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Reseña: Tristán e Isolda, de Eilhart Von Oberg y Gottfried Von Strassbrurg

tristneisoldaEilhart Von Oberg fue un poeta alemán de finales del Siglo XII. Se le conoce exclusivamente por su glorioso romance escrito, la fabulosa Tristán e Isolda. De todos los escritos, el más antiguo que sobrevive en su versión original y completa, y en cualquier idioma. El nombre de Tristán procede de la rama común o primitiva de la leyenda. Más conocido a través de su original lengua normanda como Béroul Tristán. Por ello, se cree que el autor consiguió una fuerte inspiración o adaptó parte de su trabajo de alguna fuente francesa, ya que la utilización de Béroul como nombre y otros fragmentos de su versión así lo dan a comprender.

Tristán e Isolda es un relato muy popular. Una bellísima historia de amor al nivel de Romeo y Julieta, de Shakesperare, aunque se podría decir que al no contar con un creativo de renombre mundial, el relato no ha tenido la misma repercusión que la obra del inglés. Sin embargo, cuenta como una de los máximos estandartes de la poesía medieval francesa. Y como todo lo medieval, y todo lo bueno y atractivo, se le atribuyen cientos de comparaciones y fuentes inspiradoras. La más acérrima, se piensa que proviene de una leyenda celta aunque le sigue de cerca también la historia persa del Siglo XI, de Vis y Ramin.

A su vez, Tristán e Isolda se ha convertido en un romance de influencia para obras posteriores. Como buena historia de amor cuenta con el trasfondo de tragedia y con cantidad de numerosas fuentes y variaciones. El argumento en sí, se centra en el amor adúltero entre el caballero Tristán Cornish (Tristram) y la princesa irlandesa Isolda. Siendo anterior, el reflejo y la comparación con el romance artúrico de Lancelot y Ginebra, está servido. Se hace inevitable, pues dicha trama tuvo un impacto sustancial en el arte occidental. La idea del amor romántico y la literatura publicada desde que apareció por primera vez en el Siglo XII (si bien los detalles de la historia difieren de un autor a otro), refleja una estructura general de la trama casi idéntica.

A Gottfried Von Strassburg le pertenece también una versión de Tristán e Isolda. La que más me gusta a mí con diferencia. La obra de Gottfried es considerada, junto a Parzival de Wolfram Von Eschenbach y el mundialmente conocido Cantar de los Nibelungos, como una de las grandes obras maestras de la narrativa altomedieval alemana.

Su trabajo y no otro es el que tomó como inspiración Richard Wagner para realizar su ópera de Tristán e Isolda.

Algunos episodios y detalles que aparecen en algunas versiones, Oberg las altera o las omite por completo. Como soy un lector que ama los detalles y si alguien hace un juramento, no sólo quiero saber qué está haciendo sino por qué lo hace…, me decanto más por la versión de Von Strassburg. Además que mola descubrir escenas de Tristán que no han sobrevivido a los fragmentos conocidos franceses, y que te llevan a una notable conclusión sobre el personaje.

Indispensable se hace entonces (si no lo era ya) hacerse con este titulazo que todo el mundo debiera leer al menos una vez en la vida. Ediciones Siruela saca esta nueva edición que contiene las vesiones de Eilhart Von Oberg así como la de Gottfried Von Strassburg, todo en un buen tomito con el que podrás sacar conclusiones por ti mismo. El volumen incluye además una sección de Notas al final, maravillosamente documentadas, que abrirán tus ojos a todo lo que en un principio parece una historia llana pero que rápido se observa que había mucho tras ella.

No obstante, la versión de Eilhart von Oberg resulta una pieza clave para reconstruir fielmente una de las novelas de amor más originales y complejas de la literatura universal. La de Gottfried Von Strassburg constituye una visión del mundo global, codificada en sus aspectos filosóficos y teológicos, y a través del culto y la pasión erótica desarrolla diversas concepciones místicas medievales. Donde al tratarse estos temas de forma tan natural (sí, lo son, no se os olvide) más de cerca; obviamente gozó de numerosas polémicas y necias interpretaciones que, lejos de producir un consenso entre los estudiosos, no hacen sino sugerir la inagotable vigencia que anima a esta historia de extraña e intensa belleza, a plantear un buen debate o discusión a media tarde, con té o café en mano.

Reseña: Los tres evangelistas, de Fred Vargas

lostresevangelistasExisten grandes autores que para el público no-nato lector pasan de tapadillo. Autores que no alcanzan “el nombre” como para salir publicitado en la caja tonta y que en países extraños como el nuestro, sólo puedan gozar de la mínima publicidad del boca a boca… en internet. Una de ellas es Fred Vargas. Una genial autora, maestra en todo lo que escribe, que el lector asiduo conocerá, sobre todo, si es entendido en novela policíaca.

Fred Vargas, seudónimo de Frédérique Audoin-Rouzeau (1957), es una escritora francesa, autora de cantidad de novelas policiacas de gran renombre en el globo. Escogió el seudónimo de “Vargas”, por el personaje de María Vargas, interpretado por la actriz Ava Gardner en La condesa descalza. Fred, arqueóloga e historiadora de formación, recibió el premio del “Festival de Cognac” en 1986 por su primera novela.

Desde entonces, ha creado grandes personajes como el comisario Adamsberg, personaje principal en la mayoría de sus novelas. Aunque Adrien Danglard, inspector metódico de saber enciclopédico, adjunto al anterior; divorciado, padre de cinco hijos y gran consumidor de vino blanco y cerveza, es otro de sus personajes más emblemáticos.

No obstante, los tres tipos a seguir, los que gozan de protagonismo en este titulo de hoy, son los apodados Los tres evangelistas. Marc Vandoosler, “San Marcos”: hombre de familia durante el día, medievalista por la noche, le encanta llevar pesados anillos de plata. Lucien Devernois, apodado “San Lucas”: historiador, especialista en la I Guerra Mundial, utiliza al hablar muchas expresiones de esa guerra. Un personaje inspirado en el hermano de la autora. Y el último, aunque no menos importante: Mathias Delamarre, apodado “San Matías”, arqueólogo, especialista en Prehistoria. A menudo, pasea en sandalias y rara vez va vestido decentemente.

Menuda cantidad de años de experiencia comprenden, ¿no?

Siruela Editorial, encargada de traernos todas estas joyitas que son los textos de la Vargas, publica así un genial tomo que comprende la denominada trilogía de Los tres evangelistas. Recogido en un solo volumen y a un precio genial para la cantidad de diversión lectora que contiene.

Estos tres personajes, apodados los evangelistas viven en la misma casa. Cada morador ocupa un piso entero, determinado en función de la época que estudia. En Que se levanten los muertos (Debout les morts, 1995- Ediciones Siruela 2005), una mañana, la cantante Sophia Simeonidis descubre en su jardín, un árbol que nunca ha visto antes. Ella se pregunta sobre su origen y está preocupada, sin embargo, su marido le es indiferente. Se dirige a sus vecinos un tanto atípicos para comprobar si las raíces de que el árbol haya aparecido allí de buenas a primeras, pueda significar algo. Los tres evangelistas son esos tipos raros que viven enfrente. Por lo pronto, no hay motivo de preocupación, no, hasta que Sophia desaparece…

Más allá a la derecha (Un peu plus loin sur la droite, 1996 – Ediciones Siruela 2006), es la primera aparición del personaje Kehlweiler. El cual descubre un fragmento de hueso humano entre los excrementos de un perro mientras vigila la ventana del sobrino de un diputado. Con el apoyo de los evangelistas el caso empieza a convertirse en algo cada vez más extraño y más… escatológico.

Sin hogar ni lugar (Sans feu ni lieu, 1997- Ediciones Siruela 2007), cuenta nuevamente con Kehlweiler, apodado el “alemán”. Es el tercer caso de la serie (y espero que no el último). Una bestia salvaje ha matado ya dos mujeres jóvenes en Paris. Al parecer, algún loco con unas tijeras. El joven discapacitado Clèment Vauquer busca refugio en casa de Marthe, la anciana exprostituta amiga de Kehlweiler, que de pequeño le atendió como una madre. El depredador anda suelto, y las teorías de “todos los buenos” apuntan al lugar más sencillo. Pero, ¿de verdad es un caso tan fácil? Antecedentes de sufrimiento mental. Una historia que no dejará indiferente a nadie.

Las historias de Fred Vargas son siempre sorprendentes. Tienen un comienzo arrollador donde una nimiedad, cualquier suceso del día a día, se puede convertir en un caso de lo más extraño. Los diálogos de sus personajes están llenos de sarcasmos y de grandes evocaciones al paso de los años por gente que una vez vivió la vida a tope. Otros, son simples lacayos del destino diario.

Leer a Fred Vargas es siempre recomendable. Cantidad de premios tiene en su haber. Ya es hora de que vayáis descubriéndola. Los tres evangelistas es un modo ideal de empezar con tramas que os tendrán atrapado/a de principio a fin. Y eso, con la cantidad de obras sin sentido que se publican hoy en día, es decir bastante.

Reseña: Crimen en la colina, de Carlo Flamigni

En todas las partes del mundo, en cualquier rincón del planeta, por muy desconocido que nos resulte, hay disputas entre familias que dan lugar a unos sucesos de violencia que terminan en tragedia y con rencores que se transmiten de generación en generación y que de vez en cuando hacen saltar alguna chispa entre los afectados a tan complicada e irremediable situación. Y es así como da inicio Crimen en la colina, narrando el turbulento pasado que tuvo lugar en la familia Casadei, cuyo protagonista es Primo, un escritor apodado Terzo casado con Maria, una inmigrante china con quien comparte dos hijas: las gemelas Beatrice y Berenice. Junto a Pavolone, su guardaespaldas y Proverbio, alguien que le socorrió hace tiempo cuando las cosas iban mal en su vida, componen el rol protagónico principal de esta novela policíaca.

Como dije, esto es solo el comienzo de la historia, pues la verdadera trama donde la novela va ganando enteros a medida que vamos avanzando en la lectura, es la sucesión de unos escalofriantes asesinatos que están teniendo lugar en el pequeño pueblo del escritor. El asesino parece cebarse en los niños de la localidad adonde Primo Casadei ha decidido volver después de varias décadas sin pisar ese suelo para que su hija Beatrice se recupere de una tuberculosis. Cuando la pequeña sufre el intento de rapto de este maníaco, el escritor decide investigar por su cuenta, aunque a veces con la estimable ayuda del subcomisario Macbetto. No hay que quitarles el ojo a la larga lista de personajes secundarios que se nombran en esta obra: el aparej. Adamo, el padre Vittorio, el padre Michele, el conde Campi, el maestro, el pintor, el veterinario, el médico, el farmacéutico…, pues todos ellos serán los principales sospechosos en ***. Llama la atención el hecho de que no se facilite el nombre del pueblo ni de los lugares que lo componen, Carlo Flamigni lo deja a elección del lector con unos asteriscos, de esto modo cada le da su nombre particular, crea su propia historia en su propio entorno. Tan sólo se sabe que se halla ubicado en la región de la Romaña, que a su vez está situada en la provincia de Rávena. Hay que destacar la manera en la que Carlo Flamigni separa estas dos historias, la del pasado de Primo y la del presente, para obtener un resultado final formidable.

Le he dado la oportunidad a un escritor italiano, (no recuerdo si he leído algo que se haya escrito antes en ese país), y tengo que decir que para mi leer esta novela ha sido un gran descubrimiento y eso que Carlo lleva mucho tiempo escribiendo cuentos y novelas policíacas y que en el 2011 recibió el premio Sarantini precisamente por esta novela, primera entrega de esta serie protagonizada por la familia Casadei. La editorial Siruela tiene previsto publicar la siguiente, que llevará por título Sentido común y que un servidor la espera como agua de mayo.

A la hora de elegir una novela, siempre me he guiado por lo típico: ir a lo seguro, elegir la obra de un autor reconocido. Desde hace ya un tiempo, me llevo “arriesgando” con nuevos autores (o al menos desconocidos para mi) y estoy disfrutando con ello. Desde luego a Carlo Flamigni voy a tenerlo muy en cuenta en sus próximas publicaciones. Muy grata sorpresa.

Reseña: Cuentos de hadas victorianos, Edición de Jonathan Cott

En la llamada época victoriana que algunos imaginamos llena de tenebrosos encuentros y nieblas sin disolver, también hubo sol y lugares mágicos como bosques frondosos en los que algunos seres, de la naturaleza más variada, brotaban para inspiración de las mentes ilustres de la época. Se crearon así bellas historias sobre hadas, duendes, gnomos y demás criaturas feéricas, a cuyos escritos, en general, se le llamaron Cuentos de Hadas. Creaciones fantásticas en las que se incluían antiguas divinidades, almas perdidas o seres del inframundo, o del Otro Lado; todos ellos llenos de misterios y con una misión o encuentro para con el hombre.

El libro que os presento hoy es uno de los indispensables para nuestra biblioteca. Magnífica labor que ha hecho Ediciones Siruela con la publicación de una muy cuidada edición de Cuentos de hadas victorianos, la maravillosa edición recopilada por Jonathan Cott que contiene joyas inencontrables a día de hoy.

El rey del río dorado, de John Ruskin, un relato que contiene todos los elementos indispensables de los cuentos de hadas, cuenta la historia de tres hermanos, Gluck y otros dos poderosamente egoístas, los cuales, una tarde de mucho viento son visitados por un extraño personajillo que les cambiará la vida. Niño de madera, trata sobre un niño autista en cuyos pensamientos fantásticos podremos sumergirnos y perdernos en la maravilla que sabe ¿imaginar? A través del fuego, me ha gustado mogollón. La autora Mary de Morgan, ha sido para mí un gran descubrimiento. Posee unas dotes del lenguaje buenísimas, tanto que enganchan y te sumergen en este verdadero mundo mágico en el que elabora la historia del pequeño Jack, un niño de siete años que se ha dejado conquistar por el aburrimiento pero que conocerá el mundo de los duendes de cabo a rabo porque uno de estos decide visitarlo y “educarlo”. Los vagabundeos de Arasmón es más de esta genial autora, sin embargo, ahora nos narra una historia de amor, una búsqueda interminable en busca de la persona a quien más se ama, la historia de Arasmón y Crisea. Se busca un rey cuenta la vida de Merle, una niña que se ve inmersa en una historia rocambolesca de principio a fin, al más puro estilo Alicia en el país de las maravillas o El Mago de Oz, porque nunca llegas a saber si lo ocurrido pasó realmente o eres junto, a la protagonista, víctima de una fiebre. Una novela corta que nunca se olvida. Las transformaciones de Tynikin es un cuento de aventuras en el que las hadas, o el hada, una figura monumental como Titania, acompaña al héroe y le enamora mientras él se pregunta donde va. Una historia que rebosa maravillas entre cantidad de agua salpicada. Cuendo llegas al final de la antología, encuentras al que se considera el autor más importante de este género junto a Lewis Carroll, hablo de George Macdonald, maestro de maestros como J. R. R. Tolkien o C. S. Lewis. Macdonald es, sin duda, uno de los místicos más importantes de la literatura y en su primer relato La llave de oro, lo demuestra. La historia de un niño que se sienta junto a su abuela para que le cuente historias. Una de ellas, alucinante. El siguiente aporte de este maestro es Niña de sol y Niña de luna, la historia de Watho, una bruja un poco particular. El libro termina con un poema ilustrado llamado El mercado de los duendes, clave esencial para trasladar al lector a la época en la que todos estos relatos brillaban de verdad. Argumentos fantásticos que unían a niños y padres en un enlace duradero y eterno.

Para ilustrar los textos de este genial tomo se han escogido imágenes de los mejores ilustradores de la época. Jonathan Cott hace una introducción amena sobre los cuentos y su perspectiva histórica. Profundiza en las tramas psicológicas que estos contienen y afirma como todos estos autores que se subieron al carro ayudaron a devolver a la literatura inglesa a un lugar encomiable.

Cuentos de hadas victorianos no son cuentos infantiles. Pero sí cuentos fantásticos. El que sabe disfrutarlos de verdad, cede y se sumerge en ellos y se deja llevar. Es mas, cuando tienes entre manos un libro como este, es fácil dejarse llevar.

Las mejores historias sobre perros

Que el perro sea o no el mejor amigo del hombre, según un antiguo dicho, posiblemente está todavía por saber. Lo que sí se sabe con certeza es que las relaciones de los perros con los hombres han inspirado una vasta literatura.

En esta selección de relatos breves, que se abre con el magnífico prólogo de Gerald Durrell, nos encontraremos con escritores de la talla de G. K. Chesterton, Hugh Walpole, Virginia Woolf, Rudyard Kipling, Jack London, etc., que intentaron ver cuál era realmente el nexo entre seres tan distintos. Cada cual nos ofrece una respuesta diferente. Desde la épica apasionada de London hasta la amarga fábula de Walpole, pasando por el humor fresco y vital de Jerome K. Jerome, o el lirismo arrebatador con que Virginia Woolf nos cuenta el final de Flush, el perro de Robert Browning y Elisabeth Barrett Browning.

«He conocido perros malvados y bondadosos, estúpidos e inteligentes, pero no podría vivir sin ellos. Los griegos decían que una casa no es un hogar si no tiene una golondrina anidando bajo su alero, y en mi opinión una casa no es un hogar si no tiene un perro.»
Gerald Durrell

«Tal vez los perros, cuya devoción excede a la de la mayoría de amantes, sean capaces de recoger las vibraciones telepáticas de sus amados dueños que piensan y se preocupan constantemente por ellos.»
Jilly Cooper

Reseña: Fluye el Sena, de Fred Vargas

Fluye el Sena es un encuentro breve, pero satisfactorio, del lector de novela negra con uno de sus investigadores preferidos, el comisario Adamsberg. Son tres relatos lanzados en distintas épocas y en diferentes publicaciones a modo de extraños casos que se le plantean al personaje, y que Siruela ha recopilado en este libro.

En Salud y libertad, Adamsberg tendrá que  resolver el enigma de un asesino que le envía cartas retándole y burlándose de él. Al mismo tiempo, en un banco bajo la comisaría, se instala de manera permanente un curioso mendigo que casi agota la paciencia de Danglard.

En La noche de los brutos, en la fría Nochebuena parisina, una mujer se tira de un puente al Sena. Todo parece indicar un suicidio sin notas, pero claro, Adamsberg piensa que si todos los suicidas se tiran a mitad del puente entre dos pilares, ¿porqué ella se tiró  a la altura de uno de ellos?

En Cinco francos unidad, conoceremos a un peculiar sin hogar, vendedor de esponjas podridas y experto en números, que será el único recurso que tenga el comisario para descubrir al responsable del crimen a una mujer de clase alta.

Vargas vuelve a darnos cita con ese París tan suyo lleno de personajes para recordar o al menos para pasar una tarde de domingo lluviosa enganchados a la lectura.

Este es un libro que servirá para los fans como yo, a que sea menor la espera hasta la publicación de su siguiente novela larga. Respecto a los que no hayan leído nada de Fred Vargas, es una estupenda oportunidad (el libro no ocupa más de cuatro o cinco horas) para descubrir a esta estupenda escritora, que ha creado un universo tan psicológico, detallista y entretenido como auténtico. Prueba con él, como una copa de buen vino francés deja buen sabor de boca y  nunca defrauda.

Reseña: Mi hermana vive sobre la repisa de la chimenea, de Annabel Pitcher

Jamie tiene diez años. Cuando tenía cinco, su hermana Rose murió víctima de un ataque terrorista en Londres, hecho que destrozó a su familia. Ahora vive con su padre alcoholizado, su hermana anoréxica Jasmine (gemela de la fallecida) y su gato Roger en un pueblo alejado de la capital inglesa. Su madre, harta de convivir con un marido empeñado en autodestruirse, hace tiempo que les abandonó. Y el recuerdo de Rose, encarnado en la urna funeraria que contiene una pequeña cantidad de sus cenizas (sólo se recuperaron fragmentos de su cuerpo), es el eje alrededor del cual giran la existencia de su progenitor e, inevitablemente la suya y la de Jasmine.

A la difícil convivencia en casa se une el acoso que Jamie sufre en su nuevo colegio, un lugar donde cada día trae consigo la amenaza de los insultos o de alguna agresión. Sólo la amistad de Sunya, su compañera de pupitre, podría hacer llevadero el suplicio. Pero Sunya es de origen pakistaní, y su padre dice que todos los musulmanes son unos asesinos, así que no estaría bien que fuese amigo de una niña musulmana. Porque un padre no puede equivocarse, ¿verdad?

Jamie apenas recuerda a su difunta hermana, y no consigue entender por qué su padre no es capaz de pasar página y ocuparse de sus otros hijos, que le necesitan desesperadamente. Libra una lucha interna entre la atracción que siente por la luminosa Sunya y los remordimientos que le atormentan cuando piensa en lo que diría su padre si supiera que pasa tiempo con ella. Y asiste sin darse cuenta al declive físico de Jasmine, mientras se aferra con obstinación a la esperanza del reencuentro con una madre de la que hace meses que no tiene noticias.

Mi hermana vive sobre la repisa de la chimenea es el debut literario de Annabel Pitcher, una joven autora que ha obtenido un tremendo éxito de ventas con esta agridulce historia sobre las secuelas de una tragedia, y sobre cómo el dolor que causa una pérdida tan terrible puede acabar por ser más destructivo que el mismo acto irracional que costó la vida a la hermana de Jamie. La voz de este niño, que sin apenas ser consciente de ello ofrece una radiografía de la sociedad actual mientras describe su vida cotidiana, resulta enternecedora y atrapa al lector desde las primeras líneas de la novela.

Mientras leía (devoraba, más bien) el libro, he compartido el sufrimiento de su joven narrador y sus escasos triunfos. He reído y he llorado con él, y me he emocionado como hacía mucho tiempo que no me ocurría. Porque la obra de Annabel Pitcher es una de esas raras perlas que, muy de vez en cuando, surgen en el panorama literario internacional y consiguen abrirse un hueco en los corazones de millones de personas.

Una obra deliciosa y conmovedora, que ofrece elementos de interés para lectores de todas las edades y que, una vez concluida su lectura, permanece en nuestro interior como sólo pueden hacerlo las mejores historias.

Reseña: El ejército furioso, de Fred Vargas

El comisario Adamsberg, de la policía parisina, acudirá a la población normanda de Ordebec para investigar un asesinato que, según las creencias de los lugareños, ha sido cometido por el ejército furioso, una tropa de caballeros muertos que recorre parte de Europa para llevarse a personas que han cometido algún crimen y no han respondido de él ante la justicia. La visión por parte de la joven Lina Vendermont de dicho ejército desencadenará una serie de crímenes que pondrán a prueba las capacidades del peculiar comisario y de su no menos peculiar grupo de subordinados.

Mientras tanto, de forma paralela a los acontecimientos que se desarrollan en Ordebec, en París la teniente Retancourt tratará de descubrir quién ha quemado vivo en su coche a un anciano dueño de un importante imperio económico, crimen que se pretende hacer recaer sobre un joven inocente al que Adamsberg ayudará aún a riesgo de poner en peligro su propia carrera.

Tan complejo es el estilo de Fred Vargas (bastante más elaborado de lo que acostumbra a ser la típica narrativa policíaca) como complejos a nivel psicológico son sus personajes, desde el extravagante Adamsberg (que parece incapaz, a simple vista, de desentrañar el más sencillo misterio, pero que esconde una mente, ciertamente errática, que consigue detectar detalles que le pasarían desapercibidos a cualquiera) hasta el alcohólico y erudito comandante Danglard, pasando por los tremendamente excéntricos hermanos Vendemort (uno que habla al revés, otro que se cree compuesto en parte de arcilla, y un tercero que degusta con fruición todo tipo de insectos).

El ejército furioso es la primera de las novelas de Fred Vargas (seudónimo de la autora Frédérique Audoin-Rouzeau) que he leído. Y, desde luego, no va a ser la última, ya que este libro es merecedor de uno de los mayores elogios que puede otorgarse a una creación literaria, que no es otro que crear en el lector la necesidad de leer más obras de su autor/autora.

Nos encontramos, pues, ante un libro excepcional que, si bien requiere un esfuerzo extra por parte del lector, le recompensará con creces con una trama absorbente, personajes inolvidables y una lectura que, a buen seguro, le resultará de lo más entretenido.

Reseña: Los pingüinos de Mr. Popper, de Richard y Florence Atwater

Tenemos ante nosotros una pequeña novela hecha para niños y que atraerá mayores. Llena de ternura, cariño, para el propio ser humano y su relación con los animales.

He visto la película y me alegro de haber leído antes el libro, porque en muy poco se parecen. En cuanto lo tuve en mis manos, lo leí de una pasada. Me entró frío, deseé que un mensajero llamara a mi puerta con uno de esos paquetes llegados desde el Polo. Quise comenzar a vivir ese bonito sueño que es tener a un animal en casa. Y en esta ocasión, uno totalmente diferente a los que podemos encontrar en muchos de los hogares de nuestros lectores.

Mr Popper y su señora viven en una apacible localidad llamada Stillwater. Mr Popper trabaja como pintor y es un hombre humilde que se limita a desempeñar su trabajo en primavera. Pero cuando llega el invierno (como no tiene casas que pintar) se dedica a leer cantidad de libros sobre expediciones hacia ese inhóspito lugar del mundo donde habitan animales tan interesantes como los pingüinos o los osos polares. Mientras tanto, escucha el programa de radio que se transmite desde allí y envía cartas al Capitán Cook haciéndole preguntas sobre aquel remoto lugar. La señora Popper, es una mujer cuidadosa y fanática de la limpieza y no soporta que su marido pase todo el invierno en casa porque le resulta muy complicado limpiar con él de por medio. Pero a Mr. Popper le encanta el invierno. Y un buen día, recibe un extraño paquete que contiene algo que cambiará sus vidas…

Es un libro que hay que leer con el niño que llevamos dentro. Es una historia para leer a nuestros hijos antes de dormir. Una bonita historia con la que soñar. Un libro de aventuras con el que divertirse. Mucho movimiento. Porque los pingüinos son animales entretenidos cuando menos. Este libro demuestra el valor del amor  y el respeto hacia los animales. Es la bonita historia de algo que sucedió hace mucho tiempo. Un hombre que vivía el día a día con su mujer y sus hijos sin preocuparse por nada. Y justo entonces, la felicidad llama a su puerta.

El libro está adornado por ilustraciones llenas de añoranza. El ilustrador es Robert Lawson, famoso por obras como El príncipe y el Mendigo, de Mark Twain, o Mathematics for Successo, de Mary A. Potter. Láminas coloreadas que dan vida  a unos simpáticos pingüinos y a la familia Popper. Sin lugar a dudas, un cuento para tener en nuestra librería. Al que acudir, cuando queremos sonreírle a la vida.