Reseña: Black Op Integral #1, de Desgard y Labiano

BLACK OP 1 COVER.inddBlack Op es una serie reciente que está gozando de bastante éxito al otro lado de los Pirineos. Al poco de ponerte con ella, te percatas de que guion y diseño crean una perfecta fusión. Os pongo en situación: «En el corazón de la paradoja americana —entre la moral puritana más estricta y la ausencia total de escrúpulos a la hora de defender la hegemonía de los EEUU—, dos amigos de la infancia ingresan en la CIA para una misión de alto riesgo: en plena Guerra Fría han de resucitar a la mafia rusa para luchar contra el comunismo desde dentro». Esto dice la sinopsis oficial, ahora os cuento yo: «1945. Floyd desde que tiene 4 añitos decide que un día formará parte de la CIA. Los rusos acaban de matar a su padre y se siente destinado a matar/destrozar/derrotar a ese Ogro Rojo. 1967. Floyd lo consigue. Entra en la compañía más secreta y con fines más oscuros de Estados Unidos. Su primer destino, la India. Donde se introduce en todos los blackop022juegos sucios que conforman la Guerra Fría. 2004. ¿Por qué Floyd decide regresar al sueño americano que triunfó con el marxismo?».

Ponent Mon nos trae este primer integral, que recoge los tres primeros álbumes de un thriller de espionaje y novela negra en formato cómic más que destacable. De los recomendables, de los duros, de los bien conseguidos. Una serie que bien podría llamarse “No despierte al monstruo dormido” o “El aprendiz del Diablo”. ¿Enriquecer a la mafia rusa para eliminar el comunismo, utilizándola además para erradicar esa “plaga”? Floyd poco a poco se da cuenta del mal que está haciendo, sobre todo, cuando comprende que la vida de Lovna está en juego. Una historia que bien pudiera estar basada en hechos reales. No me extrañaría nada, pues de verdad, de mis últimas lecturas, pocos argumentos han sido tan realistas.

blackop02Desberg (1954) comenzó su labor de guionista en 1976, realizando historias cortas para la revista Tintin, pero no fue hasta 1980, que este discípulo de Maurice Tilleux, el creador de Gil Jourdan, comenzó su trabajo de profesional en Spirou; asegurando la continuidad de las aventuras de Tif y Tondu y creando sucesivamente los títulos 421, Billy, el gato, Mic Mac Adam y Jimmy Tousseul.

Debido a su don para con el dibujo, Hugues Labiano (1963), se convirtió rápidamente en uno de los principales diseñadores de su generación. Comenzó a dibujar para fanzines pero su carrera realmente empezó en 1988 con una brillante ilustración para Viaje al corazón de Europa en la Edad Media. A partir de ahí, toda una serie de grandes obras donde destaca su participación en el álbum Dixie Road que le valió el Premio a la Mejor Serie del Festival de Illzach en el año 2000.

Black Op es una historia de cimentación. De motivos personales, con giro de tuerca cuando toca, de ideales cumplidos y derrocados cuando se acercan a la verdad. Escenas brillantes, gustando por ejemplo ver el envejecimiento de los personajes y el cambio del modo de ver las cosas según el paso de los años. Autores que utilizan brillantemente situaciones retrospectivas que nos permiten seguir con interés la pasión del protagonista. Pero también la evolución de las alianzas, incluso cuando sabes que se blackop00huele al fondo una traición que pondrá en grave peligro a lo que más se quiere. Muy interesante todo lo que va sucediendo, aunque como buena historia de espionaje, si no estás atento/a, puedes verte en un lío. Convertirse en una trama complicada.

Pese a todo, una excelente serie con flash backs bien dominados y un correcto dibujo de Labiano que conviene a la historia. Con momentos de nostalgia de esos amores que tuvimos en el pasado, que nos perseguían, y no los valorábamos en su momento, por estar nosotros al mismo tiempo blackop01buscando otra cosa. He tenido eso en la memoria desde que devoré el tomo. Provocado por la situación de Jo-Ann, que en los años 60 parecía dispuesta a tirar todo por vivir el gran amor de su vida junto a Floyd. Geniales pequeñas tramas dentro de la estructura principal. Con el aliciente de trasfondo del porqué matar a su antiguo amante… Lovna que pasó por todas las etapas del infierno (de niña a mujer) la encontramos rota y amargada por no ser capaz tampoco de encontrar un ápice de felicidad, esa suerte que siempre se niega a algunos.

Desberg y Labiano muestran en Black Op un destacable trabajo. Una serie que apreciaréis si la degustáis con tranquilidad, café irlandés en mano, entornando los ojos y cerebro cuando os llega la información. Como un buen espía retirado. Sintiendo empatía. Dejándote llevar junto a los protagonistas e introduciéndote, en esta enorme operación geopolítica a gran escala.

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