Reseña: Ojo de Halcón (Integral) de Matt Fraction y David Aja

El mejor Ojo de Halcón que he leído nunca. Así se lo describía a un amigo hace un momento. Y no creáis que no hay una base en lo que afirmo, sin duda, uno de los cómics que más me han molado dentro del pijameo. Los cómics de Ojo de Halcón, o mejor dicho en los que Ojo de Halcón participaba, fueron uno de los tebeos que más perseguí en mi niñez en esos kioscos que a muchos nos salvaban de una aburrida tarde lluviosa en la que aún no existían los videojuegos. Ojo de Halcón tenía algo. Era simple. Sin poderes. Casi siempre por entonces a la sombra del Capitán América. Pero tenía algo. ¿Y acaso no era más simple aún un tío con un escudo lanzándolo como un boomerang que uno que tiraba toda clase de flechas que él mismo fabricaba? Por Crom, que nadie me debata eso.

Aluciné. Creo que como todo el mundo, aluciné con el primer TPB que Panini Cómics nos trajo del estupendo Ojo de Halcón, de Matt Fraction y nuestro paisano vallisoletano David Aja que se alzó con varios Premios Eisner (cuatro en total y en diferentes años creo recordar) gracias a esta obra. Y sí, se alucina por que en tan solo dos páginas ves algo diferente, una obra que rompe moldes al estilo de lo que hicieran Tom King y Gabriel Hernández Walta con La Visión, que por cierto también sacó Panini hace poco en un estupendo omnibus que queda genial en la estantería junto a éste. Y que te acerca a un personaje que diría que es otro, más cercano, costumbrista, casi como una serie de TV de las de ahora, en la que a poco que te metas, quedas enganchado. Y maravillado por un dibujo diferente. ¿Sencillo he oído? Uff, muchos querrían hacerlo así de “sencillo” y conseguir esa belleza tan cercana que se compagina a las mil maravillas con el guión. Tramas cercanas que, insisto, empieza mostrándonos a un personaje común con un principio-trifulca en una comunidad de vecinos. Ahí queda eso.

Uno a estas alturas comiqueras sabe lo que hay. Era obvio que esta genialidad saldría en un solo recopilatorio. Era consciente del Omnibus en USA y estando como estamos en la maravillosa época de los integrales, era de prever que tendríamos una joyita así en las manos en cuanto Panini Cómics diera un paso. Además, ya sabéis lo que pienso. Uno ya tiene una edad y el tiempo de lectura es poco y las obras son muchos más degustables si se atienen a dos máximas: leer lo mejor de lo mejor y a ser posible de un tirón. O dos, o tres, pero saber que tienes entre las manos la posibilidad de seguir leyendo su puedes-te apetece.

Pues la trama que propone Matt Fraction tiene más sentido de una sola sentada. Para colmo, se vuelve conmovedora, intrigante y por supuesto, difícil de abandonar. La serie trata tanto de Kate como de Clint. Su interacción es genial. Sus historias en solitario no defraudan. Aventuras originales en su mayoría. Me encanta la inclusión del Dodge Challenger del 70, conducido por una chica llamada Cherry y siendo perseguidos por mafiosos en chándal que intentan hacerse con la pizzería del barrio. Todo muy Soprano y un buen guiño a los que amamos el cine setentero de acción. Con capítulos brillantes como el “narrado” por el perro relacionando iconos pictográficos, realmente una maravilla de arte secuencial y un mensaje genial a engullir. Pizza Dog escuchando a los dos Ojo de Halcón debatiendo y Pizza Dog. Genial el Hawkeye #11.

Con un diario visual y protagonista invitado de la categoría de Tony Stark. O Brooklyn durante el huracán Sandy. También un número navideño en tono humorístico, otro curioso número elaborado en un lenguaje de señas, Capitán América, Spiderman, Lobezno, Viuda Negra, Pájaro Burlón, Spider Woman haciendo breves apariciones entre la Mafia del Chandal, el Maestro de Ceremonias, Madame Masque…, y homenajes a los Romance Comics con unos números como el #8 que son un respiro y se asimilan bastante bien. Y eso que la serie puede ser bastante oscura en ciertos momentos. Hay algunas escenas de tortura, aunque no son demasiado gratuitas.

Y muchas cosas más. Como no podía ser menos en un tomo que recoge los veintidós números de la serie, más el Annual #31 y Young Avengers Presents #6 (protagonizada por Kate Bishop como una Ojo de Halcón), es decir, todo lo que comprendería al denominado Volumen 4 del personaje; más toda una serie de extras y artículos de referencia.

Dice la sinopsis editorial: «¿Qué es lo que hace Clint Barton en su tiempo libre? Con esa pregunta comienza uno de los mejores cómics Marvel del siglo XXI…». Totalmente de acuerdo. Joya del noveno arte del siglo XXI. Una vez empecé, no pude dejarlo.

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