David Petersen ha creado en Mouse Guard, una de las series de cómics más originales y más atractivas de la actualidad. No importa lo que esté pasando, te gustará. En gran medida, si eres seguidor de El Señor de los Anillos o aventuras de fantasía épica del estilo, Mouse Guard es otra de esas joyitas contemporáneas que tenemos el honor de leer y “haberlas vivido” al poco de ser publicadas por primera vez… Y eso mola.
Mouse Guard, Otoño 1152, fue el primero de los éxitos. Una serie premiada con el Eisner 2008 a la mejor obra recopilada. Después llego Leyendas de la Guardia, que se llevó el Eisner 2011 a la mejor antología. Y ahora recién publicado: Hacha Negra…, demos tiempo para ver qué gana porque con algo se premiara a esta magnífica obra, de eso estoy seguro. Todos y cada uno de estos títulos están publicados en nuestro país por Norma Editorial en una genial edición con bellísimas ilustraciones, pin-ups y apéndices explicativos de cada uno de los lugares que aparecen en la saga.
Mouse Guard, narra la historia de la Guardia Ratón y los territorios conquistados en su mundo conocido. Magníficamente bien detallados aparecen sus enclaves, asentamientos y fronteras, más allá de los cuales, poco más conocen. La Guardia Ratón es la que vela por la seguridad de la población y mantiene alejados a sus ancestrales enemigos: serpientes, lobos, comadrejas y demás depredadores superiores… Los caminos son difíciles, los asaltantes están al acecho, son malos tiempos.
En Hacha Negra, saltamos cuarenta años atrás, antes del “día de hoy” en la línea de tiempo de Mouse Guard. Conocemos de cerca al personaje llamado Celanawe, ahora un joven ratón de la Mouse Guard de Lockhaven, guerrero canoso e inquieto. Lo que comienza como un simple día de Celanawe, mientras se prepara para volver a Lockhaven, al final por culpa de una serie de desencuentros su viaje se convierte en una búsqueda para cruzar el gran Mar del Norte en busca de la legendaria Hacha Negra. Celanawe se encuentra con Em, una casi anciana señora que le cuenta la historia del hacha, llegando ambos a la conclusión de que son parientes entre sí; de hecho, los últimos que quedan y que pueden portar dicha arma legendaria. Inician entonces un viaje para cruzar el Norte junto a un nuevo personaje llamado Conrad cuyo objetivo es llegar a ser Capitán de Capitanes en la ciudad. Después de naufragar, sólo parecen haberse salvado de la catástrofe Celanawe y Em, entonces se dirigen decididos al reino de comadrejas que se alza en lo alto de la colina. El Hacha Negra debe recuperarse.
Lo que hace con maestría Petersen es crear “un mundo real”. Al igual que hacía Tolkien, se para en cada detalle, en cada rincón de un paisaje, se preocupa por los telares de un gran salón, así como por la estética de un pequeño puerto pesquero. El uso de Petersen del mundo animal es muy imaginativo y entretenido. Me encanta cómo algo tan simple como ratones con personalidad se pueden convertir en algo mucho más elaborado y con una textura ambiental impresionante.
Siempre que leas Mouse Guard vas a presentir que Petersen tiene un mundo entero trazado en su cabeza para estas pequeñas criaturas. No me duele que el arte de Petersen en situaciones sea dramático. Sencillamente, aunque pueda parecerlo, no veo a Mouse Guard como un cómic para niños, aunque tened claro que podrán leerlo sin reparos.
Sus animales se mueven a través de la página mejor que muchos personajes de artistas de cómics conocidos. Petersen tiene mucho cuidado con cada aspecto visual y los hace resplandecer. Hasta el curtido vestido de una anciana o el estandarte de un clan de guerreros mortales de la antigüedad como los escitas y los pictos se ven reflejados aquí. Incluso las letras, los idiomas, todo al más mínimo detalle.
Hacha Negra viene a ser un spin-off indispensable de Mouse Guard. Un hueco rellenado, de las muchas leyendas que se comentan en la serie. Una historia sensacional dentro de un mundo mágico como pocos. Una de las (muchas) cosas que aprecio del trabajo de David Petersen es que no importa cuánto tiempo ha pasado desde la última vez que leíste una de sus historias, que en dos páginas, ya entras en batalla.
En fin, que duda cabe que a los mejores lectores, hay que hablarles de Lo Mejor.



