Archive for Ediciones B

Reseña: Los Poderes de la Oscuridad. La Versión Perdida de Drácula, de VVAA

LOS PODERES DE LA OSCURIDAD_32_TD.inddHay libros curiosos en cuanto a tema. Otros originales en cuanto a temática. Y pocos, muy pocos, únicos en cuanto al argumento o los hechos y datos que aportan por contener un rumor, una leyenda o una historia oculta en ciernes. Esos, y solo esos títulos, son difíciles de encontrar… Pero no sólo porque esos libros estén descatalogados o apenas se reediten. Mas bien, uno tiene que hacer un mínimo de trabajo de investigación para dar con ellos. Pero cuando descubres uno…  ¡Dios! ¡Es cómo encontrar el tesoro de Henry Morgan!

Así me sentí al atinar y ver que Ediciones B traía a nuestro idioma Los Poderes de la Oscuridad: La Versión Perdida de Drácula. Una joyita que me habían recomendado hace algún tiempo desde que vio la luz al otro lado del charco. El denominado Makt Myrkranna es el título original en el que se basa un texto que estuvo oculto más de un siglo. Curioso cuando menos, te enteras de que existe una versión distinta de la historia de Drácula, con nuevos personajes y una trama reconstruida, más oscura, más gótica y más erótica, si cabe. Pues dicen que fue en 1900 cuando Ásmundsson decidió traducir, por primera vez en la historia, la que se convertiría en la gran obra de la literatura gótica y terror que Bram Stoker (1847-1912) aportó al mundo.

Pero aquel editor islandés no solo se puso a traducir, sino que con la ayuda del propio autor, escribió un nuevo texto que fue descubierto en 2014 por el investigador Hans Corneel de Roos, y que ahora se publica a modo de libro. Curioso, original, único; para mí, Los Poderes de la Oscuridad: La Versión Perdida de Drácula, topa con todos esos registros, con la guinda final del buen sabor de boca que deja haber leído algo así.

Una edición genial que no solo incluye esta nueva versión del clásico sino que cuenta con estudios filológicos sobre el texto y un prefacio de Dacre Stoker (bisnieto de Bram Stoker), donde cuenta cómo el investigador De Roos le comunicó el hallazgo del texto. Algo que iba mucho más allá de una traducción al islandés de Drácula. Era un descubrimiento que añadía otro importante misterio a la lista de interrogantes sin resolver que envuelve a la obra magna de la literatura de horror.

Además, las abundantes anotaciones de De Roos son perspicaces, y la traducción, aunque más pulida que el original de Stoker, se convierte en un fascinante glosario del mundo vampírico. Y es en definitiva lo que os decía al principio: un increíble descubrimiento literario de todas-todas para devorar este verano. Una narrativa resultante más corta, más contundente, más erótica, y tal vez incluso más llena de suspense que el Drácula original de Stoker.

Se comenta que, increíblemente, Makt Myrkranna nunca había sido traducido o incluso leído fuera de Islandia hasta ahora. Las anotaciones en los margenes de Roos son toda una maravilla. Proporcionan fascinantes contextos históricos, culturales y literarios; un prólogo de Dacre Stoker y como colofón, un epílogo del erudito de Drácula, John Edgar Browning.

Ediciones B lo pone en librerías. Si habéis leído hasta aquí, me da que os interesa Los Poderes de la Oscuridad: La Versión Perdida de Drácula, creo que os asombrará, pero en general entretendrá a legiones de fanáticos de la literatura gótica, el terror y la ficción de vampiros. Nosotros, entre muchos.

Reseña: La Ciudad y la Ciudad, de China Miéville

la ciudad y la ciudadLa Ciudad y la Ciudad puede ser perfectamente el libro de China Miéville que más rápido he leído. ¿Pudiera deberse a qué es más corto en páginas que los demás? Esa no es la razón. Es tener la sensación de que he leído una de las mejores novelas de Ciencia Ficción en mucho tiempo. Pero CF de la buena, de esa que tú y yo sabemos, de ese tipo de CF donde se mezcla género negro y se saca adelante muy dignamente dicha unión. Lo de “digno” es, por que nunca consideré a Miéville fuera de la CF, y aquí me ha demostrado que lo vale en grande para otros géneros. Comenzando la historia con un hecho muy típico (una joven asesinada) pero afortunadamente, complicando bastante más las cosas de lo que en esos comienzos de la novela criminal puedas encontrar.

China Miéville es quizás el mejor escritor de CF de la generación actual. No solo lo digo yo, dos grandes autores como J.G. Ballard y M. John Harrison producen gran parte de su ficción y no es por casualidad. La primera novela de Miéville (El Rey Rata) fue una sombría historia de terror urbana sobre el Londres contemporáneo. No obstante, sus últimos trabajos se desarrollaban principalmente en el mundo alternativo de Bas-Lag: novelas ambiciosas como La Estación de la Calle Perdido y El Concilio de Hierro, repletas de personajes grotescos, imágenes maravillosas, monstruos asombrosos, parábolas políticas y tramas intrincadas.

Pero La Ciudad y la Ciudad es muy diferente. Se lleva a cabo en un mundo natural…, entre comillas. Un escenario post-soviético que se basa en la teoría de cuerdas para la ideal general y la experiencia convencional para una trama concreta. Aparte de un detalle excepcional, este libro podría ser una ingeniosa historia de misterio contada desde el punto de vista de un policía de Los Balcanes que lucha para hacer frente a los problemas de una sociedad cargada de tradiciones y actitudes de su reciente pasado autoritario. Con detalles que tele-transportan a esa clásica literatura inglesa con rasgos distintivos como tranvías traqueteantes en dirección a las zonas ocupadas de Viena. Casi se puede escuchar una cítara que vibra en alguna parte de una alcantarilla oculta…

Jugando con la idea actual de los físicos teóricos de que más de un objeto puede ocupar el mismo espacio físico, Miéville muestra una inteligencia disciplinada que recuerda al difunto Barrington Bayley (que se especializó brillantemente en implausibilidades científicas), ayudándonos a aferrarnos a la idea de que la ciudad de Beszel existe en el mismo espacio que la ciudad de Ul Qoma. Los ciudadanos de cada ciudad pueden percibir vagamente a los otros, pero tienen prohibido, bajo pena (administradas por una autoridad suprema), interactuar con ellos. Han aprendido por hábito a “no ver”. Las ciudades tienen diferentes aeropuertos, códigos de marcación internacional, enlaces de internet, los automóviles navegan instintivamente uno alrededor del otro; los oficiales de policía cooperan pero no se les permite detener o investigar crímenes cometidos en la otra ciudad… Sutilmente, casi casualmente, Miéville construye una metáfora de la vida moderna en la que nuestros hábitos de “no ver”, nos permiten ignorar aquello que no afecta directamente a nuestras vidas. Sin embargo, no nos anima a entender su novela como una parábola, sino como un misterio policial que trata circunstancias extraordinarias.

La Ciudad y la Ciudad es una excelente investigación de homicidios que cambia casi con cada página muy en la tradición del dios de esto, Philip K Dick. Pero no la veáis como una temática complicada. Todos los misterios y eventos son explicados; el protagonista es un obstinado descubridor de la verdad, frustrado por las reglas de La Brecha pero aceptando las reglas…, en principio. Esas reglas famosas por su inflexible rigidez. El cuerpo de una joven se encuentra en una urbanización destartalada y a Borlú (el inspector protagonista) le asignan el caso. Casi desde el principio se da cuenta de que hay algo inusual en el asesinato. Está convencido de que se trata de un paso ilegal entre las dos ciudades y por lo tanto, es un asunto en gordo que va en contra de las principales Leyes de Incumplimiento. Alguien con poder, tal vez un político, lo mantiene como un caso policial ordinario. ¿Pero por qué?

Te encantará el por qué de todo.

Originalmente publicada en 2009, La Ciudad y la Ciudad es la obra maestra que ha convertido a China Miéville en una de las mayores voces de las letras anglosajonas actuales. Nova CF, el sello de Ediciones B especializado en Ciencia Ficción, publica esta joya del autor. Yo sigo vibrando aún. Sobre todo, por que me he enterado que esta genial idea será llevada a la pantalla en breve. ¡Wow!

Reseña: Los Viajes de Tuf, de George R. R. Martin

losviajesdetufEntre tanto cómic, siempre ando con una novela entre manos. Suelen ser…, o mejor dicho, suelo buscar historias con enganche, argumentos muy atractivos que por encima de todo anden fuera de complicaciones y sean tramas fáciles de recordar. Para que mi cerebro no estalle y se pierda entre tanto mundo fantástico. Un ejemplo ideal de llevar adelante un proyecto así ha sido disfrutar entre tanta viñeta de un pedazo de novela como es Los Viajes de Tuf, de George R. R. Martin. Una novela que reúne una década de historias sobre Haviland Tuf; un comerciante interestelar, honesto, un tipo corpulento, calvo y con la piel blanca como el hueso que además es vegetariano, bebe cerveza por un tubo, come demasiado y le encantan los gatos. Tuf se hace con una nave espacial llamada el Arca, la única superviviente del antiguo Cuerpo de Ingeniería de la Vieja Tierra. Originalmente un arma mortal, que preserva los secretos de una ciencia ahora olvidada pero que aún funciona lo suficientemente bien como para crear, unir genes y clonar cualquiera de las especies de plantas y animales, que se pudieran encontrar. Tanto benevolentes como destructivas. No me digáis que no es súper original.

Uno se siente raro cuando lleva aconsejando tanto tiempo a un autor, y resulta que hasta que no se hace mundialmente conocido (¡por una serie de TV!), no empiezan a reparar en sus obras. A George R.R. Martin lo descubrí hace unos veinte años. Lo recomendé y lo recomendé. Sus cuentos molaban cantidad. Para mí fue un enorme descubrimiento encontrarle en un ejemplar de la extinta colección de Martínez Roca, en la colección Gran Súper Ficción. Una antología que trataba los Premios Hugo (el premio más importante a nivel mundial que se otorga a la literatura de Ciencia Ficción), y que se llevan dando desde casi principios del Siglo XX. En fin, di con un tomo que contenía dos relatos suyos. ¡El tío había ganado el Hugo al Mejor Relato con dos cuentos de su propiedad! Uno era El camino de la Cruz y el Dragón y el otro Los reyes de la arena. Dos joyas de la CF que recomiendo que leáis cuanto antes. Era entonces un joven llamado George R. R. Martin, que ya había ganado anteriormente un Hugo con una novela corta, pero que a partir de aquí empezaba a dar que hablar bastante sobre todo dentro de la literatura fantástica. Hasta que dio el pelotazo con sus novelas de Fantasía de Canción de Hielo y Fuego, o como lo conoceréis muchos, Juego de Tronos.

He leído bastante de Martin. Incluso cuentos y novelas de Terror que el maestro también ha parido. La pendiente por excelencia era Los Viajes de Tuf. La única traducida a nuestro idioma que aún había dejado pasar. Y la misma que me ha hecho recordar lo magnífico escritor que es. El poder de enganche a la lectura que provoca, la cantidad de ideas originales que aporta…; merecía entonces algo especial. Ser devorada en esta estupenda edición en tapa dura que acaba de reeditar Ediciones B, en su siempre recomendable sello Nova. Era el momento, sin duda.

Lo que he disfrutado enormemente en Los Viajes de Tuf, ha sido el personaje central Haviland Tuf. Un hombre grande en todos los aspectos, por el simple hecho de desconfiar de los humanos. En lugar de ser el superhombre arquetípico con mandíbula de hierro y pecho de barril que a menudo se encuentra en las aventuras espaciales del género, Tuf es alguien que confía en su astucia e ingenio, por encima de todas las cosas. También es un hombre decente en un universo de gente codiciosa e ignorante sin escrúpulos, ni moral. En estas historias que protagoniza, Tuf navega a salvo (o no) en un universo exótico pero hostil, impartiendo su sabiduría y benevolencia frente a los celos y los listillos que se interesan sólo por ellos mismos. Su nave, el Arca, tiene un enorme potencial y un poder asombroso. Sin embargo, Tuf la usa para el bien universal, a la vez que obtiene buenos beneficios personales. Es un comerciante después de todo…

Pero dejaremos eso de lado por ahora, solo agradezcamos que el arma más poderosa en el espacio esté en buenas manos, manos que ahora controlan el material celular de miles de extrañas criaturas. Y así se enfrenta a mundos lejanos, diferentes tramas entre las que destacan planetas de hostiles monstruos, anfitriones con curiosas diversiones, una población adicta a la procreación, un dictador que está dispuesto a desatar plagas por salirse con la suya… Y bastante más. Y lo único que se interpone entre esos egoístas colonos o degenerados habitantes de mundos alternos que llevaran la vida al desastre o la extinción: es el ingenio de Tuf. Y su reputación como honesto comerciante en un universo de pícaros.

George R. R. Martin es maestro en el diálogo y la creación de personajes. Si habéis leído Juego de Tronos o algún otro libro de la saga, habréis podido ver como desarrolla este poder en su máximo esplendor. Ya en Los Viajes de Tuf se nota como iba madurando este don. Recordad que es una novela que vio la luz por primera vez en 1986. Ahí es nada. Y como tremendamente ha aguantado el paso del tiempo, buah… La forma en que sus personajes hablan, sus motivos y su humor suenan a verdad. Realidad, si queréis. Si esperas una novela de acción a lo Star Wars, muchas peleas y rayos láser, este no es el rollo de Los Viajes de Tuf. Trata la filantropía y la resolución de problemas ecológicos en una escala galáctica pero con entretenidas tramas diversas por las que tiene que pasar el protagonista.

Todos los buenos epítetos que se le puedan achacar a Martin son más que merecidos. Que grande.

Reseña: Rompetechos (Edición Integral), de Francisco Ibáñez

RompetechosLa mejor noticia de esta reseña es que Ibáñez sigue muy presente y en boca de todos hoy en día. Además, de los medios que tratan de algún modo el mundo del cómic, se le sigue viendo activo en Salones, Congresos y Convenciones hablando de su obra y firmando ejemplares con esa simpatía tan grande y humor que le caracteriza. Hace dos noches mismo lo oí como lo entrevistaban en un programa de radio que nada tenía que ver con el noveno arte. Está bien (de hecho, súper bien) que se le considere como uno de los grandes de nuestro país. Un Francisco Ibáñez Talavera nacido hace la friolera de ochenta y dos años y que le ves activo cada vez que el tema cómic sale a la palestra. Demostrando ser un historietista español, creador de multitud de series, entre las que destaca Mortadelo y Filemón, pero con muchas de ellas detrás, icónicas de una España de varias generaciones. Además de ser un autor implicado en una Rompetechos01obra que nunca deja de lado e incluso se implica con las editoriales que le requieren como en este caso, Ediciones B. La misma que acaba de publicar en formato grande Rompetechos en un inmenso integral, al igual que hiciera con 13 Rue del Percebe; otra maravilla de él.

Supongo que muchos de los que habéis leído hasta aquí os parece de perogrullo comentar quién es Rompetechos; pero me gusta pensar que siempre hay alguien nuevo leyéndonos, alguien de otro lugar o alguien que llega de nuevo a este mundo de grandes ideas y aventuras por vivir. Y a esos le digo que Rompetechos es un personaje cabezón, miope, despistado y bajito; de ahí su nombre irónico sobre su altura. A pesar de que lleva gafas padece una terrible miopía, lo cual le trae muchos problemas con la gente y con situaciones en las que la vista de uno es necesaria. Sus gags mas recurrentes son aquellos en los que Rompetechos confunde literalmente una palabra de un cartel o Rompetechos03aviso con otra. Ejemplos: “Papel de atrapar moscas” en lugar de “Papel de embalar: Biosca”. O “Lápices marrones” por “Pizza y Macarrones”. A partir de entonces, está el lío montado. Aunque también surgen historias con el confundir de siluetas como podría ser un monumento con una persona que está pasando el rato en el parque o un policía. Pero Rompe no está solo. Le rodean muchos personajes secundarios como amigos, la portera y obreros que intentan ganarse la vida en la calle. Además, tienen un pariente llamado Tío Lentejo a quien visita con frecuencia, y el cual sufre en primera persona las vicisitudes de su inepto sobrino. Por eso ya deduciréis que no se suele alegrar de su visita pues gracias a él termina en el hospital, pagando multas o Rompetechos02incluso en la cárcel.

La serie de cómics de Rompetechos son aventuritas rápidas de leer y digerir. La evolución de las tiras cómicas en las que Ibáñez es un especialista. Algo más allá que repercute en historias entre una y cuatro páginas, lo que le lleva a casi una desventura diaria en la que se ve inmerso de problemas casi sin necesidad. El humor se plantea desde ese “punto de vista” y se dan situaciones a veces de lo más hilarantes, que te sacan una sonrisa por que son momentos perfectamente trasladables a la vida real. O en mi caso, a personas que conoces y que asocias con la anécdota. Desde su primera página publicada (que en este tomo se aporta), Rompetechos va de un lado para otro provocando multitud de desastres al más puro estilo televisivo de Mr. Bean. Aunque miope total. Imagínense. Por ejemplo: confunde a un tipo con una gran melena con un arbusto y orina en él, o pasa cerca de gente disfrazada… y bueno, casi que imaginaréis la que puede liar. Si Primera_paginanecesita comprar algo y hay anuncios cerca, ya sabéis que lo leerá mal; lo que depara en un posterior diálogo surrealista con el empleado de la tienda que te hará reír. Sobre todo, por que Rompetechos es un tipo con cierto carácter que no duda en reprender a aquellos que cree que le están tomando el pelo.

Leer Rompetechos es pasarlo bien. Y con esta primera parte en edición integral que acaba de publicar Ediciones B, todo un cúmulo de gags constantes con el que disfrutar de momentos cortos lectores que podemos tener a lo largo del día. Además, la recomendación es esa: tener esta preciosa edición a mano pero no intentar leerla de un tirón. Disfrutarla. Tengo un ratillo y, ¿qué hago? Pues leo un par de aventuras de este tío. Así es como se disfruta completamente de una obra así. Sin Rompetechos04prisas.

Ibáñez ha manifestado en repetidas ocasiones que Rompetechos es su personaje favorito.  Es por eso que hace cameos en otras de sus series; siendo uno de los personajes, junto a Mortadelo y Filemón, que todavía dibuja en el presente. Las aventuras de Rompetechos de Francisco Ibáñez empezaron a publicarse en 1964, en la revista Tío Vivo de la editorial Bruguera. El presente volumen reúne la primera parte de todas las aventuras de este entrañable personaje. Un gustazo de tomo.

Reseña: La Cicatriz, de China Miéville

lacicatrizEsto no es una broma. Me enamoré de la literatura creativa de China Miéville con La Estación de la Calle Perdido. Un titulo también disponible en estas nuevas ediciones en tapa dura que Ediciones B en su sello Nova CF nos está trayendo cada poco. Una interesantísima recopilación de obras de un autor que bien merece estar disponible siempre en librerías. Junto a las demás, ya catalogo La Cicatriz, una las grandes que me faltaba por leer.

Terminé de leer La Estación de la Calle Perdido en un tiempo sorprendentemente corto después de sus ochocientas páginas; encontrándolo como una de las mejores historias, una de las tramas más chulas, más extrañas e impresionantes que había leído en mi vida. Sin duda, uno de los títulos que recomendaría a todo aquel que quisiese consejo sobre historias “diferentes” de Ciencia Ficción. Y ahora, al igual que en ella, La Cicatriz cuenta con el mismo maravilloso escenario (la metrópolis onírica de Nueva Crobuzon y el mundo de Bas-Lag), una ambientación maravillosa, un potencial inagotable de futuras historias pues La Estación de la Calle Perdido es en realidad el inicio de la trilogía Bas-Lag y La Cicatriz la siguiente obra basada en ese mundo o mundos. Y un guiño más, por lo visto, en el primer trimestre de 2018, Ediciones B hará todo lo posible para traer a nuestro idioma El Consejo de Hierro, también en esta cuidada edición con tapa dura y sobrecubierta, la tercera en discordia.

Tres diamantes en bruto. O al menos dos, ya las considero así.

La Cicatriz es una aventura. Adopta un enfoque mucho más directo para estructurar su trama. Pero quiero dejar ya clara una cosa: La Cicatriz está relacionada con La Estación de la Calle Perdido, pero no es una continuación. Destaca solo como una historia ocurrida dentro de esos mundos y puede servir como una introducción a la extraordinaria construcción del mundo de Miéville. Y lo digo sinceramente, friends, no puede haber ninguna duda de que no hay nadie en la escritura fantástica actual capaz de hacer lo que hace Miéville en estos libros. Desde luego, yo estoy encantado con poder disfrutar de su talento.

La Cicatriz nos aleja de las abarrotadas calles y barrios marginales de Nueva Crobuzon, y viajamos hacia las ondulantes olas de Grande Corriente, mucho más al este de la ciudad, hacia la lejana colonia de Nova Esperium. La lingüista Bellis Gelvino huye de Nueva Crobuzon en busca de dicha colonia. Es una intérprete en el Terpsícore, un buque de carga cuyo manifiesto incluye, siniestramente, un cargamento de colonos -o desafortunados criminales alterados físicamente- para trabajar como esclavos en una nueva tierra de oportunidades. Gelvino inicia su viaje escapando de una amenaza desconocida, la cual conoceremos de antemano si hemos leído la primera novela de la trilogía. No obstante, no todo es tan fácil, y pronto se truncará su escapada a través del océano al caer presa de una misteriosa y despiadada banda de piratas…

Disfrutar de esta gozosa aventura con tanta variedad de nuevas sensaciones, es toda una experiencia equivalente a ver por primera vez la cantidad de razas diferentes que puedan salir en un film de Star Wars o quizás mejor, una película fantástica del genial Luc Besson. TODA UNA EXPERIENCIA. Disfrutar (o no) junto a la protagonista en su camino hacia el este, deteniéndose la nave en una asombrosa ciudad submarina habitada por una curiosa especie; los acuerdos que se tienen desde Nueva Crobuzon con tres plataformas masivas de dichas aguas; el misterio que revierte en la historia la aparición de Silas Fennic, un individuo sombrío que tiene un cargo oficial no revelado; la toma del mando del Terpsícore por parte de éste; pasajeros indignados preparando un motín hasta dar con piratas desalmados que matan casi por placer… La dirección que toma todo cuando son llevados a una inmensa ciudad pirata que navega por el océano y que está compuesta por miles de barcos atados y construidos para parecerse a una Nueva Crobuzon flotante… Wow!

Una sinopsis más detallada implicaría el riesgo de spoilers, a los que tramas así tan chulas se caerían a pedazos. Destrozarían el gusto por el libro de cabo a rabo, así que freno aquí; comentando que aunque la trama de La Cicatriz sigue una progresión mucho más lineal que su predecesora, demuestra (una vez comienza) acción por los cuatro costados, y puede hacer feliz a todos aquellos que he oído que La Estación de la Calle Perdido se les hizo en ciertos tramos errabunda. Eso si, comparte la sensación de inexorabilidad de esa novela, y promete y escenifica aún más la sensación de que los acontecimientos se están desmoronando y que todo estallará hacia el final. Más emocionante cuanto más avanzas.

China Miéville es un autor que ha sido galardonado con varios de los premios más notables del género como el World Fantasy Award, el Hugo, y el Arthur C. Clarke. Esta llamada por todos trilogía (aunque para mí son más, libros basados en un mismo escenario), son títulos que han estado descatalogados durante mucho tiempo. Libros muy buscados, propensos a especulación en ciertos rincones o en librerías de viejo y no hablo solo de este país. Así, que duda cabe que tener estas joyas de la CF moderna a mano, es toda una oportunidad que no deberíais dejar pasar. Al menos, en esta vida.

Reseña: Ciudadano de la Galaxia, de Robert A. Heinlein

CIUDADANO_DE_LA_Galaxia_TD_31.inddPublicado en 1957 por los hijos de Charles Scribner y registrado ese mismo año por Robert A. Heinlein, Ciudadano de la Galaxia fue el décimo de los Heinlein Juveniles y eso que para la época no es que fuera considerado un título para chicos o chicas; tened en cuenta que tiene lugar en un futuro muy lejano donde la humanidad se ha extendido ampliamente a través de la Galaxia. No obstante, el prota ronda los diez o doce años de edad al comienzo de la historia, se llama Thorby, y a todos los efectos es un niño que vive en un planeta donde a pesar de estar situado en un futuro lejano, la organización social se asemeja bastante a la de la antigua (agarraos fuerte), a la de la antigua Babilonia.

Ciudadano de la Galaxia abre con una subasta de esclavos donde Thorby es el objeto de venta. En una escena tan repugnante como cómica, Thorby se ve vendido a un mendigo. ¡Vendido a un mendigo! Alguien sin un centavo llamado Baslim, un señor que parece estar solo un paso por encima de la esclavitud… La primera parte de la historia se refiere a la evolución de una relación maestro-esclavo en una relación padre-hijo durante el cual Thorby descubre que Baslim el mendigo para nada es lo que parece. Es a medida que pasa el tiempo y Thorby se va convirtiendo en adolescente, que su jefe y maestro le va dando una serie de mensajes al chico. Mensajes para entregar a personas cercanas al espacio-puerto cercano en el que viven. Ahí es donde Ciudadano de la Galaxia se vuelve una novela tremendamente atractiva e interesante pues a través de estos viajes, Thorby empieza a entender (o a sospechar) que Baslim está involucrado en algún tipo de actividad encubierta e ilegal de algún modo. En especial, por lo último vivido: Baslim utiliza la hipnosis para darle a Thorby un conjunto de complejas instrucciones que se utilizarán en caso de que algo le suceda…

Ciudadano de la Galaxia es una novela de Ciencia Ficción del escritor estadounidense Robert A. Heinlein, uno de los grandes maestros del género, autor también de mi amada Starship Troopers. Ciudadano de la Galaxia fue originalmente serializada en la revista Astounding Science Fiction en los meses de septiembre, octubre, noviembre y diciembre de 1957. Una de las joyas de la CF en mi opinión olvidada a la hora de ciertos rankings o menciones de mejores títulos escritos de la Ciencia Ficción clásica. Algo olvidada pero que Ediciones B en su magnífico sello Sin Límites vuelve a poner en el cartel para que todo aquel gran aficionado la disfrute, si aún no fue el caso, quiera recuperarla o recomendablemente regalarla como indispensable que es.

Una historia fuertemente influenciada por el Kim, de Rudyard Kipling, con el tema de la esclavitud como una institución aborrecible pero persistente como uno de los temas principales de la novela. Heinlein lo reconoció claramente en su día en sus múltiples formas y lo odió con la misma claridad. La esclavitud está en la primera página del libro y en la última, y estoy convencido de que Heinlein no consideraba la esclavitud como una institución muerta sino como algo que debiera cortarse a tiempo o duraría muchísimos años en el futuro.

La lealtad personal y familiar es otro tema abordado por Heinlein en este libro. Thorby siente lealtad hacia Baslim y la necesidad de seguir sus instrucciones mucho después de saber que… Bueno, no quiero desvelar nada más de esta tremenda trama. Sólo recomendar la obra hasta sus cimientos. Pues hay mucho más aquí de lo que parece. Un gran clásico, a un precio magnifico y con una bellísima portada; ahora en una edición de coleccionista que es guapa se mire por donde se mire.

Reseña: Brazales de Duelo (Nacidos de la Bruma VI), de Brandon Sanderson

MISTBORN-6_Brazales837B03DLa saga de Nacidos de la bruma ya era imprescindible cuando solo era una trilogía. Sin embargo, los planes de Sanderson para el universo que creó con los alomantes no podía quedarse ahí. Del tercer al cuarto libro dio un salto temporal y el foco de los personajes cambió, centrándose en los actuales protagonistas de la saga. Por lo que se sabe, a Waxillium y compañía les falta aún una aventura más antes de ceder el paso a lo que venga después. Sanderson ha explicado que sus planes para la saga pasan por centrarse en distintos momentos históricos de su universo. Así, los acontecimientos narrados en El imperio final, El pozo de la ascensión y El héroe de las eras transcurrían en un pasado dominado por un emperador tiránico, entre pobreza cubierta por ceniza y el auge de una rebelión, mientras que Aleación de ley, Sombras de identidad y Brazales de duelo transcurren en el marco temporal de la industrialización, en medio del cambio social que tiene lugar con los grandes avances mecánicos, la aparición de medios de transporte que funcionan con combustible, la aparición de la luz eléctrica y demás inventos.

Es sabido que Sanderson utiliza sus novelas, que en esencia son de aventuras, para hacer crecer el universo en que transcurren sus novelas, y al mismo tiempo hacernos reflexionar sobre política, religión u otras cuestiones sociales. De hecho, en mi opinión, es algo que le da empaque a su obra y que hace que trascienda más allá del mero entretenimiento.

La trama de Brazales de duelo nos pone tras la pista, una vez más, del tío de Wax, el hombre que se hace llamar Elegante y que pertenece a una asociación denominada El Grupo que pretende influir en la política actual y hacerse con el poder. Elegante se encuentra ahora detrás de un artefacto cuya existencia se desconoce si es real o producto de la mitología, unos brazales creados por el mismísimo Lord Legislador y capaces de otorgar a cualquiera que sepa como utilizarlos de todos los poderes de los metales.

Eso hace que Wax inicie un viaje hacia Nuevo Serán acompañado de su leal compañero Wayne, Marasi, el kandra MeLaan y su prometida, Steris. Los personajes de Sanderson están tan bien dibujados que es extremadamente sencillo ponerse en la piel de cada uno de ellos, entenderles y comprender por qué actúan como lo hacen. Bueno, con la excepción de Wayne, claro. Para mí, el mejor personaje de toda la saga, tan peculiar como divertido, con su forma de pensar alternativa y su costumbre de intercambiar objetos y utilizar sombreros y acentos para convertirse en otras personas. Sinceramente, dejar atrás a Wayne cuando la saga de otro salto temporal va a ser una pérdida trágica y terrible. Cada vez que interviene en una conversación la mitad del tiempo estás riéndote y la otra mitad tan anonadado como los personajes con los que habla.

En cuanto a la trama, Brazales de duelo va directa al grano, no se entretiene por el camino y tiene la acción necesaria para no perder el interés durante el trayecto. Además, abre la puerta a una serie de cambios que están por venir y que hacen que la espera hasta la próxima entrega se nos haga muy larga. Porque además, Sanderson (un autor prolífico donde los haya) está inmerso en la tercera parte de otra de sus trilogías y no hay siquiera fecha para Nacidos de la bruma VII. Las revelaciones que tienen lugar en el último tramo de la historia no tienen trascendencia por su factor sorpresa, sino porque abren un campo de posibilidades casi infinito. Sería bueno poder hablar de ello abiertamente, pero incurriría en infinidad de spoilers y no tengo intención de caer en ello.

No es la primera vez que lo digo, pero de verdad, leed Nacidos de la bruma.

Es un viaje que vais a agradecer.

Reseña: Estados Unidos de Japón, de Peter Tieryas

P-UNITED-STATES-OF-JAPANLa premisa de Estados Unidos de Japón es algo que me fascina. En general, la simple idea de la distopía basta para atraerme hacia cualquier libro o película. En este caso, la idea de base es sencilla: Estados Unidos pierde la segunda guerra mundial y son Japón y Alemania los que se alzan con la victoria, imponiendo sus regímenes a lo largo y ancho del mundo y dividiéndose el territorio de los Estados Unidos.

Algo que ya hizo Phillip K. Dick en El hombre del castillo. Y como me ocurrió con la novela de Dick, Estados Unidos de Japón me deja con la sensación de que han desaprovechado una gran premisa.

Pero vayamos por partes. Aquí el protagonista es Beniko Ishimura, un hombre que trabaja en el departamento de censuras y que es conocido en el cuerpo militar por dos razones: la primera, su absoluta lealtad al régimen (cuando era joven denunció a sus propios padres tras escucharles hablar sobre planes de traición), y la segunda, su fascinante capacidad para no mostrarse todo lo competente que debería ser en el campo. De ahí que haya terminado con sus huesos en una oficina en la que tampoco se le exige demasiado.

El caso es que existe un grupo terrorista denominado “los George Washington” que luchan por recuperar el espíritu de los antiguos Estados Unidos y que están intentando esparcir un juego que muestra a los americanos como vencedores de la guerra. Se cree que el antiguo mentor de Ben está detrás de la creación del juego y es por esa razón por la que la agente de la Tokka Akiko Tuksino contacta con él y le solicita su ayuda en la investigación.

Sinceramente, creo que lo mejor de esta novela (aclamadísima, por cierto) es el fascinante universo que recrea. Ese territorio gobernado por un Japón que considera a su Emperador una deidad y no admite ni siquiera un pensamiento contrario a esa idea, un régimen totalitario, fascista y represivo cargado de tecnología futurista que va desde las porticales que manejan todos los individuos hasta inmensos robots mecánicos que patrullan las calles.

Sin embargo, en mi opinión, la historia pierde fuerza a medida que deja de embaucarnos con esas imágenes fantásticas (y en algunos momentos aterradoras) y se centra más en la parte de acción de la historia. A mí, sinceramente, hubo partes que se me hicieron cuesta arriba hasta el punto de llegar a la recta final con ganas de terminar en lugar de deseando que le quedaran todavía más páginas a la historia. Lo cierto es que hay pasajes que son tediosos. Hay conversaciones que no aportan nada, momentos en que los personajes se vuelven vacíos y están ahí únicamente por necesidades de la historia, e incluso fragmentos en los que se percibe cierta bajeza que, no sé si lo que pretendía el autor era resultar humorístico, pero en mi opinión resultan indignos para un libro de este calibre.

Lamentablemente, se trata de una lectura que no ha terminado de convencerme. La primera piedra que me encuentro en la Editorial Nova, de la que hasta ahora solo he leído libros que me han parecido joyas.

Reseña: Pórtico, de Frederik Pohl

PORTICOUnas ediciones maravillosas. Eso es lo que está sacando últimamente y cada vez más NOVA, la editorial líder de Ciencia Ficción y Fantasía en el mundo hispanohablante. Con cada vez más reporte y presencia en el mercado, van publicando títulos novedosos como nominados o ganadores de los últimos Premios Hugo, así como clásicos indispensables de leer para cualquier lector que quiera tener conocimiento de las grandes novelas fantásticas que se han parido a lo largo de las décadas. Y sin duda es una buena noticia que se renueven y editen nuevas ediciones, en tapa dura, más atractivas, pero sobre todo algo que están haciendo muy bien es ponerlas en las librerías (y con ese bello formato) a un precio totalmente interesante. Una proposición difícil de rechazar. Incluso para los que ya tenemos ese titulo, pero ahora resulta que lo queremos en esa nueva edición.

Os contaré una anécdota. Una que creo que ya he contado alguna vez. Siempre que comienzo una nueva novela me suelo fijar en la segunda o tercera página, esa donde viene el titulo original, la fecha que fue impreso así como publicado por primera vez. Ahora bien: todos (y os digo todos) con los que me he topado que vieron la luz por primera vez en su edición original en mi natal año 1977, todos, me han marcado profundamente. No es decir que me gustaron. Es algo bastante superior. Me han marcado en mis novelas y cuentos. Llamadme conspiranoico, fácil sugestionable… Pero es así. ¿Curiosidad? No sé, pero me persigue ese dato. Ufff…

Frederik Pohl (1919-2013) fue un escritor y editor estadounidense de Ciencia Ficción. Un autor con una de las carreras más extensas y prolíficas dentro del fantástico pues abarcó todo tipo de actividades en su vida como: escritor, editor de libros, revistas y colecciones, agente literario, crítico… Agarraos: durante más de setenta años. Un promotor de la CF como pocos. Ya desde tierna edad fue un lector compulsivo de literatura popular, sobre todo de CF, y escribió desde los once años en fanzines que él mismo distribuía por toda Nueva York. Activo como pocos, ¿no? A los veinte años Pohl ya editaba dos revistas pulp de renombre: Astonishing Stories y Super Science Stories. Su biografía es bastate interesante e intensa. Os recomiendo echarle un ojo.

Pórtico ganó el Premio Hugo a Mejor Novela en el año 1978 (aunque fue escrita un año antes). Fue un merecido premio para una novela que con muy poco abarca bastante. Para tener una idea del atractivo de la ganadora Gateway (Pórtico), sólo tenéis que echar un vistazo a a su blog The Way The Future donde ostensiblemente se habla sobre ella a titulo muy personal. Contiene un montón de notas intrigantes de la carrera de Pohl como editor de CF y toca los homenajes a los escritores que conocía, pero al igual que la mayoría de los mejores blogs, The Way The Future Blogs se convierte en un sitio verdaderamente interesante cuando se aleja de su supuesto sujeto y apela a la búsqueda de la inteligencia dentro de sus escritos por parte del autor.

Y ahora, yendo a lo más interesante. Pórtico tiene como epicentro una fiebre de oro intergaláctica, una especie de meteoro ahuecado que se ha descubierto y que contiene restos de una nave espacial de los Heechee. Una antigua civilización alienígena. Los humanos apenas identifican como usar los controles de la nave, más allá de cómo activarla… Pero eso es suficiente para enviarlos zumbando a otras galaxias, donde, si tienen suerte, encontrarán suficiente botín científico para reunir todas las piezas del puzzle. Las del tesoro que tienen ante ellos. Riqueza, y si no lo es…, bueno, nadie sabe qué pasa con los que no tienen suerte, por que no regresan. Cuestiones por doquier, a ver: ¿llegan al lugar equivocado en el momento equivocado y quedan atrapados, digamos, en medio de una supernova? ¿La extraña física del espacio-tiempo significa que -estrictamente hablando- algunos de ellos todavía están ahí fuera? Hay una intrigante incertidumbre en todo el proceso, como lo describe Robinette Broadhead, el protagonista. Hay un sentido casi numinoso de lo desconocido y el vasto misterio del espacio parece estar a solo un paso…

Las ideas de Pórtico están respaldadas por una excelente escritura. No es un estilo de escritura críptica o ardua de entender como muchas otras novelas de CF. Es como debe ser, en mi opinión, este tipo de novelas. Te llevan de A a B de una manera eficaz y entretenida, y te proponen saltos a Y o Z contando como se hace y entendiéndolo con una inteligencia científica propuesta muy base. Este es el éxito de las novelas de Pohl. Además de que gozas con las ideas esotéricas y psicológicamente comprensibles y físicamente fundamentadas que aporta. Agregando descripciones excelentes de detalles tangibles también como el olor desagradable del aire reciclado o las dificultades de la vida en las pequeñas naves de los Heechee.

Pórtico es un libro que lo quemas en nada con cierto dolor y culpa por devorarlo tan rápido. Tiene sus continuaciones, sí. Y a ellas viajaré algún día. Pero no sin antes enmendar mi doloroso pecado de no haber leído aún su considerada primera obra maestra llamada Mercaderes del Espacio (1953). Rezo por que NOVA la tenga en cartera.

Reseña: El extraño verano de Tom Harvey, de Mikel Santiago

el-extrano-verano-de-tom-harvey-mikel-santiagoDescubrí a Mikel Santiago con El mal camino e inmediatamente supe que estaba leyendo a un autor destinado a las grandes ligas, con fuerza narrativa de sobra y un estilo bien definido. Consolidé esa idea al leer su primer libro, La última noche en Tremore Beach. Sus novelas, las tres incluyendo esta última, El extraño verano de Tom Harvey, son thrillers de misterio, con algún elemento sobrenatural superficial. Sus novelas, además, están ambientadas en parajes paradisíacos, desde Tremore Beach a la campiña francesa o, en este caso, Salerno, en Italia.

La historia comienza con Tom Harvey recibiendo una llamada de su exsuegro, una llamada que no responde en ese momento y que olvida devolver. Dos días después es su exmujer la que le llama, en este caso para decirle que Bob Ardlan, el exsuegro en cuestión, ha muerto. Carcomido por la culpa, sabiendo que la hora de la muerte fue establecida apenas quince minutos después de realizar aquella llamada, Tom Harvey se desplaza hasta allí para acompañar a su exmujer, de la que sigue enamorado, durante esos duros momentos.

La muerte de Bob Ardlan es un acontecimiento importante, estamos hablando de uno de los pintores más famosos del siglo, y todo apunta a que ha sido accidental… o un suicidio. Pero ni a Tom Harvey ni a la escritora Stelia Moon, amiga del pintor, les cuadra ninguna de las dos opciones. Empezando como una conversación juguetona, ambos empiezan a elucubrar sobre la posibilidad de que hubiera algo más escondido detrás de esa muerte. Y claro, al tirar del hilo, empiezan a encontrar cosas.

El extraño verano de Tom Harvey es un “Quién lo hizo” bien elaborado, bien escrito y mejor llevado. Con un ritmo trepidante, narrado en primera persona desde el punto de vista de Tom Harvey, artista de jazz en horas bajas que también trabaja como guía turístico en Roma para poder llegar a fin de mes, tened por seguro que esta novela os va a hacer dudar en más de una ocasión y en más de una dirección. Porque cuando creas estar seguro de quién ha sido el asesino, una nueva información te hará sospechar otra cosa.

Desde luego, Mikel Santiago tiene todas las papeletas para erigirse como un escritor al que seguir la pista. Si sigue escogiendo sus ideas tan bien, desde luego que le auguro mucho éxito. Sus novelas son frescas, divertidas y tienen un ritmo que no para. Además, los personajes de El extraño verano de Tom Harvey están bien perfilados (algo fundamental en una novela tipo Cluedo como esta), con unas personalidades claras e inconfundibles, y todo lo que se menciona en la novela tiene sentido, si no en el momento, sí en el futuro.

Al misterio que rodea la muerte de Bob Ardlan se le van sumando elementos secundarios, como la muerte de una modelo unos meses atrás, que aparentemente no tiene mayor relación con Bob que el hecho de que fuera él quien encontró el cadáver, o los secretos que cada uno de los personajes parecen guardar, y la relación entre Tom y Elena, su exmujer. Y todo ello en un paisaje al que dan ganas de emigrar hoy mismo.

Gran libro. Por el momento, Mikel Santiago ha logrado tres de tres.