Reseña: Una vacante imprevista, de J. K. Rowling

una vacante imprevistaUna mañana de un apacible domingo, Barry Fairbrother cae fulminado en el aparcamiento del campo de golf de Pangford, una pequeña localidad de Inglaterra. Los médicos determinan que la causa de la muerte ha sido una vena que ha reventado dentro de su cerebro, es decir, un aneurisma. El concejal, miembro del ayuntamiento de la localidad de Pangford, ha dejado una vacante imprevista y rápidamente la noticia se extiende como la pólvora entre los vecinos de dicha localidad, quiénes más bien ven una oportunidad ante la plaza que debe ser ocupada que cierta preocupación por sufrir por la perdida de uno de sus vecinos más emblemáticos. Todos acuden, como abejas a la miel, a sustituir al difunto en el puesto que ha quedado libre. Todos quieren tener la gallina de los huevos de oro.

Pangford, como todos los pueblos del mundo entero, tiene sus secretos: sus virtudes, sus desvaríos varios, y J. K. Rowling nos los narra como una crítica al comportamiento general del ser humano; unas veces con cierto humor sátiro, otras con pulso firme y enternecedor. Sí, Pangford, un pequeño pueblo de Gran Bretaña, podría asemejarse al nuestro en muchos sentidos: en lo bueno y en lo malo. Y la señora Rowling sabe cómo transmitirlo. Podría decirse que la premisa principal de Una vacante imprevista trata sobre la mencionada muerte de uno de sus personajes, que el eje donde todo gira, por decirlo de alguna forma, es el cargo a ocupar por el inesperado suceso, pero también nos conduce a otros derroteros como la lucha de Kay, la asistenta social, por mantener abierta la clínica Bellchapel para poder ayudar a los toxicomanos. Este es precisamente el problema de Terri, que es drogadicta y ya ha sido advertida en un par de ocasiones sobre su reincidencia. Un error más y la custodia de su hijo Robbie dejará de pertenecerle. Otra buena historia es la de Krystal, precisamente la hija de Terri, con quien mantiene muy tensas relaciones, de hecho vive con la abuela Cath, pero no por mucho tiempo…

Había oído, (y leído), críticas muy poco favorables hacia esta novela: que si después de la saga de Harry Potter, Jo Rowling había perdido el rumbo y ya no sabía qué escribir, que si es una historia aburrida y con poco sentido, que si bla bla bla. Habladurías, en mi opinión, pues ya se sabe, sobre gustos…

A mi me ha parecido que esta obra, la primera que la autora dedica al público adulto, es una verdadera joya. Para nada se le puede comparar con la excelente saga de Harry Potter, aquella que cautivó a millones de lectores de todo el mundo, no solo a pequeños y a adolescentes, yo mismo soy un fan incondicional de ese maravilloso mundo de magia. Son totalmente diferentes. Demos el asunto por zanjado y disfrutemos, punto final.

Sí que me gustaría aclarar algo más al respecto, antes de concluir esta reseña y dejarle con sus pensamientos: el desarrollo es genial, de principio a fin, tanto de personajes como el ambiente que se crea a su alrededor, es decir, en Pangford. Te sentirás un habitante más y a buen seguro algunos de los sucesos que transcurren te recordarán a hechos reales que has experimentado de primera mano o mediante terceras personas.

Con todo esto, que no es poco, sin duda alguna para mí lo mejor de esta obra es el modo que tiene J. K. Rowling de contarlo. La autora es muy directa en ciertos momentos, con una sátira característica; en otros ablanda las situaciones con una soltura marca de la casa, la que ha hecho que sea una de las escritoras más respetadas y laureadas de los últimos años. Eso no es moco de pavo, gente. Un “hurra” por Salamandra, la editorial que nos ha brindado la oportunidad de leer sus obras.

4 comments

  1. Excelente reseña. Apuntada como lectura obligada.

  2. Adonita dice:

    lo peor que puede pasarle a este libro es que esperen que sea algo como la saga Potter, si eres capaz de disfrutarlo por lo que es te lo pasarás muy bien, a mi me gusto mucho

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