Reseña: Sólo el Acero, de Richard Morgan

La fantasía épica me atrae sobremanera en esta época. Siempre intento leer al menos dos obras del género en el periodo invernal o prenavideño. Hay obras a las que deseo regresar siempre. Tolkien lo merece, por ejemplo. No obstante, siguen publicándose buenas historias en todos los géneros y hay que ir probando y estar al día. Ya sabéis lo que dicen: «El tiempo es poco y los libros son muchos».

Muchas de esas novelas de fantasía épica a las que me refiero están dotadas de grandes batallas, fascinantes guerras y sucesos que de alguna forma marcan a los protagonistas. Estas son las mejores. Como Sólo el Acero, una novela que el autor de ciencia ficción Richard Morgan, publicó en 2008 para el deleite de los aficionados al género. Richard Morgan es un señor inquieto, un tío de muchas miras. Aparte de ser escritor, es el encargado del guión del videojuego de acción y ciencia-ficción Crysis 2 y Syndicate y ha sido guionista para Marvel con el personaje de la Viuda Negra. El británico prueba aquí y allá y la verdad, lo hace bien.

En Sólo el Acero son tres los protagonistas. Ringil, un guerrero semiretirado con grandes batallas a sus espaldas pero algo discriminado por su reconocida homosexualidad. Egar, el Matadragones, un robusto líder del clan skaranak que deambula por los senderos recordando los buenos tiempos de sangre y fuego. Y Archeth, la última chica de una extraña raza que ahora sucumbe a los deseos del poderoso emperador Jhiral Khimran II. El comienzo de la aventura se debe a un encargo que recibe Ringil. Su propia madre se ha personado en la posada donde reside para que localice a una prima lejana vendida como esclava por culpa de las deudas de un inepto marido. Ringil está casi obligado a aceptar los deseos de una madre desesperada (y rica) a la que nadie hace caso. Pero cuando Ringil empieza a patear puertas y a ser consciente de donde se está metiendo, el rumbo de la historia cambiará y la historia se acelerará como una de esas tramas modernas a las que llamamos «thriller». Pero dentro del fantástico. Archeth tiene mucho que ver. Pertenece a una raza casi extinta de seres rápidos, ágiles como un puma y con curiosos poderes que les hace superiores a los de su entorno. Después de la expulsión de su raza, nadie desea el regreso de ellos. Sería lo peor para la paz vigilante que ahora reina. Pero desde que Ringil se ha dedicado en cuerpo y alma en la busca de su desaparecida prima, toda una serie de acontecimientos hacen que se tema lo peor. Mejor dicho, hace que nos temamos lo peor, y la historia nos mete en vereda hasta llegar a un apoteósico final digno de las mejores novelas de aventuras que he leído.

Lejos de los habituales estereotipos de la fantasía, Sólo el Acero es un thriller más que otra cosa. No quiero decir que no estemos leyendo fantasía épica. Pero la estructura de Sólo el Acero se basa en un ritmo muy actual de lectura que hace que te enganches y que no puedas parar de leerlo hasta el final. Y luego, lo recomiendas.

En una época en la que el género de la fantasía épica parece ir regido más por el realismo que por otra cosa, Richard Morgan parece tener hueco en un reinado de best sellers tales de George R. R. Martin, Joe Abercrombie, Patrick Rothfuss o Andrzej Sapkowski. Richard Morgan vale para esto. Buenos tiempos para los héroes. Personajes inovidables de la pasada batalla de la Quebrada del Patíbulo.

Señor Morgan, queremos más.

5 comments

  1. Bueno, después de leer tu reseña acerca de la obra de Morgan, descubrí el libro en una librería cerca de casa y no lo pensé dos veces antes de comprarlo.
    Muchas gracias por tu consejo, en verdad el libro tiene muy buena pinta.

  2. Estoy seguro de que me gustará, un saludo y felices fiestas, Juan José.

  3. José María dice:

    tiene buena pinta el libro y leido tú reseña lo buscaré gracias.

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