Reseña: Head Lopper. El Cortacabezas y La Isla o Una Plaga de Bestias, de Andrew MacLean

Si estáis puestos, deberíais saber que uno de los cómics que más lo petó hace un par de años en USA fue Head Lopper. Una de esas genialidades que brotan muy de vez en cuando y que el boca a boca, dibujo a dibujo, critica a critica, provocaba que te acercaras a él tan encantado que terminabas uniéndote a la comunidad y sus alabanzas. Ese mismo que te preguntabas una y otra vez como dicha joyita de Image no cruzaba el charco para ser disfrutado aquí. Acción. Aventuras. Fantasía. ¡Decapitación! Yo que siempre me quejo sobre que apenas salen a la luz buenos cómics de Fantasía va y me encuentro que Norma Editorial trae por fin este pedrusco de mithril traducido a nuestro país y en un primer volumen llamado El Cortacabezas y la Isla o Una Plaga de Bestias, que recopila los primeros cuatros números de esta maravillosa serie que en USA llegó hasta el doce. Así que haced los cálculos, por que por el momento os aseguro que estos tres volúmenes son tan indispensables que os parecerán pocos.

Como una buena novela Fantasy, Head Lopper cuenta con todos los detalles: mapa ilustrado para situar la acción, monstruos a cascoporro, puños, espadones y épica. Y todo con un trazo minimalista, tan sencillo pero gustoso a la vista, que te fustigas pensando como se hace tanto, con tan poco. Ambientado en un mundo fantástico, el cómic trata la vida de un maestro de la espada apodado Head Lopper, el cual lleva la cabeza de una bruja en un bolsón y llega a una ciudad para un trabajo: asesinato por contrato. Pero las cosas se enturbian a partir de ahí y en un giro sorprendente de los acontecimientos, este mercenario del espadón termina enfrentándose a todo tipo de monstruos horribles.

Sinceramente, hay dos temas que hacen que Head Lopper sea realmente bueno y es que guión y dibujo vengan del mismo autor. Andrew MacLean está brillante y al ser uno solo, la compenetración y el deseo con cada detalle es máximo. Es muy Hellboy en ciertos aspectos; lleno de misterios arcanos y un ingenio humorístico que si te cala, lo amarás siempre. Además, es un cómic que no aporta una épica de fantasía exagerada, los paisajes y ciertos personajes con muy poco dicen mucho, como os decía. Y no tiene tramas intrincadas en las que perderte. Con unas viñetas bien presentadas y con una visual muy cercana, estás «presente» en primera instancia. Deseando desde el primer momento que Head Lopper salga indemne del próximo atasco, y ríes mientras él ríe. También es maravillosamente dinámico. Las escenas de lucha a menudo pueden ser un poco complicadas en un cómic, pero vale la pena encuadrar como posters casi cada viñeta encontrada en Head Lopper. Me he enamorado de este arte, os lo digo muy en serio.

Las interacciones entre Norgal y esta cabeza de bruja que lleva consigo son entretenidas y estoy intrigado por saber la forma en que los dos se encontraron por primera vez. Además, hay un montón de conspiración en esta cómic y los villanos que crea Maclean tienen sus momentos geniales también. Me encanta cómo el Rey es un niño pequeño y cuando las personas se acercan a su Señor, la madre del rey les pide repetidamente que se dirijan a su rey de forma directa, aunque no tenga ni idea de qué diablos está pasando…

Y no cuento más por que deseo profundamente que me hagáis caso y os pongáis con esta genialidad. Norgal es un personaje principal maravilloso, de esos que deseas que no muera nunca, a cinco minutos de haberlo conocido. Andrew Maclean ha escrito e ilustrado un cuento épico que todos (y digo todos) deberían leer y disfrutar. Es igual de divertido, tonto, lleno de acción y cautivador debido a ese maravilloso mundo cargado de criaturas geniales que vais a encontrar. ¿Mencioné que rebosa acción? A tope de power.

Cuatro números me han parecido un recorrido corto aunque divertido a través de una historia que involucra a un barba que lleva una espada (más grande que yo), cortando muchas cabezas de manera creativa y atractiva. Si sólo saber esto te parece insuficiente para que os recomiende este cómic, entonces mira, no sé qué hacéis realmente en este mundo…

Puro mithril.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *