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Reseña: Quien pierde paga (Trilogía Bill Hodges 2), de Stephen King

EL018039Quien no quiera ver la grandeza de Stephen King, de todo lo que ha hecho por la literatura con sus escritos, de todo lo que ha hecho por el lector; no tiene sentido común. Y eso que el sentido común es el más común de los sentidos. King con sus historias costumbristas sazonadas de Terror ha hecho leer a cantidad de personas que no hubieran pasado en su vida de leer unas cuantas páginas en el periódico. Un ejemplo claro es, que casi no conozco a nadie de mi edad, que no haya leído de algún modo al maestro de Maine. Ora por su novelas de bolsillo, las más vendidas del mundo, ora por las películas basadas en sus escritos, el autor más adaptado de todos los tiempos.

Y está vivo.

Y los homenajes continuos tienen que ser ahora. No a titulo póstumo. Ahora que él pueda sentirse orgulloso de lo que es; un grande, alguien con un don que ha sabido aprovecharlo, un tipo con un poder de enganche con el lector como jamás se haya visto… Una celebridad literaria que ahora vende, pero que en su día asustó llegando a vender millones de libros en todo el mundo. Y los críticos se asustaron. Y tuvieron que preguntarse que estaba pasando. A ese tío había que pararlo, ya sea con críticas infundadas, ya sea…

Pero eso no ocurrió. Los que hemos disfrutado del Tito King desde sus inicios, sabemos que nada en absoluto podría con él. Nada podría con nosotros. Nada puede con todo lo que nos ha hecho sentir con sus novelas. Nada puede con esos momentos lectores inolvidables que nos ha dado. Eso, lectores constantes, no nos lo quitará nadie. Y ahí lo tenemos, con casi setenta tacos y sigue escribiendo. Como no debe ser, su última novela llega de la mano de Plaza & Janés. Como siempre, la editorial que nos trae sus novedades y libros desde hace décadas presenta nuevamente al Rey con otro novelón. Por supuesto, King ha trabajado este territorio antes. La historia de un lector enamorado y obsesionado de su autor favorito, como ya hiciera en su magnífica Misery.

Quien pierde paga (Finders Keepers) es la segunda novela de una trilogía declarada que se iniciara con Mr. Mercedes. Ya en librerías, vuelve a meternos el miedo psicológico en el cuerpo. Encontramos así a Morris Bellamy utilizando la metáfora de una historia de amor clásica para definir las emociones turbulentas de su autor favorito: «Al igual que el destino se interpuso entre Romeo y Julieta. Esa comparación parece absurda aunque perfectamente apta. Soy un amante». Por desgracia para el “objeto” John Rothstein, Morris se siente traicionado. Rothstein es un autor de culto, creador del personaje Jimmy Gold. Pero Morris Bellamy está fuera de sí: Rothstein ha dejado de escribir, y en su última obra, el personaje Jimmy Gold ha traicionado sus ideales. Por lo que Morris decide matar a ese estúpido autor que idolatra. Un insensato que ha perdido la razón. Planea así vaciar su caja fuerte para llevarse toda su pasta y el más preciado de los tesoros: sus notas y novela jamás publicada de Jimmy Gold. Y Morris lo consigue. Lo esconde todo. Pero la policía lo pilla y lo mete en la cárcel por otro crimen. Treinta y cinco años más tarde, un chico llamado Pete Saubers encuentra el tesoro y ahora son él y su familia los que están en peligro.

Al mismo trío dispar de héroes que Stephen King nos presentara en Mr. Mercedes (Edgar Award 2015 a la Mejor Novela) se les presenta una ardua tarea. Un verdadero fan no tiene remordimientos en ir demasiado lejos. Stephen King siempre ha bebido los vientos por introducirse en la tan de moda novela negra. La primera parte de la novela está contada en dos partes. 1978 y 2010. Y ahí ya enlaza una serie de acontecimientos, un preludio de lo que ocurrirá en el tramo final. Prepara el tema para el desenlace al que se enfrentará Bill. Un inicio realmente bueno de los que hacía años que no degustaba y final de los que no suele hacer King. Un autor nuevamente en su salsa mostrándonos personajes tan reales como nuestros propios vecinos.

Después de saber más y más de cada uno. Aparecen Bill Hodges, Holly Gibney y Jerome Robinson y así King nos cuenta que fue de ellos después de Mr. Mercedes. Como su vida ha cambiado desde los hechos acontecidos en 2010. En mi opinión, no es necesario haber leído Mr. Mercedes. Pero si ya la “viviste”, esta parte te molará mogollón. Es como ver los créditos de un film basado en personas reales.

Quien pierde paga marca el esquema clásico del autor. Saber más del interior de cada personaje, manteniendo al lector expectante, enganchado, para después pasar a la acción haciéndonos sentir incluso afinidad por el malvado de la trama. Que nadie piense que es otra Misery, nada que ver, más bien es una obra que se acerca al estilo de evolución de personajes, de argumentos en ciudades de pocos habitantes de Maine, al estilo John Connolly. Una trilogía que no sé por qué me recuerda bastante a lo que hace otro autor de Maine como es Connolly, amigo de King, pero al estilo del Tito en muchos casos.

Quien pierde paga ha superado todas mis expectativas. Segundas partes (aunque no lo sean al cien por cien), sí pueden ser buenas. Incluso mejor que las anteriores. Quién lo iba a decir.

Reseña: Estás sola, de Alexandra Oliva

estassolaComo fan mil veces declarado del reality show Survivor (la versión americana, no el sucedáneo de papel cuch) lo cierto es que este libro tenía bastantes puntos para engancharme solo con la sinopsis.

El punto de partida es sencillo: Doce participantes de un concurso de supervivencia extrema (el componente estratégico de Survivor aquí no aparece, maldita sea) han de mostrar ante las cámaras que son capaces de valerse por sí mismos mientras superan desafíos grupales e individuales de distinta índole pero siempre relacionados de alguna manera con la supervivencia.

La historia de Estás sola está narrada en dos líneas temporales que se van alternando y que buscan confluir en la recta final del libro. Por un lado tenemos el concurso. Nos sirve para conocer a Zoo, el sobrenombre que los productores del programa le dan a la protagonista absoluta de la historia, y a sus once competidores. En esta línea temporal lo que prima es el interés por el concurso, las distintas personalidades de los participantes y cómo afectan al desarrollo del juego, y cómo vamos descubriendo que Zoo es una mujer de armas tomar.

Pero es la segunda línea temporal la que da título al juego. Aquí, Zoo está sola, en medio de lo que ella cree que es un desafío individual en el que tiene que valerse por sí misma. Ni siquiera la acompaña un operador de cámara, no sabe si lo está haciendo bien o no, si sus compañeros lo están haciendo mejor o peor. No sabe nada, solo que sus límites están siendo puestos a prueba y que lo que buscan los productores es arrastrarla hasta el punto en que ya no pueda más y abandone el programa.

Solo que nosotros, como lectores, sabemos que no es así de verdad. Algo grave ha ocurrido, una pandemia a nivel global que ha acabado con gran parte de la población. Zoo no lo sabe, pero está sola de verdad y los peligros a los que se enfrenta no están milimétricamente vigilados para detenerse si en algún punto su vida corre peligro de verdad.

Como novela, Estás sola funciona. Es entretenida, tiene unos personajes muy bien construidos y una protagonista con la que resulta sencillo empatizar (aunque en ocasiones cuesta creer que pueda mantener su percepción sesgada sobre que sigue en el programa, pero bueno, es un detalle menor). La autora, Alexandra Oliva, ha tomado cursos de supervivencia extrema y eso se nota en la historia.

Cuando habla sobre técnicas de construcción de refugio, depuración de agua, encendido de hogueras, etcétera, lo hace con buen tino y sabiendo lo que dice. La trama es ágil y el lenguaje que utiliza es directo y sencillo. Un buen libro capaz de engancharte a poco que te gusten las historias en las que los personajes han de valerse por sí mismos para sobrevivir a lo impensable.

Reseña: El Bazar de los Malos Sueños, de Stephen King

elbazardelosmalossueñosEn esta ocasión, os traigo una reseña de la última colección de relatos de Stephen King. La segunda reseña que se publica en Desde New York – Crónicas Literarias sobre este libro, así que intentaré hacerla diferente y ahondando en la opinión que cada uno de los relatos me ha suscitado.

De primeras, y por hacer una valoración general del libro, creo que tiene un buen nivel de calidad y que dentro se encuentran algunas joyas. Sigo pensando que King brilla más en las distancias largas, pero claro, no sé si mi opinión al respecto es demasiado válida, teniendo en cuenta que no soy muy fan de los relatos. Veamos… algunos de los textos que se incluyen en El Bazar de los Malos Sueños ya los había leído con anterioridad. Me refiero a Area 81, UR, La moral, Este autobús es otro mundo y Billy Bloqueo. Area 81, que además abre el libro, sigue siendo un excelente relato de terror con coche diabólico/monstruoso como protagonista… no sé qué filia o fobia tiene Stephen King con los coches, pero nunca habría dicho que fuera posible crear tanta maldad alrededor de cuatro ruedas.

Está claro que la muerte empieza a preocupar a King. Supongo que llega un momento, con la edad, en que empieza a preocuparnos a todos. El problema (para mí) es cuando esa preocupación trasciende el ocio y se vuelve dramática. Nunca me ha gustado demasiado el drama. Leo, y veo películas, para pasarlo bien y dejarme llevar por la imaginación. No me apetece, no me encuentro en ese momento vital, darle vueltas a las cosas tristes y complicadas de la vida. Pero sí, en este libro hay varios relatos que giran alrededor de la muerte. Son por ejemplo, Lucky Harmony, probablemente el texto que menos me ha gustado del recopilatorio, Batman y Robin tienen un altercado, que pese al sugerente título discurre entre los hilos del Alzheimer y la pérdida, y aunque está a la altura su calidad literaria, tampoco llegó a atraparme. Más allá, que evidentemente da una versión de lo que nos espera bastante peculiar y que, en este caso, sí opta por el tono lúdico y resulta cuanto menos curioso. La duna, un buen relato con golpe de efecto final que en mi caso al menos me sacó una sonrisa. Pimpollo, uno de los pocos relatos del libro donde podemos encontrar terror, y muy superficialmente o Tommy, uno de los dos textos que no son relatos sino poemas. El otro poema del recopilatorio es Una iglesia de huesos. No sé si es porque no soy un gran lector de poesía… (bueno, ni pequeño tampoco), pero no me han parecido gran cosa ninguno de los dos poemas. Entiendo que influye que estén traducidos al español.

Niño malo es una maravilla. Un relato que tiene ese espíritu de mala leche y narración carismática que hicieron grande a Stephen King allá por los ochenta del siglo pasado. Una historia narrada en primera persona desde el corredor de la muerte que captura al lector desde el primer párrafo y no le suelta hasta su desenlace.

También es muy buen relato Una muerte, una extraña incursión en el western y la novela negra por cuanto a que la trama gira en torno a un asesinato brutal.

La moral es uno de los mejores relatos del libro. Ya era un gran texto cuando se publicó en… ¿Esquire? No recuerdo si fue en esa revista o en otra. El texto gira en torno a los límites de la moral y al precio que todos tenemos. Es Una proposición indecente pero sin sexo y con King de por medio.

En el centro de El Bazar de los Malos Sueños se encuentra UR. Tal vez no sea el mejor relato del libro pero sin duda es uno de los que más atrapan mi mente y la hacen soñar. Leí este texto hace unos años en formato digital y ya me lo pareció entonces. ¿Qué ocurriría si compras un Kindle y cuando te llega a casa descubres que tiene un menú alternativo? Sin duda, un texto que podría haber dado para más si King hubiera deseado alargarlo, pero que tal y como está mantiene la tensión a la perfección… Y además, a los que fuimos y somos fieles seguidores del katet de La torre oscura, este relato nos lanza un guiño.

Billy Bloqueo es otro gran relato. Narrado en primera persona, en esta ocasión no desde el corredor de la muerte sino desde una residencia de ancianos, y con ese estilo tan particular del autor. El mayor problema que tiene este texto es el baseball. A los que no conocemos este deporte más que por las películas se nos hace cuesta arriba. Pero como bien dice el autor en la introducción, si logras dejar de lado eso y te centras en la historia, entonces sí, se vuelve fascinante. Tiene todos los ingredientes para serlo. También me gustaron Herman Wouk todavía vive, un relato con dos tramas que acaban convergiendo en un brutal impacto. No anda fina, otro texto en el que se habla sobre la muerte y sobre lo complicado que es dejar marchar determinadas cosas. Y Ese autobús es otro mundo, sobre cómo puedes estar tan cerca y a la vez tan lejos de algo que ocurre a apenas un metro de ti.

El diosecillo verde del sufrimiento esconde uno de los pocos relatos que son verdaderamente de terror de este libro. Para ser El Rey del Terror, Stephen King hace tiempo que no se prodiga en el género. Como sea, este relato es otra pequeña joya. Bien narrado, mejor articulado y con una recta final de esas en las que aprieta el acelerador y no lo suelta hasta el final. Necros me recordó a Todo es eventual, pero con mucha más mala leche. Otro gran relato del libro. Y nos acercamos al final. A continuación viene Fuegos artificiales en estado de ebriedad, otra confesión en primera persona (está claro que se le dan bien a King), en esta ocasión sobre cómo una absurda rivalidad vecinal puede acabar deviniendo en tragedia. Es un relato genial, la verdad. Y finaliza la colección Trueno de verano, una historia postapocalíptica donde tiene un peculiar protagonismo la moto del protagonista. Como no podía ser de otra forma, este relato está dedicado al Son of Anarchy, Kurt Sutter, cosa que tampoco debería sorprender a nadie dado que King llegó a tener un papel en la serie de televisión.

En definitiva, una colección de relatos bastante notable. Esperemos que King tenga cuerda para rato por que, le pese a quien le pese, sigue siendo uno de los hacedores de historias con más potencia de la actualidad.

Reseña: EL Bazar de los Malos Sueños, de Stephen King

elbazardelosmalossueñosStephen King a lo largo de su extensa bibliografía ha tenido vaivenes. Es normal. A mayor tramo, más posibilidad de desniveles tendrá el terreno. Aunque ya sabemos que sus comienzos fueron de órdago, toda una serie de grandes obras las cuales gozaban de un enorme enganche, ideas originales, el género de Terror de moda, un carrusel que bajaba a todo meter como si descendiera desde el pico más alto de la Tierra hacia la misma orilla del mar. Fue gloriosa aquella época en la que muchos nos enganchamos al de Maine y esperabamos como gatitos en la puerta de una tienda de salchichas, un nuevo asome del dueño. Grandes titulos emergieron allí, y bastantes escritores partimos en ese barco. King se merece todos los halagos y más. Llegué a ver gente de todas las edades leyendo sus libros. Gente que huía del Terror en un principio por el solo hecho de que el género se llamará así y/o lo criticaban por que no querían historias sin sentido con sangre a borbotones. Eso decían. Hay que entenderlo. Fueron los principios del miedo moderno. Ya sabéis: un perro con rabia, una chica con poderes vengandose del bullit en el instituto, malvados payasos por los desagües o automóviles poseídos…; premisas en principio ridículas convertidas en lo que acabo de decir. Miedo moderno atractivo.

Stephen King es culpable de todo eso y también de un gran poder nunca antes visto por mí. Tremendo poder de enganche a su lectura. Te habla de tú a tú, sus historias te agarran hasta el amanecer, de hecho, no recuerdo a ningún autor que me haya tenido despierto toda la noche hasta acabar su libro. O que estuviera en alguna fiesta con colegas y estuviera deseando llegar a casa para seguir leyendo… Todo un repertorio, una grandísima época con chispa, magia, un nivel tan alto que tuvo que descender. Pero nunca descendió hasta ser infame, sin embargo, algunos lo criticaron, la gente no lee lo bastante, no sabe lo que es escribir, habla sin conocimiento de causa. Es NORMAL el descenso. Cuando estás en lo más alto sólo queda bajar. No existe nadie con un don tan potente como mantenerse en su legado a un nivel tan glorioso desde que comienza hasta que la parca se lo lleva…

Con sus relatos me ocurre que, me desilusiono (por no decir otra palabra) fácilmente. Me fastidia, me da coraje, como se dice aquí en el sur; pues encuentras ideas muy buenas y te cagas en todo diciéndote por qué demonios no lo convirtió en novela. Una novela clásica del rey de las que hacen época. De Terror. Al que ya casi nunca recurre. Parece más centrado en el thriller, la novela negra o histórica, dejando de lado de forma alarmante, lo que le llevó hacia la cumbre. El Terror. Es por ello que las antologías que publica ahora como El Bazar de los Malos Sueños tienen valor doble. Aquí sí encuentras historias que se acercan más al gran King que nos marcó a muchos. Aunque algunas se enmarquen en la Ciencia Ficción como las fascinantes casi sesenta páginas de Ur, por ejemplo…

El Bazar de los Malos Sueños es el último titulo del maestro llegado a nuestro país. Publicado como es habitual por la genial Plaza & Janés, eterna editorial encargada de ponernos en bandeja lo mejor del tito King. Veinte relatos, veinte tramas, la mayoría de Terror sugerido o intentando explicar de algún modo ciertos casos extraños sucedidos a los personajes. Un estudio social con la incógnita como eje central. Además, con una pagina de introducción a cómo se le ocurrió la idea o de donde cree King que proviene el hecho de que la escribiera. Por criticar algo, me gusta más que esto venga después del relato. Pero no sé si esto iba así en la edición original.

¿Y qué hay en El Bazar de los Malos Sueños, un lugar donde King es el tendero y nos ofrece la venta de sueños malvados, de cuentos que nos mantendrá intrigados de principio a fin? Pues un matrimonio que se plantea aceptar un extraño trato sugerido por un anciano al que ella cuida. Una arenosa isla donde hay una duna en la que aparecen escritos nombres de gente que va a morir en breve. Un hombre ajusticiado por matar a una niña solo para robarle una moneda de plata. O un coche totalmente cubierto de barro, donde dentro de él ocurren cosas terribles. O un maldito viaje en coche de un matrimonio y su perro en pleno agosto. O un hombre que sufre de alzhéimer y es un poco cleptómano que recibe la visita de su hijo y se ven envueltos en una enorme pelea. O una historia muy King, de las buenas, la historia de un hombre condenado a muerte por matar a un niño que a lo largo de su vida ha ido destruyendo a todos aquellos que le rodeaban…

Y más. Cuentos que brillan unos más que otros pero que todos aportan y son gustosos de leer. La moralidad, actos pecaminosos, venganza, el mal de la rutina, exigencias de querer vivir con tranquilidad. King mostrando pese a sus años, pese a su extensa bibliografía, que todavía está entre los grandes. Entre los recomendables. Entre los pocos, de los que jamás me pierdo un nuevo titulo que publica.

Reseña: Quien pierde paga, de Stephen King

quienpierdepagaCon este título que los traductores patrios se han sacado de la manga para evitar traducir el original inglés (Finders keepers), llega la esperada continuación de Mr. Mercedes (que por cierto, tampoco respetaba la idea del título original). En esta ocasión, el autor de Maine aparca a Brady Hartsfield. Sí, en efecto, el odioso villano del Mercedes apenas tiene un par de apariciones en esta novela, y dadas las circunstancias en que terminó el primer libro, son apenas eso, apariciones. Aunque, eso sí, dejan claro que el cierre de la trilogía le tendrá a él por medio. O eso parece apuntar.

En fin, metiéndonos en faena con Quien pierde paga, tengo que decir que su arranque es puro King. Si algo tiene el Rey del Terror es una facilidad pasmosa para crear personajes, describir momentos vitales y hacerlos tan creíbles que llegas a sentir que les conoces en persona. En esta ocasión King nos presenta dos líneas temporales separadas entre sí por algo más de treinta años. En la primera, la más antigua, Morris Bellamy ejecuta a sangre fría a un gran novelista. Y no lo hace por despecho o porque quiera robar su fortuna. Morris está enfadado porque el autor traicionó la esencia de su personaje principal, o al menos eso piensa él. Y de paso, robar los cuadernos en los que ha seguido escribiendo durante los años de retiro autoimpuesto.

La historia de Bellamy es la historia de una obsesión, de un fanatismo tan extremo como el que King ya retrató en Misery. Una historia que va encajando como las piezas de un buen puzle con la historia de Peter Saubers, la segunda de las tramas de esta primera parte, localizada en la actualidad. La suya es una historia de desesperación, la de un niño que ve como su vida va directa al desastre después de que sus padre resulte herido de gravedad en, ¡tachán!, el ataque de Brady Hartsfield y el Mercedes. Peter Saubers, que se da de bruces con un cofre enterrado en el campo que se encuentra detrás de su casa.

No quiero desvelar cosas de la trama, aunque tampoco esperéis encontraros con una historia con giros asombrosos y recovecos de la historia que os hagan estremecer. De hecho, superada esta primera parte del libro, lo cierto es que la cosa decae bastante. A mitad del libro aparecen en escena los tres protagonistas de la primera novela, con Hodges a la cabeza, pero ni siquiera eso consigue remontar una trama que no logra despegar del todo.

El mayor problema de Quien pierde paga es la simpleza de lo que cuenta. Para haber salido de la mente de un tipo como Stephen King, la novela no logra despegar del todo. Las motivaciones de Bellamy están bastante claras, su forma de actuar es coherente durante toda la novela, y Peter Saubers también parece un personaje de carácter y fuerza hasta que el libro llega a la mitad de su recorrido, y entonces pierde fuelle. Si uno se sienta y quiere entrar en su juego, puede llegar a comprenderlo, pero yo no sentí en ningún momento que estuviera justificado del todo el giro que Saubers sufre a mitad del libro. Y en consecuencia, el resto de la trama se me hizo un poco cuesta arriba.

Por lo demás, Quien pierde paga es Stephen King y eso es lo que vais a encontrar aquí dentro. Sin monstruos ni momentos terroríficos, eso sí, pero una narración ágil y directa, con descripciones precisas y justas, diálogos coherentes con los personajes y unos personajes (quitando esa segunda parte de Saubers) brillantes.

Que por cierto, King no logra reprimir del todo su faceta de escritor fantástico. Apenas unas pinceladas, sobre todo en el epílogo, pero ahí están. A mí, al menos, me hicieron sonreír.

Una verdadera pena, porque disfruté mucho de Mr Mercedes y sin embargo este Quien pierde paga me ha dejado bastante frío.

Reseña: Revival, de Stephen King

revival-stephen-kingMe fascina la capacidad que tiene Stephen King para crear personajes ficticios y hacer que te adentres en sus vidas de una manera tan intensa que puede estar no contándote nada más que seguirás leyendo con fascinación. Esa clase de fascinación que se tiene cuando escuchas los devenires vitales de un hermano o un amigo del alma. Ya lo hizo en Joyland, también en Doctor sueño (por citar las más recientes) y repite la jugada en Revival, que es el libro que nos trae hoy hasta aquí.

Aquí conoceremos a Jamie Morton y le acompañaremos desde sus tiernos seis años hasta su vejez. ¿De qué va Revival? Es complicado decirlo y no es una forma de hablar, de hecho es tan complicado que en la contraportada del libro han optado por poner tres párrafos sacados de las primeras dos páginas del libro. Porque decir de qué va el libro vendría a ser algo así: Esta es la vida de Jamie Morton, de su relación en vaivén con el reverendo Charles Jacobs y la importancia que tendrá esa relación en su vida… y de algo más.

El problema es que ese algo más no se puede explicar en una sinopsis porque te cargarías el libro.

Cuando empiezas a leer Revival sabes que algo se oculta en la trama, tienes tus sospechas pero no sabes por dónde van los tiros. Probablemente tiene que ver con Charles Jacobs pero la historia parece centrarse en Jamie todo el tiempo, en cómo va creciendo desde esos seis años hasta la universidad, de su relación con el mundo de la música (se nota que Stephen King es un amante del rock y ha tocado en al menos una banda porque este libro es un importante homenaje a cualquiera con alma de rock)… y sigue adelante. Cuando te das cuenta llevas ciento cincuenta páginas y no sabes de qué va el libro, más allá de que Jamie Morton te atrae como un imán y que quieres seguir leyendo qué ha sido de su vida.

Esa capacidad parece innata en Stephen King.

En Revival ha querido hacerle un claro homenaje a Lovecraft, ya visible desde la frase que abre el libro: Que no está muerto lo que yace eternamente / y en los eones por venir aún la muerte puede morir.

Hablemos de una cosa más: a lo largo de sus más de cincuenta novelas hay un detalle que ha perseguido a Stephen King desde el principio. Incluso sus mayores fans critican que sus finales se le van de madre. Historias con un desarrollo impecable acaban un poco a la baja por culpa de un final demasiado estrambótico o extraño. Incluso, en broma, se considera que es casi su sello particular. Cómo olvidar ese momento, surrealista, que resuelve La tienda. O esa “intervención” que hace que concluya Apocalipsis (aunque sigan cien páginas más a modo de epílogo). O La cúpula. O… podría seguir.

Bueno, pues a Revival le acompaña una banda con la que Plaza y Janes nos advierte que estamos ante un libro con, y cito textualmente, el final más oscuro, inquietante e inolvidable de cuantos ha escrito Stephen King. Ok, de base si uno conoce la relación de King con los finales esa advertencia no sabe cómo tomársela. Aquí, como ocurría en Joyland, después de habernos contado la vida y obra del protagonista (repito, de una forma adictiva e interesante, al menos en mi caso ambos libros me han atrapado con fascinación), el algo más de la trama aparece en la recta final y se resuelve en apenas el 5% final del libro. Lo cual sabe a poco, todo hay que decirlo, y de hecho crea una sensación de escasez cuando uno cierra el libro, como si se hubiera echado de menos más… trama… a lo largo de toda la historia, y no solo al final. Cosa que es curiosa porque esa necesidad no aparece mientras sigues a Jamie Morton en su vida. De hecho, es debido a ese cinco por ciento final que el libro se expondrá en las secciones de terror de las librerías. Desde luego el otro 95% no contiene nada de miedo.

¿Es el final más oscuro, inquietante e inolvidable de cuantos ha escrito Stephen King? En mi opinión es un final oscuro, sí, y desde luego que es inquietante (gran parte de la novela tiene un cierto aire descorazonador pero el final sin duda se lleva la palma). En la parte de inolvidable voy a decir que no. Ha escrito libros cuyos finales no se me borran de la mente y este puede que no sea uno de ellos. O espero que no, porque las imágenes que proyecta… en fin, prefiero seguir durmiendo tranquilo.

Reseña: Revival, de Stephen King

revival“Poco después de instalarse en un apacible pueblo, la familia del Reverendo Jacobs sufre un trágico incidente que hará que su vida cambia drásticamente. Con la fe perdida, Charles Jacobs comienza a realizar experimentos en ferias ambulantes y espectáculos similares mediante el uso de la energía eléctrica. Pero sus experimentos son puestos en entredicho por Jamie Morton, un hombre a quien conoció durante su infancia mientras jugaba con sus soldaditos de juguete. Ahora, Jamie no duda de que, el antes Reverendo, está usando a personas humanas como cobayas con sus controvertidas maneras de curar a los enfermos, pese a que los resultados son, en la mayoría de los casos, positivos. A medida que transcurren los años, Jamie se ve obligado a probar de su propia medicina y poco después se da cuenta de que él mismo está siendo una manipulación de los experimentos que el señor Jacobs ha llevado a cabo a lo largo de su vida…”

Hay personas que han nacido para ser escritores, como es el caso de Stephen King. No hay que ser un cerebrito para darse cuenta de ello. Basta con leer cualquiera de sus novelas, incluso la menos valorada por la crítica y/o el público, para saber que es un perfecto narrador de historias y un creador de personajes especial, casi diría inigualable.

En Revival, la última novela hasta la fecha publicada en castellano por la editorial Plaza & Janés, King vuelve a poner el listón muy alto con otra gran obra, probablemente la más oscura de su carrera, y añadiendo más personajes entrañables a su ya extensa lista, como es el caso del mencionado Reverendo Charles Daniel Jacobs.

En esta, su más reciente publicación en castellano, King me ha deleitado con uno de los comienzos más tristes de todos cuantos he leído de su propia obra. Me ha enternecido hasta más no poder para después hacérmelas pasar canutas con un cambio brusco en la personalidad del Reverendo Jacobs. Una persona amable y considerada con los suyos y con quienes les rodea, que se mete rápido en el bolsillo al lector, cae muy bien pero que, debido a un trágico suceso, se sume en un dolor tan profundo que su vida cambia drásticamente hasta casi llegar a hacer un pacto con el diablo y que pase de héroe a villano apenas sin que el propio lector se de cuenta.

A los más Kingnianos, los Lectores Constantes, tal vez les venga a la memoria lo que le sucedió al Padre Callahan después de esquivar la muerte a manos (¿o debería decir colmillos?) de Kurt Barlow, el vampiro que pone patas arriba un apacible pueblo llamado Jerusalem’s Lot y cuyo desenlace del párroco conocemos tres décadas después en la excelente saga de La torre oscura. La historia del Reverendo Jacobs es, si cabe, más triste aún, pues los hechos que desencadenan su cambio de actitud, su pérdida de fe, hacen estremecer incluso a la persona más devota.

Cuando Michael Anderson ha de enfrentarse a André Linoge, ese misterioso extraño que, de manera imprevista, aparece en la pequeña isla de Little Tall en la novela La tormenta del siglo, el lector sabe desde un primer instante la naturaleza de este ser demoníaco. Charles D. Jacobs, al igual que André Linoge en la citada obra, solo tienen un objetivo: conseguir a toda costa lo que quieren, aunque para ello deban sacrificar algunas vidas por el camino. Es Jamie Morton quien, tiene que tratar de poner fin a los terribles experimentos que hace el Reverendo Jacobs. Para ello tienen que transcurrir tres décadas y sufrir su propio tormento personal, una vida marcada por diversas tragedias familiares y un profundo problema con las drogas.

Con esta novela, King ha querido rendir homenaje a varios escritores que cambiaron su vida, así cómo tributar a ciertas bandas de rock’n’roll que igualmente lo hicieron.

Revival tiene ese regusto terror gótico al estilo de Lovecraft y al clásico Frankenstein, de Mary Shelley, a lo largo de casi toda su extensión y que va creciendo, en sus páginas finales sobre todo. Tanto Victor Frankenstein como el Reverendo Jacobs desconocen el inmenso poder que posee la electricidad… y sus terribles consecuencias.

Reseña: Apocalipsis, de Stephen King

apocalipsisExiste un miedo visceral a la posibilidad de que la humanidad tenga que enfrentarse al fin del mundo en el futuro. El tema de estar prevenido ante una posible extinción lleva estado presente en la mente del hombre a lo largo de toda su existencia. En el género literario el Apocalipsis ha sido uno de los asuntos más predilectos, sobre todo en la ciencia ficción y el terror, y nos ha obsequiado con tantas novelas que nos daría más miedo hacer un cómputo total que leerlas.

En mi opinión, el espeluznante tema de la devastación del planeta debería ser abordado en alguna ocasión por quienes se dedican a escribir, más concretamente a escribir género fantástico. No hubo que esperar mucho a que el conocido como “el rey del terror” nos brindara con una novela que tratara sobre lo que acabo de decir. Publicada inicialmente en 1978, la editorial Plaza & Janés puso a la venta una de las obras más laureadas del escritor de Maine bajo el título de La danza de la muerte. Lo malo de esta edición, fue que Doubleday (editorial norteamericana) obligó a King a hacer recortes a la misma debido a su extensión, este altercado también repercutió en la edición española aunque, para fortuna de quienes somos seguidores de la obra del autor, en 1990 se decidió publicar una nueva tirada, esta vez sin recortes, sin ninguna página sacrificada y con un nuevo título: Apocalipsis.

Este es uno de esos libros que no quisieras tener el pie debajo si se te llegara a caer. Casi 1300 páginas en tapas duras la convierten en la obra más extensa del afamado autor, sin contar con la saga de La torre oscura. Y nos obsequia, además, con el villano más conocido de su inmaculada carrera: Randall Flagg.

Como la mayoría de las obras de Stephen King, Apocalipsis también tuvo su adaptación a la gran pantalla. Lo hizo en forma de miniserie, pero su camino no fue tan fácil como el de otras adaptaciones que habían aparecido antes. De hecho, hubieron de pasar muchos años hasta que pudimos verla en nuestros hogares. La razón fue que parecía una tarea casi imposible debido a su extensión, al igual que sucediera con El señor de los anillos, por ejemplo. La complejidad de esta novela hizo que el guión tuviera recortes e incluso cambios de la obra original de King, pero en términos generales la película tuvo muy buena aceptación. En la actualidad, está previsto un nuevo film, se baraja la posibilidad de que Matthew McConaughey sea el actor que obtenga el rol de Randall Flagg.

Apocalipsis también hizo su aparición en el mundo del cómic. Seis preciosos números que Panini publicó hace pocos años y que son bastante fieles a la novela original.

Previamente a la publicación de la obra, un relato que guarda mucha relación con esta historia había sido incluido en la antología El umbral de la noche. El cuento se tituló “Marejada nocturna”, les hablamos del mismo en una reseña que hicimos para esta web.

Debido a un error de seguridad en un laboratorio, un virus mortal, conocido como “El Capitán Trotamundos”, se propaga por todo el planeta causando la muerte al 99% de la población mundial. Los escasos supervivientes comienzan a tener pesadillas: a unos se les aparece la Madre Abigail, una anciana de color que representa al Bien y que les advierte de una terrible amenaza y les insta a reunirse con ella para afrontar el peligro; a otros, el ser que se les aparece en sus sueños es el terrible y devastador Randall Flagg, conocido como el hombre oscuro y representante del Mal. Comienza aquí una nueva lucha para quienes han logrado esquivar la muerte. Ambos bandos comienzan a jugar sus cartas para salir airosos de la batalla final por la supervivencia de la especie…

Reseña: El retorno, de Carsten Stroud

el retornoTodo el mundo, sin excepción, hemos experimentado en algún momento concreto el tópico de “las apariencias engañan”. Que el pueblo estadounidense de esta novela se llame Niceville no significa que sea un lugar apacible donde nos gustaría pasar el resto de nuestras vidas. Sí, es cierto que la localidad parece un paraíso con cascadas y bellos entornos naturales que incitan a quedarse a vivir por toda la eternidad. Un pueblo pintoresco donde los vecinos parecen ayudarse unos a otros. Pero ya conocen el proverbio, no es oro todo lo que reluce.

Y esto se le aplica a la perfección  a Niceville, pues lo que se cuece dentro de su casco urbano es una verdadera olla a presión a punto de derramar todos sus secretos. De hecho, es uno de los lugares con más índice de violencia del país.

Si leyeron la primera parte, cuya reseña ya fue publicada en esta misma web por un servidor, sabrán que Rainey Teague, un niño de diez años, desaparece misteriosamente después de volver al colegio mientras se queda embelesado mirando el espejo del escaparate de una tienda. Diez días más tarde es hallado dentro de una tumba y pasa un año entero en coma en el hospital. Cuando despierta, descubre que sus padres han fallecido y es adoptado por Nick y Kate Kavanaugh, un matrimonio a cargo de los extraños sucesos que estuvieron ocurriendo en Niceville.

En esta segunda entrega de lo que será una trilogía, nuevos oscuros secretos salen a la luz, nuevos misterios sacuden a la población: un misterioso accidente de avión, el robo de un banco, el extraño comportamiento del pequeño Rainey, apariciones fantasmas, toda una serie de acontecimientos macabros te esperan aquí. Hay muchos, no dejan de pasar cosas y todos ellos guardan cierta relación en una localidad donde todo es posible, como sabrán si leyeron la primera parte. Sí, amigos, todo encaja a la perfección en Niceville. Es solo otro día más en Niceville. Niceville. Niceville…

Esta novela, y su antecesora, ambas publicada por Plaza & Janés, viene avalada por escritores de la talla de Peter Straub, Elmore Leonard o Stephen King, así que, pueden hacerse una idea de lo que van a leer. En términos generales es una obra de terror con tintes góticos, también con mucho suspense y bastantes pinceladas de novela negra, de forma que a cualquiera que le guste este tipo de géneros podrá disfrutarla por igual.

No es necesario haber leído el primer libro, obviamente es recomendable, pues en Niceville 2. El retorno, el señor Stroud incluye muchos detalles que sucedieron en Niceville, la primera parte, refrescándote la memoria. Tal es así que hace más de un año que la leí y entras con paso firme en la lectura. No me fue necesario volver atrás, el autor se encarga de que no pierdas detalle. Hay muchos personajes y muchas situaciones pero, insisto, para nada resulta complicado seguir el hilo de la narración.

Para mí, esta secuela es bastante mejor y eso que he de reconocer que ya me había quedado prendado con la historia anterior. Veremos en qué queda la tercera y última entrega. A mi, desde luego, ya me tiene enganchado y no pienso perdérmela. Creo que Niceville aún guarda algún secreto más y quiero estar en primera fila para averiguar el terrorífico y delicioso final.

Reseña: Mr. Mercedes, de Stephen King

mr-mercedesHabía oído críticas bastante negativas sobre el último libro de King: que si era muy lento, que si una vez superado su prólogo no pasaba nada, que si los personajes eran aburridos y sus motivaciones una idiotez, que si había demasiadas descripciones, que si King ha perdido su touch

Por lo general, no soy de dejarme llevar por lo que oigo, sino que prefiero juzgar por mí mismo. Además, a King le tengo especial cariño por la importancia que ha tenido en mi carrera como lector y como escritor. Si alguien ha sabido agitar mi imaginación, ese ha sido el autor de Maine, el creador de ese payaso terrible, de Roland Deschains y su ka-tet, de Castle Rock y sus cientos de historias, de Ace Merrill, de Needful things, de Cujo y Christine…

Y ahora nos llega Mr Mercedes, tercer libro en la trayectoria del prolífico rey del terror donde un coche se hace con el título. En este caso, además, primera novela negra de King y además, primera parte de lo que ha prometido será una trilogía. Bien, pues por partes:

¿Me ha gustado? Sí. ¿Mucho? Bastante, no al nivel de Apocalipsis, La larga marcha o La Torre Oscura, pero sí, me ha gustado. ¿Ha perdido su touch? No lo creo.

El prólogo de Mr Mercedes es exquisito. Su forma de abrir la novela es magistral, presentándonos una situación, un ambiente, un personaje principal y una secundaria con apenas unos párrafos, con ese don que ha demostrado en muchas ocasiones. Y un final… arrollador, en muchos sentidos de esa palabra.

A partir de ahí, la historia pasa a presentarnos al verdadero protagonista de la novela, un inspector retirado (Ins Ret) que pasa sus días jugueteando con la idea del suicidio, sin nada que hacer en la vida más que ver aburridos programas de televisión, hasta el día en que recibe una carta de un asesino múltiple, un tipo que cometió su crimen y se desvaneció sin que pudieran atraparle. Esa carta le da a nuestro protagonista una nueva razón para vivir… por el contrario de lo que deseaba el asesino al enviar la carta.

Probablemente ese sea el punto más flojo de la historia. La motivación del villano (al que también conoceremos pronto, puesto que la novela no va de descubrir la identidad del asesino sino del juego del gato y el ratón que se llevan entre manos ambos protagonistas) es bastante absurda: incitar al suicidio al policía que se encargó de la investigación de su crimen. Bastante cogido por los pelos, la verdad.

Empieza entonces, como digo, un juego del gato y el ratón en el que durante la mayor parte del tiempo son dos personajes los que aparecen en la historia. A mi modo de ver, la trama no es lenta aunque tampoco se mueve con un ritmo trepidante (por el momento). Poco a poco King introduce a tres o cuatro personajes más, que irán teniendo su importancia, y su forma de hacerlo (y de elegir sus personalidades) es típicamente King. Son tipos en el límite, gente normal con miedos e inseguridades, con carencias y virtudes, y eso King sabe aprovecharlo al máximo. Para mí, de lo mejor de la historia, es el trío que juega en el bando del bien. Outsider total.

Y ojo, porque aunque es cierto que el ritmo de la novela no busca ser rápido en sus dos primeros tercios, las últimas 150 páginas de Mr Mercedes son para leer con valeriana al lado. Yo no pude parar de leer, estaba tenso como si fuera mi vida la que estaba en juego. Lo mejor de la novela es esta recta final.

Un detalle más: a mi modo de ver, repite algunos esquemas que ya ha utilizado en el pasado. No pude evitar acordarme de ese otro gran libro de King que es Insomnia.