Siempre tengo entre mis lecturas una antología de relatos. Me encantan los cuentos, son tan útiles cuando dispones de tan poco tiempo antes de incorporarte a tus quehaceres de la vida y se leen en un santiamén que, por esta razón, siempre tengo a mano una colección de cuentos.
Además, comprimen una novela en apenas unas cuantas páginas, lo que lo hace idóneo para aquella persona que se inicie en la lectura o que apenas tenga tiempo para leer. Así fue como empezó un servidor, hace ya tanto tiempo que ni tan siquiera puedo recordar el año.
En mi opinión, el relato (o cuento, si así prefiere llamarlo), es una pieza indispensable para todo escritor que decida emprender su primer viaje en el arte de escribir, que se atreva a dar sus primeros pasos en este fascinante mundo llamado Literatura.
Al igual que sucede con las novelas, en las antologías podemos encontrarnos altibajos en la narración, pero a buen seguro vamos a leer algún relato bueno, muy bueno o incluso excelente, ese con el que recordaremos el título de la colección que tenemos entre nuestras manos.
No me considero un experto en relatos, y eso que he leído más de un millar, algunos incluso tantas veces que he perdido la cuenta, pero sí puedo afirmar que hay algo mágico en ellos que me atrapa y que me hace estar en continuo contacto con el corto. Raro es el mes que haya caído, como mínimo, una antología entre mis lecturas. Y, al igual que con las novelas, suelo ser bastante selectivo y, sobre todo, variado. Me gusta leer todo tipo de géneros, pero me atraen aquellos cuentos o antologías a las que se le han otorgado algún premio, como es el caso de Vosotros justificáis mi existencia, de Nuria C. Botey, Premio Nocte a la Mejor Antología del pasado 2013.
Una vez finalizada la lectura de los trece relatos que tiene esta obra, casi todos de terror, me llamó la atención que la mayoría de ellos estuvieran escritos en primera persona. Esto, a priori, puede parecer que el factor sorpresa se elimine, pero no es el caso, encontrará algún final inesperado…
Destaco, también, la variedad de sus personajes en cuanto a ubicación geográfica se refiere, no solo las relacionadas en el panorama nacional, sino rebasando nuestras fronteras, lo que hace que se pueda aprender un poco sobre otras culturas ajenas a la nuestra.
Me gustan mucho las criaturas que ha inventado la autora en algunos de sus cuentos, en especial, siento simpatía, (y miedo a la vez) por un ser llamado el Catoblepas.
Una vez más he vuelto a disfrutar con otra antología, algo que no es raro en mí, pero en esta ocasión es especial, pues se trata de una autora española, porque por estos lares, y creo que ya a nadie le sorprende, también se saben contar historias… y siempre habrá historias que contar, que nadie lo dude.
Mi consejo es que siempre tenga a mano una de estas colecciones, para pellizcarlas poco a poco o devorarlas de un tirón, como prefiera y si el tiempo libre se lo permite, de esta manera se sentirá rescatado de largos momentos de espera, se mantendrá a salvo, venciendo al aburrimiento y este Vosotros justificáis mi existencia es ideal para ello.
Con obras de esta calidad no resulta complicado caer entre las fauces del maravilloso mundo del relato. Nuria C. Botey nos lo pone fácil, y si abres la primera página y comienzas a leer el primero de los cuentos, no querrá desprenderse de la lectura hasta el final, cual mosca atrapada en una telaraña se verá.
Yo tengo mi favorito, usted puede elegir el suyo entre los trece que integran esta colección:
Nunca beses a un extraño
Animales de compañía
Lote 79
Querida hermana
Vosotros justificáis mi existencia
A la literatura del Romanticismo
Pityocampa
Una auténtica pena
El regalo
Las rosas florecen el 31 de octubre
El bolso de Marga
La evolución de las especies
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