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Entrevista a Javier Martos

Foto Javier MartosDesde New York-Crónicas Literarias tiene el placer de presentar a sus lectores a Javier Martos, un sevillano que vio la luz al inicio del otoño de 1982. Conocido por ser uno de los traductores de Stephen King al castellano y de otros autores de renombre, hace unos años decidió poner en práctica todos sus conocimientos para convertirse, además, en escritor. Bajo estas líneas podrán conocer buena parte de su vida artística: sus traducciones, sus obras y, en primicia, sus futuros proyectos. Comenzamos.

Crónicas Literarias: Ha traducido al castellano algunos títulos de la obra de Stephen King. ¿Podría decirnos qué libros ha traducido del maestro y cuál le resultó más complicado?

Javier Martos: En solitario me he encargado de la traducción de Blaze y la antología Después del anochecer. Pero lo más difícil de traducir quizá haya sido la adaptación al cómic de La Torre Oscura (trabajo realizado junto a José Óscar H. Sendín). No solo por la limitación de espacio en los bocadillos y los paneles, sino porque el lenguaje de los personajes de la saga es muy peculiar, al punto de que hay dialectos diferentes, términos inventados, juegos de palabras… Trasladar a las viñetas el universo que ideó Stephen King resulta un trabajo complejo, la verdad. Pero a la vez es muy satisfactorio e instructivo.

CL: ¿Ha cambiado algo en su vida debido a ser el traductor del “Rey”? Me refiero a sus miedos o percepción de las cosas, porque sabido es que el mundo del señor King es muy “particular”.

JM: En realidad, no. Ya desde pequeño mis gustos por la lectura se inclinaban por el terror. Recuerdo que en el colegio siempre escogía los libros de “El barco de vapor” en tono naranja oscuro, el que indicaba que era para «los niños mayores». Shhh!, esos muertos que se callen, de Miguel Ángel Mendo, Asesinato en el Canadian Express y Terror en Winnipeg de Eric Wilson o El misterio de la cripta embrujada de Eduardo Mendoza… ¡Qué recuerdos! ¡Me encantaban esos libros!

Mi primera novela para adultos, para colmo, fue Apocalipsis, del propio Stephen King. En el supermercado, dando una vuelta por la sección de libros, me llamó la atención ese mamotreto rojo con las palabras enormes del autor; tendría yo unos doce o trece años. Mi madre puso muchas objeciones a la hora de comprarlo: no creía que fuera a leerme un libro de mil doscientas páginas. Juré y perjuré que lo terminaría y mi madre cedió. Lo acabé y luego fueron llegando los demás: La zona muerta, Cementerio de animales, It, La larga marcha… de modo que traducir los libros de King ha sido para mí una gozada, todo un camino repleto de satisfacción y disfrute. ¡Además los he podido leer antes que los demás Lectores Constantes!

CL: Además de a King, ha traducido obras de Adam Nevill y Shaun Hutson. ¿Hay algún autor que le gustaría traducir por alguna razón en especial?

JM: Lo cierto es que el mundo de la traducción me ha dado la posibilidad de encontrarme con autores que de otra forma no habría leído nunca, por falta de tiempo o por desconocimiento. Al traducir el relato «Manos de muñeca» de Adam Nevill (Antología Postales desde el fin del mundo, Ed. Universo, 2013) descubrí un autor que me ha terminado fascinando (de hecho, he acabado leyendo todos sus libros).

Si pudiera elegir algún autor para traducir, escogería a Jeffrey Archer —mi autor favorito, incluso por encima de King—, Bentley Little y Dean Koontz, escritores que por algún motivo u otro han dejado de ser traducidos al castellano y que personalmente a mí me hacían disfrutar de lo lindo.

A finales de octubre (2014) saldrá a la luz mi última traducción, Ángeles robados, de Shaun Hutson, que auguro una muy buena aceptación entre los lectores. Es una historia muy interesante.

CL: Como a muchos otros autores, ¿fue la lectura y la traducción las que le condujeron a convertirse en escritor?

JM: Más la lectura que la traducción. Quizá la traducción haya sido una consecuencia de mi adicción a la lectura y la escritura, otra manera de darle salida a la creatividad, al igual que los guiones de cómics, las reseñas, o los poemas y cartas que dedicaba a mis novias cuando era niño. Cualquier excusa era buena para coger una hoja de papel y ponerme a escribir.

Recuerdo haber leído y escrito desde siempre, desde pequeño. Cada vez que pasaba la última página de un libro, necesitaba sentarme delante de una libreta o un ordenador para escribir mis propias historias. Y hasta hoy.

CL: Es moderador de la página web del Ka-tet Corporation y colaborador de la revista digital Insomnia. En ambas ha escrito varios relatos que, a la postre, fueron publicados en diversas antologías. ¿Fueron estos sus inicios como escritor?

JM: Definitivamente sí, al menos fueron mis inicios como escritor «serio». Administrar la web Ka-tet Corp (dedicada a Stephen King y a la literatura de terror) me sirvió para abrirme las puertas del mundo de la traducción. Primero con la publicación de las noticias del autor de Maine, luego con la corrección de las galeradas de P&J (Cell, La historia de Lisey, Las dos después de la medianoche, Salem’s Lot…) y posteriormente con la traducción completa de los cómics y los libros. Paralelamente, conocí a gente que también escribía, que se presentaba a concursos, que lo intentaba en antologías… y ahí me di cuenta de que todos los relatos e historietas que tenía guardados en el cajón, y que no había enseñado a nadie, quizá podrían ver la luz de una manera u otra. Y así empecé a enviar mi obra a editoriales. Y la respuesta fue abrumadora, ¡a los jurados y editores les gustaba mi trabajo, y poco a poco iban publicando los relatos en distintos formatos!

CL: Además, publicaste Espantapájaros, escrita junto a Jesús Gordillo, con quien posteriormente volverías a trabajar en otro proyecto del que hablaremos después.

JM: Sí. Conocí a Jesús en la web y desde el principio conectamos. Me encanta la prosa cadente que tiene y sus relatos me gustaban muchísimo. Nos planteamos hacer Espantapájaros, pero sin ninguna pretensión ni expectativa. Seis relatos suyos, seis míos y lo subiríamos todo en un pequeño librito a Bubok. Nos sorprendió que se vendieran en papel una veintena de ejemplares de Espantapájaros y que la versión en digital se descargara más de mil veces. Eso nos hizo plantearnos trabajar juntos en otro proyecto más ambicioso, ya en formato novela y con la intención de enviarlo a editoriales tradicionales.

CL: He observado que tiene una gran cantidad de cuentos circulando por varias antologías, ¿veremos en un futuro alguna recopilación de todos ellos en un solo volumen?

JM: Sí, sí. El problema de las antologías de varios autores es que suelen ser tiradas bajo demanda o muy pequeñitas en cuanto a ejemplares, de modo que terminan agotándose relativamente pronto. Las revistas digitales y las webs de literatura en muchas ocasiones acaban cerradas y esos relatos se pierden. Así que decidí reunir una veintena de relatos —las historias a las que más cariño les tenía y un par más de relatos inéditos— y lo envié a Tyrannosaurus Books. Finalmente verá la luz a finales de este año (2014).

ojosdecircoCL: Me encantó Ojos de circo, escrita junto a Jesús Gordillo y publicada por Tyrannosaurus Books el año pasado. Háblenos un poco del proceso de creación de la novela.

JM: El proceso de escritura de Ojos de circo no fue demasiado complejo. Sí fue un embrollo el montar el argumento desde el principio hasta el final para que ningún cabo quedara suelto. Escribir a cuatro manos implica la necesidad de conocer al dedillo lo que va a ocurrir en la trama, porque no podíamos permitirnos caer en el error de que cada uno comenzara a inventar por separado: si lo hacíamos, el libro sería un desastre. De modo que, antes de ponernos a escribir la novela, tuvimos que enviarnos cientos de mensajes y correos electrónicos para dejarlo todo aclarado. La clave del éxito es tener claro que había que ceder en cuanto a las peticiones del compañero y ser sinceros hasta la médula: si algo no funcionaba, no valía ser melodramático ni pelota, se quitaba y punto. O se arreglaba si el pasaje era aprovechable.

Una vez que tuvimos atado el argumento, nos intercambiábamos el manuscrito cada pocas palabras (así ninguno de los dos perdía el hilo de la novela) y nos corregíamos el uno al otro con bastante dureza y sinceridad los pasajes que íbamos añadiendo a la narración. Una vez terminada la novela completa, nuestra mayor inquietud era pulir el estilo, que el lector no descubriera en ningún momento qué parte estaba escribiendo qué autor en concreto. Y, bueno, al parecer el resultado fue bastante bueno, al menos las críticas no han sido malas.

CL: Queda demostrado que la química entre ustedes funciona. En el transcurso de esta novela aparecen seres fascinantes, tanto que pido a gritos una segunda parte. ¿Tengo alguna posibilidad de volver a encontrarme con una nueva aventura circense escrita por ambos?

JM: Ojos de circo no tendrá segunda parte. La historia tenía un final concreto, y forzar una secuela sería estirar un argumento que ya está cerrado. Quizá en un futuro saquemos a la luz algún relato protagonizado por alguno de los personajes de la novela, a mí me apetece hacer algo así, pero no habrá una novela completa como continuación de la primera.

No obstante, Jesús y yo quedamos tan satisfechos del trabajo realizado que tomamos la decisión de escribir otra novela entre los dos. Ya está terminada, en proceso de revisión, así que pronto empezaremos a enviarla a editoriales. Se titula Cuando el lago habla.

CL: ¿Podría anticiparnos (en la medida de lo posible) sus futuros proyectos?

JM: Bueno, ya he comentado bastantes cositas, aunque puedo desvelar algunos proyectos más. Como he dicho, la antología de relatos saldrá a finales de año, y la traducción de Ángeles robados también. Antes, a mediados de julio, saldrá mi primera novela en solitario, titulada Promesas de que algún día, editada en la línea Z de Dolmen. A esta novela le tengo muchísimo cariño, y espero que sea bien recibida por los lectores y la crítica.

En curso está la novela de la que hablaba antes, Cuando el lago habla, coescrita con Jesús Gordillo. También estoy inmerso en los guiones de un libro-cómic, en el que Iván Ru-So me acompaña como ilustrador. Por último, y ya con mucha calma, quiero terminar otra novela en solitario, titulada La aldea. Está muy avanzada, pero no quiero precipitarme con ella.

CL: Desde Crónicas Literarias le agradecemos el tiempo que nos ha prestado en esta entrevista y le deseamos mucha suerte con todos sus proyectos.

JM: ¡Ha sido un placer hablar con vosotros!

Entrevista a Luz Olier

Luz Olier ha estado presente en los televisores de los hogares españoles desde que tan solo había dos canales en España. Sus comienzos son en el teatro. En Estados Unidos, en la década de los ‘80, obtuvo varios premios como protagonista de La Dama Duende de Calderón de la Barca, La Discreta Enamorada de Lope de Vega y Don Gil de las Calzas Verdes de Tirso de Molina. Uno de sus primeros trabajos como actriz fue en la serie Novela, en los años setenta, pero el papel por el que todos la recordamos es el de Matilde, la horchatera de Barrio Sésamo. Además de guionista, en su haber cuentan más de cien adaptaciones de teatro, novela y cuentos para radio. Luz es también directora de doblaje de películas como Alien, e hizo el doblaje de personajes de Harry Potter o Creepshow 2. Ha sido galardonada con dos premios literarios: el de la AETIJ (Asociación de la Infancia y la Juventud) en 1971 por la obra de teatro El País de la Ilusión y el Premio Margarita Xirgú en 2006 por el radioteatro Mujer del Sombrero con Flor. Además ha publicado dos libros: La Conjura de los Sabios (2004), y la antología Cuentos del Otro Lado (2010).

Conversamos con ella sobre su carrera como actriz y su obra literaria.

-Sus primeros pasos como actriz fueron en la serie Novela y en La Cometa Blanca, pero el personaje más memorable para el público fue el de Matilde, en Barrio Sésamo. ¿Qué ha significado este personaje para usted?

-Barrio Sésamo es uno de los pocos intentos que ha habido en televisión de realizar una programación directamente enfocada a los más pequeños. Se contaba con psicólogos, educadores sociales, pedagogos y se cuidaba al máximo el mensaje que iban a recibir los niños. Para mí fueron cuatro años de juego, pues había también actores infantiles en los repartos, que nos acercaban a los adultos a nuestra propia infancia.

-Desde que se dejó de emitir la serie y hasta el 2003, con la llegada de Los Lunnis, hubo un largo paréntesis en cuanto a programas infantiles educativos se refiere, ¿por qué cree que se tardó tanto en volver a televisar programas de este tipo?

-En parte esta pregunta está contestada en la anterior. No hay voluntad de acercarse al público infantil porque la televisión, salvo honrosas excepciones, es un vehículo de atontamiento para el público en general, más que otra cosa. Cuando no transmite ideas y mensajes francamente perniciosos.

-Recientemente volvió a actuar como invitada especial en capítulos de El Comisario, Hospital Central y Cuéntame. ¿Qué significó para usted volver a programas de gran audiencia?

-Mi abandono de la gran pantalla se debió a mi entrega a la dirección de doblaje, que no me dejaba tiempo para nada más. Pero nunca dejé del todo mi tarea como actriz de imagen.

-Suma más de cien adaptaciones entre teatro, novela y cuentos de radio y ha sido galardonada en dos ocasione. ¿Qué le gustaría conseguir?

-Empecé como guionista cuando estudiaba periodismo y, aunque siempre he compaginado guiones e interpretación, ahora tengo más tiempo para dedicarme a lo que me llena totalmente y que nunca consideré un trabajo: escribir. Así que creo que lo único que necesitaba era dedicarme casi por entero a la narrativa y eso lo he conseguido ya, al margen del dinero o el éxito profesional.

-A mediados de los ochenta se centró en la dirección de doblaje de películas, series y adaptaciones literarias de los guiones. En series infantiles trabajó en Los Teleñecos o Los Fraguel entre otras y en series como Dinastía, Falcon Crest, Mc Gyver o Anatomía de Grey… ¿Existe mucha diferencia entre la preparación de un personaje real y uno animado?

-Claro que hay diferencias. Cuando doblas a un actor o actriz de carne y hueso tienes que amoldarte del todo a su interpretación. Tienes que olvidar tu propia personalidad, ceñirte a sus gestos y tonos, al margen de cómo interpretarías tú el personaje. Estás al servicio de otro actor. Sin embargo en los dibujos animados el ochenta por ciento, si no más, de que el muñeco “viva” se esconde en la voz, los matices y la intención que el actor que lo dobla aporta a la situación.

-¿Qué es más importante, una buena técnica o una buena locución?

-La técnica es algo que hay que conocer, sin duda, uno no puede conducir un coche si no sabe manejar pedales y volante. Es algo que se aprende. Pero para mí lo más importante es la calidad del actor. También se aprende, está claro, pero a veces la sensibilidad, la capacidad de captar intenciones y ser capaz de reproducirlas, solo con la voz, está más cerca de algo innato.

-Como gran referente, ¿sabe si el doblaje ha evolucionado mucho desde que empezó?

-La técnica desde luego ha evolucionado. Al principio los actores de doblaje llevaban el texto casi aprendido porque era sonido fotográfico y el material no permitía repeticiones. Actualmente el sonido digital permite distintas bandas, adelantar y retrasar el sonido y hasta expandirlo o contraerlo si es necesario. En cuanto a la interpretación en algunos casos ha empeorado porque las necesidades de producción exigen que el tiempo dedicado al doblaje de una película sea mucho menor, sobre todo en doblajes para televisión.

-Ha doblado más de treinta películas entre las que destacamos Dos Vidas en un Instante, You Are The One o El Crisol, además de algunas de género fantástico de las que hablaremos. ¿Tiene algún género preferido?

-No me inclino por ningún género en particular. Pero por supuesto prefiero aquellas historias, que aparte de entretener, hagan pensar y aporten algo positivo al espectador. Por ejemplo la dirección del doblaje de El crisol fue muy satisfactoria, ya que está basada en la magnífica obra Las Brujas de Salem de Arthur Miller y estaba muy bien interpretada.

-Por nombrar algunas de las películas de género fantástico, trabajó en el doblaje de Alien, Pesadilla en Elm Street, Beetlejuice, Harry Potter o Creepshow 2, esta última conocida entre nuestros lectores por estar basada en una obra de Stephen King. ¿Podría contarnos que recuerdas del doblaje de Creepshow 2? ¿Cual de los tres es su cuento preferido?

-Siento decir que el doblaje de Creepshow 2 fue en mis comienzos y recuerdo poco de aquel trabajo. Sin embargo tengo una anécdota sorprendente que me une a este escritor. Al final de los años sesenta colaboré con distintos guiones para la radio en un programa que se llamaba Suspense. Eran historias de media hora de ciencia ficción o terror y estaban interpretadas por actores de teatro y de radio. Uno de los guiones escritos por mí era sobre un atajo fuera del tiempo, que titulé El Atajo de Calgary, otro sobre el patriarca de una familia que moría y volvía a la vida para llevarse a uno de sus deudos cada vez que se ponía en marcha el reloj averiado que les había dejado en herencia; se llamaba El Reloj. Años después me regalaron La Niebla, de Stephen King. Eran tres relatos. Uno de ellos, El Atajo de la Sra. Todd, era un atajo fuera del tiempo. Otro, El Mono, era un muñeco roto que cada vez que se ponía en marcha moría alguien. Curioso, ¿verdad?

-¿Ha leído algo de Stephen King? ¿Es fan o conoce su obra? Si es así, ¿cuál es su opinión?

-Stephen King fue un auténtico descubrimiento para mí y he leído muchas de sus novelas. Las más impresionantes para mí: Cementerio de Animales, Cujo, El Resplandor, Carrie… Ese mundo de pesadilla que es capaz de recrear es digno de un Poe o un Lovecraft.

-Ha publicado dos libros: La Conjura de los Sabios en el 2004, ya disponible en formato digital, y Cuentos del Otro Lado en el 2010, una antología de catorce relatos. ¿Cual ha sido la dificultad más grande que se ha encontrado en su labor de escritora durante el proceso de creación?

-Cuentos del Otro Lado es un conjunto de historias surgidas de una vivencia o de un personaje que se ha cruzado en mi vida. Su elaboración ha sido rápida y relativamente sencilla. Sin embargo La Conjura de los Sabios ha requerido un trabajo de campo sobre la Cábala y las tres religiones abrahámicas para acercar leyendas y personajes a nuestros días. Ha sido un trabajo mucho más complejo, y tengo la sensación de que en este caso los personajes de la novela me han llevado por donde ellos han querido. Como si alguien me estuviese contando esta historia al oído.

-En La Conjura de los Sabios nos habla de una leyenda hebrea donde treinta y seis hombres sabios cuidan del desarrollo de la humanidad. Viendo el panorama actual en España, ¿podría decirse que es el momento idóneo para leer el libro?

-Cuando lo escribí en 2003 no tenía ni idea de que fuese un libro premonitorio. Sin embargo todos los lectores actuales apuntan que parece escrito justo para este momento.

-La prosa de La Conjura de los Sabios posee mucha inteligencia, al igual que sus personajes, cuyos diálogos por momentos dan pie a la reflexión, comparados a grandes escritores como Umberto Eco, Gabriel García Márquez, Paolo Coelho, por citar algunos. ¿Quiénes son sus escritores más influyentes?

-No pretendo compararme con esos escritores, desde luego. Ahora mismo me apasiona Murakami, Paul Auster. Y siempre Cortazar, Rulfo, Borges… Me encanta la narrativa latinoamericana.

-¿Qué filosofía le gustaría que le quedara reflejada al lector de sus obras?

-Me gustaría que ayudase a los lectores a comprometerse con sus semejantes y con la naturaleza en general. Que les ayudase a olvidar un poco ese individualismo feroz que impone esta sociedad y que hace que nos sintamos solos y divorciados de todo. Si nos miramos en los ojos del otro, nos damos cuenta de que cualquiera de nuestros actos, buenos o malos, recae sobre nosotros mismos.

-Viendo su impresionante currículo, ¿le queda algo por hacer a Luz Olier?

-Justo lo que he contestado en la pregunta anterior. Sentirme siempre comprometida con todo lo que vive. No es tarea fácil.

-¿Qué proyectos tiene a la vista?

-Estoy escribiendo Cuando Regresa el Tiempo, una novela sobre la rueda cíclica de la existencia. Y tengo un proyecto de audio sobre poetas en lengua castellana.

-¿Qué consejo le daría a quiénes se inician en el arte de escribir?

-Leer, leer, leer. Mirar a su alrededor “viendo” en profundidad. Y siempre ser sinceros.

Gracias por el tiempo que se ha tomado en hacer esta entrevista. Desde INSOMNIA le deseamos muchos éxitos.

En las líneas que vienen a continuación repasamos la impresionante biografía.

ACTRIZ:

  • En Barrio Sésamo encarna a Matilde, la horchatera
  • Primeros pasos en la serie de los 70 titulada Novela
  • La Cometa Blanca
  • El Comisario (invitada especial)
  • Hospital Central (invitada especial)
  • Cuéntame (invitada especial)
  • La Vida en Rojo, película de Andrés Linares
  • Don Juan, película de Antonio Mercero basada en la obra de teatro Don Juan Tenorio, de José Zorrilla
  • En la obra de teatro Sé Infiel y No Mires Con Quien

ADAPTACIONES DE TEATRO, NOVELA Y CUENTOS PARA RADIO (más de 100 adaptaciones):

  • Derrumbe en la Estación Norte, de Ugo Betti
  • Los Tres Etcéteras de D. Simón, de Pemán
  • Entreacto, de Vicky Baum
  • Relatos de Poe, Gogol, Maupassant

GUIONES DE RADIO ORIGINALES (más de 30 guiones):

  • Unidos por el Crimen
  • Lucrecia Borgia
  • Sucedió en Catanzaro
  • El Reloj del Abuelo
  • El Hotel de Mister Hawkins
  • El Atajo de Calgary
  • Detroit 67
  • Sólo Soy Una Mujer

GUIONES ADAPTADOS A LA TV:

  • La Niña de Luzmela, de Concha Espina
  • Cada Día Tiene Su Secreto, de Luisa María Linares

GUIONES ORIGINALES DE TV:

  • El Ascensor
  • La Zarpa
  • El Tesoro de Daniel

TRABAJOS DE DOBLAJE (bien como directora o como intérprete):

Cine: Alien, Dos Vidas en un Instante, You are the One, Camino al Paraíso, Kolia, El Crisol, Pickett Fences, Harry Potter, Nip/Tuck, Fama, Tiempos de Gloria, Anatomía de un Asesinato, Un hombre Lobo Americano en Londres, 1997: Rescate en Nueva York, El Pelotón Chiflado, Tener y No Tener, Fanny y Alexander, Amarcord (de Federico Fellini), Nairobi, Pesadilla en Elm Street, Creepshow 2 (de Stephen King), Beetlejuice (de Tim Burton), Cocktail, La Novia de Frankenstein, La Resurrección de Frankenstein (de Roger Corman), Seis Grados de Separación, La Verdad Sobre Perros y Gatos, La desaparición de García Lorca, Un Indio en París, El Resplandor de un Genio. Hasta 30 películas.

TV y Video: Derrick, Un Chapuzas en Casa, Yo y el Mundo, Malcolm, La Aldea del Arce, Los Teleñecos (The Muppets), Los Fraguel, El Cuentacuentos, Jack y las Judías Mágicas: La Historia Real, Dinastía, Falcon Crest, Mc Gyver, La ley de Los Ángeles, Anatomía de Grey, Las Chicas Gilmore. Hasta 500 episodios y películas.

PREMIOS:

  • Premio de la AETIJ (Asociación de la Infancia y la Juventud) en 1971 por la obra de teatro El País de la Ilusión.
  • Premio Margarita Xirgú 2006 por el radioteatro Mujer del Sombrero con Flor.
  • En la década de los ‘80 consiguió los premios a la mejor actriz en obras de teatro clásicas como La Dama Duende, de Calderón de la Barca, La Discreta Enamorada de Lope de Vega y Don Gil de las Calzas Verdes de Tirso de Molina.

LIBROS PUBLICADOS:

  • La Conjura de los Sabios (2004)
  • Cuentos del Otro Lado (2010).

Entrevista publicada originariamente en Insomnia Revista Digital.

Reseña: Pergamino, el hijo del cazador de libros, de Sergio A. Sierra y Meritxell Ribas

Pocas obras de este tipo me han gustado tanto como Pergamino. Es un libro contenedor de gran cantidad de detalles certeros y que si sabes valorar el conjunto de la obra, sabes que esta historia podría llegar muy lejos si alguien del mundo del cine apostara por ella. Posee un argumento original, trata las leyendas eslavas de un modo apasionante. Llegan al lector ignorante (como yo) y hace que te interese más por ellas. Es más, se pueden encontrar cantidad de referencias a ciertas obras, y deduzco tras las aventuras del personaje y sus encuentros y paisajes que transita, que el autor siente un gran amor por la literatura fantástica clásica.

Pergamino es un niño, hijo del bibliotecario del reino An, que a su vez es bastante conocido por ser el mejor cazador de libros que ha existido. Por situaciones del destino, el padre de Pergamino es sometido a una terrible maldición por un malvado ser que le impide disfrutar de la lectura y la palabra. Pergamino urgentemente busca una opción entre la desolación de ver sufrir a su padre; decide luchar por liberarlo y parte en busca de su enemigo, acompañado de dos compañeros: Susurramales, un diablillo librero que ayudaba a su padre en su famosa biblioteca. Y Cabrunillo, una cabra que puede hablar. Lanzados de lleno a la aventura, se van cruzando con cantidad de personajes de la más diversa índole. Pero Pergamino sobrevive a cuantas pruebas quiera ponerle el destino. Tras las páginas de Pergamino, el hijo del cazador de libros, hay una búsqueda, una lucha y un conjunto de sentimientos de odio dirigidos a un malévolo vampiro que por su cuenta, decidió cambiar la vida de un padre y un hijo. Pergamino se convertirá en un héroe después de todo pues, ¿quién no lo es si defiende a su familia por encima de todo?

Pergamino es un tomo. pero en realidad un conjunto de detalles que lo muestran como joyita del género fantástico. Se ve a leguas que es un tomo muy mimado. La historia incorpora leyendas y personajes de los cuentos eslavos que aportan bastante madurez al argumento, pero lo que lo encumbra en mi opinión, son las ilustraciones elaboradas en un porcentaje muy alto, únicamente con los tonos necesarios. Aún así, resultan envolventes como pocas. Todas, y cada una de las ilustraciones de Meritxell Ribas, te sumergen en la historia y ayudan a tu imaginación como si alguien estuviese inyectando magia a tu cerebro.

Es un libro rico en detalles, Sergio A. Sierra debe ser un devoto de grandes búsquedas al estilo de La historia interminable, virtud que comparto. En Pergamino el ritmo de lectura es bastante rápido y hace la lectura amena, de tal modo, que en ocasiones, parece como si alguien te lo estuviese “contando”. A esto súmale que cada pocas páginas encontramos una de estas bellas imágenes a modo de cuadro. Pergamino es una muestra de lo que los grandes clásicos de literatura fantástica pueden aportar a nuestros autores de hoy.

Entrevista a Juan Ángel Laguna Edroso

Hoy, en Crónicas Literarias, tenemos el placer de entrevistar a Juan Ángel Laguna Edroso, creador de Saco de Huesos y administrador de la página Ociozero. Como escritor, ha publicado un gran número de relatos y de novelas, entre ellas Caín Encadenado, La casa de las sombras o El niño que bailaba bajo la luna. Ahora, ha salido a la luz Adraga, su novela de fantasía oscura y, con motivo de ello, hemos decidido charlar con él.

Antes de nada, Juan, ¿puedes hablarnos un poco sobre ti? Tus aficiones, a qué te dedicas, qué haces en tu tiempo libre…

Quizás el personaje más difícil de retratar sea uno mismo… Nací en 1979 en Zaragoza y después de haber pasado un año en Italia, de Erasmus, donde conocí a mi mujer, he terminado viviendo en Francia (París, Tours y ahora Metz). Ahora me dedico principalmente a criar a mis hijos (espero el cuarto para dentro de doce días), escribir, ocuparme de Saco de huesos y dirigir la web OcioZero.com. Me gusta practicar esgrima, jugar a todo tipo de juegos (incluso diseñarlos) y, sobre todo, leer.

¿Cómo surgió tu interés por la literatura? ¿Y por la escritura?

Según cuentan nuestros padres, ya desde bebés los tres hermanos mostramos una atracción manifiesta por los libros y los cómics. Creo que son cosas que se maman en casa. Sin duda, la magnífica biblioteca del Cesáreo Alierta terminó de afianzar esta afición por la lectura: en ella descubrí autores, como John Christopher, que me marcaron profundamente.

También me mostré bastante cuentista desde niño. Me gustaba contar historias a mis compañeros de clase, a mis primos, a los chicos del pueblo… También diseñaba mis aventuras para el HeroQuest. Con diez años intenté por primera vez escribir un libro, supongo que buscando otro modo de dar salida a todas las fantasías que llevaba en la cabeza, pero no fue hasta los dieciséis que empecé a disciplinarme lo suficiente para empezar a terminar cosas legibles.

¿Cuáles son tus maestros literarios, tal y como aconsejaba Horacio Quiroga?

Hay autores, como el mencionado John Christopher, que me marcaron profundamente. Sin embargo, no creo haber tenido maestros literarios propiamente dichos. Sí claros referentes: Bécquer y su interés por el folclore que nos rodea, Stevenson y su gusto por el imaginario siniestro, Balzac y su tratamiento de los personajes, Eximeno y su afán por buscar nuevos senderos… Por suerte, sigo encontrando nuevos referentes entre los que seguir navegando. Uno de los últimos fue Tim Powers. Ando fascinado con la imaginación de este hombre.

¿Hay algún autor que leerías una y otra vez? ¿Por qué?

John Christopher, por una mezcla de nostalgia y placer. También hay autores a los que les sigo la pista y corro a hacerme con sus libros, como Ismael Martínez Biurrun. Sabes que sus obras no te van a decepcionar.

Lo cierto es que en tu nómina hay ya un elevado número de premios y menciones. ¿Cómo te sientes desde aquel primero que ganaste…? ¿Sigue en ti esa ilusión al recibir una nueva mención?

Sí, sigue. Y creo que no podré desterrarla nunca. Aunque padezco la soberbia propia y necesaria de los autores (esa que nos impulsa a creer que lo que escribimos merece la pena ser leído), también soy una persona bastante insegura. Creo que sin los reconocimientos que se va encontrando uno por el camino esto sería todavía más duro de lo que es (porque escribir, aunque nos guste, es duro: es desnudarse ante quien tenga el valor de mirar). Los premios y las menciones tienen una ventaja adicional: quienes te los dan no te conocen, por lo que la satisfacción como autor es aún mayor.

Pero no sólo tocas los relatos, sino que también te atreves con las novelas. ¿Consideras alguna de las dos formas más difícil que la otra? ¿En qué se diferencian?

A pesar de lo que cree mucha gente, la principal diferencia entre un relato y una novela es estructural, no de extensión. Por ello, no se puede decir que una sea más difícil que otra per se: depende del propio autor y del lector al que quiera llegar.

Las novelas y los relatos tienen ejes distintos sobre los que se mueven, y eso mediatiza el modo en el que utilizas los personajes, el escenario, la voz narrativa, etc. Hay días en los que me es mucho más fácil abordar un relato que continuar con una novela (y viceversa), y no solo como autor: también como lector.

En cuanto a tus novelas, se mueven entre la fantasía, la fantasía oscura y el terror… ¿Hay una estrecha línea entre estos géneros o, por el contrario, son totalmente diferentes para ti?

Todos los géneros están ligados entre sí, desde la novela rosa a la fantasía épica. Lo que marca la diferencia es qué ingredientes, qué melodías, son la que van a llevar la voz cantante en la historia. “Adraga”, mi última novela, es un claro ejemplo (creo) de espada y brujería, pero tiene pasajes que son claramente de terror y otros más propios de las novelas costumbristas. Creo que todos los enfoques literarios pueden aportarse cosas entre sí, aunque luego las cabras tiremos hacia nuestros respectivos montes.

¿Hay mucha disparidad entre El niño que bailaba bajo la luna y Lección de miedo? Me refiero en cuanto a personajes, técnicas narrativas…

Mucha, y eso que son textos que escribí más o menos por la misma época. “El niño que bailaba bajo la luna” tiene estructura de cuento y reposa completamente en la atmósfera. Es una historia con un fuerte componente estético y ambiental. Por el contrario, “Lección de miedo” es una novela de teens que juega a combinar memorias de adolescencia con clichés de las películas de terror como Sé lo que hicisteis el último verano. Tendrán, seguramente, rasgos que las hagan emparentar, pero creo que son obras muy distintas en muchos aspectos.

Y este año has publicado Adraga, una extensa novela de Fantasía oscura. ¿Cómo surgió la idea?

La idea de “Adraga” me vino a la cabeza tras ver “Seven”. Me pareció interesante trabajar con los pecados capitales y pensé que el escenario de una Edad Media ucrónica donde el fin del mundo predicho para el año 1000 hubiera llegado parcialmente sería ideal. ¿Qué mejor que unos personajes maltratados y sometidos a una presión tal para hablar de las debilidades humanas?

¿Encontraremos referencias bíblicas en la novela?

Bastantes, desde los nombres de un buen puñado de los personajes a las reflexiones morales de los protagonistas. De todas formas, no es una obra bíblica, sino que, más bien, toma como referencia un mundo que estaba muy marcado, directa e indirectamente, por la Biblia. Después de todo, el mundo de “Adraga” es una Edad Media alternativa.

En la novela hablas del Dios Verdadero… ¿Cómo surgieron las ideas para su creación?

En la novela tenía la necesidad de resaltar el sentimiento religioso de los personajes. En ella, el mundo ha sido sacudido por cataclismos inimaginables, los hombres han visto a las huestes celestiales batirse con demonios delante de sus narices. Su postura espiritual, por lo tanto, es todavía más extrema de lo que fue la de nuestros antepasados reales. Para ellos Dios es un término demasiado suave: están en una cruzada continua y para ellos no es solo Dios: es el Dios Verdadero.

Algunas obras de fantasía épica descuidan el lado existencial de sus escenarios. No creo que la mentalidad de la gente pudiera ser la misma en un mundo por el que has visto campar demonios físicos (o dragones, o seres inteligentes de especies completamente distintas a la humana). Quería que esto se reflejase en su modo de hablar, en sus términos, en el modo en el que actúan. No es una novela de caballeros peleando contra dragones: es una novela de un mundo en el que la ira de Dios ha estado a punto de mandarlos a todos a una piscina de azufre.

En el mundo de Adraga sólo hay desesperanza y terror, sentimientos que has transmitido muy bien a lo largo de la novela. Pero también has aunado un discurso épico. ¿Te resultó difícil, teniendo en cuenta lo que se está publicando ahora en cuanto a fantasía épica?

La verdad es que, al escribirlo, no me planteé mucho lo que se está publicando de fantasía épica. La sombra de “Juego de tronos” se cernió sobre muchas respuestas de editores (y terminaré por leerme el libro, lo juro), pero por lo menos en Grupo Ajec no me pusieron ninguna pega.

Adraga es mucho más extensa que tus otras novelas. ¿Qué cambios y evolución has notado mientras la escribías?

Buf, muchos. Si no me fallan los cálculos han sido once años a calzas revueltas con esta historia (que en realidad está compuesta por dos novelas). En este tiempo he evolucionado mucho tanto en mis competencias como escritor como en mis inquietudes. A día de hoy no sería capaz de empezar desde cero este mismo proyecto. Eso sí, sigo totalmente fascinado con el mundo que, poco a poco, se fue creando en torno a la historia durante estos años.

Actualmente, ¿estás enfrascado en algún otro proyecto?

Acabo de terminar una novela de fantasía épica que me ha dejado exhausto. Los próximos meses me conformo con escribir algunos relatos y revisar algunos trabajos terminados antes de volcarme de nuevo en algo de más extensión. Algo que será, salvo cambios de última hora, una novela ambientada en el Pirineo aragonés con algunos toques sobrenaturales.

Para finalizar, Juan, ¿podrías dar algún consejo a quienes intentan subirse al tren de la literatura?

Creo que el más acertado y necesario lo dio King hace tiempo: si no tienes tiempo para leer, no tienes tiempo para escribir.

Para que tenga valor lo que escribimos, para que tenga un interés, tenemos que intentar ser ese enano que se sube a los hombros de los gigantes que le precedieron para poder ver un poquito más lejos. Los nuevos autores deberíamos tener menos prisa y, sobre todo, muy poco miedo al trabajo.

Muchas gracias, Juan, esperamos que te vaya bien en todos los terrenos, especialmente en el literario.

Entrevista a Alberto Marini

Hoy, en Crónicas Literarias, tenemos el grandísimo placer de entrevistar a Alberto Marini, guionista de la película Romasanta dirigida por Paco plaza, productor de Rec y Rec 2. También es el guionista de Mientras duermes, que llegará a la gran pantalla el 14 de octubre. Además, Marini publicará la novela homónima el 15 de septiembre.

Hola, Alberto, ¿puedes hablarnos sobre ti antes de nada? Cuáles son tus aficiones, a qué dedicas el tiempo libre…

En mi tiempo extra laboral me muevo más que nada entre muñecas, princesas, parques infantiles y cumpleaños de menores de cinco años: es lo que conlleva tener dos niñas. Si después hablamos de “mi” tiempo libre, ese espacio muy limitado cada vez más en vía de extinción, pues no soy muy original: me gusta ver películas, hacer algo de deporte, seguir el futbol. No leo tanto como debería  y me gustaría, pero se debe a que por trabajo me paso muchas horas al día leyendo guiones… y acabo derrotado.

Las dos aficiones son viajar, en este caso siempre con mi mujer, para descubrir sitios donde no hemos estado nunca y cuánto más lejos, mejor; y la Juve. Muy a mi pesar, soy un hincha de lo más básicos que haya. Tengo dos niñas, pero si hubieran sido niños (y siempre tras haber ganado la negociación con mi mujer), se habrían llamado Alex y Pavel.

Primero dediquemos unas cuantas preguntas a tu faceta como guionista. ¿Cuáles son tus referentes en cine?

Ahora y cada vez más los guiones en los que me involucro son obras por  encargo, por lo que es mejor dejar de lado mis referentes personales y buscar los referentes que mejor le vienen al proyecto en concreto. En base a género, target, presupuesto de producción, visión del director y del productor, los referentes cambian.

En cuanto a Mientras Duermes fue una excepción porque lo escribí en “spec”, sin ningún encargo, a mi cuenta y riesgo para después moverlo con libertad. Aquí los referentes se acercan mucho a mis gustos personales, a los thriller oscuros y al cine noir: “Le jour se leve”, “La Mano Que Mece la Cuna”, “Retratos de un asesino”, “Man-hunter”, pero también filmes más abiertos, como “El escritor” de Polansky o “Millennium”.

A la hora de escribir un guión, ¿cómo es el proceso? ¿Qué es lo que te resulta más difícil?

La cosa importante es ser consciente de que el guión, en sí, es un simple instrumento. No tiene dignidad de “obra”, como una novela o, en cierto modo, una pieza teatral. El guión es un medio para que la gente que viene después, en el proceso de producción, pueda confeccionar una película. Por lo tanto la cosa más importante y más difícil, al menos para mí, es llegar a entender bien las intenciones del director, o la voluntad del productor, para poderlas traducir en descripción de acción y diálogos.  No tiene sentido ir en contra del director, a pesar de que estés convencido de que lo que tú piensas es mejor. En este sentido, es más fácil escribir por encargo, porque cuando lo haces en “spec” tienes que imaginar cuál será la visión de los profesionales que llevarán el guión a la pantalla.

La otra dificultad, más objetiva, es la limitación que tiene la escritura en cuanto a tiempos y espacio. Todo lo que se escribe tendrá que ser después trasladado a imágenes en movimiento, en bloques de secuencia, y no solo eso, sino con los medios reales con los que contará la producción. Tener ciertas ideas de números (costes de producción), creo que ayuda.

¿Cómo es trabajar con Paco plaza y Jaume Balagueró?

Acabé trabajando con los dos a través de Filmax, cuando estaba en el departamento de desarrollo. Con Jaume, ya había visto “Los Sin Nombre” y me hacía mucha ilusión porder trabajar con ese director. Paco, por el contrario, estaba con su opera prima, “Second Name”, y, a priori, era una caja de sorpresas. No me llevé ningún chasco, sino todo lo contrario.

Con los dos he acabado siendo amigo. Hay mucha confianza, para lo bueno y para lo malo. Cuando lo pienso, creo que soy muy afortunado por poder tener esta relación con los dos, para poderme empapar, en barra libre, de su experiencia, consejos, visión.

Los dos son personas muy fáciles. No digo que no nos hayamos enfrentado nunca, pero siempre ocurre porque, cada uno a su manera, vela por sus películas de manera casi maniacal. Viven por las películas que hacen.

¿Hay alguna anécdota para contarnos del rodaje de Mientras duermes?

Fue un rodaje bastante tranquilo, no llegaron tornados a destrozar los sets ni actores histéricos que arremetieron contra el director o el director de fotografía.

Para buscar una anécdota, tal vez podemos regresar al momento en qué Jaume me dijo que le haría ilusión dirigir el film. Estuvimos hablando de su visión de la historia, de las cosas que cambiarían y de las que se quedarían. Fue todo muy bien, pero le dije que había un tema indiscutible e innegociable. En REC tuve que tragarme un homenaje al Barca (equipo de Jaume), en REC 2 al Valencia (equipo de Paco), hasta en “28 Semanas Después”, como espectador, vi el homenaje al Real Madrid (imagino que el equipo de Fresnadillo). Pues en Mientras Duermes habría sí o si un homenaje a la Juve. Sin posibilidad de discusión alguna. Sé que Jaume ha cumplido… a ver si lo detectais en la película.

¿Qué diferencias hay entre el guión de la película y la novela?

La primera diferencia es muy vistosa. La novela transcurre en Nueva York (así como el guión original), la película en Barcelona. Tanto Jaume, por temas personales, y la productora, Filmax, optaron por una película en castellano, rodada en España. Este cambio de localización ha afectado a muchos matices de la historia. Digamos que Cillian y César son potencialmente la misma persona, pero cambia su forma de hablar e interactuar con los demás,  por el entorno social en el que viven. Con los vecinos tenemos más diferencias. Algunos son comunes a la novela y a la película, pero la mayoría diría que son distintos. En la novela salen personajes, también muy importantes, como Alessandro por ejemplo, que no tienen lugar en la película.

En el  cambio desde  las  limitaciones de un  guión a la libertad absoluta de la novela, he podido no solo ampliar las aventuras del portero, sino hurgar mucho más en su psique, profundizar y explorar más los matices de su personalidad.

Y después los finales, no tienen mucho en común… mejor, dicho, nada en común, por lo que ocurre ni por la sensación que, creo, se llevarán el lector y/o el espectador.

En resumen, la novela y la película son dos obras paralelas, que existen para convivir y completarse reciprocamente, siendo a la vez independientes.

Hablemos ahora de ella… primero, nos gustaría saber cómo surgió la idea de convertir el guión en novela.

En realidad, en 2007, empecé a escribir la historia como novela. Pero me detuve bastante pronto y opté, por un tema práctico, por el guión: por un lado, me di cuenta – contrariamente a lo que pensaba- que la historia podía ser adaptada a una película, y, por otro, pensé que tenía conocimientos de producción cinematográfica y de productoras de cine, pero no tenía ni idea del mundo literario. Prefería escribir algo para el mundo que conocía y donde me podría mover con más seguridad.

Además, una vez acabado el guión, empecé a moverlo con la idea de dirigirlo yo. Hasta tuve reuniones con algunos agentes en EEUU… pero después llegó la oferta, muy tentadora, de Jaume y de Filmax, y, otra vez, las cosas cambiaron.

Durante la fase de re-escritura del guión, con Jaume, me di cuenta, nos dimos cuenta, que Cillian (o César, en la película) era un personaje que existía por sí mismo. Podíamos pensar una situación cualquiera, y nuestro portero sabía siempre desenvolverse en ella. Hasta cuando Jaume y yo trabajabamos por separado, no era raro después, que al confrontar el material que había elaborado cada uno, Cillian/César hablara o actuara practicamente de la misma manera.

Con la re-escrirtura del guión se cayeron distintas secuencias por temas de producción, secuencias que nos gustaban mucho. Y las nuevas que se creaban, resultaban  funcionar  también muy bien. Fue aquí, entonces, cuando tomé la decisión de retomar la novela. De ofrecer al Cillian más vida y espacio. Una vida que no cabía ni de lejos en una sola película  (ni posiblemente en una trilogía)

Así que mientras Jaume preparaba la película, basada en la versión 10 u 11 del guión, yo empecé a escribir la novela, basada en la versión 1.

Esta es tu primera novela que será publicada, pero, ¿tienes alguna otra escrita?

No, tengo un par de guiones que escribí en “spec”, y otros tantos por encargo de algunas productoras. Pero ninguna novela.

¿Cuáles son tus escritores de cabecera?

Como te comenté, no leo lo mucho que debería leer. Soy muy fan de José Carlos Somoza (“Clara y la Penumbra”, en particular) y de Fernando Marías. Recientemente una novela que me ha gustado muchísimo  es ·”El Verano de los Juguetes Rotos” de Tony Hill.

¿Qué diferencias existen entre un guión de película y una novela? ¿Te parece alguno más difícil?

En el guión la escritura es mas cohibida, como comenté, pero a la vez más fácil e inmediata. La descripción de la acción es desnuda, práctica. Las emociones tienen que surgir de las imágenes, no de la lectura en sí. Un guión bien escrito es un guión que permite al director ver el potencial de la película, al director de producción su coste, al posible comprador (TV, distribuidor, sales agent, etc) el valor del posible film, a los actores las posibilidades del papel que irán a intepretar, al ayudante de dirección las semanas necesaria para rodarlo, al figurinista, al director de vestuario, al director de fotografía, etc, la información que necesitan. En fin, el guión es siempre y solo un instrumento.

En una novela, por el contrario, sin bien gozas de más libertad, todo, absolutamente todo nace y muere con ella. Es la escritura misma que provoca y evoca las emociones. Todo empieza y acaba con la escritura.

Digamos que es tal vez un poco más dificil aprender las reglas de escritura del guión, pero, una vez aprendidas, afrontar un guión es ciertamente más fácil que meterse con una novela.

¿Qué es lo que más te gusta de la escritura?

Me gusta contar historias. Disfruto mientras lo hago, como estoy disfrutando haciendo esta entrevista,

¿Eres un lector voraz?

De guiones, por necesidad laboral. De novelas, no tanto como me gustaría.

¿Cómo surgió la idea de esa novela? El personaje es un tanto perverso…

En 2007 leí un artículo sobre gente en EEUU que se dedica a vivir en casas ajenas, con los proprietarios y sin que ellos se den cuenta. Fue un artículo que me sorprendió, porque la situación rozaba lo inverosímil. Pero hay decenas de casos, cada año.

Por otro lado soy de Turín, y en mi ciudad precisamente vivió Nietzche. Hay una frase que siempre me ha fascinado de él: “Si no fuera por el consuelo que me ofrece el suicidio, no podría superar muchas noches de verano”.

Me parecía interesante trabajar a un personaje cuyo único consuelo en la vida fuera la posibilidad de acabar consigo mismo. Una persona dispuesta a cortar por lo sano, si la vida le hubiera sido insostenible. No sé en qué momento asocié esta filosofía de vida, con el artículo que había leído. Pero ocurrió. Y así tenemos “Mientras Duermes”…

¿Crees que alguna de las dos (la novela o la película) triunfará?

De la película no tengo dudas. Balagueró, Tosar, Etura. Hay un cartel estupendo. Y mucha gente que la está esperando gracias a los trabajos previos del director y de los actores.

En cuanto a la novela, más allá de mis amigos y familia, no creo que haya mucha expectación. La gente de Random House ha hecho y está haciendo un trabajo fenomenal para promocionar la novela… pero siempre están promocionando a un autor primerizo. Creo, confío que será determinante el boca-oreja. Eso sí, las primeras reacciones de los lectores y críticos animan mucho, muchísimo.

¿Tienes pensado continuar escribiendo, crear alguna otra novela?

Si, claro. Ha sido una experiencia muy buena, porque he disfrutado mucho mientras escribía. Muchísimo. Y quiero repetir.

Y aparte de Mientras duermes, ¿estás enfrascado en algún otro proyecto?

Ahora mismo, estoy trabajando (bueno, el guión está practicamente cerrado) en la siguiente película de Miguel Angel Vivas. Se trata de una producción de Vaca Films y de Ombra (la productora de Jaume Collet-Serra). Es una película que se rodará en inglés, con cast americano. Es una adaptación de una novela, y creo que conocéis bastante  bien al autor. La novela se titula “Y Pese a Todo…” y la película se llamará “Welcome to Harmony”.  No creo que haga falta decir más, porque imagino que todos conocéis la novela, y lo impresionante que es el potencial de esta historia de infectados en la nieve.

Otro guión, en una fase de desarrollo, es el primer largometraje de David Victoria, producido por Oberon.  Se trata de un thriller con referentes tipo “Memento”, “Jarhaed”. Estamos en proceso de escritura del guión.

De un tercer guión no puedo hablar, porque Filmax aún no lo ha anunciado. Pero bueno, también está ese proyecto.

¿Podrías dar algún consejo a todos aquellos que siguen Crónicas Literarias y desean dedicarse a la escritura?

No soy quién para dar consejos porque acabo de llegar. Si algo puedo aportar, es de mi experincia en el cine. Y, pues… escribas lo que escribas, piensa en quién será tu lector, porque al fin y al cabo estás escribiendo para él o ella. No eres un prostituto/a, pero tampoco un autarquico. Escribe lo que sientes, para los demás. Tenlo muy claro en la cabeza, y medita en cómo ese futuro y desconocido lector se puede interesar en tu historia, porqué cada vez más, llegar al público es lo más complicado.

Muchas gracias por la entrevista, Alberto. Esperamos que Mientras duermes tenga un gran éxito y que continúes ofreciéndonos maravillas.

Entrevista a Rafael Marín

Hoy, en Crónicas Literarias, tenemos el gran placer de entrevistar a Rafa Marín, autor de Lágrimas de luz, la serie La leyenda del navegante y piel de fantasma, entre muchos otros. Intentemos conocerle un poco más y aprender de sus palabras.

Ya parece un poco tonto decirte que nos hable sobre usted—pues pocos no sabrán quién es— pero, por favor, díganos quién es Rafa Marín, a qué se dedica, a qué dedica su tiempo libre…

Soy una especie de hombre orquesta, demasiado inquieto para lo que es aconsejable. Escribo, traduzco, doy clases, organizo cursillos, llevo adelante un cine-club escolar, canto en los karaokes… No tengo tiempo libre, algo que empieza a pesarme porque ya no tengo veinte años.

Usted comenzó su labor de escritor en los años en los que estudiaba la carrera de Filología Inglesa. ¿Cree que tuvo algo que ver o fue por otros motivos que se decidiese a entrar en ese mundo?

Empecé a escribir mucho antes. De adolescente. Y antes de entrar en la Universidad ya había escrito relatos y publicado varios de ellos. Yo quería ser periodista, aunque no sé si habría sido capaz, porque todos mis amigos periodistas dicen que no es como se lo imaginaban antes de ejercer. Cuando estaba en cuarto de carrera, eso sí, escribí Lágrimas de luz, que fue mi primera novela.

Se atrevió a lanzar su propio fanzine. ¿Cómo fue la experiencia? ¿Qué podíamos encontrar en él?

Era 1977 y sacamos una revista literaria, “Jaramago”, que a todos los efectos era un fanzine contracultural, aunque nosotros no lo sabíamos. Todo eso lo conté en uno de mis libros, El anillo en el agua. En el 78 saqué un fanzine de cómics, “McClure”, que sólo duró un número. En ambos títulos se notaba la bisoñez y la ilusión, y quizá alguna  claves de lo que luego iba a ser mi “carrera” literaria.

Dicen que todos los comienzos son duros… ¿Cómo fueron los de usted?

Todo es duro, no solo el comienzo. Cuando tienes veinte años y te quieres comer el mundo, las bofetadas duelen menos, precisamente porque descubrir el mundo tiene algo de mágico y maravilloso que compensa todo lo demás. Yo siempre quise ser escritor, pero también tuve muy claro que la carrera de escritor es un proceso de maduración que puede tardar años, y que más que el éxito comercial, lo importante era la satisfacción personal.

Además de escritor y profesor, también es guionista de cómics. ¿Se quedaría con una profesión o no podría vivir sin ninguna de las tres?

Me gustan mucho los cómics, pero me cansa mucho hacer guiones de cómic. Me agota, me pone nervioso, no me produce la satisfacción que me produce escribir un libro. Si pudiera elegir… es que no puedo elegir. El mercado del libro no me permite dedicarme a escribir a tiempo completo, el de la historieta tampoco, mi trabajo de profesor me divierte…

Como novelista y traductor ha recibido un gran número de galardones. ¿Qué se siente al saber que se valora su trabajo?

No  he recibido tantos premios, en ninguna de las dos facetas. Tampoco creo demasiado en los premios: como tantos otros escritores sin suerte, creo que los premios están amañados de partida.

¿Qué le aporta a usted la escritura? ¿Y la literatura?

Todo. No sabría vivir sin ser escritor, como hubo un tiempo en que no sabía vivir sin ser lector. Al escribir uno se aclara el mundo, se lo explica a sí mismo, deja constancia de su paso por todo esto. Y, de momento, te ahorras el psiquiatra, que no es moco de pavo.

¿Es un camino difícil y a veces poco grato ser escritor?

Desde mi experiencia, sí. Muy difícil y muy poco grato… al menos del mundo editorial para afuera. De mí para mí mismo es una experiencia que me revalida como persona, que me hace sentir vivo. Y único.

¿Lo que usted escribe es realmente ciencia ficción? Yo opino —desde mi humilde experiencia— que su literatura es ecléctica. ¿Usted qué piensa?

Odio las etiquetas, y no me gusta nada que se me considera escritor “de” ciencia ficción. Sólo he escrito dos novelas de ciencia ficción de 25 libros que tengo publicados. Yo soy un escritor mestizo que toca muchos palos: la fantasía, la historia, el género detectivesco, el costumbrista, la memoria literaria y sentimental…

¿Es usted de los que en cada palabra oculta algo más que unas letras? ¿Piensa mucho lo que quiere decir?

Antes sí, muchísimo. Ahora he descubierto el placer de dejarme llevar, de que algo (no sé qué) se apodere de mí mientras escribo y me sorprenda. Hay novelas que he escrito y no recuerdo haber estado ahí devanándome los sesos: Detective sin licencia, Juglar, Los espejos turbios… Algunos amigos escritores dicen que eso es “escribir en estado de gracia”. Pues sea.

Evidentemente, eso se consigue después de muchos años de oficio. Nada queda al azar, sino todo lo contrario. A veces, en el proceso de escritura, noto cómo me voy lanzando cabos sueltos que luego recogeré o no  a medida que vaya cerrando la novela. Es divertido, pero da un poco de miedo también.

¿Cuál es su método de trabajo? ¿Anota en alguna libreta lo que se le ocurre, tal como personajes, enredos, etc? ¿O usted es como yo y retiene en su cabeza todo lo que quiere luego plasmar sobre el papel?

No, no anoto nada. Lo confío todo a la memoria. Quizá sea un error, pero pienso que si lo que has pensado antes de escribir no lo retienes, es que no merecía la pena. Lo malo es que uno escribe algunas novelas muchos años después de haberlas ideado… y nunca sé entonces si lo que he olvidado habría sido mejor o no de lo que acaba escrito.

Si tuviera que quedarse con algo que usted hubiese escrito,  ¿qué sería?

Cada libro es hijo tuyo, y los quieres más o menos por igual. Siendo además tan distintos unos de otros, no sabría con cuál de mis facetas quedarme. Diremos la frase típica: con lo próximo que escriba.

Si le propusiesen escribir algo distinto a lo que ha escrito hasta ahora, ¿qué decidiría?

Me temo que mi posición en el ranking no me convierte en escritor al que le propongan nada, sino al revés: siempre he escrito lo que he querido,  y luego lo he presentado a las editoriales. Como mezclo temáticas y juego mucho con los estilos, no sé qué me falta por hacer a estas alturas.

¿Cómo ve usted el panorama literario en España?

Mal, claro. Como juego en tercera división,  no puedo verlo de otra forma. Las editoriales te publican, y con suerte a los tres meses de tu libro ya no se acuerda nadie. Se publica mucho, se traduce muchísimo, y no tengo muy claro que se pretenda publicar calidad. Pero, claro, es su dinero.

¿Se encuentra actualmente sumergido en algún proyecto?

Llevo meses enfrascado en la traducción de una novela larguísima que me impide dedicar los meses de verano a terminar la novela que tengo a la mitad desde el verano pasado. Así que me siento fatal conmigo mismo.

Para finalizar, Rafa, nos gustaría que ofreciese algún consejo a aquellos que intentan hacerse un hueco en este mundillo.

Leer mucho, romper muchos papeles al escribir, no hacer caso de los amigos (sobre todo si esos amigos son escritores en ciernes también y van a jugar al deporte de moda, hacer críticas laudatorias por internet a la espera de que cuando a ellos les toque tú también les pongas bien el libro). Leer en castellano, preferentemente. No olvidar que la literatura es un arte, no chicle.  Y no desesperarse.

Muchas gracias por su tiempo y sus respuestas. Desde Crónicas, esperamos que continúe escribiendo y que todo le vaya muy bien en sus andanzas.

Entrevista a Susana Vallejo

Esta semana, en Crónicas Literarias, tenemos el gran placer de entrevistar a una de las autoras más populares de la literatura juvenil fantástica y de la ciencia ficción. Ella es Susana Vallejo, y podemos aprender mucho a través de sus palabras. Como siempre, empiezo preguntando quién es Susana Vallejo… Háblanos un poco sobre ti.

Soy mamá, escritora, trabajadora, madrileña que vive en Barcelona. Soy muy curiosa, me gusta leer, escribir y pintar. Me gusta nadar y viajar. Me encantan las chuches y el jamón del bueno. También me gusta la cebolla y el ajo. Ja, ja.

Nos gustaría saber ahora cómo comenzó tu vocación literaria, tanto como lectora como escritora. ¿Cuáles han sido aquellos escritores de cabecera para ti?

No tengo la menor idea cómo empecé. Creo que escribir me ha gustado desde siempre y ese gusto por la escritura siempre ha ido unido al gusto por la lectura. Del leer y vivir otros mundos en la mente, pasé a escribir y crearlos sobre el papel. Recuerdo que el primer libro que leí entero fue uno del cole que se llamaba “El pájaro verde” de SM y la fascinación que sentía por las letras y las palabras (esos embrollos enlazados) empezó aún antes, cuando aún no sabía leer. Algunos escritores de cabecera son John Crowley, Alfred Bester, Fredric Brown, Tim Powers…  De los españoles pongo en un altar a Elia Barceló y a César Mallorquí.

Esto siempre lo pregunto también, pero lo considero bastante importante e incluso necesario a la hora de abordar a un escritor: ¿qué es para ti la literatura? ¿Y la escritura?

La literatura es una puerta hacia lo desconocido, a otros mundos, sensaciones, sentimientos, aventuras… Y la escritura también lo es. Escribir es para mí un hobby. Algo que me encanta y que si no hiciese ¡me estallaría la cabeza! El otro día leí que, a la hora de revivir una historia, el cerebro no distingue entre realidad y ficción. De modo que leer es vivir.

¿Cómo planificas tus trabajos? ¿Cuándo empiezas una obra te obligas a escribir todos los días o prefieres como vaya surgiendo?

Cuando empiezo un libro casi siempre sé cómo empiezo y cómo acabaré. También conozco los pasos (escenas) más importantes por las que pasaré. Después, cómo ir de uno de esos pasos al siguiente lo puedo improvisar más. Procuro escribir cada día un poco. Si no, no avanzaría. Ten en cuenta que tengo otro trabajo, una vida, una casa, una familia… Si no procurase avanzar cada día un poco, la rutina del día a día se comería todos los momentos que podría dedicar a escribir.

¿Qué es para ti lo más difícil a la hora de elaborar una novela?         

Sin duda lo más difícil es que la ropa esté recogida, las lavadoras puestas y todos los asuntos logísticos de la casa más o menos listos. Si no, no puedo escribir porque tengo que ponerme a hacer esas cosas. Las novelas son fáciles. La vida real es lo que es verdaderamente complicado. Juas, juas.

¿Dónde consideras que se puede encontrar la inspiración?

En todos sitios: en la calle, en los periódicos, en una historia o anécdota que te cuenta un amigo o conocido. Todo puede llegar a convertirse en el germen de una idea, o de una trama secundaria, o de un detalle de una novela.

¿Qué consideras estrictamente necesario para que una novela interese a los lectores?

Para que les interese: que les enganche y/o disfruten de su belleza. Que tengan que seguir leyendo y no puedan parar. Y en general, que tenga algo de misterio, aventura, un poco de amor –que no sea del “fácil”-… A mí, en particular, me gusta que esté bien escrita, que sea coherente, que me despierte alguna emoción, que me haga pensar y me inspire.

¿A la hora de crear un personaje qué es lo más significativo?

Tengo que “verlo”. Una vez le pongo un físico (me inspiro en personas que conozco, en actores…), le asigno una personalidad acorde a su físico y un pasado. Y cuando lo “veo”, ya sé cómo es, cómo hablará, cómo actuará… Si el personaje es redondo y está bien construido “va solo”. Sólo hay que ponerlo frente a determinadas situaciones y él actuará coherentemente, según su personalidad.

¿Qué crees que puede aportarles a los lectores la fantasía y la ciencia ficción?

¡El sentido de la “maravilla”! La sensación de que al abrir un libro de estos géneros todo puede pasar. Puedes romper leyes físicas, viajar en el tiempo, ir a otros mundos… no hay fronteras. Todo es posible.

Lo cierto es que tus novelas han conseguido diversos premios y todos ellos verdaderamente importantes. Explícanos un poquito cómo decidiste presentarte al primero de ellos y lo que sentiste al saber que habías sido elegida.

Ni siquiera recuerdo cuando fue la primera vez que me presenté a un concurso. Debió ser hace casi veinte años. Supongo que se me ocurrió porque mi novela era de una temática aventura y me parecía que podría publicarse en una colección juvenil. Presenté mi novela a un concurso de literatura juvenil y, claro, ¡no gané! Creo que ni siquiera me contestaron. Simplemente me enteré por la prensa de los ganadores. Luego estuve años sin mandar más manuscritos, hasta que hace unos cinco años volví a presentarme a otros concursos. Y cuando no los ganaba, retomaba la historia y procuraba mejorarla. ¡Así aprendí mucho! Y al mismo tiempo mis novelas (tenía varias escritas) fueron mejorando. Entonces fue cuando me llamaron de Edebé para decirme que era finalista del premio Edebé, y que aunque no había ganado, me publicarían aquella historia. Me emocioné mucho y me eché a llorar de alegría. Soy muy llorona. Lloro mucho de alegría.

Hablemos ahora de las novelas de Porta Coeli. A pesar de presentar elementos fantásticos, está claro que también podemos encontrar historia en ellas. ¿Cómo te documentaste? 

Busqué información en internet, no sólo sobre Historia y la época medieval, también encontré en escritos de la Iglesia muchos datos interesantes y “novelables”. Y para incluir algunas oraciones y dar con el aire “antiguo y religioso” en el lenguaje me leí unos cuantos misales antiguos que me proporcionaron algunas claves para introducirme en el mundo del siglo XIV. Viajar a algunos lugares también me sirvió: ruinas medievales, caminos abandonados, monasterios en ruinas (en España y fuera).

En cada una de ellas aparecen personajes distintos, sin embargo, hay un eje común: el mundo paralelo, otro mundo. Esto me ha recordado a la teoría de los mundos posibles de Leibniz. ¿Qué es lo que te llama la atención de esto como para escribir una saga en la que tiene un peso tan importante?

En la saga de “Porta Coeli” la auténtica protagonista es la relación que existe entre nuestro mundo y el otro. Me interesa el “qué pasaría si” se hubiera descubierto otro mundo en la época medieval y cómo afectaría a la humanidad que traspasar sus puertas te hiciera adquirir (o no) poderes psíquicos…

¿Te preocupó el que tal vez a los lectores no les gustase la idea de cambiar de personajes?                                       

Ni lo más mínimo. Supongo que en una saga prefieren seguir a los mismos protagonistas porque les coges cariño… Pero desde el punto de vista de coherencia de una historia, ellos no podían volver a protagonizar otros hechos que pasasen muchos años después… Era imposible seguir con los mismos protagonistas. De manera que hay que decirles adiós y elegir nuevos protagonistas para los momentos más emocionantes en la Historia de los dos mundos.

Pasemos ahora a tu novela de ciencia ficción, Switch in the red. ¿Qué es lo que intentas transmitirnos a través de ella?

¿Además de pasar el rato y entretener?… Ja, ja… Switch in the Red es una crítica social, un puzle que muestra la sociedad a la que podemos llegar si seguimos por el camino que estamos tomando.

¿Qué te resulta más interesante de escribir: la fantasía o la ciencia ficción? ¿Y lo más difícil o más fácil?

No hay diferencias. Todo es igual de fácil o difícil.

Y ahora en 2011 has sido ganadora del premio Edebé de Literatura Juvenil con El espíritu del último verano. A simple vista parece una historia muy tierna, pero estoy segura de que es mucho más. ¿Por qué no intentas describirla con tres palabras?

Mmm… Es nostálgica, aventurera, divertida. Es una historia para adolescentes que narra la búsqueda de un tesoro de manera entretenida. Pero los adultos encontrarán en El espíritu del último verano un texto que les recordará los tiempos pasados. Tiempos que cuando ocurren no sabes apreciar, y que después, con los años, quedan grabados a  fuego en tu memoria. La novela habla de la pérdida de la adolescencia y la infancia, y del paso a la madurez.

Explica a los lectores qué pueden conseguir leyendo tus novelas.

Pasar un rato agradable, olvidarse de lo que ocurre a su alrededor. Disfrutar. Reír y llorar.

¿Cómo ves el panorama actual respecto a literatura juvenil?

Esperanzador.

¿Y respecto a la ciencia ficción?

Volcado hacia la Fantasía. Creo que cada vez más la ciencia ficción se está convirtiendo en una especie de subgénero que se puede incluir dentro de la Fantasía.

¿Estás actualmente trabajando en algún proyecto?

Estoy a punto de terminar una novela negra para adultos (me lo he pasado muy bien escribiéndola), tengo a medio escribir otra juvenil, muy aventurera, y otra de terror muy entretenida. ¡Veremos en qué queda todo!

Y finalmente, Susana, nos gustaría que dieses algún consejo a todos aquellos que queremos abrirnos un hueco en este mundillo.

Trabajar duro. Aprender a concordar sujetos y predicados, a poner comas en su sitio, y leer mucho. Aceptar críticas de los enemigos y no de los amigos. Aprender, mejorar y no rendirse nunca.

Muchísimas gracias por dedicarnos parte de tu tiempo, Susana. Deseamos que todo te salga genial y que continúes logrando éxitos y haciendo soñar a los lectores.

Entrevista a Joe Álamo

Hoy, en Crónicas Literarias, tenemos el placer de entrevistar a Joe Álamo, autor de El Enviado y Penitencia. Ahora, mientras tenemos en las manos su nueva novela publicada en Dolmen, vamos a charlar un rato con él…

Hola, Joe, háblanos primero un poco sobre ti. A qué te dedicas aparte de escribir y cuáles son tus aficiones.

Doy clases de inglés, traduzco y hago muchas otras cosas. Procuro no aburrirme. En cuanto a aficiones: la lectura, el cine, el deporte (ver y practicar, aunque esto último escasea), una buena tertulia, perderme en un bosque, encontrar un bosque (risas) y más cosas, algunas inconfesables.

¿Cuáles son tus escritores de cabecera?

King, Dahl, Bradbury, Vargas Llosa, Márquez, Verne, Tolkien, Harper Lee, Asimov, Bécquer, Poe, Twain, Stevenson… (Esta pregunta me abruma siempre que me la hacen; he disfrutado tanto con tan buenos escritores que siempre me dejo alguno en el tintero).

Recuerdo que en la otra entrevista que te hice, me comentaste que tu incursión en la escritura fue un poco tardía. ¿A qué se debe esto?

Ni idea. En serio, ni idea. Desde muy crío me dio por garabatear, pero lo cierto es que no me planteé escribir en serio hasta el 2005. Quizás tuviera algo que decir y nadie que quisiera escuchar en ese momento… ¿Quién sabe?

Sin embargo, nunca es tarde… ¿No crees? ¿Cómo te sientes al haber comenzado a escribir?

Como el Joker con Batman a sus pies… ¡Sublime! (sonrisa diabólica)

Desde que empezaste no has parado… Aparte de publicar novelas, ¿has participado también en concursos?

En alguno que otro de relatos. Gané un par, quedé segundo en varios y finalista en otro par. Con lo que gané, me tomé un café que pagué a tocateja.

No vamos a hablar aquí de tus anteriores novelas porque en realidad la que nos interesa es la nueva, Tom Z Stone. ¿Cómo han sido las presentaciones que has hecho hasta ahora? ¿Qué tal ha sido recibida la novela por parte de los lectores?

Las presentaciones han sido estupendas, con buena respuesta por parte de la gente. Tengo un par a la vista: una en Xilxes (Castellón) y otro en la Fnac de Barcelona. En lo que a reseñas se refiere, han sido muy buenas y las opiniones que me han llegado a nivel particular, también. Parece que la mezcla de género negro y zombi funciona. De todas formas, todavía falta conocer el auténtico alcance/aceptación de la novela que no sabré hasta dentro de un par de meses al menos.

No es la primera vez que escribes novela negra con zombis.  Recuerdo uno de tus relatos en una Antología Z de Dolmen. ¿Por qué detectives y zombis?

Je,je. Ese relato es sobre el mismo personaje, (Tom Z. Stone) y fue un preludio, por decirlo de alguna manera, de la novela. Por un lado siempre he admirado a Bogart, Chandler y el género negro en general. Escribir una novela de ese género era un sueño; hacerlo introduciendo el tema zombi ya fue una rayada que se me ocurrió por la gran aceptación que estaba teniendo el género de los no-muertos.

En cuanto a Tom Z Stone… ¿quién es?  ¿Hay algo de ti en él… o al revés…?

Tom es un tipo anodino, casi vulgar al que la vida da una oportunidad que él no está muy seguro de querer. Pero a partir de ese momento, decide (decido) vivir la vida que le apetece. Con Tom comparto ( o eso creo) su sentido de la justicia, su romanticismo y algo de su cinismo… ¡Ah! Y el sentido del humor.

¿Cómo surgió la idea? ¿Fue difícil el proceso de elaboración? ¿Qué es lo que más te ha costado?

La idea surgió de pronto. Recuerdo haber estado hablando con otro escritor sobre proyectos y de pronto me vino la idea a la cabeza. Se la comenté al compañero y me torció el morro para espetarme a continuación que la idea le parecía “no demasiado acertada”. Menos mal que no le hice caso. También es cierto que soltarle a alguien que iba a escribir una novela con un protagonista zombi/Bogart, puede inducir al rechazo… En cuanto al proceso, fue bastante fluido y sobre todo, divertido. Curiosamente, quienes han leído la novela, afirman que se nota que disfruté escribiéndola. Y eso es totalmente cierto.

¿Cuál es tu personaje preferido?

Mati. La secretaria, confidente y ¿amor? de Tom. Es una tía dura y con las ideas muy claras. Me encanta Mati.

¿Crees que esta novela puede aportar algo nuevo en la temática zombi?

¡Uf! No sé, no creo. La verdad es que quienes la han leído afirman que se lo han pasado en grande y que el argumento funciona muy bien. Créeme, si los lectores en general consiguen ese nivel de entretenimiento, te garantizo que me doy por satisfecho.

¿Tienes pensado continuar con las aventuras de Tom?

Tengo ya escritas casi treinta mil palabras de la continuación… Como no funcione la primera, me le comeré con patatas… (risas contenidas)

Intenta describir en tres palabras la novela.

¿Tres palabras?: Humor, Terror, Ternura.

¿Ahora estás enfrascado en algún otro proyecto que no tenga que ver con esta temática?

Sí, algo de Literatura Infantil y Juvenil. Pero no puedo decir mucho más; lo siento… Y la continuación de Tom que sí tiene mucho que ver con este tema…

Por último, Joe, ofrece algún consejo a todos aquellos que intentamos meternos en el mundillo de la literatura.

Si quieres ser escritor, lee mucho y escribe mucho. (No es mío, es de King, pero lo suscribo, que a mí me ha funcionado)

Muchas gracias por aceptar nuestra entrevista. Esperamos que Tom Z tenga un gran éxito, pues te lo mereces, y que continúes ofreciéndonos aventuras.

Entrevista a Darío Vilas

Hoy tenemos el placer de entrevistar a Darío Vilas, administrador del portal Horror Hispano y autor de la antología piezas desequilibradas, por lo que le hacemos debido a su lanzamiento una serie de preguntas para conocerle más. Buenas, señor Darío. Lo primero de todo, háblenos de usted.

Hablar de uno mismo para que lo lean los demás es un poco onanista, y esas cosas las hago en privado. Soy demasiado tímido.

Ahora infórmenos sobre su vida literaria. ¿Cuándo empezó todo? ¿Al nacer ya sabía usted que quería ser escritor o fue carcomiéndole poco a poco el gusanillo?

Al nacer era escritor sin saberlo, todavía no me había enterado. Después me lo dijo mi madre, pero como era uno de esos niños que nunca hacen caso a su madre y la contradecía por deporte, pues tuvo que pasar tiempo hasta que me di cuenta de que tenía razón. Lo siento mamá, pero va en el manual de hijo que me venía de serie.

Seguramente usted haya leído mucho durante su vida. Díganos, ¿qué género es su favorito? ¿Y sus autores predilectos? ¿Qué influencias ha tenido?

El género que más me tira es el terror, obviamente, pero me gusta casi todo. Con respecto a los autores, depende de la época que esté viviendo. Lo que sí me pasa es que cuando un autor me gusta devoro toda su obra, si está a mi alcance. Ahora mismo la tengo tomada con Ismael Martínez-Biurrun.

Por decir algunos nombre más, Pío Baroja, Milan Kundera, Bukowski, Christopher Moore, Brett Easton Ellis, Richard Matheson, John Ajvide Lindqvist, Nabokov, Ignacio Cid Hermoso, Juan Ángel Laguna Edroso, Pedro Escudero,… Algún purista se sorprenderá de ver en esa lista a autores clásicos, escritores de best sellers y autores actuales que dan sus primeros pasos, pero mi labor de editor me permitió profundizar en sus obras y me han marcado.

Sobre las influencias siempre pueden hablar mejor los demás, los lectores, porque cuando escribo no tengo en mente ningún referente. Está claro que después se acaban reflejando cosas, no se puede negar, pero a mí me cuesta verlo. Lo que más me han repetido es que tengo un cierto toque a lo Bukowski, y no es de extrañar si tenemos en cuenta que me leí toda la obra que hay traducida al español de ese autor. Como curiosidad, una vez me dijeron que en uno de mis primeros cuentos se notaba una clara influencia de Neil Gaiman, y no lo había leído nunca. Ahora sí conozco su obra, y entiendo por qué me lo dijeron, pero era algo casual.

Muéstrenos una cita de alguna obra que haya calado en usted.

“En la guerra vi lo que los hombres hacen a sus semejantes; es muy triste. Ahora veo lo que los hombres se hacen a sí mismos, y eso es más triste.”

Jack Engelhard – Una proposición indecente

Sabemos que ha participado en varios concursos literarios y ha quedado ganador y finalista en muchos de ellos. ¿Cómo decidió participar en el primero? Al ser seleccionado, ¿qué sintió? Supongo que eso le instó a continuar en este mundillo…

Si te soy sincero, no me gustan nada los concursos. Llevo mal la ansiedad, y todavía peor la derrota. No me creo lo de que lo importante es participar, si lo hago es para ganar. Encima soy un eterno finalista, así que mis participaciones suelen ser decepcionantes.

No recuerdo cuál fue el primero, ni lo que sentí. Si mi continuidad en el mundillo dependiera de haber sido seleccionado o no en los certámenes habría abandonado hace tiempo.

Y hace poco, decidió ser más ambicioso. Y por ello estamos haciéndole esta entrevista, porque hace nada publicó una antología de relatos, Piezas desequilibradas. ¿Qué podemos encontrar en ella? ¿Por qué deben comprarla los lectores?

Se pueden encontrar once relatos escritos por mí en los que el nexo común es el desequilibrio psicológico o emocional de los personajes que desfilan por sus páginas. Creo que hay diversidad, que casi cualquiera puede encontrar algún cuento que le gustará. Es una forma distinta de enfocar el terror, ya que gran parte de la obra se inspira en la música que me gusta. Es diferente, eso puedo garantizarlo.

No es que deban comprarla, pero si lo hacen puede que les guste. Creo que es un libro entretenido en el que el peso recae en los personajes, como ya dije. Hay espacio para la introspección, pero sobre todo he querido que los relatos que están incluidos fueran para cualquier tipo de lector, incluso para los que no suelen leer terror.

Antes de esta antología ya publicó, junto a otro escritor, Imperfecta Simetría. Desde entonces, ¿siente que ha evolucionado?

Pues según parece, sí. Pero no estoy seguro de si para mejor o para peor. Dicen que he ganado bastante, pero también creo que algo se ha perdido por el camino. Necesitaría distancia para verlo con perspectiva, y como no suelo mirar hacia atrás me quedaré sin saberlo.

Además de ser escritor, también es uno de los directores del portal Horror Hispano, dedicado a la literatura de género en España. ¿Cuál es su labor? ¿Por qué se decidió a crear este portal? ¿Qué podemos encontrar en él?

No tengo una labor específica, depende del tiempo que pueda dedicarle. Hago un poco de todo: selecciono material para publicar, coordino, escribo algunas reseñas, organizo concursos…

La página la creé porque no había ninguna dedicada al género especializada en creadores hispanos, así que respondía a una necesidad. En esta página se puede encontrar un espacio en el que se presta una especial atención al creador de terror en lengua española. Y me encantaría que los propios autores propusieran nuevos contenidos o aportaran ideas, porque está pensada para ellos.

Usted escribe sobre todo terror pero, ¿hay algún género que le gustaría tocar y aun así no se atreve?

Me atrevería con cualquiera, solo necesito tener una idea. Por ejemplo, como lector no me entusiasma la ciencia ficción, pero escribí un relato de ese género y gustó mucho. El drama me apetece, porque siempre hay una fuerte carga dramática en mis textos que yo me encargo de contener. Algún día le daré rienda suelta y escribiré un dramón en toda regla.

¿Qué le aporta la literatura como lector y como escritor?

Como lector me aporta horas de entretenimiento y una sana evasión de la realidad. Como escritor me aporta horas de entretenimiento y una sana evasión de la realidad. Ya si me aportase un sustento sería lo más, pero no se puede tener todo.

¿Y usted qué puede aportar con su literatura a los lectores?

Espero que por lo menos el entretenimiento, porque si no estoy perdiendo el tiempo. Y  lo que es peor, se lo hago perder a ellos.

Si pudiese ser un libro, ¿cuál sería?

¡No quiero ser un libro, es un objeto inerte! Me gusta estar vivo.

¿Y qué clase de personaje le gustaría ser?

Estas preguntas me cuesta un poco responderlas, porque creo que nunca quise ser otra persona, ni mucho menos otra cosa. Pero bueno, puestos a decir alguno, pues no estaría mal ser un personaje de Christopher Moore, con esa mezcla de socarronería, patetismo y perversión, pero siempre con un buen fondo. Al final todos tienen un gran corazón.

Nos ha llegado a los oídos que tal vez, dentro de poquito, tengamos en nuestras manos un nuevo trabajo suyo… ¿podría avanzarnos algo?

Pues puedo avanzar que se trata de una novela de terror, que ya está firmada su publicación para los próximos meses con una editorial conocida, y que estoy entusiasmado porque no había escrito nunca algo similar. Es más, cuando se me ocurrió la idea no me veía capaz, pero como ya te dije, me atrevo con todo.

¿Y ya se encuentra trabajando en algún nuevo proyecto?

Estoy empezando a esbozar mi primera novela de corte juvenil, pero sin renunciar al género terrorífico. Surgió en una conversación y cuando me quise dar cuenta ya estaba entusiasmado con la idea y comprometiéndome para hacerlo.

Para finalizar, señor Darío, nos gustaría que nos diese unos cuantos consejos para continuar nuestras andanzas literarias.

No creo que esté en posición de aconsejar a nadie, ni me gusta hacerlo. Lo único que puedo intentar trasladar es el mensaje de que con trabajo todo se consigue, aunque parezca que no. Llevo unos cuantos años peleando y los frutos empiezan a verse ahora, todavía verdes. Pero al menos ya veo que llegará el día en que maduren y pueda recogerlos. Si no caen antes, o se los comen los pájaros.

Muchas gracias, Darío, esperamos que tenga mucha suerte y que el nuevo lanzamiento le vaya genial, así como el proyecto de la novela juvenil. Que siga cosechando éxitos.

La Primera Entrevista de Manolito

Desde Crónicas Literarias hemos mandado a nuestro becario Manolito a entrevistar a uno de los pesos pesados de la literatura de género en España: David Mateo. Aquí les dejamos la entrevista que costó sudor y lágrimas conseguir. ¿Cuándo tuvo la necesidad de escribir Noches de sal, señor David Mateo?

¿Esto no se suponía que iba a ser una entrevista alternativa? Bueno… piloto de escritor en entrevista en modo ON: «Noches de sal surge de dos premisas muy básicas, una chica que vive encerrada en su habitación y ve fantasmas que rezan ante su balcón y un truco de magia en el que la elegida entra en un armario y desaparece de este mundo durante dos minutos. ¿Dónde ha ido? ¿Qué ha pasado? Si lo quieres saber, lee la novela.» Piloto de escritor en entrevista en modo OFF.

¿Y cuánto tiempo dices que llevabas dedicándote a hacer preguntas originales? Si yo fuera el director de este blog, contrataría a otro becario.

Señor Mateo, le ruego no sea tan duro conmigo, que esto lo van a leer mis jefes… ¿Ha escrito algún pasaje bajo los efectos del alcohol o las drogas? Si dice que no, no eres un escritor maldito. Porque yo leí una vez en la wikipedia que…

Ejemmm… ¿cuándo llegaban las preguntas originales?

Rotundamente no. Me daré a la marihuana después de conocerte a ti. Así que como Noches de sal fue escrita en un estado mental diferente al de Stephen King cuando escribió Cujo, podría decirte que no, no soy un escritor maldito. La maldición me cayó cuando te conocí a ti.

Algún día yo seré un escritor de éxito y se arrepentirá de sus palabras… hasta entonces… ¿Se ha enamorado de algún personaje de tu novela? Porque a mí me ponen…

Ya, pero esto tampoco tiene ningún mérito porque a ti te pone todo bicho viviente, Manolito.

Bueno… me pone bastante Patricia en modo desarrollado, cuando es una cría no tanto. Ya sabes, por eso de la madurez y por aquello de más sabe el diablo por viejo que por diablo. La experiencia siempre es un grado, ¿no?

Si usted lo dice, maestro ¿Es verdad que Spielberg le ha tentado para hacer una película de Noches de sal o son rumores?

Joder… ¿de verdad te pagan en esta página? Será por las reseñas, porque por las preguntitas…

Son rumores, pero estamos en ello. Al principio me llamó un tal Miguel Ángel Vivas, pero como no se puso de acuerdo con mis agentes, creo que se dedicó a otro proyecto menor. Lo cierto es que yo solo trabajo con maestros. Si no es Spielberg probablemente no sea nadie, así que todo hace pensar que al final será… nadie. No sé si me he explicado bien.

Como un libro cerrado, ¿Cómo fue la experiencia de trabajar con la afamada directora de cine Luna para el booktrailer de la novela? ¿Cree que le darán un Óscar a la mejor actuación? Porque usted sale, que yo le vi…

Por fin una pregunta inteligente.

El oscar me lo llevé en el momento en que Luna se hizo cargo del booktrailer. Tuvimos muchas ofertas, entre ellas la de Spielberg (quizás por eso no ruede ahora la película, porque rechazamos su solicitud de booktrailer); pero volviendo a Luna debo admitir que hizo un trabajo brutal, lleno de sensibilidad y con muchas chicas guapas. Lo único que lamentamos es la inclusión de Pilatos. Tuvimos que ponerle de espaldas por lo feo que era.

A mí me gusta el reguetón, ¿Cuál es la BSO que le pondría a Noches de Sal?

Se nota que no has leído Noches de sal, majete, porque la novela está llena de referencias musicales. Las pautas de una novela se miden por intensidad y atmósfera, así que si tuviera que poner música a Noches de sal probablemente estaría llena de musiquita española de los ochenta y de los noventa.

Bueno, una última pregunta: ¿Ha leído mucho al marqués de Sade? Porque vaya como trata a tus personajes…

¿Ese quién es? ¿Con quién ha publicado? … … En todas mis novelas se percibe un amor incondicional hacia mis personajes. Ya se sabe el dicho ese de «que siempre haces sufrir a quien más amas». Así que por mucho que maltrate a mis personajes, en el fondo los quiero como si fueran de mi propia carne.

Por cierto, ya que no me despides de tus lectores, me despido yo mismo, Manolito. Gracias amiguitos. Tenéis mucha paciencia por soportar al indocumentado éste. Les aconsejo a Juan José Castillo y a Juande Garduño que le despidan.

Un abrazo a todos.