Reseña: Corto Maltés. La Casa Dorada de Samarkanda, de Hugo Pratt

cortomaltes_samarkandaAsí como ayer os hablaba de un cómic clásico que era una total demencia no haber leído a estas alturas, con Corto Maltés, más de lo mismo. Otro de los grandes personajes del cómic europeo que estoy descubriendo en mi segunda juventud; o en fin, quizás tengan razón algunos en que las cosas te llegan, cuando te llegan… En el momento justo. Tampoco se puede abarcar tanto.

Realidad y sueño se entremezclan en cada aventura de Corto Maltés. Ficción histórica y algo de pulp también. Hago referencia a lo de sueño pues curiosamente he llegado a soñar con sus argumentos; suelen ser aventuras tan delirantes para mí, tan diferentes de un cómic normal…, un ejemplo claro es esta gran joyita de hoy. La búsqueda de un tesoro perdido de Alejandro Magno que todos los indicios lo sitúan entre las cortomaltes_samarkanda03montañas de Afganistán y Pakistán, no muy lejos de la Casa Dorada de Samarkanda, una cárcel que es un auténtico infierno. Un lugar donde se encuentra un prisionero medio viejo-medio amigo, el cabronías llamado Rasputín. Dorada por que solo puede evadirse gracias a los sueños dorados que produce el hachís. Díganme ahora si esto no es diferente y totalmente pulp…

Corto Maltés es una serie de cómics con un marinero aventurero, un detective a la sombra, creado por el guionista y dibujante italiano Hugo Pratt en 1967. Una gran joya del noveno arte traducida a numerosos idiomas. Un personaje debutante en la genial obra La Balada del Mar Salado, ya reseñada y aún disponible en Norma Editorial en esta misma edición-colección que hoy os presento. Con la que vais a alucinar cuando descubráis la cantidad de información documentada que aporta al inicio para dar al lector ese ambiente ideal, esa situación, cortomaltes_samarkanda00antes de empezar a leer, antes de viajar. En La Casa Dorada de Samarkanda vais a leer-vivir-descubrir como haciendo equilibrismos entre patrullas francesas, ejército turco, sociedades secretas nacionalistas muy peligrosas y viejos enemigos, además de encontrarse con su propio doble o un oficial turco asesino y cruel; Corto nos mostrará todo un año de vida donde realiza uno de sus viajes más conocidos.

Desde el Mediterráneo hasta el contrafuerte del Hindú Kush, atravesando las estepas del Asia Menor y Central en busca de ese tesoro tan magnánimo como lo puede ser el del gran Alejandro Magno. Una ruta llena de peligros con gente de la que no te puedes fiar…, o sí. Pero, cortomaltes_samarkanda01¿cómo saberlo? Nacionalistas turcos, armenios, kurdos, bolcheviques borrachos…, militares corruptos y derviches con dos dedos de frente, verdugos de las almas que se topen con ellos.

La Casa Dorada de Samarkanda no es una historia larga pero deja la gustosa sensación de haber visto una gran film de aventuras. Una de las que marcan, una de las de renombre, después de “todo lo vivido”. Corto Maltés en estado puro. Forjando amistades y aversiones de las que no me cabe duda, repercutirán en el futuro.

Y quiero más. Esto títulos son joyas en el fango para mí, que pienso rescatar y disfrutar con calma y avenencia. Con hálito de estar disfrutando crême de la crême del noveno arte. Gozar con paciencia, fumar en pipa, beber whisky de malta, relamerse después de tomar unas buenas viandas.

cortomaltes_samarkanda04Corto Maltés y Rasputín son viejos conocidos y se disputan cada escena. A más de uno le he leído que son los mejores cómics de la obra los que protagonizan los dos. A mí hasta ahora me encanta la interrelación. Tengo relaciones de amistad así. Amigos a los que casi odias en ciertos momentos, con los que no puedes dejar de hablar y de pasártelo bien poco después. Y toda una serie de personajes labrados con maestría que vas encontrando en la aventura. Un tomo a todo color que nadie debería perderse. Unas ediciones, reediciones, con las que realidad y sueño se fusionan sin haber una línea muy definida entre ambos.

Por lo pronto quedan en mí las tres obras leídas que llevo del personaje. Un cómic del que necesitaba más, y preguntando y releyendo e informándome, todo apuntaba a que después de flipar con La Balada del Mar cortomaltes_samarkanda02Salado, después de emocionarme con la gran revisitación que hicieron Juan Díaz Canales y Rubén Pellejero en Bajo el Sol de Medianoche… Todo apuntaba a querer más. Cuidado que esto es droga, realidad y sueño. Cuidado que esto engancha.

2 comments

  1. Francisco dice:

    Muy buena reseña, de las mas curradas e intensas que has hecho, por cierto no habéis reseñado por aquí Corto Maltés en Siberia?

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