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Reseña: El Despertar del Leviatán, de James S. A. Corey

EL-DESPERTAR-DEL-LEVIATANEl éxito de la ópera espacial El Despertar del Leviatán en USA, no es un secreto. James S. A. Corey se ha llegado a poner en la órbita del formidable George R. R. Martin igualándolo en ventas de una sola novela. Una novela que se cataloga como space-opera y que cumple todos los requisitos para ello, en mi opinión. Pero una space-opera de ligero peso y estilo retro, es decir, a la antigua usanza, nada de “New Space Opera”, enfoque literario con el se que se cataloga las novelas de Kim Stanley Robinson, por ejemplo.

¿El Despertar del Leviatán pertenece a lo más tradicional? Con un argumento, una línea principal bien apreciada por los críticos que se han puesto con ella; se confirma que nada de lo dicho anteriormente es cierto. El Despertar del Leviatán cambia algo los parámetros tradicionales. Y no es de extrañar que innove, y por ello tampoco que sorprenda enterarnos que había llegado a las listas de nominados para el Premio Hugo a la Mejor Novela y al Locus a la Mejor Novela de Ciencia Ficción, en el 2012. Y después de leerla, os aseguro que algo debió ganar, pues este no es el tipo de novela que por lo general obtiene aclamación en estos días. Pero lo que la novela expone es tan curioso como original.

Veámoslo: El Despertar del Leviatán se establece en un futuro en el que la humanidad ha colonizado gran parte del Sistema Solar, pero para nada todo el Espacio Interestelar. En el Cinturón de Asteroides y más allá, las tensiones están aumentando entre las Naciones Unidas de la Tierra, Marte y los planetas exteriores. Por un lado, James Holden, oficial ejecutivo de un carguero de hielo de los planetas exteriores, y su tripulación, su segundo al mando Naomi Nagata, el piloto Alex Kamal y el mecánico Amos Burton; son testigos de la destrucción de una nave espacial. La Scopuli. Por otro, el inspector Miller busca a una chica desaparecida, la terráquea Julie Mao de padres adinerados. Las pistas de ambos se relacionan. Las pistas lo llevan a la Scopuli, la nave abandonada que parece haber sufrido un hecho terrible. Dos búsquedas distintas que parecen tener mucho en común. Una conspiración de conspiraciones basadas en una extraña molécula alienígena secreta que parece ser la referencia, la tapa que abre la caja de Pandora. Liberada en la Estación Eros para un extraño, y desastroso propósito. Tanto que provocará el estallido de la guerra entre los planetas interiores y los asentamientos exteriores.

El sistema solar creado para la novela es una obra maestra de la construcción. No es el extraño sistema solar alienígena de por ejemplo, El Ladrón Quántico, de Hannu Rajaniemi o las sociedades radicales de la serie de John Barnes. Sino algo más tradicional: Terra, un terraformado Marte, asteroides, lunas y estaciones espaciales en puntos estratégicos del sistema…, incluyendo a naves interestelares perfectamente descritas, sin ser clones de otras ya creadas para otras obras. Pero lo que es potente de verdad en El Despertar del Leviatán es que para ser de una novela de CF de “cumbres mayores” es tan fácil de digerir como amena. Y divertida. Corey sabe cómo llevar el entretenimiento al lector y nunca deja de entregar información a cual más interesante. Quizás cuando crees que una escena se está extendiendo más de lo normal, termina, apaga y entramos en la siguiente.

Siempre he dicho que leer Ciencia Ficción no debe ser una tarea, debe ser entretenimiento puro para el lector. Para comernos el tarro ya estudiamos Física y Química en el instituto. Por ello, novelas como El Despertar del Leviatán con solo mostrar algunos verdaderamente excelentes encuentros y situaciones, entretiene mogollón. Es divertida, de primera clase, un aventura espacial con la que quedas a gusto y sin remilgos. Además aporta un final que es como un aguijón en la cola de un animal que no esperas. Con el que te pica y te deja pensando para posibles novelas posteriores. Es entonces que aplaudo los esfuerzos del autor y quiero más. ¿Obra maestra? Pues quizás puedan decirlo los mismos para los que films como Star Wars: El Despertar de la Fuerza o Los Guardianes de la Galaxia lo son. Intuyo que Rogue One más de lo mismo…, que gusta.

Pasarlo bien, disfrutar, quizás no sea para catalogar la novela de obra maestra. Los matices para los que quieran profundizar y tengan tiempo…, a ellos se lo dejo. Yo miro y alabo que novelas como El Despertar del Leviatán me pongan “allí” y me hagan sentirlo “real”. Me mole la acción y todo, o casi todo, lo que se cuenta. Sumando que como en esta ocasión, la trama es un misterio dentro de un misterio. Una niña desaparecida y una masacre de naves espaciales a la deriva resultan ser, no sólo un hecho conectado, sino también sólo las capas superiores de los planes más profundos de diversas organizaciones. Una conspiración que abarca un número de tropas para… Bueno, sería spoilear demasiado.

Siendo honesto, deseaba leer El Despertar del Leviatán por capricho, basado en la recomendación del mismo amigo que me recomendó Carbono Alterado, de Richard Morgan. Las comparaciones son obvias. Así que lo digo en serio: estamos hablando de una novela escrita de manera limpia, brillantemente pensada y gustazo absoluto de leer. Pieza esencial para mí de la CF actual.

Reseña: El Club de los Mejores, de Arthur Gunn

EL-CLUB-DE-LOS-MEJORESQue Arthur Gunn es el pseudónimo que ha utilizado Claudio Cerdán para esta novela no es ningún secreto. De hecho, lo pone en la solapa. Y ahora, de la mano de Ediciones B, nos trae una novela cargada de secretos, pero de los que llevan un precio atado a ellos. De promesas y castigos. De infancia y de todo aquello que significa cuando nos volvemos adultos y tratamos de dejar atrás el pasado.

El club de los mejores (nada que ver con los famosos patos de la trilogía Disney) es la nueva incursión de Claudio Cerdán en la novela negra. Desde luego, es un autor que se muestra capaz y firme en varios géneros. Le hemos visto tocar la suciedad de la novela negra realista, el surrealismo del subgénero zombie, la novela histórica… Un autor ecléctico al que no le gusta anclarse a un género.

Con un ritmo que envidiarían muchas películas de Hollywood, estamos ante un thriller que podría pasar fácilmente al celuloide. La trama lo permite, los personajes están bien trazados, y esa mezcla de infancia de final abrupto y reunión tanto o más traumática años después ya ha funcionado en otras ocasiones.

Aquí, el club de los mejores al que hace referencia el título, es el nombre de la pandilla protagonista, un grupo de amigos que intentan superar la infancia a su manera. Años después, uno de ellos aparece en la casa de Walter para pedirle ayuda. Su mujer ha sido secuestrada y no sabe a quién acudir. Y a partir de ahí, una buena madeja de misterio, del que se va desenrollando con cautela pero de manera continua, trayéndonos de vuelta el pasado y sacando a la luz aquello que debería permanecer siempre oculto.

Este tipo de historias siempre han ejercido un poderoso magnetismo sobre mí. Desde que leyera It hace ya casi veinte años, siempre he pensado que las novelas protagonizadas por niños tienen una fuerza especial. Independientemente de que transcurran sobre las lindes del terror o del thriller, como es el caso.

Lo cierto es que poco se puede hablar de este libro sin desvelar información importante. A mi modo de ver, es una historia con fuerza, de las que enganchan, y que maneja con soltura la información que entrega al lector para mantenerle atrapado entre sus más de cuatrocientas páginas. Un buen libro con el que esperemos que Claudio Cerdán pueda hacerse un hueco en la primera división literaria de este país. Ya sea con su nombre o como Arthur Gunn, eso es lo de menos. Lo importante es que nos siga regalando pequeñas joyas como esta.

Reseña: El Método 15/33, de Shannon Kirk

ELMÉTODO15-33Me regalaron este libro hace cinco días. En ese momento me faltaban veinte páginas para terminar mi anterior lectura (En las montañas de la locura) y me llamó la atención esta nueva adquisición. La portada tiene un algo que me resulta fascinante (creo que son los ojos, no lo sé) y la sinopsis me picaba la curiosidad.

El método 15/33 viene de ganar un premio a mejor novela de suspense indie, sea lo que sea eso, y lo cierto es que el inicio no pudo ser peor. Me refiero a su primer párrafo. Concretamente a las primeras tres líneas. Que un libro, de una editorial potente, supuestamente avalado por premios y alabanzas varias (que llenas una solapa entera), comience con una errata me auguró un mal destino para el libro.

Me explico: Primera frase en tercera persona, resto del libro en primera. Sin que venga a cuento, sin que tenga sentido, sin que esté separado por ninguna razón.

Pero, y esto es lo importante, esa errata no fue designio de nada. De hecho, todo lo contrario. El método 15/33 se merece todas esas alabanzas que llenan la solapa izquierda. Es un viaje adrenalínico, adictivo y que mantiene el acelerador apretado hasta el fondo desde la primera hasta la última página. Tres días me ha durado.

La historia, y sin salirme de lo que se menciona en la sinopsis de la contraportada, está contada por una niña que fue secuestrada a los dieciséis años, cuando estaba embarazada de siete meses. Lejos de permitir que la situación la desbordase, la protagonista utiliza su mente, analítica y… peculiar… para enumerar todos los recursos de los que dispone en el pequeño cuarto en el que la mantienen encerrada, y empieza a maquinar su fuga y venganza con una frialdad suprema.

Reza una frase promocional encima del título: Pensaban que ella era la víctima pero son ellos los que están en peligro. Más que acertada la frase.

La protagonista de la historia es peculiar, como he mencionado. Su mente no funciona como la del común de los mortales, se encuentra en el límite de la sociopatía, capaz de apagar los interruptores de sus emociones y de actuar con precisión y frialdad hasta en la más tensa de las situaciones. Ella es la protagonista casi absoluta de la historia y su desarrollo, carácter y background están perfilados hasta el mínimo detalle con un mimo absoluto.

Se entrecruzan con su historia algunos pasajes, también narrados en primera persona, que nos ponen en la piel del agente del FBI y su compañera (un personaje secundario pero absolutamente brillante), encargados del caso.

La narración no da tregua. Es cierto que en algunos momentos parece desviarse del curso lógico de lo que está contando, pero ese es el efecto de la mente, y siempre que lo hace es con alguna clase de lógica que a veces solo resulta comprensible dada la peculiaridad de la mente de la protagonista.

En definitiva, una buena novela de suspense, de las que te mantienen atrapado en su lectura y aferrado al sillón y que, además, se reserva un muy buen giro en la trama que desvela en la recta final y que, de alguna manera, revuelve la historia y lo que queda de libro.

Un gran acierto.

Reseña: Elantris, de Brandon Sanderson

ElantrisTras terminar los tres volúmenes que componen la trilogía de Nacidos de la bruma (un pequeño recordatorio: El imperio final, El pozo de la ascensión y El héroe de las eras; una trilogía absolutamente imprescindible para los amantes del fantástico y, en mi opinión, también para los que no lo son) y de haber devorado Aleación de ley (un cuarto libro relacionado con la trilogía aunque ambientada en otro tiempo y con otros personajes, también maravilloso) decidí que iba a leerme todo lo que este señor, Brandon Sanderson, hubiera parido.

Así, llegó a mis manos Elantris, la primera novela de Sanderson, una historia de fantasía ambientada en el reino de Arelón, en la ciudad de Kae, erigida junto a las ruinas de la Elantris que da título al libro, un lugar que hasta hace diez años fue cuna de la magia, el poder y el esplendor, hasta que de forma súbita e incomprensible todo aquello se desvaneció, Elantris se sumió en la mugre y el olvido y los elantrinos, unos seres inmortales y capaces de hacer magia, desaparecieron. Desde entonces, algo llamado La Shaod golpea de manera inclemente a ricos y pobres por igual, hombres, mujeres, de noble cuna o no. Cuando llega el cuerpo se pudre pero no muere y a los malditos se les envía a la vieja Elantris a pudrirse.

Ese es un resumen muy básico del contexto en el que se mueve la historia.

Esta comienza con Raoden, el hijo del rey de Arelón, la mañana en que despierta y descubre que la Shaod se ha cebado con él. Será enviado a Elantris, por muy hijo del rey que sea, y allí va a descubrir que la vida es peor que complicada. La existencia de tres clanes que no dudan en recurrir a la violencia para conseguir algo de comida, la hambruna absoluta e inclemente, y el dolor que nunca desaparece… cualquier corte, cualquier golpe, el dolor permanece y se va sumando al dolor de nuevos golpes y cortes, así hasta que el sufrimiento es demasiado elevado y la mente pierde su cordura. Pero Raoden no está dispuesto a permitir que ese sea su destino, por supuesto.

Al mismo tiempo conocemos a Sarene, la hija del rey del reino de Teod, que acude a Arelon a casarse con Raoden y descubre, el mismo día de su llegada, que Raoden ha muerto. O eso le dicen, claro. En medio de un clima político inestable y con la amenaza de una invasión por parte de un tercer reino en juego, una especie de dictadura religiosa que desea imponer sus creencias, Sarene tendrá que arreglárselas para evitar una revolución sangrienta si quiere que Arelon no desaparezca… pues entonces el reino de Teod se quedaría sin aliado alguno.

Vale. Dicho todo esto os comentaré que la construcción de personajes es uno de los grandes puntos fuertes de la novela. Sanderson dota a los protagonistas de una vitalidad y una fuerza creíbles y fascinantes. Raoden es el que nos tocará la fibra sensible en su lucha por hacer de Elantris el lugar que fuera antaño. Sarene lleva sobre sus hombros la parte de la acción y como personaje es probablemente el más interesante. Sus convicciones políticas, religiosas, sus miedos e inseguridades y su carácter rebelde y luchador son piedras angulares de la historia.

Y eso sin contar con los numerosos secundarios que hay en la historia. Desde los que son compañeros de los protagonistas hasta los que son sus adversarios. La fuerza que desprenden, la credibilidad que aportan, hace que sumergirse en la historia sea algo verdaderamente placentero.

El ritmo narrativo, la claridad de la prosa de Sanderson y su habilidad para mezclar la acción de la trama con sombras de política, religión y planteamientos sociales… bueno, sinceramente creo que Sanderson es un escritor muy hábil, que maneja a la perfección las herramientas con las que cuenta y que sabe perfectamente dónde y cuándo atacar para tenerte al borde del abismo en todo momento.

Solo diré una cosa que me ha dejado un poco peor sabor de boca. Y ojo, esto sin desmerecer a Elantris pues creo que como novela es una maravilla, he disfrutado de su lectura y es de esos libros que cuando los cierras te pasas un rato pensando en lo fascinante del viaje que has recorrido. Pero es cierto que hay una estructura subyacente en el fondo que es idéntica a la que vertebra la historia de Nacidos de la bruma. Desde la protagonista femenina que pasa de tener ciertas inseguridades a erigirse en líder de una revolución, a la idea de un reino gobernado por alguien al que hay que sacar del trono, la revolución en las sombras, el grupo de revolucionarios y sus distintos caracteres pero que incluyen al bonachón, al luchador y al confidente de la protagonista, los asuntos religiosos, la división social entre nobles y plebeyos (dios mío, si hasta en Elantris tenemos la presencia de los bailes de la nobleza que tan fundamentales son en Nacidos de la bruma)… en definitiva, un conjunto de cosas que creo que demuestran que en la base ambas historias son la misma… solo que después sobre esa base Sanderson ha construido dos esqueletos diferentes, cada uno de ellos con sus zonas brillantes.

Ahora la única duda que me queda es… ¿qué libro de Sanderson me leo ahora?

Reseña: Seveneves (Siete Evas), de Neal Stephenson

sevenevesLeer Ciencia Ficción de la buena, cuidada y de calidad, es casi como asistir a una asignatura universitaria con un profesor “amable” que piensa proponerte un proyecto. Mostrarte sus teorías, que no es otra cosa que su historia creada para la ocasión. La del nuevo libro. Diría que la CF, es el único de los tres géneros fantásticos, que recomiendo al cien por cien recurrir o tirar de nombre o autor conocido. Si eres dado a leer este género, aunque no de forma muy seguida (mi caso), al menos, te aseguras pasar un buen rato y… PENSAR.

Los lectores de los trabajos anteriores de Stephenson sabrán a qué me refiero. Neal no es un escritor que haga las cosas a medias. El autor de Snow Crash, Cryptonomicon, Anatema y muchos otros libros recomendables del último par de décadas, parece saber como hacerlo bonito para que lo entiendas… y mole. Es ese profesor universitario que te cae bien a la primera y cuya trama, te la presenta de tal modo, que te integras fácil en ella. Una cosa barbara. No hay fábulas cortas o novelas nerd de Neal Stephenson. Sus visiones son épicas y requiere mundos enteros. Y en el caso de Seveneves (Siete Evas), sistemas solares completos.

Su última novela publicada la trae, como no puede ser de otra forma, Ediciones B en su glorioso sello dedicado a la CF. Nova es un sello con títulos cada vez más interesantes, actuales o clasicazos que por su contenido y señor formato, cuenta con una calidad suficiente para increpar tu ansia así como merecer un lugar visible en tu bonita estantería de tu salón. Obras recientes como La Patrulla del Tiempo, de Poul Anderson, o la tan de moda Ready Player One o Armada, de Ernest Cline…, títulos que se recomiendan solos.

Seveneves abre con una mega explosión de la Luna, sin previo aviso y sin razón aparente. Cuando la razón se vuelve evidente, y todo empieza a girar a tener que hacer algo urgentemente, ya tenemos servido a nuestro héroe de acción y gran mandíbula. El misterioso suceso que nadie espera, y que llaman el Agente, ha destruido la Luna convirtiéndola en siete gigantescos fragmentos los cuales permanecen ahora en órbita junto a la Tierra. Lo que a priori pudiera parecer una actividad digna de las mejores vistas en una buena peli de CF, se vuelve rápidamente una amenaza catastrófica para la supervivencia.

El proyecto con cada minuto que pasa, se vuelve una carrera contrarreloj con un plazo límite de dos años, o eso dicen los ingenieros, científicos y tecnólogos del planeta. Todos a una para recopilar ingenio humano, ideas, teorías, como la primera propuesta dicha que no es otra cosa que convertir la Estación Espacial Internacional en el primer refugio externo para la raza humana. Sí, y digo el primero, pues obviamente ahí solo cabrán unos pocos afortunados para un Arca que no es suficiente para albergar a la humanidad del terrible cataclismo que se cierne sobre ellos. Utilizarla como punto de partida para un nuevo destino.

El terrorífico día que pensamos que nunca iba a llegar, ha llegado. Neal Stephenson aplica sus habilidades como gran maestro del género para crear un escenario como el descrito anteriormente en el que de forma espontánea todo se va al garete. Lo que importaba, ya no importa. Todo se centra en sobrevivir, y si sobrevivir se resume a salir del planeta: ¿Cómo será eso? Una premisa intrigante, interesante que posiblemente podría ir en cualquier dirección…, piensas mientras vas página a página. ¿Cuáles serán las consecuencias? Si conoces algo a Stephenson sabrás que es un autor que lo tendrá todo en cuenta.

Debido al caos, tratará con los aspectos de la sociedad, incluyendo economía, gobierno, estado de derecho, privacidad y seguridad, por no hablar de asuntos aún más fundamentales, como los derechos de reproducción, religión y creencias. Es un autor tan completo que lo dicho: no pasa por alto ningún ramal que la teoría pudiera hacer crecer. Si sus novelas se mueven entre las seiscientas páginas es por algo. Por que lo hace bien. De forma completa. Y para ello, nos pone en la piel de diversos personajes que se enfrentan a esta catástrofe. Tanto en la Tierra como en la Estación Espacial encontramos a personajes muy conseguidos como la especialista en robots Dinah, la chica con carácter Ivy o el doctor Harris, el héroe ante el mundo que os comentaba, y cuyo encargo imposible es mostrar al mundo una visión optimista del plan de supervivencia. Dos años de disputas y desorganizaciones antes del desastre. Dos años de tensiones, enfrentamientos político-científicos, sacrificios, y demás ideales echados por tierra. La humanidad es un lobo para la humanidad y así lo demuestra. En situaciones de caos. Como siempre Stephenson utiliza como base una grandísima documentación para mostrar su historia. La enorme cantidad de datos científicos así lo refleja. Mecánica orbital, uso de propelente, energía nuclear, cometas, construcción y diseño en el Espacio. Teorías y utilización de posibles futuros prototipos con una sola misión… La supervivencia del hombre.

Stephenson mueve toda una serie de ideas casi al final del libro que a muchos dejará con la boca abierta… Y ganas de más. Ramificaciones y elaboración de detalles de premisa inventada, que sin duda muchos científicos actuales podrían proponerse por si acaso.

Pese a que quizás os haya podido asustar (aunque no lo creo, o no hubieses leído hasta aquí) Seveneves es en toda regla una aventura basada en ideas científicas muy sólidas. Además de una contrarreloj que consigue ponerte en situación muy pronto. Encender todas tus alarmas y hacerte pensar…, mucho. Algunos no saben que si la Luna algún día se desmorona casi que nos vamos a la Venta… Es una idea que alguna vez hemos escuchado. Pero que al momento se olvida. «Todo depende».

Seveneves quizás sea una buena manera de disfrutar viendo lo mal que lo pasan otros. Pasar el tiempo mientras se espera ese POSIBLE fin del mundo.

Reseña: Armada, de Ernest Cline

Armada-ErnestClineNo es culpa de nadie. Se podría decir que Ernest Cline acaba de aterrizar en esta tierra de conejos con sus obras. Pero me consta que bastante gente ya eran fan de Cline de antes de su éxito Ready Player One (http://cronicasliterarias.com/2015/03/10/resena-ready-player-one-de-ernest-cline/), con el que abrumara a la última Ciencia Ficción escrita.

Me reconozco uno de sus nuevos lectores, ni que decir tiene que aluciné con su anterior obra, pero mis oídos eran viejos a la hora de escuchar su nombre. Primero, mi tito americano y segundo, mis colegas interneteros del otro lado del charco, ambos dos cansinos, recomendándome su película Fanboys, una de las historias que me ha devuelto la esperanza a volver ver cositas online.

En definitiva, lo que quiero decir es que Cline tiene en estos momentos una buena fama ascendente en USA, fama que habla de novelas joyitas que se devoran en nada y que retrotraen al lector a la mejor época de la cultura actual. Los años 80s. Y no es moco de pavo decir que conseguir “que te escuchen” en el país donde más libros del mundo se publican, es un gran logro.

Me encantó Ready Player One. Como creo que a cualquier lector que se haya atrevido, sobre todo, todo aquel que tuviera consciencia y estuviera al día con pelis, libros, cómics y videojuegos en los 80s. Fue un titulazo publicado por el sello Nova de Ediciones B, que se ha ido recomendando gracias al boca boca y que tiene un interés sobre la cultura pop o videojuegos, diría que casi como ningún libro.

Y ahora un nuevo título. Armada cuenta la historia de Zack Lightman y su carrera por salvar el planeta. ¿Así de sencillo? Espera, espera… Bueno, ¿en qué gran novela de Ciencia Ficción no corre algún riesgo nuestra querida madre Gaia? En su fuero interno, Lightman es un chico simpático, con una pesada carga sobre sus hombros gracias a la temprana muerte de su padre durante un accidente industrial. Ha crecido con una madre soltera y un amor infinito hacia los videojuegos. Y un día tiene un encuentro paranormal. Ve un objeto extraño en el cielo. ¿Un Ovni? Pero no, espera, espera… No es un objeto volador cualquiera. Sí que está identificado en su memoria. Es nada más y nada menos que un caza modelo Guja, una de las naves alienígenas a las que se tiene que enfrentar todas las noches en Armada, su videojuego favorito. ¡¿Pero qué diablos?! Correr es lo primero. Es un sueño, ¿no? ¿En su persona está la defensa de la última alianza de defensa de este mundo? ¿En serio?

La máxima es fácil y convence: lleva años jugando a Armada, la formación para dicha misión ya la tiene. Es de sobras conocida su enorme experiencia. Información a la que todo el mundo tiene acceso gracias a internet…

Un encuentro que pondrá patas arriba su vida y lo mejor de todo, le proveerá un futuro. O no. En Armada no hay tantas referencias a videojuegos como en la primera novela de Cline. Sin embargo, sí que recordarás constantemente (si eres fan de este gran género), muchas obras de CF, sobre todo, cinematográficas. La primera de todas, Star Wars. Ahí es nada. Armada ha cosechado todo tipo de críticas. Positivas y otras no tan buenas en redes sociales y medios especializados. En mi entorno, gente que disfruta con lecturas variadas y que piensa primero en vivir una aventura diferente, nostálgica, antes de sacar la guadaña con casi todo lo que se mueve… En mi entorno, ha molado y mucho. Mi opinión es fácil. Si conseguiste que Cline te llevara a ese mundo propuesto en Ready Player One, Armada es una de tus próximas lecturas.

Ernest Cline afirmaba en una entrevista que sus dos novelas podrían llegar a convertirse en trilogías, si ciertos hechos se ponían en orden en su mente evocadora. Algo hay, pues se sabe que ya está escribiendo la continuación de Ready Player One. Aparte de la buenísima noticia que fue saber que irá al cine, nada más y nada menos que de la mano del maestro Steven Spielberg.

Armada tiene de Star Wars, de The Last Starfighter, referencias incluso a su anterior novela. A grandes películas de los 80s como Juegos de Guerra, Exploradores; incluso le vi algo de El Chip Prodigioso, Aquellos maravillosos aliados y Flash Gordon… Hay villanos bien creados, una historia de amor con una fémina que es algo más que una cara bonita. En este segundo libro, Cline hace un trabajo admirable en la creación de una enorme aventura que surge de la nada, de un suceso cualquiera, que a cualquiera le podría pasar.

Las posibilidades de continuación son muchas. Tengo la esperanza de encontrarme con estos personajes de nuevo. ¿Es necesario decir que debes salir corriendo a por este título si estás bicheando por ahí con la idea de descubrir algo nuevo, de embarcarte en una poderosa aventura de CF? ¿De verdad, tengo qué decirlo?

Reseña: Súper Humor. Súper López Volumen 16, x Jan

superlopez16El volumen 16 de la colección Super Humor destinado a Superlópez recoge las historias El gran desahuciador, La guerra de las latas y La montaña de diamantes. Si echamos la vista atrás y leemos la reseña del volumen 15 que hice hace ya un tiempo, comprobamos que lo que yo consideraba una bajada de nivel acusado en los últimos años, lejana ya la época de grandes historias protagonizadas por este supermán español, había resucitado de nuevo, sobre todo gracias a la aparición del Supergrupo de nuevo, y eso me había permitido cerrar aquel volumen con la esperanza de que volviera el nivel de los viejos tiempos.

Vale, aquí tenemos el volumen 16. Seguimos sin alcanzar cotas de oro (El supergrupo, Los cabecicubos, Al centro de la tierra, El tesoro de Ciucoatl, Los ladrones de ozono, El castillo de arena o, sobre todo, El señor de los chupetes) pero, definitivamente, Jan ha recuperado la forma. Las tres historietas que se incluyen en este dieciseisavo volumen son pura diversión y contienen pequeñas dosis de aquello que hizo grande a Superlópez en sus comienzos.

El gran desahuciador, por ejemplo, es la típica historia de alienígenas con un plan diabólico para hacerse con el control de nuestro planeta. Superlópez, por supuesto, será el encargado de hacerles frente. Y entremedias de la historia, una clara crítica a las políticas del gobiernos en los años de crisis (que por cierto, los políticos en cuestión aparecen aquí, aunque… bueno, ese giro os lo dejo a vosotros), referencias al drama de los desahucios, y un tono crítico y ligeramente rebelde que siempre ha aparecido en las historias de Jan y que permiten una segunda, y más adulta, lectura del tebeo.

La guerra de las latas nos devuelve al Supergrupo. En realidad la historia es bastante simple, ligeramente sosa de hecho, pero con el Supergrupo de por medio es evidente que va a ser divertida. Y lo es. Y vuelve a haber extraterrestres, en este caso sin planes de dominio y bastante más colaborativos, y peculiares. Y por el medio, como segunda lectura, una crítica a lo que las políticas de austeridad han provocado en el sistema sanitario. Porque Jan es un maestro en hacer estas cosas.

Que por cierto, el por qué del título, La guerra de las latas, tarda en llegar. La historia discurre por unos derroteros que, llegado un momento, hacen que te preguntes por el título, porque de hecho no resulta comprensible. Pero Jan se guarda en la manga un giro en la historia, una recta final.

La última historia de este volumen, La montaña de diamantes, es una pequeña joya. De trasfondo, la problemática de los diamantes de sangre. Aquí Superlópez es casi un secundario, puesto que la historia tiene tantos bandos luchando por hacerse con el control de la montaña en cuestión, de los diamantes en cuestión, que nuestro superhéroe es apenas uno más. Y sin embargo, eso no afecta a su calidad. Es probablemente la historia que más me ha gustado de las tres.

Y desde luego, me deja con muchas ganas de comprar el siguiente volumen, que acaba de salir, para comprobar que esta senda de ascenso cualitativo no explota y se mantiene. Porque a mí, por lo menos, me ha hecho recuperar la fe en Superlópez.

Reseña: La Patrulla del Tiempo, de Poul Anderson

LapatruladeltiempoEn un universo ficticio imaginado de ocho cuentos largos y una novela corta, el espacio tiempo creado por Poul Anderson para su saga conocida como La Patrulla del Tiempo, casi que se queda corta. Una serie de historias interconectadas, joyitas de la mejor Ciencia Ficción USA que durante unas cuantas décadas manaba del otro lado del charco. La construcción de un universo de tramas que utilizan los viajes en el tiempo como eje y cuyos antepasados, descendientes remotos de la humanidad, danelianos, y la configuración de un programa llamado La Patrulla del Tiempo donde tienen cabida jóvenes entre 21 y 40 años, desempleados, con experiencia militar. Aquí, en un genial tomo en tapa dura publicado por Ediciones B, sin duda, (sí, estamos en marzo), se presenta una de las mejores publicaciones editoriales del año en nuestro país.

¿El objetivo? Asegurarse que no haya cambios en el pasado para que nada cambie en el propio presente. Una gloriosa idea que Anderson presentara a sus lectores en forma de relatos entre los años 70s y 80s, formando tramas en las que explayarse con gracia, obritas donde Anderson muestra su poderío creativo.

Manse Everard, cuya presencia unifica esta colección, es reclutado por la Patrulla y rápidamente asciende al rango de “solucionador de problemas”. Everard, con frecuencia, encuentra que para preservar su propio futuro debe destruir, aniquilar o “cambiar de sitio” ciertos ramales del destino que tienden a descarriarse. Mas, un éxito agridulce entonces, pues se da el caso de llegar a sentir empatía por personas que ya después nunca existirán. Sólo en su propia memoria.

Como os decía, la premisa parece sencilla: como el tiempo es mutable, cualquiera que posea una máquina del tiempo puede cambiar la historia, por accidente o intencionadamente. Por lo que los danelianos, que tienen un millón de años de evolución, crean La Patrulla del Tiempo con el fin de asegurarse de que el pasado que les conduce hasta su día de hoy, ocurra realmente. Por lo que, sin ataduras, el Agente Manse Everard es libre para vagar a través del tiempo, y hacer frente a lo que quiera que provoque problemas, y así enderezar esas “torceduras” del registro histórico. ¿Y qué encontrarás? Pues viajes al 464 d.C. con el fin de mejorar lo que ocurre ya que un conocido de Everard se convierte accidentalmente en Ciro el Grande de Persia. ¿Más? Evitar argumentos que querían imponerse a la Historia con fuerza: los mongoles invadiendo América. Cartago derrotando a Roma, el cambio siglos para unas obras demasiado adelantadas a su tiempo, una tal Gloria Mera Varagan del siglo XXXI intentando destruir lo ocurrido en el siglo IX a.C. con los fenicios, para luego intervenir en la constantes guerras de las tribus germánicas contra los romanos en el 70 d.C.…

…, telones de fondo histórico precisos, profundos y una convicción de hilos rigurosamente elaborada. En esta línea se desarrollan las novelas y relatos protagonizados por Manse Everard, miembro de la Patrulla del Tiempo. Pero aún hay más. Le vemos intrigando entre los persas en su guerra con Grecia, con los conquistadores españoles y el Imperio Inca, con los vikingos y godos en la Escandinavia regida por Odín, en la Jerusalén de David y Salomón… Pero Everard no es el único personaje de Anderson que vive emocionantes aventuras a través del tiempo y el espacio: Malcom Lockridge, un ex-marine que cumple condena, recibe la visita de una misteriosa mujer de rasgos y acento indeterminados, la cual, a cambio de su libertad, deberá embarcarse con ella como soldado en una aventura que le llevará hasta la Edad del Bronce, la Edad Media y el futuro más lejano, atrapado en una guerra entre dos organizaciones.

Anderson fue un escritor tremendamente prolífico, autor de un extenso catálogo de novelas y antologías de muy variado contenido. Me pareció desconcertante saber que estos relatos (entre los que destaco ya como favoritos la historia de amor de Las cascadas de Gibraltar y Delenda Est, cuento escrito cuyo título alude a la frase latina Delenda est Carthago (Cartago debe ser destruida) y con el que me dejé llevar por la épica tercera guerra púnica…); una prosa relativamente moderna pese a tener la sensación de estar leyendo relatos de la Época de Oro de la Ciencia Ficción. Es decir, años 50s y 60s.

Poul Anderson (1926-2001) fue un escritor estadounidense de CF pero también fue autor de varias obras de Fantasía, novelas históricas, y un número prodigioso de cuentos. Recibió numerosos premios por su escritura, incluyendo siete Premios Hugo y tres Premios Nébula. Ahí es nada.

Nova es un sello de Ediciones B con titulos muy recomendables por su señor formato y titulos de calidad. La Patrulla del Tiempo es un volumen genial que por mucho que diga yo, se recomienda sólo.

Reseña: No Mientas, de Gregg Hurwitz

nomientasComienzo la lectura de la última novedad de la línea editorial La Trama de Ediciones B, No mientas, de Gregg Hurwitz, y con las primeras diez páginas pienso: “ok, la maquinaria de marketing editorial nos la acaba de colar de nuevo”. Porque si uno abre la solapa izquierda se encuentra frases tipo “Te pone los pelos de punta y te funde las neuronas”, por David Baldacci; o “De esos libros que hacen que te muerdas las uñas y no puedas pegar ojo”, y así hasta siete frasecillas del estilo.

Por el amor de Dios, si parece que Hurwitz ni siquiera comprendió aquello que enseñan en todas las escuelas de producción y escritura de thrillers 1.0: “comienza siempre con un bang”.

Así es. No mientas tiene un inicio soso. Muy soso. Diez páginas en las que piensas “como esto sea así todo el rato me voy a morder las uñas pero de angustia por no ver la luz al final del túnel”.

Ay, amigos… el cerebro… ese órgano de nuestro cuerpo que nos hace sacar conclusiones precipitadas. Diez páginas y la cosa se encarrila. Y después un pequeño empujón y cuando te quieres dar cuenta hay un cadáver al que le sigue otro y estás metido en una montaña rusa que desciende vertiginosa con varios loopings a la vista.

Gregg Hurwitz, allá donde estés, ole.

La trama de No mientas es un torbellino, os lo aseguro. La novela está escrita con un estilo ágil que no se detiene en tonterías. Te presenta a los personajes lo justo para que tú te hagas una imagen de ellos. Te da pinceladas de su pasado si lo ve conveniente y siempre para que entiendas sus comportamientos. Y el presente, bueno, el torbellino.

El protagonista cuasi absoluto de la historia es Daniel, un tipo que podría vivir tumbado al sol junto a una piscina de horizonte infinito o de yate en yate porque es el hijo de una de las mujeres más ricas de San Francisco (si no la que más), pero que harto de vivir bajo el yugo opresor de su madre decidió abandonar su trabajo como director de sus finanzas para dedicarse a la mediación y ayuda social entre delincuentes con posibilidades de reincorporarse a la sociedad.

Junto a Daniel conocemos a su mujer, Cristina, a su madre, Evelyn, y a los seis integrantes del que será su último grupo de apoyo antes de dar el salto a la práctica privada de la psicología. Seis tipos, cuatro hombres y dos mujeres, de carácter conflictivo donde Hurwitz saca a relucir su verdadera capacidad como autor y creador de personalidades, y se descubre como un maestro a la hora de retratar la psique humana. Porque, os lo digo, no son partes extensas dentro de la novela pero los momentos del grupo, con Daniel mediando con ellos, son lo mejor de sus cuatrocientas páginas.

La historia: Daniel descubre en su casillero de correo una carta dirigida a otra persona con una amenaza de muerte y con fecha atrasada. Al comprobar el nombre (Dios bendiga a google), descubre que ese hombre, del que nunca ha oído hablar, ha muerto asesinado. A esa primera carta le siguen otras dos, y pronto Daniel se verá metido de lleno en la persecución de un asesino que parece escoger a sus víctimas al azar y que, además, ha decidido que Daniel se encuentre en el centro de la historia. O eso parece.

Y hasta aquí puedo contar sin desvelar demasiado de la historia.

Pero eh, hacedme caso, abrid la solapa izquierda y leed las siete frases publicitarias. Todo lo que dicen en ellas es cierto. Y ese es un gran argumento de venta.

Reseña: Aleación de Ley, de Brandon Sanderson

aleacion-de-leyAleación de Ley es un volumen independiente pero al mismo tiempo relacionado con la trilogía Nacidos de la bruma (El imperio final, el pozo de la ascensión, el héroe de las eras). La mitología es la misma, los poderes de los metales y la ferruquimia existen y se utilizan de la misma manera, e incluso hay alguna evocación a personajes y eventos pasados… pero es un volumen independiente y como tal, podría leerse por separado. Aunque, que conste en acta, mi opinión es que el disfrute de la historia sería mucho menor.

Han pasado trescientos años desde los eventos narrados en el final de la trilogía. El mundo ha avanzado (y cambiado) y los avances tecnológicos han otorgado al entorno un ambiente que a nosotros como lectores nos recordará, sin duda alguna, al Salvaje Oeste Americano. Los trenes juegan un papel importante en la historia. Los alguaciles son como los sheriff de las historias de vaqueros, persiguen a los criminales y utilizan armas de fuego que son, básicamente, revólveres y rifles. La vida en Los Áridos es dura y polvorienta pero en la gran ciudad parece más civilizada, con una nobleza que se rodea de lujos y comodidades y mantiene algunos actos y formalidades que provienen del antiguo imperio.

Y, por supuesto, están los alománticos; los que pueden quemar metales y acceder a los viejos poderes.

Así, conocemos a Waxillium, un noble de nacimiento que decidió marcharse a los Áridos movido por su sentido de la moral, y que allí decidió convertirse en alguacil para luchar contra las injusticias. Un hombre capaz y valiente, un nacidoble (algo que Sanderson no tarda en explicar), que en las primeras páginas de la historia sufre un revés importante que le marcará profundamente.

Tras el prólogo, Waxillium ha regresado a la ciudad para hacerse cargo de la dirección de la familia, del linaje, tras la muerte de su tío. Poco acostumbrado a la vida noble, y abrupto en sus formas, no parece encajar en la ciudad pero se obliga a ello. Sin embargo, una nueva banda de delincuentes está poniendo en jaque a las familias nobles más poderosas, se hacen llamar los desvanecedores y nadie sabe cómo dan sus golpes. Wayne, un viejo compañero de Wax, acudirá para pedirle ayuda y, aunque al principio Wax se resiste, acabará metido de lleno en la tarea de encontrar y desmantelar a los desvanecedores.

Aleación de ley es un libro distinto a Nacidos de la bruma. No solo porque el marco temporal nos proporciona un mundo distinto (aunque igual en esencia) con personajes distintos, sino porque su tono general también varía en relación a lo que era la trilogía. Aquí hay un fuerte matiz de humor, sobre todo gracias a Wayne, un personaje que, en sus propias palabras, decidió que la lógica no iba con él y la intercambió por unos pepinillos. Wayne, y su relación con Wax, son lo mejor de la historia. Sus diálogos no tienen desperdicio y su manera de enfocar la vida y la moral resultan fascinantes como lector.

Todo esto sin perder de vista que es un libro de acción, comotodo buen western, y en eso Sanderson vuelve a demostrar que es un genio. Su forma de narrar sigue apoyándose de manera principal en los diálogos, pero cuando llega la hora de poner palabras a la acción, Sanderson demuestra que es capaz de llevarnos de la mano por verdaderas batallas y hacer que las veamos como si estuviéramos asistiendo al pase de una película. A pesar de que los personajes salten, disparen, tiren de metales o incluso vuelen.

Toda buena historia debe tener un villano a la altura. Y Miles Cienvidas da el pego, sin duda.

Una lectura fascinante de principio a fin. Entretenida, ágil y divertida.