Reseña: Las pruebas, de James Dashner

laspruebasA favor de la saga de James Dashner hay que decir que son libros fáciles de leer, adecuados para el público al que se dirigen, y que la trama aventurera es lo suficientemente interesante como para distraerte de tus quehaceres diarios. ¿En contra? Unas cuantas cosas, ninguna perturbadora o demasiado mala como para que abandones el libro en la mesilla y no vuelvas a tocarlo, pero a mi juicio, manchan demasiado un libro (una saga) que podría haber sido mucho más redonda.

Empecemos por lo básico: Thomas. Si en el primer libro el protagonista de la historia resultaba demasiado cansino debido a ese recurso trillado de hacer avanzar la trama mediante un personaje que desconoce cómo funciona el entorno y la situación y se dedica a hacer preguntas para que el resto de personajes verbalicen el avance de trama, en este segundo libro Thomas madura un poco (un poco, sin pasarse porque de vez en cuando sigue haciendo preguntas bastante estúpidas y en este caso además es bastante más sangrante porque sus compañeros clarianos también se encuentran en un entorno desconocido y nuevo para ellos y por tanto, tampoco tienen las respuestas.

En definitiva, como personaje principal, con sus dudas y su evolución, Thomas podría resultar interesante pero se vuelve cansino con sus preguntas y sus dudas amorosas. Y hay una cosa, que ya me pasaba en el primer libro y me sigue ocurriendo en este: No entiendo por qué Thomas es un héroe y todos le ven como un líder. No hace nada para serlo, siempre está lleno de dudas y es un tipo bastante corriente. Minho es un gran líder; Newt es un buen líder; ¿Thomas? Para mí Thomas no es un líder. ¿Lo dicen unas placas puestas en la ciudad? Pues como si lo dice el Ángel de la Guardia. Me resulta incomprensible que todos esos chicos decidan seguirle por las buenas, sinceramente.

Respecto al resto de personajes, en esta novela están poco desarrollados. Me quedo con Minho, para mí el mejor personaje de la saga hasta el momento. Los nuevos personajes no llegan a calar suficiente, Jorge podría haber sido un buen rival, sobre todo porque su primera aparición es brutal, pero después desaparece al disgregar a los personajes, y para cuando vuelve a aparecer su intensidad se ha diluido en pro del liderazgo incomprensible de Thomas. Y Brenda… bueno, es una sustituta de Teresa, un intento del autor de crear un triángulo amoroso.

La trama… el labertinto ya ha desaparecido, aquí lo que importa son CRUEL y sus intenciones. Las pruebas a las que someten a los chicos son incomprensibles para los lectores, aunque poco a poco se van dando algunas pistas; pronto queda claro que se están reservando las respuestas para el tercer volumen de la trilogía. Ya os contaré si es cierto.

Lo mejor del libro es la parte de aventuras. Dashner nos mezcla ese futuro distópico con un paisaje árido, con unos seres que no son zombies pero a veces se comportan como tales (en su primera aparición pensé que lo eran, aunque después descubrimos que siguen razonando… a su manera). Y como aporte positivo hay que señalar también que la trama no se detiene en ningún momento, la presión de ir contrarreloj que tienen los personajes se transmite a la perfección al lector y el ritmo casi no decae en ningún momento. Aunque le falta un giro sorprendente al final como sí que lo tiene el primer libro.

Como apunte diré que vi la película basada en el primer libro de la saga y… lo mejor que pudieron hacer fue eliminar la parte dubitativa de Thomas.

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