Cuando me ofrecieron leerme el libro de Skarrion Gunthar al principio puse un par de pegas. Para empezar, soy un novato en esto de la Fantasía. Hasta ahora me he movido por el género del Terror, la novela negra y de misterio, e incluso de aventuras, pero en cuanto al fantástico, hace menos de dos años que empecé a leer a Brandon Sanderson y a Joe Abercrombie, y aún no he terminado con ellos. La otra pega era sobre continuidad: Skarrion Gunthar es el nombre de un personaje que ya ha aparecido en otras novelas del autor, y yo no he leído nada de él.
El mismo autor se encargó de contestarme a la segunda: no hace falta leer ninguna otra novela para disfrutar de Skarrion Gunthar.
Una vez terminado el libro os digo: por un lado, tener más o menos bagaje en un determinado tema no va a hacer que disfrutes más o menos de un libro si la trama de éste es buena. Por otro lado, el autor tenía razón, o al menos yo no noté que hubiera pasajes que podría haber completado de haber leído otros libros.
Y sí, estamos ante un buen libro.
Pongámonos en perspectiva. Estamos en el reino de Shakark y hay una guerra civil. La novela, de hecho, empieza a lo grande, con un redoble de tambores espectacular, segundos antes de que dos inmensos ejércitos se lancen uno contra el otro en una batalla que va a decidir el futuro del país, una batalla en la que la sangre va a salpicar por doquier, los hombres van a ser masacrados, aplastados unos contra otros, y todo lo que vamos a ser capaces de ver es sudor, violencia y muerte. ¿Existe una forma mejor de empezar una historia?
Los dos ejércitos pertenecen uno al rey y el otro a su hermano, que aspira a usurpar el trono y hacerse con el poder. Claro que no se trata solo de ver “quién la tiene más larga”, metafóricamente hablando. Todos los clanes del país han tomado partido por uno u otro bando, y además de la victoria, el poder y el dinero, lo que está en juego podría cambiar la estructura de todo el país.
¿Y quién es Skarrion Gunthar en toda esta historia? La respuesta rápida sería: él es el hijo del líder del clan Gunthar, que cuando arranca la novela lucha por el bando del rey legítimo. Skarrion es un personaje al que resulta sencillo apreciar y con el que fácilmente acabas identificándote como lector. Ahora bien, hay una cosa que me ha resultado curiosa. El libro lleva su nombre, con el subtítulo de Sangre en el Hielo. Bien, es curioso porque Skarrion no es el protagonista absoluto de la historia. Es cierto que la parte más trascendental le pertenece, pero a lo largo del libro comparte páginas con su hermana Fulla (que de hecho tiene una de las subtramas más interesantes del libro) y con los tejemanejes de la corte.
La trama del libro es interesante y avanza a toda velocidad. De hecho, tiene un par de giros que trastocan lo que estás leyendo y te hacen levantar las cejas con cara de «¿habré leído bien?». Eso hay que reconocérselo al autor: lo que sucede en el libro es tan natural que a veces, cuando te pilla a pie cambiado, es como recibir un puñetazo a traición, te quedas un ratito en shock meditando cómo es posible, pero la vida sigue y tienes que avanzar aunque sea tambaleándote.
Para mí, de hecho, eso es lo mejor. La forma en que avanza la historia y cómo suceden todas y cada una de las cosas, como en la vida real, de manera imprevista. Los personajes, además, están bien dibujados y sus personalidades quedan tan claras desde el principio que podría ser fácil anticipar por dónde van a ir los tiros… y aún así el autor consigue sorprenderte un par de páginas más adelante. Sí señor, bravo.
Por decir algo negativo, podría comentar que la narración utiliza un, para mí, exceso de vocablos anticuados. Supongo que es en parte una forma de introducirte en esa época casi medieval y de sumergirte en el mundo que ha creado el autor, pero tengo que reconocer que a veces me chirriaba leer palabras como “ciscar” o formas verbales en desuso. También puede que sea solo cosa mía, pero al leer los diálogos de ciertos personajes, y estar escritos con ese tipo de expresiones y palabras, a veces me chirriaba.
Sin embargo, me reitero, Skarrion Gunthar es un gran libro. Me lo he devorado en cuatro o cinco sentadas y he disfrutado de toda la historia como un niño. Esa mezcla de aventuras, intrigas y magia oscura y arcana me ha resultado fascinante y, sinceramente, ahora me apetece buscar las otras novelas del autor en las que aparece Skarrion.
Hasta ese punto.