Archive for Juande

Reseña: Hermosos y malditos, de Francis Scott Fitzgerald

Hacía tiempo que quería leer algo de este autor clásico, pero por unas y por otras, aún no había caído en mis garras, ninguna de sus novelas. Reconozco que llegué a él, tras leer al que fue muy buen amigo suyo, Ernest Heminway, y con el que estuvo muy unido en el París de los años veinte. Y si bien podía haber empezado por su obra más sonada, El gran Gatsby, al final me decanté por Hermosos y malditos.

Pienso que hay dos tipos de novelas, las que nacen para entretener y las que nacen para hacer pensar. No me decanto por una o por otra, hay un tiempo para cada tipo de lectura, y Hermosos y malditos entra dentro de la categoría de novelas que te hacen pensar. Quizás, basada en su propia vida, la novela tiene muchas similitudes con el propio matrimonio de Fitzgerald y Zelda. La historia es densa para qué negarlo, exige que el lector se involucre mucho, y que nadie espere una trama enrevesada, o mucha acción, o giros inesperados. Si tuviera que describir esta novela en una palabra sería “decadencia”.

Francis Scott Fitzgerald nos hace un retrato de la clase alta de su época, aquellos años dorados que fueron los años veinte. Nos traslada a una sociedad hedonista, aburrida de sí misma, en cierto modo vacía y que tiene los días contados. Nos cuenta una historia de amor, la de Anthony, un naufrago en la vida, nieto de un acaudalado anciano, y Gloria, una niña mimada de la clase alta, cuyo mayor interés parece ser el de sentirse bella y deseada. Se nos narra las vivencias y penalidades del matrimonio, desde su nacimiento hasta su ocaso, y ahí es donde está implícita la crítica que Fitzgerald hace a la institución del matrimonio y en cierto modo a toda la sociedad americana, obsesionada con lo bonito y a la vez efímero.

La prosa de Fitzgerald es envidiable, y la estructura de la novela no es del todo clásica. A veces saltamos de una narración omnisciente a una especie de diálogo teatral para volver a la omnisciente. Los personajes están bien desarrollados, he empatizado mucho con Dick, el escritor que tiene un golpe de suerte con su primera novela, y en ciertos momentos he odiado a Gloria, tan caprichosa, y también a Anthony, tan pazguato… Pero sólo por lo bien perfilados que están. Al finalizar la novela te queda cierto regusto amargo, pero ahí está el logro del escritor, el de dejarnos eso poso de nostalgia y muchas cosas en las que pensar tras pasar la última página. En definitiva, una novela muy recomendable, para leer tranquilamente, sin prisas, con la mente abierta.

Un clásico, siempre será un clásico.

Reseña: Bioko, de Marc Pastor

Nos encontramos ante la cuarta novela de Marc Pastor. Tenía ya ganas de hincarle el diente a algo escrito por este policía catalán al que conozco de hace mucho por twitter y de hace menos personalmente, cuando coincidimos para firmar en Sant Jordi, en la caseta de la librería Gigamesh. Supongo que nos pasa a todos que hay novelas que por su temática nos llaman mucho la atención, y nos obsesionamos con ellas antes de leerla. Eso me pasó con Bioko, que quería leerla sí o sí. Y no me digáis que este argumento no es atrayente:

Fernando Po, la antigua colonia española del golfo de Guinea es, a finales del siglo XIX, la cárcel natural en la que confinar a todos aquellos a los que se les niega el futuro. A esta remota isla será destinado el soldado Moisés Corvo, un joven bravucón, libertino, tramposo y bebedor. Nada hace pensar a nuestro intrépido protagonista que su estancia en Bioko, nombre con el que conocen los nativos la isla, se convertirá en la peor de sus pesadillas.

Bueno, la novela ha sido toda una caja de sorpresas, no me esperaba para nada lo que me iba a encontrar en ella. No sabría muy bien cómo ponerle etiqueta, de hecho, creo que no le hace falta. Bioko es thriller, es aventura, es ciencia ficción (sí, como leen), es entretenimiento puro y duro, ni más ni menos. Ya lo he dicho con algunas novelas, pero lo repito, como escritor que soy me cuesta perderme en las páginas de una novela porque en vez de leerla me pongo a estudiarla, ¿por qué usa este recurso narrativo? ¿Por qué divide así la narración? ¿Este personaje lo ha introducido para explicar esto? Pues bien, novelas como Bioko hacen que me olvide de estudiar lo que tengo entre manos para leerlo y divertirme sin más pretensiones. La novela tiene una capacidad de inmersión que me ha hecho olvidarme de todo para seguir las aventuras de Moisés Corvo.

Personaje chulo y rebelde donde los haya, muy Bukowskiano, de los que no les importa recibir una paliza (o algo peor con tal de no callarse), y no solo Moisés, sino que todos los personajes me han parecido muy elaborados. Y uno de los personajes principales es sin duda Fernando Poo, o como los nativos la conocen, Bioko. Una isla selvática inhóspita, tanto para los turistas españoles, ingleses, holandeses o alemanes, como para los propios militares que tienen que custodiarla. Me ha gustado, también, que la trama se divide en varias ramificaciones. Es así como conoceremos varias aventuras más, como la de Surgate y los soldados que van a parar a un lago muy especial.

Y es aquí donde más de uno se encontrará en una disyuntiva. Podrá entrar en el juego de Marc Pastor, que como en Indiana Jones, nos presenta una parte de la historia que rompe con la realidad que traía detrás para presentarnos un hecho increíble. Por experiencia propia con El camino de baldosas amarillas sé que hubo gente a la que le chocó mucho que en una historia tan real ocurriese un hecho fantástico. Es cuestión de los gustos del lector tomarse esto de una u otra manera. A mí, personalmente me ha encantado y ha hecho aún más atractiva la historia. Cerrando que es gerundio, una gran historia, con una ambientación extraordinaria. Deseando ver qué es lo próximo que se le ocurre al amigo Pastor.

Reseña: Semillas amargas, de Ian Tregillis

Nos encontramos ante la primera parte de la trilogía “Tríptico de Asclepia”, de Ian Tregillis. Si os digo la verdad, tras leer la sinopsis la novela me llamó mucho la atención, pero también influyó que la recomendasen varios amigos y un tal George R.R. Martin rubrique la portada con “Un escritor de gran talento” (aunque estas frases muchas veces son obra del marketing editorial).

En los albores de la Segunda Guerra Mundial las fuerzas nazis cuentan con superhombres y las británicas con demonios de la naturaleza. Pronto, un hombre normal y corriente se verá atrapado entre los dos bandos.

Con esa premisa nace una buena historia, algo distópica, sobre la Segunda Guerra Mundial. El protagonista es Marsh, un capitán de corbeta que trabaja para los servicios secretos de Gran Bretaña, aunque a medida que avanza la novela varios personajes más de ambos bandos tomarán fuerza, intercalando capítulos constantemente. La verdad es que en este sentido me ha gustado mucho que al ir conociendo a todos los personajes lleguemos a empatizar más con ellos hasta el punto de que hacia el final se hace muy complicado decidir quiénes son “los buenos” y quiénes “los malos”. Creo que hace tiempo que quedaron atrás los prototipos de personajes perfectos e intachables. Y en esta novela es muy evidente la frase “yo soy yo y mis circunstancias” de José Ortega y Gasset.

La historia está llena de intrigas, si os gusta mucho el politiqueo habréis dado con una pepita de oro, puesto que predomina más que la acción propiamente dicha. Aunque cuando hay acción que se quiten del medio “Los mercenarios” de Stallone. Imaginaos hombres capaces de mover camiones con la mente, soldados que con la fuerza de voluntad puedan prender en llamas a una persona, o atravesar paredes cual fantasmas, o… ver el futuro. Pues esas son las armas nazis, algo con lo que sería imposible ofrecer resistencia, a no ser que de tu partes tengas a… demonios. Si bien estos no tienen tanto peso en la trama y su presencia se intuya más que se vea. Con el uso de estos demonios por parte de los británicos muchas veces me venía a la mente la pregunta ¿hasta dónde seríamos capaces de llegar por no perder en una guerra así? ¿Qqué sacrificios estaríamos dispuestos a cometer? Porque los demonios no son aliados de los ingleses porque les guste visitar de vez en cuando Londres para hacer turismo, no, tienen sus propios intereses…

La novela va sugiriendo caminos, bifurcando hipótesis para que cada uno elija la que más le convenza, y para mí, Semillas amargas, gira en torno a una mujer. Pero quizá me esté adelantando, habrá que leer las dos siguientes partes, que según tengo entendido saldrán este año.

La prosa es fluida, mucho más elaborada en los interludios, y el final se cierra con un pedazo de «cliffchanguer» de estos que te dejan deseando que salga la continuación. Como aspecto que a algunos pueda resultar negativo está en que a veces la trama avanza muy lentamente. Lo que decía sobre las políticas internas, las dudas existenciales, etc. Habrá que seguir de cerca esta saga y a este autor. ¡Hasta pronto!

Reseña: Calle Berlín, 109, de Susana Vallejo

Hace mucho tiempo que no escribo una reseña, algo que tenía ahí aparcado y que no sabía cuándo retomaría. Pues bien, ahora lo sé, tenía que reseñar la nueva novela de Susana Vallejo porque me ha tenido unos cuantos días enganchado. Es más, no quería devorarla muy rápido porque quería seguir viviendo junto a los inquilinos de la Calle Berlín, 109 el máximo tiempo posible. No voy a meter spoilers en la reseña, nunca lo hago, así que os dejaré una pequeña sinopsis:

Gerard es un policía que está dado de baja por un “problema físico”. Aún así, está investigando por su cuenta a los vecinos del número 109 de la Calle Berlín, ya que dos días antes recibió la llamada de un compañero policía que apareció asesinado, avisándole de que había descubierto algo allí. Descubrirá una comunidad de lo más normal y pacífica, o eso creía.

Bien, como he resumido en esa sinopsis, cuando empiezas a leer la novela tienes la sensación de leer una historia costumbrista contemporánea, no sé si existe esa etiqueta, pero así la clasifiqué en mi mente. Toda la novela está narrada con un aire como nostálgico que me ha encantado. Al principio, nos encontramos ante la típica comunidad de vecinos, en la que prácticamente solo conoces al que tienes al lado, arriba o abajo, aunque en esta novela todos parecen algo desapegados entre ellos. Y será a raíz de una muerte inesperada, cuando los vecinos irán dándose a conocer más entre ellos mismos, también de cara al lector, para mostrarnos que quizá todos tenemos nuestros cadáveres en el armario, y es que esa puede ser una de las reflexiones que se saquen de esta novela que conjuga el misterio con dosis de humor: que todos tenemos algo que ocultar, que solo nosotros sabemos lo que pasa de puertas para adentro en nuestro hogar y en nuestra vida.

Las relaciones entre los vecinos irán cambiando y la historia tomará un cariz diferente a como empezó. Pero eso ya es otra historia y para averiguarlo tendréis que leer la novela. Susana es una gran narradora, no en vano ha ganado premios muy prestigiosos como el premio Edebé de literatura Juvenil. Su prosa, en este caso, es sencilla y fluida, cargada, como comenté antes, de un cierto aire nostálgico que enriquece la historia. Los personajes son tan reales como la vida misma, podrás identificar a varios de ellos como tus propios vecinos (miedo da esto). En definitiva, que la novela, de casi trescientas páginas, se bebe.

Quizá le puedan achacar, en el aspecto negativo, la aparición de cierto elemento sobrenatural en una novela tan realista, algo que yo mismo he vivido con mi anterior novela. Es un juego en el que se entra o no se entra, y a mí, personalmente, me encanta jugar.

Mis felicitaciones a la autora.