Archive for No Ficción

Reseña: Razones para correr, de José Enrique Campillo

razonesparacorrerHace pocos años, un amigo me dijo que correr era muy adictivo. Con toda sinceridad, jamás llegué a pensar que llevara razón. Cada vez que el tema salía a la palestra me repetía a mí mismo que no se podría llegar a “depender” de un deporte que causara tanta fatiga después de su práctica. Este fue mi primer error, no creer a mi amigo. El segundo fue no ponerme a ejercerlo al poco tiempo habida cuenta de su constante recomendación.

Hoy en día, con muchos kilómetros en mis piernas, puedo corroborar las sabias palabras de mi colega y clamarlo, megáfono en mano, a los cuatro vientos: ¡¡¡Correr es muy adictivo!!!

Este es el libro con el que más identificado me he sentido de todos los que he leído. Y os aseguro que han sido bastantes. En primer lugar, comencé a correr, como muchos, por el estrés que venía acarreando el estar sin trabajo en una crisis que duraba (dura) muchos años. No hacía mucho tiempo que había dejado de fumar, apenas había abandonado el hábito hacía un par de años escasos. Mi primer intento de carrera se prolongó hasta unos increíbles (en aquellos momentos así eran para mí) 16 minutos y con el corazón desbocado.

Algo parecido le sucedió al doctor José Enrique Campillo, el autor de este libro, quien debido a un importante susto relativo a su salud decidió colocarse las zapatillas y el pantalón corto y salir a la calle a practicar tan aconsejable deporte. En mi caso, y casi por puro azar, descubrí los beneficios que podía aportarme salir a correr, pues yo también venía padeciendo un problema de salud y me di cuenta las increíbles mejorías que obtenía cada vez que terminaba de practicar el deporte más viejo del mundo. Correr no solo eliminó el estrés que se había acumulado en mi organismo, sino que, además, me ayudó a sobreponerme de momentos duros y, sin darme cuenta, me había proporcionado muchísimo bienestar a mi cuerpo y, en consecuencia, a mi salud. Hay quienes siguen diciendo aquello de que “correr es de cobarde”, no saben cuán equivocados están. A veces, basta un problema de salud para darte cuenta de ello.

Lo mejor de todo es que no es necesario padecer ningún mal síntoma para salir a ejercerlo: no se imaginan la cantidad de enfermedades que previene la práctica de este deporte. Y, para sorpresa de muchos, no es necesario disponer de mucho tiempo libre para ponerse a ello, es suficiente con una media hora al día y a ritmo suave, al poco tiempo de empezar con las prácticas notarán los beneficios que aporta a nuestro organismo.

Imagino que en este libro cada uno podría relatar sus propias experiencias, a ese tipo de personas, precisamente, van dirigidas estas páginas publicadas por Ediciones B en mayo del presente, a corredores y a corredoras, pues cada vez son más las mujeres que vemos entrenar y participar en las carreras populares. En sus páginas encontraremos, además, la mejor manera de practicar este deporte para obtener una mayor salud, no solo mediante planes específicos de entrenamiento, la dieta y el descanso también forman una parte esencial en ello. No está destinado para que usted gane una de las tantas carreras populares o maratones en la que quiera participar, sería poco creíble, pues todos los que comprasen el libro no pueden quedar en el primer puesto, pero sí que le ayudara a mejorar tiempos con un plan sencillo y práctico, al alcance de cualquier persona, profesional o amateur.

Lo que sí hace este libro es insuflar vida a todos quienes lo leen. A mi el primero, correr me ayudó en mi problema de salud y leerlo ayudó a mejorarlo. Ya no hay excusas para no ajustarse la ropa y salir a correr un poco porque, ¡correr jamás fue tan divertido!

¡Y saludable!

Reseña: Zona caliente, de Richard Preston

zona_calienteComencé a leer esta novela pocos meses antes de que el primer brote del virus del Ébola hiciera aparición en nuestro país. Ya desde el primer momento la historia no solo me atrapó sino que, además, como suele decirse comúnmente, me puso la piel de gallina y no se me quitó ni incluso cuando acabé la lectura.

Desde el primer capítulo, Zona caliente es una historia que te atrapa, pues sabes que todos los datos que se recopilan en este volumen son ciertos. El propio autor contactó con casi todos los especialistas, médicos, personajes…, que aparecen en la misma para documentarse e hizo las oportunas averiguaciones por su propia cuenta. En este año que se nos va, puedo decir que es la novela que más miedo me ha dado de todas cuantas he leído. Ni si quiera el género de terror despertó en mi tal pavor. Y es un género que adoro y devoro con pasión.

Pero Zona caliente es diferente, aquí sudas cada párrafo, casi cada palabra. Es, sin duda alguna, el libro que más me ha puesto los pelos de punta de cuantos he leído en mi vida. Una novela de divulgación, como digo, mucho más terrorífica que muchas obras del género, pues se trata de los orígenes de los virus más mortales de los últimos tiempos: el Marburgo, el Ébola Zaire, el Ébola Sudán y el Ébola Reston.

Está tan bien explicado que te hace temblar. Los casos son espeluznantes. Da miedo porque sabes que varias muestras de las cepas de dichos virus se encuentran en el Centro de Control de Enfermedades de Atlanta. ¿Y si a alguien, como sucede en las películas apocalípticas tan en auge en estos días, se le va la olla y deja que la enfermedad se propague? ¡Qué Cthulhu nos pille confesados pues!

¡Cuántos recuerdos han venido a mi memoria cuando trajeron a España el primer infectado por el virus! ¡Cuántas precauciones tomé después de la noticia! Suspendí un viaje a Madrid que tenía planeado desde hacía meses. Y sí, todo por el maldito virus del diablo. Zona caliente me marcó, y sigue haciéndolo, este no es un libro que pasa desapercibido con los años, creedme.
Lo que menos me ha gustado es el tratamiento que le dieron a algunos de los animales para controlar la enfermedad. Hay casos en los que fueron necesarios, pero otros…, bueno, no tanto, en mi opinión.

Han pasado veinte años desde que Richard Preston publicó esta novela bajo el título original de The hot zone: A terrifiying true history. Y eso es lo que es, una historia real terrorífica que ahora, aprovechando el tirón de los conocidos casos del sacerdote y la enfermera en España, la editorial Salamandra lo ha puesto a nuestra disposición. Leedlo y sabréis que cuando trajeron el virus, en el equipaje venía adjunta una bomba de relojería. No hagan demasiado caso al título que le han dado en castellano, por si hay algún despistado/a que piense que la novela trata sobre temas obscenos pues, ya que estamos con traducciones, está bien aclarar que el término “hot” que, cómo muchos sabéis, significa caliente, en la jerga militar estadounidense se refiere a los “agentes mortalmente infecciosos”.

Recomendada no, lo siguiente. Digo alto y claro que Zona caliente es una de las mejores novelas que he leído nunca.