por mis influencias, pero, si lo comparamos con el cine, diré que mis historias no van en la línea de la noche los zombis o la matanza de Texas, sino, más bien, en la línea de películas como La semilla del diablo o Mientras duermes. Por ejemplo, en mis historias hay unas amigas que, para celebrar su mayoría de edad, van a hacerse un tatuaje; una niño se queda solo en casa de su abuela; una joven tiene una gata que mira a sus amigas de una forma rara; unos jóvenes encuentran en la calle un MP3, pero al escucharlo… También hay alguna historia menos “cotidiana”, como un pueblo donde nadie puede quedarse por la noche, un estuche hecho con la madera del árbol del ahorcado, un cementerio…

¿Y estás trabajando en algún otro proyecto?

Siempre estoy trabajando en nuevos proyectos. Esta primavera sacaré en Edebé, tres antologías de poesía para los tres ciclos de Primaria, también ilustradas por Ágatha Ruiz de la Prada, quien me ha encargado escribir un libro sobre sus carteles. Y bueno, dentro de poco me meteré con  el 9 y 10 de Los Sin Miedo, el uno sucederá en la Barcelona de Gaudí y el otro en el Kyoto de los mil templos

Para finalizar, José María, ¿podrías dar algún consejillo a aquellos jóvenes entusiastas que quieren introducirse en el mundillo literario?

Es complicado en tan poco espacio. He de comentar que hay unos cuantos lectores que están escribiendo libros de aventuras al estilo de Los Sin Miedo. Eso me llena de orgullo. Para ellos y para todo el mundo quiero recordar que nadie nace siendo un genio, y hay que ir experimentando, equivocándose y aprendiendo. El trabajo y la fe en uno mismo son esenciales para llegar a algún lugar. Además de esto, si se tiene un poco de suerte, antes o después se alcanzan nuestros sueños.

Ahora vamos con una magnífica ilustradora como es Medusa the Dollmaker. Antes de nada, Medusa, ¿puedes hablarnos un poco sobre ti? ¿A qué te dedicas además de ilustrar: aficiones, gustos literarios, etc?

Por supuesto y ¡encantada!

Soy una ilustradora, diseñadora gráfica y escultora fallera de Valencia (España), mercenaria Wacom a tiempo completo. Entre mis aficiones se encuentran la música, el arte y leer compulsivamente. En literatura me gustan las historias de terror, la novela de base histórica, los cuentos y leyendas, la poesía, el misterio y la ciencia ficción.

¿Cómo surgió tu pasión por la ilustración?

Viene de siempre, como una pulsión vital más. Y cuando alcanzas una madurez laboral decides convertir pasión en trabajo, invertir todo ese esfuerzo en productividad.

¿Con quién has trabajado?

He trabajado en diseño de moda, escultura y bocetado de fallas (el icono festivo por excelencia en mi ciudad), imagen corporativa, portadista de libros y grupos musicales y para editoriales como Planeta DeAgostini, Norma, Edebé…

Además, también has realizado recientemente ilustraciones para el autor José María plaza y su libro Las historias de terror del Libro rojo de David. ¿Cómo ha sido trabajar a su lado?

Ha sido intenso y enriquecedor. Ambos hemos compartido puntos de vista, nos hemos adaptado bien al otro. Con Jose María he aprendido mucho, y ambos nos hemos rendido a un proyecto mágico.

¿Ha habido algún relato que se haya convertido en tu favorito? ¿Por qué?

El encuentro por su remanente de leyenda clásica me robó el corazón, Garras y La gata mantienen esa angustia ideal de lo animal, lo impredecible. Son todos fantásticos.

A la hora de elaborar una ilustración partiendo de un relato, ¿cómo se desarrolla el trabajo?

Preva lectura del relato, consulto la idea que tiene el autor para este efecto y la movemos a partir de unos bocetos hasta encontrar el que se aproxima más a la imaginación del escritor y a la esencia del relato. Se proponen los cambios convenientes, ya que no es fácil llegar a coincidir desde un principio y se pasa a tinta la idea final. Una vez entintado y escaneado, el dibujo pasa a ordenador para tratar el color digitalmente y añadir detalles que ofrezcan la atmósfera deseada.

¿Cómo definirías tu arte?

No sabría definirlo, pero creo que enérgico sería apropiado.

¿Y actualmente estás enfrascada en algún proyecto?

Actualmente estoy trabajando en mi próximo libro de ilustraciones “Miracle”, que saldrá en 2012 de la mano de Norma Editorial.

Muchas gracias, José María y Medusa, esperamos que continuéis trabajando tanto como hasta ahora y brindándonos vuestro arte.

Gracias y ¡Saludos!

Entrevista realizada por Elena Montagud

Entrevista a J.J. Castillo

Hoy, en Crónicas Literarias, tenemos el placer de entrevistar a J.J. Castillo, cuyo nombre representaría buena parte del Terror español, ya sea por sus artículos, como por sus relatos. Y ahora saldrá al mercado Cuando Susanah llora, en la línea Z de la editorial Dolmen. Intentemos conocerle un poco más.

J.J., antes de nada, ¿podrías hablarnos un poco sobre ti? ¿Cuáles son tus aficiones? ¿A qué te dedicas?

Antes que nada, tengo que decir que me resulta difícil contar a qué me dedico realmente. Las palabras se evaden de mi boca y apenas tengo voz… Cuando alguien quiere saber de mí… Te diría… Aaagghh… iiiuhhh… (Tos) ¿Ves? ¿Ves?

¿Cuándo comenzaste a escribir y por qué? ¿Sentiste atracción por la literatura desde bien pequeño?

Comencé a escribir en primaria. Tuve un profesor que leyó la primera historia que recuerdo haber escrito (un par de detectives en un museo, intentando descubrir el porqué una momia siempre mataba a los conserjes que se contrataban), pero sobre todo, mi profesor reparó en cómo detalladamente había encuadernado el relato con grapas y hojas recortadas de un cuaderno. Don Julián, empezó a insistir en que no lo dejara y escribiera mucho. De hecho, me hizo ponerle titulo a la “obra” en la pizarra y tuve que narrar el cuento a toda la clase. Y sin chuleta. Curiosa técnica.

¿Cuáles son tus autores de referencia?

Muchos. M.R. James, Guy de Maupassant, Richard Matheson, Stephen King, Dean Koontz, Brian Keene, Ana María Matute, George R.R. Martin, TED Klein… Muchos. Y yo al fondo intentando extraer lo mejor de ellos.

Eres miembro de Nocte (la asociación española de escritores de terror). Has participado en diversos certámenes y has conseguido premios. Eres autor de artículos. La gran mayoría sobre terror. ¿Qué es para ti el terror?

El Terror (y escríbelo por favor, en mayúsculas, como hago yo) es la primera sensación que se apoderó del ser humano…, bien dicho, Lovecraft. Aunque para mí es mucho más. Para mí es una debilidad que provoca que, en situaciones límite, abramos inconscientemente la puerta a los monstruos.  

¿Dónde podemos encontrarlo?

Donde menos te lo esperas. Mira detrás de ti, Elena, por favor….

¿Cómo ves el panorama literario español? Y en concreto, ¿cómo lo ves en el género de terror?

Actualmente, genial. Ha ido renqueando con el paso de los años, pero se está gestando un boom que nadie espera. La mecha está encendida.

¿Qué es lo que te atrae a ti para escribir sobre ello?

Es algo que nace en mí a cada momento. Las historias me llegan a veces como insufladas; cuando conozco a alguien, cuando escucho una historia en la radio, cuando me cruzo con una señora enlutada… Tengo que contar “lo que sé” sobre ellos.

Novelas de terror de diferentes épocas que todo lector y escritor debería haber leído una vez en su vida.

Seré moderno, cualquiera de Stephen King de su época ocheantera. Y por supuesto, las que hayáis oído hablar bien de cada autor. Suelen ser una o dos como mucho. Excepto en el caso del maestro de Maine, claro.

Hablemos ahora de tu novela, publicada en Dolmen. Cuando Susanah llora pasará a formar parte de la línea Z de Dolmen. ¿Realmente son los zombis el peor enemigo del hombre?

En las historias que me gustan, sí.

El título está basado en una canción… ¿Por qué lo elegiste? ¿Qué paralelismos hay entre la canción y tu novela?

Mientras la escribía, mientras pensaba en la historia, el single de Espen Lind saltaba una y otra vez en el reproductor de música de mi ordenador. Susanah, con una “n”, la mía, ya había nacido en lo que estaba escribiendo  y sólo cuando reparé en la letra de la canción, supe el título de la historia. ¿Casualidad? No lo creo…

Susanah tiene un gran protagonismo en la historia. Su llanto alerta de la llegada de muertos vivientes… ¿Es una de las claves de la trama?

Bueno, en esta historia no hay claves. Te puedo decir que sí que es cierto que todo lo que acontece gira alrededor de la pequeña. Pero también hay muchos otros que se empeñan en vivir. 

¿Qué otros personajes podemos encontrar en la novela?

Me gusta estar rodeado de cantidad de personajes. Me siento más arropado para luchar contra los que se levantan. No tengo dedos para contarlos en esta ocasión, lo siento. (Risas)

¿Cómo fue el proceso de selección de materiales, de búsqueda, etc?

La historia fue surgiendo poco a poco. Fue escrita a modo de Entradas para un blog de Internet. Pero por causas de trabajo tuve que aparcar el proyecto pese a que tenía cientos de visitas. Retomé la novela ante la insistencia de uno de mis mejores amigos. Y por supuesto, de la aparición de cierta niña en mis sueños… (Jajaja)  

Al acabarla, ¿cómo te sentiste?

Mal. Tenía que irme a trabajar.

¿Podrías describir Cuando Susanah llora en tres palabras?

No, o hubiera escrito un microrrelato (Risas)

¿Qué te atrae a ti de la figura del zombi?

El no saber por qué se levantan.

¿Crees que ya se ha escrito todo sobre zombis como muchos aseguran?

Casi todo. Es verdad que hay cantidad de argumentos y que se han explotado hasta la saciedad los más básicos. Pero aún queda el tema más original de todos, el cual me reservo, si no te importa…

¿A qué crees que es debido que en España haya este boom de literatura zombi? ¿Piensas que será una moda pasajera?

Pienso que siempre ha gustado, sobre todo, el género de Terror. Hay cantidad de seguidores, aunque aún sigue siendo un poco tabú decirlo abiertamente. O como en casos que he contemplado por mí mismo: a la gente le da reparo decir que lee libros. Uuuff…

En cuanto a ti, de nuevo, ¿estás actualmente metido en algún otro proyecto? ¿Volverás a escribir sobre zombis o tocarás otros temas?

Ya he empezado mi próxima novela. No va de zombis. Aunque creo que el argumento es más que atractivo. Más adelante, cuento cositas. ¿Y de zombis? Habrá más, por supuesto. Más adelante.

Para finalizar J.J., ¿podrías dar algún consejo a quien quiera meterse en este mundillo?

Lee mucho y escribe mucho. A una media del 30% y 50%, añadiría yo. También deja un poco de tu tiempo libre para otras cosas como el amor, dormir y ver cine. Ah, y busca un trabajo que te deje tiempo para todo esto. Serás feliz, si lo consigues.

Gracias J.J., por tu tiempo. Suerte con tu novela y continúa escribiendo como hasta ahora (o mejor).

Besotes a todos.

Entrevista a Alberto Marini

Hoy, en Crónicas Literarias, tenemos el grandísimo placer de entrevistar a Alberto Marini, guionista de la película Romasanta dirigida por Paco plaza, productor de Rec y Rec 2. También es el guionista de Mientras duermes, que llegará a la gran pantalla el 14 de octubre. Además, Marini publicará la novela homónima el 15 de septiembre.

Hola, Alberto, ¿puedes hablarnos sobre ti antes de nada? Cuáles son tus aficiones, a qué dedicas el tiempo libre…

En mi tiempo extra laboral me muevo más que nada entre muñecas, princesas, parques infantiles y cumpleaños de menores de cinco años: es lo que conlleva tener dos niñas. Si después hablamos de “mi” tiempo libre, ese espacio muy limitado cada vez más en vía de extinción, pues no soy muy original: me gusta ver películas, hacer algo de deporte, seguir el futbol. No leo tanto como debería  y me gustaría, pero se debe a que por trabajo me paso muchas horas al día leyendo guiones… y acabo derrotado.

Las dos aficiones son viajar, en este caso siempre con mi mujer, para descubrir sitios donde no hemos estado nunca y cuánto más lejos, mejor; y la Juve. Muy a mi pesar, soy un hincha de lo más básicos que haya. Tengo dos niñas, pero si hubieran sido niños (y siempre tras haber ganado la negociación con mi mujer), se habrían llamado Alex y Pavel.

Primero dediquemos unas cuantas preguntas a tu faceta como guionista. ¿Cuáles son tus referentes en cine?

Ahora y cada vez más los guiones en los que me involucro son obras por  encargo, por lo que es mejor dejar de lado mis referentes personales y buscar los referentes que mejor le vienen al proyecto en concreto. En base a género, target, presupuesto de producción, visión del director y del productor, los referentes cambian.

En cuanto a Mientras Duermes fue una excepción porque lo escribí en “spec”, sin ningún encargo, a mi cuenta y riesgo para después moverlo con libertad. Aquí los referentes se acercan mucho a mis gustos personales, a los thriller oscuros y al cine noir: “Le jour se leve”, “La Mano Que Mece la Cuna”, “Retratos de un asesino”, “Man-hunter”, pero también filmes más abiertos, como “El escritor” de Polansky o “Millennium”.

A la hora de escribir un guión, ¿cómo es el proceso? ¿Qué es lo que te resulta más difícil?

La cosa importante es ser consciente de que el guión, en sí, es un simple instrumento. No tiene dignidad de “obra”, como una novela o, en cierto modo, una pieza teatral. El guión es un medio para que la gente que viene después, en el proceso de producción, pueda confeccionar una película. Por lo tanto la cosa más importante y más difícil, al menos para mí, es llegar a entender bien las intenciones del director, o la voluntad del productor, para poderlas traducir en descripción de acción y diálogos.  No tiene sentido ir en contra del director, a pesar de que estés convencido de que lo que tú piensas es mejor. En este sentido, es más fácil escribir por encargo, porque cuando lo haces en “spec” tienes que imaginar cuál será la visión de los profesionales que llevarán el guión a la pantalla.

La otra dificultad, más objetiva, es la limitación que tiene la escritura en cuanto a tiempos y espacio. Todo lo que se escribe tendrá que ser después trasladado a imágenes en movimiento, en bloques de secuencia, y no solo eso, sino con los medios reales con los que contará la producción. Tener ciertas ideas de números (costes de producción), creo que ayuda.

¿Cómo es trabajar con Paco plaza y Jaume Balagueró?

Acabé trabajando con los dos a través de Filmax, cuando estaba en el departamento de desarrollo. Con Jaume, ya había visto “Los Sin Nombre” y me hacía mucha ilusión porder trabajar con ese director. Paco, por el contrario, estaba con su opera prima, “Second Name”, y, a priori, era una caja de sorpresas. No me llevé ningún chasco, sino todo lo contrario.

Con los dos he acabado siendo amigo. Hay mucha confianza, para lo bueno y para lo malo. Cuando lo pienso, creo que soy muy afortunado por poder tener esta relación con los dos, para poderme empapar, en barra libre, de su experiencia, consejos, visión.

Los dos son personas muy fáciles. No digo que no nos hayamos enfrentado nunca, pero siempre ocurre porque, cada uno a su manera, vela por sus películas de manera casi maniacal. Viven por las películas que hacen.

¿Hay alguna anécdota para contarnos del rodaje de Mientras duermes?

Fue un rodaje bastante tranquilo, no llegaron tornados a destrozar los sets ni actores histéricos que arremetieron contra el director o el director de fotografía.

Para buscar una anécdota, tal vez podemos regresar al momento en qué Jaume me dijo que le haría ilusión dirigir el film. Estuvimos hablando de su visión de la historia, de las cosas que cambiarían y de las que se quedarían. Fue todo muy bien, pero le dije que había un tema indiscutible e innegociable. En REC tuve que tragarme un homenaje al Barca (equipo de Jaume), en REC 2 al Valencia (equipo de Paco), hasta en “28 Semanas Después”, como espectador, vi el homenaje al Real Madrid (imagino que el equipo de Fresnadillo). Pues en Mientras Duermes habría sí o si un homenaje a la Juve. Sin posibilidad de discusión alguna. Sé que Jaume ha cumplido… a ver si lo detectais en la película.

¿Qué diferencias hay entre el guión de la película y la novela?

La primera diferencia es muy vistosa. La novela transcurre en Nueva York (así como el guión original), la película en Barcelona. Tanto Jaume, por temas personales, y la productora, Filmax, optaron por una película en castellano, rodada en España. Este cambio de localización ha afectado a muchos matices de la historia. Digamos que Cillian y César son potencialmente la misma persona, pero cambia su forma de hablar e interactuar con los demás,  por el entorno social en el que viven. Con los vecinos tenemos más diferencias. Algunos son comunes a la novela y a la película, pero la mayoría diría que son distintos. En la novela salen personajes, también muy importantes, como Alessandro por ejemplo, que no tienen lugar en la película.

En el  cambio desde  las  limitaciones de un  guión a la libertad absoluta de la novela, he podido no solo ampliar las aventuras del portero, sino hurgar mucho más en su psique, profundizar y explorar más los matices de su personalidad.

Y después los finales, no tienen mucho en común… mejor, dicho, nada en común, por lo que ocurre ni por la sensación que, creo, se llevarán el lector y/o el espectador.

En resumen, la novela y la película son dos obras paralelas, que existen para convivir y completarse reciprocamente, siendo a la vez independientes.

Hablemos ahora de ella… primero, nos gustaría saber cómo surgió la idea de convertir el guión en novela.

En realidad, en 2007, empecé a escribir la historia como novela. Pero me detuve bastante pronto y opté, por un tema práctico, por el guión: por un lado, me di cuenta – contrariamente a lo que pensaba- que la historia podía ser adaptada a una película, y, por otro, pensé que tenía conocimientos de producción cinematográfica y de productoras de cine, pero no tenía ni idea del mundo literario. Prefería escribir algo para el mundo que conocía y donde me podría mover con más seguridad.

Además, una vez acabado el guión, empecé a moverlo con la idea de dirigirlo yo. Hasta tuve reuniones con algunos agentes en EEUU… pero después llegó la oferta, muy tentadora, de Jaume y de Filmax, y, otra vez, las cosas cambiaron.

Durante la fase de re-escritura del guión, con Jaume, me di cuenta, nos dimos cuenta, que Cillian (o César, en la película) era un personaje que existía por sí mismo. Podíamos pensar una situación cualquiera, y nuestro portero sabía siempre desenvolverse en ella. Hasta cuando Jaume y yo trabajabamos por separado, no era raro después, que al confrontar el material que había elaborado cada uno, Cillian/César hablara o actuara practicamente de la misma manera.

Con la re-escrirtura del guión se cayeron distintas secuencias por temas de producción, secuencias que nos gustaban mucho. Y las nuevas que se creaban, resultaban  funcionar  también muy bien. Fue aquí, entonces, cuando tomé la decisión de retomar la novela. De ofrecer al Cillian más vida y espacio. Una vida que no cabía ni de lejos en una sola película  (ni posiblemente en una trilogía)

Así que mientras Jaume preparaba la película, basada en la versión 10 u 11 del guión, yo empecé a escribir la novela, basada en la versión 1.

Esta es tu primera novela que será publicada, pero, ¿tienes alguna otra escrita?

No, tengo un par de guiones que escribí en “spec”, y otros tantos por encargo de algunas productoras. Pero ninguna novela.

¿Cuáles son tus escritores de cabecera?

Como te comenté, no leo lo mucho que debería leer. Soy muy fan de José Carlos Somoza (“Clara y la Penumbra”, en particular) y de Fernando Marías. Recientemente una novela que me ha gustado muchísimo  es ·”El Verano de los Juguetes Rotos” de Tony Hill.

¿Qué diferencias existen entre un guión de película y una novela? ¿Te parece alguno más difícil?

En el guión la escritura es mas cohibida, como comenté, pero a la vez más fácil e inmediata. La descripción de la acción es desnuda, práctica. Las emociones tienen que surgir de las imágenes, no de la lectura en sí. Un guión bien escrito es un guión que permite al director ver el potencial de la película, al director de producción su coste, al posible comprador (TV, distribuidor, sales agent, etc) el valor del posible film, a los actores las posibilidades del papel que irán a intepretar, al ayudante de dirección las semanas necesaria para rodarlo, al figurinista, al director de vestuario, al director de fotografía, etc, la información que necesitan. En fin, el guión es siempre y solo un instrumento.

En una novela, por el contrario, sin bien gozas de más libertad, todo, absolutamente todo nace y muere con ella. Es la escritura misma que provoca y evoca las emociones. Todo empieza y acaba con la escritura.

Digamos que es tal vez un poco más dificil aprender las reglas de escritura del guión, pero, una vez aprendidas, afrontar un guión es ciertamente más fácil que meterse con una novela.

¿Qué es lo que más te gusta de la escritura?

Me gusta contar historias. Disfruto mientras lo hago, como estoy disfrutando haciendo esta entrevista,

¿Eres un lector voraz?

De guiones, por necesidad laboral. De novelas, no tanto como me gustaría.

¿Cómo surgió la idea de esa novela? El personaje es un tanto perverso…

En 2007 leí un artículo sobre gente en EEUU que se dedica a vivir en casas ajenas, con los proprietarios y sin que ellos se den cuenta. Fue un artículo que me sorprendió, porque la situación rozaba lo inverosímil. Pero hay decenas de casos, cada año.

Por otro lado soy de Turín, y en mi ciudad precisamente vivió Nietzche. Hay una frase que siempre me ha fascinado de él: “Si no fuera por el consuelo que me ofrece el suicidio, no podría superar muchas noches de verano”.

Me parecía interesante trabajar a un personaje cuyo único consuelo en la vida fuera la posibilidad de acabar consigo mismo. Una persona dispuesta a cortar por lo sano, si la vida le hubiera sido insostenible. No sé en qué momento asocié esta filosofía de vida, con el artículo que había leído. Pero ocurrió. Y así tenemos “Mientras Duermes”…

¿Crees que alguna de las dos (la novela o la película) triunfará?

De la película no tengo dudas. Balagueró, Tosar, Etura. Hay un cartel estupendo. Y mucha gente que la está esperando gracias a los trabajos previos del director y de los actores.

En cuanto a la novela, más allá de mis amigos y familia, no creo que haya mucha expectación. La gente de Random House ha hecho y está haciendo un trabajo fenomenal para promocionar la novela… pero siempre están promocionando a un autor primerizo. Creo, confío que será determinante el boca-oreja. Eso sí, las primeras reacciones de los lectores y críticos animan mucho, muchísimo.

¿Tienes pensado continuar escribiendo, crear alguna otra novela?

Si, claro. Ha sido una experiencia muy buena, porque he disfrutado mucho mientras escribía. Muchísimo. Y quiero repetir.

Y aparte de Mientras duermes, ¿estás enfrascado en algún otro proyecto?

Ahora mismo, estoy trabajando (bueno, el guión está practicamente cerrado) en la siguiente película de Miguel Angel Vivas. Se trata de una producción de Vaca Films y de Ombra (la productora de Jaume Collet-Serra). Es una película que se rodará en inglés, con cast americano. Es una adaptación de una novela, y creo que conocéis bastante  bien al autor. La novela se titula “Y Pese a Todo…” y la película se llamará “Welcome to Harmony”.  No creo que haga falta decir más, porque imagino que todos conocéis la novela, y lo impresionante que es el potencial de esta historia de infectados en la nieve.

Otro guión, en una fase de desarrollo, es el primer largometraje de David Victoria, producido por Oberon.  Se trata de un thriller con referentes tipo “Memento”, “Jarhaed”. Estamos en proceso de escritura del guión.

De un tercer guión no puedo hablar, porque Filmax aún no lo ha anunciado. Pero bueno, también está ese proyecto.

¿Podrías dar algún consejo a todos aquellos que siguen Crónicas Literarias y desean dedicarse a la escritura?

No soy quién para dar consejos porque acabo de llegar. Si algo puedo aportar, es de mi experincia en el cine. Y, pues… escribas lo que escribas, piensa en quién será tu lector, porque al fin y al cabo estás escribiendo para él o ella. No eres un prostituto/a, pero tampoco un autarquico. Escribe lo que sientes, para los demás. Tenlo muy claro en la cabeza, y medita en cómo ese futuro y desconocido lector se puede interesar en tu historia, porqué cada vez más, llegar al público es lo más complicado.

Muchas gracias por la entrevista, Alberto. Esperamos que Mientras duermes tenga un gran éxito y que continúes ofreciéndonos maravillas.

Entrevista a Pilar Pedraza

Esta semana, en Crónicas Literarias, tenemos el gran placer de entrevistar a Pilar Pedraza: investigadora, profesora en la Universidad de Valencia y escritora. Sus novelas Las joyas de la serpiente, La fase del rubí, La pequeña pasión y La perra de Alejandría (entre muchas otras) son un referente en nuestra literatura fantástica y de terror. Sin más dilación, vamos a conocerla un poco más.

Pilar, acostumbro a comenzar las entrevistas con una pregunta algo personal. ¿Podría hablarnos sobre usted? ¿Cuáles son sus pasatiempos?

Mi pasatiempo número uno es ver cine. Soy una espectadora muy curtida y adicta. Me temo que también salgo de casa si hay teatro a la vista, y que leo mucho en la cama. Charlar con mi marido y jugar con mi gato son también famosos pasatiempos que cultivo asiduamente.

¿En qué momento decidió que quería escribir?

Siempre he querido escribir, que quizá no es lo mismo que querer publicar. Escribía novelas históricas del tipo de “Marco el romano” cuando tenía trece o catorce años.  Cuando terminé “Las joyas de la serpiente” me entraron las ganas de que aquello lo leyera más gente, y lo pasaran tan bien leyéndolo como yo escribiendo semejantes barbaridades. Por entonces tenía veintitantos, y no me he detenido a tomar aliento, aunque soy muy lenta.

Usted también se dedica a la investigación y es profesora. ¿Ha sido difícil compaginar las tres cosas?

Ha sido maravilloso. No sé yo de dónde hubiera sacado temas, historias y fuerzas de no ser por la investigación y por la necesidad de estudiar continuamente para mantener la calidad en la docencia.  Soy de quienes creen que la imaginación se nutre de realidades y viceversa.

En cuanto a sus escritores y libros de cabecera, ¿cuáles diría que han sido?

Dostoyevsky, Flaubert, Zola, Colette, Meyrink, Ovidio, Mary Shelley, Poe, Perucho,  Kafka, Coleridge, y muchos más.

Como escritora de novelas y relatos es el terror y la fantasía lo que dominan. ¿Qué es lo que le llama la atención de estos géneros?

 Me gustan estos géneros porque permiten al autor situarse entre la vida y la muerte, la locura y la normalidad, la realidad y lo imaginario, y también porque su personaje principal es el monstruo es decir, yo misma.

¿Considera que de unos años a esta parte  ha salido a la luz un mayor número de escritores españoles de terror y fantasía?

No me lo planteo. Hay algunos que me gustan mucho, como Luis Norberto Romero, pero que no sé si son de terror, y otros a los que seguro que no conozco y por tanto sería necio por mi parte opinar al respecto.

Lo siniestro abunda en su literatura. Al igual que humanos que retornan a la vida. También la  locura. Pero lo que más me llama la atención es que la Muerte rechace a alguno de sus personajes (como Bartolomé Perazas). ¿Cómo surgen estas ideas?

Yo creo que, efectivamente, surgen. No pueden fabricarse. Y también están los datos de la realidad. Yo he conocido unos cuantos –no muchos, no vayamos a exagerar- muertos vivientes o “chachos” y no he dudado ni un momento en convertirlos en personajes. Se puede hacer. No se dan ni cuenta.

Dicen que ha sido (y es) la nueva maestra en la literatura gótica. ¿Considera que lo que escribe es gótico?

No me lo planteo.  En literatura no reconozco maestros, ni siquiera a mí misma. Escribo lo que se me ocurre, lo que me gusta, lo que he visto recientemente. Si todo eso tiene cierta coherencia, que tal vez sí la tiene, se cuaja en un pudding negro que los medios de comunicación o los editores pueden llamar “gótico” para orientar al consumidor. Pero eso es algo que a mí no me quita el sueño.

La mujer es un pilar fundamental en su obra. Como futura filóloga (y también como lectora, claro) me ha llamado la atención Venus barbuda y el eslabón perdido, un ensayo en el que usted deja ver las normas morales y los cánones estéticos que la mujer ha de seguir a lo largo de la historia. Me ha hecho reflexionar también sobre la androginia. ¿Cree usted que los límites o fronteras que ha creado la sociedad entre hombre y mujer en nuestra cultura son totalmente válidos?

 Cualquier límite o frontera humana se puede deshacer democráticamente o por evolución, salvo el castigo eterno por el cual las mujeres deben parir a los hombres, y los hombres, al parecer, maltratar a las mujeres (aunque gracias a mucho trabajo político y mediático van comprendiendo que eso está muy mal). Una servidora es feminista socialista, que tal vez no quiere decir nada, pero es una posición radical e irrenunciable.

Los monstruos en su obra se pasean libremente. Pero, ¿cree usted que en realidad lo son? ¿Dónde se hallan de verdad los monstruos?

El monstruo es siempre el que tenemos enfrente; y para él, nosotros. Lo que no soy yo es monstruoso. El monstruo es el otro. A veces el monstruo es un espejo del lector o una máscara del autor. Podemos adornarlo o cubrirlo de apariencias abyectas, lo que depende de nuestra habilidad literaria.

Me gustaría también hablar sobre La perra de Alejandría. Estoy segura de que se ha tenido que documentar mucho para dotarla de verosimilitud, pero a su vez, lo que más me llamó la atención fue su faceta fantástica…

En efecto, me documento mucho, pero también vivo de las rentas de una infancia y adolescencia de niña con biblioteca (la de mi abuelo). Fantasear sobre los dioses griegos, por otra parte, es una de las cosas más placenteras que he hecho en mi vida. Además tuve a mi cargo en la Facultad de Historia de Valencia un curso de cultura griega y romana durante casi quince años, y que he tenido la suerte de recorrer la antigua Hélade de cabo a rabo. Todo eso está en la base de la novela, pero lo importante es lo imaginario. Se sabe muy poco sobre Hypatia, a quien yo llamo Melanta (la Oscura), pero se puede inventar mucho sobre ella y su mundo.

Se nota que le gusta crear personajes convulsos y perversos. Pero a mi parecer, la protagonista de esta novela —aunque no sea un personaje de “carne y hueso” en sí, es Alejandría. Una Alejandría llena de desdicha y miseria…

Desdicha, miseria y esplendor, no lo olvidemos. Fueron  el cristianismo y el islam los que el que sumieron a Alejandría en la ruina y el olvido. Con toda seguridad Alejandría es la protagonista de la novela (la perra, la cínica), y también podemos decir que Melanta y Alejandría son como el alma y el cuerpo. De todos modos, ambas son ficciones. Alejandría es hoy algo distinto de cómo fue y de cómo la imaginé yo, decadente y atacada por la peste y por los zombies, alejandrinos difuntos que ya no caben en el Hades y quieren volver a su ciudad.

Tras la lectura de Las novias inmóviles llegué a la conclusión de que la sexualidad  y la sensualidad son puntos importantes también en su literatura. Pero en La pequeña pasión, este erotismo es un tanto… ¿necrófilo?

El erotismo me interesa como la muerte, la enfermedad, la alegría delirante, todo lo que atañe al cuerpo. La pequeña pasión es el más negro de mis librejos y hay en el mucha bilis juvenil, muchas depresión, mucho anti-amor, mucha pérdida y mucha pena. No es recomendable para jóvenes con mal de amores. Son temas que, sin pensar en abandonarlos, cada vez me interesan menos. Ahora me gusta más el de los dioses y sus pasiones que el de los humanos enamorados, y más la risa que el llanto.

En La fase del rubí, una de sus novelas más aclamadas, llegué a ver el tema del doble u opuesto (y me recordó a la escritora latinoamericana Silvina Ocampo): Jeckyl y Hide, una especie de cainismo… Me refiero, por supuesto, a los dos puntos de vista de la novela: el de Torcuato y el de su hermanastra Imperatrice. ¿Qué es lo que le atrae de este tema?

El primer lugar, creo que me interesa un tema universal: el incesto adélfico. Torcuato e Imperatrice, son creo yo unos hermanos muy juguetones. Y también los dos sexos del hermafrodita platónico. Pero el tema de la novela es ella y su melancolía, y también ella y su oceánica libertad de conciencia, que le permite hacer cosas que mi conciencia no me permite hacer a mí, ni a usted la suya. Por eso entra en el reino del espíritu en cuerpo y alma, como la Assunta de los católicos.

También en esta novela encontramos una de sus —si se me permite llamarlo así— pasiones: la sangre. Pero también la piel, otra de las protagonistas de su obra. ¿A qué se debe?

La sangre nos gusta a todos los  fantásticos, forma parte de nuestra cultura y de la historia de nuestros héroes y Ersbeth Bathory. En el cine el tema de Drácula y la sangre se puso de moda cuando la productora Hammer pudo rodar en color. La piel la entiendo como más mía. El desollamiento me fascina, desde el mito de Apolo y Marsyas (La perra de Alejandría). A través de los siglos se ha ido formando una intensa y exquisita cultura de la piel humana, ese saco que contiene las entrañas y las separa del mundo. Dentro de mis fetiches sexuales sin duda alguna se encuentra la piel, la del cuerpo y la del animal que cubre  el cuerpo de “La Venus de las pieles”, y también la del tambor confeccionado con la piel de Jan Zizka von Trocnow el Hussita resonando en las callejas de Praga.

Nos agradaría saber si actualmente se halla inmersa en algún proyecto.

Sí. Estoy dando los últimos toques a una novela antes de poder decirle: Levántate y anda. Se va a llamar seguramente “Lucifer Circus” y da miedo, o yo lo pretendo.  He tenido que estudiar mucho para sacar adelante el mundo en el que se desenvuelve, que es el de las sectas satánicas de finales del siglo XIX.

Para finalizar, Pilar, nos gustaría que dedicase algunas palabras a aquellos que intentan navegar en el mar de la escritura.

Que lo dejen. Yo ya no estoy a tiempo: el monstruo me tiene bien agarrada, pero sufro mucho y quisiera ser veterinaria de un zoológico o algo así de útil. Pero si se empeñan, que piensen en los textos que están creando y no en los premios, editoriales y amiguetes.  Eso embota la imaginación.

Y a ustedes muchas gracias por la amable  entrevista y por saber lo que me preguntaban y hacerlo con conocimiento de causa.

Muchas gracias a usted, Pilar. Esperamos que le vaya todo bien y que siga con sus proyectos. Ha sido un placer charlar con usted en esta entrevista tan interesante.