Reseña: Las Puertas del Ayer y del Mañana, de Álvaro Escudero e ilustraciones de Begoña Fumero

Un narrador del que no sabemos nada de él nos relata la leyenda de la pirata Escarlata; capitana del navío Fénix del Alba que navega más allá del umbral del horizonte, en los mares más lejanos, donde las tormentas hunden barcos y ponen a prueba la bravura de los grandes marinos. Allí sabremos que va a la deriva. Pero, ¿qué tiene de especial nuestra protagonista? Para empezar en vez del típico loro, la acompaña un hurón. Su parche en el ojo esconde un secreto muy peculiar. Acobarda a sus enemigos diciéndoles insultos tan enrevesados que no los soportan acabando ellos mismos tirándose por la borda. Y ya sé lo que os estáis pensando, ¿busca un gran tesoro como todo buen pirata que se precie? Pues sí, lo busca. Pero su tesoro es especial, diferente a esos famosos cofres llenos de joyas y monedas de los que tanto hemos leído. Ella pide un tesoro que pueda hacerla feliz el resto de su vida. Casi nada ¿eh?

Será una adivina la que la guíe hasta un paraje de ensueño lleno de misterio donde se encuentran: Las Puertas del Ayer y del Mañana. En el bosque de ese increíble lugar conocerá a un chico mago que sigue llorando y buscando respuestas a la muerte prematura de su madre. Juntos se adentrarán en la mayor aventura conocida por ser humano desde las noches de los tiempos. Descubrirán las respuestas que toda la humanidad se ha estado haciendo. Creemos que nuestra vida es como llegar a un destino, pensamos que estamos en un viaje teniendo que conseguir un lugar, pero ¿ahí acaba todo? ¿Lo dejamos? No, no nos movemos para llegar a un destino en sí siempre, hay una nueva estación que alcanzar. Desearíamos quedarnos en un determinado momento. Es lo que llamamos obtener una meta o un sueño. Y no es posible por que apenas has llegado. Prosigue el camino. Una nueva estación nos espera. El ayer y el mañana nunca terminan debido a que todo lo presente es un espejismo. Tan pronto como llegamos, ya es todo pasado. Tan pronto como lo hemos alcanzado es el futuro. Las estaciones no nos conducen a un destino, ellas son nuestro destino. La dama Lluvia les explicará que el dolor es el gran limpiador de la vida. En una mansión surrealista, una valquiria viaja a la tierra de los sueños acompañando a las almas de los que duermen. Conocerán al Sr. Tiempo, que nunca se detiene. Junto al Árbol de la Vida entenderán.

¿Por qué culpamos a la guerra de la destrucción cuando la guerra la provoca el hombre? Aquí leeréis una digna narración de las verdades que más duelen. La guerra les hará llegar hasta la señora Muerte que camina en silencio sobre el agua. Ella es el equilibrio, lo contrario de la vida del contrapeso. Uno no puede existir sin el otro. Sigue el ruido y el caos de la guerra, una sombra silenciosa que pasa entre las llamas. Nuestro mago la necesitaráa para hallar su paz. Pero no es quién tiene sus respuestas. Todavía hay que viajar al otro lado del río donde descubrirán a tres mujeres con madejas de hilo entre sus manos. ¿Encontrará la pirata Escarlata su tesoro? ¿Encontrará el mago las respuestas?

Escrita con una prosa suave, siguiendo la estela de un cuento, seremos incapaces de detener la lectura hasta su final. Aunque una cosa es cierta: un Tesoro no se localiza si antes no se busca. Las aventuras no las vive quien no sale a por aventuras. El destino no llega por casualidad. La mayoría de veces hay que pasar por adversidades y dejar muchas lágrimas en el camino. Álvaro Escudero nos dejó una gran historia de magia y fantasía que se hizo todavía más poderosa con las maravillosas ilustraciones de Begoña Fumero. En verdad, una pequeña joya de palabras e imágenes, digna de estar en vuestra biblioteca personal.

Sí, sí, lo recomiendo.

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