Archive for Ponent Mon

Reseña: El Príncipe de las Tinieblas (Integral), de Jean-Pierre Pécau, Fred Duval e Igor Kordey

Ayer mismo fue 11 de septiembre y como cada año se celebró el aniversario de aquel terrible acto de terrorismo que puso no solo a Nueva York, no solo a Estados Unidos, sino al mundo entero en vilo. Para el que no lo sepa (¿existe alguien?), los atentados del 11-S fueron una serie de cuatro atentados terroristas suicidas cometidos la mañana del martes, 11 de septiembre de 2001 por la red yihadista Al Qaeda. Mediante el secuestro de aviones comerciales con el objetivo de ser impactados contra diversos objetivos, causaron la muerte de más de tres mil personas (incluidos los 19 terroristas y 24 desaparecidos) y dejaron además, más de seis mil heridos. Un par de esos aviones destruyeron todo el complejo de edificios del World Trade Center… Pese a las miles conspiraciones que se cuentan, nunca dejé de imaginarme a los cabecillas terroristas bastante asustados, pues sin duda, y en el caso de las Torres Gemelas, sobre todo, el plan les había salido «demasiado» bien.

Jour-J (Día D) es una serie de álbumes de la BD, donde cada titulo es una ucronía. Tratan un tema, argumento o hecho histórico pero enfocado desde el punto de vista de otra alternativa, a lo que realmente ocurrió. La ucronía especula sobre realidades alternativas ficticias, en las cuales los hechos se han desarrollado de diferente forma de como los conocemos. Esa línea histórica se desarrolla a partir de un evento histórico extensamente conocido, significativo o relevante, en el ámbito universal o regional. Para que nos entendamos, esos famosos What If…? que tanto éxito tuvieron en otros cómics. Pero con hechos reales. Bien, pues cuarenta y un álbumes contiene esta serie ya desde que emprendió su marcha allás por el 2010.

Ponent Mon publica El Príncipe de las Tinieblas de forma integral. Una historia que fue editada en Jour-J en tres de sus álbumes (#29,#30,#31). Donde se habla de John O’Neill, uno de los mejores agentes del FBI, constantemente vestido de negro y apodado el príncipe de las tinieblas. Este perspicaz tipo señala que un mismo explosivo se utilizó en los ataques de Khobar, Islamabad, Nueva York (en 1993) y Addis Abeba. También existe un rumor sobre ciertos aviones que… En fin, para el principe de las tinieblas todo empezó en 1996 en Arabia Saudí cuando oyó por primera vez el nombre de Bin Laden. Época en la que fue el único que sospechaba del peligro mortal que Al Qaeda representaba para USA. Por lo tanto, sus reflexiones le llevan a creer que esta banda tiene suficientes ramificaciones para atacar en cualquier parte del mundo. Está convencido de que el próximo objetivo será el Word Trade Center y que el cerebro de las operaciones es ese tal Osama Bin Laden, anteriormente conocido como contratista de confianza para poderosos gobiernos. Alguien que cumple los plazos. Pero como todos saben, el 11 de septiembre de 2001, no pasó nada de especial relevancia en la mayor metrópolis del mundo, ¿no? ¿O sí?

La ucronía propuesta por Jean-Pierre Pécau y Fred Duval mantiene un ritmo trepidante. Aunque en esta ocasión los cambios en el marco temporal son sutiles y las consecuencias algo espectaculares. En las primeras páginas además, la historia disloca un poco al lector para que no comprenda qué es verdad, qué es ficción y cuál es esa reacción violenta de la reconstrucción ficticia. Pero al final, no importa. Todo parece coherente, los vínculos, lugares y personajes conocidos son lo suficientemente importantes como para sientas curiosidad por saber un poco más. Veremos al agente John O’Neill estresado, fuera ya del FBI, demandando la captura de Osama Bin Laden, convencido de que Arabia Saudí patrocina “el disparo de aviones». Tanto en Tel Aviv como en Nueva York, se investiga, O´Neill tiene contactos, algunos están en deuda con él y entregan la información buscada. Y por supuesto, el príncipe de las tinieblas no duda en torturar a los que no aportan nada. Hace ya tiempo que Jack Bauer demostró que el fin justifica los medios…

El ilustrador Igor Kordey sabe cómo componer páginas dinámicas y una estructura variada. Gozamos aquí de unos diseños hiperrealistas: sombras omnipresentes, una línea a veces áspera, especialmente cuando representa las caras que no aparecen en primer plano. Enormes decoraciones elaboradas con poca delicadezay otras tantas virtudes.

Una lectura entretenida, como pocas.

Reseña: 1936. Euskadi en Llamas/Gorka Gudari, de Antonio Hernández Palacios

Buenas y considerables obras dedicó Antonio Hernández Palacios a este país. Nació en 1921 y nos dejó en el 2000, es obvio que vivió durante los años político-económicos más convulsos que hemos tenido. Para con este dibujante y guionista español, creador o participante de grandes series como Manos Kelly, Mac Coy, Doc Savage, Roncesvalles, Los Cantos de Maldoror, o la gloriosa joya que es El Cid (también editada por Ponent Mon); tenemos una lectura pendiente…, diría que todos. Sus obras creadas para cualquier entendido en el noveno arte, os dirá que siempre-siempre son súper recomendables de leer. Un gran autor como fue Hernández Palacios que gozaba de una mente absorbedora de momentos, de instantes, de años y vivencias; era de esperar que de este gran autor brotara nuevamente algún titulo suyo entre las novedades de cada mes. Por el buen momento comiquero que estamos viviendo, por supuesto, algún título tenía que surgir.

Ponent Mon, una de las editoriales de cómic europeo más al quite, nos trae ahora 1936: Euskadi en Llamas/Gorka Gudari, para cerrar lo que comprendería el segundo tomo de un trabajo patrio como fue la intencionada colección Imágenes de la Historia (iniciada en plena Transición) una serie sobre la Guerra Civil Española que había pensado desarrollar en unos veinte volúmenes, pero de la que sólo vieron la luz cuatro títulos: Eloy, uno entre muchos y Río Manzanares (ubicada en el tomo anterior) y 1936: Euskadi en Llamas/Gorka Gudari, l cómic que os reseño hoy.

En las historias de este volumen, el protagonista no es el soldado Eloy sino Gorka, un chico de Ataun que sin comerlo ni beberlo se ve de pronto inmerso en el destructor conflicto. Estamos en pleno año 1936, con el General Mola alzándose en Pamplona contra el Gobierno Republicano. Gorka está en la capital Navarra haciendo una mudanza cuando de pronto empieza la debacle civil y las hostilidades entre supuestos hermanos o paisanos de toda la vida. Él y su amigo pierden el camión para el trabajo. Se lo requisan los nacionales. En la huida junto a su compañero Chipi, éste es abatido y Gorka es arrastrado por el destino hasta San Sebastián donde vivirá en primer persona horribles enfrentamientos y donde tendrá que huir finalmente hasta Irún; lugar en las montañas perfecto para escaramuzas. Allí se someterá a uno de los combates más terribles entre los dos bandos que lucharon en una guerra que jamás debió haber sucedido.

Llamas. Llamas y fuego. Dolor, sangre, amigos y familiares perdidos. Palacios te hace sentir eso y más con estos cuatro álbumes recogidos en dos. Dejando a un lado que estamos hablando de recuperar la obra de un gran autor y siendo conscientes que sobre la Guerra Civil Española ya han corrido ríos de tinta, diría que no se encuentran hoy en día, así como así, cómics que traten dicho conflicto. Es por ello que se agradece la recuperación de grandes obras como esta. A lo que suma el dibujazo del maestro Hernández Palacios, por supuesto. La edición de Ponent Mon acompaña en este volumen además, un dossier histórico de Michael Matly; investigador francés asociado al laboratorio CELIS de la Universidad Blaise Pascal de Clermont-Ferrand y doctor en Estudios Hispánicos. Además de autor de una conocida tesis llamada Cómic y Guerra Civil Española. Representaciones y Claves de Análisis.

Como ya comenté en una reseña anterior, estamos ante una obra donde se trata la idea de modo general, sin inclinaciones, desde la óptica de uno de los dos bandos, pero alejándose de aspectos ideológicos. Un contexto tan especial como fue la Guerra Civil Española magníficamente restaurado, el ambiente está aquí, se siente y uno tiene la impresión de estar realmente en medio de la refriega junto a los combatientes. Cada día más enamorado de la obra de este señor.

Recomendarlo es para mí un honor pero también un deber.

Reseña: El Veterano (Integral), de Frank Giroud y Gilles Mezzomo

El Veterano es un thriller histórico ubicado en la época de la Restauración cuya acción tiene lugar en Ruan (Francia). Su trama muestra a un héroe que ha perdido su identidad, oscilando entre la sospecha de usurpación y la patología psiquiátrica. Maxime Danjou, herido en la cabeza durante la batalla de Waterloo y antiguo capitán del 7º de Húsares, sufre en prisión, a la que llegó tras una trifulca con unos realistas. Una trama que poco a poco nos lleva a ver un tema poco transitado como fue la usurpación de identidades en los campos de batalla durante las conquistas de Napoleón I.

Ponent Mon trae entre sus novedades el integral de este buen díptico histórico del cómic francés. Con sus secretos familiares, sus esposas seductoras, sus peleas recurrentes y sus personajes entrañables, El Veterano (El Vétéran) es un volumen que comienza y desarrolla una historia emocionante. Arcos que se abren y se cierran, las hipótesis se formulan y se desvanecen, la teatralidad compite con los eventos y mantiene el guión de partida. Teniendo en cuenta que contamos con una historia del reputado guionista Frank Giroud (Adelante, El Decálogo), en El Veterano nos muestra una trama a la altura de su fama. Todos los elementos narrativos se configuran con precisión y los diálogos se proporcionan de manera muy hábil para enganchar al lector.

No obstante, y es cosa extraña que ocurra en la BD, El Veterano es de esos cómics que la historia supera con creces al dibujo. Aunque nada se le puede reprochar al dibujo de Gilles Mezzomo (Mexicana, Nuevo Mundo) pues cumple aunque no está súper cuajado como suele ocurrir con los títulos que nos llegan desde el otro lado de los Pirineos. En definitiva, todo queda en el hecho de querer estar en la estela de Jean Giraud asimilando características de su héroe para crear una fusión de Blueberry y Largo Winch, sobre todo, en los rostros. De todos modos, sí que se encuentran virtudes en estos diseños: caras muy expresivas, conjuntos y accesorios de época y vestimenta de principios del XIX muy logrados… Todo conforma al buen coloreado de Céline Labriet, que ofrece profundidad y ambiente a los gráficos, promoviendo la inmersión.

El Veterano nos lleva a la historia de un hombre que ha vuelto de entre los muertos y ahora se encuentra perdido entre los vivos. Un tema que ha sido tratado en el cine en diferentes versiones, pero muy poco en el mundo del cómic. Una crónica de la historia que nos muestra el regreso de los soldados desubicados después de la caída de Napoleón. Llevándonos a momentos tan impactantes como el despertar del protagonista y ver con asombro el cuerpo sin vida de su esposa Mathilde y todos los demás acusándole de asesinato y él mismo sin estar seguro de la verdad. ¿Asesino? En pánico, decide huir antes de que la policía llegue a la escena. Esta es la potente trama que dará comienzo a una doble búsqueda en la que Maxime Danjou y Théodore Brunoy, será perseguido por su presente, en pos de su pasado.

Lo dicho: Frank Giroud desdibujando la realidad y tejiendo los hilos de una trama inteligentemente construida. Un verdadero placer encontrar un final como el que cuenta esta historia. Incluso llegándome a gustar de algún modo el dibujo de Gilles Mezzomo que con sus diferentes trazos me llegó a engatusar al final.

Un buen título, digno de su huequito en una buena colección de cómic europeo que se precie.

Reseña: Un Lobo es un Lobo, de Michel Folco, Pierre Makyo, Fédérico Nardo y Antoine Quaresma

En la BD -o dentro del cómic europeo para que nos entendamos-, se hace últimamente una cosa tremendamente bien: la adaptación de novelas al formato cómic. Ocurriendo algo curioso además; no siendo estas novelas bestsellers fuera de su país, en formato cómic sí que consiguen más expansión. Y después de leerlas a uno le queda cierto quemazón por dentro y ganas de buscar y leer (como sea) la fuente de donde proviene, por ejemplo, Un Lobo es un Lobo. Pues sí buscas un poco, todos son buenos comentarios y más de uno suelta un ¡Bravo! a los autores por dicha adaptación de la novela de Michel Folco.

Dos volúmenes que Ponent Mon rescata y trae en un único integral donde devorar la historia de principio a fin. De esas historias que sorprenden cayendo casi accidentalmente en mis manos, para llevarme una agradable sorpresa. Sin duda, atraído muy-mucho por los quintillizos malhumorados de la portada. Clodomir, Pepin, Dagobert, Clotilde y… el más alocado de cinco, Carlomagno. Un pequeño adelanto ya incluído en la sinopsis donde se nos promete «un destino de pesadilla esmaltado con períodos a veces brillantes y divertidos». Un cómic que tiende mucho al estilo clásico de la BD: hermosas ilustraciones con colores hermosos durante el día para caer en lo tenue amigo de lo nocturno cuando algo malo va a suceder. Pero Un Lobo es un Lobo no carece de cualidades. Su fuerza radica en la representación súper realista de personajes, animales, lugares y vestimenta… También en la exageración de las expresiones humanas. A veces, la caricatura está cerca, lo que no deja de evocar el humor más exaltado que dicen que rebosa, sobre todo, en la novela.

La trama nos lleva a 1763. Clovis Tricotin es una mujer feliz por dar a luz. Pero no será uno ni dos, sino que parirá un total de cinco hijos, atrayendo la curiosidad de toda la región. Por otro lado, en los alrededores, en el bosque, los lobos son masacrados por los cazadores. En el primer volumen veremos a los niños crecer hasta cierto drama que tiene lugar el año de su séptimo cumpleaños. Un inicio con dibujos potentes e historia interesante, donde Pierre Makyo aborda una fuerte adaptación, traslación de un libro que contaba con más de seiscientas páginas, convirtiendo el cómic en un tema directo haciéndote muy fácil entrar.

Sin saber a donde nos llevan los autores, de algún modo sabemos que tarde o temprano llegaremos a ese trágico destino de la familia Tricotin. Y llega. Y voy a contar algo más por que si no, se me hace imposible avanzar. Se descubre en esta segunda parte a Carlomagno como el megaprota de la trama. Este pequeño pedazo de hombre con ebullición angelical y rebelde, dotado de un encantador atractivo. Los quintillizos quedan huérfanos y son separados. El destino lleva a Carlomagno al castillo de la región. Se abre así un futuro brillante para él. Pero a Carlomagno no le importa. Lo que él quiere es encontrar a sus hermanos y hermanas y es gracias a la complicidad de los animales con los que tiene el don de comunicarse, con los que huirá de ese puesto que los hombres le habían reservado.

Pierre Makyo al guión, Fédérico Nardo al dibujo y Antoine Quaresma a los colores; proponen una conclusión que deja con ganas de más. Una trágica historia que se convierte en aventura. Niños que que no nacen precisamente bajo una estrella. Después de la muerte del padre, es la madre quien cae enferma y los obligan a separarse. El lado rebelde del más pequeño es sin duda lo que seduce al lector. Así como el empeño de volver a reunir a una familia rota.

Os invito a descubrir este excelente guión que tiene lugar a finales del siglo XVIII, en el pequeño pueblo de Racleterre. Con un uso del lenguaje de antaño que refuerza aún más el realismo histórico y aumenta el encanto de la vida de aquellos años. Y un dibujo que es una delicia. Una lectura obligada, una oportunidad para descubrir una historia que parece que en formato novela jamás llegará aquí. Con una máxima en su haber: «Nada es más fuerte que los lazos de sangre».

Reseña: Siete Caballeros (Integral), de Jean Raspail y Jacques Terpant

Y vuelvo a caer en una adaptación literaria en formato cómic. Pero de una novela reciente. Con una idea apocalíptica de las buenas y situada en un entorno poco común: el invierno es duro a finales del siglo XIX y la vida parece haber abandonado la ciudad fortaleza donde reina el heredero margrave. Su Alteza parece muy superada por los últimos acontecimientos. Su país está en declive: trenes detenidos, puertos vacíos, telégrafos cortados, gente huyendo… Un mal desconocido los está devorando. Y la salvación parece venir solo de un puñado de hombres. Siete jinetes nombrados para resolver un enorme dilema como es encontrar un reino, restaurar una vida perdida…

Después de su exitosa serie Piratas con Philippe Bonifay, Jacques Terpant quiso ampliar su paleta de diseños y convenció al novelista Jean Raspail para que confiara en la idea de convertir a sus personajes y su mundo apocalíptico en viñetas. Y debo deciros que Terpant encuentra el tono correcto para instalar el misterio de esta oscura historia en la mente del lector. Su narración, rica en citas tomadas de la novela, mantiene un ritmo adecuado para con la trama. El lector se asienta gradualmente en la incomodidad de lo que parece ser un fin de un mundo anunciado. Y es Ponent Mon quien nos trae esta joyita que me ha sorprendido tanto, en un formato integral ya que originalmente se resolvió en tres álbumes. El margrave heredero, El precio de la sangre y El puente de Sefarea, tres títulos que forman un todo, pero que diseccionaré como siempre sin spoilear demasiado pues la historia lo merece.

Siete Caballeros es de una de esas joyitas que suelo encontrar en mi año lector, que me sorprenden de la nada. El margrave heredero es el primer álbum que establece claramente la escena que engancha. Deja un misterio flotante, que esperas, se explique cuanto antes. Siendo especialmente conscientes de la misión que se les ha confiado, los siete jinetes con caracteres muy marcados, cada uno tiene su propia personalidad y situados en un ambiente muy original; campos nevados, diálogos de calidad, la ciudad medieval, el ambiente y el finito reinado de este heredero Margrave, quien da título al álbum. Se desarrolla en un estado ficticio de la Europa del siglo XIX en la frontera entre eslavos y alemanes. Una catástrofe que ha aniquilado a la civilización. Un buen inicio que pone en situación, un regreso de Terpant por todo lo grande que ilustra y colorea esta historia.

El precio de la sangre es donde se demuestra de verdad que el mundo se apaga. El heredero Margrave lo sabe bien, confinado en su fortaleza, es asaltado por bandas de infieles devorados por el odio. Ha enviado al coronel Pikkendorff y seis jinetes más, en busca de información y de su heredera atrapada en algún lugar. Sometiéndose y dando a estos hombres una última esperanza para el éxito de su misión, una esperanza para vivir, dejando atrás a su príncipe caído, la pequeña tropa se sumerge en un depravado país, evitando en el mejor de los casos las ciudades devastadas y los edificios religiosos profanados. Cruzando el campo con los estigmas de horrores indescriptibles, los siete jinetes más aislados que nunca… En un viaje desesperado. El estado de alerta constante de los miembros de la expedición incomóda te meten en situación de manera brillante.

El puente de Sefarea cuenta como después de cruzar montañas e incluso países, los jinetes descubren la destrucción de los reinos tras más de doscientos años. La tropa de élite margraviana se dirige a las fronteras del Reino buscando la mejor ruta, adoptando un camino que corresponde a los gustos y orígenes de cada uno. Abai propone el gran bosque, visitar al obispo de la abadía de Zurfenberg y es cuando se detienen en St. Gallen, donde se encuentran con un joven Arno Valric, autoproclamado civil y militar mandatario. Tras la anarquía y la destrucción, parece que cierta organización está comenzado de nuevo…, aunque todos sabemos que aquí hay algo que aún no se ha contado.

Una epopeya en un mundo imaginario que nos permite cuestionar nuestro mundo contemporáneo. Qué buena idea tuvo Jacques Terpant en adaptar esta novela de Jean Raspail. Gracias a eso y a Ponent Mon, ahora podemos disfrutar de esta inmersiva historia digna de una gran producción fílmica. Pues Siete Caballeros no deja indiferente, con un dibujo extraordinariamente poderoso, con colores precisos y perfectamente adaptados a un escenario muy bien representado al que tu propia cabeza crea banda sonora. Recomendable total.

Reseña: Las Reglas del Oeste, de Serpieri

Al ser uno de ellos, soy consciente lo bien que se lo debe estar pasando el aficionado a los cómics del Oeste en estos tiempos. Cada vez más, se van encontrando, publicando, editando, ciertas joyitas en las distintas editoriales del país. En especial, las dedicadas al mejor cómic europeo donde sin duda, Ponent Mon goza de un puesto en el mejor podio. Grandes autores, grandes ilustradores…, y así del género comentado muy buenos títulos que me han dado tardes/noches gloriosas de lectura como los Apache Junction, Simón del Río o el maravilloso integral de Manos Kelly, de mi amado Antonio Hernández Palacios. Sin embargo, tenía ese pellizquito de no haber podido leer aún ninguno de los volúmenes del maestro Serpieri que ha publicado la editorial. Con la publicación de Las Reglas del Oeste van tres. Y bueno, ya sabéis eso de a la tercera va la vencida, ¿no?

Os lo adelanto: para mí Serpieri, es uno de los más grandes ilustradores que ha parido el Viejo Continente. Paolo Eleuteri Serpieri (1944) es un guionista e ilustrador de cómics italiano, de todos conocido por sus trabajos de representaciones muy detalladas. Aunque al principio su fama llegó por sus logrados trabajos dentro del género erótico, podríamos decir que empieza a destacar a nivel mundial con su obra de Ciencia Ficción, Druuna (la cual espero leer algún día al completo), de la que recuerdo algunos retazos en aquella vieja revista ochentera Zona 84. A raíz de ahí vinieron bastantes títulos y. produjo cantidad de trabajos para revistas italianas. Serpieri siempre se consideró un gran fan del Viejo Oeste americano. Y de este amor crea grandes historias, tramas, relatos gráficos en su mayoría, que han sido recogidos en varias antologías, algunas de ellas ya editadas por Ponent Mon. Lakota, La India Blanca y otras historias de mujeres y el recién pasado mes de abril este Las Reglas del Oeste que hoy os reseño. Tal como dice la sinopsis editorial: «…un tomo protagonizado por individuos que, llenos de incertidumbre, se resignan ante su propio destino… Todo bien servido por el excelso grafismo del artista veneciano». Un tercer volumen dedicado al maestro italiano que ningún buen amante del dibujo verdaderamente explícito (¿hiperrealista?) debiera perderse.

Paolo Eleuteri Serpieri sorprende en muchos aspectos gráficos a cuyos ojos lo descubren por primera vez. Además, las siete historias incluidas aquí, también tienen su aquel. Viejo Pintor del Far West, Las Reglas del Juego, Oro Maldito, Huellas, Una historia insólita del Oeste, Los Navegantes del Río y Chamán. Dificil hablar de ellas sin spoilear un ápice. Como ha reconocido en varias entrevistas, Serpieri, como gran aficionado a los westerns, no quería irse de este mundo sin aportar su granito de arena. «…tratan la búsqueda de la personalidad, revivir el género es lo que toca, me sentía obligado conmigo mismo…».

Un gran fan de los westerns que se lanza a los cuentos que explotan el género. Unas historias que tendrían cabida en su día en la famosa revista italiana Lanciostory a mediados de los 70 y principios de los 80. Donde yo destacaría lo diferente de sus tramas respecto a lo que se suele encontrar en la historias del Oeste. Pues Serpieri sabe crear enclaves diferentes, escenarios curiosos, desconcertantes, donde rebosa el pesimismo. Personajes impertérritos que ocultan bastante al lector. De esos que siempre quieres saber más, sabiendo que si tuvieran su serie propia querrías leerla…

Para saber más. Destino inevitables y otros lances del destino que muy pocos esperan. La vida misma. Pues aunque tildan estas historias de Weird West, respecto a lo común en las viejas historias de frontera, como amante de la originalidad, para mí brillan. Cada una en su palo. El Far West con representaciones altamente detalladas donde Serpieri se luce. Un maestro en toda regla con grandes premios en su haber y un Premio Honorífico por el Salón Internacional del Cómic de Barcelona en 2016. Bastante claro tener que degustarlo en cuanto podáis, ¿no?

Reseña: El Viaje de Marcel Grob, de Philippe Collin y Sébastien Goethals

La vida sigue tras el Salón del Cómic de Barcelona. ¿Y cómo sigue? Pues devorando-leyendo-disfrutando de buenas historias escritas en papel, como lo viene haciendo el ser humano desde que aquella chispa brotara en su cabeza y se volviera “algo” diferente al resto de seres vivos. Tan bueno como malo, pues es el mismo tipo éste con la inteligencia se volvió codicioso, dañino, inventor de guerras. Conseguir el poder, guerras que no solo afectan a su especie además, sino al resto de un planeta que NO LE PERTENECE. ¿Y por qué me pongo tan melodramático? Por que lo vivo, lo vivo y me indigno, especialmente cuando disfruto de una obra bien contada y que representa uno de los posibles muchos casos que se debieron dar durante la II Guerra Mundial. El Viaje de Marcel Grob, una de las últimas novedades de Ponent Mon, uno de esos tomos que nunca dejan indiferente.

Apasionado por la historia y por la temática (para algunos muy trillada) de la Segunda Guerra Mundial, cada poco me gusta inmiscuirme en una de muchas de esas tramas que se dieron; dónde si sabes buscar, siempre encontrarás una historia diferente o como en el caso de El Viaje de Marcel Grob también un modo de contarlo no visto anteriormente. La idea de contarle a un juez lo ocurrido se vuelve interesante, y además, en este caso, bien documentado. Es muy fácil juzgar después del hecho, no obstante, habría que ver a algunos en dichas situaciones y cómo actuarían si hubieran estado allí. Como lo estuvo Marcel Grob (ahora un anciano octogenario) intentando convencer a un tribunal, que pese a haber sido reclutado por las Waffen SS en junio de 1944, no se prestó voluntario para combatir.

Pero tampoco tuvo elección.

Insistir en que un joven e inocente soldado Grob (como otros muchos) no fue exactamente un criminal. Sino también una víctima en cierta manera. Como dijo alguien que conocí una vez que sabía de lo que hablaba, y no soportaba a los que gustan de dar lecciones: «El que nunca tuvo un arma en su sien, no puede hablar de lo que no sabe». Marcel Grob, pese a todo, deberá convencer al tribunal de que no fue un criminal nazi. Entonces, se sumergirá de nuevo en sus dolorosos recuerdos, obligado a luchar en el seno de una de las divisiones más siniestras de las SS. Un viaje que le llevará de vuelta a Marzabotto, o mejor dicho a los confines del infierno…

Ponent Mon edita este genial álbum en el que perderte en una historia dramática por momentos. Un volumen de cubierta sólida, una trama de contexto histórico interesante. Un testimonio con el que se arriesga a la cárcel…, por los pocos años que le quedan por vivir. Un álbum que hizo mucho ruido en el país vecino por su tema. Philippe Collin y Sébastien Goethals a la más terrible de las últimas guerras que el mundo ha conocido. Y con la idea en mente de la incorporación más o menos forzada de los alsacianos al ejército alemán. Con unos dibujos además ideales para el género.

Uno de los cómics que estuvo bastante en el candelero, como os decía, a finales del año pasado pues el guionista (conocido columnista de France Inter) fue invitado al exitoso programa de TV francés Quotidien poco antes de la Navidad de 2018. Donde declaró que la historia de La Vida de Marcel Grob, en porcentaje muy alto, estaba basada en hechos reales. ¿Historia de trabajo o testimonio familiar? Que Collin desee rehabilitar la memoria de su tío abuelo era comprensible. Que el público en general esté interesado en ello, también. Grob se presenta como una víctima, pero está en el lector opinar sobre lo que acontece.

Después de haber leído este titulo asumo y añado, otro desasosegante peldaño a ese horrible acontecimiento en el que se sumergió nuestro mundo. Uno de los períodos más oscuros de nuestra historia. Para muchos el que más. Una obra bastante bien narrada. Por cierto, una historia dinámica, más que documental.

Reseña: Howard Flynn (Integral), de William Vance y Yves Duval

Para los amantes del cómic clásico, aquel con el que muchos crecimos bajo los ojos de nuestros padres, tíos o abuelos; llega otra joyita nostálgica de la mano de Ponent Mon en nuestro país. El relato completo en un solo volumen de todas las aventuras literarias y en cómic de un enérgico oficial de la Royal Navy como es el teniente Howard Flynn. Quién, recién llegado a la High Naval School, se embarca en un buque de la Royal Navy. Y donde después de un tumultuoso aprendizaje, lo harán responsable de bastantes misiones peligrosas. Howard Flynn fue un cómic creado por el dibujante William Vance tras un guión de Yves Duval, donde se narra las aventuras navales de un oficial de la Royal Navy británica a finales del siglo XVIII. Cuando William Vance en 1964 dejó de trabajar en publicidad, estuvo dibujando casi dos años un buen cúmulo de historias para la famosa revista Tintin. Howard Flynn fue su primera serie propia. Sin embargo, ya conocemos a Yves Duval, un grande del noveno arte al otro lado de los Pirineos, un guionista que ya llevaba años también en el famoso magazine y que es el autor de numerosas historias.

A diferencia de algunas de la época, Howard Flynn se reafirma desde el principio como un cómic de aventuras en el sentido completo de la palabra. La serie se crea como un serial regular en la revista, seguido de tres aventuras completas más algunas tiras cómicas que se elaboran entre 1964 y 1968. Más un cuento largo en 1970 y otro en 1973, donde Flynn vive varias aventuras tanto en mar como en tierra, escapa de traiciones, frustra complots e intrigas y llega a convertirse en comandante de su propia nave.

La Primera Travesía (1964) es un bonito álbum-comienzo donde descubrir con gusto el dibujo de Vance en sus primeros años. Junto a su personaje, también un joven teniente Howard Flynn, hacen su primer viaje en barco, encontrándose con un, a priori, aburrido comandante, que le prepara una malvada trampa. En Al Abordaje (1964/65) encontramos a Flynn, que esta vez sale al mar pero con la misión de supervisar a la hija de un gobernador. Con un consecuente problema al encuentro con unos piratas. Tras estas dos primeras aventuras largas, y siguiendo un magnífico orden cronológico de publicación, se aportan tres aventuras cortas (Cabeza de Hierro (1967), El Sobrino del Almirante (1967) y Misión Diplomática (1968)) donde conocemos a un Flynn bastante más maduro y certero. Pero es en El Traidor ataca a Medianoche (1968), la siguiente aventura que se aporta y en blanco y negro ya que se publicó dentro de una Tintin Selection (una revista trimestral que recogía los éxitos del magazine) donde descubrimos la faceta de duro investigador en el que se convierte. Junto a una curiosa joya y un distinguido Almirante, como protagonistas principales.

La Garra del Tigre es el tercer y último álbum de las aventuras de Howard Flynn que se publicó en cómic. Lugar en el que ver claramente como Howard Flynn es descendiente directo de Bruce J. Hawker (la gran obra de Duval), pues una enorme particularidad reside en La Garra del Tigre que lo relaciona con Los Torturadores de la Noche y su continuación. Las similitudes son numerosas: el fondo de Londres, el secuestro, un grupo con máscaras, un oficial naval en peligro…Para cerrar una historia muy buena por la que sólo contar con ella merece la compra. Especialmente para los amantes de Vance, el cual muestra un avance y un final de tomo con unas viñetas increíbles.

Se percibe que nuestro William Vance (residente en España por un tiempo) fue un apasionado de la historia de la marina de vela. Diría que el éxito de esta obra se basa en una documentación sólida e imágenes reales y espléndidas. Para encontrarnos con un integral que además cuenta al final con un par de narraciones literarias (El Oro del Constellation y Rumbo a Nazaré), dos relatos que poco tienen que envidiar a clásicos de la literatura como La Isla del Tesoro. Además de un espléndido gráfico del H.M.S Victory, el enorme navío británico de primera clase que en la aventuras de Howard Flynn aparece.

Reseña: El Quinto Evangelio (Integral), de Istin, Montaigne, Viacava, Dellac y Jacquemoire

Hoy, una de esas obras con las que pruebas (aunque oí de su buena calidad) y quedas prendado por historia, dibujo y por supuesto, edición. El Quinto Evangelio (Integral) viene de la mano de Ponent Mon. Y bueno, una cosilla, ¿sabéis cuál es y de qué habla el Quinto Evangelio? ¿No? ¿Nada? Esperad, esperad: esta inquietante historia nos traslada a Tierra Santa, año 1174. Donde viviremos toda una serie de acontecimientos misteriosos con unas cuantas muertes de por medio. Milon de Plancy, regente del reino cristiano de Jerusalén, es asesinado salvajemente por tres hombres enmascarados. Guillermo, el archidiácono de Tiro, y su protegido Balduino, el futuro rey, lideran la investigación. Al joven soberano también le preocupa la desaparición de trece niñas, huérfanas y tatuadas con una mano de Fátima en el antebrazo. De actos de barbarie, unos pocos se están dando en la ciudadela, y uno tras otro parecen ocultar secretos más duros de revelar. Capaces de hacer dudar a más de uno sobre el tan nombrado cristianismo.

El Quinto Evangelio se convirtió en una obra que llegó a comprender cuatro álbumes, todos y cada uno de los cuales se aporta en este integral. Ya el primero (La Mano de Fátima) se muestra como un excelente cómic basado en la historia del reino de Jerusalén. Un escenario clásico pero inteligente que juega con los asesinatos en serie de mujeres jóvenes y los misterios de un pergamino secreto. Pero lo más destacado de este álbum es el dibujo de Montaigne. Encontramos páginas basadas en una ideal paleta de colores con grandes diseñadores detrás como Springer o Lauffray. Algunas páginas tremendamente impresionantes.

El Cubil de Cerbero (así como el álbum anterior), lleva la acción a ese “momento” de los templarios, entre la segunda y tercera cruzada. Cierta ficción esotérica que se ve reforzada por un contexto histórico rico en conflictos, habiendo existido personajes y lugares reales barridos por varias corrientes religiosas. Mediante conspiraciones, luchas de poder, secuestros, maniobras políticas, sociedades secretas y asesinatos, entramos fácilmente en una serie de la que con cada página, nos intrigamos aún más. En este segundo álbum ya se levanta el velo del evangelio apócrifo en el que se centra el título de la obra.

En Herodión nos adentramos en el verdadero evangelio de las revelaciones que fue escrito por Judas. No Judas Iscariote, el traidor, sino Judas, hijo de Jesús de Nazaret. Eso es lo que cuenta el regente Saladino. Un evangelio en manos de una niña llamada Akila, quien habría estado desaparecida durante siete años. Y donde un rabino llamado Ephraim, un rey leproso, Balduino y un arzobispo la buscan sin cesar. No obstante, un maestro templario oscuro también codicia el evangelio y su fiel Cerbero da caza a los fugitivos en Jerusalén.

Balduino, rey cristiano de Jerusalén, leproso y tan solo 15 años de edad. Guillermo de Tiro, soberbio y valeroso hombre de la Iglesia. Templarios a sueldo de Roma. Lorenzo, el fiel maestro de armas del rey, detrás del cual se esconde Cerbero, asesino sangriento, jefe de guerra de Saladino y hombre de honor. Estos son los héroes de esta impresionante serie servida por un dibujo y hermosos colores que finalizan con el álbum Revelación. Una acción que nos llevará a preciosos paisajes históricos, pero también a los rincones más oscuros del ser humano. Siempre egocéntrico desde que tiene uso de razón.

Con unos buenos autores mostrando sus dotes, escritos y diseños, y mostrando en definitiva un solo desarrollo psicológico: la investigación de Guillermo de Tiro hasta su claro razonamiento y el de un joven rey atrevido torturado por una enfermedad. Dibujante, guionista y director de tres colecciones en Éditions Soleil, la famosa editorial francesa, Jean-Luc Istin combina su talento con el de Thimothée Montaigne, quien firma su primer álbum aquí. A pesar de una vena esotérica al borde del agotamiento, Jean-Luc Istin se las arregla para entregar un thriller bien dominado. En cuanto al dibujo ya lo he dicho. Me encantó, sobre todo, los escenarios y paisajes. El entorno es maravilla pura bien recreada.

Un códice que, de caer en malas manos, significaría el final de la presencia franca en Jerusalén, seriamente amenazada por Saladino y su deseo de reconquistarla. Una búsqueda, una lucha que le mantuvo con vida mucho tiempo.

Reseña: Kuklos, de Christopher Gaultier y Sylvain Ricard

Kuklos es la reedición de una conocida historia del cómic europeo llamada Futuropolis. Hacía tiempo que deseaba leer esta trama. Mi viejo tío me la había recomendado tiempo ha, pero nunca pude hacerme con la edición antigua. ¿Y sabéis? Quizás estaba todo pactado con el tiempo que ha de llegar por que va Ponent Mon y edita la nueva edición llamada Kuklos. ¿Y por qué os cuento esto? Para que veáis lo entusiasmado que iba con este volumen de caminito a mi sofá de lectura. Aún sabiendo qué tema trataba (supongo que ustedes con solo ver la portada ya lo habréis pillado también), no sé por qué sentía algo raro en el estómago y por otro lado sabía, sentía, que me iba a gustar. Son narraciones visuales de esa aborrecible parte de nuestra historia…, que tienen un algo que me gusta leer. Leer sobre el Mal y cómo ciertas personas (personajes) debieron pasarlo mal de un modo u otro, debido a un pensamiento tan de inepto como es dilucidar que un ser humano puede ser diferente a otro por el solo hecho de tener la piel de otro color. Es que si lo piensas fríamente… Pocas cosas más sinsentido existen. Cerebros no más grandes que un pegote de plastilina, como decía un profesor que tuve…

De Kuklos especialmente me encantó su diseño gráfico y por encima de todo la psicología que mueve al personaje de Thomas. Menuda dominación del impulso lineal del personaje crea el guionista Sylvain Ricard. Todo muy bien dominado en ese escenario. Se siente que todo lo que sucede, podría haber ocurrido en la realidad. Un trabajo llamativo. ¿Qué escenario? El tema es el racismo en el momento en que el Klu Klux Klan estaba en pleno apogeo. Me pareció atractivo leer una historia en la que el personaje principal es un miembro del KKK y por lo tanto seguimos los hechos que le rodean, la vida de esta organización, incluyendo las luchas internas entre miembros pragmáticos y otros más fanáticos. No hay maniqueísmo pero sí es cierto que el «héroe» es menos cruel que otros que le rodean. Es una historia violenta, bastante crueldad en algunas escenas, sin que eso quede en ridículo. Los autores muestran (demasiado bien) la estupidez y el sinsentido del racismo. Además, seguimos a unos protagonistas que se casaron con la causa KKK. Personajes con los que (¿provocado?) no sentiréis ninguna simpatía. O eso espero, por que vamos a presenciar un juego de masacres que nos llevará a ver lo depravada que puede ser la mente humana cuando está desatada. Terrible. Tan pronto como leemos las primeras viñetas, ya quedas cautivado por el escenario y la atmósfera súper conseguida. En Kuklos entramos en el mundo de Ku Klux Klan con sus reglas, códigos…, que si te informas bien, notarás que se describen con brillantez y precisión.

Como os decía antes, me encantó el tipo de dibujo también. Con un estilo “rallado”, con luces y sombras cuando se necesitan por la emoción del momento, los lápices de Christopher Gaultier cautivan. Me pareció más que diferente y original. Violencia, suspense, tensión, monstruoso y en mi imaginación, tremendamente realista. O eso espero.

La historia de un Klanist hasta el final. Pase lo que pase. En algunas historias vemos a los personajes cambiar de opinión, volver a “causas nobles», pero solo es una pancarta. Kuklos va de ver como funcionaba (¿funciona?) el KKK. Sus conflictos, sus reglas y la forma de pensar de sus miembros. Por otro lado, están los negros, que solo sufren la mayor parte del tiempo, siempre asaltados por numerosos y odiosos atacantes. Aunque cuando se encuentran del lado de los dominantes, los autores les han dado cierta dosis de humor, esa que libera tanta dramatización en ciertas escenas.

Historia genialmente narrada e ilustrada. Para qué más.