Archive for Nocturna Ediciones

Reseña: Un caballero indiscreto, de Jennifer Graham y Rob Thomas

veronica-mars-2A long time ago, we used to be Friends…

Para mí, es inevitable. Cada vez que oigo hablar, o menciono, o leo el nombre de Veronica Mars, la melodía de su intro me viene a la cabeza. No es la mejor serie que he visto en mi vida, pero desde luego sí es una, si no la que más, de las que más calaron en este pequeño corazón que llevo en el pecho. A estas alturas no vamos a negar que a mucha gente le pasó lo mismo. Veronica Mars, interpretada de manera espléndida por Kristen Bell, enganchaba al espectador con una dosis justa de misterio, líos adolescentes, mucho sarcasmo y referencias pop a tutiplén. Duró tres temporadas en antena y fue cancelada con un abrupto final que a muchos nos dejó desolados.

Muy desolados.

Pero Rob Thomas, su creador, tampoco estaba dispuesto a dejarla morir de esa manera. Aquello había que resolverlo, y varios años después se montó un crowfunding que pedía más de dos millones de dólares para poder hacer una película que diera cierre a la historia. Los fans de Mars somos legión, y aquello fue pan comido. Se recaudó rápido y más de lo necesitado, se hizo la película, todos volvimos a Neptune una vez más y se resolvieron todos los hilos que se habían dejado sueltos. Estoy bastante seguro de que muchos, como yo, agradecimos aquella jugada.

La película dejaba algunas tramas un poco en el aire. Secundarias todas, eso sí. Luego Rob Thomas se alió con Jennifer Graham y sacaron dos novelas protagonizadas por el personaje. La primera de ellas, El concurso de los mil dólares, daba comienzo allí donde terminaba la película y nos traía un caso ligero pero bien elaborado. Y muchas dosis de nuestra detective favorita.

Un caballero indiscreto es la segunda de las novelas protagonizadas por Veronica. Aquí, mientras ella investiga el caso de una chica que fue encontrada moribunda en un vertedero, con signos de haber sido violada y haber recibido una paliza, se entrecruza en la trama la búsqueda de la justicia de Keith Mars, empeñado en salvar a Eli Piojo Navarro y desmantelar el corrupto departamento del sheriff Dan Lamb.

Por supuesto, estamos ante una novela ligera y con esa frescura que caracterizaba a la serie. El misterio es fundamental, y el caso vuelve a estar bien elaborado. Sin ser una obra maestra de las novelas del crimen, se lee rápidamente y te mantiene interesado durante todas sus páginas. No busca sorprender especialmente, no intenta que descubrir al violador sea una cosa de quitarse el sombrero. El foco principal está puesto en Veronica, en su forma de actuar y de moverse para llegar hasta el final del asunto, con su sarcasmo por bandera y su obsesión por no dejar las cosas a medias.

Eso sí, no creo que sea un libro que pueda leerse alguien que no haya visto la serie. Es cierto que cada vez que aparece un detalle del pasado (y los hay a paladas, de hecho es parte de la gracia, jugar con la nostalgia de quienes amábamos la serie) se encargan de poner en situación al lector con un par de líneas. Y sí, por aquí circulan multitud de personajes a los que vimos en su momento. Por supuesto, está Logan (NoPiz, por supuesto, Team Logan al poder), y también Mac y Wallace. Y como en la serie, el noventa por ciento, es ella, Veronica.

Lo único malo que le he encontrado a este libro es que ahora sí, ya no hay más. La historia de Veronica Mars termina aquí.

De momento.

Rob Thomas… más, por favor.

Reseña: Fuego, de Joe Hill

107Para mí, en estos momentos, Joe Hill es una de las voces más estimulantes de la literatura. De hecho, creo que ahora mismo incluso por delante de su padre, aunque este tenga detrás un legado difícil de cubrir. Como sea, lo cierto es que El traje del muerto me pareció sublime en su momento. Tiene pasajes de verdadero terror y en un punto de la novela hace un giro hacia el road movie que me encandiló. Luego llegó Cuernos, y lo digo siempre sin miedo alguno: es uno de los tres libros que me han sacado la lagrimilla en mi vida. Cuernos está guardado con infinito cariño en mi biblioteca, un libro a no olvidar y cuya adaptación cinematográfica, dentro de que Daniel Radcliffe hacía un buen papel, se quedaba sosa respecto a lo que contaba la novela. Cosas que pasan. Y hace unos años, Hill nos sorprendió a muchos con Nos4ra2, un libro que bien podría haber escrito su padre en sus años buenos, y que también me mantuvo atrapado durante toda la lectura. Otro librazo.

Comprenderéis entonces que le tuviera muchas, muchas ganas a Fuego.

Lo primero que quiero destacar es la edición. Nocturna se ha marcado una matrícula de honor en este aspecto. Tapa dura, calidades de primera y un conjunto que hace al libro casi una obra de arte. Que se nota en su peso. Por el amor de todos los dioses del universo, ¿de qué está hecho ese libro? ¿De acero?

Metiéndonos en faena, tengo que decir que evité leer cualquier cosa sobre la novela, incluida la sinopsis. Cuando me puse con la lectura, no tenía la menor idea de lo que me iba a encontrar. Y por ser sinceros con la verdad, tengo que reconocer que al principio me decepcionó. Venía tan emocionado, esperando otro Cuernos, otro Nos4ra2 u otro El traje del muerto, que al principió pensé que me había equivocado de libro. Y le iba comentando a mi mujer: “llevo cincuenta páginas y aún no sé de qué va”. “Llevo cien páginas y no sé qué me quiere contar”. “Llevo doscientas páginas y no tengo la menor idea de a dónde quiere ir”. ¿Entendéis mi desasosiego?

Ok, Fuego es… lo siento, se presta a este tipo de comentarios… como una buena hoguera. Hay que empezar despacio para que el fuego termine cogiendo buen volumen. Joe Hill planta su historia lento pero seguro, contando lo que quiere contar (y lo que más adelante será necesario haber contado, aunque puede que no te des cuenta en el momento), para que cuando llegue a donde quiere llegar, estés tan comprometido que no tengas posibilidad de escape. Para mí, el punto clave son esas primeras doscientas páginas. A partir de ahí, me enganchó y no me permitió pensar en otra cosa hasta terminarlo.

¿De qué va Fuego? Pues a ver, parte de la gracia (y lo digo ahora, habiendo terminado el libro) es no saber hacia dónde va. Así que me limitaré a explicar por encima el punto de partida. El mundo sucumbe bajo una epidemia que se transmite vorazmente y que hace arder a los infectados. Basicamente es eso. La novela comienza con la enfermera Willowes viendo a un hombre entrar en combustión espontanea a través de su ventana, y a partir de ahí, todo es historia. No, no voy a contaros más.

Me sorprende la traducción del título de la novela. En original es Fireman y aquí han optado por Fuego. Lo cierto es que el título original cambia ligeramente el foco de atención hacia un personaje concreto de la historia. No afecta, obviamente, pero me llama la atención esa decisión.

Creo que Hill tiene la misma asombrosa capacidad que tiene su padre para crear personajes humanos, de carácter, con fuerza para sostenerse por sí mismos y con los que resulta sencillo empatizar. Y también para crear otros a los que resulta sencillo temer. Y aquí de esos hay unos cuantos. Y curiosamente, y eso me gusta de la novela, aquellos a los que más hay que temer en este libro no son villanos terribles, sino personas con miedo que se dejan arrastrar. La Historia nos ha demostrado en múltiples ocasiones que la masa no siempre es buena cuando se deja llevar. Y Joe Hill se esfuerza en demostrarlo una vez más.

Reseña: Fuego, de Joe Hill

Fuego_de_JoeHiIlFuego (The Fireman) es una novela escalofriante, llena de suspense sobrenatural, del que empieza a ser para muchos un autor de Terror de los grandes del momento. De los que hay que tener en cuenta. A nadie le sorprenderá a estas alturas saber que Joe Hill es hijo de Stephen King y bueno, ya sabéis cuando alguien tiene esa enorme carga de un padre famoso detrás; doble plano inclinado cuesta arriba para demostrar si de verdad eres bueno o llevas la palabra ENCHUFE en la camiseta. En él está. En sus obras, sobre todo. Sin embargo, Hill ya ha callado muchas bocas y ha publicado novelas como El traje del muerto, Cuernos o Nos4A2 que le van valido el reconocimiento del público lector de Terror especializado. Un estilo diferente al de su padre, aunque otras cosas obviamente las pilla de él. Pero hoy en día ¿quién que escribe Terror no tiene a King como referente? ¿A quién no se le compara con el más grande cuando escribe siquiera una mísera historia de miedo? Da igual. Le da igual. Joe Hill ya se ha labrado por sí mismo un nombre dentro de la cultura de género americana y ahora solo le queda disfrutar.

Y a nosotros con sus obras. Pues que duda cabe que las novelas de Terror están teniendo dificultades. El género simplemente hace tiempo que no tiene la potencia que alguna vez tuvo. Habiendo sido suplantado en la conciencia por el llamado thriller moderno: esa sensación de estar tenso, tan desagradable, pero con un borde ligeramente más comercial, menos abiertamente y partidario de lo sobrenatural. Eso en mis años era Terror. Es curiosa la paradoja pero parece que la palabra Terror asusta. Asusta decirlo. A las editoriales, catalogar título como …de Terror. ¿Por qué? Why? Don´t understand. ¡Si en mi Nueva York de mi alma hay gente que lo predica a los cuatros vientos y eso se valora como un don! Aunque si te pones, sí que hay (quien busca encuentra) contados escritores de horror leibles a considerar. Y en la punta de lanza de ellos está Joe Hill. El cual en los últimos años ha tallado un surco propio lleno de estrellas de rock inmersos en una búsqueda sobrenatural, posesiones demoníacas y extraños vampiros que conducen coches malvados que recogen almas.

Su nueva novela Fuego acaba de ser publicada con gran acierto por Nocturna Ediciones en una magnifica edición en tapa dura como se merece. Una novela con la que los asiduos (que sí, que ya somos unos cuantos) verán que la escritura de Hill ha madurado junto con sus ideas. Interpretando un apocalípsis con tanta rapidez y eficacia, a través de testigos de pequeñas ciudades y emisiones de televisión, una apocalípsis interno para con los personajes, personajes que pueden afectar el destino de muchos ya que Hill hace malabarismos con un enorme elenco de personajes que gozan de aplomo, dando a cada uno su tiempo para brillar y sin dejar de mantener la tensión. Son estos momentos más humanos los que demuestran lo mejor de su escritura: cuando Harper piensa en el niño no nacido dentro de ella, o ayuda a sanar a alguien, o el momento en el que trata con el monstruo en el que se ha convertido su marido… Pero vamos a ellos, ¿no? ¿De qué trata Fuego?

Es la historia de la enfermera Harper Grayson, que observa cómo el mundo se convierte en el exceso de una enfermedad conocida por los médicos como Trichophyton draco incendia, aunque denominada por el pueblo como Escama de Dragón; una espora que marca la piel de los contagiados con manchas negras y doradas antes de hacerles estallar en llamas. Y no hay antídoto. Nadie sabe dónde y cuándo se originó y está devorando al mundo. Dibujos en la piel no muy diferentes a un tatuaje… hasta que explotan. Es como algo que podrías encontrar en una novela de George R.R. Martin (en la hija de alguien, ya sabéis) pero todo cruzado con la teoría conocida en el mundo paranormal como «combustión espontánea». En fin, Harper se queda embarazada mientras el mundo desciende al caos, y su marido escritor Jakob, no está reaccionando nada bien al estrés. Discuten y discuten y no paran de discutir de un tiempo a esta parte. Pero el bebé cambia la mente de Harper. ¿Y Jakob? Él cae presa de la enfermedad que termina azotando a todo escritor y se convierte en un psicótico peligroso. Es entonces cuando Harper, la atormentada embarazada es rescatada de ese loco por un enigmático bombero, que curiosamente ha desarrollado la capacidad de controlar y manipular la enfermedad Escama de Dragón hasta el punto de que puede lesionar a otros con ella.

Y se la lleva a un campamento, donde hay otros que también han aprendido a controlar su enfermedad. Gente que además merece de todas-todas vivir. Y justo cuando el lector piensa que la novela seguirá el curso obvio sobre el resto de un volumen tocho a lo King: ya sabéis, una búsqueda para las respuestas, una cura, un enfrentamiento con un malo que controla todo… Pues Hill nos cambia completamente el ritmo. Y lo hace de forma genial. El campamento se convierte en un refugio para Harper y sus nuevos amigos, sí. Un lugar para comenzar de nuevo, sí. Hay masas de drama y momentos que hablan de nuestro mundo actual: cuestiones de inmigración, de histeria colectiva, del ámbito de las redes sociales; a todo sí. E incluso algún amigo americano me la vendió (y es algo que oiremos por aquí) con que Fuego no es otra cosa que la versión de Apocalípsis (The Stand) del hijo pródigo. En cambio, dicha novela del Tito King yo no la considero de Terror y Fuego, sí. Es más un apocalípsis desconcertante como los que creaba John Wyndham. Una sociedad que se ha vuelto inquietante y locamente adivinatoria como se pudiera encontrar por ejemplo en el relato de Shirley Jackson, La Lotería. Se centra en realidad en lo peor de nosotros mismos, en lugar de lo que está tras el desastre que está devorando al mundo. Y que probablemente acabe con él. Trata de hablarnos para que vayamos recogiendo las piezas capítulo por capítulo.

Es quizás la novela más participativa con el lector, que he leído en muchos años.

Joe Hill ya es una realidad. Aunque aún no cuenta con muchas obras y por lo que parece para nada será tan prolifico como su padre; no obstante, Hill se caracteriza por idear argumentos locos, seductores y extraños, de los que piensas que ningún autor puede salir indemne de ellos. Y Hill sale. Gustan sus finales. Es autor de novelas súperventas y premiadas, un autor de éxito indiscutible en USA. Además, al igual que Cuernos (2010), Fuego será llevada al cine próximamente por la 20th Century Fox. My friends, cuando el río suena, agua lleva. En este caso un agua que arde.

Reseña: Veronica Mars (El Concurso de los Mil Dólares), de Jennifer Graham y Rob Thomas

veronicamarsSi hubo un personaje televisivo en aquel inicio del boom de las series de televisión que supo enamorar a su público, ese fue Veronica Mars. Aquella pequeña rubia adolescente que usaba su tiempo libre como ayudante de detective para su padre, cargada de ironía, sarcasmo y miles de referencias a la cultura popular, supo hacerse un hueco en el corazón de todos los que seguíamos sus andanzas.

Que por desgracia no éramos demasiados.

Y eso llevó a que la serie fuera cancelada. Probablemente una de las cancelaciones más dolorosas que recuerdo, y que dolió a todos y cada uno de los que veían la serie. Con aquel final, además. Pero Veronica Mars nos encantaba y se convirtió en una pequeña joya, en una pieza de culto, y años después su creador, Rob Thomas, hizo historia al conseguir la financiación para hacer una película del personaje a través de un crowfunding.

Veronica Mars volvió (The bitch is back, rezaba uno de los eslóganes publicitarios) y lo hizo para satisfacer aquel ansia de quienes nos habíamos quedado colgados con la serie. Resolviendo las dudas que quedaron en el aire, hilando tramas, y obsequiándonos con algo más de hora y media de ella. Veronica Mars. Larga vida a Kristen Bell.

Aparte de la película, Rob Thomas tenía intención de seguir dándole cuerda a nuestra querida detective. Hasta la fecha se han publicado dos novelas, la primera de ellas esta que nos llega a España con el título de El concurso de los mil dólares (una traducción que al menos concuerda con el libro, a pesar de que el original vendría a ser “la línea de bronceado de los mil dólares”, dado que el concurso al que referencia premia con mil dólares a la chica cuya línea de bronceado resulte más sexy).

Y no, no os he hecho un spoiler porque lo cierto es que el libro se titula así como podría haberse titulado “El BMW azul” o “fiesta de primavera en Neptune”. El concurso que da título a la novela tiene poca importancia, realmente.

Dicho eso: ¿Es una buena o es una mala novela? Para mí resulta difícil juzgarlo porque, eh, tengo a Verónica entre mis manos, vuelvo a saber de ella, la visualizo en mi mente, y eso es suficiente. Entiendo, si consigo extraer eso de mi cabeza, que la novela en sí cuenta la historia de una detective que investiga una desaparición de una adolescente que pronto se convierte en la desaparición de dos adolescentes. Como novela negra para los amantes del género les resultará muy sosa; para jóvenes (que es el público al que va dirigida) puede que les guste si logran empatizar con esa chica protagonista de carácter curioso y atrevido…

Pero.

Aquel que haya visto la serie disfrutará mucho más de lo que cuenta. A fin de cuenta es un caso como cualquiera de los que se ha visto a los largo de sus tres temporadas. A fin de cuentas se hace mención a todos los personajes que fueron importantes en la serie (algunos más de pasada que otros, pero todos). A fin de cuentas, mantiene la esencia de la serie (algo menos sarcástica, eso es verdad, pero válida).

Para un neófito, alguien que no sepa quién es Veronica Mars, puede que la trama le guste, pero habrá momentos en que determinados personajes, que aparecen solo para una conversación pero de los que se habla como parte de una trama subyacente en el fondo, eso se les haga un poco extraño por no poder hilar los cabos.

El ritmo es ágil, la escritura es sencilla y la edición de Nocturna es buena y cuidada. Por esaparte, ningún pero. De hecho, desde aquí les agradezco de todo corazón que hayan decidido traer este libro a España, porque sinceramente nunca pensé que llegaría a mis manos. Ahora cruzo los dedos para que se animen con el segundo.

Que por cierto… cada vez que cogía el libro para leer en mi cabeza sonaba la melodía… A long time ago, we used to be Friends…

Reseña: La cura mortal (El corredor del laberinto 3), de James Dasher

lacuramortalEl cierre de la trilogía del corredor del laberinto (ya sabéis, esa saga en la que el laberinto al final resulta ser únicamente un reclamo) da más de lo mismo de lo que tuvimos en la segunda entrega: una historia que atrapará a quienes seguían fascinados por las desventuras de Thomas y compañía en la Quemadura, y que seguirá resultándole insulsa a los que en la Quemadura ya nos, valga la redundancia, quemamos un poco.

A ver, como saga juvenil tiene muchas cosas buenas que son irreprochables. Dasher crea un personaje con conflictos internos con los que los chicos se sentirán conectados y le convierte en el héroe de la ficción, que a final de cuentas es todo lo que cualquier chico ansía ser de una u otra manera. El problema viene cuando se leen estos libros siendo algo más adulto. No me meto en el mundo de los conflictos internos de Thomas o su indecisión sobre si querer o no a Teresa y su incapacidad para realizar un movimiento hacia Brenda. No me meto con esa trama manida del adolescente y su pequeño grupo de tres o cuatro que pretenden derrocara una maligna corporación de adultos. Esas son las cosas que los jóvenes lectores, público objetivo de esta saga, leerán con el corazón en un puño, y está bien.

Pero como lector adulto no puedo dejar de preguntarme, como hice con las otras dos novelas, qué demonios tiene Thomas para que todos le sigan con esa fascinación de culto mirando al líder. Thomas es indeciso, carente de iniciativa y siempre se apoya en lo que acaban diciendo Newt, Minho, Brenda o Jorge. Entonces, ¿por qué es el líder? ¿Porque lo dice la maligna corporación? Nunca he llegado a comprender cuál es el motivo por el que Thomas se erige como figura principal cuando en realidad parece ser el más torpe de todos ellos (salvo en el último tercio de este libro donde, por fin, sí se comporta como un héroe y yo, leyendo, exclamé un “ya era hora, cachorro”).

Como lector adulto, además, veo que muchas de las decisiones que toman Thomas y su grupo de insurgentes son absurdas y surgen de la nada. El camino está marcado desde arriba, por supuesto, y en ocasiones se nota demasiado.

Respecto al estilo, nada nuevo que comentar en esta tercera parte. James Dasher no se anda con rodeos, va prácticamente siempre al grano y el ritmo está bastante bien marcado (aunque en esta tercera parte a mí la acción se me hizo un poco más floja que en las otras dos), y narra con soltura. Los personajes son los que eran, apenas hay un par nuevos sin demasiada relevancia, y un regreso de la primera novela que a mí me pilló por sorpresa (imagino que a todos, de hecho). Tienen fuerza algunos (Minho es el mejor personaje de la saga, de lejos) y otros son más acompañantes para resolver situaciones de las que el resto no podrían salir que verdaderos personajes con trasfondo (Jorge, casualmente, es piloto. Menos mal, porque de lo contrario los cuatro viajes que hacen en esta novela los habrían tenido que hacer a pie… eso sí, es piloto y… ¿algo más? No.) y luego está Thomas, el tipo más importante del mundo mundial. Ya sabéis.

Leyendo La cura mortal me dio la impresión de que Dasher escribió el primer libro de la saga y se dio cuenta de que lo que tenía entre manos era interesante y de que podía sacarle más jugo, pero el segundo y tercer libro son como uno solo estirado. Eso sí, la parte final del último libro es pura adrenalina.

Al parecer hay un cuarto libro, una precuela. Si me veo con ganas, algún día me lanzo. Pero me da que no me interesa demasiado saber lo que ocurrió antes del Laberinto. Que por cierto, vaya mezcla de elementos. En la saga hay un laberinto, una corporación maligna que busca un fin positivo de la peor de las maneras (que por cierto, todo el tema de las Variables es lo que los americanos describirían con un WTF tremendo), un grupo de adolescentes que parecen ser la única esperanza de la humanidad, un mundo apocalíptico y desolado, robots asesinos, zombies, la Resistencia (que siempre queda bien), amor, amistad, muertes imprevistas (sí, para ser una saga juvenil la sangre corre de lo lindo)…

Un cóctel interesante que, a ratos, se queda corto.

Reseña: Las pruebas, de James Dashner

laspruebasA favor de la saga de James Dashner hay que decir que son libros fáciles de leer, adecuados para el público al que se dirigen, y que la trama aventurera es lo suficientemente interesante como para distraerte de tus quehaceres diarios. ¿En contra? Unas cuantas cosas, ninguna perturbadora o demasiado mala como para que abandones el libro en la mesilla y no vuelvas a tocarlo, pero a mi juicio, manchan demasiado un libro (una saga) que podría haber sido mucho más redonda.

Empecemos por lo básico: Thomas. Si en el primer libro el protagonista de la historia resultaba demasiado cansino debido a ese recurso trillado de hacer avanzar la trama mediante un personaje que desconoce cómo funciona el entorno y la situación y se dedica a hacer preguntas para que el resto de personajes verbalicen el avance de trama, en este segundo libro Thomas madura un poco (un poco, sin pasarse porque de vez en cuando sigue haciendo preguntas bastante estúpidas y en este caso además es bastante más sangrante porque sus compañeros clarianos también se encuentran en un entorno desconocido y nuevo para ellos y por tanto, tampoco tienen las respuestas.

En definitiva, como personaje principal, con sus dudas y su evolución, Thomas podría resultar interesante pero se vuelve cansino con sus preguntas y sus dudas amorosas. Y hay una cosa, que ya me pasaba en el primer libro y me sigue ocurriendo en este: No entiendo por qué Thomas es un héroe y todos le ven como un líder. No hace nada para serlo, siempre está lleno de dudas y es un tipo bastante corriente. Minho es un gran líder; Newt es un buen líder; ¿Thomas? Para mí Thomas no es un líder. ¿Lo dicen unas placas puestas en la ciudad? Pues como si lo dice el Ángel de la Guardia. Me resulta incomprensible que todos esos chicos decidan seguirle por las buenas, sinceramente.

Respecto al resto de personajes, en esta novela están poco desarrollados. Me quedo con Minho, para mí el mejor personaje de la saga hasta el momento. Los nuevos personajes no llegan a calar suficiente, Jorge podría haber sido un buen rival, sobre todo porque su primera aparición es brutal, pero después desaparece al disgregar a los personajes, y para cuando vuelve a aparecer su intensidad se ha diluido en pro del liderazgo incomprensible de Thomas. Y Brenda… bueno, es una sustituta de Teresa, un intento del autor de crear un triángulo amoroso.

La trama… el labertinto ya ha desaparecido, aquí lo que importa son CRUEL y sus intenciones. Las pruebas a las que someten a los chicos son incomprensibles para los lectores, aunque poco a poco se van dando algunas pistas; pronto queda claro que se están reservando las respuestas para el tercer volumen de la trilogía. Ya os contaré si es cierto.

Lo mejor del libro es la parte de aventuras. Dashner nos mezcla ese futuro distópico con un paisaje árido, con unos seres que no son zombies pero a veces se comportan como tales (en su primera aparición pensé que lo eran, aunque después descubrimos que siguen razonando… a su manera). Y como aporte positivo hay que señalar también que la trama no se detiene en ningún momento, la presión de ir contrarreloj que tienen los personajes se transmite a la perfección al lector y el ritmo casi no decae en ningún momento. Aunque le falta un giro sorprendente al final como sí que lo tiene el primer libro.

Como apunte diré que vi la película basada en el primer libro de la saga y… lo mejor que pudieron hacer fue eliminar la parte dubitativa de Thomas.