Reseña: Infectus, de Ángel Villán

Me llama mucho la atención que, después de haber leído tantas y tantas obras del llamado género Z (zombis, para los que no oyeron hablar de él), sigan sorprendiéndome como si fuese la primera vez que lo hiciera. Es un placer encontrarme con nuevas ideas que enriquecen el glosario de términos con los que se denominan a los seres humanos que han vuelto a la vida: caminantes, no vivos, errantes, putrefactos, andantes, reanimados, muertos vivientes… En esta novela, esos seres son denominados apestosos. Y me sorprende aún más la peculiar forma en la que Ángel Villán escribe esta novela: en la segunda persona del singular. Este estilo es algo muy difícil de hacer, pero de conseguirlo, como es el caso, se ve altamente recompensado en la lectura.

Después de leer el magnífico prólogo de Infectus, escrito por el gran Carlos Sisí, me metí de lleno en una historia asombrosa dividida en cuatro capítulos y con un total de noventa y cuatro actos. En los dos primeros capítulos Ángel Villán nos habla de la devastación del planeta y de sus terribles consecuencias,  de cómo la Tierra se vio infestada de seres que volvieron a la vida mediante la propagación de un virus al que el sur humano sucumbió, pero también tiene una segunda historia,  una en la que hay que hacer mayor hincapié, pues es en ella donde el autor nos relata la incesante búsqueda de identidad del protagonista de Infectus. Es aquí donde se elabora una mayor atmósfera de suspense y donde todo se mezcla con el terror generado por la multitud de podridos que invaden Madrid y sus alrededores. Nuestro personaje hará todo lo posible por saber quien es, aunque con ello arriesgue su vida no se detendrá hasta encontrar la ansiada respuesta. Todo lo que sabe es que fue rescatado por un campesino llamado Belmiro de una celda donde se encontraba prisionero antes del desastre, antes de que aparecieran los apestosos y el mundo se fuera al garete. Enzo, el nombre que le han dado sus nuevos amigos, sabe que la respuesta a su pregunta se halla encerrada con llave en la taquilla número veintiocho y está decidido a obtenerla, pese a las recomendaciones de sus compañeros de que se quede en un lugar seguro.

El tercer capítulo de esta novela, titulado “Sirena do los volcanes”, está escrito en primera persona. Esto se debe a que es un cuaderno de bitácora que encuentran los protagonistas de esta novela y donde parecen hallarse las respuestas que Enzo busca a toda costa. En mi opinión, esta parte está magistralmente conseguida, conecté enseguida con ella y la leí en un santiamén.

Quizás pienses que hasta aquí toda la historia es normal, más o menos lo típico que nos cuentan otras obras de este género. Yo pensé lo mismo, pero es en la última parte, el cuarto capítulo, donde todo da un giro inesperado. Me quedé sorprendido de cómo cambiaron las tornas. Leí una historia tan espeluznante que se me erizaron todos los pelos del cuerpo. No me olvidaré tan fácilmente del ruido de los tacones de esa cruel mujer rondando por los pasillos de ese misterioso lugar lleno de dolor y de odio. Aún sabiendo que el miedo me acecha, el cuerpo me pide saber más de Enzo, de la enigmática Udane, de Belmiro, el campesino y de Cora, la niñita ciega que tanto ha sufrido.

Sí, creo que comenzaré la segunda y última parte de esta historia en la mayor brevedad, apenas cuando consiga recuperarme del susto.

3 comments

  1. No se puede intentar responder recién levantado uno, jajaja.

    Quería decir:
    Qué grata sorpresa encontrarme mientras desayuno con esta magnífica reseña. Maginifica ¿por qué? No por lo bien que pinta la novela, si no porque es de esas opiniones que recibo acerca de la historia donde se incide en lo que más luché. En sorprender. En no hacer una de zombies, y eso que al escribía cuando solo existia Apocalisis Z y Los Caminantes, ¡quién me diria que a día de hoy, rondando el centenar de títulos, puede seguir sorprendiendo!.
    Y también que se mencione la historia real que hay detrás, muy lejos de los muertos vivientes, que incidas en los capítulos que más disfruté escribiendo, que cogieses tanta manía a la tacones… Espero con muchas ganas la reseña de la segunda parte, para ver si funcionó igual de bien :)
    ¡Abrazos!

    • Oscar dice:

      Aunque parezca que en el género Z ya está todo inventado, siempre
      hay sorpresas. Y la acción y el suspense no tienen límites en este tipo de novela. Si tu objetivo fue sorprender, conmigo lo lograste. :)

      Leí la segunda entrega e hice la reseña. Habrá que esperar, añadir un poquito más de suspense.

      Es un placer leerte. Gracias por el comentario.

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