Reseña: El torreón de las muñecas, de Guillermo Tato

el_torreon_de_las_munecasSoy de ese tipo de lectores que lee hasta la letra pequeña: quien fue el corrector, quien se encargó de la maquetación, el responsable de la traducción (si lo hay), el ilustrador o la persona o personas que diseñaron la portada… Sí, leo todas esas cosas que a casi nadie le importa excepto a mí y a unos cuantos más. También leo el prólogo, por supuesto y, como no, las notas y finales y los agradecimientos. ¿Qué por qué lo hago? Por simple curiosidad. Llámeme “morboso” si quiere, no se lo reprocharé, aunque prefiero el término “inquieto”. Si me permite la objeción, diría que es más acertado. Y lo hago porque creo que esto te ayuda a descubrir algunas cosas interesantes, al menos en mi opinión, y con la lectura de El torreón de muñecas (Tyrannosaurus Books), averigüé que Guillermo Tato, el autor de la novela, es guionista y trabaja para Filmax, una importante productora cinematográfica. Y eso se nota, y mucho, en la forma en la que está confeccionada esta obra de terror. La mezcla de terror y periodismo es el punto fuerte de esta novela y el cambio de escenarios por el que nos lleva el autor es sublime.

A lo largo de la misma, Guillermo Tato juega con elementos reales y fantásticos, te hace dudar lo que sucede realmente y lo que es producto de la imaginación de los protagonistas, a la vez que te invita a entrar en el mundo periodístico, conocer sus entresijos, sus manipulaciones y sus tretas para conseguir lo que todo periodista busca: la primera página en un periódico o el titular del día en las cadenas de televisión o emisoras de radio más importantes del país, aunque tengas que jugarte la vida o sufrir las constantes burlas de tus compañeros, como en el caso de Silvia, la protagonista de El torreón de muñecas. Como anécdota, decir que se omiten los apellidos de todos los personajes, algo de poca relevancia en la lectura, pero me pareció algo curioso y poco habitual.

En un edificio ubicado en el barrio barcelonés del Eixample vive Antònia, una anciana con síndrome de Diógenes. Para cubrir el reportaje han sido llamados Silvia, una periodista dispuesta a todo y Ricardo, el cámara que la acompaña. Juntos inician un viaje desde Madrid hasta la Ciudad Condal y, tras visitar el domicilio de la anciana y grabar imágenes del interior, descubren que la basura y las muñecas no es lo único que se acumulan en el piso de la mujer, por lo que deciden hacer una investigación más a fondo sin saber que sus vidas corren peligro…

Cuando se dan cuenta de lo que la anciana lleva ocultando durante siglos, será demasiado tarde y se verán atrapados en una magia negra, casi tan antigua como el propio mundo. A partir de este momento estarán bajo la influencia poderosos conjuros de brujería que hará que crecer la desconfianza entre todas las personas que conocen, dando lugar a encarnizados ritos de sexo y sangre cuyo objetivo es prepararse para el gran día en el que el mismísimo amo del infierno visite la Tierra. Se acerca el día de Walpurgis y necesitan un bebé como ofrenda al Innombrable. A Silvia no le quedan más opciones que llegar hasta el fin del asunto y tendrá que luchar por su vida para tratar de poner fin a la pesadilla por la que está pasando…

El torreón de muñecas consta de veintiún capítulos y no es hasta el penúltimo donde Guillermo nos revela la causa del comportamiento de Antònia, en mi opinión este es el mejor pasaje que, de haber sido escrito como prólogo, hubiera perdido parte del encanto de esta novela. Un acierto haberlo colocado aquí, casi al final.

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