Archive for Ciencia Ficción

Reseña: Star Wars. El Resurgir de la Fuerza Oscura (Leyendas), de Timothy Zhan

starwars_elresurgirdelafuerzaoscuraLo sigo diciendo sin miedo a nada: sin ser un fiel incondicional de Star Wars, sí que podría decir a estar alturas que a lo tonto-a lo tonto, casi que podría asegurar saber bastante más que algunos fans incondicionales. Todo revierte en estar leyendo y saboreando muchas de estas historias, la mar de entretenidas, más que los episodios I y II por ejemplo, que en definitiva comprenden el Universo Expandido. Gracias a estas nuevas ediciones de las novelas de Star Wars que Timun Mas junto a Planeta Cómic están editando cada poco…, para tener al fan puesto, cada vez más puesto en su franquicia favorita. Y ahora uno quizás ya sepa demasiado. ¿Nunca se sabe demasiado? Díselo a la que se sienta junto a ti frente a la pantalla y tiene que soportar la cantidad de comentarios “sabiondos” que salen de tu boca. Mira nena: ese tío está en ese planeta ahora pero en realidad fue un soldado imperial que lo dejó y huyó porque… Y ese wookie nada tiene que ver con Chewbacca pero tiene un gran historia detrás en una cárcel. ¿Quieres saber más? Ella ni te mira y dice: Tal vez, pero cuando acabe la peli…

Un sabiondo, o mejor dicho un tío que le gusta tanto un tema que quiere compartirlo a cada momento. En uno de esos sí que me he convertido yo. Pues mola saber cada vez más y más y recordar batallitas que sucedieron de algún modo en otra parte del universo de Star Wars. Mientras en otra parte se procede a la destrucción de la Estrella de la Muerte, por ejemplo. Obviamente el éxito de todo este nuevo resurgimiento se deduce fácil. Una franquicia tan grande debe rodearse de los mejores asesores. Tienen pasta para pagarles. Timothy Zahn (1951) es un escritor estadounidense de Ciencia Ficción, ganador del Premio Hugo a la Mejor Novela por Cascade Point. Nada de novatos. Alguien puesto en el tema. Nominado al Premio Hugo en 1983 por la novela corta Pawn’s Gambit. Y nominado de nuevo al Premio Hugo en 1985 por la novela corta Return to the Fold. Zahn ha escrito varias novelas ambientadas en el Universo Expandido de Star Wars. Un universo que aunque nunca fue considerado canónico por LucasFilm, cuando Disney compró la franquicia y todo el Universo se rearmó, sí que empezaron a tener relevancia y a ser unidos ciertos parámetros. Y todo va cuadrando de tal forma que asusta.

A la vez que mola.

Llega por fin la continuación a Heredero del Imperio, novela que fue reeditada en 2016 y que se situaba no mucho después de los sucesos ocurridos en El Retorno del Jedi. La segunda novela de la denominada “Trilogía de Thrawn” está protagonizada por los personajes clásicos y eso mola mogollón. El Resurgir de la Fuerza Oscura continúa la trama y tema introducido anteriormente donde la Nueva República se encuentra bajo ataque en todos los frentes militares y políticos. Los Nohgri siguen tratando de capturar a Leia, que eventualmente viaja a su mundo natal en un intento de hacer una especie de tregua y conquistar de nuevo la República. Embarazada de gemelos Jedi (algo que mucha gente no sabe) intentará que una poderosa raza alienígena se alíe con ellos. Y Talon Karrde y Mara Jade se encuentran a la carrera, perseguidos, ttt_dfrde base de operaciones en base de operaciones. Delta Source sigue revelando todo tipo de información sensible al Imperio, cosas conocidas sólo por aquellos que están en los niveles más altos de poder. Y al fondo, tirando de todas las cuerdas posibles de la trama, está el Gran Almirante Thrawn. El cual, tras ser derrotado en Sluis Van, continúa con su incansable búsqueda de buques capitales para apoyar a su nuevo ejército clon… Todo un argumento que me mantuvo pegado a mi sillón de lectura favorito, con un ritmo alto constante que no decae. Pude seguir lo acontecido a la derrota de Darth Vader, el Emperador y la maléfica Estrella de la Muerte. Sin embargo, lo que permanece es una frágil República nacida tras una victoria pírrica. El despiadado almirante Thrawn ha tomado el mando de los restos de la Flota Imperial y lanzado una masiva campaña con el propósito de destruir esa debilidad que queda. Una batalla ganada no decide la guerra.

Por otro lado, Han y Lando Calrissian luchan contra el tiempo para descubrir pruebas. Mientras un nuevo Jedi Oscuro, surgido de las cenizas, con un plan trazado busca hacerse con el mayor Jedi que aún anda perdido sin saber qué camino tomar. Y en el horizonte toda una flota de casi doscientos Dreadnaughts esperando ser encontrados.

Una vez más Tim Zahn ofrece una divertida aventura de Star Wars en la mejor tradición de las películas. Sabe cómo diseñar un gran hilo, lo lleva bien, de forma enérgica para que “nunca te bajes del burro”. Gracias a que el autor tiene trabajos anteriores en la franquicia, se da el lujo de establecer conexiones y cameos con lo que nos incita a regocijarnos si nos percatamos de ello. Esas mismas anécdotas que después le contamos a nuestra pareja frente a la pantalla. En cada revisionado. Y ella o él quizás, sólo quizás, querrá oír… Después de la peli.

Reseña: Marvel Héroes #79. Guardianes de la Galaxia. La Búsqueda del Escudo, de Jim Valentino

guardianesdelagalaxia_jimvalentinoHoy toca una reseña personal y biográfica. Empiezo: benditos los años aquellos en los que una de las pocas preocupaciones que teníamos era ver en que colección nos metíamos cuando acababamos de finalizar otra. Recuerdo un verano de principios de los noventa charlando con los amigos de instituto hasta muy tarde al fresco de la noche. En una ciudad que debiera dormir a esas horas pero que sus almas en vez de eso, aprovechaban para salir a la calle ahora que el Lorenzo se escondía. Recuerdo que nos juntábamos tres o cuatro colegas y hablábamos de pelis, libros y cómics. Eran años de cómics en grapa. Uno de ellos comentó que iba a dejar una de las series que había empezado un par de meses atrás. No por que no le gustara sino porque llevaba demasiadas a la vez. Creía que podría, pero la paga de sus padres no era suficiente. Contó por encima que eran personajes nuevos, una serie en cierto modo (aquel colega era muy de “en cierto modo”) de Ciencia Ficción, futurista, ubicada en un futuro bastante lejano, un grupo de superheroes que recorría el Universo…, pero que “en cierto modo” no se alejaba de los personajes Marvel de siempre. No contó más. Había un misterio que… En fin, así oí hablar por primera vez de los Guardianes de la Galaxia por guardianesdelagalaxia_jimvalentino00primera vez. Como si de un animal que iban a abandonar o de un niño que pronto se quedaría sin padres, en mi grupo de amigos lectores de cómics, cogíamos o nos pasábamos colecciones uno a otro antes de que pudieran quedar “huérfanas”. A mí me atraía y decidí comprársela. Seguirla. Eran años en los que ya me encantaba la grandes obras de CF, y por supuesto los grandes eventos macroestelares dentro del pijameo.

guardianesdelagalaxia_jimvalentino01Los Guardianes de la Galaxia son de esos personajes que tienen procedencia. Una base. Nada de nuevos. Han tenido tres etapas. Siempre han sido un grupo de superhéroes alienígenas pero por primera vez vieron la luz en Marvel Comics en 1969 en la revista mensual Marvel Super-Heroes #18, y fueron creados por Arnold Drake y dibujados por el gran Gene Colan. Fueron apareciendo poco después en varios títulos de Marvel, historias donde héroes como el Capitán América, La Cosa o Los Defensores se les unían o les ayudaban en su guerra contra los Badoon. La segunda etapa a lo que yo me enganché (véase conjunción de los astros y batallitas del abuelo), se inició a principios de los 90s. Aquellos Guardianes protagonizaron una serie que duró sesenta y dos números. Una pedazo de serie para mí escrita e ilustrada por Jim Valentino hasta el #29, la cual fue recogida por Michael Gallagher hasta su cancelación.

image1-615x347La tercera etapa viene a raíz del éxito de la película o quizás un poco antes. Unos nuevos y remodelados personajes creados en 2008 por Dan Abnett y Andy Lanning. De estos poco os puedo contar pues no he leído prácticamente nada. No obstante, hoy vengo a recomendaros una de las series que llevaba en mi corazón como os decía antes. Una serie en grapa que a saber donde fue a parar (ay, las madres y la evolución de sus hijos), pero una serie que gracias a esos seres celestiales que habitan en el Universo, Panini Cómics ha decidido publicar en estos tomos integrales y recopilatorios de Marvel Héroes, tan gustosos de leer. Un primer tomo que recopila la etapa de Guardianes de la Galaxia realizada por Jim Valentino, un autor que se atrevió a recuperar al mítico grupo del Siglo XXXI y concederles su propia serie mensual, en el que fue para mí una guardianesdelagalaxia_jimvalentino06gran innovación en los pocos titulos originales que vieron la luz en los años 90s. Un Valentino desatado al ver como se le ofrecía una colección sólo para él. Personajes a remodelar, reescribir y redibujar sólo por él. Donde podría demostrar al mundo que era un autor completo. Y así lo hizo. Valentino, al igual que muchos de nosotros, sentía auténtica fascinación por ciertos personajes y cuando le surgió la oportunidad de realizar una serie en solitario con ellos, no se lo pensó dos veces. Así vieron la luz Charlie-27, Nikki, Yondu, Martinex, Vance Astro, Halcón Estelar y Aleta. Y los situó donde debían estar. En el Siglo XXXI (un siglo alternativo creado por Vance Astro de forma accidental), y a través de ciertas aventuras obró por enlazarlos con el Universo Marvel de nuestro siglo.

guardianesdelagalaxia_jimvalentino04Presentando nuevas ideas y curioseando con aquellas tramas que podrían haber sobrevivido casi mil años después. Iniciándolo todo con una trama que siempre me pareció genial, un guion que en el interior del cómic se manejaba como un misterio pero que el propio titulo (me da que obligados en aquella época para atraer lectores), un titulo que era todo un spoiler. Y que aún a día de hoy me cuesta comentar por que lo ideal es disfrutarlo con la lectura. Sin embargo, lo haré de algún modo. No me queda otra. Todo se inicia muy rápido con la presentación de este grupo de superhéroes intergalácticos corriendo de un lado a otro y con una splash-page donde se nos cuenta quienes son y que son capaces de hacer. En una primera reunión en la nave, los Guardianes hablan sobre una búsqueda-misión-y-rastreo de encontrar un artefacto legendario que confiere un gran poder a su portador. Durante algunos números saber qué es ese artefacto es el misterio que mantiene al lector agarrado a la historia. Después te enteras de que es algo tan chulo como el escudo del Capitán América, que ha sobrevivido en algún lugar, al paso de los años. Pero hay más. ¿Qué mejor misión que ir rescatando datos sobre saber qué fue de La Visión o la armadura de guardianesdelagalaxia_jimvalentino10Tony Stark? Una genial idea en mi opinión, donde Valentino se sale hasta que decide marcharse de Marvel para crear la editorial Image con todos esos autores conocidos; historia que ya conocéis.

Para mí Jim Valentino aquí innovó, le dio un empujón a unos personajes casi olvidados que no dudo que James Gunn (que debe tener mi edad) disfrutó en su día tanto como yo. Estoy seguro que sin estos Guardianes, no existirían los que hoy no hacen fliparlo en el cine. Si ya habíais leído este tomo o conocíais la serie noventera antes de las películas: seguro que lo habéis flipado guardianesdelagalaxia_jimvalentino05como yo. Habréis pillado la cantidad de guiños que hace el guionista-director a la serie de Valentino. En la primera pelicula unos cuantos, pero aún más en la reciente segunta parte. ¿Stallone como Halcón Estelar? ¿Taser Face, el cara calambre? Jajaj dios, qué bueno, esto solo lo pillan los que leyeron la serie en cómic. Como la mía, imagino la cara de todos los que tenían esta serie de Jim Valentino en su corazón. Sobre todo, aquellos que la habían disfrutado tanto como un servidor.

Un tomaco que contiene Guardians of the Galaxy 1-20, Annual 1, Fantastic Four Annual 24, Thor Annual #16 y Silver Surfer Annual #4; más toda una serie de bocetos, el correo de los lectores de aquellos años y unas cortas viñetas independientes de cada personaje.

Una joya de publicación.

Reseña: Star Wars. Catalizador. Una novela de Rogue One, de James Luceno

catalizador-rogue-one-james-lucenoEl universo expandido. Inconmensurable. Infinito. Inmortal. Imperecedero. Inmarcesible. Y por mucho que entidades malévolas alternas lo deseen: indestructible. Toda una saga. Una incansable obra que abarca bastante más allá de lo que su autor quiso proponer en su día. Lectores fans. Autores fans que han decidido que hay mucho más que desvelar, hallar y contar en la más inmensa saga cósmica ideada en el tercer planeta a partir del Sol. Por supuesto, hablo de Star Wars y todo lo que hay detrás. Tramas, secuelas, precuelas, spin-offs, nunca mejor dicho todo un universo dentro del Universo que no para de crecer. De expandirse. De ahí lo del Universo Expandido, ¿no? Lo he comentado en alguna ocasión: nunca fui un alto friki de Star Wars y eso que viví sus inicios en mi niñez. Pero con los años, con tanta publicidad por parte de los amigos y con un punto clave, el juego de rol que publicó en los 90s la desaparecida JOC Internacional; uno terminó por unirse de alguna forma. Desde entonces, sí que me gustaba darle un tiento a cómics y libros que de algun modo caían en mis manos. Y bueno, con el paso del tiempo, uno ya casi llega hecho un enorme friki-wars a esta nueva época que inició el Episodio VII.

Al igual que otros títulos que están viendo la luz en cómics y novelas, publicadas en nuestro país por Timun Mas/Planeta Cómic, Star Wars: Catalizador muestra mi afición a sendas aventuras alternas de las franquicias más potentes. Amo esa idea de profundizar en ciertos lugares concretos de un mundo de ambientación tan enorme, por los que nadie se pregunta. Al igual que con Luke Skywalker y las Sombras de Mindor, o Estrellas Perdidas, he encontrado una novela en toda regla de trescientas y pico páginas que se devora en un plis. Con un diseño interior fabuloso y peliculero, trama con la que pasar un tremendo rato palomitero de Ciencia Ficción, el excelente cuento precuela de ya una precuela como fue el film Rogue One; revela retos, encuentros y desencuentros que no esperaba.

James Luceno lleva a los lectores en  Star Wars: Catalizador a un viaje por las Guerras Clon de los primeros tiempos del Imperio centrándose en el pacifista Dr. Galen Erso (el padre de Jyn Erso, la heroína de Rogue One), junto al ambicioso Teniente Comandante Orson Krennic. Como protagonista de la novela, Galen (interpretado por el gran Mads Mikkelsen en la película) demuestra ser un personaje bastante más entrañable de lo que pueda parecer en el film. A pesar, del lenguaje científico denso que usa en Catalizador. Pero es el prota y como tal, te harás con su idea de ver el mundo, la idea de un brillante especialista en energía enamorado muy mucho de su familia. Y os diría que incluso me resultó carismático Krennic (ay, ese amor por los malos siempre), el cual se sienta justamente al otro lado del espectro moral e incluso resulta ser la estrella de la novela para mí. Pues encantador y peligroso en la misma medida, se da cuenta de que la investigación de Galen sobre los cristales de kyber (que los Jedi usan para alimentar sus sables láser) es vital para que la Estrella de la Muerte funcione y así pasa gran parte de la historia manipulando a su viejo amigo.

Representando el elemento criminal de la galaxia tenemos al contrabandista Has Obitt, quién está totalmente al día de las maquinaciones de Krennic. No obstante, demuestra ser un personaje también suficientemente atractivo, pero su participación en la narración…, no es ni de lejos tan fascinante como cuando sale el villano Imperial o Erso.

El autor James Luceno equilibra la historia de Galen y su descubrimiento científico con las maniobras políticas de Krennic. La primera sección de la novela tiene lugar durante las Guerras Clon y lleva al lector a la corrupta República. Son capítulos algo lentos pues añaden bastante información sobre la época; sin embargo, a medida que aprendes más sobre los orígenes de la estación de batalla, el papel de Krennic en su producción y el paisaje político que permite que el proyecto comience, junto a los desafíos que enfrenta la familia Erso, son toda una delicia. En especial, me encantó la última parte de la historia (que tendría lugar después de La Venganza de los Sith), cuando encontramos un Krennic cada vez más despiadado, dandole los últimos retoques al proyecto de la Estrella de la Muerte para su tan deseada terminación…

Luceno pinta una imagen vívida de cada lugar que nos presenta en la novela. Y ahora insisto. Hay que ser consecuentes. Star Wars: Catalizador la disfrutarás a tope sólo si has visto el film Rogue One. Puedes leerla de forma independiente, sí. Y después ver la peli, sí. Pero no será lo mismo. Te lo aseguro. Aunque sea una precuela de esa precuela, el orden ideal es el que digo. Así es como te encantará. Y te molará ver como el autor utiliza ese magnifico estilo de escritura tan orientado al detalle, con especial atención a las relaciones cambiantes entre los personajes. Y veréis como lector, como os enganchará sobre todo las dinámicas conversaciones entre Krennic y los Erso. En especial, con el paso de las páginas cuando el peligro se van acrecentando. Tanto que el nerviosismo llegó a mi estómago y tuve que acabarla en la última sentada sí o sí.

Reseña: La Voz del Amo, de Stanislaw Lem

La voz del amoLem es un autor al que me he ido aficionando con el paso de los años y con con el paso de sus obras. Un autor que recuerdo que en mis años de instituto me costaba un mundo leer pero el cual intentaba e intentaba, por verlo alabado en las revistas de Ciencia Ficción que leía por gente que me admiraba su criterio. Y ha sido así, con la edad, y después de viajar por Congreso de Futurología, Solaris, Retorno a las estrellas, La investigación (sorprendentemente de zombies) y Máscara, regreso a él gracias a que Editorial Impedimenta ha publicado ya varias de sus obras, con una edición de bolsillo de alta calidad y mejor aún, aportando nuevas traducciones a los textos de Lem. Libros a los que si entras en su mundo, caerás seducido a un estilo diferente de intrigas futuristas o de tintes filosóficos y metafísicos.

Stanisław Lem nació en la ciudad polaca de Lvov en 1921, en el seno de una familia de la clase media acomodada. Se considera de modo unánime que su primera novela fue El hospital de la transfiguración, escrita en 1948 pero no publicada en Polonia hasta 1955 debido a problemas con la censura comunista. La investigación (también publicada por Impedimenta), fue considerada «contrarrevolucionaria» por las autoridades polacas. Pero no fue hasta 1951, año que publicó Los astronautas, que por fin despegó su carrera literaria y escribió a partir de ese momento, grandes novelas de CF. Esas que han hecho del polaco, un maestro indiscutible del género.

La Voz del Amo es un libro más inteligente que yo. Mi punto de vista es el de un lector rápido el cual repasa varias veces las páginas que mi cerebro le cuesta asimilar. Me ha pasado con dicha novela pero ya os digo que es, porque para mí, siempre ha sido todo un reto enfrentarme a este autor. La Tierra ha recibido un misterioso mensaje desde el espacio, y varios miles de científicos reciben la tarea de descodificarla. Fracasan (esto no es un spoiler se revela al principio). La Voz del Amo tiene un aire a la visión privilegiada que tuvo Richard Feynman en el Proyecto Manhattan: una búsqueda científica de gran importancia, con personal altamente inteligente, muchos de ellos de opinión fiable y todos ellos interferidos de alguna forma por varias facciones militares y políticas. Lem abarca completamente las limitaciones y las debilidades humanas en este libro. Esa raras habilidades que un autor de CF no tiene (Modo Ironía: ON). Pero La Voz del Amo no trata el drama en el laboratorio. Lem se centra en la búsqueda intelectual real de descifrar una transmisión extraterrestre. Y no duda en abordar los temas filosóficos, biológicos, físicos, químicos y probablemente otros que mi cerebro no detecta. Todo lo que eso supone, se cuenta desde la perspectiva de uno de los científicos, ciertamente un genio matemático, pero cuyo papel parece ser en su mayoría un prototipo de causador de problemas intelectuales, de estos que parecen nacidos para realizar preguntas incómodas.

Narrada como un largo y proceloso informe, ese incesante que se llama Peter Hogarth cuenta a través de sus memorias su trabajo en el desierto de Nevada en un proyecto del Pentágono. Donde comienza a descifrar un misterioso mensaje que…, que es misterioso y terrible para nuestro mundo como lo que se propone. Pues todo indica que “el consejo divino” que se nos da, es la construcción de una bomba de fisión. Hogarth decide entonces que no se debe permitir tal conocimiento.

Con una traducción de Abel Murcia y de Katarzyna Moloniewicz, me vuelvo a encontrar con una nueva joya de la literatura de fantástica a la que doy gracias a la editorial por recuperar. Visionaria, profunda, estamos ante la crónica narrada por el gran maestro de la ciencia ficción Stanislaw Lem, del primer contacto del hombre con una civilización extraterrestre. Lem tuvo aquí una mayor apreciación de lo extraño que llega a ser el Universo. Y lo puso en papel. La mayoría de los autores presentan la vida extraterrestre como algo que puede ser entendido en el futuro, y sin una enorme dificultad, pero Lem se siente cómodo al suponer que nunca descubriremos qué demonios está sucediendo… Y en eso estoy totalmente de acuerdo con el ya maestro desaparecido.

Reseña: La Rueda Celeste, de Ursula K. Leguin

la-rueda-celeste_ursula-k-le-guinLeer a Ursula K. Leguin es leer tramas diferentes, con originalidad y visualizarlas fácilmente. Lo dije una vez y el comentario fue muy bien acogido: “Nadie puede explicar un dragón”, dijo alguien. Y os aseguro que Ursula K. Le Guin te hace verlo.

Entre los muchos puntos fuertes de Le Guin está su habilidad para escribir Fantasía o Ciencia Ficción elocuente que, si bien está repleta de dragones, magos, brujas y todos esos mitos de otro mundo; también está directamente relacionada con personajes dignos de hoy en día. El sello Minotauro acaba de publicar La Rueda Celeste, un joyita de novela corta, un gran clásico moderno indispensable donde se habla de profecías, de males internos, un aborde magistral de los peligros que conlleva tener cierto poder absoluto sobre los seres humanos. Una capacidad poderosa de alterar la alterabilidad, nunca mejor dicho.

En La Rueda Celeste, los sueños de George Orr se hacen realidad. Esto podría sonar como una habilidad maravillosa, pero él no tiene ningún control consciente sobre ella. Las pesadillas, la venganza mezquina, o simplemente la surrealidad de su subconsciente cambian el mundo mientras duerme. Y peor aún, ha cambiado retroactivamente para todos, y él es la única persona que sabe que el mundo solía ser diferente antes… Antes de dormir. Ya en el principio, cuando la novela comienza, Orr está alucinando, desvariando, tambaleándose por el pasillo de su apartamento, después de una sobredosis de drogas para evitar dormir. Pese a ser una novela escrita en 1971 se nos presenta un marco social muy castigado por la violencia y las catástrofes medioambientales. Nada diferente a lo que tenemos hoy en día. Y en ese marco George Orr descubre que sus sueños tienen la capacidad de alterar la realidad. Así que destrozado por la muerte de una mujer que le acosaba sexualmente con cuya muerte sueña y se cumple, decide buscar ayuda. La ayuda del doctor William Haber, un psiquiatra que no dudará en aprovecharse de su poder… Cuando el doctor Haber empiece a manipular los sueños de Orr en su propio beneficio, comienza la lucha por proteger la realidad pero, ¿a qué llamamos realidad?

Al profundizar en este libro, te das cuenta del tremendo don narrativo que tenía Leguin entonces. Y estamos hablando de una novela que tiene casi la cincuentena de edad. Es una historia que hace que toda tu percepción de realidad cambie. Que te plantees ciertas cosas. Algo parecido, las mismas sensaciones que tuve cuando leí la novela de El Hacedor de Mundos, de Domingo Santos o a cuando muchos alucinamos con el film Matrix. Toda tu percepción cambia…, por un tiempo. La historia gira alrededor del control agresivo, seguro de sí mismo, constantemente explicado, supuestamente científico, y cada vez más dominador de la habilidad de Orr. Un terapeuta utilizando la sugestión hipnótica para manipular los sueños del iluminado y “arreglando” el mundo con resultados cada vez más desastrosos. Una idea que quizá atente contra el juramento hipocrático, ya que Haber se presenta a sí mismo como un científico que quiere explotar la capacidad de Orr, mientras que Orr simplemente quiere que termine.

Es una historia extraña, en realidad. Con algunas inusuales vueltas de tuerca, giros no muy habituales en las novelas de Leguin. Si has leído otras obras de la autora, quizás tengas la misma sensación que yo con La Rueda Celeste: parece que la autora estaba probando otro estilo u otro tipo de literatura. Pero como es una escritora con el famoso don de hacer bueno casi todo lo que escribe, pues encuentras una trama chula, memorable sobre el mal que somos sobre la Tierra y, más generalmente, la complejidad de cada personalidad humana y su identidad.

Reseña: We Stand on Guard #1, de Brian K. Vaughan y Steve Skroce

PrintPlaneta Cómic nos trae un nuevo producto salido de la cabeza de Brian K. Vaughan (Y, el último hombre; Saga; Paper girls), en esta ocasión el primer número de una serie de seis comics, en formato grapa y a un precio de dos euros con algo. Como siempre ocurre con Vaughan, se trata de una historia con un punto de partida potente (muy potente), seguido de una presentación más o menos rápida de los protagonistas de la historia.

Aquí el punto de partida es el inicio de una guerra entre Estados Unidos y Canadá. Entramos de lleno en la historia con una familia delante del televisor, viendo cómo en las noticias hablan de un ataque perpetrado contra la Casa Blanca. Instantes después, a través de las ventanas de la casa, esta familia canadiense observa cómo el cielo se llena de misiles americanos.

westandonguard01Años después, la niña superviviente de esa familia se ha convertido en una joven solitaria y superviviente. Canadá es un territorio estadounidense vigilado por unidades robóticas que no toleran la menor desobediencia antes de usar la fuerza letal. Y en estas estamos cuando aparece un grupo de guerrilleros a ayudarla. Personajes carismáticos, con una clara personalidad esbozada en apenas unas viñetas, de los que apetece saber bastante más de lo que da tiempo a contar en este primer número.

La historia es prometedora. El clifhunger final es lo suficientemente tenso como para dejarnos mordiéndonos las uñas a la espera del número dos… aunque westandonguard02bueno, la verdad es que no esperaba menos de Vaughan. Desde que leyera hace años Y, el último hombre soy fan de todo lo que sale de su mente.

En la parte de imagen tenemos a Steve Skroce al mando, un hombre con cierto renombre (a finales del siglo pasado estuvo en Gambito, Lobezno y Spiderman, entre otros; e hizo el storyboard de Matrix). Su estilo es visual y claro y el color que le aplica a las viñetas Matt Hollingsworth lo convierte en un comic maravilloso.

Poco más se puede contar sin caer en spoilers. Deciros que We Stand On guard tiene un grandísimo punto de partida, mucho potencial y que el hecho de ser una serie limitada nos augura una historia con mucha tensión. Con Vaughan tras la pluma, no espero menos.

Reseña: Mundo Infierno, de Philip José Farmer

mundo-infiernoHace años que empecé a leer Ciencia Ficción. Aunque me considero por encima de todo amante de la literatura de Terror (cuánta más clásica mejor), la CF es sin duda mi segundo género favorito. Así que muy pronto empecé a indagar en aquella época dorada que brotó en USA y que duró bastantes años, desde los 50s a los 70s. Podías encontrar títulos que aún a día de hoy resplandecen. Obviamente, otros muchos caen empicado. Es lo malo de la CF, un género que juega con un futuro argumentístico a menudo donde es difícil acertar con el paso del tiempo.

Me metí de lleno en lo bueno. Leí y leo mucho bueno. Voy directo a no equivocarme. Algo en inglés aunque sin duda busco y buscaba en español. El nuestro, sinceramente es un país que no se podía quejar en aquellos años en cuanto a publicaciones. Gracias a grandes como Martínez Roca, Nova, Bruguera, Ultramar o Ediciones Dronte que publicaba la famosa revista Nueva Dimensión; podíamos acceder a grandes joyitas del género. En mi caso, con las recopilaciones de Premios Hugo y Nebula, descubrí a muchos autores grandes y buenos, mucho más allá de Asimov. Algunos con mucha morralla en su haber, otros pocos títulos publicados pero excelentes, y otros con obras sencillas aunque contaban con un gran titulo al que todo el mundo hacía referencia. Por ejemplo, Philip José Farmer, conocido sobre todo como el creador de la saga Mundo del Río (Riverworld); una obra muy original de la que guardo muy gratos recuerdos.

Un autor que rápidamente consigue crédito para ser uno de los grandes amos de la Ciencia Ficción americana. Tanto en su carrera, como en tu corazón. Es por eso que Ediciones Gigamesh ha dado de lleno en la diana con esta publicación. Una pequeña obra -apenas tiene ciento y pico páginas- a rescatar del autor. Una novela corta que fue publicada originalmente en 1964, con una premisa que quizás muchos hayamos pensado antes pero que nunca nos atrevimos a plasmar en papel. O no. Tampoco somos tan listos. Una idea que explora de modo objetivo lo que sucede antes de que las almas habiten los cuerpos humanos, y cómo se crean. Y aunque esplenda algo de estoicismo así a priori, me encuentro con una interesante trama, entretenida, con una amplia gama de temas que van desde la aventura, el sexo…, hasta la filosofía.

Mundo Infierno (Inside Outside) es un lugar oscuro, apartado, construido en el pasado por una raza que… Bueno, tranquilo… A ver, Jack Cull (un juego de palabras de la palabra “chacal”) se encuentra en un lugar extraño llamado Infierno. Una enorme esfera con un sol en el centro cuya población consiste en seres humanos y demonios, fallecidos. Los seres humanos cuentan con los mismos pensamientos y cuerpos que cuando murieron. Pero ya no hay enfermedad o hambre. Y las muertes se invierten en cuestión de horas. Curiosamente, hay terremotos frecuentes y poco a poco Jack se da cuenta que los seres humanos han tomado el control de Infierno y han reemplazado la inscripción tradicional (imaginada por Dante y escrita en italiano): “Abandonad toda esperanza”. Por una nueva escrita en hebreo: “Nunca perdáis la esperanza”. Como se puede ver, se trata de un infierno muy particular, donde no existe más dolor que el no saber a dónde conduce una existencia vacía. Donde la gente que muere resucita al poco tiempo en idénticas condiciones. Donde los demonios son ahora esclavos de los seres humanos… Pero, ¿los terremotos constantes quieren decir algo? Un mundo en crisis. Jack Cull, en compañía de Phyllis, la cruel mujer que lo abandonó, y Fyodor, el constante fantaseador que busca a toda costa a su Redentor; se ven sumergidos en una alucinante expedición buscando el por qué de su existencia en dicho lugar.

Philip José Farmer, un consagrado con cantidad de premios en su haber, nos dejó en 2009. Un maestro del género, capaz de conseguir finales inquietantes, como pocos he leído. Dejar con ganas de más. Mucho más. A veces no es bueno dejar que el lector piense mucho. Que se quede mirando el horizonte después de leer una obra. Que intente componer lo sucedido en su mente. No es bueno. Se sale del camino real y desvaría. Y entonces: ¿Mundo Infierno es sátira? Muy probablemente. ¿Contiene una advertencia? Diría que sí.

Llena de horror los corazones más imperturbables.

Reseña: El Día antes de la Revolución, de Ursula K. LeGuin

eldiaantesdelarevolucionEs bueno, muy bueno, que de algún modo u otro podamos acceder en español a grandes obritas de Ciencia Ficción. En especial, si son Premios Hugos, Nebula o Locus de años tan especiales para el género como fueron las décadas de los 70s y 80s. Nunca es tarde para eso. Es lo bueno de la CF. Apenas envejece debido a la variedad con que sus argumentos pueden ser tratados. Y así me encuentro en un formato más que recomendable no solo para lectores ávidos de originalidades, sino también por el que animo a las editoriales a ir publicando más de estas grandes obras de aquellos grandes premios; llega El Día antes de la Revolución. De la consagrada autora Ursula K. Leguin, un relato que apareció por primera vez en agosto de 1974 en la extinta revista Galaxy. Pese a que lo leí hace unos veinte años, en la antología Las doce moradas del viento, nada que ver con hacerlo como narración ilustrada en una edición tan amena y llevadera como la que propone Nórdica Libros.

El Día antes de la Revolución es un cuento que sirve como antesala al gran éxito de la autora como fue su novela Los Desposeídos. El relato cuenta un día en la vida de la famosa anciana Laia Asieo Odo, la cual ideó una revolución que condujo a la independencia a la sociedad anarquista del libro. De hecho, narra el día anterior a la Revolución, además de ser el último día de su vida. Seguimos el resplandor de sus sueños acerca de su esposo difunto, la observamos levantándose en una casa organizada por la comunidad, conociendo invitados, saliendo a las calles, sintiendo la huelga general de la sublevación, la lucha a la que no se puede revelar, la lucha contra su edad y ante la que su cuerpo falla y apenas tiene fuerzas. Su fealdad, pero también su deseo para el sexo. Odo es aquí la protagonista al cien por cien, la decadente ya líder de la Revolución que dio lugar al odonianismo, sociedad anarquista por antonomasia del universo creado por LeGuin. Un marco en el que la autora se dedica sobre todo a hablar sobre Odo, no sólo como ideóloga de la Revolución, sino también como persona.

Un relato ganador del Premio Nebula en 1974 y Locus en 1975. Ahí es nada. Entiendo que si has leído la reseña hasta aquí, hay muchas posibilidades de que ya sepas quien es Ursula K. Le Guin. Pero si no, te diré que es de las pocas autoras que despuntó en la CF con sus novelas y cuentos en una época tremendamente buena para el género. Y con una producción abundante: ha publicado quince novelas, tres colecciones de poemas, varios libros para niños, dos volúmenes de ensayos y cinco libros de relatos breves.

En la edición que tengo entre manos, aporta sus diseños Arnal Ballester (Barcelona, 1955), una ilustradora que ha desarrollado la mayor parte de su trabajo en el campo editorial como ilustradora de libros y como portadista. Obteniendo en 1993 el Premio Nacional de Ilustración de Libros para Niños del Ministerio de Cultura, en 1994 el Illustrators of the Year Award de la Fiera del Libro per Ragazzi di Bologna-UNICEF y en 1995 el Premi de la Crítica “Serra d’Or”, tres veces por su trabajo en la serie Los artísticos casos de Fricandó (Ediciones Destino); por acercar el arte contemporáneo al mundo infantil.

El Día antes de la Revolución es sobre todo una historia emotiva, llena de recuerdos agridulces pero también de valoraciones realistas. Indispensable para entender a día de hoy ciertos valores.

Reseña: La Pianola, de Kurt Vonnegut

lapianolaAl igual que la música, la Ciencia Ficción es un arma fácil y certera para los escritores, vía libre para criticar las desigualdades y ciertos estamentos sociales. O para simular de algún modo lo que podría deparar al ser humano, por lo que pudo pasar si aquella vez hubiera o hubiese ocurrido que…, o decenas y decenas de ramales distintos como tan diferentes pueden ser las aleatoriedades del destino o los acontecimientos de nuestro pasado. Un lugar donde manda en trono de hierro la famosa «distopía», un concepto, subgénero o temática donde retratar los males de una sociedad ficticia (o no), un lugar de naturaleza real ya que tiende a partir de un fundamento verídico para reflejar su trama. O una naturaleza irreal (utópica, suele ser) donde describir estados sociales y/o políticos ilusorios e imaginados.

La mayor parte de las distopías describen sociedades que son consecuencia, de tendencias sociales actuales y que llevan a situaciones totalmente indeseables. Surgen como obras de advertencia, o como sátiras…, que muestran tendencias hacia finales apocalípticos para el ser humano y a veces para la vida en la Tierra. Sí, sé lo que estáis pensado, ejemplo claro: 1984, de George Orwell.

La Pianola, publicada en 1952, fue la primera novela del escritor estadounidense Kurt Vonnegut. Representa una distopía de la automatización, describiendo el impacto negativo que podría tener sobre la calidad de vida. La historia tiene lugar en una sociedad de un futuro cercano, una sociedad que está casi totalmente mecanizada, la cual hunde laboralmente al ser humano ya que elimina la necesidad de trabajadores en masa. Una mecanización generalizada que crea conflictos entre la clase alta rica -ingenieros y gerentes que mantienen la sociedad en marcha- y la clase baja, cuyas habilidades y propósito en la vida vienen a ser reemplazados por máquinas. El libro se centra en un futuro próximo que se situaría justo después de una Tercera Guerra Mundial. La historia está muy bien labrada, tanto que sesenta y cinco años después, asusta por lo premonitoria y similitudes para con nuestra actualidad. La novela cuenta como la gente de a pie luchaba en la guerra mientras gerentes e ingenieros de la nación estadounidense se enfrentaban a una fuerza de trabajo y reposición sin personal. Por lo que optaron por desarrollar ingeniosos sistemas automatizados que permitieron que las fábricas funcionaran con muy pocos trabajadores.

La Pianola comienza diez años después de esa guerra, cuando la mayoría de los trabajadores de la fábrica ya han sido reemplazados por máquinas. La clase obrera se divide en barrios donde viven los no gerentes ni ingenieros, cada uno a su lado del río. La trama desarrolla dos líneas paralelas a su vez que convergen brevemente al principio y al final del libro. Por un lado, Vonnegut se centra en el protagonista Paul Proteus, un inteligente doctor, gerente de una fábrica de Ilium Works durante más de treinta y cinco años. La otra línea del argumento gira alrededor del Shah de Bratpuhr, un líder espiritual de seis millones de habitantes en una nación distante y subdesarrollada. El propósito del autor era hacer ver al lector dos perspectivas diferentes del sistema y los maltratos. Uno emblemático del sistema y una de forastero aunque con una mirada hacia el interior. Paul es a todos los efectos la encarnación viva de lo que un hombre dentro del sistema debe esforzarse por ser. El Shah es una insignia para una diferente cultura, a la que se aplica un contexto muy diferente. El libro utiliza la ironía y el sentimentalismo, que se convertirían en sellos de identidad de las obras posteriores de Kurt Vonnegut.

La Pianola se diferencia de otras obras con la misma temática en que los oligarcas no son capitalistas sino ingenieros. El maestro Vonnegut mantiene su futuro más cerca de este nuestro presente. Más que el narrado en Un Mundo Feliz, de Aldous Huxley, por ejemplo. Vonnegut logra hace una perfecta sátira, una situación que soporta mejor el paso del tiempo. Además, la historia se cuenta de una manera hábil y viva cuando se refiere a Paul Proteus, el infeliz en su propio papel y cada vez más consciente de que las masas están siendo degradadas; uniéndose y convirtiéndose casi al final en un líder nominal de una organización revolucionaria. Esta parte me encantó.

Tenemos así un libro menos serio que los antes mencionados, más llevadero, ágil de leer como buscamos hoy en día, y de la mano de un profeta de ojos agudos como fue el desaparecido maestro Kurt Vonnegut. Un titulo indispensable para todo lector activo que se precie.

Reseña: La Estación de la Calle Perdido, de China Miéville

laestaciondelacalleperdidoEmpecé a leer La Estación de la Calle Perdido en primer lugar como un descanso de la Ciencia Ficción típica a la que últimamente le estoy dando caña. En segundo lugar, porque siempre me sonó interesante el titulo, me la recomendaron en su día y Nova CF (la línea editorial de Ediciones B especializada en CF) la acaba de reeditar en un formato genial y económico. Terminé de leer La Estación de la Calle Perdido, un tiempo sorprendentemente corto después de sus ochocientas páginas; encontrándolo como una de las mejores historias, una de las tramas más chulas, más extrañas e impresionantes que he leído en mi vida. Sin duda, uno de los títulos que a partir de ahora voy a recomendar a todo aquel que me pregunte por grandes obras de CF que me haya leído.

Mi explicación de lo que acabo de vivir sería algo así:

«Hola, estás ubicado en una ciudad llamada Nueva Crobuzon donde hay humanos, pero también otras razas como seres con forma de cactus, o ranas que fabrican agua, así como robots y cyborgs que funcionan a vapor. Aunque también hay magos y científicos. Por cierto, uno de esos científicos se decide a ayudar a un pájaro lisiado, lo ayuda a volar de nuevo, pero por accidente libera una plaga de polillas transdimensionales en la gran ciudad y dichas aberraciones comienzan a devorar las mentes de la gente… Oh, pero el científico tiene una relación extraña con una fémina, cuya cabeza es de escarabajo y hace esculturas con sus propios escupitajos…». Y es en este punto donde los que me pidieron recomendación dirán ¡¡¿Eiiiiin?!!, y honestamente no podré culparlos. Yo ya me hubiera reído un rato sobre lo que me estaban contando si no supiera todo lo que hay detrás, lo que viene después y la alta calidad de enganche con la que China Miéville atrapa al lector con la que es una de sus obras más reconocidas.

Hace tiempo que suelo decir que Miéville es para mí el mejor escritor británico e innovador del momento. Y eso que aún no había leído esta su obra magna. Sí que devoré en su día Embassytown, Kraken y Un Lun Dun. La confección de mundos paralelos, la ficción, la crítica sobre el marxismo y el derecho internacional sale adelante en sus obras. ¿La fórmula? La estructura de la trama y el impulso de una novela de Ciencia Ficción, resplandeciendo por su originalidad. Libros de China Miéville como El Rey Rata, La cicatriz o Los últimos días de Nueva París, recién editado también por Nova CF; están en mi objetivo ya. Más de lo bueno.

Realmente no hay forma de explicar adecuadamente, ni el escenario, ni la trama central de La Estación de la Calle Perdido. Lo mejor es leerlo, sentarte, vivirlo, degustarlo. Meterte en el argumento de todas-todas sin que lo que te haya dicho yo antes, suene a que vas a tener “cierto viaje” de sustancias alucinógenas. Pese a la genial ambientación y la cantidad de diferencias (originalidades para mí) que mete, vas a encontrar una trama coherente. Miéville, sin embargo, no sólo logra hacer un mundo totalmente único, también crea un argumento aparentemente absurdo y los une increíblemente bien. También lo narra con belleza, hace que brilla la oscuridad, hay sentido del humor y un estilo descriptivo atmosférico que es realmente brillante.

Al principio del libro Miéville cita a Mervin Peake como un autor que lo ha influenciado. Como siempre amó su ritmo magnífico y su instinto artístico para con el lenguaje y la descripción. Los que hayan leído a Peake, verán obvio que Miéville “se fija” en él. Al igual que la enorme presencia en el libro de Peake es el castillo de Gormenghast, la gran ciudad de Nueva Crobuzon aquí te observa siempre, siempre, siempre. Además de que es terriblemente grande, estamos continuamente siendo introducidos a nuevas vistas, nuevos distritos y nuevas culturas en esta metrópolis arenosa (se agradece el mapa que se añade al comienzo). Todo representado de forma grotesca en ocasiones pero también labrando poesía con ello. Las riquezas del parlamento corrupto, sus maquinaciones, el barrio bohemio de los artistas, una extraña universidad llena de estudiantes y prejuicios, guetos raciales, diversas clases de miseria y degradación, son elegidos con mucho gusto y con más frecuencia de las que suele haber en este tipo de género. Siendo sincero, a menudo me encontraba con la necesidad de dejar de leer, vencido por emociones que van desde el horror a la repugnancia, de la compasión a la fascinación, cortando todo con la extraña belleza del libro. Como escritor es de esos títulos que te agobian por que te preguntas como algo así no se te ocurrió a ti, o en este caso, pienso que jamás seré capaz de escribir algo así.

La Estación de la Calle Perdido fue nominada para el Premio Nebula y Hugo como Mejor Novela en 2002. Ganó el Premio de Derleth de la Sociedad Británica de la Fantasía en ese año y ganó el Arthur C. Clarke en 2001 y el Ignotus en 2002. EL gran Michael Moorcock la pone a parir de bien. Yo no iba a ser menos.