Tag Archive for Juande Garduño

Reseña: Hermosos y malditos, de Francis Scott Fitzgerald

Hacía tiempo que quería leer algo de este autor clásico, pero por unas y por otras, aún no había caído en mis garras, ninguna de sus novelas. Reconozco que llegué a él, tras leer al que fue muy buen amigo suyo, Ernest Heminway, y con el que estuvo muy unido en el París de los años veinte. Y si bien podía haber empezado por su obra más sonada, El gran Gatsby, al final me decanté por Hermosos y malditos.

Pienso que hay dos tipos de novelas, las que nacen para entretener y las que nacen para hacer pensar. No me decanto por una o por otra, hay un tiempo para cada tipo de lectura, y Hermosos y malditos entra dentro de la categoría de novelas que te hacen pensar. Quizás, basada en su propia vida, la novela tiene muchas similitudes con el propio matrimonio de Fitzgerald y Zelda. La historia es densa para qué negarlo, exige que el lector se involucre mucho, y que nadie espere una trama enrevesada, o mucha acción, o giros inesperados. Si tuviera que describir esta novela en una palabra sería “decadencia”.

Francis Scott Fitzgerald nos hace un retrato de la clase alta de su época, aquellos años dorados que fueron los años veinte. Nos traslada a una sociedad hedonista, aburrida de sí misma, en cierto modo vacía y que tiene los días contados. Nos cuenta una historia de amor, la de Anthony, un naufrago en la vida, nieto de un acaudalado anciano, y Gloria, una niña mimada de la clase alta, cuyo mayor interés parece ser el de sentirse bella y deseada. Se nos narra las vivencias y penalidades del matrimonio, desde su nacimiento hasta su ocaso, y ahí es donde está implícita la crítica que Fitzgerald hace a la institución del matrimonio y en cierto modo a toda la sociedad americana, obsesionada con lo bonito y a la vez efímero.

La prosa de Fitzgerald es envidiable, y la estructura de la novela no es del todo clásica. A veces saltamos de una narración omnisciente a una especie de diálogo teatral para volver a la omnisciente. Los personajes están bien desarrollados, he empatizado mucho con Dick, el escritor que tiene un golpe de suerte con su primera novela, y en ciertos momentos he odiado a Gloria, tan caprichosa, y también a Anthony, tan pazguato… Pero sólo por lo bien perfilados que están. Al finalizar la novela te queda cierto regusto amargo, pero ahí está el logro del escritor, el de dejarnos eso poso de nostalgia y muchas cosas en las que pensar tras pasar la última página. En definitiva, una novela muy recomendable, para leer tranquilamente, sin prisas, con la mente abierta.

Un clásico, siempre será un clásico.

Reseña: Bioko, de Marc Pastor

Nos encontramos ante la cuarta novela de Marc Pastor. Tenía ya ganas de hincarle el diente a algo escrito por este policía catalán al que conozco de hace mucho por twitter y de hace menos personalmente, cuando coincidimos para firmar en Sant Jordi, en la caseta de la librería Gigamesh. Supongo que nos pasa a todos que hay novelas que por su temática nos llaman mucho la atención, y nos obsesionamos con ellas antes de leerla. Eso me pasó con Bioko, que quería leerla sí o sí. Y no me digáis que este argumento no es atrayente:

Fernando Po, la antigua colonia española del golfo de Guinea es, a finales del siglo XIX, la cárcel natural en la que confinar a todos aquellos a los que se les niega el futuro. A esta remota isla será destinado el soldado Moisés Corvo, un joven bravucón, libertino, tramposo y bebedor. Nada hace pensar a nuestro intrépido protagonista que su estancia en Bioko, nombre con el que conocen los nativos la isla, se convertirá en la peor de sus pesadillas.

Bueno, la novela ha sido toda una caja de sorpresas, no me esperaba para nada lo que me iba a encontrar en ella. No sabría muy bien cómo ponerle etiqueta, de hecho, creo que no le hace falta. Bioko es thriller, es aventura, es ciencia ficción (sí, como leen), es entretenimiento puro y duro, ni más ni menos. Ya lo he dicho con algunas novelas, pero lo repito, como escritor que soy me cuesta perderme en las páginas de una novela porque en vez de leerla me pongo a estudiarla, ¿por qué usa este recurso narrativo? ¿Por qué divide así la narración? ¿Este personaje lo ha introducido para explicar esto? Pues bien, novelas como Bioko hacen que me olvide de estudiar lo que tengo entre manos para leerlo y divertirme sin más pretensiones. La novela tiene una capacidad de inmersión que me ha hecho olvidarme de todo para seguir las aventuras de Moisés Corvo.

Personaje chulo y rebelde donde los haya, muy Bukowskiano, de los que no les importa recibir una paliza (o algo peor con tal de no callarse), y no solo Moisés, sino que todos los personajes me han parecido muy elaborados. Y uno de los personajes principales es sin duda Fernando Poo, o como los nativos la conocen, Bioko. Una isla selvática inhóspita, tanto para los turistas españoles, ingleses, holandeses o alemanes, como para los propios militares que tienen que custodiarla. Me ha gustado, también, que la trama se divide en varias ramificaciones. Es así como conoceremos varias aventuras más, como la de Surgate y los soldados que van a parar a un lago muy especial.

Y es aquí donde más de uno se encontrará en una disyuntiva. Podrá entrar en el juego de Marc Pastor, que como en Indiana Jones, nos presenta una parte de la historia que rompe con la realidad que traía detrás para presentarnos un hecho increíble. Por experiencia propia con El camino de baldosas amarillas sé que hubo gente a la que le chocó mucho que en una historia tan real ocurriese un hecho fantástico. Es cuestión de los gustos del lector tomarse esto de una u otra manera. A mí, personalmente me ha encantado y ha hecho aún más atractiva la historia. Cerrando que es gerundio, una gran historia, con una ambientación extraordinaria. Deseando ver qué es lo próximo que se le ocurre al amigo Pastor.

Reseña: Semillas amargas, de Ian Tregillis

Nos encontramos ante la primera parte de la trilogía “Tríptico de Asclepia”, de Ian Tregillis. Si os digo la verdad, tras leer la sinopsis la novela me llamó mucho la atención, pero también influyó que la recomendasen varios amigos y un tal George R.R. Martin rubrique la portada con “Un escritor de gran talento” (aunque estas frases muchas veces son obra del marketing editorial).

En los albores de la Segunda Guerra Mundial las fuerzas nazis cuentan con superhombres y las británicas con demonios de la naturaleza. Pronto, un hombre normal y corriente se verá atrapado entre los dos bandos.

Con esa premisa nace una buena historia, algo distópica, sobre la Segunda Guerra Mundial. El protagonista es Marsh, un capitán de corbeta que trabaja para los servicios secretos de Gran Bretaña, aunque a medida que avanza la novela varios personajes más de ambos bandos tomarán fuerza, intercalando capítulos constantemente. La verdad es que en este sentido me ha gustado mucho que al ir conociendo a todos los personajes lleguemos a empatizar más con ellos hasta el punto de que hacia el final se hace muy complicado decidir quiénes son “los buenos” y quiénes “los malos”. Creo que hace tiempo que quedaron atrás los prototipos de personajes perfectos e intachables. Y en esta novela es muy evidente la frase “yo soy yo y mis circunstancias” de José Ortega y Gasset.

La historia está llena de intrigas, si os gusta mucho el politiqueo habréis dado con una pepita de oro, puesto que predomina más que la acción propiamente dicha. Aunque cuando hay acción que se quiten del medio “Los mercenarios” de Stallone. Imaginaos hombres capaces de mover camiones con la mente, soldados que con la fuerza de voluntad puedan prender en llamas a una persona, o atravesar paredes cual fantasmas, o… ver el futuro. Pues esas son las armas nazis, algo con lo que sería imposible ofrecer resistencia, a no ser que de tu partes tengas a… demonios. Si bien estos no tienen tanto peso en la trama y su presencia se intuya más que se vea. Con el uso de estos demonios por parte de los británicos muchas veces me venía a la mente la pregunta ¿hasta dónde seríamos capaces de llegar por no perder en una guerra así? ¿Qqué sacrificios estaríamos dispuestos a cometer? Porque los demonios no son aliados de los ingleses porque les guste visitar de vez en cuando Londres para hacer turismo, no, tienen sus propios intereses…

La novela va sugiriendo caminos, bifurcando hipótesis para que cada uno elija la que más le convenza, y para mí, Semillas amargas, gira en torno a una mujer. Pero quizá me esté adelantando, habrá que leer las dos siguientes partes, que según tengo entendido saldrán este año.

La prosa es fluida, mucho más elaborada en los interludios, y el final se cierra con un pedazo de «cliffchanguer» de estos que te dejan deseando que salga la continuación. Como aspecto que a algunos pueda resultar negativo está en que a veces la trama avanza muy lentamente. Lo que decía sobre las políticas internas, las dudas existenciales, etc. Habrá que seguir de cerca esta saga y a este autor. ¡Hasta pronto!

Reseña: Calle Berlín, 109, de Susana Vallejo

Hace mucho tiempo que no escribo una reseña, algo que tenía ahí aparcado y que no sabía cuándo retomaría. Pues bien, ahora lo sé, tenía que reseñar la nueva novela de Susana Vallejo porque me ha tenido unos cuantos días enganchado. Es más, no quería devorarla muy rápido porque quería seguir viviendo junto a los inquilinos de la Calle Berlín, 109 el máximo tiempo posible. No voy a meter spoilers en la reseña, nunca lo hago, así que os dejaré una pequeña sinopsis:

Gerard es un policía que está dado de baja por un “problema físico”. Aún así, está investigando por su cuenta a los vecinos del número 109 de la Calle Berlín, ya que dos días antes recibió la llamada de un compañero policía que apareció asesinado, avisándole de que había descubierto algo allí. Descubrirá una comunidad de lo más normal y pacífica, o eso creía.

Bien, como he resumido en esa sinopsis, cuando empiezas a leer la novela tienes la sensación de leer una historia costumbrista contemporánea, no sé si existe esa etiqueta, pero así la clasifiqué en mi mente. Toda la novela está narrada con un aire como nostálgico que me ha encantado. Al principio, nos encontramos ante la típica comunidad de vecinos, en la que prácticamente solo conoces al que tienes al lado, arriba o abajo, aunque en esta novela todos parecen algo desapegados entre ellos. Y será a raíz de una muerte inesperada, cuando los vecinos irán dándose a conocer más entre ellos mismos, también de cara al lector, para mostrarnos que quizá todos tenemos nuestros cadáveres en el armario, y es que esa puede ser una de las reflexiones que se saquen de esta novela que conjuga el misterio con dosis de humor: que todos tenemos algo que ocultar, que solo nosotros sabemos lo que pasa de puertas para adentro en nuestro hogar y en nuestra vida.

Las relaciones entre los vecinos irán cambiando y la historia tomará un cariz diferente a como empezó. Pero eso ya es otra historia y para averiguarlo tendréis que leer la novela. Susana es una gran narradora, no en vano ha ganado premios muy prestigiosos como el premio Edebé de literatura Juvenil. Su prosa, en este caso, es sencilla y fluida, cargada, como comenté antes, de un cierto aire nostálgico que enriquece la historia. Los personajes son tan reales como la vida misma, podrás identificar a varios de ellos como tus propios vecinos (miedo da esto). En definitiva, que la novela, de casi trescientas páginas, se bebe.

Quizá le puedan achacar, en el aspecto negativo, la aparición de cierto elemento sobrenatural en una novela tan realista, algo que yo mismo he vivido con mi anterior novela. Es un juego en el que se entra o no se entra, y a mí, personalmente, me encanta jugar.

Mis felicitaciones a la autora.

Reseña: 200 locuras para que te quedes conmigo, de Martín Piñol

Martín Piñol, el humorista con más acento catalán de la galaxia, nos trae esta “freak novela”, como la denomina él, para hacernos reír con las aventuras y desventuras de… ¡él mismo!

Y es que no se puede esperar menos de un guionista de programas como Noche sin tregua, Club Súper3, Top Ten Tomatic, Paramount Comedy o… Saber y ganar.

200 locuras para que te quedes a mi lado es una novela de humor irreverente, pero también una novela romántica hasta la médula. El protagonista, Martín Piñol, es un gordo, freaky y cobarde, traumatizado por una infancia dura, que vive desde hace más de siete años enamorado de una amiga suya a la que es incapaz de declararse y a la que ve cambiar de novio como de peinado con todo el dolor de su corazón. Un día, el padre de Alicia (que así se llama la chica) le cuenta consternado que su hija tiene planeado irse a vivir a Nueva York con su nuevo novio, y aquí es donde empiezan las aventuras de este freaky religioso, cobarde y tímido, puesto que sabe que si ella se va la perderá irremisiblemente. La mejor idea que se le ocurre para impedir que la chica se vaya es involucrarla en un caso donde tendrán que enfrentarse directamente con la corrupción urbanística, con skinhead de mala follada, con robos, asesinatos, tiroteos  y… contra la propia torpeza natural de Martín Piñol.

Es la primera novela que me leo de este autor, hasta ahora le conocía por sus libros infantiles La cocina de los monstruos, libros con los que todo sea dicho, aprendí a hacer macarrones con queso. Es por eso que el cambio de registro me ha dejado totalmente sorprendido, aunque ya en La cocina de los monstruos se le intuye ese humor amargo y un poco descomedido.

Martín Piñol es un narrador con pulso firme, intercala gags de humor a lo largo de toda la historia, y sin embargo, cuando hay que dar otro registro, como el drama o la tensión, también lo logra. Su prosa es fluida, la historia está contada en primera persona por lo que estaremos siempre en la mente de Piñol, y los personajes están muy bien definidos.

La novela cumple con su función, que es la de proporcionarnos unas horas de divertimento (a veces incorrecto) viendo como el protagonista la caga una vez tras otra para intentar lograr que Alicia se quede con él, pero… ¿lo conseguirá?

Reseña: Última parada: la casa de muñecas, de Miguel Aguerralde

El escritor canario Miguel Aguerralde está de vuelta; tras sus anteriores novelas “Los Ojos de Dios”, “Noctámbulo” y “Claro de Luna” nos trae ahora “Última parada: la casa de las muñecas”, de nuevo de la mano de la editorial 23 Escalones.

Cabe destacar que el protagonista, Matt “el rojo”, policía borracho e irlandés afincado en Las Palmas, ya tuvo su protagonismo en un bolsilibro que el autor escribió bajo el pseudónimo de Damien Wake. Y es que esta novela ha bebido directamente de aquella historia, pues repite mecánica en el sentido de que prima lo extremadamente gore. Una especie de cine B de la literatura, solo que bien escrita.

En este nuevo caso de Matt “el rojo” nos encontraremos ante una ciudad de Las Palmas algo peligrosa donde se registra la desaparición de decenas de personas al año. Muchas acaban siendo encontradas, otras se esfuman sin dejar rastro. El Rojo, como le llaman sus compañeros del departamento de policía, lleva ocho años investigando minuciosamente cada uno de estos casos. Lo que no sabe es que cada día que pasa está más cerca de encontrar por fin una respuesta, de hallar la última pieza de un puzle macabro que lo conducirá directo al infierno: la casa de muñecas.

Nos encontramos en esta ocasión con un Matt mucho mejor definido, con una personalidad algo amarga. Un borracho que vive con una hija adolescente a la que no sabe tratar y con la que solo pelea. La paternidad le ha venido grande y donde verdaderamente se siente útil es investigando desapariciones. Es bueno en su trabajo, se diría que el mejor, pero la desaparición de la hija de un policía hace saltar todas las alarmas en comisaría. Y verá hasta qué punto confían en él.

La novela es muy gore, a veces apartaba la mirada del libro algo asqueado y mira que no es normal que haga algo así. Los protagonistas están bien definidos con un par de pinceladas (me gustaría conocer todavía más de este Matt). El argumento es sencillo, no hay grandes giros argumentales, la prosa corre que da gusto, sin florituras, como es propio en este tipo de narraciones a lo Ketchum. En definitiva, nos encontramos ante una novela que da lo que ofrece, sangre a raudales, amputaciones, torturas, decapitaciones, etc…

Si te va lo fuerte no dudes en hacerte de ella.

Reseña: 22/11/63, de Stephen King

Cuando coges un libro de Stephen King sabes que al menos vas a tener un mínimo de calidad asegurada, que el tiempo que inviertas en leer una de sus novelas no va a ser tirado a la basura (pero vamos, que King, como todo autor, ha tenido sus pinchazos, aunque con lo prolífico que es, han sido pocos). Lo que quiero decir con esto es, que incluso el Stephen King en horas más flojas nos va a traer historias cuando menos entretenidas. De todos modos, este no es el caso. No quiero decir que no sea entretenida, sino que  22/11/63 es una buena novela, aunque como siempre, los títulos no son lo suyo.

Jake Epping es profesor de instituto, un hombre de mediana edad que como todos ha sido feliz y ha sufrido. Digamos que, cuando empieza la historia, es un  hombre intentando salir adelante. Su ex mujer es una alcohólica y él se esfuerza en malvivir con su sueldo de docente. Cierto día de verano, casi acabado el curso escolar, recibe una llamada de Al Templeton, el dueño de un restaurante de comida rápida donde a veces va a parar y con el que no tiene una gran amistad. Y es ahí cuando su vida da un giro de ciento ochenta grados. A nadie le destripo nada si le digo que tiene una misión: viajar al pasado para impedir que Lee Harvey Oswald asesine al presidente Kennedy.

22/11/63 es una novela tranquila, pausada, muy meditada. La trama avanza a la velocidad de un carrito de bebé, firme y segura, estable. King es un genio presentando personajes y situaciones inverosímiles, y de nuevo lo vuelve a conseguir. Aquí no hay máquinas del tiempo estrambóticas, sino una despensa maloliente. Aunque he de decir, para los amantes del maestro y del género del terror, que aquí King vuelve a alejarse del género que le hizo famoso para contarnos una historia intimista, sin subterfugios, y es que esta novela puede tener mucho más que ver con La historia de Lisey que con sus novelas más terroríficas.

Vengo pensando desde hace tiempo que King se está volviendo un romántico empedernido, aunque pienso que siempre lo ha sido, solo que ahora lo deja ver más. Para mí, esta novela es una historia de amor, si bien no nos enteramos hasta bien entrada la trama. ¿Qué estaría dispuesto a hacer una persona enamorada? ¿Hay algún límite cuando se ama profundamente? King nos da su respuesta a estas preguntas. Y para mi sorpresa, el final me parece cojonudo, y es un talón de Aquiles para King, lo suyo no son los finales (ni los títulos), pero para mi gusto aquí lo borda, dejando un sabor agridulce. Eso sí, el maestro sigue sufriendo de diarrea verborreica, a la novela le sobran muchas de esas casi 900 páginas, muchas, pero qué gozada que una novela se pueda beber aun sobrándole páginas.

En definitiva, una buena novela de King, si bien no la mejor. Aún así, soy de los que piensan que las últimas novelas del autor de Maine vuelven a gozar de la calidad de antaño, y además, pienso que las mejores novelas que nos ha regalado suelen salir casi siempre del género de terror, como es el caso. ¡Dadle una oportunidad!

Reseña: El Sunset Limited, de Cormac McCarthy

Cormac McCarthy es un autor al que se le ama o se le odia, no creo que tenga medias tintas en sus lectores. Esa frase tan manida de «No dejará a nadie indiferente con esta obra», toma toda su fuerza en el escritor americano.

El Sunset Limited no puede considerarse novela, en todo caso, es un relato largo que a su vez está basado en una obra teatral y del que luego se hizo una película interpretada por los geniales Tommy Lee Jones y Samuel L. Jackson. En ella, a través de diálogos punzantes que a veces son como balas de ametralladora, se nos habla del sentido de la vida y de la muerte –la muerte siempre ronda en las novelas del autor, aunque en su manera filosófica-, y sobre todo, de Dios. Me ha sorprendido que fuese todo tan teológico, aunque más me sorprendió el final.

Claro que no podía esperar otra cosa de McCarthy.

El argumento de las noventa páginas escasas se resume en pocas líneas: Un hombre blanco intenta suicidarse arrojándose a las vías del tren Sunset Limited, un hombre negro “le rescata” y se lo lleva a su piso, y allí es donde transcurre toda la acción, desde el comienzo hasta el final. Un piso cochambroso en uno de los peores barrios de la ciudad donde aquel hombre negro que no tiene un pasado muy limpio intenta ayudar a que un desconocido no vuelva a saltar a las vías del tren para suicidarse. Ambos, sentados en dos sillas, sin subterfugios que distraigan al lector de los diálogos, comienzan una pelea dialéctica en la que está en juego la vida de un hombre. Ateo contra creyente, sin guantes de boxeo, a puño pelado. Ambos sacan su artillería pesada, y solo uno de los dos saldrá victorioso… O no.

Con esa prosa tan directa y llana que le caracteriza, McCarthy nos acerca a los sentimientos más profundos de los dos personajes, pero siempre a través de los diálogos, como hacen los maestros. Y ojo, que hay muchas frases para el recuerdo, algunas que puede que se te marquen para el resto de la vida, sino mirad:

— Enséñame una religión que prepare a alguien para la nada, para la muerte. Esa sería la iglesia en la que entraría. La tuya prepara a uno sólo para vivir más vida. Sueños, ilusiones, mentiras. Una vez desaparecido el miedo a la muerte del corazón de los hombres, no duraría ni un sólo día.

Por cierto amigos/as, no olviden rodearse hoy de los mejores compañeros que tenemos: ¡¡Feliz día del LIBRO!!

Reseña: El espíritu del lince, de Javier Pellicer

El espíritu del lince es la primera novela publicada del valenciano Javier Pellicer y tras leerla auguro que no será la última ni mucho menos. Pellicer ha querido narrarnos en esta novela histórica parte de la invasión de Cartago a Iberia cuando esta última necesitaba más poder para enfrentarse a su gran enemiga, Roma; enemiga que ya les derrotara una vez. Con unas condiciones de rendición muy duras, Cartago no dudará en sacudirse el yugo Romano, aunque para ello tenga que someter a otros pueblos (empezando por la desunida Iberia).

Para contar esta historia el autor nos introduce en la ficticia vida de Icorbeles, edetano, hijo de Icortas, señalado por los dioses Antepasados como el Elegido y criado con dureza en la convicción de que sería un gran guerrero y estratega que debería enfrentarse y derrotar a un gran enemigo. Será en su niñez cuando conozca al cartaginés Alorco y su hermana Nistán. Por causas fortuitas la familia cartaginesa viene a formar una parte importante en la vida de la familia de Icorbeles, y esto marcará todo el rumbo de la novela. La especial relación que se forma entre los tres niños durante parte de su infancia y adolescencia sellará el destino de una guerra.

Se podría decir que estamos ante una novela histórica, claro que sí, lo es, pero dejarlo solo ahí sería injusto. Pellicer ha escrito una novela de sentimientos y se muestra muy ducho en el conocimiento de la psique humana. Amor, amistad verdadera, odio, furia, impotencia, derrota. Leyendo esta novela, en muchos momentos, he tenido el corazón en un puño, los ojos húmedos, mientras que en otros odiaba a Icorbeles por su cabezonería y patriotismo exacerbado que le impedían ver lo que es más importante y que descubrirá al final de la novela. Que el amor hacia los demás debe ser más importante que cualquier frontera física, que nuestro destino nos lo labramos nosotros mismos y no alguien ajeno a él. La novela también tiene momentos de épicas batallas, vibrantes, narradas con esmero y detalle, y es que el autor además ha sido muy fidedigno a la forma de luchar de la época. Como bien explica al final, la novela tiene detrás un laborioso proceso de documentación, y eso se nota y se agradece.

Pellicer narra de forma fluida, su prosa es sencilla y la novela tiene algunas frases más letales que las falcatas con las que luchaban los Iberos. Si algo le puedo reprochar al autor es la extensión de la novela, trescientas páginas me han sabido a poco (y lo dice uno que es de novelas cortas), aunque quizá eso sea una virtud y no un defecto.

El libro incluye además un epílogo, un apartado acerca de los aspectos históricos de la novela y un drammatis personae donde el autor nos comenta qué personajes son reales y cuáles no. En definitiva, una edición muy completa y cuidada, una novela histórica muy elaborada y sentimental. Mis felicitaciones a Javier Pellicer.

Reseña: Tú eres el mal, de Roberto Costantini

La verdad es que con este libro debo reconocer una cosa, y es que me dejé llevar por el título. En cuanto lo leí eché mano de él, le di la vuelta y leí la sinopsis. «Vaya, una novela policíaca», me dije, y es que con un título tan sugerente pensé que iba a ser de terror, mi género favorito. Aún así decidí hacerme de ella, y es que uno es de intuiciones. Y no, creo que no me he equivocado.

Lo siguiente que me sorprendió de esta novela fue la repercusión que está teniendo, puesto que es la primera novela de Roberto Costantini (un autor italiano), así que de nuevo mi voz interior me dijo, vale, una campaña de marketing brutal, abrí las primeras páginas, leí un poco y… decidí subirla unos cuantos de puestos en mi pila de libros pendientes. Hasta ahora que he podido leerlo. La prosa me encandiló desde el primer momento, muy bien labrada para un autor primerizo, y es que estoy seguro de que es su primera novela publicada, pero no escrita, y eso lo he comprobado a lo largo de sus casi setecientas páginas. Roberto hace un buen uso de todas las armas de un buen escritor, y es más, convierte la novela en una historia coral dividida en dos intervalos de tiempo (años ochenta, durante el mundial que dio la victoria a Italia y principios del dos mil). Años en los que un asesino que tortura a sus víctimas antes de matarlas aparece en Roma, alguien que parece rondar cerca de él.

Es increíble como el autor se mete en la piel de tantos personajes y los dota de total credibilidad, desde el mujeriego e idealista Baliestreri (que no es un antihéroe cualquiera) hasta Angelo, su mejor amigo, todo lo contrario a él, pero también de Corvu, Piccolo, sus comisarios, y demás personajes que van apareciendo a lo largo de la novela y que tienen un peso específico en la trama. Una trama hilvanada con mucha astucia y cargada de varios momentos de tensión, aunque he podido observar un claro mensaje político de fondo. A Constantini le da igual arremeter contra estamentos políticos o policiales con tal de dotar su historia de más verosimilitud, y eso es algo que se agradece mucho.

Y bueno, qué decir del final, que estaba disfrutando tanto de la novela que pensé que seguramente el final no estaría a la altura. Me volví a equivocar, me gusta mucho equivocarme tanto con un libro y que me sorprenda, y este lo ha hecho. Espero más cosas de este autor, ha empezado a publicar tarde, pero la verdad es que promete.