Reseña: Los pingüinos de Mr. Popper, de Richard y Florence Atwater

Tenemos ante nosotros una pequeña novela hecha para niños y que atraerá mayores. Llena de ternura, cariño, para el propio ser humano y su relación con los animales.

He visto la película y me alegro de haber leído antes el libro, porque en muy poco se parecen. En cuanto lo tuve en mis manos, lo leí de una pasada. Me entró frío, deseé que un mensajero llamara a mi puerta con uno de esos paquetes llegados desde el Polo. Quise comenzar a vivir ese bonito sueño que es tener a un animal en casa. Y en esta ocasión, uno totalmente diferente a los que podemos encontrar en muchos de los hogares de nuestros lectores.

Mr Popper y su señora viven en una apacible localidad llamada Stillwater. Mr Popper trabaja como pintor y es un hombre humilde que se limita a desempeñar su trabajo en primavera. Pero cuando llega el invierno (como no tiene casas que pintar) se dedica a leer cantidad de libros sobre expediciones hacia ese inhóspito lugar del mundo donde habitan animales tan interesantes como los pingüinos o los osos polares. Mientras tanto, escucha el programa de radio que se transmite desde allí y envía cartas al Capitán Cook haciéndole preguntas sobre aquel remoto lugar. La señora Popper, es una mujer cuidadosa y fanática de la limpieza y no soporta que su marido pase todo el invierno en casa porque le resulta muy complicado limpiar con él de por medio. Pero a Mr. Popper le encanta el invierno. Y un buen día, recibe un extraño paquete que contiene algo que cambiará sus vidas…

Es un libro que hay que leer con el niño que llevamos dentro. Es una historia para leer a nuestros hijos antes de dormir. Una bonita historia con la que soñar. Un libro de aventuras con el que divertirse. Mucho movimiento. Porque los pingüinos son animales entretenidos cuando menos. Este libro demuestra el valor del amor  y el respeto hacia los animales. Es la bonita historia de algo que sucedió hace mucho tiempo. Un hombre que vivía el día a día con su mujer y sus hijos sin preocuparse por nada. Y justo entonces, la felicidad llama a su puerta.

El libro está adornado por ilustraciones llenas de añoranza. El ilustrador es Robert Lawson, famoso por obras como El príncipe y el Mendigo, de Mark Twain, o Mathematics for Successo, de Mary A. Potter. Láminas coloreadas que dan vida  a unos simpáticos pingüinos y a la familia Popper. Sin lugar a dudas, un cuento para tener en nuestra librería. Al que acudir, cuando queremos sonreírle a la vida.

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