¿Sabéis la sensación que produce un soplo de aire fresco? Pues la misma que se siente al leer esta novela.
Una historia divertida y dulce que te deja con una sonrisa desde el principio hasta el final. Y es que nos encontramos con una historia y unos protagonistas chispeantes, que con sus enfrentamientos hacen las delicias del lector. Me lo he pasado genial leyendo este libro. Es de esos, que cuando te das cuenta, ya has llegado al final, y te sabe un poco mal que se te haya pasado tan rápido el tiempo. Aunque me ha dejado un muy buen sabor de boca.
Es imposible no cogerle cariño a Emma o James, que se convierten en personajes cercanos a los que darías una buena “colleja” por su tozudez. ¿Quién dice que las primeras veces siempre tienen que ser un desastre? ¿O que hay cosas que están destinadas a pasar, aunque tú hagas todo lo imposible para que no sucedan? Por un momento, esta historia, me ha hecho creer que con amor y perseverancia, todo es posible.
Emma es una chica que piensa que las primeras veces, nunca son buenas. Por eso, cuando despierta al lado de un guapísimo desconocido después de una noche de fiesta, sabe que acaba de cometer un grave error. Y más al descubrir que ese hombre es el hermano de su futura cuñada. Un hermano al que han intentado que conozca por todos los medios, pero que ella ha estado evitando. ¿Cómo cambiará ese inesperado encuentro la vida de Emma y James? Una fuerte atracción que poco a poco se va convirtiendo en amor pero que tendrá que superar duras pruebas para que sus dos protagonistas vuelvan a confiar en sus corazones.
Aunque cuando una cosa está destinada a que suceda… ¿Sabéis de esas historias donde tenéis que conocer como acaban porque os puede la curiosidad? Pues aquí tenéis una de ellas. Sin daros cuenta, os veréis involucrados y formando parte de lo que les sucede a los protagonistas. Esperando, sobre todo, que los protagonistas se den cuenta que su historia debe tener un final feliz. Porque sí, porque es de las que merece tenerlo.
O ya me diréis.
Vaya, ahora me ha picado la curiosidad y quiero leerlo… jajaj.
¡Guay!