Archive for Editorial Palabras de Agua

Reseña: Savanna, de Ángel Luis Sucasas

SavannaSavanna es una niña pequeña que vive en un mundo un tanto peculiar. A sus nueve años, la conocida como Niña Verde, ya logra hacer lo que sus hermanas tardarán toda una vida en conseguir, y esto no hace más que traerle un problema detrás de otro. Como, por ejemplo, el trágico suceso que ocurrió cuando apenas contaba con tres años de edad y que le supuso veintiún días de encierro en una solitaria celda, aislada y con apenas unos mendrugos que le servían como única comida. Un injusto castigo por algo que ni siquiera parece razonable, pues no fue ella la autora del incidente que la llevó a tales circunstancias. Se la culpó de dar muerte a una de las personas más veneradas de la historia del Templo de Valle de Jade, quien la acogió en su hogar proporcionándole conocimientos al alcance de unos pocos privilegiados y que, el día de la celebración de la ofrenda, erró en la prueba a la que fue sometida.

Incomprendida y abandonada, así es como se siente Savanna, cuyas súplicas e intentos de convencer a sus hermanas sobre su inocencia no logran su objetivo.

Sí, a pesar de su tierna juventud, Savanna conoce cada brizna de hierba o brote de árbol que crece entre la fauna y flora del bosque, de norte a sur, de este a oeste, nada del extenso follaje escapa a su entendimiento. Los conoce como si fueran de su propia sangre y bombeasen su corazón como un único ser. No ha habido, hay, ni habrá una sacerdotisa como ella en toda la historia de la Orden.

Esto es tan solo una pequeña sinopsis de la primera de las tres partes de la novela, apenas una pequeña revelación. En la segunda, se narra el salto de la niñez a la madurez de Savanna y, en la tercera y última parte, (en mi opinión la mejor), asistimos a una batalla, como toda buena obra de fantasía. Aunque no hay un capítulo completo donde se libre una batalla épica, si que está presente el olor a sangre, mezclado con el humo de los campamentos incendiados, por lo que no eché de menos una lucha encarnizada en el campo de batalla. Muy buen pasaje el inicio de esta tercera parte de la novela.

Savanna, (que a la vez sirve para dar título a esta novela publicada por la editorial Palabras de Agua), es otro personaje más de las muchas novelas que se han escrito donde los niños son tratados con crueldad, sin compasión. Savanna habita en un mundo muy diferente, un mundo imaginario, casi mágico, que Ángel Luis Sucasas nos cuenta con minucioso detalle. Y, aunque tengo que reconocer que al principio me costó meterme en la historia, (este mundo y sus personajes me parecían demasiado extraños), conforme las hojas iban pasando por mis ojos, el argumento iba cobrando sentido y me atraía con fuerza, tanta que ya no pude soltarla hasta el final.

Admito que nunca había leído algo parecido. Me han sorprendido mucho, y para bien, tanto sus personajes como la historia por mucho, insisto, que al principio me costara seguir el hilo. Y esto se agradece, pues es lo que venía buscando desde hacía algún tiempo.

Algo fresco, innovador… salir de la rutina en la que últimamente me veía tan enfrascado. Razón para agradecer y brindar por autor, editorial y por todos los que han hecho posible que esta novela cayera en mis manos.

Reseña: Tríptico del desamparo, de Pablo Di Marco

tripticodeldesamparoLas claves de esta novela están en la consistencia de sus personajes principales, que no dan nunca nada por perdido. Sus respectivos esfuerzos son los que hacen que vuelvan a encontrarse tantos años después, a tantos kilómetros de distancia, porque, al fin y al cabo, Irene y Rafael siempre se han estado en el recuerdo el uno del otro desde el momento en el que se conocieron y tuvieron, pese a la diferencia de edad, un pequeño idilio amoroso que ni tan siquiera el tiempo pudo borrar. Y en esta actitud colectiva se basa esta novela contemporánea titulada Tríptico del desamparo, en la confianza depositada entre los dos protagonistas de la misma, a pesar del terreno que dista entre ambos, no hay obstáculos que puedan interceptar el mutuo respeto que se profesan.

Y otra de las claves está en su ambiente, una atmósfera cargada de nostalgia que recuerda a grandes clásicos de la literatura latinoamericana. Tríptico del desamparo es una ruta iniciada en la Buenos Aires de la década de los setenta y culmina, tres décadas después, por una fascinante Venecia tan agonizante como sus personajes en los inicios del siglo XXI. Y todo este largo recorrido se adhiere al paladar del lector. Un sabor impregnado de recuerdos, de vivas sensaciones, de recuerdos, de infortunios, de reconciliaciones…, porque así es la novela que se alzó con el Premio Internacional de Novela José Eustasio Rivera en el 2012 y que ahora pone a tu disposición Palabras de Agua.

Pero, sobre todo, porque  Tríptico del desamparo es una novela inolvidable, una armonía perfecta de diálogos con gusto argentino al que solo le faltó música para acompañar tan bello ambiente. Lo que menos me gustó fue terminar la lectura.

Tengo que decir que me gustan mucho las novelas de la “Colección Manhattan” de la editorial Palabras de agua, pues, hasta la fecha me han garantizado ambientes fascinantes. Como me pasó, por ejemplo, con Donde acaban los mapas, de Ana Belén Rodríguez Patiño. Pues bien, ahora lo he vuelto a vivir con esta obra de Pablo Di Marco, un autor que consiguió el XXI Certamen Literario Ategua en el 2010 en España, con su novela Las horas derramadas.

“Irene Vidi es una escritora y traductora argentina de reconocido éxito literario que está pasando una mala racha emocional. De su fracaso matrimonial solo ha conseguido concebir un hijo problemático y ha decidido poner punto y final a su situación. Para cumplir con su cometido planea mudarse a Venecia, donde vive su hermana Tina. Dejar atrás Buenos Aires parece su mejor opción: vender el piso, deshacerse del mobiliario y entregar su última traducción a la editorial es cuanto le queda por hacer para iniciar una nueva vida. Cierto día, mientras visita el cementerio, se encuentra con Rafael Leone, un joven de veintiséis años cuyo pasado está envuelto en serios problemas de conducta, hasta que comenzó a trabajar como repartidor de periódicos para el diario El mundo. Casi sin quererlo, Irene empieza a sentir cierta atracción por el joven seductor y retrasa su mudanza a Venecia…”

El balance de esta lectura ha sido muy positivo: he conocido un par de personajes muy buenos, he cruzado el charco bajo una atmósfera enternecedora, he sido, abreviando,  partícipe de una experiencia inolvidable. Y ahora, te invito a que formes parte de ella. ¿A qué esperas para enrolarte en este viaje?

Reseña: Ignota, de VVAA

IgnotaNo suelo leer antologías de relatos, la verdad. Me gustan las historias largas y suelo remolonear cuando tengo un libro de historias cortas delante. Pero bueno, a veces hago la excepción. Ni siquiera se debe a que yo participe en este libro, porque hay antologías en las que aparezco que aún no he terminado de leer. En fin, si algo me llamó la atención del proyecto Ignota era la calidad de los nombres que participaban. Calidad y diversidad, porque tan pronto nos encontramos en los créditos con autores consagrados e internacionales como Lisa Tuttle o Ian Watson, autores patrios de pata negra como David Mateo, y algún autor menos conocido en el panorama literario.

Juan de Dios Garduño, el hombre detrás de la coordinación de este proyecto, me pidió que me uniera a él. Lo hice sin dudarlo porque pensaba que estar en medio de semejante elenco era un orgullo en sí. Y además había un germen de historia en mi cabeza, susurrándome al oído que quería ser contada.

Bien, dejaré aparte Modelo inferno, que es mi relato, por aquello de no hablar sobre mí mismo. Respecto al resto de Ignota, lo primero que tengo que decir es que me sorprende la inmensa calidad de los relatos que se incluyen en el interior de esta antología. Pero doy un paso más allá y añado que me sorprende, positivamente, que el nivel de los autores nacionales me haya parecido superior al de los internacionales. Con una excepción, uno de los mejores relatos del libro y probablemente el más surrealista que he leído en mucho tiempo, que pertenece a Lauren Beukes y que lleva por título Unathi contra las bolas de pelo. Aún intento digerir semejante maravilla ida de olla.

También incluye ciertas dosis de surrealismo (aunque más en la línea de Lewis Carroll que en la línea vete-a-saber-qué-demonios del relato de Beukes) el relato de Francisco Miguel Espinosa, Calalini. Indescriptible, pero tan visual que uno piensa que podría estar allí. Sea donde sea eso. Recientemente leí (y reseñé en Crónicas literarias) su novela Cabeza de ciervo. Leído este relato, ya os lo digo, tengo ganas de buscar sus anteriores obras y sumergirme en sus líneas.

Si tengo que elegir mis relatos favoritos de la antología (venga, va, no diré el mío) supongo que serían, en este orden: Dentro de la casita, de David Mateo, un relato soberbio que nos ofrece una visión distinta del cuento de Hansel y Gretel, muchísimo más tétrico que el que todos conocemos y más… no, me callo, descubridlo vosotros; Unathi contra las bolas de pelo, de Lauren Beukes; Polybius, de Angel Luis Sucasas, al que siempre he considerado un narrador de primera y que lo vuelve a demostrar en un relato dividido en dos partes, una primera que me parece una joya, además de un homenaje espléndido a la vida de los ochenta y en particular a la película Tron, y una segunda que está narrada de forma magistral y le da a la historia un cierre necesario (me considero más fan de la primera parte, eso sí); y en cuarto lugar diría que Calalini, de Francisco Miguel Espinosa.

El relato de Lisa Tuttle está bien, narrado con una mano firme y correcta, aunque es tal vez el menos espectacular de toda la antología. Como inicio, sin embargo, creo que es adecuado. La Biblia en sangre, el relato de Ian Watson, me parece el cierre perfecto para esta antología. Los relatos de Yago Pena Alonso e Isabel Camblor son interesantes y ambos están narrados con tiento. Y yo, por mi parte, no conseguí pasar por el aro en los relatos de Samantha Lee (demasiado facilón para mi gusto) y de Fernando Cámara (en este caso por una cuestión de ambientación, en una época y con un costumbrismo con el que me cuesta conectar, aunque reconozco que es un buen narrador y que domina los diálogos y las pequeñas cosas cotidianas que hacen creíble un escrito, pero no fui capaz de engancharme con él).

Pero es que eso no es todo con Ignota. Juan de Dios Garduño nos presenta la antología con un prólogo que es una aventura en sí mismo y que vale la pena leer prestando atención.

Dejáos seducir por Ignota. No os vais a arrepentir.

Reseña: En tierra de nadie, de David Prieto y Pablo Uria

entierradenadieDavid Prieto es de esos escritores que incomprensiblemente no gozan de toda la popularidad que merece. En mi opinión, es un autor que, con pulso firme, sin titubear, mantiene al lector en vilo hasta las últimas páginas de sus novelas. He tenido la suerte de comprobarlo y puedo dar fe de ello, lo que pasa es que, la mayoría de las veces, el destino es injusto con algunos escritores y apenas consiguen emerger en este inmenso océano llamado Literatura.

Me gusta por los ambientes que crea en cada una de sus obras. Son fantásticos, hablando en todos los sentidos. Y los personajes son, cuanto menos, peculiares, en ocasiones extrañas criaturas que podrían perfectamente vivir en la Tierra Media, el mundo creado por Tolkien. Pero, sin duda alguna, por lo que más me gusta es porque sabe tejer mundos y mezclarlos como si de uno solo se tratara. Es esta combinación de la realidad con la ficción lo que me atrae de sus novelas. Y así es como da comienzo este En tierra de nadie, una novela de fantasía de corte juvenil no solo apta para todos los públicos, sino más que recomendable. Con dos historias acontecidas en mundos diferentes: uno, similar al que vivimos; el otro, poblado de seres extraordinarios y monstruos peligrosos que en algún punto de la narración se mezclan como si naipes de una baraja se tratara.

Por fortuna, no soy al único que le gustan este tipo de argumentos, como así me lo ha hecho saber la editorial Palabras de Agua, quienes han apostado por la publicación de esta novela.

“Daniel es un chico de trece años que no tiene éxito en casi nada y que odia las matemáticas, algo en que su hermano Gabriel, dos años menor que él, le supera con creces y siempre parece echárselo en cara. Pero Daniel es un gran jugador de videojuegos, le encantan esos mundos fantásticos… tanto que sueña hasta con ellos. ¿O no son sólo sueños? ¿Acaso Halfred Dailleby,  es producto de su imaginación?

Cierto día aparece Jeremy Blackwell, su nuevo maestro que sustituye a su antigua profesora, la señorita Wilkins, la cual ha tenido un pequeño percance y deberá estar convaleciente durante varias semanas. En ese momento, Daniel comienza a sospechar de sus sueños, pues el señor Blackwell guarda cierto parecido con Dailleby. Entonces, Daniel comienza a investigar…”

En tierra de nadie me ha recordado, por diversas razones que detallaré, de manera breve a continuación, a tres obras maestras de la fantasía: El señor de los anillos, de J. R. R.  Tolkien; La historia interminable, de Michael Ende y a la saga de Harry Potter, de J, K. Rowling.

A la primera me ha recordado porque Halfred Dailleby, el personaje principal de uno de los dos mundos de la novela (el fantástico), tiene que portar La Piedra de la Luz hasta Hasseldoff, el pueblo de los gremios, y entregársela al anciano Dulsstein.

Con Daniel, el chico de trece años y protagonista de esta historia, me ha sido imposible no encontrarle referencias con Bastian en algunos puntos de la lectura. Por ejemplo, cuando está acompañado de Melvin y leyendo el libro sobre sí mismos, casi en la parte final.

Por último, el alumnado (si exceptuamos que ninguno hace magia), junto con el profesorado y el desenlace final, me ha traído a la memoria a Harry Potter y sus aventuras, sobre todo por Galia, a quien he comparado irremediablemente con Hermione.

Y acabo la reseña tal y cómo la empecé, recomendándoles que lean a este autor, que exploren el mundo que ha creado para nosotros. Y espero/deseo que disfruten tanto de su historias como un servidor.

Reseña: Gravity grave, de Alexis Brito Delgado

Gravity-GraveCuando me puse frente a esta novela y comencé a leer el primer capítulo (que, por cierto, usted puede hacerlo de manera gratuita desde la web de la editorial Palabras de Agua), supe que iba a disfrutar de lo lindo. Gravity grave es un homenaje a la música, a la denominada movida Madchester, término adquirido gracias a la nueva hornada musical que fusionaba el Indie con el Rock psicodélico y que tuvo lugar en Manchester a finales de los ochenta y principio de los noventa. También, acompañados de su anónimo protagonista, esta obra intima en la peculiar forma de vida de un grupo de adolescentes de la época: sexo, drogas y música, esa es su única filosofía, su patria, su dios y su bandera. Todo lo demás carece de importancia.

Con un lenguaje visceral y un humor ácido, Alexis Brito Delgado nos invita a formar parte de la vida de estos incautos adolescentes. En todo momento hay una chispa de disconformidad dentro del grupo que genera un toque de suspense en el aire, como si alguna fatalidad estuviera al acecho y sus vidas estuviesen obligadas a tomar otros derroteros para que estos chicos aprendieran la lección y se plantearan la vida de manera distinta, pero eso solo lo descubriremos al final. Un final que, desde luego, no es ni mucho menos como yo me lo esperaba. Y por eso me ha gustado tanto, porque me encanta que me sorprendan. Y no podría pedir más.

Se podría decir que Gravity grave es una fiesta de etiqueta no exenta de excesos donde se erige el reino de la lujuria y del desenfreno. Es un santuario para una juventud que siente como sus deseos son frustrados por una sociedad capitalista, incapaces de cumplir con sus sueños y cuyas flamantes juergas se convierten en todo cuanto pueden obtener en la vida. Son los llamados supervivientes del Segundo verano del amor.

El autor, en mi opinión con acierto, centra la narración en el libertinaje que se crea entre los personajes principales con sus ligues, a menudo causando algún que otro conflicto, pero también lo enfoca en sus pensamientos radicales. Todo ello acompañado de buena música, alcohol y drogas. No hay ni una sola sustancia que estos chicos no hayan probado.

Me ha gustado mucho la novela, creo que retrata a la perfección el movimiento musical de la época y sus consecuencias, sobre todo, el último capítulo me parece sublime. Las palabras finales que Spike le cuenta al prota de la historia sobre el oficio de escribir atesoran una calidad y credibilidad magníficas.

Y ya poco más me queda por decir de esta novela contemporánea donde, insisto, la música es un requisitito de enorme importancia que, a mi juicio, interpreta un rol protagónico más. Así es cómo da comienzo este baile, con una dulce melodía que acompaña al lector en todo este viaje de más de doscientas páginas y que acaba de igual forma, con un estribillo pegadizo que no querrás quitarte de la cabeza.

Reseña: Donde acaban los mapas, de Ana Belén Rodríguez Patiño

dondeacabanlosmapasAlicia Aliorte es la protagonista de una novela cuya atmósfera roza la perfección. La sucesión de acontecimientos no da tregua, van en aumento a cada paso de página. Donde acaban los mapas es una brillante historia cargada de mensajes, dotada de una inteligente narración por parte de la autora, que te envuelve en un manto de emociones y sentimientos con un final exquisito.

“Después de varios años de estudios y trabajos, Alicia consigue instalarse en París. Allí, en la capital francesa,  ha conseguido empleo en una tienda étnica llamada El Bosque Galo, donde limpia y ordena los distintos artículos expuestos al público. Poco tiempo después, en vistas de que el negocio funciona muy bien, sugiere a su jefa, Rose Marie, poner anuncios sobre escuelas especializadas en diferentes artes para impartir talleres de aprendizaje en el desordenado almacén de la tienda. A esta llamada acude Jing Tao, un enigmático anciano que dará clases de Taijquan (un arte marcial más conocido como Taichí) y Qi Gong (que trata la medicina china tradicional). A media que transcurre el tiempo, Alicia se verá fascinada con las historias que el consumado maestro de artes le relata y pronto surgirá entre ellos una relación de amistad que hace que Jing le cuente lo que ha estado ocultando durante más de cincuenta años. Ahora no hay marcha atrás, Alicia se siente intrigada por la historia del anciano y decide investigar por su cuenta, lo que la conducirá por un camino peligroso cuyo viaje comienza con una fascinante historia de amor, continúa por terrenos idealistas y culmina con una persecución que sembrará muchas dudas en la mente de la joven de veintisiete años de edad respecto al silencioso maestro…

Por otro lado, Jing Tao es un anciano de casi setenta años de edad solitario y taciturno. Lo que tiene en común con Alicia es que lleva vagando de una ciudad a otra durante toda su vida, de la cual apenas recuerda nada, tan solo que una vez tuvo una esposa a la que amaba cuyo nombre era Du Ling. Y que formó parte de la Revolución Cultural en China, a mediados del siglo XX, al lado del máximo dirigente del Partido Comunista de China: Mao Tse-Tung…”

Bajo la colección Manhattan, Editorial Palabras de Agua publica una novela cuyo género es difícil de definir. Misterio, amor, amistad, espionaje….todo tiene cabida en Donde acaban los mapas, de Ana Belén Rodríguez Patiño. Un viaje por ciudades como Cádiz, Viena, Londres, Pekín, Cardiff y, sobre todo, París; una mezcla de etnias y culturas a lo largo del tiempo. Un minucioso trabajo de documentación histórica, política, cultural y geográfica que me ha dejado embelesado. Hasta la fecha, he leído todas las publicaciones de esta joven editorial y puedo asegurar que Donde acaban los mapas es la que más me ha gustado. No es fácil hacer una elección así, pues la calidad que nos ofrece la editorial es excelente, pero por su historia y, como dije al principio de esta reseña, por su atmósfera, esta novela merece un puesto especial entre todas sus publicaciones. Os animo a que leáis una historia diferente, enigmática, con una prosa excelente, con mensajes (como a mi me gustan) y sobre todo original, muy original.

Reseña: Tritón, el niño de mar, de Pepa Mayo y Guiomar González

TritonTodos hemos sido niños alguna vez y a todos nos gustaban las historias que nos contaban nuestros padres para dormir. Desde los clásicos de Disney hasta narraciones inventadas por nuestros progenitores. Escuchábamos salir las palabras de sus bocas que solían comenzar con un “Érase una vez…” y finalizar con el tópico “…y fueron felices y comieron perdices” ó “…colorín, colorado, este cuento se ha acabado”. Pues bien, la editorial Palabras de agua, a través de su colección “Ciudad Esmeralda” te lo pone fácil para que cada noche su niño/a se vaya a la cama con un cuento diferente que, a buen seguro, le proporcionará dulces y aventureros sueños.

No hace mucho que leí la primera publicación de esta editorial destinada a los lectores más pequeños: El hacedor de agua, de Aitor Gálvez y David Navarro. Se trataba de una historia conmovedora que planteó una reflexión a mis sobrinos (a quiénes se lo leí) sobre el ahorro de agua. No me cabe duda de que el objetivo de Aitor y David eran, además de contar una historia entretenida, hacer que los niños comprendiesen la importancia de economizar, enseñar a los niños a no malgastar ni una sola gota del preciado líquido, no cometer el error de los mayores. Al menos en mi caso funcionó leyéndoselo. Espero que en muchos de vosotros también fuera/sea así.

Hoy he tenido la suerte de leer, de nuevo a mis sobrinos, Tritón, el niño de mar, escrito por Pepa Mayo e ilustrado por Guiomar González. ¡Y créanme si les digo que no son los únicos que han disfrutado con la lectura!  En esta ocasión es una historia llena de esperanza, de no dejar de creer en los sueños pues, por muy extraños que parezcan, pueden hacerse realidad, solo se necesita confiar en ellos, desearlos y seguro que podremos alcanzarlos, al igual que lo hace Tritón, el protagonista de esta aventura.

En mi opinión, la colección “Ciudad Esmeralda” es todo un acierto por parte de la editorial Palabras de agua, pues acerca a los niños a la literatura. Y si no lo hacen, debido a que a su pequeños/as no les gusta leer, siempre hay un padre dispuesto a contarles una historia antes de dormir o en una lluviosa tarde mientras degustan una enorme taza de chocolate caliente.

Les dejo con la sinopsis del libro y les animo a que sus hijos escuchen de sus labios una historia que les dejará con la boca abierta:

“A veces, si deseas algo con mucha fuerza, puede hacerse realidad. Tritón sueña con ser pirata. Esqueletos danzarines, catalejos y estofados de cangrejo y calamar, cantos dulces de sirena, todo con sabor a mar. ¿Creéis que lo conseguirá?”

Reseña: Crónica de un adosado, de Teresa Hernández

cronicadeunadosadoDespués de leer este libro se me ha quedado adherida una sonrisa en los labios. Algo inevitable, pues las situaciones que nos cuenta Teresa Hernández en Crónica de un adosado resultan bastante cómicas y sirven para levantar el ánimo hasta para la persona más seca del planeta. Y eso que la autora nos pone en aviso sobre los hechos que aquí se narran. Todos han tenido lugar en la vida real.

Gloria Tabernero ha dejado atrás una vida de fracasos y ha decidido mudarse junto a su hijo David a Las Vegas, una urbanización a tan solo quince minutos de la capital. Aislada de ruido, atascos y todo el estrés que supone vivir en pleno Madrid, es el hogar perfecto para que una profesora divorciada reemprenda su nueva vida. A su izquierda vive su vecina Eugenia, una mujer obesa y llena de generosidad, además de un personaje clave en la historia, pues es con ella con quien Gloria tendrá largas conversaciones, anécdotas que te harán reír o sentir lástima. Todo lo contrario que con Marie Françine, su adosada derecha, con quien las relaciones son más que distantes. También conoceremos a su ex marido, un escocés llamado Brian, pero al que Gloria llama en la intimidad Mr Arse, (que en inglés quiere decir Señor Gilipollas), y a sus ex suegros, apodados como los McRoña, debido a su famosa tacañería. Cada vez que aparezca uno de estos personajes, prepárate para un humor desternillante. Es mi parte favorita del libro.

Seremos testigos de las famosas disputas entre la comunidad de vecinos, donde nadie se pone de acuerdo para crispación del presidente, administrador y vocal del recinto. La simple elección del color de un toldo puede acarrear situaciones hilarantes.

Visitaremos Cerrillos en plenas fiestas patronales, el pueblo de Gloria. Lo del cordero es para partirse de risa. Conoceremos a alumnos extravagantes como Javier Cañete y a Andrés, un profesor con una curiosa proposición. Aunque hay temas bastante serios, todas estas situaciones están narradas en clave de humor y nos harán interrumpir la lectura en numerosas ocasiones y prepararnos para la siguiente ocurrencia con la que nos brinda la autora.

En Crónica de un adosado verás la vida de un modo diferente. Situaciones que puedes considerar como embarazosas serán tratadas con humor y lo vas a disfrutar. Este chalet adosado me recordó por momentos a 13, rue del percebe, la historieta creada por Francisco Ibáñez. El “modo carcajadas” estará siempre activado.

Gloria Tabernero quería tener una vida sencilla, sin complicaciones y sin buscarlo se vio envuelta en una red de problemas con sus allegados, vecinos y compañeros de trabajo. Todo tratado con una excelente dosis de humor. Este podría ser el resumen de este excelente trabajo titulado Crónica de un adosado. Este es el tercer trabajo publicado por la editorial Palabras de Agua, el primero de la colección “Lepe”. Espero que se publiquen muchos más y que me hagan reír y disfrutar tanto como lo hizo esta novela.

Teresa Hernández ha ganado el I Concurso Internacional de Microrrelatos Latin Heritage Foundation y ha sido finalista en el I Concurso Mundial de Microrrelatos de la Internacional Microcuentista. Ha escrito seis novelas y un buen número de relatos. Actualmente se encuentra elaborando su próximo trabajo.