Archive for Minotauro

Reseña: Beren y Lúthien, de J.R.R. Tolkien

berenyluthienSabéis que una de las grandes alegrías de nuestra vida lectora es saber que podemos a día de hoy seguir leyendo a Tolkien de una forma u otra. De una edición u otra, podemos seguir leyendo joyitas del maestro que siguen brotando como novedad algunas, eso sí, es una ediciones espectaculares que Minotauro brinda por traer cada poco. Desde del estreno de La Comunidad del Anillo en 2001, de la que salí mega ansiado y provocó que inmediatamente me metiera en vena (después de los años) y en apenas dos semanas, El Hobbit y El Señor de los Anillos; desde entonces, raro es el año que no ha pasado por mis manos algun escrito de J.R.R. Tolkien. Ávido y obsesivo admirador, con una hija llamada Sam y un perro llamado Frodo, todos los años vemos todas las pelis por Navidad como si de un ritual se tratara… En fin, no os aburriré contándoos la extensión de mi biblioteca donde aparece el nombre del maestro mires por donde mires.

Aunque fui uno de los que cogió por sorpresa la publicación de Beren y Lúthien por que en teoría, ¿esa historia ya se había contado, no? En teoría sí. O no. La historia de Beren y Lúthien se narra a menudo en los escritos, se insinúa a lo largo de El Señor de los Anillos y se amplía en El Silmarillion y en los Cuentos Inconclusos. También en El Libro de los Cuentos Perdidos I y II y por supuesto, en Las Baladas de Beleriand. Sin embargo, no me digaís que no mola esta iniciativa de tener esta gesta de heroicidad en un sólo tomo en tapa dura y magníficamente ilustrado por el dios de la ilustración tolkeniana como es Alan Lee.

Christopher Tolkien, que durante la mayor parte de su vida ha cuidado y publicado el trabajo de su padre, con Beren y Lúthien presentaba lo que sería (probablemente) su última publicación…, hasta que hace unos días un anuncio pillaba por sorpresa a todo el mundo, incluso a los estudiosos de J.R.R. Tolkien. El autor de El Señor de los Anillos volverá en breve a librerías con La Caída de Gondolin, un cuento que Tolkien calificó como “la primera historia” de la Tierra Media. En él se narra cómo la ciudad de Gondolin, fundada por el elfo Turgon, es tomada por un ejercito irregular de orcos, balrogs y dragones. Y ya estoy ansiado nuevamente.

Volviendo a Beren y Lúthien, la última publicación en español que versa sobre la Tierra Media, os contaré que comienza con la versión más antigua de la historia, una trama en prosa de su forma más antigua existente. Luego, con las propias interpretaciones de Christopher y las descripciones del proceso de su padre y notas auxiliares, tomamos parte en la evolución de la historia, ocasionalmente en prosa, pero principalmente en verso. Vale la pena señalar en este punto que, aunque la mayoría de la historia se relata en verso, esto no debe ser un obstáculo para nadie. Incluso cuando escribía en verso, Tolkien era tan arduo y detallista como lo era en su estilo prosaico más extenso. No obstante, para mí, Tolkien escribiendo en verso, maneja un compás suave y atractivo incluso para aquel que no ame la poesía como lectura.

Lo que si veo es que Beren y Lúthien es una historia que aporta bastante más al que ya conoce el mundo, las diversas tramas, una leyenda digna de conocer a fondo por que es importante para su legendarium. Un hombre mortal que se enamoró de una elfa inmortal. A diferencia del romance entre Aragorn y Arwen en El Señor de los Anillos, Beren y Lúthien es la fuente de donde parte ese tipo de relación imposible. Beren, para demostrar su amor, su devoción y su pasión, tiene el objetivo de robar un silmaril de la corona del Melkor (Morgoth, el primer señor oscuro), así que emprende una búsqueda aparentemente sin esperanza. Pero afortunadamente, no está solo. Cuando un alma muestra tal coraje, convicción y fortaleza, otras personas vinculadas al honor se sienten obligadas a ayudarlo…

Un cuento épico y fantástico como cualquiera que puedas esperar de la Tierra Media. Sauron incluso aparece en varias formas diferentes, como el leal sirviente de Melkor, por ejemplo. Tiene detallitos así de gustosos. Anécdotas o interrelaciones. Encontré realmente interesante que Aragorn y Arwen son realmente descendientes lejanos de Beren y Lúthien.

Directamente extraído de las páginas de El Silmarillion, este cuento gana autoridad y pienso que esta nueva edición en solitario le viene de lujo. Es la oportunidad final de que esta historia se defienda por sí misma, lejos de tantos detractores como tienen El Sillmarillion. Por eso, recomiendo este libro a aquellos que han leído muchas de las obras de Tolkien. Si disfrutaste de las ediciones de poesía de Tolkien como Beowulf a Translation and a Commentary o La Leyenda de Sigurd y Gudrún, junto a cualquier libros ambientado en la Tierra Media, este debe ser compra inmediata para ti.

Reseña: Electric Dreams, de Philip K. Dick

electric-dreamsEs al revés. Que una historia o historias de un libro lleguen a TV sea una excusa para que una novela o antología vuelva a reeditarse…. Ufff. Pero en fin, a nosotros los lectores nos debe dar igual, no es cuestión de ser rencorosos, con que nos llegue el libro de algún modo, que vuelva a estar disponible; nos debe bastar. Ya sabéis, cual debe ser nuestra máxima: «¡Recurrir antes a las fuentes!».

Philip K. Dick amaba escribir sobre tipos comunes. Gente ordinaria que viaja en su auto-espacial a Ganimedes todas las mañanas o que hacen un giro equivocado en un viaje de negocios y arruinan el continuo espacio-tiempo. Pero gente común, al fin y al cabo. Los relatos que escribió allá por la década de los 50s, están llenos de tipos con nombres como Doug, Ed y Bill, gentes de a pie que besan a sus esposa en la puerta de su casa antes de irse. Antes de tropezar con una situación galáctica que evoca uno de los temas favoritos de Dick: ¿Estamos seguros de que la realidad es… real? Una pregunta dura, pero eterna. Una pregunta que, al igual que el trabajo pulp de Dick, perdura.

Electric Dreams es la nueva serie de televisión basada en los relatos incluidos en esta antología. La serie de diez capítulos independientes está escrita y producida por el nominado a los Emmy Ronald D. Moore (Battlestar Galactica, Outlander) y Michael Dinner (Justified, Masters of Sex), con el nominado al Oscar de la Academia Bryan Cranston (Trumbo, Breaking Bad) como productor ejecutivo e intérprete de la serie. Minotauro, en su Colección Philip K. Dick, acaba de publicar la antología de relatos en la que mayormente se basa la serie. Dicen que la serie ilustra la visión profética de Philip K. Dick. Ya veremos, yo por el momento he disfrutado como un poseso con diez relatos que te trasladan, te llevan a teorías en las que no te paras  a pensar normalmente. Nada que me sorprenda o sorprenda al fan del maestro. Pero con ese “toque”. De ese mismo autor que se mostraba escéptico sobre sus propias teorías. Y que a través de sus escritos, nos lleva a veces a ver que hay cosas que nunca cambiarán… Como en Campaña Publicitaria, cuando un hombre es bombardeado psicológicamente con avisos robóticos y vendedores a puerta fría; idea llevada a otra época que les sonará a cualquiera que haya tenido que desactivar todo lo que suena en su casa para no ser molestado.

Aunque también encontraréis historias de diversa índole, con ideas la mar de interesantes. Exempli gratia: El Fabricante de Capuchas es una aguda crítica del autoritarismo, los ciudadanos comunes son vigilados por “teeps” que leen la mente (mutantes humanos atrapados en una explosión nuclear), artilugios en busca de deslealtad. O Pieza de Colección, que muestra esa “generosidad de posguerra” que subvive en USA, cuando un conservador de museos del siglo XXII encuentra un desgarro en el espacio-tiempo y decide vivir en su exposición de finales del siglo XX. Historias que de algún modo u otro nacieron claramente de la ansiedad de la Guerra Fría. Pero a diferencia de otros escritores de Ciencia Ficción como Arthur C. Clarke, cuyas historias pulps también de los 50s tenían la costumbre de terminar sin miedo, con nubes de hongos… Las historias de Dick han perdurado porque comprendió que la opresión y la paranoia eran eventos locales, de hecho, muestra bastante bien este tema en barrios obreros casi siempre.

El Ahorcado es de lejos la historia más contundente de la colección. Una trama que sugiere que Dick quedó bastante impactado con La Lotería, de Shirley Jackson, publicada unos años antes. Un vendedor de televisión emerge de su sótano para descubrir un cadáver colgado de una farola, pero sus vecinos son extrañamente optimistas sobre el linchamiento. Muy pronto, está claro que sus mentes son… En fin, no voy a contar más. En el tema relato se spoilea con facilidad. Quedan algunos relatos más como El Abonado, El Padre-Cosa (relato muy conocido y ya trasladado a la TV), El Planeta Imposible, Foster, estás muerto, Autofab y Humano es. Cada uno en su linea de sorprender al lector. ¿Alegorías del racismo? ¿Capitalismo? ¿Comunismo? Dick los invita a elegir. Por favor, disfruten de esto. Abran sus mentes.

La caja tonta puede esperar.

Reseña: Nick y el Glimmung, de Philip K. Dick

nick-y-el-glimmungPara cierta gente de edad en la que me incluyo, novelas como las que reseño hoy, pueden verse como un proceso de liberación. Philip K Dick nunca vivió para ver publicado Nick y el Glimmung, novelita muy original y en cierto modo juvenil, que recientemente ha publicado el siempre recomendable sello de literatura fantástica Minotauro. Es una solemne incursión en el mundo de la Ciencia Ficción “casera” con una prosa de tendencia muy natural y atrapante como solo los maestros como Dick sabían hacer.

Como os decía, Nick y el Glimmung es la única novela juvenil de Philip K. Dick publicada post mortem. Además, hasta el momento había permanecido inédita en castellano. Una historia de las que siempre me gustaron. Muy rica en glosario, compendio, es decir, en todo tipo de criaturas fantásticas que aparte de nuevas son extrañas, maravillosas, y lo mejor de todo, aterradoras. El aporte ético sobre el bien y el mal es innegable. Quien conozca a Philip K. Dick sabe de sobra que sus historias de CF siempre-siempre esconden un mensaje que trasciende o hace referencias a problemas internos del ser humano. De tramas filosóficas se les suele tildar. Yo no llego tan lejos. Es capaz de crear fantasía mágica que llega a tu corazón y cautiva, a la vez que es capaz de orientar al lector en ciertos temas. Incluso en esta historia juvenil intenta hacer un esfuerzo por que seamos considerados con el prójimo; ya sea humano o animal. El mensaje es claro.

Pero mientras tanto, disfrutar con una historia ya curiosa desde el principio, Dick nos lleva a un planeta Tierra muy singular. La novela comienza con Horace, el gato, un felino que está escribiendo una novela para niños. Un momentazo donde ya como lector pensé: «¿Una criatura que es en realidad el autor?». Esto ya mola. Pero como por desgracia, este tema jamás lo sabré; sigo. Se cuenta la historia de Nick, un chico encantado con su querida mascota, el gato. El problema es que los gatos, así como los perros o cualquier otro animal de compañía, no son admitidos en ese supuesto planeta Tierra de alguna época futura donde Nick reside. Así que no le queda otra que buscarse un nuevo hogar, un planeta donde su mascota no sea perseguido como a un delincuente. Pero el problema no está en irse, están en dónde irse. No es fácil dar con las coordenadas precisas de un mundo libre de restricciones insensatas. Por no decir, un lugar donde resida la paz. Busca y busca, pero al final, el planeta que los espera está lleno de nuevos peligros, inmerso en una guerra interminable y donde un nuevo inquilino, sin duda, es un enemigo.

Philip K. Dick (1928-1982) fue un prolífico escritor estadounidense, que influyó bastante en el género de la Ciencia Ficción. Dick trató temas como la sociología, la política y la metafísica. Toda una serie de temas semiocultos entre sus escritos: empresas monopolistas, gobiernos autoritarios y los diferentes usos que un futuro le pueda dar a la conciencia del ser humano. La novela El hombre en el castillo, galardonada con el Premio Hugo de 1963, fue unos de los máximos estandartes de su obra. Pero luego vinieron otras muchas tramas que incluso últimamente hemos podido ver llevadas (tarde) a la gran pantalla. Toda una vida literaria de treinta y seis novelas y más ciento veinte relatos cortos encumbran a Dick, como uno de los grandes autores del género.

Ni que decir tiene que no me pensé dos veces en hacerme con Nick y el Glimmung, cuando me enteré de su publicación. Dick es sinónimo de calidad. Expresiones bidimensionales, las esperanzas truncadas de un niño, todo aliñado con encuentros con wubs, trobes, nunks, spiddles, werj, klakes y por supuesto el glimmung; criaturas de pesadilla que quizás brotan de una hipotética Alicia en del País de las Maravillas dickensiana. Los adultos en esta novela están ausentes. Pero aparecen en la medida que pueden aparecer. Al otro lado del libro.

Reseña: La Rueda Celeste, de Ursula K. Leguin

la-rueda-celeste_ursula-k-le-guinLeer a Ursula K. Leguin es leer tramas diferentes, con originalidad y visualizarlas fácilmente. Lo dije una vez y el comentario fue muy bien acogido: “Nadie puede explicar un dragón”, dijo alguien. Y os aseguro que Ursula K. Le Guin te hace verlo.

Entre los muchos puntos fuertes de Le Guin está su habilidad para escribir Fantasía o Ciencia Ficción elocuente que, si bien está repleta de dragones, magos, brujas y todos esos mitos de otro mundo; también está directamente relacionada con personajes dignos de hoy en día. El sello Minotauro acaba de publicar La Rueda Celeste, un joyita de novela corta, un gran clásico moderno indispensable donde se habla de profecías, de males internos, un aborde magistral de los peligros que conlleva tener cierto poder absoluto sobre los seres humanos. Una capacidad poderosa de alterar la alterabilidad, nunca mejor dicho.

En La Rueda Celeste, los sueños de George Orr se hacen realidad. Esto podría sonar como una habilidad maravillosa, pero él no tiene ningún control consciente sobre ella. Las pesadillas, la venganza mezquina, o simplemente la surrealidad de su subconsciente cambian el mundo mientras duerme. Y peor aún, ha cambiado retroactivamente para todos, y él es la única persona que sabe que el mundo solía ser diferente antes… Antes de dormir. Ya en el principio, cuando la novela comienza, Orr está alucinando, desvariando, tambaleándose por el pasillo de su apartamento, después de una sobredosis de drogas para evitar dormir. Pese a ser una novela escrita en 1971 se nos presenta un marco social muy castigado por la violencia y las catástrofes medioambientales. Nada diferente a lo que tenemos hoy en día. Y en ese marco George Orr descubre que sus sueños tienen la capacidad de alterar la realidad. Así que destrozado por la muerte de una mujer que le acosaba sexualmente con cuya muerte sueña y se cumple, decide buscar ayuda. La ayuda del doctor William Haber, un psiquiatra que no dudará en aprovecharse de su poder… Cuando el doctor Haber empiece a manipular los sueños de Orr en su propio beneficio, comienza la lucha por proteger la realidad pero, ¿a qué llamamos realidad?

Al profundizar en este libro, te das cuenta del tremendo don narrativo que tenía Leguin entonces. Y estamos hablando de una novela que tiene casi la cincuentena de edad. Es una historia que hace que toda tu percepción de realidad cambie. Que te plantees ciertas cosas. Algo parecido, las mismas sensaciones que tuve cuando leí la novela de El Hacedor de Mundos, de Domingo Santos o a cuando muchos alucinamos con el film Matrix. Toda tu percepción cambia…, por un tiempo. La historia gira alrededor del control agresivo, seguro de sí mismo, constantemente explicado, supuestamente científico, y cada vez más dominador de la habilidad de Orr. Un terapeuta utilizando la sugestión hipnótica para manipular los sueños del iluminado y “arreglando” el mundo con resultados cada vez más desastrosos. Una idea que quizá atente contra el juramento hipocrático, ya que Haber se presenta a sí mismo como un científico que quiere explotar la capacidad de Orr, mientras que Orr simplemente quiere que termine.

Es una historia extraña, en realidad. Con algunas inusuales vueltas de tuerca, giros no muy habituales en las novelas de Leguin. Si has leído otras obras de la autora, quizás tengas la misma sensación que yo con La Rueda Celeste: parece que la autora estaba probando otro estilo u otro tipo de literatura. Pero como es una escritora con el famoso don de hacer bueno casi todo lo que escribe, pues encuentras una trama chula, memorable sobre el mal que somos sobre la Tierra y, más generalmente, la complejidad de cada personalidad humana y su identidad.

Reseña: La historia de Kullervo, de J.R. R. Tolkien

la-historia-de-kullervoOro puro. Así consideramos los escritos del dios J.R. R. Tolkien. Y digo oro puro por no decir mithril, que sería el material más valioso si del maestro de Bloemfontein se tratara. Y es que bueno, ni que decir tiene de que si pensamos en autores de Fantasía el primer nombre en nuestra frente es el-de-J-R-R-Tolkien, creador de la Tierra Media, que ha dejado una huella en nuestros corazones por toda la eternidad. Y los detractores, que siempre los hay, aún hoy, en el presente, todos esos que las primeras pelis de Peter Jackson cerraron sus boquitas por un tiempo…; esos detractores hablan de la poquita producción de Tolkien. Sólo dos libros buenos y considerables como El Hobbit y la trilogía de El Señor de los Anillos. Y bueno, un megaensayo del que algunos aún tienen sus dudas como El Silmarillion. Pero hay más. Sólo hay que buscar bien, mi querido Bilbo, solía decir Gandalf cuando todo era desesperanza.

En 1913, un joven de veintiún años llamado Ronald por sus amigos debería estar estudiando para sus exámenes. La redacción y lectura de Clásicos, un examen por el que los mejores estudiantes de Oxford debían pasar en esos días. Ser admitido en Oxford con una beca fue una gran oportunidad para el joven Ronald, un huérfano que siempre había luchado para mantenerse fuera de la pobreza. Pero Clásicos, era en realidad una trampa, una prueba hecha por goblins, que el muchacho debía sortear antes de elegir cualquier carrera. Y lo sorteó, en vez de estudiar, se le iban las horas tratando de aprender por sí mismo lengua finlandesa… Y ahora es cuando dices, ¿por qué un estudiante brillante, con tanto en juego, se dejaba ir por el mal camino en un momento tan crucial? Había dos razones muy poderosas: el Amor y un libro llamado Kalevala.

Tolkien estaba enamorado de Edith Bratt, su futura esposa. Pero también del Kalevala, la epopeya nacional de Finlandia. Una colección de poemas, mitos, hechizos y cuentos épicos que se habían recogido y publicado en un solo volumen a principios del siglo XIX. Aunque los poemas que duda cabe que son bastante más antiguos. Una voz única que no asemejaba a ninguna otra mitología europea, capturó a fondo la mente y el corazón del joven Tolkien. «Los árboles aquí descritos describen de manera diferente el horizonte, las aves en su batir de alas crean una música desconocida. Los habitantes hablan un idioma salvaje, una jerga ininteligible…, que me muero por aprender». Así describía Tolkien el Kalevala. Aquel joven insensato, en su intento de aprender finlandés, comenzó a traducir una parte del tomo, que le atraía particularmente. La historia del joven Kullervo, el niño malogrado que parece destruir todo lo que toca.

Aquellos que esperan una típica historia de Tolkien se equivocarán. Kullervo es físicamente feo, enfermizo, destructivo e incontrolable. Criado como un prisionero por asesinar a su padre, Kullervo va sobreviviendo a todos los intentos de acabar con su vida. Vendido como esclavo y maltratado constantemente por la esposa de su amo, Kullervo hace “un arreglito” para que su ama sea devorada por lobos y osos… En su vuelta a casa, conoce a una chica y la secuestra. Y viven juntos por un tiempo, pero…

No, no voy a contar nada más por que esta tremenda historia hay que disfrutarla de pé a pá. La historia de Kullervo es un cuento popular nada agradable. La verdad, no entiendo como esta historia no ha trascendido antes. Minotauro nos trae ahora esta joyita, editada por Verlyn Flieger, la cual muestra claramente los primeros frutos de la fértil mente de Tolkien. Kullervo es el más oscuro y trágico de todos los personajes creados por J. R. R. Tolkien. A los recién llegados, les puede resultar una lectura un poco áspera, pero a los frikis del maestro, y de las grandes tragedias, les encantará. Tolkien afirmó en su día que La historia de Kullervo fue «el germen de mis intentos de escribir leyendas propias» y que constituía «uno de los temas principales en las leyendas de la Primera Edad». De hecho, Kullervo huele a precursor directo de Túrin Turambar, el trágico héroe incestuoso de Los hijos de Húrin.

Desde hace tiempo se sabe que, el primer lenguaje que Tolkien creó para su Elfos, se basaba en el finlandés. Leer La historia de Kullervo nos deja ver que eso ocurre. En lugar de dar una traducción directa del original, Tolkien ya narraba el argumento a su manera. El libro contiene la historia traducida y adaptada, así como dos versiones de un entusiasmado ensayo sobre el Kalevala. Aunque hay varios capítulos sin terminar, no hay duda suficiente de que esto es mithril.

Puro mithril.

Reseña: El tiempo de la noche, de William Sloane

eltiempodelanoche0Cuando eres muy aficionado a un tipo de lectura (y si sumas “coleccionista” al nominativo podría suponerte un gran quebradero de cabeza) puedes toparte con dos vertientes: títulos descatalogados o titulos dificiles de encontrar o inexistentes en tu idioma natal. El género de Terror sufre bastante de esto. De hecho, le ha pasado siempre, aunque cada vez parece que menos. La palabra «Terror» ya daba terror a las editoriales o incluso a los que alguna vez sintieron “la llamada”. Pero el caso es, que algunos nos convertimos por culpa de ello en detective-coleccionista-buscador y una vez encontrado el tesoro, sonreímos con una boca tan grande como la del Joker… Y cuando lees que una editorial con criterio acaba de apostar por uno de esos titulos ansiados, que te lo va a poner fácil pues lo saca como novedad; la alegría insufla tus pulmones. Ésta, nada más y nada menos, es la sensación que tuve cuando vi que Clásicos Minotauro publicaba El tiempo de la noche, de William Sloane.

William Sloane (1906-1974) nació en Plymouth, Massachusetts. Después de graduarse de la Universidad de Princeton en 1929 disfrutó de un éxito modesto al escribir dramas sobrenaturales y fantasía épica. A finales de los 30s, ya había publicado sus dos únicas novelas, El tiempo de la noche (1937) y The edge of running water (1939). Durante la década de los 50s editó dos antologías de Ciencia Ficción, Space, Space, Space: Stories About the Time When Men Will Be Adventuring to the Stars (1953) and Stories for Tomorrow (1954). Novelas que por supuesto animo muy mucho a que sean publicadas.

Éxito asegurado.

Hacía bastante tiempo que una novela no me enganchaba tanto. Una historia clásica de Terror sutil que me recuerda a posteriores o contemporáneos de Sloane como Charles Beaumont, Ray Russell o Thomas Ligotti. Sin embargo, Sloane se diferencia de ellos en la creación de un estilo que me resulta del todo singular. La trama es directamente lovecraftiana pero nada bizarra y amena, o sea, no existe lo espeso, de lo que suelen sufrir las historias del de Providence. Estamos ante una nueva interpretación del mito de la diosa de las tinieblas a través de una mujer que tuvo encandilados a dos íntimos amigos. Bark Jones regresa a la casa en la que se crió. Su amigo acaba de perder a su hijo. En la lúgubre casona todo sigue igual. El tiempo no pasa por el sitio en el que corretearon y jugaron con el señor mayordomo como colega sufridor de travesuras. Pero el amigo de Bark cayó en las aspas del amor. Se convirtieron ya en dos amigos universitarios cuyo eje rompió una enigmática mujer. Ambos enamorados, uno sucumbe al miedo innombrable, el otro desenreda una verdad demasiado horrible para mencionar. Jerry se casa con una mujer sin pasado y el descubrimiento de su origen lo lleva al borde del suicidio…

Es una historia demasiado controvertida como para hablar de ella sin soltar un enorme spoiler.

Minotauro recupera este clásico del Terror que se publicó originalmente en 1960 y que contiene elementos de la Ciencia Ficción e incluso de novela policíaca. «Una de las mejores novelas de terror del siglo XX», según Stephen King. Pero quiero aclararos que no es la típica novela en la que se ha dispuesto una frase suya para ganar ventas. Os aseguro que no es la primera vez que veo El tiempo de la noche mencionada varias veces por el de Maine en sus escritos. De hecho, el prólogo de esta edición está escrito por él mismo.

La historia se desarrolla de un modo soberbio. Te atrapa y no te deja. Influye que en este mundo de los “sin tiempo” que vivimos, nos encontremos con una historia tan interesante en apenas 237 páginas. Gusta ver también un protagonista volviendo a casa (nunca es tarde) con la excusa de una muerte, para afrontar la verdad de una vez. Desde las primeras frases, que son inculcadas de forma brillante por el autor con un terrible sentido eltiempodelanochede la tragedia; ya estás enganchado. El temor está en el aire. Sloane infunde un terror pocas veces comentado. La tristeza humana. Se las arregla para atraerte desde la primera página, y cuando el miedo entra en juego, ya eres vulnerable. Aun así, siendo sincero, tengo que advertir que debido a su ritmo acompasado, no complacerá a los nerviosos si no son capaces de permanecer hasta el final. Ser paciente aquí importa mucho.

La liberación de derechos de las novelas de Sloane, no es más que una buenísima noticia para todos. Pues sé de buena mano que son un regalo caído del cielo para los fans, esos detectives-coleccionistas-buscadores que necesitamos “comer” de vez en cuando, para no morir en la letanía de otros géneros.

Reseña: Los que sueñan, de Elio Quiroga

los-que-sueñanLa cabaña donde vive Dante, su esposa, Dana y su hijo, Justin, tiene ni más ni menos que ciento cincuenta metros cuadrados por cada una de las tres plantas. Su interior es acogedor, pues dispones de todas las comodidades habidas y por haber y sus vistas parecen un lugar de ensueño, como si el edificio fuera fruto de la imaginación de un escritor de fantasía: ubicada en las cercanías de una ladera de la montaña donde se puede disfrutar de un paisaje verde durante gran parte del año, salvo cuando, durante un par de veces al año, la nieve cubre el manto de hierba.  Un hermoso camino conduce hacia un sombreado bosque de castaños y otros árboles, el cual se encuentra separado por dos cordilleras. Otra bifurcación se abre paso hasta una fuente natural de agua. Al lado de la montaña hay una pequeña cueva. Vivir en este precioso lugar es un regalo cada día para los ojos. Es el lugar idóneo para todo aquel que disfrute del silencio, la paz y el campo.

Dante es ebanista y disfruta de su trabajo, de su familia y de todo lo que lo rodea. No le puede pedir más a la vida. Todo marcha sobre ruedas hasta que cierto día su hijo tiene una pesadilla y, a consecuencia, todo va cuesta abajo… y sin frenos.

Cierto día, poco después del sueño de Justin, Dante descubre una pequeña grieta en la cocina, allí donde ambas paredes y techo se unen. Y, como la curiosidad mató al gato, Dante se decide a inspeccionar qué es lo que hay detrás de esa concavidad… y, entonces, será demasiado tarde, pues lo que ven sus ojos es un abismo que escapa a su comprensión y tanto él como su familia sufrirán las consecuencias…

Esta es la primera de las tres partes de las que constan Los que sueñan. Podría decirse que es la parte más escabrosa de la novela. A partir de aquí empieza la ciencia ficción que es realmente al género al que pertenece la obra. Y es desde este punto donde todo comienza a volverse un tanto confuso para el lector, que se preguntará qué está pasando, el por qué este giro argumental por parte del autor, si bien, ansioso por conocer más detalles y aclarar todo el asunto, verá pasar las páginas a velocidad vertiginosa, deseando, como digo, conocer el desenlace. También es a partir de este momento donde la prosa se vuelve más técnica, algo a lo que me tiene acostumbrado el señor Quiroga, quien parece haberle cogido gustillo por retorcer la trama, para bien, siempre para bien, no me malinterpreten.

En esta segunda parte, el autor amplia su imaginación y nos obsequia con toda una serie de detalles y conocimientos acerca de experimentos programados por ordenador, memorias relacionadas con el espacio-tiempo y una nueva forma de vida que no tiene desperdicio. Una pena no poder hablar un poco más de todo esto, pues me temo que caería en los temidos spoilers y más de uno se me lanzaría a la yugular. Y si no puedo obsequiaros con una sola palabra sobre la segunda parte, de la tercera mejor ni hablamos. Pero me voy a mojar con algo que a usted, querido lector, tal vez pueda interesarle. Algo que yo no he hecho. El autor brinda un pequeño homenaje a la novela de John Updike, La versión de Roger. Pese a haber leído varias obras de él, esta no fue una de ellas y, aunque no es necesario leerla, puede que sea bastante recomendable hacerlo. Lo que no me ha extrañado ni un pelo es que la editorial Planeta haya concedido a este Los que sueñan el Premio Minotauro 2015. Muy, muy merecido.

He tenido la suerte de haber seguido los pasos de este director/productor/escritor canario y poseer en mi estantería varios DVD y novelas suyas. Sé, por decirlo de alguna manera, con quién estoy tratando, a quién estoy leyendo o viendo sus películas. ¡Si hasta el mismísimo Stephen King le felicitó por su Dollar Baby (cortometraje para quienes desconocen el término) Servicio a domicilio, el cuál está basado en un relato del maestro de Maine, producido por Guillermo Del Toro y cuya banda sonora es ni más ni menos que REM! ¿Y qué decir de sus films? Fotos, La hora fría y No-Do. ¡Espectaculares!  Así como sus novelas El despertar, Los códices del Apocalipsis e Idyll… Sin palabras, gente. Elio Quiroga es otro de esos genios que parece convertir en oro todo lo que toca, como sin duda me ha vuelto ha demostrar con su obra más actual, Los que sueñan.

Genio y figura.

Léanla… y después hablamos.

Reseña: A ciegas, de Josh Malerman

A ciegasA ciegas, de Josh Malerman cumple las expectativas… ¿Pero qué expectativas? Pues esas tan poco vistas: novelitas de trescientas páginas, de autor no conocido, que casi pasa desapercibida para muchos –Y LO MÁSS IMPORTANTE- del mejor género, de Terror del bueno.

«Entonces el Internet murió. La televisión y la radio se quedaron en silencio. Los teléfonos dejaron de sonar. Y no podíamos mirar fuera. Malorie plantea a los niños la única manera que se puede; a sus interiores. Aunque la casa está en silencio. Las puertas están cerradas, las cortinas están cerradas, los colchones se clavan en las ventanas. Ellos están ahí fuera. Ella podría dejarlos entrar. Los niños duermen en el dormitorio, quiero decir, en el hall… y pronto tendrá que despertarlos. Pronto tendrá que vendar sus ojos. Hoy tienen que salir de la casa. Hoy van a arriesgarlo todo…».

¿Cómo llegué a este libro? La típica recomendación de Stephen King. Lo siento sí, pero el maestro últimamente no se equivoca y le hago caso. Además, ya hace tiempo que los talones no van de por medio.

¿Por qué he leído este libro? Entiendo que ya saben que el género de Terror es mi género favorito. Y eso que a muchas editoriales casi les da miedo promulgar a los cuatro vientos que publican un gran titulo del género que ha pegado fuerte en su lugar natal. Sí, una pena, los grandes literatos aun lo desmerecen. Prefieren semiesconderlo entre otras definiciones en… ¡¡En pleno siglo XXI!!

Malorie vive en un mundo de oscuridad. Han pasado casi cinco años desde que el mundo se fuera a la mierda. Al principio, sólo había rumores e informes dispersos sobre gente que hace cosas inimaginables. Pronto, los informes aislados se hicieron más frecuentes, y la histeria se extendió a lo largo de la ciudad natal de Malorie. La gente no sabe lo que hace exactamente, la gente se mata de una manera horrible…, pero hay algo horrible que se está rumoreando. “Esa gente algo ve”. Fuera, ALGO VE. Para protegerse, porque en un mundo de rumores todos tienen miedo, muchos empiezan a poner mantas y revestimientos en puertas y ventanas. Y nadie se atreve a salir fuera. Aunque dicen que si sales y vas con los ojos tapados, nada te ocurre. Habrá que atreverse. En un mundo sin luz, no está bien vivir de rodillas, dice Malorie, una accidentalmente embarazada Malorie.

A ciegas es una novela de Terror, a partes iguales psicológica y sobrenatural. La primera novela de un músico cantautor llamado Josh Malerman, ataca con un puñal la naturaleza del miedo: el no ver, el no saber que hay justo a tu vera. La cosa invisible que se esconde tras la esquina que tienes que cruzar en breve. A ciegas basa todo su poder en la premisa continua de las pelis de miedo. ¡No mires! Pero, no te dice el valiente: ¿No es eso peor?

Me encanta la técnica narrativa de este libro. La forma en que se desarrolla la historia de Malorie. El libro comienza en un mundo en ruinas. Malorie guía a sus dos hijos de cuatro años de edad, en una última y desesperada resistencia cuando salen de la seguridad de su casa con los ojos vendados y llegan al río. Como Malorie guía a su familia en este angustioso viaje hacia lo desconocido, es quizás el mejor comienzo que he leído en mucho tiempo.

Una combinación de tristeza pero esperanza para un futuro. Una fuerza que sólo puede salirnos de dentro cuando lo hacemos por alguien, que se hace inconmensurable cuando se trata de nuestros hijos.

El personaje de Malorie está perfectamente y bellamente logrado. A veces, hay una extraña sensación de falta de clímax pero el resto de la historia renta al libro de una manera formidable. A ciegas, me gustó bastante. Ahora quiero ver que se cuenta nuevamente Josh Malerman.

Reseña: La feria de las tinieblas, de Ray Bradbury

la-feria-de-las-tinieblasEn lo que llevamos de década dos de mis escritores preferidos de género fantástico han abandonado este mundo de mortales. El 5 de junio del 2012 partió Ray Bradbury. Un año después, el 23 del mismo mes, nos dejó Richard Matheson. Pese a la época en que estábamos, el sol brilló menos sin la presencia de estos dos genios de las letras. ¡Descansen en paz!

Hoy me gustaría rendir mi particular homenaje al primero de ellos, de quien se cuenta que era un voraz lector en su juventud y que tan sólo escribía por afición.

Su carrera no fue un camino de rosas, nunca pudo pagarse los estudios para asistir a la Universidad y tuvo que ganarse la vida mediante la venta de periódicos. Su tiempo libre lo pasaba en su lugar favorito: la biblioteca. Rodeado de mundos infinitos, embelesado entre las páginas de las novelas que iba leyendo, la leyenda comenzó a forjarse cuando un jovencísimo Ray Bradbury comenzó a escribir por su cuenta. Años más tarde los frutos comenzaron a germinar, vendiendo sus primeros relatos en revistas especializadas, cuando apenas pasaba los veinte años de edad. Con el paso del tiempo, el señor Bradbury no solo escribía novelas y relatos, además profundizó en guiones televisivos, poesía y teatro, además de ser galardonado con multitud de premios y menciones especiales no solo a algunas de sus obras, sino que también a su distinguida y meritoria carrera artística. Según una encuesta, dicen que es el decimocuarto autor más popular de todos los tiempos. Ahí queda eso. Quizás su obra más aclamada sea Fahrenheit 451, como así reza el epitafio de su lápida a petición suya, novela que, por otra parte, fue galardonada en 1953 con el Premio Hugo, pero sería un crimen obviar sus excelentes colecciones de relatos como Crónicas marcianas, cuyo relato “La tercera expedición” fue premiado con el Salón de la Fama de la ciencia ficción; o su no menos excelente El hombre ilustrado. Por la misma razón que sería un crimen pasar por alto sus aclamadas, exitosas y premiadas obras como El vino del estío, El árbol de las brujas, cuyo guión televisivo consiguió un Oscar de la Academia o La feria de las tinieblas, Premio Saturn en 1983, la novela de la que voy a hacer hincapié a continuación y que Disney la convirtió en película ese mismo año con un guión televisivo escrito por el propio autor.

Para empezar, el título original, Something wicked this way comes, fue sacado de una obra de Shakespeare. Resulta curioso que no se respetara la traducción original, que sería “Se acerca algo maligno”, y decidieran ponerle un título que fuese más atrayente de cara al lector como fue La feria de las tinieblas, en algunos países también conocida como El carnaval de las tinieblas. Sea como fuere, hablamos de una obra de culto, un clásico que mejora con el paso del tiempo, una trama fascinante envuelta en una bruma inquietante que hace aparición con la llegada de una feria ambulante a una pequeña localidad estadounidense. Un misterioso carrusel que es el encargado de darle cuerda al reloj de la muerte, unos personajes de circo peculiares, especial mención a “el hombre ilustrado”,  un pequeño tributo que el autor le da a su homónima obra y, por supuesto, niños, una faceta que Mr Bradbury siempre ha desempeñado con total maestría.

Soy fan del autor, ya lo dije, pero en especial de esta obra, siempre busco algún que otro dato curioso respecto a ella. Hace un tiempo encontré que un grupo llamado Iced Earth le dedicaba un disco en su honor. Como no podía ser de otra forma, el álbum en concreto se titula “Something wicked this way comes”, por si le interesa. Pero mi mayor reto es conseguir el guión televisivo que Stephen King escribió para una posible adaptación de esta novela. Algo imposible de conseguir, soy consciente, pero quizás algún día… algún día, quizás…

A finales de año hice una relectura de esta obra, no sé cuántas llevo ya, he perdido la cuenta. Esta novela tiene algo que me engancha y mi desvencijada edición de Minotauro está en las últimas, quizás no de para otra lectura más, cuando se tercie la ocasión de hacerla. Entonces, será el momento de reponerla, hay clásicos que deben ser leídos con asiduidad, este es uno de ellos. Si lo habéis leído, sabréis de lo que hablo.

Reseña: Los Caminantes. Aeternum, de Carlos Sisí

Aeternum¿Por qué ha aparecido una nueva entrega de la saga de Los Caminantes? ¿Acaso no estaba todo bien atado cuando se dio por concluida la historia en Hades Nebula, la tercera y última parte de esta fascinante obra?

El tema salió a la palestra en cuanto los lectores nos enteramos de que habría cuarta parte de una de las sagas más aclamadas por el público en los últimos años de la literatura zombi. Y, como yo, miles de incondicionales seguidores se habrán echo esta y otras muchas preguntas respecto a una de las sagas que, además, también resurgió al “género Z” en este país. Y la respuesta es bastante simple: A veces, los nudos se desatan; otras, incluso se rompen.

O si lo prefieren, y en mi humilde opinión, diría que es una conclusión más acertada es que, sencillamente, el autor ha querido obsequiarnos con una cuarta parte, bien porque muchos de sus fans se lo pedían o bien porque su subconsciente le instaba a continuar con la historia. Sea como fuere, disfrutemos de este festín narrativo al que hemos sido invitados. Devoremos cada línea que Carlos Sisí nos ha regalado a través de Minotauro, el sello dedicado a lo fantástico de Editorial Planeta.

Estamos de enhorabuena, así pues debemos celebrar que en este país contamos con grandes escritores dedicados en cuerpo y alma al género fantástico. Sintámonos orgullosos por ello y dejémonos atrapar por sus exquisitas obras.

Si creías que todo había acabado, prepárate para lo que viene. Carlos Sisí se ha sacado de la manga el as que hacía falta para la jugada perfecta. Si te gustaron las tres anteriores entregas, esta no lo va a ser menos.

Si dejamos al margen ciertas variantes menores, triviales en realidad, la tónica de las novelas de zombis es siempre la misma. Entonces, ¿qué tienen estas obras que nos asustan tanto? Yo creo que son, precisamente, esas pequeñas variaciones las que nos hacen temblar, llamémoslas el miedo a lo desconocido. En la saga de Los Caminantes hemos leído muchas de estas situaciones, sin ir más lejos y por otra parte quizás la más destacada, tenemos un elemento innovador como fue el Padre Isidro, para muchos considerado como el mejor villano de novelas Z de este país, entre los cuáles me incluyo. Un personaje que ha dado (y sigue) mucho que hablar. En esta cuarta entrega, el señor Sisí nos vuelve a sorprender con nuevos personajes que actúan de manera diferente a todo cuanto habíamos leído anteriormente: los Lamberts. Su comportamiento se deriva por una serie de circunstancias que, para conocerlo, han de leer desde el principio, no será revelado en esta reseña. Dicho sea de paso, estos sujetos toman el término como homenaje al actor que interpreta el rol principal en el film de Los inmortales.

Y, precisamente, el autor también ha querido rendir un pequeño homenaje a películas como Depredador o Alien, así cómo la anteriormente mencionada, recopilando ciertos pasajes de las mismas y trasladarlos a su excelente Aeternum.

A mi es una novela que me ha enganchado muchísimo. Al igual que muchos lectores, no me esperaba que esta historia fuese a tener continuación. En esta cuarta entrega áun no ha quedado cerrado completamente el ciclo, nuevos interrogantes han surgido.  Quiero ser partícipe de las nuevas sorpresas que me aguardan a la vuelta de la esquina, en la quinta parte que estoy deseando leer. Adoro las innovaciones, y de eso, Carlos Sisí sabe mucho.

Quiero finalizar esta reseña recomendándoles esta lectura. Para mí, Aeternum es la mejor parte de la saga de Los Caminantes. Me he encontrado una prosa muy inteligente, profundizando más en asuntos como el amor y el odio, la esperanza y la desilusión, la amistad…, valorándolos aún más, si cabe, que en los tres volúmenes anteriores. La obra al completo tiene los mejores personajes que he leído en cuanto a la “novela Z”, en mi opinión. Sobre todo, imperdibles son los pasajes sobre el Padre Isidro. Las hojas pasaron aun ritmo frenético, casi volaban a igual velocidad que cuando leí la excelente Panteón, la galardonada con el Premio Minotauro en el 2013, para mí, la mejor obra del malagueño.

¡¡¡Quiero la siguiente entrega, y la quiero ya!!!