Archive for Nocturna Ediciones

Reseña: Veronica Mars (El Concurso de los Mil Dólares), de Jennifer Graham y Rob Thomas

veronicamarsSi hubo un personaje televisivo en aquel inicio del boom de las series de televisión que supo enamorar a su público, ese fue Veronica Mars. Aquella pequeña rubia adolescente que usaba su tiempo libre como ayudante de detective para su padre, cargada de ironía, sarcasmo y miles de referencias a la cultura popular, supo hacerse un hueco en el corazón de todos los que seguíamos sus andanzas.

Que por desgracia no éramos demasiados.

Y eso llevó a que la serie fuera cancelada. Probablemente una de las cancelaciones más dolorosas que recuerdo, y que dolió a todos y cada uno de los que veían la serie. Con aquel final, además. Pero Veronica Mars nos encantaba y se convirtió en una pequeña joya, en una pieza de culto, y años después su creador, Rob Thomas, hizo historia al conseguir la financiación para hacer una película del personaje a través de un crowfunding.

Veronica Mars volvió (The bitch is back, rezaba uno de los eslóganes publicitarios) y lo hizo para satisfacer aquel ansia de quienes nos habíamos quedado colgados con la serie. Resolviendo las dudas que quedaron en el aire, hilando tramas, y obsequiándonos con algo más de hora y media de ella. Veronica Mars. Larga vida a Kristen Bell.

Aparte de la película, Rob Thomas tenía intención de seguir dándole cuerda a nuestra querida detective. Hasta la fecha se han publicado dos novelas, la primera de ellas esta que nos llega a España con el título de El concurso de los mil dólares (una traducción que al menos concuerda con el libro, a pesar de que el original vendría a ser “la línea de bronceado de los mil dólares”, dado que el concurso al que referencia premia con mil dólares a la chica cuya línea de bronceado resulte más sexy).

Y no, no os he hecho un spoiler porque lo cierto es que el libro se titula así como podría haberse titulado “El BMW azul” o “fiesta de primavera en Neptune”. El concurso que da título a la novela tiene poca importancia, realmente.

Dicho eso: ¿Es una buena o es una mala novela? Para mí resulta difícil juzgarlo porque, eh, tengo a Verónica entre mis manos, vuelvo a saber de ella, la visualizo en mi mente, y eso es suficiente. Entiendo, si consigo extraer eso de mi cabeza, que la novela en sí cuenta la historia de una detective que investiga una desaparición de una adolescente que pronto se convierte en la desaparición de dos adolescentes. Como novela negra para los amantes del género les resultará muy sosa; para jóvenes (que es el público al que va dirigida) puede que les guste si logran empatizar con esa chica protagonista de carácter curioso y atrevido…

Pero.

Aquel que haya visto la serie disfrutará mucho más de lo que cuenta. A fin de cuenta es un caso como cualquiera de los que se ha visto a los largo de sus tres temporadas. A fin de cuentas se hace mención a todos los personajes que fueron importantes en la serie (algunos más de pasada que otros, pero todos). A fin de cuentas, mantiene la esencia de la serie (algo menos sarcástica, eso es verdad, pero válida).

Para un neófito, alguien que no sepa quién es Veronica Mars, puede que la trama le guste, pero habrá momentos en que determinados personajes, que aparecen solo para una conversación pero de los que se habla como parte de una trama subyacente en el fondo, eso se les haga un poco extraño por no poder hilar los cabos.

El ritmo es ágil, la escritura es sencilla y la edición de Nocturna es buena y cuidada. Por esaparte, ningún pero. De hecho, desde aquí les agradezco de todo corazón que hayan decidido traer este libro a España, porque sinceramente nunca pensé que llegaría a mis manos. Ahora cruzo los dedos para que se animen con el segundo.

Que por cierto… cada vez que cogía el libro para leer en mi cabeza sonaba la melodía… A long time ago, we used to be Friends…

Reseña: La cura mortal (El corredor del laberinto 3), de James Dasher

lacuramortalEl cierre de la trilogía del corredor del laberinto (ya sabéis, esa saga en la que el laberinto al final resulta ser únicamente un reclamo) da más de lo mismo de lo que tuvimos en la segunda entrega: una historia que atrapará a quienes seguían fascinados por las desventuras de Thomas y compañía en la Quemadura, y que seguirá resultándole insulsa a los que en la Quemadura ya nos, valga la redundancia, quemamos un poco.

A ver, como saga juvenil tiene muchas cosas buenas que son irreprochables. Dasher crea un personaje con conflictos internos con los que los chicos se sentirán conectados y le convierte en el héroe de la ficción, que a final de cuentas es todo lo que cualquier chico ansía ser de una u otra manera. El problema viene cuando se leen estos libros siendo algo más adulto. No me meto en el mundo de los conflictos internos de Thomas o su indecisión sobre si querer o no a Teresa y su incapacidad para realizar un movimiento hacia Brenda. No me meto con esa trama manida del adolescente y su pequeño grupo de tres o cuatro que pretenden derrocara una maligna corporación de adultos. Esas son las cosas que los jóvenes lectores, público objetivo de esta saga, leerán con el corazón en un puño, y está bien.

Pero como lector adulto no puedo dejar de preguntarme, como hice con las otras dos novelas, qué demonios tiene Thomas para que todos le sigan con esa fascinación de culto mirando al líder. Thomas es indeciso, carente de iniciativa y siempre se apoya en lo que acaban diciendo Newt, Minho, Brenda o Jorge. Entonces, ¿por qué es el líder? ¿Porque lo dice la maligna corporación? Nunca he llegado a comprender cuál es el motivo por el que Thomas se erige como figura principal cuando en realidad parece ser el más torpe de todos ellos (salvo en el último tercio de este libro donde, por fin, sí se comporta como un héroe y yo, leyendo, exclamé un “ya era hora, cachorro”).

Como lector adulto, además, veo que muchas de las decisiones que toman Thomas y su grupo de insurgentes son absurdas y surgen de la nada. El camino está marcado desde arriba, por supuesto, y en ocasiones se nota demasiado.

Respecto al estilo, nada nuevo que comentar en esta tercera parte. James Dasher no se anda con rodeos, va prácticamente siempre al grano y el ritmo está bastante bien marcado (aunque en esta tercera parte a mí la acción se me hizo un poco más floja que en las otras dos), y narra con soltura. Los personajes son los que eran, apenas hay un par nuevos sin demasiada relevancia, y un regreso de la primera novela que a mí me pilló por sorpresa (imagino que a todos, de hecho). Tienen fuerza algunos (Minho es el mejor personaje de la saga, de lejos) y otros son más acompañantes para resolver situaciones de las que el resto no podrían salir que verdaderos personajes con trasfondo (Jorge, casualmente, es piloto. Menos mal, porque de lo contrario los cuatro viajes que hacen en esta novela los habrían tenido que hacer a pie… eso sí, es piloto y… ¿algo más? No.) y luego está Thomas, el tipo más importante del mundo mundial. Ya sabéis.

Leyendo La cura mortal me dio la impresión de que Dasher escribió el primer libro de la saga y se dio cuenta de que lo que tenía entre manos era interesante y de que podía sacarle más jugo, pero el segundo y tercer libro son como uno solo estirado. Eso sí, la parte final del último libro es pura adrenalina.

Al parecer hay un cuarto libro, una precuela. Si me veo con ganas, algún día me lanzo. Pero me da que no me interesa demasiado saber lo que ocurrió antes del Laberinto. Que por cierto, vaya mezcla de elementos. En la saga hay un laberinto, una corporación maligna que busca un fin positivo de la peor de las maneras (que por cierto, todo el tema de las Variables es lo que los americanos describirían con un WTF tremendo), un grupo de adolescentes que parecen ser la única esperanza de la humanidad, un mundo apocalíptico y desolado, robots asesinos, zombies, la Resistencia (que siempre queda bien), amor, amistad, muertes imprevistas (sí, para ser una saga juvenil la sangre corre de lo lindo)…

Un cóctel interesante que, a ratos, se queda corto.

Reseña: Las pruebas, de James Dashner

laspruebasA favor de la saga de James Dashner hay que decir que son libros fáciles de leer, adecuados para el público al que se dirigen, y que la trama aventurera es lo suficientemente interesante como para distraerte de tus quehaceres diarios. ¿En contra? Unas cuantas cosas, ninguna perturbadora o demasiado mala como para que abandones el libro en la mesilla y no vuelvas a tocarlo, pero a mi juicio, manchan demasiado un libro (una saga) que podría haber sido mucho más redonda.

Empecemos por lo básico: Thomas. Si en el primer libro el protagonista de la historia resultaba demasiado cansino debido a ese recurso trillado de hacer avanzar la trama mediante un personaje que desconoce cómo funciona el entorno y la situación y se dedica a hacer preguntas para que el resto de personajes verbalicen el avance de trama, en este segundo libro Thomas madura un poco (un poco, sin pasarse porque de vez en cuando sigue haciendo preguntas bastante estúpidas y en este caso además es bastante más sangrante porque sus compañeros clarianos también se encuentran en un entorno desconocido y nuevo para ellos y por tanto, tampoco tienen las respuestas.

En definitiva, como personaje principal, con sus dudas y su evolución, Thomas podría resultar interesante pero se vuelve cansino con sus preguntas y sus dudas amorosas. Y hay una cosa, que ya me pasaba en el primer libro y me sigue ocurriendo en este: No entiendo por qué Thomas es un héroe y todos le ven como un líder. No hace nada para serlo, siempre está lleno de dudas y es un tipo bastante corriente. Minho es un gran líder; Newt es un buen líder; ¿Thomas? Para mí Thomas no es un líder. ¿Lo dicen unas placas puestas en la ciudad? Pues como si lo dice el Ángel de la Guardia. Me resulta incomprensible que todos esos chicos decidan seguirle por las buenas, sinceramente.

Respecto al resto de personajes, en esta novela están poco desarrollados. Me quedo con Minho, para mí el mejor personaje de la saga hasta el momento. Los nuevos personajes no llegan a calar suficiente, Jorge podría haber sido un buen rival, sobre todo porque su primera aparición es brutal, pero después desaparece al disgregar a los personajes, y para cuando vuelve a aparecer su intensidad se ha diluido en pro del liderazgo incomprensible de Thomas. Y Brenda… bueno, es una sustituta de Teresa, un intento del autor de crear un triángulo amoroso.

La trama… el labertinto ya ha desaparecido, aquí lo que importa son CRUEL y sus intenciones. Las pruebas a las que someten a los chicos son incomprensibles para los lectores, aunque poco a poco se van dando algunas pistas; pronto queda claro que se están reservando las respuestas para el tercer volumen de la trilogía. Ya os contaré si es cierto.

Lo mejor del libro es la parte de aventuras. Dashner nos mezcla ese futuro distópico con un paisaje árido, con unos seres que no son zombies pero a veces se comportan como tales (en su primera aparición pensé que lo eran, aunque después descubrimos que siguen razonando… a su manera). Y como aporte positivo hay que señalar también que la trama no se detiene en ningún momento, la presión de ir contrarreloj que tienen los personajes se transmite a la perfección al lector y el ritmo casi no decae en ningún momento. Aunque le falta un giro sorprendente al final como sí que lo tiene el primer libro.

Como apunte diré que vi la película basada en el primer libro de la saga y… lo mejor que pudieron hacer fue eliminar la parte dubitativa de Thomas.