Archive for Ponent Mon

Reseña: Íncubos, de Michele Penco

Ahora que ya ha pasado la tormenta, os hablaré sobre una de las lecturas terroríficas que devoré la noche de Halloween. Normalmente, retomo algún libro o cómic que me maravilla y alguna que otra novedad de Terror (difíciles de encontrar hoy en día) que me guardo para dicha noche de brujas. Muy pocos días antes, la siempre recomendable editorial Ponent Mon, entre sus muchos títulos de cómic europeo, lanzaba como novedad Íncubos, de Michele Penco. Como bien se dice en una de las introducciones: «… en su insistencia por traernos los mejores artistas del fumetto». El mejor cómic italiano que se precie.

El horror desconocido, cósmico y siempre atractivo de la obra de H.P. Lovecraft junto al estilo meticuloso y evocador del señor Penco. Íncubos es una obra que aprovecha al máximo el legado dejado por el de Providence. Se desliza de forma cercana por el terror lovecraftiano que todos conocemos y logra inquietar incluso a los lectores de siempre que ya sabemos de los conceptos y la dinámica con los que trabajaba el recluido H.P. Pero sin duda, una de las ventajas de Íncubos es el componente gráfico. Los lápices de Michele Penco son un plus de alto nivel, capaz de aumentar aún más la efectividad de la historia. Aprovechando al máximo en ciertas escenas la “sugerencia” del gran terror cósmico.

En Íncubos encontraremos un artista víctima de una pesadilla interminable. Un pueblo gobernado por monstruosas criaturas y una verdad macabra que se esconde tras la realización de una pintura. Pero también un hombre perdido, obsesionado por una figura que se le aparece en sueños. Cuatro historias originales inspiradas en la obra de Lovecraft. Un viaje a los confines misteriosos del sueño; esa dimensión oscura e indefinible, a la que todos accedemos cada noche, en lugares y situaciones de las que nos resulta imposible salir…

Michele Penco nació en Pisa en 1982. Un autor prometedor que ya mete cabeza en el mejor cómic europeo. En 2009 con la Asociación Cultural Double Shot, publicó Íncubos, su obra debut. Una colección de cuentos de ese mundo onírico y terrible que inventó el de Providence, que trae a nuesto país Ponent Mon.

El mundo de horror construido por las historias de H.P. Lovecraft sigue siendo uno de los más queridos por millones de lectores, pero al mismo tiempo sigue siendo uno de los estilos más difíciles de imitar. Michele Penco intenta seguir sus huellas, ilustrando macabras y misteriosas escenas, en un homenaje que funciona. Si amas este tipo de Terror, este álbum te puede aportar grandes momentos de horror entre claroscuros y cierto tono cubista.

Reseña: Las Aventuras de Sherlock Holmes, de Berardi y Trevisan

Uno de los puntos fuertes del cómic europeo, son los grandes tándems de autores (guionista-dibujante) que se forman. Especialmente en la BD, ocurre, aunque esto lleva años teniendo sus secuelas tanto en nuestro país, como en el «fumetti» o cómic italiano, uno de los aportes al noveno arte más importantes a nivel europeo. Las Aventuras de Sherlock Holmes que nos trae este mes la siempre recomendable editorial Ponent Mon, comprende en realidad dos álbumes (I Casi di Sherlock Holmes y Elementare, Watson), dos cómics publicados en 1986 y luego reimpresos por la editorial Le Mani, en el lejano año 2000. Una edición que a día de hoy, y para los amantes del personaje, se antoja tremendamente valiosa. Al completo, un total de seis atractivas historias en formato viñeta, además de valiosas adaptaciones de los clásicos relatos de Sherlock Holmes. Donde nos toparemos con la famosa pareja de Baker’s Street, Holmes y su confiado acompañante Dr. John H. Watson; el resultado del trabajo combinado del guionista Giancarlo Berardi (Ken Parker, Nick Raider, Tom’s Bar), y el dibujante, ilustrador y pintor Giorgio Trevisan (Ken Parker, Storia Del West, Julia). Ahí es nada. Dos grandes maestros del cómic italiano adaptando grandes relatos y evocando el espíritu perenne de Sir Arthur Conan Doyle.

Homenajeando su estilo pero con originalidad, gracias al tándem Berardi-Trevisan, las historias del escritor escocés han vuelto a formar parte de mi vida. Escándalo en Bohemia, Un caso de identidad, La liga de los pelirrojos, El misterio del Valle de Boscombe, Las cinco pepitas de naranja y El hombre del labio torcido; todas son transposiciones a cómics casi perfectas y fieles a las historias de Conan Doyle. Os doy algunas pistas para refrescar vuestra memoria: ese escándalo a punto de estallar en Bohemia, un nombre y un apellido muy relacionados con una campana, una gentil damisela prácticamente en el altar y un pequeño esposo intentando escabullirse. Por supuesto, Holmes pisándole los talones… La liga de los pelirrojos no es más que una hermandad compuesta exclusivamente por personas pelirrojas, fundada por un excéntrico y rico caballero estadounidense, sin embargo, detrás de todo, hay un misterio y nuestro Sherlock no dejará escapar ese delicioso bocado. En El misterio del Valle de Boscombe, nos sumergimos en el caso de un parricida, el pobre James McCarthy es acusado del asesinato de su padre Charles. Afortunadamente para él, nuestro detective favorito es mucho mejor que cualquier abogado. Por otro lado, Las cinco pepitas de naranja, son un presagio de muerte segura. Se envían como una advertencia y si no tienen el efecto deseado, no hay escapatoria. Hay lo dejo. Descubridlo. Amo este relato. Una historia donde los asesinos tienen las horas contadas, ¿por culpa de…? Correcto. El hombre del labio torcido, es un pobre mendigo cuya verdadera identidad trata de ocultar por encima de todo. Pero desafortunadamente si Holmes anda cerca, no podrá salirse con la suya. Surgirá una situación muy extraña.

Como anticipé, es gracias al trabajo minucioso de Giancarlo Berardi y Giorgio Trevisan que puedes “conocer” y ver con tus propios ojos a Holmes y Watson en formato cómic. A nivel ilustrativo, un maravilloso nivel. Los libros siempre tendrán su propio encanto. Las historias que se cuentan aquí son fieles a las originales. Sin embargo, las sabias palabras de Berardi nos dan readaptaciones perfectas y leales. El guionista genovés se asegura de no crear ningún distanciamiento en comparación a sus ilustres predecesores y las historias fluyen, sin dejar de lado esa atmósfera mágica que caracterizan a las historias de Sherlock Homes. El trabajo de Berardi y Trevisan resultan ser geniales en bastantes ámbitos, sobre todo, en su compromiso y versatilidad.

He visto cobrar vida a esta eterna pareja.

Reseña: Los Zapatos Rojos, de Gérard Cousseau y Damien Cuvillier

Damien Cuvillier es un diseñador muy variado en sus obras. Le recuerdo una que disfruté mucho llamada La Guerre Secrète de L’Espace, donde se contaba un curioso caso de un miembro del partido comunista ruso durante la Guerra Fría, que tenía la difícil misión de supervisar el primer misil intercontinental dispuesto ha “ser utilizado”, ruso bajo la atenta mirada de la KGB. Me gustó. En esta ocasión, Cuvillier forma tandem con el guionista Gérard Cousseau para tratar un tema muy diferente: Los Zapatos Rojos. Una bonita sorpresa también, aunque lo de bonita no es precisamente por el entorno de la narración, la ambientación, sino por la historia intrínseca de amistad que se elabora a lo largo de los dos álbumes que ahora forman un integral gracias a la edición que propone este mes la siempre recomendable editorial de cómic europeo Ponent Mon.

En Los Zapatos Rojos nos trasladamos a la primavera de 1944, donde los rumores de un desembarco aliado son cada vez más sonidos en la rumorología popular. ¿Está cerca el final de la guerra? En Saint-Nicolas-de-Pelem, el ocupante no lo cree así. De hecho, se da vía libre para que un destacamento alemán inquiete a dicha aldea con la misión de «limpiar» la región de tanta resistencia. Por su parte, Jules tiene otras preocupaciones en mente: quiere ganar algo de dinero, debe atrapar algunas truchas o, en su defecto, una o dos ardillas para poder comer…

Gérard Cousseau se basó en un entorno histórico real para construir este escenario (Saint-Nicolas-de-Pélem representó un duro papel en la Segunda Guerra Mundial). No obstante, el guión se centra en el joven Jules y su nuevo amigo, Georges, un erudito e ilustrado señor ruso que su familia envió a la Bretaña para su seguridad. Tenemos entonces una historia con los elementos habituales de una novela atractiva y costumbrista en formato cómic: la inocencia de la infancia, el descubrimiento y la inmensidad de un mundo y finalmente, el horror del que los hombres son capaces. Un arco que aunque no es una historia súper emocionante ya que la hemos visto, leído y vislumbrado en otros tantos títulos; sí que consigue enganchar, sobre todo, para ver en qué deparará todo con estos atractivos personajes. El colaborador ignorable, el siniestro oficial de las SS, el valiente soldado teutónico…, y los diversos atentados a la integridad física del ser humano inocente. Además, la relación entre los dos protagonistas provoca unas chispas que rememoran esa amistad fuerte de la que una vez uno gozó y que en un porcentaje muy alto se pierde con el paso del tiempo.

La amistad. La narrativa en Los Zapatos Rojos se construye de manera efectiva e incorpora cantidad de detalles históricos sorprendentes: yo no sabía que los cosacos se alistaron por la fuerza, por ejemplo. ¿Resultado? Una lectura agradable que genera entusiasmo por saber, con el paso de las páginas. Y con un seguido por mí, Damien Cuvillier, delicado, ambicioso y maravilloso en el trato de las acuarelas que nos trasladan a esa época que por una lado nunca se debió vivir pero que como ocurre en esta obra, también se vivieron otros grandes momentos bajo tanto entorno de terror.

Muy recomendable.

 

Reseña: El Príncipe de las Tinieblas (Integral), de Jean-Pierre Pécau, Fred Duval e Igor Kordey

Ayer mismo fue 11 de septiembre y como cada año se celebró el aniversario de aquel terrible acto de terrorismo que puso no solo a Nueva York, no solo a Estados Unidos, sino al mundo entero en vilo. Para el que no lo sepa (¿existe alguien?), los atentados del 11-S fueron una serie de cuatro atentados terroristas suicidas cometidos la mañana del martes, 11 de septiembre de 2001 por la red yihadista Al Qaeda. Mediante el secuestro de aviones comerciales con el objetivo de ser impactados contra diversos objetivos, causaron la muerte de más de tres mil personas (incluidos los 19 terroristas y 24 desaparecidos) y dejaron además, más de seis mil heridos. Un par de esos aviones destruyeron todo el complejo de edificios del World Trade Center… Pese a las miles conspiraciones que se cuentan, nunca dejé de imaginarme a los cabecillas terroristas bastante asustados, pues sin duda, y en el caso de las Torres Gemelas, sobre todo, el plan les había salido «demasiado» bien.

Jour-J (Día D) es una serie de álbumes de la BD, donde cada titulo es una ucronía. Tratan un tema, argumento o hecho histórico pero enfocado desde el punto de vista de otra alternativa, a lo que realmente ocurrió. La ucronía especula sobre realidades alternativas ficticias, en las cuales los hechos se han desarrollado de diferente forma de como los conocemos. Esa línea histórica se desarrolla a partir de un evento histórico extensamente conocido, significativo o relevante, en el ámbito universal o regional. Para que nos entendamos, esos famosos What If…? que tanto éxito tuvieron en otros cómics. Pero con hechos reales. Bien, pues cuarenta y un álbumes contiene esta serie ya desde que emprendió su marcha allás por el 2010.

Ponent Mon publica El Príncipe de las Tinieblas de forma integral. Una historia que fue editada en Jour-J en tres de sus álbumes (#29,#30,#31). Donde se habla de John O’Neill, uno de los mejores agentes del FBI, constantemente vestido de negro y apodado el príncipe de las tinieblas. Este perspicaz tipo señala que un mismo explosivo se utilizó en los ataques de Khobar, Islamabad, Nueva York (en 1993) y Addis Abeba. También existe un rumor sobre ciertos aviones que… En fin, para el principe de las tinieblas todo empezó en 1996 en Arabia Saudí cuando oyó por primera vez el nombre de Bin Laden. Época en la que fue el único que sospechaba del peligro mortal que Al Qaeda representaba para USA. Por lo tanto, sus reflexiones le llevan a creer que esta banda tiene suficientes ramificaciones para atacar en cualquier parte del mundo. Está convencido de que el próximo objetivo será el Word Trade Center y que el cerebro de las operaciones es ese tal Osama Bin Laden, anteriormente conocido como contratista de confianza para poderosos gobiernos. Alguien que cumple los plazos. Pero como todos saben, el 11 de septiembre de 2001, no pasó nada de especial relevancia en la mayor metrópolis del mundo, ¿no? ¿O sí?

La ucronía propuesta por Jean-Pierre Pécau y Fred Duval mantiene un ritmo trepidante. Aunque en esta ocasión los cambios en el marco temporal son sutiles y las consecuencias algo espectaculares. En las primeras páginas además, la historia disloca un poco al lector para que no comprenda qué es verdad, qué es ficción y cuál es esa reacción violenta de la reconstrucción ficticia. Pero al final, no importa. Todo parece coherente, los vínculos, lugares y personajes conocidos son lo suficientemente importantes como para sientas curiosidad por saber un poco más. Veremos al agente John O’Neill estresado, fuera ya del FBI, demandando la captura de Osama Bin Laden, convencido de que Arabia Saudí patrocina “el disparo de aviones». Tanto en Tel Aviv como en Nueva York, se investiga, O´Neill tiene contactos, algunos están en deuda con él y entregan la información buscada. Y por supuesto, el príncipe de las tinieblas no duda en torturar a los que no aportan nada. Hace ya tiempo que Jack Bauer demostró que el fin justifica los medios…

El ilustrador Igor Kordey sabe cómo componer páginas dinámicas y una estructura variada. Gozamos aquí de unos diseños hiperrealistas: sombras omnipresentes, una línea a veces áspera, especialmente cuando representa las caras que no aparecen en primer plano. Enormes decoraciones elaboradas con poca delicadezay otras tantas virtudes.

Una lectura entretenida, como pocas.

Reseña: 1936. Euskadi en Llamas/Gorka Gudari, de Antonio Hernández Palacios

Buenas y considerables obras dedicó Antonio Hernández Palacios a este país. Nació en 1921 y nos dejó en el 2000, es obvio que vivió durante los años político-económicos más convulsos que hemos tenido. Para con este dibujante y guionista español, creador o participante de grandes series como Manos Kelly, Mac Coy, Doc Savage, Roncesvalles, Los Cantos de Maldoror, o la gloriosa joya que es El Cid (también editada por Ponent Mon); tenemos una lectura pendiente…, diría que todos. Sus obras creadas para cualquier entendido en el noveno arte, os dirá que siempre-siempre son súper recomendables de leer. Un gran autor como fue Hernández Palacios que gozaba de una mente absorbedora de momentos, de instantes, de años y vivencias; era de esperar que de este gran autor brotara nuevamente algún titulo suyo entre las novedades de cada mes. Por el buen momento comiquero que estamos viviendo, por supuesto, algún título tenía que surgir.

Ponent Mon, una de las editoriales de cómic europeo más al quite, nos trae ahora 1936: Euskadi en Llamas/Gorka Gudari, para cerrar lo que comprendería el segundo tomo de un trabajo patrio como fue la intencionada colección Imágenes de la Historia (iniciada en plena Transición) una serie sobre la Guerra Civil Española que había pensado desarrollar en unos veinte volúmenes, pero de la que sólo vieron la luz cuatro títulos: Eloy, uno entre muchos y Río Manzanares (ubicada en el tomo anterior) y 1936: Euskadi en Llamas/Gorka Gudari, l cómic que os reseño hoy.

En las historias de este volumen, el protagonista no es el soldado Eloy sino Gorka, un chico de Ataun que sin comerlo ni beberlo se ve de pronto inmerso en el destructor conflicto. Estamos en pleno año 1936, con el General Mola alzándose en Pamplona contra el Gobierno Republicano. Gorka está en la capital Navarra haciendo una mudanza cuando de pronto empieza la debacle civil y las hostilidades entre supuestos hermanos o paisanos de toda la vida. Él y su amigo pierden el camión para el trabajo. Se lo requisan los nacionales. En la huida junto a su compañero Chipi, éste es abatido y Gorka es arrastrado por el destino hasta San Sebastián donde vivirá en primer persona horribles enfrentamientos y donde tendrá que huir finalmente hasta Irún; lugar en las montañas perfecto para escaramuzas. Allí se someterá a uno de los combates más terribles entre los dos bandos que lucharon en una guerra que jamás debió haber sucedido.

Llamas. Llamas y fuego. Dolor, sangre, amigos y familiares perdidos. Palacios te hace sentir eso y más con estos cuatro álbumes recogidos en dos. Dejando a un lado que estamos hablando de recuperar la obra de un gran autor y siendo conscientes que sobre la Guerra Civil Española ya han corrido ríos de tinta, diría que no se encuentran hoy en día, así como así, cómics que traten dicho conflicto. Es por ello que se agradece la recuperación de grandes obras como esta. A lo que suma el dibujazo del maestro Hernández Palacios, por supuesto. La edición de Ponent Mon acompaña en este volumen además, un dossier histórico de Michael Matly; investigador francés asociado al laboratorio CELIS de la Universidad Blaise Pascal de Clermont-Ferrand y doctor en Estudios Hispánicos. Además de autor de una conocida tesis llamada Cómic y Guerra Civil Española. Representaciones y Claves de Análisis.

Como ya comenté en una reseña anterior, estamos ante una obra donde se trata la idea de modo general, sin inclinaciones, desde la óptica de uno de los dos bandos, pero alejándose de aspectos ideológicos. Un contexto tan especial como fue la Guerra Civil Española magníficamente restaurado, el ambiente está aquí, se siente y uno tiene la impresión de estar realmente en medio de la refriega junto a los combatientes. Cada día más enamorado de la obra de este señor.

Recomendarlo es para mí un honor pero también un deber.

Reseña: El Veterano (Integral), de Frank Giroud y Gilles Mezzomo

El Veterano es un thriller histórico ubicado en la época de la Restauración cuya acción tiene lugar en Ruan (Francia). Su trama muestra a un héroe que ha perdido su identidad, oscilando entre la sospecha de usurpación y la patología psiquiátrica. Maxime Danjou, herido en la cabeza durante la batalla de Waterloo y antiguo capitán del 7º de Húsares, sufre en prisión, a la que llegó tras una trifulca con unos realistas. Una trama que poco a poco nos lleva a ver un tema poco transitado como fue la usurpación de identidades en los campos de batalla durante las conquistas de Napoleón I.

Ponent Mon trae entre sus novedades el integral de este buen díptico histórico del cómic francés. Con sus secretos familiares, sus esposas seductoras, sus peleas recurrentes y sus personajes entrañables, El Veterano (El Vétéran) es un volumen que comienza y desarrolla una historia emocionante. Arcos que se abren y se cierran, las hipótesis se formulan y se desvanecen, la teatralidad compite con los eventos y mantiene el guión de partida. Teniendo en cuenta que contamos con una historia del reputado guionista Frank Giroud (Adelante, El Decálogo), en El Veterano nos muestra una trama a la altura de su fama. Todos los elementos narrativos se configuran con precisión y los diálogos se proporcionan de manera muy hábil para enganchar al lector.

No obstante, y es cosa extraña que ocurra en la BD, El Veterano es de esos cómics que la historia supera con creces al dibujo. Aunque nada se le puede reprochar al dibujo de Gilles Mezzomo (Mexicana, Nuevo Mundo) pues cumple aunque no está súper cuajado como suele ocurrir con los títulos que nos llegan desde el otro lado de los Pirineos. En definitiva, todo queda en el hecho de querer estar en la estela de Jean Giraud asimilando características de su héroe para crear una fusión de Blueberry y Largo Winch, sobre todo, en los rostros. De todos modos, sí que se encuentran virtudes en estos diseños: caras muy expresivas, conjuntos y accesorios de época y vestimenta de principios del XIX muy logrados… Todo conforma al buen coloreado de Céline Labriet, que ofrece profundidad y ambiente a los gráficos, promoviendo la inmersión.

El Veterano nos lleva a la historia de un hombre que ha vuelto de entre los muertos y ahora se encuentra perdido entre los vivos. Un tema que ha sido tratado en el cine en diferentes versiones, pero muy poco en el mundo del cómic. Una crónica de la historia que nos muestra el regreso de los soldados desubicados después de la caída de Napoleón. Llevándonos a momentos tan impactantes como el despertar del protagonista y ver con asombro el cuerpo sin vida de su esposa Mathilde y todos los demás acusándole de asesinato y él mismo sin estar seguro de la verdad. ¿Asesino? En pánico, decide huir antes de que la policía llegue a la escena. Esta es la potente trama que dará comienzo a una doble búsqueda en la que Maxime Danjou y Théodore Brunoy, será perseguido por su presente, en pos de su pasado.

Lo dicho: Frank Giroud desdibujando la realidad y tejiendo los hilos de una trama inteligentemente construida. Un verdadero placer encontrar un final como el que cuenta esta historia. Incluso llegándome a gustar de algún modo el dibujo de Gilles Mezzomo que con sus diferentes trazos me llegó a engatusar al final.

Un buen título, digno de su huequito en una buena colección de cómic europeo que se precie.

Reseña: Un Lobo es un Lobo, de Michel Folco, Pierre Makyo, Fédérico Nardo y Antoine Quaresma

En la BD -o dentro del cómic europeo para que nos entendamos-, se hace últimamente una cosa tremendamente bien: la adaptación de novelas al formato cómic. Ocurriendo algo curioso además; no siendo estas novelas bestsellers fuera de su país, en formato cómic sí que consiguen más expansión. Y después de leerlas a uno le queda cierto quemazón por dentro y ganas de buscar y leer (como sea) la fuente de donde proviene, por ejemplo, Un Lobo es un Lobo. Pues sí buscas un poco, todos son buenos comentarios y más de uno suelta un ¡Bravo! a los autores por dicha adaptación de la novela de Michel Folco.

Dos volúmenes que Ponent Mon rescata y trae en un único integral donde devorar la historia de principio a fin. De esas historias que sorprenden cayendo casi accidentalmente en mis manos, para llevarme una agradable sorpresa. Sin duda, atraído muy-mucho por los quintillizos malhumorados de la portada. Clodomir, Pepin, Dagobert, Clotilde y… el más alocado de cinco, Carlomagno. Un pequeño adelanto ya incluído en la sinopsis donde se nos promete «un destino de pesadilla esmaltado con períodos a veces brillantes y divertidos». Un cómic que tiende mucho al estilo clásico de la BD: hermosas ilustraciones con colores hermosos durante el día para caer en lo tenue amigo de lo nocturno cuando algo malo va a suceder. Pero Un Lobo es un Lobo no carece de cualidades. Su fuerza radica en la representación súper realista de personajes, animales, lugares y vestimenta… También en la exageración de las expresiones humanas. A veces, la caricatura está cerca, lo que no deja de evocar el humor más exaltado que dicen que rebosa, sobre todo, en la novela.

La trama nos lleva a 1763. Clovis Tricotin es una mujer feliz por dar a luz. Pero no será uno ni dos, sino que parirá un total de cinco hijos, atrayendo la curiosidad de toda la región. Por otro lado, en los alrededores, en el bosque, los lobos son masacrados por los cazadores. En el primer volumen veremos a los niños crecer hasta cierto drama que tiene lugar el año de su séptimo cumpleaños. Un inicio con dibujos potentes e historia interesante, donde Pierre Makyo aborda una fuerte adaptación, traslación de un libro que contaba con más de seiscientas páginas, convirtiendo el cómic en un tema directo haciéndote muy fácil entrar.

Sin saber a donde nos llevan los autores, de algún modo sabemos que tarde o temprano llegaremos a ese trágico destino de la familia Tricotin. Y llega. Y voy a contar algo más por que si no, se me hace imposible avanzar. Se descubre en esta segunda parte a Carlomagno como el megaprota de la trama. Este pequeño pedazo de hombre con ebullición angelical y rebelde, dotado de un encantador atractivo. Los quintillizos quedan huérfanos y son separados. El destino lleva a Carlomagno al castillo de la región. Se abre así un futuro brillante para él. Pero a Carlomagno no le importa. Lo que él quiere es encontrar a sus hermanos y hermanas y es gracias a la complicidad de los animales con los que tiene el don de comunicarse, con los que huirá de ese puesto que los hombres le habían reservado.

Pierre Makyo al guión, Fédérico Nardo al dibujo y Antoine Quaresma a los colores; proponen una conclusión que deja con ganas de más. Una trágica historia que se convierte en aventura. Niños que que no nacen precisamente bajo una estrella. Después de la muerte del padre, es la madre quien cae enferma y los obligan a separarse. El lado rebelde del más pequeño es sin duda lo que seduce al lector. Así como el empeño de volver a reunir a una familia rota.

Os invito a descubrir este excelente guión que tiene lugar a finales del siglo XVIII, en el pequeño pueblo de Racleterre. Con un uso del lenguaje de antaño que refuerza aún más el realismo histórico y aumenta el encanto de la vida de aquellos años. Y un dibujo que es una delicia. Una lectura obligada, una oportunidad para descubrir una historia que parece que en formato novela jamás llegará aquí. Con una máxima en su haber: «Nada es más fuerte que los lazos de sangre».

Reseña: Siete Caballeros (Integral), de Jean Raspail y Jacques Terpant

Y vuelvo a caer en una adaptación literaria en formato cómic. Pero de una novela reciente. Con una idea apocalíptica de las buenas y situada en un entorno poco común: el invierno es duro a finales del siglo XIX y la vida parece haber abandonado la ciudad fortaleza donde reina el heredero margrave. Su Alteza parece muy superada por los últimos acontecimientos. Su país está en declive: trenes detenidos, puertos vacíos, telégrafos cortados, gente huyendo… Un mal desconocido los está devorando. Y la salvación parece venir solo de un puñado de hombres. Siete jinetes nombrados para resolver un enorme dilema como es encontrar un reino, restaurar una vida perdida…

Después de su exitosa serie Piratas con Philippe Bonifay, Jacques Terpant quiso ampliar su paleta de diseños y convenció al novelista Jean Raspail para que confiara en la idea de convertir a sus personajes y su mundo apocalíptico en viñetas. Y debo deciros que Terpant encuentra el tono correcto para instalar el misterio de esta oscura historia en la mente del lector. Su narración, rica en citas tomadas de la novela, mantiene un ritmo adecuado para con la trama. El lector se asienta gradualmente en la incomodidad de lo que parece ser un fin de un mundo anunciado. Y es Ponent Mon quien nos trae esta joyita que me ha sorprendido tanto, en un formato integral ya que originalmente se resolvió en tres álbumes. El margrave heredero, El precio de la sangre y El puente de Sefarea, tres títulos que forman un todo, pero que diseccionaré como siempre sin spoilear demasiado pues la historia lo merece.

Siete Caballeros es de una de esas joyitas que suelo encontrar en mi año lector, que me sorprenden de la nada. El margrave heredero es el primer álbum que establece claramente la escena que engancha. Deja un misterio flotante, que esperas, se explique cuanto antes. Siendo especialmente conscientes de la misión que se les ha confiado, los siete jinetes con caracteres muy marcados, cada uno tiene su propia personalidad y situados en un ambiente muy original; campos nevados, diálogos de calidad, la ciudad medieval, el ambiente y el finito reinado de este heredero Margrave, quien da título al álbum. Se desarrolla en un estado ficticio de la Europa del siglo XIX en la frontera entre eslavos y alemanes. Una catástrofe que ha aniquilado a la civilización. Un buen inicio que pone en situación, un regreso de Terpant por todo lo grande que ilustra y colorea esta historia.

El precio de la sangre es donde se demuestra de verdad que el mundo se apaga. El heredero Margrave lo sabe bien, confinado en su fortaleza, es asaltado por bandas de infieles devorados por el odio. Ha enviado al coronel Pikkendorff y seis jinetes más, en busca de información y de su heredera atrapada en algún lugar. Sometiéndose y dando a estos hombres una última esperanza para el éxito de su misión, una esperanza para vivir, dejando atrás a su príncipe caído, la pequeña tropa se sumerge en un depravado país, evitando en el mejor de los casos las ciudades devastadas y los edificios religiosos profanados. Cruzando el campo con los estigmas de horrores indescriptibles, los siete jinetes más aislados que nunca… En un viaje desesperado. El estado de alerta constante de los miembros de la expedición incomóda te meten en situación de manera brillante.

El puente de Sefarea cuenta como después de cruzar montañas e incluso países, los jinetes descubren la destrucción de los reinos tras más de doscientos años. La tropa de élite margraviana se dirige a las fronteras del Reino buscando la mejor ruta, adoptando un camino que corresponde a los gustos y orígenes de cada uno. Abai propone el gran bosque, visitar al obispo de la abadía de Zurfenberg y es cuando se detienen en St. Gallen, donde se encuentran con un joven Arno Valric, autoproclamado civil y militar mandatario. Tras la anarquía y la destrucción, parece que cierta organización está comenzado de nuevo…, aunque todos sabemos que aquí hay algo que aún no se ha contado.

Una epopeya en un mundo imaginario que nos permite cuestionar nuestro mundo contemporáneo. Qué buena idea tuvo Jacques Terpant en adaptar esta novela de Jean Raspail. Gracias a eso y a Ponent Mon, ahora podemos disfrutar de esta inmersiva historia digna de una gran producción fílmica. Pues Siete Caballeros no deja indiferente, con un dibujo extraordinariamente poderoso, con colores precisos y perfectamente adaptados a un escenario muy bien representado al que tu propia cabeza crea banda sonora. Recomendable total.

Reseña: Las Reglas del Oeste, de Serpieri

Al ser uno de ellos, soy consciente lo bien que se lo debe estar pasando el aficionado a los cómics del Oeste en estos tiempos. Cada vez más, se van encontrando, publicando, editando, ciertas joyitas en las distintas editoriales del país. En especial, las dedicadas al mejor cómic europeo donde sin duda, Ponent Mon goza de un puesto en el mejor podio. Grandes autores, grandes ilustradores…, y así del género comentado muy buenos títulos que me han dado tardes/noches gloriosas de lectura como los Apache Junction, Simón del Río o el maravilloso integral de Manos Kelly, de mi amado Antonio Hernández Palacios. Sin embargo, tenía ese pellizquito de no haber podido leer aún ninguno de los volúmenes del maestro Serpieri que ha publicado la editorial. Con la publicación de Las Reglas del Oeste van tres. Y bueno, ya sabéis eso de a la tercera va la vencida, ¿no?

Os lo adelanto: para mí Serpieri, es uno de los más grandes ilustradores que ha parido el Viejo Continente. Paolo Eleuteri Serpieri (1944) es un guionista e ilustrador de cómics italiano, de todos conocido por sus trabajos de representaciones muy detalladas. Aunque al principio su fama llegó por sus logrados trabajos dentro del género erótico, podríamos decir que empieza a destacar a nivel mundial con su obra de Ciencia Ficción, Druuna (la cual espero leer algún día al completo), de la que recuerdo algunos retazos en aquella vieja revista ochentera Zona 84. A raíz de ahí vinieron bastantes títulos y. produjo cantidad de trabajos para revistas italianas. Serpieri siempre se consideró un gran fan del Viejo Oeste americano. Y de este amor crea grandes historias, tramas, relatos gráficos en su mayoría, que han sido recogidos en varias antologías, algunas de ellas ya editadas por Ponent Mon. Lakota, La India Blanca y otras historias de mujeres y el recién pasado mes de abril este Las Reglas del Oeste que hoy os reseño. Tal como dice la sinopsis editorial: «…un tomo protagonizado por individuos que, llenos de incertidumbre, se resignan ante su propio destino… Todo bien servido por el excelso grafismo del artista veneciano». Un tercer volumen dedicado al maestro italiano que ningún buen amante del dibujo verdaderamente explícito (¿hiperrealista?) debiera perderse.

Paolo Eleuteri Serpieri sorprende en muchos aspectos gráficos a cuyos ojos lo descubren por primera vez. Además, las siete historias incluidas aquí, también tienen su aquel. Viejo Pintor del Far West, Las Reglas del Juego, Oro Maldito, Huellas, Una historia insólita del Oeste, Los Navegantes del Río y Chamán. Dificil hablar de ellas sin spoilear un ápice. Como ha reconocido en varias entrevistas, Serpieri, como gran aficionado a los westerns, no quería irse de este mundo sin aportar su granito de arena. «…tratan la búsqueda de la personalidad, revivir el género es lo que toca, me sentía obligado conmigo mismo…».

Un gran fan de los westerns que se lanza a los cuentos que explotan el género. Unas historias que tendrían cabida en su día en la famosa revista italiana Lanciostory a mediados de los 70 y principios de los 80. Donde yo destacaría lo diferente de sus tramas respecto a lo que se suele encontrar en la historias del Oeste. Pues Serpieri sabe crear enclaves diferentes, escenarios curiosos, desconcertantes, donde rebosa el pesimismo. Personajes impertérritos que ocultan bastante al lector. De esos que siempre quieres saber más, sabiendo que si tuvieran su serie propia querrías leerla…

Para saber más. Destino inevitables y otros lances del destino que muy pocos esperan. La vida misma. Pues aunque tildan estas historias de Weird West, respecto a lo común en las viejas historias de frontera, como amante de la originalidad, para mí brillan. Cada una en su palo. El Far West con representaciones altamente detalladas donde Serpieri se luce. Un maestro en toda regla con grandes premios en su haber y un Premio Honorífico por el Salón Internacional del Cómic de Barcelona en 2016. Bastante claro tener que degustarlo en cuanto podáis, ¿no?

Reseña: El Viaje de Marcel Grob, de Philippe Collin y Sébastien Goethals

La vida sigue tras el Salón del Cómic de Barcelona. ¿Y cómo sigue? Pues devorando-leyendo-disfrutando de buenas historias escritas en papel, como lo viene haciendo el ser humano desde que aquella chispa brotara en su cabeza y se volviera “algo” diferente al resto de seres vivos. Tan bueno como malo, pues es el mismo tipo éste con la inteligencia se volvió codicioso, dañino, inventor de guerras. Conseguir el poder, guerras que no solo afectan a su especie además, sino al resto de un planeta que NO LE PERTENECE. ¿Y por qué me pongo tan melodramático? Por que lo vivo, lo vivo y me indigno, especialmente cuando disfruto de una obra bien contada y que representa uno de los posibles muchos casos que se debieron dar durante la II Guerra Mundial. El Viaje de Marcel Grob, una de las últimas novedades de Ponent Mon, uno de esos tomos que nunca dejan indiferente.

Apasionado por la historia y por la temática (para algunos muy trillada) de la Segunda Guerra Mundial, cada poco me gusta inmiscuirme en una de muchas de esas tramas que se dieron; dónde si sabes buscar, siempre encontrarás una historia diferente o como en el caso de El Viaje de Marcel Grob también un modo de contarlo no visto anteriormente. La idea de contarle a un juez lo ocurrido se vuelve interesante, y además, en este caso, bien documentado. Es muy fácil juzgar después del hecho, no obstante, habría que ver a algunos en dichas situaciones y cómo actuarían si hubieran estado allí. Como lo estuvo Marcel Grob (ahora un anciano octogenario) intentando convencer a un tribunal, que pese a haber sido reclutado por las Waffen SS en junio de 1944, no se prestó voluntario para combatir.

Pero tampoco tuvo elección.

Insistir en que un joven e inocente soldado Grob (como otros muchos) no fue exactamente un criminal. Sino también una víctima en cierta manera. Como dijo alguien que conocí una vez que sabía de lo que hablaba, y no soportaba a los que gustan de dar lecciones: «El que nunca tuvo un arma en su sien, no puede hablar de lo que no sabe». Marcel Grob, pese a todo, deberá convencer al tribunal de que no fue un criminal nazi. Entonces, se sumergirá de nuevo en sus dolorosos recuerdos, obligado a luchar en el seno de una de las divisiones más siniestras de las SS. Un viaje que le llevará de vuelta a Marzabotto, o mejor dicho a los confines del infierno…

Ponent Mon edita este genial álbum en el que perderte en una historia dramática por momentos. Un volumen de cubierta sólida, una trama de contexto histórico interesante. Un testimonio con el que se arriesga a la cárcel…, por los pocos años que le quedan por vivir. Un álbum que hizo mucho ruido en el país vecino por su tema. Philippe Collin y Sébastien Goethals a la más terrible de las últimas guerras que el mundo ha conocido. Y con la idea en mente de la incorporación más o menos forzada de los alsacianos al ejército alemán. Con unos dibujos además ideales para el género.

Uno de los cómics que estuvo bastante en el candelero, como os decía, a finales del año pasado pues el guionista (conocido columnista de France Inter) fue invitado al exitoso programa de TV francés Quotidien poco antes de la Navidad de 2018. Donde declaró que la historia de La Vida de Marcel Grob, en porcentaje muy alto, estaba basada en hechos reales. ¿Historia de trabajo o testimonio familiar? Que Collin desee rehabilitar la memoria de su tío abuelo era comprensible. Que el público en general esté interesado en ello, también. Grob se presenta como una víctima, pero está en el lector opinar sobre lo que acontece.

Después de haber leído este titulo asumo y añado, otro desasosegante peldaño a ese horrible acontecimiento en el que se sumergió nuestro mundo. Uno de los períodos más oscuros de nuestra historia. Para muchos el que más. Una obra bastante bien narrada. Por cierto, una historia dinámica, más que documental.