Reseña: Los Lobos No Piden Perdón, de Miguel Conde Lobato

España entera está conmocionada. Onofre Castro, Secretario de Estado de Justicia, se encuentra en la cárcel de Teixeiro sospechoso del asesinato despiadado contra siete mujeres. Carlos Wolverine es un periodista que aspira a salir del anonimato. Sin saber el motivo, será elegido por Onofre para publicar cada semana un artículo confesando sus crímenes. Por supuesto, todo ello en uno de los diarios más influyentes del país. Pero, ¿por qué desea confesar y acabar en la cárcel durante años? Y…, ¿por qué precisamente pide confesarse con dicho periodista? Así comienza este thriller español.

Dudo mucho que un juez permitiera que un psicópata relatara sus crímenes mediante artículos semanales como si de un serial televisivo se tratase. Pero la novela se escribió para que los lectores disfruten de una historia. Por lo tanto, una vez aceptemos la trama, ya podemos dejarnos llevar por toda su estructura repleta de giros dentro de un tema actual de gran debate, la pena de muerte. Empecemos. El comienzo será lento mientras leemos las reuniones de Onofre con Carlos, donde no faltarán ciertas alucinaciones mesiánicas muy típicas de esta clase de asesinos, ni sus desprecios a las mujeres asesinadas. A la vez, el periodista por su cuenta entrevistará a familiares y amigos de las víctimas. Será en esa investigación paralela cuando las cosas comiencen a no encajar. Entonces el ritmo irá creciendo hasta tal punto que Miguel Conde Lobato nos introduce en temas de conciencia social.

Las redes sociales estallan, todos son de repente abogados, jueces, todos creen tener el derecho de opinar, ¿os suena? La pena de muerte vuelve a ser tema de debate y es que curiosamente fue Onofre quien en su día se comprometió con los derechos humanos rebajando las penas a los criminales para que estos pudieran rehabilitarse en la sociedad. Esto me recordó a un chiste que leí hace ya años sobre un político que le preguntan porque no invierten más dinero en educación y sí en cárceles, respondiendo el político: «Por que yo no voy a volver a estudiar».

¿Estaba nuestro psicópata preparando el terreno para él mismo? ¿Tenemos una ley hecha a medida del poder? Mientras el periodista va ganando fama con sus artículos, la gente utiliza las redes, los psicólogos intentan explicarnos si es posible que alguien con un cargo tan importante (un hombre brillante), pueda convertirse en un asesino despiadado. Parece que hay tantas razones para matar como para vivir. Podría ser simplemente la curiosidad de alguien que carece de empatía o irá a por los errores del pasado en un mundo que no juega limpio. Uno podría matar por odio a un pueblo, por amor para proteger a un niño o poner a un ser querido más allá del sufrimiento. Uno podría matar por avaricia, por celos…, hay muchas razones para matar y todas parecen estar justificadas en ese momento. Los titulares van saliendo, pero nosotros seguimos sin entender por qué no lucha por su inocencia empeñándose en cumplir condena. ¿Necesita esa gloria? Seguimos con un buen ritmo narrativo, todo va más deprisa no parece que nada vaya a cambiar salvo que sea condenado. Entonces el periodista encuentra una antigua leyenda policial conocida como “El Catálogo”. Todo da ahí un giro tan espectacular como imprevisible.

Volvemos al principio de mis palabras, a mí personalmente me hubiera gustado que se hubiera escrito sobre una base más realista. Es muy difícil que pueda darse un caso tal y como lo dejó el escritor. Lo adornó de verdades e imposibles, quedando una extraña historia, aunque logra romperla en mil pedazos ante el descubrimiento de la verdad. Sin duda alguna, las últimas páginas nos descubrirán lo más sorprendente de los asesinatos.

Una historia dura donde cada víctima siente que la han dejado sola, que nadie escuchó sus gritos, ni sus súplicas. Ahora debemos ser los vivos los que hagamos justicia por ellas. ¿Quién es Onofre? ¿Asesino o víctima? ¿Y Carlos, manipulador o marioneta? Si os gustan los desenlaces difíciles de descubrir y las historias con preguntas que necesitan respuestas, sin duda es vuestro libro.

One comment

  1. Rosa María dice:

    Me gusta el tema, Soraya, aunque pueda ser duro. Y por lo menos, es algo diferente a lo ya leído. Apuntado el libro.

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