Reseña: Grandes Autores de Batman. Batman Ego, de Darwyn Cooke, Paul Grist, Bill Wray y Tim Sale

Batman_EgoSe hace harto dificil no engancharse a Batman seleccionando cualquiera de los titulos que ECC Ediciones está publicando en su especial Grandes Autores de Batman. Siendo sincero, cada vez que leo uno de ellos me aficiono aún más a un personaje que siempre vi con otros ojos…

¿Y saben por qué? Por lo que cuento mucho. Nunca vi esa faceta detectivesca (http://cronicasliterarias.com/2016/01/04/resena-batman-cacocfonia-de-kevin-smith-y-walt-flanagan/), de género negro (http://cronicasliterarias.com/2015/06/12/resena-batman-black-and-white-de-vvaa/) y recientemente terrorífica (http://cronicasliterarias.com/2016/03/04/resena-batman-genesis-oscura-de-doug-moench-kelley-jones-y-j-h-williams-iii/), que hay en ciertos títulos del Caballero Oscuro.

En Batman Ego podemos descubrir como Darwyn Cooke también ha aportado su calidad e originalidad como guionista y dibujante al orejas picudas. Darwyn Cooke es de origen canadiense y debido a su estilo de dibujo tipo cartoon, le resultó difícil ingresar en el mainstream del comic-books mundial. Pero fue en la crisis de los 90s que, buscando soluciones a las tan bajas ventas, Bruce Timm de la Warner Brothers Animation le contrató para trabajar realizando storyboards para Superman: La Serie Animada y Batman: La Serie Animada. Y tan solo unos años después ya era Cooke uno de los principales animadores de la serie Batman Beyond.

Batman_Ego_02Tras el éxito de su trabajo en animación, DC Comics decidió aprobarle un proyecto que Cooke le había presentado años atrás. Una novela gráfica titulada Batman: Ego que se publicaría finalmente en 2000 y que ahora os presento tras su reciente publicación en un tomito chulo en cartoné.

Fue este titulo y no otro el que le abrió las puertas para comenzar a trabajar en Marvel Comics y DC Comics como guionista y dibujante reconocido.

Batman: Ego cuenta como el Caballero Oscuro se culpa por la masacre de una familia cuyo padre era un hombre de confianza del Joker. Atormentado por la culpa y la pérdida de grandes cantidades de sangre después de una dura pelea en las calles, Batman regresa a la Baticueva, donde Bruce Wayne… se enfrenta a Batman. En una singular bipolaridad, o desdoble de personalidad, si así se quiere ver, alter y ego discuten sobre quienes son en realidad y cuál es su propósito. ¿Los métodos que utiliza tienen efecto o no? ¿Seguir empleándolos pondrá fin a la delincuencia algúna vez? ¿Se siente con verdadera motivación para seguir adelante?

Batman_Ego_03Pero este tomito incluye más. Algunas historias que de algún modo están relacionadas y que aportan a la trama. Obviamente, llevadas a cabo por Darwyn Cooke pero también con autores tan geniales como Paul Grist (autor que sigo desde que leí su Kane). Historias como El Gran Golpe de Selina donde vas a ver a la ágil Selina Kyle (Catwoman, para los muggles) huyendo de las autoridades nada más y nada menos que después de dar un gran golpe a los acaudalados en Marruecos. ¡Robando la súper buscada Copa de Hassan!

Y relatos como el número Donde reinan los monstruos (Batman: Gotham Knights #23, 2002), donde El Espantapájaros pone a tiro de piedra a Batman. O El Monumento (Batman: Gotham Knights #33, 2002), esta vez con Bane como tío que no da su brazo a torcer y al que hay tumbar para que se calme.

Batman_Ego_04Y la chula Cita con un Caballero (Date Knight, 2004), comienzo de la serie Solo del maestro Tim Sale, cuya historia se centra en el rapto que sufre Batman durante un día entero, por Catwoman.

Y como colofón, el número cinco de la misma serie. Cuyo guion, Deja Vu, te invita a acompañar a Bradley y Faraday despachándose a gusto algunas historias del pasado a golpe de whisky.

Batman: Ego es de esos títulos que parecen hechos o cocidos a fuego lento. De los que han ganado con el paso del tiempo al estar guardados en el cajón. Mis felicitaciones a Darwin Cooke por ser un creador diferente. Por crear una hermosa visión de como Batman se enfrenta a su peor enemigo…, que como muchos pensamos, no es otro que él mismo.

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