Seis meses hemos tenido que esperar pero por fin está aquí, ya tenemos nuevo tomo de los esperadísimos muertos vivientes de Robert Kirkman. Sí, una vez más podemos degustar la serie que nos cambió la vida a muchos, sobre todo, a los que somos seguidores del tema zombie en los cómics desde el principio de los tiempos.
Este volumen congrega los respectivos números americanos del 97 al 102, y continúa con el arco argumental tan interesante en el que luchan por llegar a La Cima. Como he dicho, contiene el esperado número 100 del que tanto se habló en USA y en el que Kirkman prometió realizar un nuevo giro argumental y… bueno, así ha sido. Aquí se han cambiado las tornas.
En Los Muertos Vivientes #17: Algo que temer, el grupo, liderado aún por Rick, ha ofrecido a la comunidad de La Cima protección a cambio de una difícil tarea, liberarlos del violento grupo de Negan, una panda de mafiosos motoristas que extorsionan a todo el que pueden. Rick y los suyos sólo necesitan suministros para seguir adelante. También un poco de colaboración. Rick cree que todo va a salir bien e ignora con bastante frialdad a los secuaces de Negan cada vez que intentan atacarlos. Pero una de las rondas comunes que realizan un par de integrantes del grupo, lo cambia todo. Rick, aterrado, no quiere más muertes sin sentido. Anda desesperado. Y cuando Glenn y su novia le comunican que esperan un hijo y que desean vivir tranquilamente en La Cima. Decide llevarlos.
Así pues, realizan el viaje a La Cima para negociar. Se pierden. El camino es más largo de lo previsto y tienen que hacer noche en un tramo de carretera semioculto donde el viento silbante no previene de lo peor. Negan y los suyos los cercan. Ya nada volverá a ser igual.
El nuevo impulso que los lectores esperaban está aquí. ¡Menudo momentazo! Los hechos ocurridos en Los Muertos Vivientes #17 Algo que temer, a muchos de vosotros no os va a sentar muy bien. Os va a afectar, estoy seguro. De hecho, aún no me puedo creer lo que les hace Negan. Aunque tampoco me esperaba la reacción de Rick. Porque cuando todo se torna en desgracia, Rick siempre me había enseñado que no había vuelta atrás.
La pregunta es: ¿La hay, cuando te arrebatan lo que más quieres?
Esta serie maneja un nuevo arco como Kirkman prometió. El autor se reinventa a sí mismo y ahora más que nunca es casi imposible saber donde deparará la serie. Después de más de cien números mantiene perfectamente la intriga y el suspense. Esta gran historia sobre el mundo apocalíptico donde los zombies ya casi no son un problema, ha multiplicado sus seguidores gracias a la serie de TV. No es para menos. Los que seguimos el cómic desde el principio sabemos que no hay un próspero futuro para esta historia. La brutalidad, la violencia, el amor interrelacionado y el salvajismo, vuelven a estar
patentes. ¿De forma desmedido? No. Real. «El hombre es un lobo para el hombre», my friends.
Los Muertos Vivientes (The Walking Dead) es una de las pocas series que roza tanto la realidad en un mundo de lo que sería; con tal fuerza que araña. Muchos han tildado que la serie empieza a acusar cansancio. En mi opinión, tiene un grandísimo mérito que después de tanto, siga manteniendo una poderosa intriga. Se me hacen cortos los tomos.
Quiero más, porque hay más, muchos más que saber. Las situaciones hace tiempo que se le fueron de la mano a todo el mundo. Intentan una y otra vez, ser seres racionales, mas, ya parece tarea ardua imposible.

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