Vamos sumando. Gracias a Planeta Cómic vemos publicada por fin una nueva obra de Robert Kirkman. En este caso, junto a Paul Azaceta. ¿La obra? Paria, un cómic de Terror que te hace sentir mal desde la primera página, porque un enorme y aterrador ambiente de malasaña sabes que arde alrededor del personaje principal en cuanto lo conoces.
En este primer volumen, Paria: Una oscuridad lo rodea, nada define mejor ese titulo. Robert Kirkman (ya saben, ese guionista de cómics estadounidense mundialmente conocido por ser creador de The Walking Dead e Invincible para Image Comics), vuelve a mostrar su dote en un nuevo titulo. Crea unos personajes totalmente naturales, crueles, gente que podría ser amiga tuya o mía, pero que esconden algunos criterios que asustan.
En Paria (Outcast), Kirkman y Azaceta introducen poco a poco sus personajes principales: Kyle, un chico solitario que vive en aislamiento autoimpuesto después de cometer un acto que no se especifica hasta algo después y que aterrorizará a más de uno. Un sacerdote, el reverendo Anderson, quien ya tuvo la misión de investigar la posesión de un niño por parte de un demonio un poco sutil en un pequeño pueblo.
Todos los caminos parecen indicar que Kyle y Anderson deben encontrarse, que deben cooperar el uno con el otro para hacer fuerte ese muro que ambos forman contra esas indeseadas posesiones demoníacas. Además, la vida de Kyle se fue por el retrete desde que él mismo fue destrozado por un ente cuando era pequeño, por lo que ahora es el momento justo, justo ese momento en que Kyle puede hacer algo por vengarse. Aprovechar una nueva capacidad que ha descubierto por casualidad al acompañar a Anderson por primera vez en un encuentro.
Ahora la amenaza son ellos dos.
Como os decía, el punto fuerte de Kirkman, como ya demostrara en The Walking Dead, son la caracterización de los personajes: las bromas entre Kyle y su hermana adoptiva, Megan, que espera romper su aislamiento, el esfuerzo natural
de un ser humano dañado de por vida, la familiaridad del día a día, el anhelo, el deseo de romper con todo, la fe del reverendo Anderson por un trabajo nada agradecido…
Tened en cuenta que Paria es una historia sobre posesiones infernales. El uso de la violencia aquí puede ser inquietante. Ahí descubres la obra de Azaceta con unas ilustraciones cuando menos llamativas. La brutalidad de los poseídos agitándose, patadas por doquier y poses burlones bien caracterizadas. ¿Bien? Bien en este caso quiere decir que sorprenden. Como debe ser. Un lenguaje corporal en personajes coléricos que no olvidarán.
Aunque con este volumen estableces relación con Kyle, es sólo el comienzo de un viaje en el que nadie terminará bien. Un montón de preguntas sin respuesta que se
desvelan lentamente para que la historia avance. ¿Por qué hay personas más sensibles a una posesión? ¿De donde proviene esa capacidad de Kyle para “llevar la iniciativa” en un exorcismo? ¿Por qué algunos demonios parecen temerle? ¿Lo conocen?
Un guión de Kirkman es acción. Una lucha eterna, un cómic con un argumento original sobre el que nunca había leído. Infestaciones demoníacas en una zona rural. ¿Por qué es más fácil para “ellos” esas zonas? Todas estas preguntas que parecen agujeros argumentales se abordan en un cómic de Terror que sólo los más pavorosos deberían perderse.