Es fácil entender porqué hay tantos lectores de novela romántica. Ya sabéis que no es que me atraiga especialmente el tema, pero confieso que disfruto mucho de su lectura.
¿Quién no tiene un lado romántico que hace que por unos momentos te puedas sentir protagonista de maravillosas historias de amor?
Hay que reconocerlo, y lo siento por vosotros chicos, pero los protagonistas de estas historias nos atrapan el corazón: hombres duros, fríos, fuertes, pero que en el fondo son dulces, buenos y cariñosos. Mujeres valientes e independientes que no aceptan todas las normas de su época. Combinación perfecta de pareja explosiva como pasa en esta historia que seguro que a muchos de nosotros no os importaría protagonizar.
Devlin St. Just es un joven conde que regresa a su mansión en busca de paz y tranquilidad después de participar en una cruel guerra que le ha dejado horribles pesadillas, se encuentra, para su sorpresa, con una encantadora niñita hija bastarda de un malvado conde que ha caído muerto a manos de él mismo. Esta niña es cuidada por Emmie, una encantadora joven que también es hija bastarda de un conde y que se ha jurado que no volvería a caer en la misma trampa en la que cayó su madre. Pero la convivencia con el conde, hombre atormentado pero dulce y bueno, hace que esa idea empiece a tambalearse. La entrada del conde en la vida de ellas dos hace que todo empiece a cambiar y que un cariño y amor sincero crezca. Un cariño y amor que también es sentido por el conde y que hará que poco a poco esas pesadillas que le atormentan vayan calmándose cuando se encuentra en compañía de ellas. Pero no todo es tan sencillo como parece ya que hay obstáculos y terrible secretos que encierran sorpresas que tendrán un papel decisivo en el desenlace de esta tortuosa y apasionada historia de amor que podrían cambiar la vida de sus protagonistas para siempre.
Una deliciosa historia de amor que nos hará creer que éste es capaz de superar obstáculos que parecían imposibles y conseguir la paz del alma que tanto anhelan y necesitan los protagonistas de la historia. ¿El amor es el motor del mundo que todo lo puede? Bueno, nadie dice que tenga que ser fácil, pero esta preciosa historia de amor, cariño, comprensión y superación puede ser un claro ejemplo de ello.
Ains, si es que me equivoqué de siglo…