Archive for Ciencia Ficción

Reseña: La Voz del Amo, de Stanislaw Lem

La voz del amoLem es un autor al que me he ido aficionando con el paso de los años y con con el paso de sus obras. Un autor que recuerdo que en mis años de instituto me costaba un mundo leer pero el cual intentaba e intentaba, por verlo alabado en las revistas de Ciencia Ficción que leía por gente que me admiraba su criterio. Y ha sido así, con la edad, y después de viajar por Congreso de Futurología, Solaris, Retorno a las estrellas, La investigación (sorprendentemente de zombies) y Máscara, regreso a él gracias a que Editorial Impedimenta ha publicado ya varias de sus obras, con una edición de bolsillo de alta calidad y mejor aún, aportando nuevas traducciones a los textos de Lem. Libros a los que si entras en su mundo, caerás seducido a un estilo diferente de intrigas futuristas o de tintes filosóficos y metafísicos.

Stanisław Lem nació en la ciudad polaca de Lvov en 1921, en el seno de una familia de la clase media acomodada. Se considera de modo unánime que su primera novela fue El hospital de la transfiguración, escrita en 1948 pero no publicada en Polonia hasta 1955 debido a problemas con la censura comunista. La investigación (también publicada por Impedimenta), fue considerada «contrarrevolucionaria» por las autoridades polacas. Pero no fue hasta 1951, año que publicó Los astronautas, que por fin despegó su carrera literaria y escribió a partir de ese momento, grandes novelas de CF. Esas que han hecho del polaco, un maestro indiscutible del género.

La Voz del Amo es un libro más inteligente que yo. Mi punto de vista es el de un lector rápido el cual repasa varias veces las páginas que mi cerebro le cuesta asimilar. Me ha pasado con dicha novela pero ya os digo que es, porque para mí, siempre ha sido todo un reto enfrentarme a este autor. La Tierra ha recibido un misterioso mensaje desde el espacio, y varios miles de científicos reciben la tarea de descodificarla. Fracasan (esto no es un spoiler se revela al principio). La Voz del Amo tiene un aire a la visión privilegiada que tuvo Richard Feynman en el Proyecto Manhattan: una búsqueda científica de gran importancia, con personal altamente inteligente, muchos de ellos de opinión fiable y todos ellos interferidos de alguna forma por varias facciones militares y políticas. Lem abarca completamente las limitaciones y las debilidades humanas en este libro. Esa raras habilidades que un autor de CF no tiene (Modo Ironía: ON). Pero La Voz del Amo no trata el drama en el laboratorio. Lem se centra en la búsqueda intelectual real de descifrar una transmisión extraterrestre. Y no duda en abordar los temas filosóficos, biológicos, físicos, químicos y probablemente otros que mi cerebro no detecta. Todo lo que eso supone, se cuenta desde la perspectiva de uno de los científicos, ciertamente un genio matemático, pero cuyo papel parece ser en su mayoría un prototipo de causador de problemas intelectuales, de estos que parecen nacidos para realizar preguntas incómodas.

Narrada como un largo y proceloso informe, ese incesante que se llama Peter Hogarth cuenta a través de sus memorias su trabajo en el desierto de Nevada en un proyecto del Pentágono. Donde comienza a descifrar un misterioso mensaje que…, que es misterioso y terrible para nuestro mundo como lo que se propone. Pues todo indica que “el consejo divino” que se nos da, es la construcción de una bomba de fisión. Hogarth decide entonces que no se debe permitir tal conocimiento.

Con una traducción de Abel Murcia y de Katarzyna Moloniewicz, me vuelvo a encontrar con una nueva joya de la literatura de fantástica a la que doy gracias a la editorial por recuperar. Visionaria, profunda, estamos ante la crónica narrada por el gran maestro de la ciencia ficción Stanislaw Lem, del primer contacto del hombre con una civilización extraterrestre. Lem tuvo aquí una mayor apreciación de lo extraño que llega a ser el Universo. Y lo puso en papel. La mayoría de los autores presentan la vida extraterrestre como algo que puede ser entendido en el futuro, y sin una enorme dificultad, pero Lem se siente cómodo al suponer que nunca descubriremos qué demonios está sucediendo… Y en eso estoy totalmente de acuerdo con el ya maestro desaparecido.

Reseña: La Rueda Celeste, de Ursula K. Leguin

la-rueda-celeste_ursula-k-le-guinLeer a Ursula K. Leguin es leer tramas diferentes, con originalidad y visualizarlas fácilmente. Lo dije una vez y el comentario fue muy bien acogido: “Nadie puede explicar un dragón”, dijo alguien. Y os aseguro que Ursula K. Le Guin te hace verlo.

Entre los muchos puntos fuertes de Le Guin está su habilidad para escribir Fantasía o Ciencia Ficción elocuente que, si bien está repleta de dragones, magos, brujas y todos esos mitos de otro mundo; también está directamente relacionada con personajes dignos de hoy en día. El sello Minotauro acaba de publicar La Rueda Celeste, un joyita de novela corta, un gran clásico moderno indispensable donde se habla de profecías, de males internos, un aborde magistral de los peligros que conlleva tener cierto poder absoluto sobre los seres humanos. Una capacidad poderosa de alterar la alterabilidad, nunca mejor dicho.

En La Rueda Celeste, los sueños de George Orr se hacen realidad. Esto podría sonar como una habilidad maravillosa, pero él no tiene ningún control consciente sobre ella. Las pesadillas, la venganza mezquina, o simplemente la surrealidad de su subconsciente cambian el mundo mientras duerme. Y peor aún, ha cambiado retroactivamente para todos, y él es la única persona que sabe que el mundo solía ser diferente antes… Antes de dormir. Ya en el principio, cuando la novela comienza, Orr está alucinando, desvariando, tambaleándose por el pasillo de su apartamento, después de una sobredosis de drogas para evitar dormir. Pese a ser una novela escrita en 1971 se nos presenta un marco social muy castigado por la violencia y las catástrofes medioambientales. Nada diferente a lo que tenemos hoy en día. Y en ese marco George Orr descubre que sus sueños tienen la capacidad de alterar la realidad. Así que destrozado por la muerte de una mujer que le acosaba sexualmente con cuya muerte sueña y se cumple, decide buscar ayuda. La ayuda del doctor William Haber, un psiquiatra que no dudará en aprovecharse de su poder… Cuando el doctor Haber empiece a manipular los sueños de Orr en su propio beneficio, comienza la lucha por proteger la realidad pero, ¿a qué llamamos realidad?

Al profundizar en este libro, te das cuenta del tremendo don narrativo que tenía Leguin entonces. Y estamos hablando de una novela que tiene casi la cincuentena de edad. Es una historia que hace que toda tu percepción de realidad cambie. Que te plantees ciertas cosas. Algo parecido, las mismas sensaciones que tuve cuando leí la novela de El Hacedor de Mundos, de Domingo Santos o a cuando muchos alucinamos con el film Matrix. Toda tu percepción cambia…, por un tiempo. La historia gira alrededor del control agresivo, seguro de sí mismo, constantemente explicado, supuestamente científico, y cada vez más dominador de la habilidad de Orr. Un terapeuta utilizando la sugestión hipnótica para manipular los sueños del iluminado y “arreglando” el mundo con resultados cada vez más desastrosos. Una idea que quizá atente contra el juramento hipocrático, ya que Haber se presenta a sí mismo como un científico que quiere explotar la capacidad de Orr, mientras que Orr simplemente quiere que termine.

Es una historia extraña, en realidad. Con algunas inusuales vueltas de tuerca, giros no muy habituales en las novelas de Leguin. Si has leído otras obras de la autora, quizás tengas la misma sensación que yo con La Rueda Celeste: parece que la autora estaba probando otro estilo u otro tipo de literatura. Pero como es una escritora con el famoso don de hacer bueno casi todo lo que escribe, pues encuentras una trama chula, memorable sobre el mal que somos sobre la Tierra y, más generalmente, la complejidad de cada personalidad humana y su identidad.

Reseña: We Stand on Guard #1, de Brian K. Vaughan y Steve Skroce

PrintPlaneta Cómic nos trae un nuevo producto salido de la cabeza de Brian K. Vaughan (Y, el último hombre; Saga; Paper girls), en esta ocasión el primer número de una serie de seis comics, en formato grapa y a un precio de dos euros con algo. Como siempre ocurre con Vaughan, se trata de una historia con un punto de partida potente (muy potente), seguido de una presentación más o menos rápida de los protagonistas de la historia.

Aquí el punto de partida es el inicio de una guerra entre Estados Unidos y Canadá. Entramos de lleno en la historia con una familia delante del televisor, viendo cómo en las noticias hablan de un ataque perpetrado contra la Casa Blanca. Instantes después, a través de las ventanas de la casa, esta familia canadiense observa cómo el cielo se llena de misiles americanos.

westandonguard01Años después, la niña superviviente de esa familia se ha convertido en una joven solitaria y superviviente. Canadá es un territorio estadounidense vigilado por unidades robóticas que no toleran la menor desobediencia antes de usar la fuerza letal. Y en estas estamos cuando aparece un grupo de guerrilleros a ayudarla. Personajes carismáticos, con una clara personalidad esbozada en apenas unas viñetas, de los que apetece saber bastante más de lo que da tiempo a contar en este primer número.

La historia es prometedora. El clifhunger final es lo suficientemente tenso como para dejarnos mordiéndonos las uñas a la espera del número dos… aunque westandonguard02bueno, la verdad es que no esperaba menos de Vaughan. Desde que leyera hace años Y, el último hombre soy fan de todo lo que sale de su mente.

En la parte de imagen tenemos a Steve Skroce al mando, un hombre con cierto renombre (a finales del siglo pasado estuvo en Gambito, Lobezno y Spiderman, entre otros; e hizo el storyboard de Matrix). Su estilo es visual y claro y el color que le aplica a las viñetas Matt Hollingsworth lo convierte en un comic maravilloso.

Poco más se puede contar sin caer en spoilers. Deciros que We Stand On guard tiene un grandísimo punto de partida, mucho potencial y que el hecho de ser una serie limitada nos augura una historia con mucha tensión. Con Vaughan tras la pluma, no espero menos.

Reseña: Mundo Infierno, de Philip José Farmer

mundo-infiernoHace años que empecé a leer Ciencia Ficción. Aunque me considero por encima de todo amante de la literatura de Terror (cuánta más clásica mejor), la CF es sin duda mi segundo género favorito. Así que muy pronto empecé a indagar en aquella época dorada que brotó en USA y que duró bastantes años, desde los 50s a los 70s. Podías encontrar títulos que aún a día de hoy resplandecen. Obviamente, otros muchos caen empicado. Es lo malo de la CF, un género que juega con un futuro argumentístico a menudo donde es difícil acertar con el paso del tiempo.

Me metí de lleno en lo bueno. Leí y leo mucho bueno. Voy directo a no equivocarme. Algo en inglés aunque sin duda busco y buscaba en español. El nuestro, sinceramente es un país que no se podía quejar en aquellos años en cuanto a publicaciones. Gracias a grandes como Martínez Roca, Nova, Bruguera, Ultramar o Ediciones Dronte que publicaba la famosa revista Nueva Dimensión; podíamos acceder a grandes joyitas del género. En mi caso, con las recopilaciones de Premios Hugo y Nebula, descubrí a muchos autores grandes y buenos, mucho más allá de Asimov. Algunos con mucha morralla en su haber, otros pocos títulos publicados pero excelentes, y otros con obras sencillas aunque contaban con un gran titulo al que todo el mundo hacía referencia. Por ejemplo, Philip José Farmer, conocido sobre todo como el creador de la saga Mundo del Río (Riverworld); una obra muy original de la que guardo muy gratos recuerdos.

Un autor que rápidamente consigue crédito para ser uno de los grandes amos de la Ciencia Ficción americana. Tanto en su carrera, como en tu corazón. Es por eso que Ediciones Gigamesh ha dado de lleno en la diana con esta publicación. Una pequeña obra -apenas tiene ciento y pico páginas- a rescatar del autor. Una novela corta que fue publicada originalmente en 1964, con una premisa que quizás muchos hayamos pensado antes pero que nunca nos atrevimos a plasmar en papel. O no. Tampoco somos tan listos. Una idea que explora de modo objetivo lo que sucede antes de que las almas habiten los cuerpos humanos, y cómo se crean. Y aunque esplenda algo de estoicismo así a priori, me encuentro con una interesante trama, entretenida, con una amplia gama de temas que van desde la aventura, el sexo…, hasta la filosofía.

Mundo Infierno (Inside Outside) es un lugar oscuro, apartado, construido en el pasado por una raza que… Bueno, tranquilo… A ver, Jack Cull (un juego de palabras de la palabra “chacal”) se encuentra en un lugar extraño llamado Infierno. Una enorme esfera con un sol en el centro cuya población consiste en seres humanos y demonios, fallecidos. Los seres humanos cuentan con los mismos pensamientos y cuerpos que cuando murieron. Pero ya no hay enfermedad o hambre. Y las muertes se invierten en cuestión de horas. Curiosamente, hay terremotos frecuentes y poco a poco Jack se da cuenta que los seres humanos han tomado el control de Infierno y han reemplazado la inscripción tradicional (imaginada por Dante y escrita en italiano): “Abandonad toda esperanza”. Por una nueva escrita en hebreo: “Nunca perdáis la esperanza”. Como se puede ver, se trata de un infierno muy particular, donde no existe más dolor que el no saber a dónde conduce una existencia vacía. Donde la gente que muere resucita al poco tiempo en idénticas condiciones. Donde los demonios son ahora esclavos de los seres humanos… Pero, ¿los terremotos constantes quieren decir algo? Un mundo en crisis. Jack Cull, en compañía de Phyllis, la cruel mujer que lo abandonó, y Fyodor, el constante fantaseador que busca a toda costa a su Redentor; se ven sumergidos en una alucinante expedición buscando el por qué de su existencia en dicho lugar.

Philip José Farmer, un consagrado con cantidad de premios en su haber, nos dejó en 2009. Un maestro del género, capaz de conseguir finales inquietantes, como pocos he leído. Dejar con ganas de más. Mucho más. A veces no es bueno dejar que el lector piense mucho. Que se quede mirando el horizonte después de leer una obra. Que intente componer lo sucedido en su mente. No es bueno. Se sale del camino real y desvaría. Y entonces: ¿Mundo Infierno es sátira? Muy probablemente. ¿Contiene una advertencia? Diría que sí.

Llena de horror los corazones más imperturbables.

Reseña: El Día antes de la Revolución, de Ursula K. LeGuin

eldiaantesdelarevolucionEs bueno, muy bueno, que de algún modo u otro podamos acceder en español a grandes obritas de Ciencia Ficción. En especial, si son Premios Hugos, Nebula o Locus de años tan especiales para el género como fueron las décadas de los 70s y 80s. Nunca es tarde para eso. Es lo bueno de la CF. Apenas envejece debido a la variedad con que sus argumentos pueden ser tratados. Y así me encuentro en un formato más que recomendable no solo para lectores ávidos de originalidades, sino también por el que animo a las editoriales a ir publicando más de estas grandes obras de aquellos grandes premios; llega El Día antes de la Revolución. De la consagrada autora Ursula K. Leguin, un relato que apareció por primera vez en agosto de 1974 en la extinta revista Galaxy. Pese a que lo leí hace unos veinte años, en la antología Las doce moradas del viento, nada que ver con hacerlo como narración ilustrada en una edición tan amena y llevadera como la que propone Nórdica Libros.

El Día antes de la Revolución es un cuento que sirve como antesala al gran éxito de la autora como fue su novela Los Desposeídos. El relato cuenta un día en la vida de la famosa anciana Laia Asieo Odo, la cual ideó una revolución que condujo a la independencia a la sociedad anarquista del libro. De hecho, narra el día anterior a la Revolución, además de ser el último día de su vida. Seguimos el resplandor de sus sueños acerca de su esposo difunto, la observamos levantándose en una casa organizada por la comunidad, conociendo invitados, saliendo a las calles, sintiendo la huelga general de la sublevación, la lucha a la que no se puede revelar, la lucha contra su edad y ante la que su cuerpo falla y apenas tiene fuerzas. Su fealdad, pero también su deseo para el sexo. Odo es aquí la protagonista al cien por cien, la decadente ya líder de la Revolución que dio lugar al odonianismo, sociedad anarquista por antonomasia del universo creado por LeGuin. Un marco en el que la autora se dedica sobre todo a hablar sobre Odo, no sólo como ideóloga de la Revolución, sino también como persona.

Un relato ganador del Premio Nebula en 1974 y Locus en 1975. Ahí es nada. Entiendo que si has leído la reseña hasta aquí, hay muchas posibilidades de que ya sepas quien es Ursula K. Le Guin. Pero si no, te diré que es de las pocas autoras que despuntó en la CF con sus novelas y cuentos en una época tremendamente buena para el género. Y con una producción abundante: ha publicado quince novelas, tres colecciones de poemas, varios libros para niños, dos volúmenes de ensayos y cinco libros de relatos breves.

En la edición que tengo entre manos, aporta sus diseños Arnal Ballester (Barcelona, 1955), una ilustradora que ha desarrollado la mayor parte de su trabajo en el campo editorial como ilustradora de libros y como portadista. Obteniendo en 1993 el Premio Nacional de Ilustración de Libros para Niños del Ministerio de Cultura, en 1994 el Illustrators of the Year Award de la Fiera del Libro per Ragazzi di Bologna-UNICEF y en 1995 el Premi de la Crítica “Serra d’Or”, tres veces por su trabajo en la serie Los artísticos casos de Fricandó (Ediciones Destino); por acercar el arte contemporáneo al mundo infantil.

El Día antes de la Revolución es sobre todo una historia emotiva, llena de recuerdos agridulces pero también de valoraciones realistas. Indispensable para entender a día de hoy ciertos valores.

Reseña: La Pianola, de Kurt Vonnegut

lapianolaAl igual que la música, la Ciencia Ficción es un arma fácil y certera para los escritores, vía libre para criticar las desigualdades y ciertos estamentos sociales. O para simular de algún modo lo que podría deparar al ser humano, por lo que pudo pasar si aquella vez hubiera o hubiese ocurrido que…, o decenas y decenas de ramales distintos como tan diferentes pueden ser las aleatoriedades del destino o los acontecimientos de nuestro pasado. Un lugar donde manda en trono de hierro la famosa «distopía», un concepto, subgénero o temática donde retratar los males de una sociedad ficticia (o no), un lugar de naturaleza real ya que tiende a partir de un fundamento verídico para reflejar su trama. O una naturaleza irreal (utópica, suele ser) donde describir estados sociales y/o políticos ilusorios e imaginados.

La mayor parte de las distopías describen sociedades que son consecuencia, de tendencias sociales actuales y que llevan a situaciones totalmente indeseables. Surgen como obras de advertencia, o como sátiras…, que muestran tendencias hacia finales apocalípticos para el ser humano y a veces para la vida en la Tierra. Sí, sé lo que estáis pensado, ejemplo claro: 1984, de George Orwell.

La Pianola, publicada en 1952, fue la primera novela del escritor estadounidense Kurt Vonnegut. Representa una distopía de la automatización, describiendo el impacto negativo que podría tener sobre la calidad de vida. La historia tiene lugar en una sociedad de un futuro cercano, una sociedad que está casi totalmente mecanizada, la cual hunde laboralmente al ser humano ya que elimina la necesidad de trabajadores en masa. Una mecanización generalizada que crea conflictos entre la clase alta rica -ingenieros y gerentes que mantienen la sociedad en marcha- y la clase baja, cuyas habilidades y propósito en la vida vienen a ser reemplazados por máquinas. El libro se centra en un futuro próximo que se situaría justo después de una Tercera Guerra Mundial. La historia está muy bien labrada, tanto que sesenta y cinco años después, asusta por lo premonitoria y similitudes para con nuestra actualidad. La novela cuenta como la gente de a pie luchaba en la guerra mientras gerentes e ingenieros de la nación estadounidense se enfrentaban a una fuerza de trabajo y reposición sin personal. Por lo que optaron por desarrollar ingeniosos sistemas automatizados que permitieron que las fábricas funcionaran con muy pocos trabajadores.

La Pianola comienza diez años después de esa guerra, cuando la mayoría de los trabajadores de la fábrica ya han sido reemplazados por máquinas. La clase obrera se divide en barrios donde viven los no gerentes ni ingenieros, cada uno a su lado del río. La trama desarrolla dos líneas paralelas a su vez que convergen brevemente al principio y al final del libro. Por un lado, Vonnegut se centra en el protagonista Paul Proteus, un inteligente doctor, gerente de una fábrica de Ilium Works durante más de treinta y cinco años. La otra línea del argumento gira alrededor del Shah de Bratpuhr, un líder espiritual de seis millones de habitantes en una nación distante y subdesarrollada. El propósito del autor era hacer ver al lector dos perspectivas diferentes del sistema y los maltratos. Uno emblemático del sistema y una de forastero aunque con una mirada hacia el interior. Paul es a todos los efectos la encarnación viva de lo que un hombre dentro del sistema debe esforzarse por ser. El Shah es una insignia para una diferente cultura, a la que se aplica un contexto muy diferente. El libro utiliza la ironía y el sentimentalismo, que se convertirían en sellos de identidad de las obras posteriores de Kurt Vonnegut.

La Pianola se diferencia de otras obras con la misma temática en que los oligarcas no son capitalistas sino ingenieros. El maestro Vonnegut mantiene su futuro más cerca de este nuestro presente. Más que el narrado en Un Mundo Feliz, de Aldous Huxley, por ejemplo. Vonnegut logra hace una perfecta sátira, una situación que soporta mejor el paso del tiempo. Además, la historia se cuenta de una manera hábil y viva cuando se refiere a Paul Proteus, el infeliz en su propio papel y cada vez más consciente de que las masas están siendo degradadas; uniéndose y convirtiéndose casi al final en un líder nominal de una organización revolucionaria. Esta parte me encantó.

Tenemos así un libro menos serio que los antes mencionados, más llevadero, ágil de leer como buscamos hoy en día, y de la mano de un profeta de ojos agudos como fue el desaparecido maestro Kurt Vonnegut. Un titulo indispensable para todo lector activo que se precie.

Reseña: La Estación de la Calle Perdido, de China Miéville

laestaciondelacalleperdidoEmpecé a leer La Estación de la Calle Perdido en primer lugar como un descanso de la Ciencia Ficción típica a la que últimamente le estoy dando caña. En segundo lugar, porque siempre me sonó interesante el titulo, me la recomendaron en su día y Nova CF (la línea editorial de Ediciones B especializada en CF) la acaba de reeditar en un formato genial y económico. Terminé de leer La Estación de la Calle Perdido, un tiempo sorprendentemente corto después de sus ochocientas páginas; encontrándolo como una de las mejores historias, una de las tramas más chulas, más extrañas e impresionantes que he leído en mi vida. Sin duda, uno de los títulos que a partir de ahora voy a recomendar a todo aquel que me pregunte por grandes obras de CF que me haya leído.

Mi explicación de lo que acabo de vivir sería algo así:

«Hola, estás ubicado en una ciudad llamada Nueva Crobuzon donde hay humanos, pero también otras razas como seres con forma de cactus, o ranas que fabrican agua, así como robots y cyborgs que funcionan a vapor. Aunque también hay magos y científicos. Por cierto, uno de esos científicos se decide a ayudar a un pájaro lisiado, lo ayuda a volar de nuevo, pero por accidente libera una plaga de polillas transdimensionales en la gran ciudad y dichas aberraciones comienzan a devorar las mentes de la gente… Oh, pero el científico tiene una relación extraña con una fémina, cuya cabeza es de escarabajo y hace esculturas con sus propios escupitajos…». Y es en este punto donde los que me pidieron recomendación dirán ¡¡¿Eiiiiin?!!, y honestamente no podré culparlos. Yo ya me hubiera reído un rato sobre lo que me estaban contando si no supiera todo lo que hay detrás, lo que viene después y la alta calidad de enganche con la que China Miéville atrapa al lector con la que es una de sus obras más reconocidas.

Hace tiempo que suelo decir que Miéville es para mí el mejor escritor británico e innovador del momento. Y eso que aún no había leído esta su obra magna. Sí que devoré en su día Embassytown, Kraken y Un Lun Dun. La confección de mundos paralelos, la ficción, la crítica sobre el marxismo y el derecho internacional sale adelante en sus obras. ¿La fórmula? La estructura de la trama y el impulso de una novela de Ciencia Ficción, resplandeciendo por su originalidad. Libros de China Miéville como El Rey Rata, La cicatriz o Los últimos días de Nueva París, recién editado también por Nova CF; están en mi objetivo ya. Más de lo bueno.

Realmente no hay forma de explicar adecuadamente, ni el escenario, ni la trama central de La Estación de la Calle Perdido. Lo mejor es leerlo, sentarte, vivirlo, degustarlo. Meterte en el argumento de todas-todas sin que lo que te haya dicho yo antes, suene a que vas a tener “cierto viaje” de sustancias alucinógenas. Pese a la genial ambientación y la cantidad de diferencias (originalidades para mí) que mete, vas a encontrar una trama coherente. Miéville, sin embargo, no sólo logra hacer un mundo totalmente único, también crea un argumento aparentemente absurdo y los une increíblemente bien. También lo narra con belleza, hace que brilla la oscuridad, hay sentido del humor y un estilo descriptivo atmosférico que es realmente brillante.

Al principio del libro Miéville cita a Mervin Peake como un autor que lo ha influenciado. Como siempre amó su ritmo magnífico y su instinto artístico para con el lenguaje y la descripción. Los que hayan leído a Peake, verán obvio que Miéville “se fija” en él. Al igual que la enorme presencia en el libro de Peake es el castillo de Gormenghast, la gran ciudad de Nueva Crobuzon aquí te observa siempre, siempre, siempre. Además de que es terriblemente grande, estamos continuamente siendo introducidos a nuevas vistas, nuevos distritos y nuevas culturas en esta metrópolis arenosa (se agradece el mapa que se añade al comienzo). Todo representado de forma grotesca en ocasiones pero también labrando poesía con ello. Las riquezas del parlamento corrupto, sus maquinaciones, el barrio bohemio de los artistas, una extraña universidad llena de estudiantes y prejuicios, guetos raciales, diversas clases de miseria y degradación, son elegidos con mucho gusto y con más frecuencia de las que suele haber en este tipo de género. Siendo sincero, a menudo me encontraba con la necesidad de dejar de leer, vencido por emociones que van desde el horror a la repugnancia, de la compasión a la fascinación, cortando todo con la extraña belleza del libro. Como escritor es de esos títulos que te agobian por que te preguntas como algo así no se te ocurrió a ti, o en este caso, pienso que jamás seré capaz de escribir algo así.

La Estación de la Calle Perdido fue nominada para el Premio Nebula y Hugo como Mejor Novela en 2002. Ganó el Premio de Derleth de la Sociedad Británica de la Fantasía en ese año y ganó el Arthur C. Clarke en 2001 y el Ignotus en 2002. EL gran Michael Moorcock la pone a parir de bien. Yo no iba a ser menos.

Reseña: Star Wars. Decisiones (Leyendas), de Timothy Zhan

star-wars-decisionesDecisiones tiene en su haber a Luke, Han y Leia con la Alianza Rebelde, Mara Jade, Thrawn, Pellaeon, Vader y el Emperador en el bando del Imperio; además de un peligroso jefe militar, alienígenas misteriosos y una trama que te mantiene activo hasta el final. ¿Cómo se puede criticar eso? Por una buenísima razón Timun Mas y Planeta Cómic han decidido traernos estas novelas tan recomendables del Universo Expandido. Un modo de saciar el ansia que nos gobierna a todos de ver/vivir/leer más y más cositas de Star Wars a la espera de cada película. Novelas para gente interesada e indispensables para viejóvenes amantes de la franquicia. Novelas de CF que curiosamente tienen más nivel que muchas de las que veo publicadas en la actualidad. Obras algunas bastante ricas en todos los aspectos.

¿Sabéis donde está el gran éxito de todo este nuevo resurgimiento? Es fácil. Se rodean (o tienen pasta para pagarles) a los mejores. Timothy Zahn (1951) es un escritor estadounidense de Ciencia Ficción, ganador del Premio Hugo a la Mejor Novela por Cascade Point. Nominado al Premio Hugo en 1983 por la novela corta Pawn’s Gambit. Y nominado de nuevo al Premio Hugo en 1985 por la novela corta Return to the Fold. Zahn ha escrito varias novelas ambientadas en el Universo Expandido de Star Wars y… (un momento, es de lógica pero, ¿entiendo que todo el mundo sabe lo que es el Universo Expandido, no? Lo explico: el universo expandido de Star Wars es una colección de orígenes, materiales, historias, etc., del universo de Star Wars que derivan en novelas, cómics, videojuegos, series de TV y otros medios (sin contar con las películas, sus adaptaciones escritas y radiofónicas). Aunque nunca fue considerado canónico por LucasFilm, cuando Disney compró la franquicia y todo el Universo se rearmó, sí que empezaron a tener relevancia y a ser unidos casi todos los parámetros. Muy parecido a lo que ocurrió con el Universo Marvel); bien, pues Zahn es uno de esos buenos autores que ha contribuido a dar relevancia al Universo Expandido.

Decisiones se establece tres meses después de Allegiance. Timun Mas y Planeta Cómic la trae este mes como novedad a todas las librerías. Cuenta como el destino de la Rebelión descansa después del siguiente movimiento de Luke Skywalker y hace que todos se pregunten si los rebeldes han entrado realmente en puerto seguro o en una trampa mortal. Ambientada en el tiempo entre Una nueva esperanza y El Imperio Contraataca cuenta con un joven Skywalker, Han Solo, la Princesa Leia Organa y la amada Mara Jade, meses después de la Batalla de Yavin. La Rebelión necesita desesperadamente una nueva base, así que cuando el Gobernador Ferrouz, del sector Candoras, propone una alianza ofreciendo el santuario a los Rebeldes a cambio de protección contra el señor de la guerra alienígena Nuso Esva: Luke, Leia, Han y Chewie son enviados para evaluar el acuerdo. Pero es un juego traicionero lleno de traiciones donde un comodín está esperando ser jugado…

Sin entrar mucho más en la trama para no spoilear, ¿qué puede esperar uno de Decisiones, una de las novelas más conocidas de su sello Leyendas? El flujo es muy pero que muy ameno pese a que introduce un montón de elementos por separado y pasa la primera mitad del libro dibujando cada personaje en su nuevo hogar. Sin embargo, en la segunda mitad, caes en barrena con un caos de encuentros y desencuentros sin escalas. Pura acción. Un toque con una estructura general muy similar a los films clásicos.

Zahn sabe cómo diseñar un gran hilo de Star Wars, lo lleva bien y gracias a que el autor tiene trabajos anteriores en la franquicia, se da el lujo de establecer conexiones y cameos con lo que nos incita a sonreír por lo bajini. De los tres grandes, Han Solo lleva el papel más importante en Decisiones. Vemos su encanto, ingenio e inteligencia, pero también la creatividad en momentos clave como contrabandista. También vemos su corazón de oro: la conciencia lo empuja a lo largo de un camino a regañadientes pues no está de acuerdo con la idea… Leia no tiene una parte significativa en el libro, aunque ella es protagonista en muchas de las escenas y siempre goza del papel de princesa de la que nos hacemos cargo. Luke Skywalker es serio, pero no ingenuo, sigue en su deseo de convertirse en Jedi y plenamente consciente de sus propias limitaciones.

Una vez más Tim Zahn ofrece una divertida aventura de Star Wars en la mejor tradición de las películas.

Reseña: Ciencia Ficción Rusa y Soviética Vol.1 Del Siglo XIX a la Revolución, de VVAA

CF Rusa y Soviética 1¿Es conocida la Ciencia Ficción Rusa o Soviética? Diríamos que no. Aunque su influencia ha sido tal inspiración para autores, guionistas y directores que laboran hoy en día en cualquier parte del mundo, que desde no hace mucho (casi sin darnos cuenta), hemos empezado a ver las consecuencias en sus obras. En esencia, en cine y televisión. Siguiendo la estela de las antologías completas de Ediciones Nevsky como Cuentos Completos de Gógol, la Prosa de Ajmátova, o la Prosa Breve e Inéditos, de Lermóntov; desde Nevsky acometen la tarea de compilar la antología más completa y definitiva posible de relatos de Ciencia Ficción Rusa y Soviética que jamás haya sido publicada en español. Cuenta esta pequeña pero muy recomendable editorial que la idea es dividir el proyecto en tres volúmenes: comenzando con este primero que os reseñamos hoy, centrado en las fantasías futuristas del siglo XIX.

Os decía que, la literatura rusa fantástica ha sido apreciada por muchos de nosotros casi sin darnos cuenta. A pesar de ser una gran desconocida en sí y de permanecer en su mayor parte inédita. En esta recopilación, el editor James Womack hace una interesante selección de cuentos precedida por una introducción donde incluye una sustanciosa retrospectiva de algunos de los primeros autores del género, los cuales comenzaron a fusionar en sus escritos fantasía con hecho científicos. Enmarcando en este volumen cuentos de autores de finales del siglo XIX y dejando claro que cuando uno se encarga de una antología, es muy difícil satisfacer a todo el mundo.

Ciencia Ficción Rusa y Soviética Vol.1: Del Siglo XIX a la Revolución incluye relatos como Fábulas verosímiles, o un viaje por el mundo en el siglo XXIX, de Faddéi Bulgarin; El viaje científico a la isla de los Osos, de Ósip Senkovski (altamente recomendable); El año 4338, de Vladímir Odóievski (más caviar); En la Luna, de Konstantín Tsiolkovski; Una tarde en el año 2217, de Nikolái Fiódorov; Justicia mecánica, de Alexander Kuprín; La República de la Cruz del Sur, de Valeri Briúsov (otro que me ha encantado) y La fiesta de la inmortalidad, de Alexander Bogdánov (una historia que no se me olvidará nunca).

Cabe destacar la alta calidad de los relatos. Tanto en el aspecto narrativo como en el científico. En general, la descripción de fenómenos físicos, biológicos…, etc. es detallado y sustenta adecuadamente el desarrollo de las historias. Desarrollos que no difieren mucho de los primeros temas en los que se centró este naciente género por entonces. Aunque sea cierto que existen algunas particularidades que alejan las tramas de la CF occidental que se escribía en aquellos años. Con todo, encontrarás humor negro, un viaje en el tiempo a un futuro modélico, un viaje a una región mítica, lugares u horizontes perdidos exentos de la intervención humana, el descubrimiento de un pasado común en el origen de todas las civilizaciones de la Tierra, una relación epistolar entre dos corresponsales en un futuro lejano… Toda una serie de utopías en las que perdernos fácilmente.

Cuando intento recomendar una antología no me gusta entrar demasiado en materia. Siendo narraciones breves, lo ideal es disfrutarlos de pé a pá sin trailers-spoilers-consejos que valgan. En algunas historias notaréis desarrollos relativamente viejunos pero la mayoría, en especial, las que parten de la idea de viajes espaciales, no tienen nada que envidiar a todo lo que vino en este gran género poco después. Adelantadas a su época, la lectura y una gran y reciente traducción por parte del equipo de Nevsky, lo vuelven un volumen ligero y totalmente disfrutable a día de hoy.

Un proyecto no sé si definitivo como se indica, tendría que devorar los tres volúmenes para hacer una valoración más subjetiva. Pero lo que sí es, sin duda, es un titulo especial, diferente, que incita al completismo del mejor aficionado a la Ciencia Ficción. Ese que se hace mayor con los años y que cada vez se vuelve más exquisito y formado. Por no decir sibarita.

Yo mismo.

Reseña: La Ciudad al Borde de la Eternidad, de Harlan Ellison, David y Scott Tipton y J. K. Woodward

LaCiudadAlBordeEternidadLas sorpresas inesperadas…, bueno, las sorpresas siempre deben ser inesperadas, ¿no? Son las que mejor degustamos. De vez en cuando alguna editorial consigue hacerse con los derechos de una obra magna. Una editorial con no mucho poder económico pero que sabe estar al quite para pillar un titulazo que a las grandes se les escapa o no supieron apreciar. Y es así como encontramos una reciente y gran publicación como es La Ciudad al Borde de la Eternidad, del maestro Harlan Ellison, viendo la luz en Drakul Editorial. Por primera vez, con un formato gráfico excelente (todas las páginas pintadas a mano, sin efectos digitales), podremos disfrutar de esta historia tal como inicialmente fue concebida. Incluyendo un curioso prólogo y epílogo de la mano del propio maestro Ellison. En el 50 aniversario de Star Trek, Drakul publica este cómic mítico, que ningún amante de la CF debe perderse. Todo lo que contiene, todo lo que supone y obviamente, todo lo que hay detrás.

¿A qué me refiero? Fue un guion concebido por el propio Ellison para ser llevado a la serie de TV, pero desechado por ser demasiado extenso. Aunque se puede decir que más bien costoso de rodar y políticamente incorrecto. Y algunos se atrevieron a decir que poco consecuente con el espíritu de Star Trek. Puuff, no sé que deciros. Aun así no se desestimó inicialmente y se le sometió a numerosas modificaciones por parte de varios editores y guionistas antes de ser rodado. ¿Y dónde está la pega si este guion gana en el mismo año de la emisión del capítulo el Premio de la Sociedad de Escritores de LaCiudadAlBordeEternidad02América (WGA) al mejor guion dramático?

Star Trek: La Ciudad al Borde de la Eternidad recoge la miniserie de cinco números, basada en el guion original de Ellison para un episodio de la franquicia. La adaptación llevada al cómic por parte de David y Scott Tipton, captan exactamente las voces de los personajes. Las sensaciones son las mismas que al sentarte frente a la caja tonta para perderte en el espacio profundo que propone Star Trek. Si has sido seguidor de la serie, al menos, de la última época que es la que yo recomiendo, te sentirás como si pudieras escuchar las vivas voces de Kirk y Spock, Además de William Shatner y Leonard Nimoy, por supuesto. Encontrando además que el artista J. K. Woodward hace un trabajo excepcional, no sólo haciendo que los personajes se parezcan a sus homólogos de televisión, sino que se reproducen los matices en un dibujo fotorrealista ideal para meterte en LaCiudadAlBordeEternidad03vereda con: la ceja levantada de Nimoy, la mitad sonrisa de Shatner y así sucesivamente.

Una de las diferencias más grandes e inmediatas entre el cómic y el episodio finalmente emitido es que el Dr. McCoy no juega casi ningún papel aquí. Para nada se inyecta accidentalmente con una droga psicótica y se lanza a través de un portal para viajar en el tiempo. El culpable es Beckwith, un miembro de la tripulación de Enterprise, aparentemente, traficante de drogas, que asesina a uno de sus compradores y luego se escapa por el portal… Como veis, lo ideal es leer el cómic y ver el episodio (o viceversa), para tener una idea objetiva del producto. El por qué de que este guion no habría funcionado en el canon de una famosa serie de TV en USA, es fácilmente detectable. Entre algunas cosas más, encontrar drogas en la nave que el Capitán Kirk y los altos oficiales comandan, sin ser ellos conscientes… Y al mismo tiempo, la injusticia radical de este desarrollo de la trama… Hace que estemos ante una trama más realista que casi cualquiera de las muchas que puedes encontrar en Star Trek. De las que generalmente carece.

LaCiudadAlBordeEternidad00¿Varias cosas más “fuera de lugar”? McCoy provocando el desastre, Kirk enamorándose de Edith Keeler en contra de la opinión de todos, Spock defendiendo la muerte de… (No voy a spoilear más). Pero os diré que durante la lectura, me encantó ver la idea del narcotraficante dentro de la Enterprise. No es que sienta afinidad sobre las drogas ni mucho menos, pero no me negaréis que un tema tan actual desde hace cuarenta años, encontrarlo dentro de un capítulo de una mítica serie, convierte el guion de Ellison en un material más maduro que casi cualquier otro episodio. Una ideal original como pocas, extraída de nuestro pésima realidad. Uno de los capítulos mejor valorados por los aficionados de la serie y también por la crítica. Galardonado además con el Premio Hugo.

¿Se puede pedir más?