A la hora de acercarnos a la obra de Javier Sierra, nos encontramos ante dos vertientes claramente definidas: su labor como divulgador y ensayista, y sus incursiones en el campo de la novela.
Habiendo leído obras de ambas vertientes, reconozco que me gusta más el Javier Sierra investigador de libros como La ruta prohibida o En busca de la edad de oro, que el narrador de ficciones como El secreto egipcio de Napoleón, Las puertas templarias o su novela más celebrada hasta la fecha, La cena secreta.
Javier Sierra es un gran investigador que ofrece el fruto de sus investigaciones con una prosa amena alejada de todo dogmatismo. Sin buscar sentar cátedra alguna, el autor busca ofrecer datos que permitan al lector profundizar en temas de lo más interesantes.
Centrémonos en su última y exitosa obra, El ángel perdido. La acción se inicia en Santiago de Compostela, donde la joven restauradora Julia Álvarez trabaja en la restauración del Pórtico de la Gloria de la famosa catedral compostelana. Determinados acontecimientos harán que Julia se vea envuelta en un conflicto centenario que enfrenta a dos facciones decididas a conseguir unas piedras muy especiales que podrían permitir que se estableciera contacto con el mismísimo Dios. La acción, que contará con la participación de agentes de la CIA, temibles yezidis y el mismísimo presidente de los Estados Unidos, nos trasladará de Santiago a la pequeña y cercana población de Noia, para alcanzar su desenlace en el monte Ararat, donde la tradición católica sitúa el punto en el que encalló el arca de Noé.
No contaré mucho más sobre la trama.
Sí que mencionaré, no obstante, que la mayor parte de los elementos que aparecen en la misma y pudieran parecer ficticios, no lo son en absoluto (como el mismo autor se encarga de dejar claro en un texto aclaratorio al final del libro). Desde el mito de Gilgamesh hasta la sorprendente vida de John Dee, todo se basa en la realidad, esa realidad que tantas veces tiende a superar la más disparatada de las ficciones.
Recién acabada la lectura de El ángel perdido, no puedo sino reafirmarme en lo que comentaba hace algunos párrafos: Javier Sierra no lo hace mal como novelista pero para mí, es mejor ensayista. En el libro ocurren muchas cosas, y se aporta mucha información interesante. Si sumamos a todo ello que la acción transcurre en apenas 72 horas, nos encontramos ante una novela que se lee en un suspiro, en la mejor tradición de Dan Brown.
No me cabe duda de que el libro de Javier Sierra va a vender muchos miles de ejemplares, tanto en nuestro país como en Estados Unidos, donde verá la luz en breve, y donde las obras de Sierra cuentan con un público fiel.
¿Quién sabe? Tal vez no tardemos demasiado en poder disfrutar de El ángel perdido en una sala de cine.
Buenas tardes a todos, sere sincero no he tenido la oportunidad de leer ninguna novela del Sr. Sierra pero en cuanto lo haga les hare llegar mis comentarios.
En lo personal los temas que tienen que ver con la edad media, caballeros templarios son de mis preferidos.
Que esten bien de salud.
MMI II III VII V