Una vez leí una novela cuya frase me tuvo en vilo durante toda la lectura. Decía exactamente: “Dadme lo que quiero y me iré de aquí”. Bueno, en realidad no era una novela, sino un guión para una película que fue editado en formato de libro, pero el caso es que no podía abandonar esas páginas porque quería saber qué es lo que quería aquel hombre malvado.
Eso es lo que me ha pasado con La leyenda de la isla sin voz. Leí la sinopsis y me aseguraba que la isla de Blackwell guardaba un secreto y un tesoro. Conforme las páginas pasaban a gran velocidad, apenas me llevó un par de días leer sus más de cuatrocientas páginas, no conseguía encontrar estos dos misterios que tan en ascuas me tenían. Yo seguía devorando hojas y hojas sin llegar a tan ansiadas respuestas… hasta que, al fin, me fue desvelado el misterio.
Es un libro que engancha por esta cuestión, pero también por su atmósfera, porque es como si estuvieses leyéndolo en mitad del océano, sintiendo su brisa suave, el olor al mar.
Me gusta mucho la obra de Charles Dickens y La leyenda de la isla sin voz es un claro homenaje al autor. Por este motivo no tuve ninguna duda de que me iba a gustar apenas arrancase a leer las primeras líneas. Y así fue. Vanessa Montfort, siguiendo los pasos de uno de los mejores autores de todos los tiempos, consigue enternecer al lector intentando ayudar al más desfavorecido. En mi opinión ha convertido esta novela de estilo victoriano en una obra que el propio Dickens hubiese podido firmar. En esta novela no solo me encontré con varias referencias a obras del autor inglés, a parte de ser el protagonista de la historia, también hace alusión a otros ilustres de la literatura como Washington Irving o Jules Verne. Es una novela muy emotiva, de esas que crean impotencia por no poder hacer nada frente a tantas injusticias como el racismo, el maltrato, las violaciones, etc. Es fácil compartir las creencias del protagonista principal, Charles Dickens, un hombre dispuesto a ayudar a los desdichados habitantes de la isla de Blackwell.
No es la primera vez que leo una novela cuyo protagonista es un célebre autor que ha de enfrentarse a su propio destino, Félix J. Palma ya hizo lo propio con H. G. Wells en su trilogía victoriana, casualmente El mapa del cielo también fue publicada por Plaza & Janés, como La leyenda de la isla sin voz y el mencionado guión, al principio de esta reseña. Me gustan este tipo de situaciones porque nunca sabes la reacción de los personajes ante una idea propia. Lo hace tan imprevisible que será una lectura recordada para toda la vida. Después de todo, de eso es de lo que se trata, de hacerlo inolvidable.
Si te inclinas por esta lectura, descubrirás muchos secretos en la isla de Blackwell, algunos tan aterradores que no pueden ser nombrados. También encontrarás un tesoro, aunque para mí, el mayor de los tesoros es el haber leído esta novela victoriana llena de suspense, acción, aventuras y un poco de historia. Muy recomendable.
“La isla de Blackwell está situada en el East River, en el barrio de Manhattan, Nueva York. Allí solamente viven personas con un oscuro pasado, criminales, huérfanos, prostitutas y locos. Motivo suficiente para despertar la curiosidad de un famoso escritor llamado Charles Dickens. En su estancia en la isla, que se prolonga hasta catorce días, una bella enfermera con quien descubrirá un secreto que ha de ser desvelado. En este misterioso lugar recopilará los datos necesarios para inspirarse en la que será una de sus obras más conocidas: Cuento de Navidad…”
Una gran novela, me ha enganchado, con grandes personajes, suspense, genial.
Tienes razón, María. Gracias por tu comentario.
Preciosa novela, un canto a la libertad, la Amistad, el valor y el amor… Las emociones, la intriga, y el deseo de gritar de Los oprimidos hacen de está novela un libro de esperanza.
Una novela con mayúsculas que se apiada del necesitado, como el gran Charles Dickens solía hacer. Gracias por tu comentario.