Reseña: Rapaces, de Jean Dufaux y Enrico Marini

Ganas-ganitas-ganas, llevaba tiempo sin leer una buena historia de vampiros. Tenía mono de sangre. Con este tiempo primaveral (en serio, no me preguntéis por qué) a mi mente vienen grandes historias de vampiros con las que he disfrutado: El Misterio de Salem´s Lot, Carmilla, la saga de 30 Días de Noche, El Sueño del Fevre, La Familia Vurdalak, Uno para el camino… Retomar Drácula, sin embargo, me lo pide más el cuerpo en invierno. Con frío y mantita. Lo que os decía es que he disfrutado y disfruto de una buena historia de vampiros desde que de muy niño leyera El Pequeño Vampiro, un muy suculento terror para infantiles. El “efecto llamada” que algunas historias tienen y que tu cerebro se relame por que sabe que te gustará. Pues eso, que desvarío, que tenía mono hace tiempo de chupasangres bien hechos y con ideas originales, a ser posible. Me llega así la noticia de un integral inminente, de una obra de la que poco sabía, en formato cómic pero que dos grandes autores del cómic europeo que sigo como Dufaux y Marini elaboran. Rapaces. Norma Editorial con la calidad que le precede, edita como novedad este mes un magnifico integral de la serie que en su día contara con cuatro álbumes. Ya estaba calentando el sitio…

…, pues el señor Dufaux menos inspirado nunca es malo. Y los dibujos de Marini suelen ser excelentes. La misma portada lo confirma. Me introduzco entonces, lo tengo entre mis manos y asumo que los rapaces son unos superhombres que viven entre la gente, que un par de hermanos y hermanas se comprometen a eliminarlos. La inspectora Lenore me lleva y heroínas súper sexys y ese glamour vampírico que tiene que tener una buena obra de sangre empezando con una trama que engancha, giros argumentales apropiados, un buen rato de lectura. Y sólo hablo del principio. Y es que el inicio ya es una verdadera genialidad. Y como me dijeron que es una obra que no se debe dejar enfriar demasiado, continué.

La historia sucede en Estados Unidos, en nuestro tiempo. Lenore y su ayudante están investigando los asesinatos, todos cometidos de manera idéntica, y la pista más importante qes sólo la intuición de lo que creen que está pasando. Pero hay algo más. Leonor descubre cosas sospechosas sobre su compañero, aunque ambos se niegan a aceptar esa supuesta extraña red…. Hasta que encuentran el rastro de Barnes, que parece estar en el ajo. Y se confirma pues esos seres rapaces andan detrás de él. Es entonces cuando entra un personaje nuevo llamado Aznar (que me encanta), un joven que se siente responsable de defender a los vampiros que se sienten amenazados.

Vampiros sedientos de carnicería, Drago y su hermana Camilla quieren vengar el asesinato de su padre Don Molina y así exterminar a los de su especie que preferían esclavizar a la especie humana en lugar de desangrarlos. Empezamos a saber la verdadera trama, el mal, la venganza que a cada personaje de Rapaces gobierna. Grandes cazas perpetradas a lo largo de la historia. En los continentes del sur. ¿Debemos asegurar su supervivencia? Los humanos son ignorantes, codiciosos, egoístas, y apestan, pero su historia es interesante. Por lo tanto, se aprueba una ley para proteger a la raza humana. Pero, ¿quién demonios hace caso a lo impuesto?. “Porque vuestro Reino se acaba”.

Spiaggi desubicado. La Ciudad de los Niños, donde todos los pequeños se han refugiado bajo tierra pues se dice que el Devorador solo se nutre de carne joven. Aznar Akeba al que se le ordena destruir a los de su misma raza (con un dato que os dejará de piedra). La rapaz Camilla siendo herida por primera vez en su no vida. Siempre enamorado de Lenore, Spiaggi pone sus trampas. Refugiados en un edificio abandonado, parece que rodeados por Spiaggi y sus hombres, los rapaces no tienen escapatoria. Pero tú y yo sabemos que esto no acabará bien. Nada es tan fácil. Ningun bicho se deja atrapar fácilmente cuando se encuentra encerrado…

Diferentes entornos magníficamente ilustrados, el siniestro Nueva York y sus edificios en ruinas de las afueras, galerías abandonadas y catedrales góticas. Un toque de erotismo, un toque de humor negro, historias de vampiros que cazan más por placer que por necesidad, la belleza de la sangre glacial azul y roja flotando en cada página. Los personajes y el ambiente siguen siendo especiales casi en cada álbum.

Rapaces cuenta con excelentes combinaciones de colores que ayudan a captar nuestra atención, historia que nos absorbe aislándonos del exterior. Múltiples giros. Creo que en tan solo dos páginas empecé a disfrutar ya de la trama. Un genial Marini, dibujos cautivadores y una historia que no tienes ni idea en qué deparará. Norma Editorial reúne en una lujosa edición los cuatro álbumes de la mítica serie escrita por Jean Dufaux e ilustrada por Enrico Marini.

Una historia magnífica que no da tiempo a relajarse.

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