Archive for Víctor Blázquez

Reseña: Los Doce, de Justin Cronin

LosDoceLos Doce es un libro gordo, de esos que se pueden utilizar para cuidar el alma y el cuerpo, leyéndolos y haciendo pesas respectivamente. A su vez, Los Doce es la secuela de otro libro igual de gordo llamado El Pasaje que fue publicado hace dos años (en España) y que fue catalogado por Stephen King como una joya.

El Pasaje ciertamente era un libro de esos para disfrutar, una buena historia de vampiros con muchísimos personajes y una trama que no paraba de avanzar… hasta que se cortaba bruscamente. Porque eso ocurría cuando llevabas doscientas y pico páginas, el corte más brusco que recuerdo haber leído jamás, de esos que te dejan una sensación de vacío en el interior y parpadeas porque no crees que eso sea posible. A partir de ahí, comenzaba otra historia.

No negaré que cuando leí El Pasaje me metí tan de lleno en la historia de Wolgast y Amy que cuando se detiene (bruscamente, no me cansaré de decirlo) y empieza con otros personajes, otro lugar y, entre comillas, un mundo nuevo que definir, me costó volver a entrar en la historia. Pero Justin Cronin hace una cosa muy bien: narrar. Y pronto, volvía a estar absorbido por esos nuevos personajes, por ese lugar llamado La Colonia y por la amenaza constante de los vampiros, llamados en el libro virales.

Me encantó. El Pasaje es uno de esos libros que me abrieron la mente y me hicieron imaginar y disfrutar como un enano. Aunque, a mi gusto, adolece de una cosa que lo hizo imperfecto: el deus ex machina. Cronin es uno de esos autores que no creen en la existencia del mal si no existe una fuerza benigna que lo contrarreste. Y su final, al igual que el de Apocalipsis de Stephen King, es demasiado… Dios. Deus ex machina.

Los Doce comienza unos meses después de haber terminado la historia de El Pasaje. Al menos lo hace durante unas páginas, antes de dar marcha atrás y comenzar a narrar otra historia que más adelante tendrá su importancia. Nuevos personajes, época presente, tensión creciente y todo eso que Cronin hace a la perfección. Aquí ya estamos preparados, sabemos que esa historia no durará, que se cortará bruscamente para regresar a nuestros viejos conocidos de la Colonia. Y así es. Como siempre, sin embargo, el saber que va a ocurrir le quita la intensidad que tenía en el primer libro aquel corte abrupto.

Sin embargo, la primera parte del libro es maravillosa. Presenta varios personajes de forma sublime (El último superviviente de Denver, April, Daniel, Horace, Lawrence y la zumbada de Lila) y la acción es trepidante. De aplauso.

Y ahora sí, por fin, volvemos con nuestros viejos conocidos. Los que siguen vivos, al menos, porque de un plumazo se nos cuenta la muerte de algunos supervivientes del primer libro en los meses que han transcurrido en medio. La historia se desgrana con rapidez, en varias direcciones que van confluyendo en una sola, mostrando grandes personajes y personalidades, momentos de horror absoluto, y una tensión que casi puede cortarse con el cuchillo. En eso, Justin Cronin es bueno. Muy bueno.

Tanto a El Pasaje como a Los Doce les sobra, a mi parecer, esa ayuda externa y ¿divina? que ayuda a los personajes a resolver la acción en sus últimos instantes. Sinceramente, creo que todo es tan realista (dentro de lo realista que puede ser una guerra entre humanos y vampiros) que esa ayuda extra le quita algo de emoción. Y además, tampoco habría sido necesaria. Les habría costado más, sí, pero podrían haber ganado igualmente sin necesidad de apoyo.

Para mí, es la única pega y no afea el libro aunque impide que pueda considerarlo sublime. Por lo demás, me quedaré impaciente a la espera de que llegue el cierre de la trilogía que… ¡¡acaba de ser publicada!! La Ciudad de los Espejos se llama, me llama y allá voy.

Reseña: Brazales de Duelo (Nacidos de la Bruma VI), de Brandon Sanderson

MISTBORN-6_Brazales837B03DLa saga de Nacidos de la bruma ya era imprescindible cuando solo era una trilogía. Sin embargo, los planes de Sanderson para el universo que creó con los alomantes no podía quedarse ahí. Del tercer al cuarto libro dio un salto temporal y el foco de los personajes cambió, centrándose en los actuales protagonistas de la saga. Por lo que se sabe, a Waxillium y compañía les falta aún una aventura más antes de ceder el paso a lo que venga después. Sanderson ha explicado que sus planes para la saga pasan por centrarse en distintos momentos históricos de su universo. Así, los acontecimientos narrados en El imperio final, El pozo de la ascensión y El héroe de las eras transcurrían en un pasado dominado por un emperador tiránico, entre pobreza cubierta por ceniza y el auge de una rebelión, mientras que Aleación de ley, Sombras de identidad y Brazales de duelo transcurren en el marco temporal de la industrialización, en medio del cambio social que tiene lugar con los grandes avances mecánicos, la aparición de medios de transporte que funcionan con combustible, la aparición de la luz eléctrica y demás inventos.

Es sabido que Sanderson utiliza sus novelas, que en esencia son de aventuras, para hacer crecer el universo en que transcurren sus novelas, y al mismo tiempo hacernos reflexionar sobre política, religión u otras cuestiones sociales. De hecho, en mi opinión, es algo que le da empaque a su obra y que hace que trascienda más allá del mero entretenimiento.

La trama de Brazales de duelo nos pone tras la pista, una vez más, del tío de Wax, el hombre que se hace llamar Elegante y que pertenece a una asociación denominada El Grupo que pretende influir en la política actual y hacerse con el poder. Elegante se encuentra ahora detrás de un artefacto cuya existencia se desconoce si es real o producto de la mitología, unos brazales creados por el mismísimo Lord Legislador y capaces de otorgar a cualquiera que sepa como utilizarlos de todos los poderes de los metales.

Eso hace que Wax inicie un viaje hacia Nuevo Serán acompañado de su leal compañero Wayne, Marasi, el kandra MeLaan y su prometida, Steris. Los personajes de Sanderson están tan bien dibujados que es extremadamente sencillo ponerse en la piel de cada uno de ellos, entenderles y comprender por qué actúan como lo hacen. Bueno, con la excepción de Wayne, claro. Para mí, el mejor personaje de toda la saga, tan peculiar como divertido, con su forma de pensar alternativa y su costumbre de intercambiar objetos y utilizar sombreros y acentos para convertirse en otras personas. Sinceramente, dejar atrás a Wayne cuando la saga de otro salto temporal va a ser una pérdida trágica y terrible. Cada vez que interviene en una conversación la mitad del tiempo estás riéndote y la otra mitad tan anonadado como los personajes con los que habla.

En cuanto a la trama, Brazales de duelo va directa al grano, no se entretiene por el camino y tiene la acción necesaria para no perder el interés durante el trayecto. Además, abre la puerta a una serie de cambios que están por venir y que hacen que la espera hasta la próxima entrega se nos haga muy larga. Porque además, Sanderson (un autor prolífico donde los haya) está inmerso en la tercera parte de otra de sus trilogías y no hay siquiera fecha para Nacidos de la bruma VII. Las revelaciones que tienen lugar en el último tramo de la historia no tienen trascendencia por su factor sorpresa, sino porque abren un campo de posibilidades casi infinito. Sería bueno poder hablar de ello abiertamente, pero incurriría en infinidad de spoilers y no tengo intención de caer en ello.

No es la primera vez que lo digo, pero de verdad, leed Nacidos de la bruma.

Es un viaje que vais a agradecer.

Reseña: El Mago (La Leyenda del Hechicero 3), de Taran Matharu

9788408177098He aquí el tercer volumen de la saga del hechicero. Taran Matharu llega con El mago al esperado desenlace de esta historia de magos, elfos, orcos, enanos y demás criaturas del fantástico, una historia que desde el principio se ha caracterizado por su enfoque juvenil y por su prosa ágil y sin demasiadas pretensiones.

El primer volumen nos valió para conocer a Fletcher, el personaje principal de la historia, y adentrarnos con él en el mundo de Hominum. Así, Matharu nos permitía conocer las reglas que rigen el universo que ha creado, el funcionamiento de la magia, los conflictos sociales y políticos, mientras nos desgranaba una historia sencilla con reminiscencias de Harry Potter y mucha influencia de sagas fantásticas de sobra conocidas como El señor de los anillos.

En el segundo volumen de la saga Fletcher comandó una expedición al bosque dominado por los orcos. Dejando de lado que ciertos aspectos de la trama solo resultaban creíbles si te dejabas llevar por su aura juvenil (nunca tuvo mucho sentido que manden en misión secreta a unos alumnos de segundo de la escuela de magia, en lugar de enviar a gente capacitada para ello y con la suficiente experiencia, no importa cuánto quisiera argumentarlo, que no acababa de colar), la verdad es que la trama avanzaba a buen ritmo y te tenía pendiente de cada cosa que pasaba de principio a fin. Además, el final era puro clifhunger, y la espera hasta este tercer volumen se ha hecho larga justo por eso.

Y ahora, pues llegamos a El mago, el tercer volumen y, por lo que tengo entendido, el último. Aquí asistiremos por fin al enfrentamiento entre Fletcher y el orco albino, Khan. Este último desea destruir Hominum y Fletcher y sus amigos van a ser clave para impedirlo. No va a ser sencillo, por supuesto, no esperábamos que fuera un camino de rosas. Esta es la traca final, y aquí no solo vamos a asistir a un gran combate (la amenaza se cierne sobre cada página de la historia), sino también a revelaciones que nos sorprenderán y que harán que el mundo de Fletcher se tambalee.

Matharu vuelve a conseguir que no puedas dejar el libro a un lado. Es cierto que en ocasiones para un lector más adulto algunos pasajes son demasiado… light, pero no por eso nos encontramos ante un libro menor. De hecho, creo que saldría una buena película (una buena saga) de estos libros. Me pregunto cuánto tardarán en lanzarse a ello.

Ya he comentado que los tambores de guerra resuenan a lo largo de toda la novela. La amenaza de Khan es grande y Fletcher y los suyos se ven envueltos en acción desde el principio. Tenemos además la ocasión de conocer más sobre el éter y la dimensión en la que se encuentra, con todos los monstruos que habitan en su interior. Ahí es donde Matharu destaca por su imaginería, su versatilidad y la sencillez con la que nos narra cuanto acontece.

Está claro que el autor tiene muy claro el factor acción y que ha disfrutado escribiendo y poniendo en tensión a sus personajes. De nuevo, como en las dos novelas anteriores, le falla el trasfondo de los personajes. Las relaciones son todas muy superficiales, demasiado simples, y a veces eso afecta cuando en la batalla ves caer a uno de ellos. Puede que tuviera que darte más pena, o puede que tuviera que emocionarte más ver cómo se enamoran tal y cual, pero leyendo La leyenda del hechicero uno tiene en ocasiones la sensación de que la construcción de trasfondo al autor le importaba más bien poco.

Que no nos quite eso lo disfrutable de estas novelas.

Reseña: No Soy un Monstruo, de Carme Chaparro

no-soy-un-monstruoLa trama de No soy un monstruo se divide en dos arcos argumentales que se entrecruzan. Por un lado, tenemos a la inspectora Ana Arén, una mujer que se ha visto a luchar por su credibilidad y posición profesional en un mundo de hombres. Ella será la encargada de investigar la desaparición de un niño de cinco años que desaparece súbitamente y sin dejar pistas de un centro comercial en Majadahonda. Por otro lado, también nos presenta a Inés Grau, una famosa presentadora de informativos cuyo momento de mayor fama tuvo que ver con la desaparición de un niño en ese mismo centro comercial hace dos años, un caso que nunca se resolvió y que desde entonces martiriza a la inspectora Arén. La posibilidad de que la nueva desaparición esté conectada con aquella otra aterra a toda la sociedad.

Nos encontramos ante una novela de misterio que resulta aterradora por lo plausible de su trama. A mí, que tengo hijos de edades similares a las de los niños secuestrados en la novela, se me metió bajo la piel y me hizo estremecer en un par de ocasiones. Más aún cuando vi que el niño de la novela se llama Kike, como mi hijo mayor. Y Carme Chaparro narra con precisión quirúrgica uno de esos momentos de despiste, lo que se tarda en mirar la pantalla del teléfono para comprobar un mensaje, y que al levantar la madre del niño le haya perdido de vista. Cierto es que no se centra en eso la novela, pero es un capítulo sobrecogedor.

En general la historia avanza a buen ritmo. Chaparro ha escrito un thriller que se mueve con soltura durante la mayor parte de sus páginas. Hay algún bache, por supuesto, pero nada que se haga insoportable. Sí que encontré curioso que la autora repita ciertas informaciones que tampoco son fundamentales para el devenir de la historia, pero es algo que ocurre en tres o cuatro ocasiones y llama la atención. Te habla de algo y unas cuantas páginas después te lo vuelve a mencionar, casi con las mismas palabras, hasta el punto de que la primera vez que ocurrió eché páginas atrás a ver si me lo había imaginado.

Las dos protagonistas femeninas de la historia están esculpidas con mimo y tienen características diferenciables. Luego existen tres o cuatro personajes secundarios que están bien dibujados (me encantó la mujer mayor que suministra drogas “legales”, un personaje sublime) y que en algunos casos merecerían mayor presencia. En líneas generales, todas las piezas están bien situadas.

Y en cuanto a la trama, esta avanza con corrección y tiene un desenlace acorde a la historia, que resuelve todos los hilos sueltos (incluso alguno que desconcierta cuando aparece y te hace dudar sobre la identidad del asesino). De hecho, hay un giro hacia el final del libro que resulta sorprendente.

Buena novela con la que Carme Chaparro se descubre como una autora con mucho potencial y cosas que contar. Habrá que estar atentos.

Reseña: Los Muertos Vivientes #27. La Guerra de los Susurradores, de Robert Kirkman, Adlard y Rathburn

muertos_vivientes_27_1Lo peor de una saga como Los muertos vivientes son las largas esperas entre número y número.

El final del número 26 nos dejaba pendientes del estallido de una guerra que amenazaba con ser cruenta y sin cuartel. La guerra de los susurradores nos trae exactamente eso y es todo lo que esperábamos e incluso me atrevería a decir que algo más. Probablemente el mejor número de entre los últimos.

Es complicado escribir esto sin desvelar detalles de la trama pasada, aviso. Aquí comenzamos con Negan llevándole un obsequio a Rick. En una bolsa. De la que gotea sangre. Y bueno, a partir de ahí ya no hay vuelta atrás. Los susurradores quieren venganza y Rick está dispuesto a hacer lo que sea con tal de defender Alejandría. Incluso concederle a Negan su ansiada libertad, vigilada, por supuesto.

No creo que sorprenda a nadie al decir esto: a pesar de tener un papel secundario, Negan vuelve a robarse cada secuencia en la que sale. Los intercambios con Dwyght son fantásticos y su presencia en el campo de batalla es magnífica. De hecho, hay un reencuentro largamente esperado y… bueno, un desenlace interesante que seguro que arrancará más de una carcajada.

Rick sigue manteniendo un perfil bajo en este tomo. Toma las decisiones y poco más. La acción transcurre lejos de él, y tenemos mucha y sangrienta. Varios personajes pierden la vida en este tomo. Y es que lo susurradores no se limitan a atacar de frente. No han sobrevivido durante todo este tiempo sin recurrir a tácticas inesperadas. Y eso es lo que hacen, poniendo a nuestros protagonistas en más de un aprieto.

Al mismo tiempo, en este número Kirkman ya nos va dejando entrever por dónde puede que vayan las cosas una vez termine esta guerra (que por cierto está lejos de acabar). Y es que tenemos cierta interacción con las otras comunidades, y lo que sus decisiones implican para el resto, sus relaciones y demás.

Los problemas están lejos de acabar, pero claro, esto es Los muertos vivientes y ya nos esperábamos que las cosas no iban a volver a su cauce con facilidad. Por desgracia, esa trama que se iniciaba en el número anterior con Eugene y la radio queda aquí un poco en pausa por necesidades bélicas. Tengo ganas de que regrese porque me da la sensación que de ahí puede salir algo muy interesante.

Lo malo, claro, es que ahora toca esperar.

Reseña: La Mejor Venganza, de Joe Abercrombie

lamejorvenganzaAlguien debería decirle a Joe Abercrombie que escriba más deprisa.

Si queréis que os diga la verdad, cada vez que leo un libro de Abercrombie lo primero que pienso es que me da mucha envidia no escribir como lo hace él. Hasta ese punto me parece un gran escritor.

La trilogía de La primera ley (La voz de las espadas, Antes de que los cuelguen y El último argumento de los reyes) me pareció una lectura imprescindible de una calidad abrumadora. Lo siguiente que me tocaba, claro, era ponerme con los tres libros que complementan la trilogía sin pertenecer a ella.

El primero de ellos es La mejor venganza, que es el que nos ocupa en este momento. Aquí la acción se aleja de la Unión y nos lleva hacia Talins, la tierra comandada por el Duque Orso. Vaya por delante que, ciertamente, esta es una novela independiente que se puede leer sin haberse acercado a La primera ley. Ahora bien, existen guiños y claras conexiones que hacen que hacen de la lectura de este una experiencia mucho más rica. Para empezar, uno de los protagonistas tenía un papel secundario (muy secundario) a partir de Antes de que los cuelguen. Para seguir, también conocemos la relación del Duque Orso con la Unión (su hija es la esposa del rey), y por el camino también nos encontramos con otros personajes que tuvieron sus apariciones en la trilogía. Algunos de ellos aquí obtienen la presencia que demandaban desde sus pequeñas apariciones en la trilogía, como el mercenario borracho Cosca, o la pelirroja más peligrosa de todo el orbe del mundo. Amén de personajes mencionados de pasadas (un tal Nuevededos, o El Tullido).

Bien, la trama de La mejor venganza nos presenta a Monza Murcatto, también conocida como “la serpiente de Talins”. Ella es una mercenaria al mando de Las Mil Espadas, una fuerza militar mercenaria que rinde pleitesía al Duque Orso. En las primeras páginas conocemos a Monza y asistimos a un intento de asesinato que resulta brutal y sanguinario. Es imposible que alguien sobreviva a algo así, pero los astros se alinean para Monza. Y después de una larga recuperación, arrastrando unas secuelas que la impiden seguir siendo tan peligrosa como antes, decide que no puede dejar a los culpables impunes.

Lo que hace Abercrombie en esta novela es presentar su versión de cualquier historia de venganzas que hayas podido ver y o leer. En varios momentos de su lectura me vino a la cabeza Kill Bill, aunque desconozco si la película es anterior a esta novela o posterior. La trama de La mejor venganza se divide en siete capítulos, tantos como perpetradores del intento de asesinato hubo. Y como ocurría en la citada película de Tarantino, cada segmento de la historia es la persecución y caza de cada uno de esos asesinos.

Para llevar a cabo su venganza, Monza Murcatto se rodea de un variopinto grupo de personajes que son la pura esencia de la suciedad con la que escribe Abercrombie (dicho esto como un piropo, no como algo negativo, en el sentido de que logra transmitir las mayores bajezas del ser humano). Así, como ocurría en Antes de que los cuelguen, nos encontramos con un grupo de personajes obligados a convivir aún siendo absolutamente diferentes entre ellos y, en muchos casos, odiándose unos a otros.

Sinceramente, el desarrollo de la historia resulta brillante, los personajes son ricos en matices y las interacciones entre ellos los hacen más creíbles y cercanos. Además, Abercrombie no desaprovecha la posibilidad de hablar sobre la guerra y sus vicisitudes, sobre la venganza y sobre la política. El mundo en el que ha situado esta serie de novelas es amplio, inmenso y lleno de matices, y con esta novela no ha dejado de crecer.

Para mí, un escritor necesario en cualquier biblioteca que se precie.

Reseña: Estados Unidos de Japón, de Peter Tieryas

P-UNITED-STATES-OF-JAPANLa premisa de Estados Unidos de Japón es algo que me fascina. En general, la simple idea de la distopía basta para atraerme hacia cualquier libro o película. En este caso, la idea de base es sencilla: Estados Unidos pierde la segunda guerra mundial y son Japón y Alemania los que se alzan con la victoria, imponiendo sus regímenes a lo largo y ancho del mundo y dividiéndose el territorio de los Estados Unidos.

Algo que ya hizo Phillip K. Dick en El hombre del castillo. Y como me ocurrió con la novela de Dick, Estados Unidos de Japón me deja con la sensación de que han desaprovechado una gran premisa.

Pero vayamos por partes. Aquí el protagonista es Beniko Ishimura, un hombre que trabaja en el departamento de censuras y que es conocido en el cuerpo militar por dos razones: la primera, su absoluta lealtad al régimen (cuando era joven denunció a sus propios padres tras escucharles hablar sobre planes de traición), y la segunda, su fascinante capacidad para no mostrarse todo lo competente que debería ser en el campo. De ahí que haya terminado con sus huesos en una oficina en la que tampoco se le exige demasiado.

El caso es que existe un grupo terrorista denominado “los George Washington” que luchan por recuperar el espíritu de los antiguos Estados Unidos y que están intentando esparcir un juego que muestra a los americanos como vencedores de la guerra. Se cree que el antiguo mentor de Ben está detrás de la creación del juego y es por esa razón por la que la agente de la Tokka Akiko Tuksino contacta con él y le solicita su ayuda en la investigación.

Sinceramente, creo que lo mejor de esta novela (aclamadísima, por cierto) es el fascinante universo que recrea. Ese territorio gobernado por un Japón que considera a su Emperador una deidad y no admite ni siquiera un pensamiento contrario a esa idea, un régimen totalitario, fascista y represivo cargado de tecnología futurista que va desde las porticales que manejan todos los individuos hasta inmensos robots mecánicos que patrullan las calles.

Sin embargo, en mi opinión, la historia pierde fuerza a medida que deja de embaucarnos con esas imágenes fantásticas (y en algunos momentos aterradoras) y se centra más en la parte de acción de la historia. A mí, sinceramente, hubo partes que se me hicieron cuesta arriba hasta el punto de llegar a la recta final con ganas de terminar en lugar de deseando que le quedaran todavía más páginas a la historia. Lo cierto es que hay pasajes que son tediosos. Hay conversaciones que no aportan nada, momentos en que los personajes se vuelven vacíos y están ahí únicamente por necesidades de la historia, e incluso fragmentos en los que se percibe cierta bajeza que, no sé si lo que pretendía el autor era resultar humorístico, pero en mi opinión resultan indignos para un libro de este calibre.

Lamentablemente, se trata de una lectura que no ha terminado de convencerme. La primera piedra que me encuentro en la Editorial Nova, de la que hasta ahora solo he leído libros que me han parecido joyas.

Reseña: El extraño verano de Tom Harvey, de Mikel Santiago

el-extrano-verano-de-tom-harvey-mikel-santiagoDescubrí a Mikel Santiago con El mal camino e inmediatamente supe que estaba leyendo a un autor destinado a las grandes ligas, con fuerza narrativa de sobra y un estilo bien definido. Consolidé esa idea al leer su primer libro, La última noche en Tremore Beach. Sus novelas, las tres incluyendo esta última, El extraño verano de Tom Harvey, son thrillers de misterio, con algún elemento sobrenatural superficial. Sus novelas, además, están ambientadas en parajes paradisíacos, desde Tremore Beach a la campiña francesa o, en este caso, Salerno, en Italia.

La historia comienza con Tom Harvey recibiendo una llamada de su exsuegro, una llamada que no responde en ese momento y que olvida devolver. Dos días después es su exmujer la que le llama, en este caso para decirle que Bob Ardlan, el exsuegro en cuestión, ha muerto. Carcomido por la culpa, sabiendo que la hora de la muerte fue establecida apenas quince minutos después de realizar aquella llamada, Tom Harvey se desplaza hasta allí para acompañar a su exmujer, de la que sigue enamorado, durante esos duros momentos.

La muerte de Bob Ardlan es un acontecimiento importante, estamos hablando de uno de los pintores más famosos del siglo, y todo apunta a que ha sido accidental… o un suicidio. Pero ni a Tom Harvey ni a la escritora Stelia Moon, amiga del pintor, les cuadra ninguna de las dos opciones. Empezando como una conversación juguetona, ambos empiezan a elucubrar sobre la posibilidad de que hubiera algo más escondido detrás de esa muerte. Y claro, al tirar del hilo, empiezan a encontrar cosas.

El extraño verano de Tom Harvey es un “Quién lo hizo” bien elaborado, bien escrito y mejor llevado. Con un ritmo trepidante, narrado en primera persona desde el punto de vista de Tom Harvey, artista de jazz en horas bajas que también trabaja como guía turístico en Roma para poder llegar a fin de mes, tened por seguro que esta novela os va a hacer dudar en más de una ocasión y en más de una dirección. Porque cuando creas estar seguro de quién ha sido el asesino, una nueva información te hará sospechar otra cosa.

Desde luego, Mikel Santiago tiene todas las papeletas para erigirse como un escritor al que seguir la pista. Si sigue escogiendo sus ideas tan bien, desde luego que le auguro mucho éxito. Sus novelas son frescas, divertidas y tienen un ritmo que no para. Además, los personajes de El extraño verano de Tom Harvey están bien perfilados (algo fundamental en una novela tipo Cluedo como esta), con unas personalidades claras e inconfundibles, y todo lo que se menciona en la novela tiene sentido, si no en el momento, sí en el futuro.

Al misterio que rodea la muerte de Bob Ardlan se le van sumando elementos secundarios, como la muerte de una modelo unos meses atrás, que aparentemente no tiene mayor relación con Bob que el hecho de que fuera él quien encontró el cadáver, o los secretos que cada uno de los personajes parecen guardar, y la relación entre Tom y Elena, su exmujer. Y todo ello en un paisaje al que dan ganas de emigrar hoy mismo.

Gran libro. Por el momento, Mikel Santiago ha logrado tres de tres.

Reseña: Skarrion Gunthar (Sangre en el Hielo), de Andrés Díaz Sánchez

skarrion-la-sombraCuando me ofrecieron leerme el libro de Skarrion Gunthar al principio puse un par de pegas. Para empezar, soy un novato en esto de la Fantasía. Hasta ahora me he movido por el género del Terror, la novela negra y de misterio, e incluso de aventuras, pero en cuanto al fantástico, hace menos de dos años que empecé a leer a Brandon Sanderson y a Joe Abercrombie, y aún no he terminado con ellos. La otra pega era sobre continuidad: Skarrion Gunthar es el nombre de un personaje que ya ha aparecido en otras novelas del autor, y yo no he leído nada de él.

El mismo autor se encargó de contestarme a la segunda: no hace falta leer ninguna otra novela para disfrutar de Skarrion Gunthar.

Una vez terminado el libro os digo: por un lado, tener más o menos bagaje en un determinado tema no va a hacer que disfrutes más o menos de un libro si la trama de éste es buena. Por otro lado, el autor tenía razón, o al menos yo no noté que hubiera pasajes que podría haber completado de haber leído otros libros.

Y sí, estamos ante un buen libro.

Pongámonos en perspectiva. Estamos en el reino de Shakark y hay una guerra civil. La novela, de hecho, empieza a lo grande, con un redoble de tambores espectacular, segundos antes de que dos inmensos ejércitos se lancen uno contra el otro en una batalla que va a decidir el futuro del país, una batalla en la que la sangre va a salpicar por doquier, los hombres van a ser masacrados, aplastados unos contra otros, y todo lo que vamos a ser capaces de ver es sudor, violencia y muerte. ¿Existe una forma mejor de empezar una historia?

Los dos ejércitos pertenecen uno al rey y el otro a su hermano, que aspira a usurpar el trono y hacerse con el poder. Claro que no se trata solo de ver “quién la tiene más larga”, metafóricamente hablando. Todos los clanes del país han tomado partido por uno u otro bando, y además de la victoria, el poder y el dinero, lo que está en juego podría cambiar la estructura de todo el país.

¿Y quién es Skarrion Gunthar en toda esta historia? La respuesta rápida sería: él es el hijo del líder del clan Gunthar, que cuando arranca la novela lucha por el bando del rey legítimo. Skarrion es un personaje al que resulta sencillo apreciar y con el que fácilmente acabas identificándote como lector. Ahora bien, hay una cosa que me ha resultado curiosa. El libro lleva su nombre, con el subtítulo de Sangre en el Hielo. Bien, es curioso porque Skarrion no es el protagonista absoluto de la historia. Es cierto que la parte más trascendental le pertenece, pero a lo largo del libro comparte páginas con su hermana Fulla (que de hecho tiene una de las subtramas más interesantes del libro) y con los tejemanejes de la corte.

La trama del libro es interesante y avanza a toda velocidad. De hecho, tiene un par de giros que trastocan lo que estás leyendo y te hacen levantar las cejas con cara de «¿habré leído bien?». Eso hay que reconocérselo al autor: lo que sucede en el libro es tan natural que a veces, cuando te pilla a pie cambiado, es como recibir un puñetazo a traición, te quedas un ratito en shock meditando cómo es posible, pero la vida sigue y tienes que avanzar aunque sea tambaleándote.

Para mí, de hecho, eso es lo mejor. La forma en que avanza la historia y cómo suceden todas y cada una de las cosas, como en la vida real, de manera imprevista. Los personajes, además, están bien dibujados y sus personalidades quedan tan claras desde el principio que podría ser fácil anticipar por dónde van a ir los tiros… y aún así el autor consigue sorprenderte un par de páginas más adelante. Sí señor, bravo.

Por decir algo negativo, podría comentar que la narración utiliza un, para mí, exceso de vocablos anticuados. Supongo que es en parte una forma de introducirte en esa época casi medieval y de sumergirte en el mundo que ha creado el autor, pero tengo que reconocer que a veces me chirriaba leer palabras como “ciscar” o formas verbales en desuso. También puede que sea solo cosa mía, pero al leer los diálogos de ciertos personajes, y estar escritos con ese tipo de expresiones y palabras, a veces me chirriaba.

Sin embargo, me reitero, Skarrion Gunthar es un gran libro. Me lo he devorado en cuatro o cinco sentadas y he disfrutado de toda la historia como un niño. Esa mezcla de aventuras, intrigas y magia oscura y arcana me ha resultado fascinante y, sinceramente, ahora me apetece buscar las otras novelas del autor en las que aparece Skarrion.

Hasta ese punto.

Reseña: Un caballero indiscreto, de Jennifer Graham y Rob Thomas

veronica-mars-2A long time ago, we used to be Friends…

Para mí, es inevitable. Cada vez que oigo hablar, o menciono, o leo el nombre de Veronica Mars, la melodía de su intro me viene a la cabeza. No es la mejor serie que he visto en mi vida, pero desde luego sí es una, si no la que más, de las que más calaron en este pequeño corazón que llevo en el pecho. A estas alturas no vamos a negar que a mucha gente le pasó lo mismo. Veronica Mars, interpretada de manera espléndida por Kristen Bell, enganchaba al espectador con una dosis justa de misterio, líos adolescentes, mucho sarcasmo y referencias pop a tutiplén. Duró tres temporadas en antena y fue cancelada con un abrupto final que a muchos nos dejó desolados.

Muy desolados.

Pero Rob Thomas, su creador, tampoco estaba dispuesto a dejarla morir de esa manera. Aquello había que resolverlo, y varios años después se montó un crowfunding que pedía más de dos millones de dólares para poder hacer una película que diera cierre a la historia. Los fans de Mars somos legión, y aquello fue pan comido. Se recaudó rápido y más de lo necesitado, se hizo la película, todos volvimos a Neptune una vez más y se resolvieron todos los hilos que se habían dejado sueltos. Estoy bastante seguro de que muchos, como yo, agradecimos aquella jugada.

La película dejaba algunas tramas un poco en el aire. Secundarias todas, eso sí. Luego Rob Thomas se alió con Jennifer Graham y sacaron dos novelas protagonizadas por el personaje. La primera de ellas, El concurso de los mil dólares, daba comienzo allí donde terminaba la película y nos traía un caso ligero pero bien elaborado. Y muchas dosis de nuestra detective favorita.

Un caballero indiscreto es la segunda de las novelas protagonizadas por Veronica. Aquí, mientras ella investiga el caso de una chica que fue encontrada moribunda en un vertedero, con signos de haber sido violada y haber recibido una paliza, se entrecruza en la trama la búsqueda de la justicia de Keith Mars, empeñado en salvar a Eli Piojo Navarro y desmantelar el corrupto departamento del sheriff Dan Lamb.

Por supuesto, estamos ante una novela ligera y con esa frescura que caracterizaba a la serie. El misterio es fundamental, y el caso vuelve a estar bien elaborado. Sin ser una obra maestra de las novelas del crimen, se lee rápidamente y te mantiene interesado durante todas sus páginas. No busca sorprender especialmente, no intenta que descubrir al violador sea una cosa de quitarse el sombrero. El foco principal está puesto en Veronica, en su forma de actuar y de moverse para llegar hasta el final del asunto, con su sarcasmo por bandera y su obsesión por no dejar las cosas a medias.

Eso sí, no creo que sea un libro que pueda leerse alguien que no haya visto la serie. Es cierto que cada vez que aparece un detalle del pasado (y los hay a paladas, de hecho es parte de la gracia, jugar con la nostalgia de quienes amábamos la serie) se encargan de poner en situación al lector con un par de líneas. Y sí, por aquí circulan multitud de personajes a los que vimos en su momento. Por supuesto, está Logan (NoPiz, por supuesto, Team Logan al poder), y también Mac y Wallace. Y como en la serie, el noventa por ciento, es ella, Veronica.

Lo único malo que le he encontrado a este libro es que ahora sí, ya no hay más. La historia de Veronica Mars termina aquí.

De momento.

Rob Thomas… más, por favor.