Archive for Nacho Trigo

Reseña: El maestro y Margarita, de Mijaíl Bulgakov

elmaestroymargaritaUna vez leída El maestro y Margarita, la obra más célebre de Mijaíl Bulgakov, uno llega a reflexionar sobre varios temas íntimamente ligados no sólo al escritor como símbolo de la contradictoria identidad del ser humano,-propia ésta de la incansable y eternamente frustrante búsqueda de la felicidad y la eternidad-, sino también como voz catalizadora de la injusticia y falta de libertad de la sociedad con la que obligatoriamente tiene que convivir y que sabe que por sí mismo no puede cambiar.

La obra maestra de Bulgakov es un paradigma de todo esto, más cuando nunca pudo llegar a publicarla en vida. Imagina el lector a un artista profundamente hastiado de la vida y de su entorno social y político, un hombre machacado por la enfermedad y las secuelas de la guerra y amputado intelectual y artísticamente por un régimen al que encima le tiene que agradecer seguir viviendo.

Un Cervantes ruso que creará y querrá llevar consigo a las llamas su particular Quijote fáustico.

Sin embargo, Mijaíl a todas luces, como nos desvela esta obra, es un místico, tanto en el sentido religioso (heredado de su familia), como en el sentido estético, (por su gran cultura y pasión por los clásicos de la literatura): En su novela hace de Dios y de Diablo, de artista y de crítico, de aristócrata, de burgués y de proletario (sea un “camarada” o un delatado “compañero”); y en esas suplantaciones rodeadas de hilarantes sucesos, Mijaíl  lucha incansablemente por encontrar la bondad del ser humano, su inocencia entre tanta mediocridad y falsa fachada de los círculos artísticos que nutren el ambiente que tan bien conoce; se revela y grita a través de la pluma la terrible y silenciada contradicción entre arte, moral y humanidad en la autoengañada y alienada sociedad rusa de entreguerras, una sociedad de un país que no ha cambiado tanto si lo analizamos hoy día, un gran pueblo que pagó y sigue pagando con sangre el vivir en el pasado y en la creencia de hallarse entre el pozo de Oriente y el péndulo de Occidente.

Tras dos matrimonios encontraría en Yelena Shílovskaya el aliento emocional e inspiración artística para completar la para él siempre incompleta El maestro y Margarita. Quiso arrojarla a las llamas de una vida, la del maestro (Bulgakov) y Margarita (Shílovskaya), una existencia desgraciada que únicamente a través de la imaginación podía redimir. Su esposa afortunadamente pudo rescatar gran parte de la obra, unos manuscritos ennegrecidos por las cenizas que fueron completados por la reescritura de memoria de Bulgakov (¿un novelista que no sea soviético puede llegar a hacer eso?). Como dije, la novela nunca se publicó en vida del autor y a mitad de siglo y en plena Guerra Fría se pudo leer en publicaciones clandestinas soviéticas, hasta 27 años después de su muerte, en 1966, cuando fue finalmente editada y publicada.

El maestro y Margarita suele describirse como una sátira fantástica, y cabe destacar aquí lo curioso que resulta ver sus similitudes con las grandes obras literarias de siempre, que utilizan la fabulación y lo imaginario para sobrevolar la realidad con el fin de observarla en un análisis certero, a la vez que bellamente imperfecto y amargo, de los seres humanos que la habitan. Esta visión es lo que hace a una obra literaria imperecedera y universal aunque sea de ficción.

Bulgakov utiliza la fantasía en contraposición, como tantos otros grandes escritores del siglo XX, al movimiento artístico vigente de realismo social; y en el caso soviético hay que unirle el nihilismo y el impuesto pensamiento comunal dictado por la Rusia revolucionaria de Stalin, que Mikhail si bien en un principio apoyaba ideológicamente, al poco se dio cuenta del monstruo en que se había transformado.

El escritor así realiza una fábula fantástica y profundamente cristiana,-pero cristiana en lo espiritual, en lo mítico y simbólico, que no en lo estamental-, para expulsar los demonios de la represión en la que se vio sometido y transformarlos en personajes de ópera bufa. El maestro y Margarita es un canto religioso a los valores humanos auténticos, así como un satírico revulsivo contra la hipocresía, contra las convenciones sociales, contra el miedo, la mentira, el egoísmo y la soberbia…la mejor forma de expresarlo es a través del hecho extraordinario, la aparición del mismísimo Satanás disfrazado de extraño mago, un tal Woland, acompañado de un gato, una bruja y dos asistentes demoníacos en su verdadera identidad pero de estrambótico aspecto externo. En torno a ellos se irán presentando mediocres burócratas de la literatura, médicos, empresarios del arte, pequeñas almas burguesas en un régimen materialmente antiburgués con las que los infernales, pero no tan malvados, protagonistas juegan, se burlan y desvelan sus miserias de una manera cómica y rocambolesca algunas veces, otras de forma cruel y atroz.

Y es que la desaparición de personas sin motivo aparente, o su desplazamiento a miles de kilómetros sin saber el porqué, el absurdo mercado negro de divisa, todo ello Bulgakov lo transforma sin perder su elemento de denuncia contra las purgas de Stalin, en una trama delirante y fantasiosa que no esconde la terrible situación de la Rusia bolchevique.

Entrando muy brevemente en el argumento del libro, (que considero lo tiene que descubrir el lector y mientras menos diga mejor), posee una a priori estructura extrañamente fragmentada en su trama pero con una coherencia total una vez leída: Trozos de pequeñas historias se entrelazan antes de que el Diablo las ponga patas arriba…pero lo mejor sin duda es cuando nos traslada en el espacio y el tiempo a la Jerusalén de la pasión de Cristo, recreando una atmósfera apasionante, y sobre todo a través de los diálogos, una fina caracterización psicológica de personajes, en especial de Poncio Pilato, absolutamente magistral como plasmación de la idea de la cobardía, arquetipo que le sirve para compararlo al estado de la sociedad rusa y del conflicto interior del escritor.

A su vez, las narraciones de Poncio Pilato, sugiere la trama del libro (libro escrito dentro de otro libro del que se niega su existencia), son realmente creadas por el Maestro, personaje recluido en sus manuscritos los cuales le hacen perder el juicio. Su única liberación puede ser posible gracias a Margarita, que se enamora de él. Woland y su séquito ayudarán a Margarita a rescatar a su amado a través de un maravilloso y alucinado viaje en la noche de Walpurgis.

El maestro y Margarita fue publicada en España en 1968, y es la edición de Alianza Editorial con la traducción de Amaya Lacasa la versión que hemos tenido hasta hace poco. Sin embargo, el motivo de esta reseña es la larga y concienzuda reconstrucción de la obra que ha dado lugar a la considerada en estos momentos la edición definitiva del libro, resultado del trabajo de la filóloga y presidenta de la Fundación Bulgakov, Marietta Chudakova, dedicada a dar la coherencia a todos los capítulos en consonancia a los manuscritos dejados del maestro. La excelente traducción que nos hace más cercana la difícil prosa rusa corre a cargo de Marta Rebón. Por tanto, si  tienes interés en releer o leer por primera vez esta maravillosa obra, es la edición publicada por Nevsky la referencia al respecto;(y personalmente pienso que un libro con ilustraciones es mejor libro).

Esta es la versión más fiel a la memoria de su autor, y además de que tendrás en las manos una joya literaria que pudo rescatarse de las llamas de la represión estalinista y una de las mejores novelas del siglo XX, es una sátira social llena de imaginación que esconde una declaración de amor y compasión al ser humano, declaración cuyo contexto y mensaje  sigue teniendo sentido y estando vivo, desgraciadamente a pesar de los años.

Reseña: Bosque Mitago, de Robert Holdstock

bosquemitagoEl bosque como símbolo de lo salvaje, ancestral, mítico o divino y en definitiva como la representación del lado irracional de la mente humana es un tema que se ha reiterado en infinidad de ocasiones tanto en la literatura como en el cine y otras artes.

No deja de ser casi para todos nosotros el primer contacto directo que tuvimos siendo niños con la naturaleza tal cual, con todo aquello que está mas allá de la vida civilizada y la protección de nuestros padres, el primer punto de encuentro con una inmensidad desconocida, bella y a la vez peligrosa.

Bosque Mitago ha sido durante algunos años un libro bastante difícil de encontrar debido a que, hasta que Gigamesh se decidió a reeditarlo, todo buscador de joyas de la fantasía moderna lo consideraba como una obra esencial a descubrir en la década de los ochenta. Indudablemente, si bien no se trata de una de las obras cumbre de la fantasía de todos los tiempos, lo que sí es cierto es que es una novela tremendamente original y bastante bien escrita, o al menos lo suficiente como para hechizarte y tenerte atrapado en sus ramas y arbustos durante todo el recorrido.

Robert Holdstock escribió en 1984 una novela única e inspirada en las leyendas, folklore, historia, mitología celta y anglosajona. El autor, como Tolkien, fue consciente de la necesidad que tenía su tierra natal de tener, como tienen otras culturas y países, un sustrato mitológico y legendario común y genuino; en este sentido la novela puede interpretarse o leerse tanto como una historia de aventuras como un conjunto de cuentos míticos repletos de simbología que afectarán directamente al devenir del protagonista y que a su vez se entremezclan con el paisaje y aire silvestres, dando una sensación de que el bosque de Ryhope no es sólo un paraje natural sino una dimensión desconocida donde la realidad y  el presente se derriten como los relojes de Dalí, tanto en el espacio como en el tiempo.

Bosque Mitago es de estas novelas que mientras menos se sepa del argumento con mayor gusto se sigue su sendero. Baste decir que la trama comienza cuando Steven Huxley, un soldado retornado de la 2GM, regresa a Inglaterra para volver a su hogar de la infancia debido a la muerte del padre…allí se encontrará con su hermano Christian, el cual ha sufrido algunos extraños cambios. Los Huxley desde que recuerda siempre estuvieron afectados por el gran bosque a cuyos pies se encontraba la residencia familiar; así la vuelta de Steven, tras descubrir las investigaciones de su difunto padre, le llevará a la conclusión de que el bosque esconde algo que va más allá de todo lo que pueda imaginar y explicará la obsesión de su padre y su desaparición.

Uno de los grandes aciertos de la obra es la capacidad de adentrarnos progresivamente en una atmósfera tranquila y melancólica pero a la vez misteriosa, en la que la naturaleza verde y sus secretos someterán a los protagonistas en todos los sentidos. El bosque es el verdadero punto de la historia, y Holdstock poco a poco nos irá mojando primero los pies y luego nos sumergerá hasta el fondo en un gigantesco lago atemporal lleno de lugares y personajes sacados del sueño de la historia.

La prosa es deliciosa, favorecida por su excelente traducción, da gusto pasearse por sus páginas. El bosque de Holdstock, (a diferencia de otros autores cuando describen el campo con párrafos aburridos de foresta con nombres de plantas y bichos pretenciosamente escogidos), es un bosque perfectamente descrito, de manera sencilla pero a la vez rica, el lector gozará en cada paraje o recodo, (bordeándolo melancólica y tímidamente al principio; explorándolo hasta las últimas consecuencias al final), de una extensión de esta selva donde viven y yacen los héroes y mitos eternos; escenarios como castillos, almenas o templos derruidos que se entremezclan con el follaje en una especie de parque temático-mitológico: leyendas artúricas campan a sus anchas con los celtas, los neandertales…etc.

La trama racional poco a poco se va abandonando y acaba rindiéndose ante Ryhope: si bien el libro se inicia como una investigación donde la inteligencia y sentido común no salen de su pulcro y ordenado hogar, las ramas de lo fantástico y ominoso poco a poco van rodeando al protagonista. Como Alicia a través del espejo o Bastian en el cobertizo del instituto de secundaria, llegará un momento en que Steven abandone su mundo para perderse en una extensión salvaje e irreal donde nacieron los héroes y las leyendas.

En definitiva, Bosque Mitago de Robert Holdstock es un viaje de aventuras que rinde culto tanto a la fantasía como al lugar donde nacen los mitos de la civilización. Una novela fantástica diferente al resto pero que tuvo y sigue teniendo hoy día una magia especial.

Reseña: Nocturnos, de John Connolly

NocturnosJohn Connolly a estas alturas es un autor consagrado en el panorama actual de novela negra, con muchos (muchísimos) fans,-no confundir con otro grande del género, Michael Connelly-. Es el creador de la serie de libros del detective Charlie Parker, cuyo primer volumen, Todo lo que muere, la define como una mezcla de la fórmula «hard boiled» y el trasfondo «american gothic» de El silencio de los corderos, así como también con un pequeño pero agradable aroma de horror sobrenatural a la moda de la serie de TV, True Detective, la cual le debe a Parker bastante en mi modesta opinión. Aparte para un servidor, creo que es la novela con más asesinatos que he leído nunca.

La atracción de Connolly por el terror no sólo esta presente en las desventuras de Charlie Parker. En El libro de las cosas perdidas, novela “supuestamente” juvenil de tono melancólico y ambiente y personajes sombríos y macabros, el autor desarrolla esa pasión por relatar lo oscuro del alma humana a través de los ojos de un niño…y Nocturnos  tiene bastante que ver con eso.

Nocturnos, título claro guiño a E.T.A. Hoffmann, es una recopilación de pequeños cuentos de terror, que beben de lo moderno pero también y en mayor medida de los autores clásicos del relato de fantasmas.

El propio Connolly nos dice que muchos de ellos fueron escritos por petición de la BBC para un serial radiofónico, de ahí se ve claramente que están diseñados para ser narrados en media hora, con una composición tipo planteamiento/nudo/terror final común a todos ellos y que sirven de historia en forma de píldora antes de ir a la cama a dormir.

Lo primero que hay que decir es que son bastantes relatos, diecinueve, y son todos buenos: en ningún momento se hace la narración repetitiva o cansa. Connolly es un gran escritor, ya en sus novelas negras sabe cómo mantener el interés del lector de principio a fin. Cada uno de los cuentos está escrito con excelente pulso, dominando a la perfección la estructura, lenguaje estético y efecto emocional que debe tener un buen relato de miedo.

El libro, salvo alguna que otra excepción, es el tributo de Connolly al más grande escritor de relatos de fantasmas que ha habido, M.R. James. Lejos del pastiche, Connolly toma prestada la época de principios a mediados del siglo XX, con esos protagonistas intelectuales flemáticos y construye a la perfección los elementos de una intriga que culmina en un final impactante que tantas veces hemos disfrutado, no sólo en MR James, sino también en otros autores que nos trae a la memoria Connolly como Blackwood, Le Fanu o Machen.

La temática es tremendamente variada, lo que hace que resista perfectamente a una lectura del tirón, aunque recomiendo, como los buenos libros de cuentos, que se lea uno o dos a lo sumo por noche.

Brujas, vampiros, espectros,  hombres lobo, lamias, seres sacados de leyendas tenebrosas, casas malditas, lagos infernales, pozos sombríos con secretos, túmulos ancestrales….hay de todo y todos y cada uno de los cuentos te dejan una agradable inquietud en el corazón, insertada con la agudeza de un maestro que está por encima de cualquier escritor de saldo de novelas de terror que tanto hemos leído (y aguantado) en los ochenta y noventa. Connolly sabe ambientar, es un placer leerlo, y rinde su apasionado culto al cuento de miedo clásico en pequeñas piezas de un gran talento narrativo.

Repito, no me sobra ninguno, pero aún así puedo destacar los siguientes:

El vaquero del cáncer cabalga: un peculiar asesino deja una estela de muerte en un claro homenaje a Stephen King; es el único relato largo del libro.

El rey de los elfos: de los más terroríficos y mejor escritos que he leído en un autor actual, un personaje sacado de la peor de las pesadillas de un niño, me recordó bastante al malvado de la mencionada El libro de las cosas perdidas.

La nueva hija: serviría de inspiración a la mediocre película de terror (“La otra hija”) protagonizada por Kevin Costner.

El ritual de los huesos: tremenda, horror victoriano y muy Lovecraft ambientado en los colleges ingleses.

Las brujas de Underbury: de aroma pulpero a lo Howard o al John Silence de Blackwood, una investigación con desenlace terrible y sangriento.

Arenas movedizas: otro genial cuento en la pura tradición y estilo de MR James.

Algunos niños se extravían por error: pequeña reverencia al Bradbury de “La feria de las tinieblas”.

Profundidades verdes y oscuras: corta y efectiva advertencia a los que buceen en lagos de noche, agobia bastante.

Señorita Froom vampiro: excelente y atípico relato de vampiros con final sorpresa.

Nocturnos, más que el conjunto de relatos de miedo encargados a un escritor de novela negra, es una antología imposible del cuento de miedo clásico y moderno, hecha desde el más puro respeto a todos esos autores ingleses de principios de siglo XX que crearon escuela y que Connolly homenajea con mucha mano, sin caer en el pastiche y además aportando de su cosecha de escritor de otro género que no ha caído totalmente pero sí ha coqueteado siempre con la literatura de terror.

Particularmente me ha encantado, lo recomiendo muy mucho tanto a los lectores habituales de los libros del detective Charlie Parker como todos aquellos fans de los buenos relatos de miedo, con raíces en los clásicos, esos que pasen los años que pasen, seguirán estremeciendo.

Reseña: Vicio propio, de Thomas Pynchon

vicio propioThomas Pynchon es considerado actualmente como unos de los más grandes novelistas vivos de Norteamérica, su narrativa se puede comparar a montarse en una montaña rusa en la que el tiempo, el espacio y la percepción del universo que recrea están en continua tensión y experimentación estética, poniendo a prueba continuamente al lector. Es un escritor de una densidad de ideas y cultura popular apabullante, ultradensa hasta la lisergia, una sobredosis de horror vacui.

Vicio propio dicen es su novela más lineal, lo que no quita que mantenga los adjetivos anteriores. El esquema argumental es el típico de la novela negra americana a lo Chandler. Pero bajo ese esqueleto noir con sus vértebras bien diferenciadas,- entre  viajes de LSD con alcohol y música de guitarras surferas,- que dirigen el manido argumento del detective que busca a un tipo rico desaparecido, Pynchon nos sumerge en el ambiente, cultura, música, vestimentas…etc. de un Los Ángeles de los años sesenta. En este sentido la Norteamérica que nos cuenta es, no tanto la recreación fidedigna de un pasado sino más bien la imaginación delirante y barroca hasta la extenuación de una época vista desde el prisma bizarro del autor que la vivió, en un ejercicio tanto de nostalgia como de detallismo salvaje y desenfrenado en referencias artísticas y culturales, disparadas como balas de una ametralladora, masivamente y a toda velocidad hacia tu cerebro.

La intención de Pynchon es que el lector se pierda en los cientos de detalles y de personajes que van minando la trama, personajes esperpénticos y a la vez inspirados en un L.A. en el que la mezcla de colores chillones, estilos y modos de vida caricaturizados de lo hortera a lo imposible, diálogos rocambolescos y experiencias de lo más grotescas y divertidas, que creen en el lector la sensación de que su mente está fumando marihuana junto con el protagonista.

Hablando de éste, Doc Sportello, es un atípico Marlowe, un detective que malvive de casos, consume porros, viste con chanclas y camisas hawaianas. A través de sus ojos, y de sus hilarantes e improvisados disfraces, nos van presentando a otros personajes como su ex, Shasta, la mujer fatal buscavidas que acude a él buscando ayuda y que desaparece junto a su amante rico a su vez metido en un asunto de especulación inmobiliaria. También está el típico policía corrupto y tocapelotas, Bigofoot,  que sigue los pasos de Doc y que mantiene un interés sospechoso en todo el barullo…tras ellos el autor del libro irá, como Dante a través de los círculos del infierno, (pero un infierno no de llamas sino de cocktails, motos,  tablas de surf y mucha droga), describiendo ese Los Angeles lleno de gente tan estrafalaria como peligrosa, desde moteros del infierno hasta masajistas sexuales, drogadictos, músicos de garaje idiotizados por el éxito, soldados del Vietnam reconvertidos en traficantes de droga…y de fondo un barco misterioso y mítico, el Colmillo Dorado, en el que Doc cree que estará la solución del caso…

Entre las cientos de referencias históricas y pseudo históricas cabe destacar a Charles Manson, que lo menciona en varias ocasiones, aunque el autor, como digo, juega con el pasado y el presente en un continuo reportaje ficción con un trasfondo en el que no distingues entre lo real y lo inventado, (ese protointernet tan eficaz).

El libro igualmente es toda una entrañable parodia del hippismo, de una América vista hoy día como un adolescente que no conoces límites y que puede hacer todo lo permitido o no permitido, y en ese microuniverso como eran las playas de California, un mundo que para el lector español, ajeno salvo por el cine y conducido por Pynchon, le parecerá tan extraño y lejano como las montañas de Venus, siendo que es parte de la cultura norteamericana.

Por último mencionar que Paul Thomas Anderson, genial director de películas como “Boggie Nigths” o “Pozos de ambición”, está rodando en el momento que se escribe esta reseña la adaptación cinematográfica, protagonizada por Joaquin Phoenix. Oportunidad estupenda para adquirir y leer esta obra, y aliciente para su lectura, ya que será la primera novela de Pynchon que tenga una versión en la gran pantalla, ¿puede ser una buena adaptación? Eso será la decisión del lector que quiera aventurarse con Vicio propio.

Reseña: Un fuego sobre el abismo, de Vernon Vinge

Un fuego sobre el abismo«Un fuego sobre el abismo» de Vernon Vinge es una gran novela de ciencia ficción; con un premio Hugo compartido nada menos que con (la inferior a mi gusto) «El día del juicio final» de Connie Willis; y posiblemente la mejor space opera escrita en los noventa. Si bien puede leerse como obra independiente es el primer libro de la trilogía de “Queng Ho”; su precuela es “Un abismo en el cielo”, y la tercera parte “The children of the sky” aún no ha sido publicada en España. Podemos empezar diciendo que esta novela no es una obra fácil, de hecho es bastante densa, y esta complejidad inicial, (por lo menos durante los nueve primeros capítulos más o menos), si se consigue superar da como regalo todo un universo lleno de ideas sobre la tecnología, descubrimientos espaciales, civilizaciones, cultura, religión…etc totalmente innovadoras y apasionantes que vertebran un viaje lleno de peligros y aventuras. Vinge exige una gran capacidad de imaginación, (más que comprensión), en una serie de conceptos que al principio se escapan al entendimiento del lector pero que luego convierten a la novela en todo un hito en la creación de un universo tan fantástico como coherente. La galaxia, y todas las razas extraterrestres en ella incluida, está dividida por segmentos, o “zonas de pensamiento”, según el grado de avance tecnológico de las civilizaciones que allí habitan, por lo que este nivel marcará igualmente su capacidad para realizar viajes espaciales y comunicarse con otras razas:

Las Profundidades: es el núcleo del espacio donde habitan las razas más subdesarrolladas que no se conocen entre ellas. El viaje espacial es casi imposible, sería como el fondo abisal del océano.

La Lentitud: donde pertenecía la Tierra. La inteligencia no es superior a la humana y los viajes espaciales están muy poco desarrollados, así como la tecnología.

El Allá: que se divide a su vez en bajo, medio y alto. Aquí se viaja a la velocidad de la luz y los habitantes de los distintos planetas tienen ventajas  como la antigravedad, la inteligencia artificial (capaz de gestionar la información y funcionamiento cientos de planetas en una especie de Internet infinito y autosuficiente), así como también el comercio, la comunicación y sinergia entre sistemas y especies, (a través de los Relés). Sería el espacio típico de Star Wars o Star Trek.

El Trascenso: la zona más lejana del núcleo, donde ya las civilizaciones han avanzado tanto que se convierten en Poderes que hacen y deshacen a su antojo sin que las zonas inferiores lleguen totalmente a comprenderlos. Los poderes del Trascenso pueden provocar que determinadas razas inferiores puedan escalar más rápidamente a una zona superior o viceversa, así como provocar la creación, avance o destrucción de especies, separadas entre ellas por miles de años de diferencia temporal y espacial.

Es un universo bastante complejo, para empezar con la novela es importante tener claro desde el principio esta división. La historia comienza cuando una colonia de investigadores humanos se asienta en un planeta en el que desatan un poder antiguo, con un gigantesco potencial expansivo e inmensamente  destructivo, al que luego nombrarán como La Plaga. Sólo consigue escapa una nave con una familia dentro y montones de cápsulas de hibernación con niños en cada una. La nave apenas tiene combustible y no le queda otra que aterrizar en un planeta cuasi salvaje con una civilización aún por evolucionar, similar a la Baja Edad Media terráquea. Sólo sobrevivirán dos hermanos, un niño y una adolescente, que estarán separados desde el principio y de manera accidental en dos bandos enfrentados en una guerra ancestral.

Otro de los grandes logros de Vinge ocurre precisamente en este planeta, y no es más que la creación de una raza extraterrestre absolutamente ajena en forma y biología a la humana. Estos seres de cultura medieval que acogen a los niños, están compuestos físicamente por pequeños animales de forma canina que si se unen forman un ser personalidad inteligente. Es difícil al principio para el lector identificar a una raza no antropomórfica, sin embargo Vinge tiene la maestría de hacerlos totalmente creíbles como grandes personajes, explicando a retazos su historia, cultura, así como sus limitaciones físicas y psíquicas: tienen la ventaja de que si muere una de sus partes la pueden reemplazar por otra a la que asimilan también su personalidad. Como desventaja no puedes permanecer muy cerca los unos de los otros en grandes aglomeraciones ya que les supone una alteración psíquica en cada uno de sus pequeños miembros que provoca que se disgreguen. Prácticamente es una raza alienígena que pide a gritos un avance tecnológico, y en la trama los niños desempeñarán un papel fundamental en este sentido, y no exento de amenazas y conflictos.

La historia va saltando de capítulo en capítulo en dos líneas argumentales, la de los niños y la que comento a continuación:

La plaga se expande contaminando cientos de planetas, la protagonista en este espacio será una especie de investigadora diplomática que de manera espectacular y trágica tendrá que viajar en busca de estos niños, la única esperanza, por todo el espacio acompañada de un pirata física y neuronalmente “resucitado” por Los Poderes y una pareja de comerciantes, un tipo raza alien arbórea inteligente (igualmente grande Vinge al retratar esta raza alienígena). En este viaje en busca de la nave superviviente y los niños perdidos, serán perseguidos tanto por La Plaga como  por media galaxia, que sospecha de los humanos como los descubridores del virus interestelar y por tanto cómplices de La Plaga. Aquí como en la realidad, las redes sociales de información son una espada de doble filo, pero en esta caso a nivel cósmico. En definitiva es una odisea que estará llena de desventuras, traiciones, amenazas y acción.

“Un fuego sobre el abismo” es tanto leer un relato de aventuras como  una guía turística de un país lejano,  es un libro que exige leerlo con tranquilidad, atención y  con un ánimo de asimilar toda la imaginación que desborda en cada uno de sus capítulos…la recompensa merece más que la pena. Vinge se apropia del clásico relato de viajes y piratas por el Caribe y lo lanza, no a un mar plano, sino a todo un cosmos complejo pero magistralmente ideado donde millones de razas y entidades tienen cabida en un caos ordenado de civilizaciones (mayormente matriarcales) y seres de lo más diverso, detallado y apasionante…

Es una novela que recomiendo para lectores de ciencia ficción con un poco de bagaje, no demasiado, y que gracias a La Factoría de Ideas, nos da la oportunidad de volver a adquirir esta monumental space opera que desde que se descatalogó en la mítica colección Nova, la hemos reclamado y perseguido como a la nave Fuera de Borda II.