Reseña: El atlas de las nubes, de David Mitchell

El nuevo libro de David Mitchell ha dejado perplejo a cantidad de gente. Ya en sus primeras novelas publicadas en Editorial Tropismos se le pudo reconocer que pronto daría el salto al estrellato literario. Ahora lo ha dado de todas, todas, porque el film de ésta genial historia de historias ha llegado a los cines y con un elenco de actores nada despreciable. El atlas de las nubes cuenta varias historias y todas entrelazadas entre sí. De tal forma que te cavilar bastante en la idea de si no es cierto que pasado, presente y futuro están conectados. La novela narra lleva a cabo una trama principal pero otras cinco historias completas, alternadas entre sí, van haciendo mella la una en la otra de forma soberbia.

En 1850, Adam Ewing, regresa a casa desde las islas Chatham a California. Un accidente convierte su vida en una verdadera historia de terror y esto hace que no se quiera separar de su amigo doctor. En 1931, Robert Frobisher, un compositor bisexual colabora con otro genio mientras lidia con su esposa y su hija en Bélgica. En 1970, una periodista llamada Luisa Rey, investiga un caso sobre una central nuclear en California. En 2010, en Inglaterra, un viejo editor vive una extraña situación en un asilo de ancianos. Pero lo pasa mal por culpa de un hermano que le hace la vida imposible. En el futuro, Somni, una clon dedicada a servir a los consumidores capitalistas de Seúl, adopta propiedades humanas y emprende una dura lucha por ser una más. Algo más en el futuro, en Hawai, los seres humanos desean afrontar un estado precivilizado y para ello luchan contra las tribus caníbales del lugar. Aparece una mujer en una nave que cambiará el modo de ver las cosas.

Las tramas están unidas. Todo está conectado. Menudo reto. ¿Cómo ha hecho el autor para enlazar historias tan diferentes?, os preguntaréis. Con cierta lógica, comprobará el lector que decide meterse de lleno en esta cuidada edición que ha lanzado Duomo Ediciones. Estamos ante el caso claro de «no veas la película, hasta que hayas leído el libro». He seguido estos pasos y me alegro de no “haber pecado”. Un libro lleno de referencias, detalles que se os pueden escapar si no estáis atentos a las tramas que van pasando por vuestros ojos. En una de las historias, la protagonista ve el barco donde viajó el personaje de la historia ambientada en 1850. En la historia de Somni, la clon es una camarera que se rebela contra su destino pero en otras, Somni es la diosa de los vallesinos… El atlas de las nubes está lleno de detalles que gustan y te sacan una sonrisa. Y los más perspicaces encontrarán cientos de curiosidades más. Por otro lado, la novela tiene una potencia estructural que asusta. De la que se ve a leguas un duro y arduo trabajo de elaboración. Mérito, es poco decir.

El autor David Mitchell ha sido finalista en dos ocasiones del prestigioso Man Booker Prize. Es considerado uno de los mejores escritores británicos de la actualidad. Su sello de identidad son novelas con excelentes personajes y argumentos de intrigas arriesgadas y difíciles de solucionar. Sus novelas se caracterizan por una coralidad aglutinante. Es un forofo (como yo) de interrumpir sus capítulos con los conocidos cliffhanger, y así deja al lector mordiéndose las uñas hasta la próxima vez que retome la historia. Dota a sus personajes de un carácter de naturalidad excelente. En una declaración sobre el libro ha llegado a decir que, salvo el personaje principal, el resto son reencarnaciones de una misma alma, marcada por una señal en su piel con forma de cometa. Cosa que comprobaréis en la historia.

El atlas de las nubes un libro absolutamente recomendable, que ningún amante de aventuras a lo Julio Verne, puede perderse. En mi opinión es una matrioska literaria, en la que vas indagando cada vez más, y de la que cuesta volver.

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